Skip to main content

Full text of "Documentos para la historia de la vida pública del libertador de Colombia, Perú y Bolivia .."

Google 



This is a digital copy of a book that was prcscrvod for gcncrations on library shclvcs bcforc it was carcfully scannod by Google as parí of a projcct 

to make the world's books discoverablc onlinc. 

It has survived long enough for the copyright to expire and the book to enter the public domain. A public domain book is one that was never subject 

to copyright or whose legal copyright term has expired. Whether a book is in the public domain may vary country to country. Public domain books 

are our gateways to the past, representing a wealth of history, culture and knowledge that's often difficult to discover. 

Marks, notations and other maiginalia present in the original volume will appear in this file - a reminder of this book's long journcy from the 

publisher to a library and finally to you. 

Usage guidelines 

Google is proud to partner with libraries to digitize public domain materials and make them widely accessible. Public domain books belong to the 
public and we are merely their custodians. Nevertheless, this work is expensive, so in order to keep providing this resource, we have taken steps to 
prcvcnt abuse by commercial parties, including placing lechnical restrictions on automated querying. 
We also ask that you: 

+ Make non-commercial use of the files We designed Google Book Search for use by individuáis, and we request that you use these files for 
personal, non-commercial purposes. 

+ Refrainfivm automated querying Do nol send automated queries of any sort to Google's system: If you are conducting research on machine 
translation, optical character recognition or other áreas where access to a laige amount of text is helpful, picase contact us. We encouragc the 
use of public domain materials for these purposes and may be able to help. 

+ Maintain attributionTht GoogXt "watermark" you see on each file is essential for informingpcoplcabout this projcct and hclping them find 
additional materials through Google Book Search. Please do not remove it. 

+ Keep it legal Whatever your use, remember that you are lesponsible for ensuring that what you are doing is legal. Do not assume that just 
because we believe a book is in the public domain for users in the United States, that the work is also in the public domain for users in other 
countries. Whether a book is still in copyright varies from country to country, and we can'l offer guidance on whether any specific use of 
any specific book is allowed. Please do not assume that a book's appearance in Google Book Search means it can be used in any manner 
anywhere in the world. Copyright infringement liabili^ can be quite severe. 

About Google Book Search 

Google's mission is to organizc the world's information and to make it univcrsally accessible and uscful. Google Book Search hclps rcadcrs 
discover the world's books while hclping authors and publishers rcach ncw audicnccs. You can search through the full icxi of this book on the web 

at |http: //books. google .com/l 



I, Google 



I, Google 



I, Google 



35>f3 <d 3.ir 



„GoogIe 






,, Google 



I, Google 



DOCUMENTOS 

PAEA LA HISTOKIA DE LA TIDA PUBLICA 

LIBERTADOR 

DE COLOMBIA, PERÚ Y SOLIVIA. 



I, Google 



I, Google 



DOCUMENTOS 

PABA LA HI8T0BIA DE LA VIDA POBLIOA 

DBL 

LIBERTADOR 

DE COLOMBIA, PEKÜ T SOLIVIA, 

PUBLICADOS POR DISPOSICIÓN DEL GENERAL 

GUZIM BLANCO, 

ILUSTRE AMBBIOANO, BIGENERADOR Y PRESIDENTE DE LOS 
ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA, EN 1875. 

trnm ni ttMi cimitiiot, i m mmm i imspi u uisitii, roí ii «muí 
JOSÉ FÉLIX BLANCO. 



TOMO VI. 



CARACAS. 

IMPRENTA DE "LA OPINIÓN NACIONAL" 

lE FlDiTO lEOIOlO lEllDBST. 

PLAZA BOLIVAK 

isre- 



I, Google 




I, Google 



DOCUMENTOS 

PARA LA HISTORIA DE LA VIDA PUBLICA 

DEL LIBERTADOR DE COLOMBIA, PERÚ Y BOLIVIA. 



CONTINUA EL ANO DE ISIT". 



1258. 

BL aSHBRU, HOntLLO SB DIBIJB AL OE- 

NBSAL aíilkSO aOBBimADOB DB BÍ.S- 

Ti 9É OOH- MOT[VO DG L\3 OPBBAOIO- 

KS3 MÍLITABES ES TEÜISZUGLA, 

, EK 1817. 



Cotinmieacion da Morillo para Sániano. 

Seflor Qenoral : 

H« recibido la oorroapouileiicia da 
V. S. que alooaz» hasta el* ÍÜ de Ma- 

Íro do este ano, con inolusioa do todoa 
os partea, quo le han dirigido loa Qo- 
beroadores, y ComandanteB militares qne 
están á saa órdenee, por los cnalea me 
he enterado de las ocarrencias do loa 
Ijlaiioa, excesos nao han cometido loa 
rebeldes (I) y meaidas tomadaa por U. S. 

(1) 1 Infames Lioneros, que te habefa' 
atrevido A oometer excesos oon Bayer, y | 
sos tropas 1 ino reís que ion anviados por 
femando para hoeoToa telioea T i Como oa ' 



para oontener su agroaioa, por loa diía- 
ventea pantos qne pudieran hacerlo en 
la Sierra. 

También me impongo del proyecl:o de 
U. 3. de pumv á tos Llanos do Oitta- 
nare en la bnenuostnoion, ooa tina fuer* 
ea respetable de caballería é infantería, 
para escarmentar y peraegnir á los mal- 
vados, haata Gnazdualito, á ou;o efecto 
me romíte Ü. S. copia del oficio qne 
dirige al Comandante Militar de loa 
VulTea de Cácuta, A fin de gne envié 
espías por aquella parte, que le infor- 
men & pnnto fixo de la fnersa y sítaa- 
cion de loa euomígoa. 

Esta operación la juzgo tan difioit 
como arriesgada, y casi me atrevo k 

aaegnrar á TJ. S. qne .an 
ría ciertamente desgraciado 



habéis excedido contra las benéñoaa Inten- 
oiones da KorlUo f Toastro deber era en- 
frir, y obedecer & los qaa oa hablan pues- 
to para vueatro bleo. 

(2) ¡ Ola Señor Qeneral I i con que no 
tiene V. cooñaoia en las oparaaiones con- 
tra los malvados de los Llanos sin embaf f 



I, Google 



U. S. tieno qae formar la caballería, 
con gente del Reino, que, ni aon gine- 
tes, ni están acoatumbrailoa á luchar 
con las penalidades 7 fatigas de los 
Llanos, cnjo clima, manera do vivir, y 
de procurar iel alimento, lea son ahsoln- 
tamento desconocidos (3), 

La oaliallería mejor montnda, con ca- 
ballos herrados, y cuidados tal como 
U. S. vio lu de los artilleros y húsa- 
res en esa cnpital, no pudo resistir el 
Easo de la >Siorra y de loa Páramos de 
i Cordillera hasta Poro y Chiro. Nnes- 
tros soldados llevaban dos caballos cada 
uno, y la mayor parto perdieron nno. 
Los Escuadrones de D. Antonio Plá lle- 
garon absolutamente á pié, y las muías 
y Acómilas que conducian los equipa- 
ges y subsistencias, quedaron todas espca- 
das en la piedra viva de la montana (4). 



eo da que se lleve una tuerza respetable ? 
íPaes no anda V. dioleado en público, 
que pronto conctuird con la chnsma mise- 
rable de bandidos, cobardes, indisoipllDa- 
doa, /canallas, y que b6 jo que maa ? Sin 
pensarlo V. E., le hemos descubierto su 
miedo, y nos ha hecho asegurar de que 
loB Llaneros son luoonqnlstablea en sua 
Llanos. 

<S) Igualmente le es deeoonooido A los Es- 
pafioles, y en ellos influye mneho mas el 
olima de los Llanos, qne en la gente del 
Beioo. La ezperiencli la ba manifestado 
it €• £. y nosotros la recordamos con do- 
lar de nueitro corazón al benéfico Sfonar- 
oa, por lo que puede importar en sus pro- 
yectos. 

(4) Americanos I por confesión de vuestros 
maa orgullosos enemigos, persuadios de 
que el tAreno en que habitáis es un ezSr- 
cito para destruir los da vuestros tiranos. 
El clima ea otro exéroito, y vuestros brazos 
son el tercero y al que mas temen los Es- 
pañoles. Es impoaihle, que nos puedan sub- 
yugar estos monstruos. La victoria alterna- 
rá alguna veees entre ellos, 7 nosotros 
podremos sufrir reveses parciales ; pero 
junds, Jamás podran asegurar su domi- 
nación. El Abad de Pradt, ilustre defensor 
da los derechos de la Amáriea, ha dicho 
muy bien, que la España para poder es- 
perar algo de sus 'injustos empresas contra 
loe Americanos, necesitaba tener un podero- 
so exéroito en operaciones, otro en el mar 
para' reforzar ' al ; primero, y otro pronto 
& embarcarse, de refuerzo de loa dos. l Lo 



Pero suponiendo que V, 8. fueae tan 
feliz, qua llegase con un crecido núme- 
ro da caballos á Chire, ] Cuantas difi- 
cultades no le quedaban aun que ven- 
cor hasta G-uazdualitc I Una infinidad do 
rioa caudalosos, y de caQos profundos 
que atravesar, practicables solo á los 
Llaneros, sin cnyo auxilio no puede 
hacerse ; el inmenso desierto por donde 
se camina, el pasto de la gabana, que 
deteriora y couclnye con las caballeriaa 
del Keino, la imposibilidad de coger el 
ganado, trasportar vivores, medicinas &c. 
reducirían á U. 3. al último estado de 
impotenoia, llegaría con su división dos- 
trnida k Guazdnalito (5). 

Hnblo per eaperieiicia, y como quien 
acaba de atravesar aquel inferu:d país. 
Yo no hubiera podido coiitinunr mi via- 
je sin el auxilio del Coroiiol D. Remi- 
gio R:imos (6), y de los Esquadroiiea 
de Llaneros que mo acomp.iílabLiu, quie- 
nes cogiau las rasos y facilitibau ol pa- 
so do los rio3. A pesar de esta venta- 
ja sa sufrieron mil penas, y al fin lle- 
gó mucha tropa enferma ií la Provia- 
cla de Barinas. 

Hasta aquí se supone que ü. 9. tu- 
viese algunos recursos de gonte del país, 
,y que no encontrase enemigos quo se 
le opusieran al paso. La única fuerza 
con qno ü. S. podria contar, seria con 
la infantería, y esta arma, sin el auxi- 
lio de la caballoría, es inútil en ol Lla- 
no. Por lo demás la caballería del Rei- 
no que 17. S. llevase la baiiríaii por 
numsroaa que fuera con una mitad ó 
menos, y tocaría Ü. S. toda clase de 
apuros (7). Los hombros de esas Pro- 



podrá hacer asi la Espaíía ? Pues tampoco 
puede esperar nada de sns quiméricas pre- 
tensiones. 

(6) Bravos Llaneros ! Vuestro pafs está 
señalado para la morada de la Libertad. 
El orgulloso Morillo os lo acaba de persua- 
dir. Conservad, pues, este precioso bien. 

(fl) El premio ya lo ha recibido el Señor 
Ramos. Maa de nn año hace que está pre- 
so en Puerto-Cabello. 

(7] Muchas gracias, Señor (general por 
su aviso. La esperienoia nos habia acredi- 
tado de que quatro Llaneros son bastan- 
tes para batir fuerzas superiores ; pero su 
eonfesiqn nos ea muy agradable, para des- 
mentir todas las mentirotas, que V. hace 
publicar para alucinar & los. incautos. 



I, Google 



^inciaa, uo sou buenos soldados á caba- 
llo, ni en mnobo tiempo pueden serlo. 
Asi es, que nada se aaelantaría contm 
unos habitantes que han nacido y vi- 
vido A caballo siempre. 

La destruccioa de los rebeldes del Lla- 
no jiodrá hacei-ae desde la Provinoia do 
Bannas, en donde se están organizan- 
do buenos cuerpos áe caballería, además 
de k de Bnropa que se vá remontan- 
do (8). 

U. S. debe limitar sus operaciones, 
á defender con se^aridad las avenidas 
de la Siori-a, reunir el cuerpo de caba- 
llería que se ha propuesto, yquando 11o- 
gne el tiempo del verano, formar una 
gruesa columna, basar á recorrer lasin- 
mediacioues de Ohirc y Pore, asegurar 
los Llanos do S. Martin, reforzando la 
fuerza que manda el Capitán D. Car- 
los María Ortega, y manteniéndose apo- 
yado á la Cordillera, hacer algunas pron- 
tas incursiones, para destruir, ó sorpren- 
der los rebeldes y los ludios desleales 
de Betoyes, Macaguaue, y demás que 
manda el traidor P. MariQo. Fomentar 

Í' organizar laa milicias, pai-a asegurar 
a correspondoncis, y los remesas aevi- 
Teres, cimentar la opinión de los Pae- 
blos de la disciplina, y buena compor- 
tacion de la tropa : de suerte, que el 
objetp principal de U. S. ha de redu- 
cirse solameute á dependar del Reino, 
impedir toda comunicación con el Lla- 
no, y aprovechar qualquiera ocasión ven- 
tajosa que se presente, sin aventurar el 
éxito do las armas del Rey, ni empeñar- 
se con loa enemigos sepai-ado de la Cor- 
dillera. 

Entretanto yo trabajo inoesantomento 
op dostrnir á los maleados de estas Pro- 
'vincias, particularmente á los rebeldes 
de esta Isla, y sí como espero, pronto 

(8) 1 T A los Lioneros de Harinas quien 
loe destróyer V. E. qtiiso engañar hasta 
á su amigo Sámaao. i No vé V. £. que 
oasl no hay qnlea no sepa, que loa Lla- 
nos dtí Barloas están ocupados por el im- 
pertérrito Pitsz 7 Que V. £. ootiQe en sus 
Europeos, es mas dlslmulable ; pero cou- 
flar en los Llaaeros de Venezuela, esto si 
que H el «olmo de la locura. 



1 ~ 

me desembarazo do ellos (9) hacteado 
tremolar nuevamonto el Pavollon do S. M, 
en estas Costas, volarfi con las valien- 
tes tropas del exórcito donde sea ne- 
cesario restablecer la tranquilidad (10) 
alterada, y aniquilar á loa fscciosos que 
se ompeHan en prolongar la guerra, y 
la desolación general, marchando otra 
vez al nuevo Reino de Granada, si las 
circunstancias lo exigiesen (11). 

Dios guardo á U. S. mnchos aüos. 

Cuartel general de Pninpaiai; 1." de 
Agosto de 1817. 



Pablo Morillo, 



Soflor 1). Juan Sámano. 



(0) Logní V. E. deaembarazarde de loa 
Margariteños en muy pocos di&s, á pesa r 
de que obraba en aquella Isla oon una br!- 
Ilajite Eapedioion ; pero uo logró tremolar 
el pabellón de S. bl.— i Infelices Uorgarite- 
ños los que se resolvieron con una heroy- 
cidad digna de los tiempos da Leónidas A 
eutorpeoer las benúflcas miras del gran 
Morillo I 

(10) Ya sabemos quat es la tranquilidad. 
Aquella de que disfrutau Torres, CamooLo, 
ArrubloB, Coldaa, la júveu Salavarrieta, y 
millares de paoffioos Ciudadanos de estos 
países. Para 8. E. y sus oompañeros la de- 
seamos igual. 

(11) Quando V. B. guste puede venir i. 
paciflcanws. Lo esperamos de una mane- 
ra muy distinta A la del aüo de diez y 
seis. — Bi qaaudo no le quede en Venezue- 
la un palmo de tierra donde poner el 
pié, quisiere V. E. venir á busoarlo oquf, 
nosotros le ofrecemos no uno, sino siete 
palmos de tierra, después de hacerlo bri- 
llar en un arco triunfal, que lo hemos pre- 
parado en la plaza pública, aunque no 
quiera V. E. admitirlo. 

(Los oDco notas precedentes sou del 
GoKREo DEL Obisoco puestas at publi- 
car la nota de Morillo.) 



I, Google 



1259. 

XL LIBERTADOB COMUNICA AL CORONEL 

LEANDRO PALACIOS LA TOMA DE LAS 

OUATAKAS, POR TROPAS RÍPÜBLICANA8 

EN 1817. 



Baja Gaayana, 7 de Agosto de 1817.— 7." 

Qaerido José Leandro : 

1 AI fin, tengo el guato de ver libra d 
Gnayana 1 La capital ee Doa rindió el 18 
del pasado ; y estas fortalezas ol 3 del 
corriente. El paía no ha qnedado en el 
mejor estado, por lo que es la población, 

3ae casi se ha aniquilado en los ? meses 
o sitio, y porque una gran parte de la 
gente emigró con loa españoles. La for- 
tuna ea, qne nnestra Escuadra qne ha ido 
en persecución de la enemiga, debe apre- 
sar mnchoB bnqnes, y asi restituiremos 
muchas familias á bus casaa. Hemos en- 
contrado laa plazas bien guarnecidas de 
artillería, algunos almacenes de veatidos, 
munioiones, fuatlea y otros efcctoa inte- 
refiantes. 

Yo creo que este auceso acabará de ga- 
namos la opinión do los extranjeros, y de 
decidir & tos venezolanos qne hnn quedado 
aun en eaaa Colonias, para venirse & an 
psis k trabajar por la libertad. Es un 
esc&ndalo y una vergüenza para nuestro 
pafa, qne naya todana oompati-iotaa que 
Tean con indolencia los eacrinoios qne ha- 
cen Bua hermanos por la Patria, y qne 
elloB se queden en la inacción do simplea 
espectadores. Antes tenían el protesto 
de ens familias qne no podian abandonar ; 
pero ya ahora no podrán alegarlo, porque 
QO veo ningún inconveniente para que las 
tiaigan á esta Provincia, donde hay tauta 
tranquilidad como en el país mas pacífico, 
j dondo al fin, tendrán mas medios de 
anbaistir. 

Silvestre ha llegado ayer : es nn 
excelente mnohacho : me ha agradado 
macho an carácter, ; manifiesta toner 
mny buen juicio y conocimieatoa en la 
guerra. Yo capero que tu sigas su ejem- 
plo, porque ya ea nna vergüenza qno estéa 
Sor allá, á pesar de laa raiotíes quo to han 
etenido hasta ahora. 

Comnnlcale todaa las noticias á Uolovr- 
ni, Ortiz, Herrera y demás amigos ; á 
qaienes no escribo por falta de tiempo. 



,qne 

ueloa 



Haz esfuerzos porque los extranjeros 
nos traigan armas, y sobre todo pólvora y 
plomo. El rio está espedito para la na- 
vegación 7 seguro, porque nuestra Escua- 
dra lo ocupará mientras estemos aquí, """ 
será el menw tiempo posible, p 
negocios del otro lado del Orí 
llaman urgentemente. Oarácas está en 
nnestraa raiiiios, sí queremos tomarla apro- 
vechando las circuns tan oías : en toda In 
Provincia no hay un cnerpo de tropas 
enemigas que pueda oponérseme. 

Horillo no ha podido establecer siquiera 
en Cuartel general en Uargaríta, & donde 
se dirijió con toda la expedición venida 
últimamente de EapaDa : dos veces ha 
sido batido en aquella Isla, -que se ha pro- 
puesto él ocupar á todo trance para nnoa- 
tra fortnaa, porquo allí perderá sus tro- 
pas, y no tendrá nna fuerza con qué impe- 
dirnos qne ocupemos toda la Oosto. 

En todas partes adquirimos veotajiíi. 
La Nueva Granada eatá sublevada. El 
General Páez triunfa en el Apure. Zaraza 
dneOo de los Llanos de Caracas, anmeíita 
sn fuerza diariameato con las del enemigo, 
y se acerca á la capital. Monágas ocupa 
casi toda la Provincia de Barcelona, paci- 
fica y tranquilamente. 

Adiós, Adiós, querido José Leandro. 



S. BOLÍTAB. 



1260. 



' DE LAS ' INSTaUCCIONKS RBSEBTADAfl 
QUE PARA OBRAR EN 1817 Dl6 UOBILLO 
X BUa C0UANDAKTE3, 8E CONOCEN 
LA3 DADAS AL TENIENTE COfiONEL 
COMANDANTE DEL BATALLÓN DE 
CLABINES. 



ínslruccioiies que debe observar el TenietUt 
Coronel Don Francisco Ximenez, Coman- 
dante del batallón de Clarimt. 



Queda autorizado ^ara extraer todos los 
recurra qne proporcione el país qne do- 
mine, para el auxilio de sus tropas 7 
operaciones, bien sea sacándolos de loa 
que pertenezcan al Key, 6 bien á partica- 



I, Google 



ísrcB, IteTsntlo ciioiitii ilc todo y des 



Artículo a." 

Qucdit iguuloieiito nntorizado punifoc- 
mar en casos urgentes mi consejo de gin,'- 
rra verbal, en el qiio juzgará los desertores 
y loa enctnigoa del Rey <\\\e seuii nprclien- 
didoa con las armas en la mimo, haciendo 
ezecuiar la sentencia, y retniliéndome la 
cansa para su aprobación; debiendo asis- 
tir A aquel, si es posible un Asesor que sea 
de probiilad v amanto do la causa del 
Bey. 

Artículo 8." 

Si 8C lialJase en el cuso de abandonar el 
país, destruirá. loa caíotalea, cacaguales, 
haciendas y todo quauto ]iueda ser útil á 
los enemigos, y lo mismo [iracticiirá íhx el 
caso do no poder apodevarsií del fuerte de 
Güiria y sn guarnición. 

Artículo 9." 

Todos loa esclavos que encnentre en las 
hauiendaa que sean útiloa pant Ina armas, 
loa agregará á ellas con la vana esperanza 
de libertad. 

Artículo 11," 

.\ la tropa que va á sus órdenes le ma- 
nifestará qno todos los recursos de las 
haciendas deben servir para ellos, tanto 
para su vestuario r armamento, como para 
la subsistencia y ucmas que se necesita. 

tjuaitel general .le Pampatar, 13 de 

Agosto do 1817. 



1261. 



UKPBMBA^ DB LA r.SLA Oí MAROARITA, — 
SU HBROrClDAD, Y LOS CRÍUEKBS COME- 
TIDOS ALr.í POR LOS IIBALISTÁS. 



Conociendo Morillo la valentía do los 
defensores do Margarita, y estando sns 
tropas faltas de víveres y de agua, de que 
os muy escasa 1» isla, se replegó ul campo 
fie los Varales, donde estnvo detenido 



lí diri^NÓ L*l pacilk'i): 
los habitant-oí di' 
u riudic- 



cinco dias. Doddtt ;t 
dor nua proclama : 
Margarita, excitándolis li quo í 
rau a las armas del rey, y oFrecién'loles qui 
en esto Cliso lúa perdonaría sus críiuuní'». 
" De lo coulrariií, d(^ciu, linda habrá que 
detenga mis cuipic-as, ycosniído las cmi- 
sideraciotios y las .esperanzas de vucsl.ra 
rendición,, marchan'' sobre v»sotr<)s c<in 
fuerzas respetables que catán á mis órde- 
nes; y kÍ ios traidores de Barceloua ac.i- 
barón con su miiurable existencia, en eshi 
isla desleal no quedaián ni las ceni/as, ni 
aun la memoria de lúa rebeldes que doí)- 
preciaron la piednd del soberano y w 
empeflarou en 311 exterminio." En el 
mismo día (julio 11) Morillo dirigió iinn 
intimucion al comandante de los rebeldes 
de Margarita, dicióudolc: que si bacía de- 
sarmar á los habitantes, y se sometía con 
elloa á la obediencia de su amado sobera- 
no (il seflor don Fernando VII., cesaria 
toda hostilidad, so olvidarían los aconte- 
cimientos pasados, y el comandante po- 
dría contar con la protección del sobera- 
no, lo mismo que todos los jefes y demás 
personas leales qnc le acompafiaran á ha- 
cor tan importante servicio. El General 
Gómez contestó con firmeza y energía, 
denegándose absolutamente á cumplir los 
deseos del jefe espatlol, y á aceptar el 

Iicrdon y olvido que se les ofrecía. Los 
labitant^» de Margarita pensaban lo mis- 
mo qno sus jefes. Llenos do entusiasmo, 
todos ellos habían adoptado la firme reso- 
lución de vencer 6 morir. Para cumplirla, 
trabajaban de dia y de noche los hombros, 
las mujeres y aun los niños en fortíBcar 
los puntos ventajosos de la isla, en reunir 
armas y moniciones, ^ en formar on las 
alturas montones de piedra, para ofender 
al enemigo do cuantos modos les fuera po- 



Morillo se indignó sobremanera al ver 
la 6rmeza que manifestaban loa jefes y 
habitantes de Margarita, Habiendo he- 
cho desembarcar la segunda división de su 
ejército, regida por el coronel Aldamay 
compuesta do mil doscientos hombres del 
regimiento do la TJníon y del batallón de 
cazadores déla Reina doQa Isabel, princi- 
pió do nuevo sua operncionea militares. 
AI amanecer del 22 do julio se puso on 
marcha todo el ejército hacía el castillo 
de Porlamar, faldeando los cerros para 
evitar loa ataques do la caballería iudepcD- 
diente. La escuadrilla navegaba también 
cercana á la costa, á fin de proteger con 
sus fuegos ¡a marcha do los reülistns. Los 

fatrtotas no pudieron resistir, y poniendo 
negó al castillo, lo mismo que A algunos 



I, Google 



10 



buques, cluvaruii la atiillerta y eo rotiva- 
rou, combfttieiido siempre. Tíivoso en- 
tonces un coiiBüjo do guerra, presidido por 
ol General Gómez, y ae acordó que loa de- 
fensores do Margarita se retirasen A. la 
linea del Oariinai oii el pueblo do San 
Juan, segun se verificó. Era ol objeto de 
esta maniobra obligar á Morillo á qiio se 
alejara de sus buques, y que se internara 
en la isla, donde podrían hacerle una gue- 
rra mas cruda, privándole de los recursos 
que le suministraba su escuadra. 

Empero no consiguieron su objeto, 
porque el jefe espaOol, mejor aifvertiilo, 
continuó por el sur punptraudo hasta el 
vallo del ÉspíriCu-ÍJanto, en cnv» tránsito 
80 dieron algunos combates. ÍDespues el 
ej6rcito real se dirigió (julio "ii) contra el 
castillo, baterías y fortificaciones que ro- 
deaban á Piimpatar. Como eiiui pocas 
las fuerzas do tos independiente.^ ios fué 
imposible defender tantos puntos. Así 
resoWierou abandonar la ciudad y sus 
fuert«3 con el objeto de concentrar sus 
tropas. En consecuencia los realistas to- 
maron la artillería quo coronaba las forti- 
ficaciones do Parapatar, que no tuvieron 
tiempo los MargaritoRos de destruir, per- 
diendo también algunos otros pertrechos. 
Todas sus fuerzas se concentraron en la 
ciudad capital do la Asunción. 

£1 General espafiol habla obtenido es- 
tas ventajas con bastante pérdida, y cono- 
ciendo el valor denodado con que los Mar- 
gariteflos dofeudiau au libertínl, dio dea- 
eauso á sus tropas, 6 hizo nuevos prepara- 
tivos para continuar la oampaDa. Todos 
sus proyectos se dirigían contra la Asun- 
ción. Era harto difícil el acceso A su te- 
rritorio, por los bosques do tunales y las 
fortiflcaciones da reductos, zanjas, para- 
petos y fosos con que los ¡nsnrgeutes ha- 
blan rodeado la ciudad y sus alrededores. 
Sin embargo de tamatlos obstáculos y de 
lo escabroso del terreno, el ejército real 
80 puso en movimiento el 31 de julio, con 
el objeto de colocarse entre la Villa del 
líorto y la Asunción, por donde el terro- 
uo parecía mas llano y accesible, sin que 
pensara Morillo trabar entonces un com- 
bate serio, pues mas bien intentaba hacer 
nu roconocimionto. Al efecto ocupó sin 
resistencia el cerro de Matasiete, desde 
donde podía descubrir la ciudad y sus 
cercanías; entro tanto su escuadra llama- 
ba la atención por los puertos del Manza- 
nillo, Constanza y Juan-Griego. Mas ha- 
biendo bajado del cerro hacia la Asun- 
ción, cu su marcha las guerrillas iudepen- 
dientos fatigaron á los espadóles, obstru- 



yéndoles el p.isQ con un fuego continua- 
do; asi poco á poco se fué trabando la 
acción, hitsta empeñarla hm' dos mil in- 
fantes y seiscientos calmllos quo compo- 
nían aquel día las divisiones de Canterao y 
Aldama. Sobre todo fné muy crudo el 
combate en las lomas, bosques y cocales 

3ue rodean la ciudad. A las ocho y niedia 
o la maflana se dio principio á aquella 
sangrienta pelea, que se terminó á las cua- 
tro de la tardo: oila fué gloriosa para los 
habitantes do Margarita, que hicieron cé- 
lebre ol nombre di- Matasiete, donde fuera 
lo mas crudo d(>l combate. De una y otra 
parte se peleó con mucho valor; ])eni co- 
nociemlo los patriotascl terreno á pnlnios, 
obtuvieron grandes ventajas con solo tres- 
cientos hombres dv infantería y algun<i<< 
pocos de caballería: sobre todo la {livision 
de Can torac sufrió en extremo. Las tro- 
pas de Morillo tomaron nignnas posicio 
nes, pero ninguno de ios puntos fortifica- 
dos do la Garanta y Libcrtjid, que eran los 
principales. Fatigado el ejército real con 
multitud de heridos y sin medios de trans- 
portarles, durmió en ol campo do batttila 
(agosto 1.°), Al dia siguiente emprendió 
BU retirada hacia Pampatar, después de ha- 
berBufridounagran pérdida que causaron al 
ejército de Morillo el valor y la heroica re- 
sistencia dolos patriotasde Margarita. En- 
tre estos so distinguieron aquel dia me- 
morable, g1 general Gómez, que mandaba 
la acción, los coroneles Pablo Uuiz y Po- 
licarpo Mata, los tenientes coroneles Ra- 
fael Picazo y Juan Bautista Coba, con 
otros valientes oficiales. 

Morillo dio algunos días de descanso á 
sus tropas ñutes do emprender nuevas 
operaciones. Entre tanto el general Gó- 
mez, para manifestar cnán poco temía & 
los Españolea, hizo un paseo militar sobre 
Pampatar, llevando trescientos ginetes y 
doscientos infantes. Siguió el camino de 
los Robles, y en el tránsito destruyó un 
destacamento realista, al ono. hizo diez y 
siete prisioneros, y supo iie estos que el 
jefe español se preparaba á obrar en la 
parte del norte, á Un de apoderarse de la 
Asunción por distinta via. Para realizar 
sn plan, Morillo se puso en marcha el <> 
de agosto desde Pampatar, y pasando por 
loscamínosde Porlamar, ataco el 7 al pue- 
blo do H¡\n Juan: ocupólo con ol grueso 
de sus tropas, lo mismo quo lii garganta 
llamada Portachuelo, posición de la ma- 
yor importancia; al mismo tiempo el jefe 
español envió cuatrocientos hombres por 
el camino de la Aguada, cini el designio 
de impedir que ol general Gómez socorrie- 
ra á Juan Griego, punto adonde se diri- 



I, Google 



giuii [lis miras tiu Ins ru^ilisUs: allí teniítn 
lo3 patriotiia tve.s ffnuulos fleclicras y nnn 
balanilrii. Lti <'3CuiiiU'ill<i españolit dobia 
obriii" (!ii oiiibiiinciori cu laa tropas do 
ticriit. 

líl lijórcilo español pasó l;i «oche en e! 
piieblf> ilit San Juan y oii las demás posi- 
ciones ijiu! Imbía aciipado. Situado cu 
ülliis, impidió i|iic pudieran atravesar oÍ 
Pürtach líelo tra^cíentos hombres de auxi- 
lio qno el giMUíJvil Gómez enviaba» Juan- 
Griego á Ifij üi-iluiiea del coronel Miineiro. 
Al diii signiente (agosto 8) el ejército es- 
piiflol continuó sus movimientos^ signien- 
do la división de Cánteme por la inqnier- 
dii dul Portachuelo, mientras qno la del 
coronel Aldama la apoyaba on sil marcha. 
En brere los independien tos fueron ataca- 
dos con el mayor vigor, pericia y constan- 
cia en todas sus posicioneí. Los Esparta- 
nos de Margarita, que apénaa eran dos- 
cientos en aquel di», regidos por el coro- 
nel Fermín, hicieron la niüs heroica y te- 
naz resistencia, especialmente on el fnerte 
do Juan Griego, colocado on una altura. 
Varias veces obligaron á retroceder á las 
huestes españolas, que sin embargo de sus 
grandes pérdidas tornaban al combate. En 
medio de esta reOida acción, incendióse el 
parqno do munieionoa de los Mar^arite- 
fies, !o que provino de la explosión de nna 
miua que tenían preparada para prender- 
la en el último extremo. Incautamente so 
la ptiso fuego antes do tiempo: muchos 
soldados volaron, sn introdujo el desorden 
y el desaliento en los demás, que huyeron 
por viiri:H ilírecci.iii.'s. La caballería espa- 
ñola, (¡ne ostuba preparada y qne tenia á 
8« frente al mismo geiiuraí Morillo, los 
persignió en nna laguna de poco fondo, 
adonde se refugiaron muchos dispersos. 
Allí todos fueron degollados, sin quo nin- 

§unpatriot:i_diera la menor muestra de 
ebilidad, ni implorara la clemencia del 
vencedor, á excepción de uno. Los mis- 
mos historiadores españoles cuentan que, 
lleno Morillo de furor al ver timta firme- 
za, mató á diez y ocho con su propia ma- 
no, meiiónilose en la Laguna-Salada. Es- 
ta acción de un general en jefe, que so 
lanza á degollar sin piedad á sus compa- 
triotas vencidos, que se han defendido con 
tanto valor, es digna del verdugo de los 
patriotas do la líueva Granada. Mas de 
doscientos soldados ronnblicanos peiecie- 
i'on en aquel funesto oía, después de ha- 
ber vendido muy caras sus vidas; fueron 
también degolladas cuantas personas ha- 
bía en el fuerte do todos sexos y edades. 
Desde entonces aquella lagaña llovó el 
nombre do Los mártires margarifcHos. 



Todo lo que había en Juan Griego cayó 
on poder do los EspaQoles, qtio incendia- 
ron y saquearon este pueblo: destruyeron 
también cuanto existía en 61 que pndiern 
ser átil á sus moradores, en odio, eogun 
decían, de su rebelión. El pueblo de San 
Jaan tnvo la misma suerte. 

A la sazón que ocurrían tales desgracias, 
los patriotas consiguieron en e! puerto de 
Paraguachí un pequeQo desquite. El co- 
mandante Francisco Campos, destruyó on 
BU mayor parte nn cuerpo de doscientos 
soldados del batallón de la Reina dofla 
Isabel, escapando pocos por el puerto del 
Cardón, Este destacamento ora la mitad 
do los cuatrocientbs hombres q^ue Morillo 
había dirigido contra la Asunción, mien- 
tras que dnraba su arremetida sobro Juan 
Griego, los que arrasaron el valle de lu 
Margarita y de Paragaachi : ellos impidie- 
ron también que el general Gómez pudie- 
ra socorrer el punto atacado por los Espa- 
floles. Mas, poniéndose á la cabeza de las 
tropas que lo reataban, so trasladó cou 
ellas ácnbrir ia Villa del Kotte, amena- 
zada inmedial.amonte. Hallándose al fren- 
te del ejército espaQol, desafío repetidas 
veces al general Morillo ¿ nn combate 
particular, tjuien diera al desprecio las 
bravatas del jefo de Margarita. 

Aquí terminaron los progresos lentos y 
difíciles que hizo el ejército español en la' 
subyugación de la horóica Margarita. Sna 
moradores, aunque sin marina y escasos 
de armas y municiones, la defondieron 
palmo á palmo, con una constancia, 
un valor j mí patriotismo á toda prueba. 
No consiguieron hacerlos vacilar, ni las 
promesas, ni las amenazas, ni las cruelda- 
des de los Españoles, decidjilos á no dejar 
en aquella isla desleal piedra sobre pie- 
dra; — "y iii aun lascmizas y la memoria 
de los rebeldes," como decía Morillo en 
eu proclama que antes citamos. Los mar- 
garttcHos se ilufendian en los matorrales, 
en los bosquos, en las ladoiTis y en loa 
montes, con artillería, con fusiles, con 
piedras y con cuanto les vctiíají las manos 
y podía dañar í\ sus enemigos. Hasta las 
mujeres combatían arrojando piedras y 
ayudando á los hombres, á quienes lleva- 
ban, sin temor do las balas, pertrechos, 
vituallas y refrescos, á fin de qne no cesa- 
sen ni desmayaran i*u la pelea {ag.nito tí). 

Para que se formo una idea exacta de lo 
reQida que fué esta, y do la valentía de 
los moradores de Margarita, no podemos 
aducir mejor testimonio que el do sus mas 
crueles enemigos. Hablando Morillo al 



I, Google 



ministro de la ^uerrü on Madrid áe lu ac- 
ción do Matasiete, decia: "El combate 
tul) sangriento y toaaz; los rebeldes so ba- 
tieron desesperad a mente y es- 
tuvieron tan obatiuadoB, qne á posar de 
Ins repetidiiB pérdidas míe sufriau en 
las cargas do su caballería, volvían 
á los ataques e>u tal furia, que niucliaB 
veces estuvieron mezclados con les Ga- 
nadores. ... láo hubiera ignnlmonto for- 
zado el paso del l'ortacnuelo del Nor- 
u>, üi el crecido número do heridos cou 
ipio nos hallamos desde muí poco ticm- 
]ii> do principiada la nccíon, y no te- 
ner iii uua sola caballería en que tras- 
portarlos, no me hubiese obligado, por 
no abandonarlos, ú permanecer todo el 
día sobre aquel terreno, donde se sos- 
tuvo nu combate continuado que duró 
hasta el anochecer," Describiendo ol 
mismo Morillo la toma de Juan-Grie- 
go, dijo do oñcio : " Desde este momen- 
tii presentó el ataque de aquel fnortc 
u1 aspecto mñs espantoso : pasaban de 
quinientos rebeldes de la canalla más 
atroz y desalmada de la isla los que lo 
defendian, hombros íeroces y crueles, 
famosos y nombrados entre los piratas 
da las flecheras, el terror de las cos- 
tas de Venezuela, y facinerosos que cada 
uno contaba cou muchos asesinatos v es- 
taba acostumbrado á mirar la vida y 
la existencia cou el mayor desprecio. 
Estos malviuios, llenos «"lo rabia y de 
orgullo con sn primera ventaja en la 
defensa, parecía cada uno de ellos un 
tigre, y se presentaban al fuego y á 
las bayonetas con una animosidad de 
que no hui ejemplo un las mejores 
tropas del mundo,... Estos llegaron al 
último extremo de desesperación, y 
apuraron todos los medios de defensa. 
íío contentos cou el fuego infernal quo 
hacían, arrojaban piedras de gran tama- 
ño ; y como eran hombres membrudos 
y agigantados, se los veía arrojar una 
piedra enorme cou la misma facilidad 
quo si fuera muy pequofla. Fn6 tal 
el fuego, la precipitación y el encarni- 
zamiento con quo i>oleaban, que en me- 
dio del denso humo, do la gritería y 
amenazas, se vio el efecto do la explo- 
sión de un repuesto de municiones en 
el cual volaron algunos malvados, y 
acabó de ponerse en confusión el rea- 
to, al momento mismo en qno las tro- 
pas iban fi. saltar el parapeto." — El de- 
nuedo, la oonstancia y el arrojo de los 
defensores de Margarita habían ofusca- 
do ya hasta la vista de un jefe tan 
valiente como el (roneral Morillo. Veía 
gigantes descomunales, á la minora de 



dou Qnijote, on hombres que no excedían 
la estatura común de nuestra especio. 

Entre los valiontu-i defeníores de Mar- 
garita, deben ocupar el primor lugar 
ol Grenoral FrancísC'> Esteban Gómez, 
junto con los Corónele:^ Maneiro, Mata 
y Coba, y otros varios. Murieron com- 
batiendo gloriosamente por la indepen- 
dencia y libertad de su patria, espe- 
cialmente un Jnan-Cr riego, el Coronel 
Juan Fermín y los Oficiales Cipriano 
y Vicente Oonzález, Juan Kodulfo, Ca- 
yetano Silva, el Capitán Ténia^i ol va- 
liente Indio Quaiqueri, Fraiieísco Adria- 
no y algunos otros, cuyos nombres dig- 
nas de memoria, es lástima que se ig- 
noren. 

íijín embargo de tan brillante defen- 
sa, habria sido muí difícil que los ha- 
bitantes de Margarita hubieran podido 
resistir al lín con buen suceso á las 
tropas de Morillo, quo tenia envuelta 
ya casi toda la isla. Cmuido se pre- 
paraba para atacar la Villa del Norte 
y la ciudad de la Asunción, sns me- 
jorofi poblaciones, adonde se habían con- 
centrado las fuerzai de ios patriotas, 
recibió do Caracas noticias alarmantes. 
El Capitán General interino don Juan 
Bautista Pardo le pai'ticipaba hallarse 
ocupado todo el Llano alto por la división 
insurgente de Zaraza; haberse pasada 
á los enemigos García, Comandante del 
pueblo de Taguaí ; que los vallen del 
Tuy so hallaban amenazados de una in- 
viision ; que estaba por tanto expuesta 
á perderse la ciipital do Venezuela, 8t 
no se lo enviaban prontos y efioaoes 
auxilios ; en fin, que del todo so había 
perdido la provincia de Gnayanii, pnes, 
según las noticias que tenia; se lo asegura- 
ban por varios conductos. 

Morillo no podía concebir cómo era 
que en monos do un mes que habia 

se ha!lab:i en Margarita, podían haber- 
se puesto on estado tan crítico loa ne- 
f OCIOS dol partido real on la Costa- 
'irme, cuando ni embarcarse dejó on 
ella fuerzas muí respetables para su de- 
fensa. Sin embargo, no quiso esponer 
nada en una materia do tamaüa impor- 
tancia. Ueaolvió, pues, aunque con do- 
lor, abandonar la empresa de la sub- 
yugación y ejemplar castigo do los mar- 
garitones. En consecuencia, el 10 do 
agosto dejó los alrededores do Juan- 
Griego, y se puso en marcha cou sns 



tropas hacia Pampitar y 

alh expidió un decreto de bloqueo en 



I, Google 



i'l <iiit' üomprendia liis bocus del Ori- 
iiouu, lita costas do Güivin y de Miir- 
;,'iir¡t!i. Hecho lo cual, so ombHrcú ol 
IT (le iigoato para la Coatii-Firme C"ii 
dirección ú Gumaiiñ, dojaudo eiitcni- 
mentc libre k isla do Mai-garitn, curas 
playas jamas Tolvieroii fi pisar lus dua- 
listas. Eu Ciimaiiñ supo Morillo, iiini- 
quo tarde, qne hombres tímidos le ha- 
bían oxHJorado los peligros. Estos de 
ningnii modo oran tan graves como so 
los pintaron ; 6, esCQpCÍon do la pérdi- 
da de Gnayaua, saceso que encerraba 
los mas vastos resultados contra lit cau- 
sa real y en, favor do la ludopondon- 
cia de Venezuela. 

Memorias coutomporáueas liücen mon- 
tar la pérdida de hombres que tuvo Mo- 
rillo en Margarita ;'» mil soldados, cau- 
sada por las balas, las fatigas y las en- 
furmedadea. Se asegura Saber condu- 
cido á Cumauá setecientos enfermos. 
Sus tropas llevaban por doquiera la 
destrucciou y la muerto en aiiualla is- 
la heroica, pero doagrnciadii. Habíase 
propuesto el pacificidor destruir los 
hoiñbres, los animales, tas casas y plan- 
taciones en castigo do la deslealtad de 
STts moradores, de los que hizo matar 
á varios inocentes, y aun á mujeres, 
En aquellos días no solo con cí-tos bc- 
fialó 8u carrera de sangro, sino quo man- 
dó también conducir á Margarita, con 
el pretexto de que trabajaran en las 
obras de fortiñcacíun, á trescícntus pa- 
triotas quo habian sido amnistiados en 
Barcelona por sn gobeinadur el Te- 
niente Coronel don Feliciano Montene- 
gro. Casi todos oHos fueron asesinados 
perlas órdenes do Morillo. En vano ele- 
vó Montenegro sus quejas hasta los pies 
del trono, nntnifestando que la mencio- 
nada amnistía había sido concedida por 
expresa autorización de la real audien- 
cia y del Capitán General Moxó. No 
obtuvo decisión alguna, y triunfó la ini- 
qaidad de Morillo, 

{Setlrepo, Historia de Colombia, edi- 
ción (le 1858.) 



1262. 



LOS I'AIITEÍ DEL (íBtfERAL lIOttlLLO AL 
GOBIEimO I>E KSPAÍlA, SOURB LAS OPE- 
RACIONES MLLITAHE-i Ey LA ISLA DE 



Oficiii (lo Morillo ni ^inifiterio de ({Hvn-K. 

Esomo. señor : 

Habiendo determinado marchar sobre 
la ciudad do la Asunción, tapital do esta 
Isla, con iininio de amagar mi entrada en 
ella, y apoderarnio del portachuelo llama- 
do del Norte, salí de Pampatar con las 
divisionus del Brigadier Don Josef Cánte- 
nle V Coronel U. Jnan Aldama la ñocha 
del '30 de Julio último, para csUir al 
anmnccer soltre las posiciones enemigas. 
Mi objeto era tomar el portachuelo, que 
es un piíso estrecho outto dos altas mon- 
tanas, por donde so comunican desde la 
ciudad al pueblo del Norte, y siendo am- 
bos puntos lus que tenían fortitleados, y 
c.m mas recursos para vivir, arrasar Jas 
inmediación 1(8, entorpecer la comunica- 
ción, y tüuor subdivídidas sus fuerzas A 
ñu de qne pudiesen ser atacador eou ma.4 
ventaja. 

Marchó el exéreito por el camino de la 
ciudad hasta la altura do la casa de Ca- 
zorla, donde por nn movimiento do flan- 
co atravesó el valle, y se sitnó á la falda 
dol cerro de Matasiete. Fueron recono- 
cidas las baterías do la ciudad al alcanco 
do la llamada déla Garanta; y siendo en- 
tonces necesario dar algún descanso áU 
tropa, fatigadaconlapenosa marcha déla 
noche, fragosidad del camino y subidas do 
los cerros, recibieron las divisiones orden 
pam acampar en los cocales, en ol descenso 
de la cuesta, haciendo avanzar la columna 
do cazadores do la primera división, con el 
objeto de proteger las demás del exército; 
y asegurar el paso hasta el rio do la ciu- 
dad, adelantando hasta él sus tiradores. 
Esta columna estaba mandada por el Te- 
niente-Coronel del batallón de Clarines 
D. Francisco Ximcnoz, y ac componía de 
parte de su babdlon y de tas compañías 
do cazadores de la Uníon y do l.i líoyna. 

Los onemigoi luogo que nos ubsoivii- 
von, guarnecieron sus fortiScaolone!', y 



I, Google 



coroiuiruii du geiitc loa iiltos coitos en que 
tieno» sus baterÍHS, qua es donde se ro- 
fugitt todii l¡i poblacirtii. Su caballoi'í:i 
vino ú BÍtimi'so lU {ñí del reducto de lu 
Caruiitii, deetiiCHnm im cuerpo de infan- 
tería, que por entonces no adelantó del 
pió do los fnortea, ó hicioroii jtl mismo 
tiempo iniirchnr por iiiieatro flanco dere- 
cho otru columiiii, eiiyo número iio se 
pudo reconocer con exactitud, porinie tu 
desigualdad del terreno, las burdiia y co- 
rrales délas liuertiis y una arboleda cgpe- 
áisimn la ocultaba íi nuestra vista. 

Lu división expedicionaria estubii for- 
mada & la izquierda de la lincü que en 
aquel moinouto formaban unestras tiopaa, 
y la primtra del exército apoyaba su 
derecha sobre ei mismo rio do !a ciudad. 

En este tiempo los rebeldes, que desde 
sus alturas velan pert'i'ctamentc la colo- 
cación del exército, y observaron qne los 
tiradores iipoderados del rio protegían k 
aguada que hacia la tropa, adelantaron 
BUS fuerzas de improviso, y íl favor do ia 
espeBiii'a rompieron un fuego horroroso 
sobre los cazadores. Estos rechazaron el 
¡mpetu con el mayor denuedo ; pero car- 

fadoa ni mismo tiempo por la cabiUlería 
nbierou de empezará retroceder. Hice 
reforzar loa cazadores por ol batallón do 
Burgos, en que ae apoyaron aquellos ; 
pero aumentando sus fiier:tas loa rebeldes 
con mayor número do tropas y repeti<laa 
cargaa de la caballería, fué indiapensablo 
ir empeílando poco á poco las nuestras, 
haata que á las 10 do la mañana ya ta iic- 
cion se Bostenia por la mayor parte do la 
tropas. 

£!l combate fué sangriento y ii-naz ; loa 
i-ebcldcB se batieron desesperadamente, 
siempre protegidos baxo su baterías, ha- 
ciendo fnego de caüou al mismo tiempo 
desde tas de la Garanta y la Libertad ; y 
Detuvieron tan obstinados que á peaardo 
laa repetidas pérdidas que snfrian en las 
cargas de su caballería, volvían á los ata- 
ques con tal furia, que muchas veces es- 
tuvieron mezclados entro los cazadores. 



Fnerou desalojados suceaivamonto de 
varias poBicioncs que les ofrecían Inaca- 
eaa y empalizadas de his huertas, como 
también del espeso bosqno do los cocales, 
y se hubiera igualmente forzado ol paso 
del portachuelo del Norte, si el crecido 
número de heridos con qne nos hallamos 
desde muí poco tiempo de empezada la 
acción y no tener ni una sola caballería 
en que trasportar! o a, no me hubiese obli- 
gado, por no abandonarlos, á permanecer 



todo el día sobro aquel terreno, donde na 
sostuvo uu combate continuado que durñ 
hasta (-1 anochecer. Entonces me puso 
en movimiento, y acampé sobre mí flanco 
izquierdo, en dirección al camino qno vi 
á Panipatar, disponiendo oue al instante 
saliesen los heridos eacoltaaos por el pri- 
mer batjttion de Navarra ; y quando ya 
estaban todos recogidos y en seguridad, 
enterrados los muertos, y reunidas algu- 
nas armas de los enemigos y nuestras que 
habian quedado en el campo do batalla, 
regresé el dia siguiente con las divisiones 
al citítdo puerto do Pampatar para dar 
descanso lí la tropa, y prot^er el desem- 
barco de nu batallón de Granada y 100 
caballos que llegaban cío Barcelona. La 
pérdida del enemigo ha consistido en casi 
toda su mejor caballería, con muchos 
oficiales de todos grados, y considerable 
número de muertos y heridos, calcnlando 
por los qno se vieron en el campo, y la 
multitud de herídoa que subían é loe fuer- 
tes, qno uo bajan de 300 loa primeros y 
mas de 450 los segundos. Posteriormen- 
te liemos sabido por algunos papeles que 
se le han interceptado, que los oficíales 
muertos eran los capitanes edecán Juan 
Lugo, Carlos Cronzalez, Cristóbal Tenias, 
Lúeas Lares, y Manuel Espinoaa, con una 
lista muy larga do otros individuos y Jefes 
heridos. 

Por luiestni parte liemos tenido la pér- 
dida que coii:it.a adjunto estado, siendo 

entre ellos muy s.-nsíblo la del beneméri- 
to y bizarro joven Don Jacobo Jouea. 
.{Sigue elogiando áeate yáUs demás Ofi- 
ciales de tntlaa clases que se dlsllnguieron 
í-ii ¡a acción.) 

Dios guardo ú U. muchos alloí. 

Cuartel general de Cumaná. "2í(du Agos- 
to do 1817. 

I'aMo Moyill". 



Oficio de Morillo ni Ministro de Guerra. 

Excelentísimo SoOor : 

El exército de mí mando .-^e puso en 
movimiento sobre Porlamar el (i del ac- 
tual con el fin de pasar á las playas del 
Norte, y apoderarse del puerto de Juan 
Qriego, que era donde teman los rebeldi's 
toda sa marina, con tres grandes fleche- 
ras y una balandra, que acababan do llegar 



I, Google 



15 



de Guayana coiidiicioiulo heridos, tomán- 
doles aUGmaa 2 reductos con 6 citQoíiGe j 
algiiiuis casas-fuer te 3 construidas baxo eus 
fuegos. Esta operHcion debia privurlea 
absohitamoute toda comunicHciou exte- 
rior, quitarles cuantos recursos padierau 
recibir de colonias, y de ftlgamis fuerzas 
que probablomentu tcndríun que omploar 
en la defottsik de dichos puntos. 

El 7 ni amanectít ya estíibau liis divi- 
siones sobro el pueblo de San Jnan, y nn 
catlouszo que oimoa nos anunció qne los 
rebeldea, habiendo observado nuestro mo- 
vimiento, se ahirmabim pant recibirnos. 
Antes de llegar í\ esto pueblo su encontró 
sobro el camino una batería y tiincbern, 
con uu pampetu avuuzado, el quul abau- 
donuron sin diaparnr un tiro do fusi! ; y 
como entonces no era nuestro objeto to- 
■ mar e^tiis posiciones, m&rcbó el exército 
por su flanco izqnierdo para salvarla, y 
evitar nigun oatnigo. El terreno ora, í:o- 
mo on toda ta Isla, escabrosísimo, tuvi- 
mos que atravesar unit montafln impracti- 
cable, y iiun abriendo picas ó pequeñas 
veredas, cortando el ramago y los junca- 
res, lio pudimos alejarnos tiinto que llonA- 
scmos nufstras intenciones cu esta parte. 
El exército pnsÓ al alcance del fuego de 
canon, sin que tuviÉsemos otra pérdida 
que la de un hombre eontnso del regimien- 
to de la Union. 

A la primera división que iba íi la ca- 
beza de la columna previne reconociese el 
portachelo 6 paso de San Jnan, mientras 
que yo con un batallón de! regimiento de 
Navarra y el de Burgos me dirigí á ocu- 
par el pueblo de aquel nombre, y el briga- 
ílior Canterac qnetió con el otro batallón 
de Navarra amenazando la batería y trin- 
chera que dejamos ñ i'ctaguardia. 

El Comandante genend de la primera 
división coronel Don Juan AUIama, qne 
en cumplimiento do las órdenes (]ue te- 
nia, marchó á su cabeza hasta un terre- 
no próximo al punto que iba ñ reconocer, 
ee vio eu la necesidad de hacer alto, ínterin 
se reconcentraban sua fnerzas, que hasta 
entonces habiíin caminado por un penoso 
y difícil desfiladero. Desde allí observó 

aue los oilbmigos, en número muy consi- 
erable, ocupaban el portachuelo, y que 
era preciso desalojarlos para que no ofen- 
diesen al oxército qne habría precisamen- 
te, Bíguieudo sn marcha á Juan Griego, 
de caminar algún trecho baxo sus fuegos. 
Entonces creyó oportuno facilitar el puso, 
y ordenó al comandante del batiülon de 
Clarines teniente-coronel Don Francisco 



Ximónez, quo mandaba los cazadores, to' 
mase con su columna íi la bayoneta aquel 
punto, naturalmente fuerte, y provino iil 
comandante del segunda batallón de Gra- 
luida que protegiese la operación. Todo 
se verificó con el mayor suceso, y en muy 
pocos momentos quedamos poaeaionados 
de la posición que ocupaban loa rebeldes. 
El capitán do dragones D. Joaquín So- 
moza, muy práctico on el país, condujo 
la columna con mucho acierto, y se dis- 
tinguió por su valor. 

Los enemigos retrocedieron hasta unas 
casas inmediatas, donde reforzados con 
gente qne les llegó del Norte, ee decidie- 
ron ¡i ocupar nuevamente el puesto de que 
acababan de ser arrojados. Fueron extraor- 
dinarios los esfuerzos que hicieron para 
conseguirlo, y aunque repitieron sus ata- 
ques con resolución, todo fué on rano ; 
nuestros soldados los rechazaron siempre, 
causándoles mucha pérdida. - En este 
tiempo un nublado horroroso descargaba 
sobre nosotros, y la abundancia del agua, 
al puso qne hacia casi impracticable el te- 
rreno, inutilizaba todas las armas. Los 
rebeldes, que habían tenido la mayor par- 
te do las suyas á cubierto, nos hacían nn 
fuego vivísimo á quema ropa, y fué me- 
nester que los soldados, cargándolos de- 
nodadamente, los hiciesen desistir á ba- 
youetazoa de su empello ; habiendo visto 
Igualmente la inutilidad de las tentativas 
qne en varias ocasiones bicioron con sn 
caballería. 

El exórcito permaneció esta nooho ocn- 
pando el pueblo de San Juan y las posi- 
ciones que había tomado al enomigo, 
sin que hubiese durant" ella novedad al- 
gún a. 

Al amanecer se continuó el movimien- 
to. La división expedicionaria marchó 
Sor la izquierda del portachelo de San 
lian A posesionarse do las alturas qne hay 
á la izquierda de las baterías y fuertes de 
Juan Griego : al desembocar el desfilade- 
ro encontró á sn fronte el enemigo, y el 
brigadier Ounterac dispnso que las com- 
paflios de cazadores y primera de Nava- 
rra, y ia de cazadores de Burgos marcha- 
sen á laa órdenes de su ayudante de cam- 
po el capitán D. Ramón Bedoya, y le ata- 
casen decididamente, logrando de este 
modo que ¡os rebeliles se retirasen por la 
orilla del mar á guarecerse de sns pnntoa 
fortificados. 

Observando el bi-igadier D. Josef Can- 
te'rac quo la caballería enemiga ocupaba 
al naneo derecho una posición que lo era 



I, Google 



l(i 



üiiiY voiitiijosii, SI' lieciilió ii maraliai* so- 
lirc cllu con su divisi'iii ; y habiíndolii Im- 
cho lliitii|iicur poi' l:i scgiiüd» compaQíu 
liul biitiilluii ilü Búrgüá, íueroii curgiidoa 
lihs n-lji'lilcs ¡loi' mi di^aliica meato de di-ii- 
giiiics de lii Uiiioii, maiidjidos por el biza- 
rni <:ciiiniiid¡iiite du cíquiulron 1>. Josef 
Xiiviis, (jiiicii i'i \ii¡í¡\t de lio llevar consi- 
go iniip de ;íO dragones, y qiio los enenii- 
giiM UiLiiaii (iiiatriplitíiido número de ciiba- 
Ilrj.í, fnci'iiii Hcucliillailoa junto ooii iilgil- 
nos de infiinterí;! qne les aoomptitla- 
bun, dpjaudo on el cnmpo mna de 10i> ca- 
dáveres. 

El brigadier Cimtoi'nc, (|<iq encontró A 
su frente nua lagnun dilatada, bo y¡6 obli- 
gado non gu división y el resto do los dr«- 
iriines á dar nn rodeo muy considerable ; 
pero logró colocarse con tiempo on el 
puesto rtne se le habia señalado al flanco 
izquierdo de loe enemigos. Dejó en su 
posición hl batallón de Burgos; situ6 el se- 

§ lindo de IN^avarra y Húsares al extremo 
ol Istmo, que une el íinjrte de Juan 
Griego con la altnra de la vigía ; estable- 
ció el primer batallón de Navarra, en 
las del frente de la laguna, y mandó 
avanzar sobre el indicado fuerte tres 
oompoflíaB de Navarra, que concurrieron 
al último ataque y posesión de él. 

Mientras que la división expüdicionaría 
operaba asi por esta parte. la primera 
que habift marchado por su izquierda, se 
apoderó de las batel ías que los enemigos 
tenían en la playa, con los que estaban 
haciendo fuego a los buques de nuestra 
csquadrilla que se iban acercando ; y de- 
salojándolos sucesivamente de los puragcs 
donde quisieron hacer rcsistoucia, logró 
en muy poco tiempo que fueran replegiln- 
dose íi sus puntos mas fortificados. Loa 
rebeldes, que batidos en todas direccio- 
nes se liabiau ido reuniendo, eran ya niny 
numerosos ; y aunque para atravesar lu 
playa y trepar al cerro en que se hallaban, 
liubicron de arrostrar nuestros soldados el 
horroroso fuegodecafiony fusilería que les 
hacian, logramos posesionarnos del pri- 
mer fuerte del cerro, que era el mejor 
artillado, y estrecharlos en el que estaba 
en la mayor elevación. 

Los batallones de la primera división, 
que BO hablan apoderado á hi carrera do 
todas estas posiciones del enemigo, no lo 
habian conseguido sin gran fatiga y can- 
Bancio ; y llevados de su arrojo, apenas 
hubo 200 hombres reunidos de los bata- 
llones de Clarines y Granada, (jnatido sin 
aguardar tlsuscompaSeroB continuaron á 



tomar el fuerte principal. Los enemigos 
que estaban resueltos á morir, recibieron 
esta pequeña columna con un fuego muy 
sostenido; salieron do su reducto ; ia re- 
chazaron y acabaron ácuchilladHa ios in- 
felices heridos que llegaron hasta n-U 
pasos del parapeto. 

Desde este momento presentó el ataque 
de aquel fiterto el aspecto mas espantoso. 
Pasaban de 500 rebeldes de la canalla mas 
atroz y dustilmada de la Isla los que le 
defendían, hombres feroces y cnieles, fa- 
mosos, y nombrados entre ios piratas do 
las flecheras, el terror de las costas de 
Venezuela, y facinerosos, que cada uno 
contaba muchos asesinatos, y estaba acos- 
tumbrado á mirar la vida y In existencia 
con el mayor desprecio. Estos malvados, 
llenos de rabia y de orgullo con su prime- 
ra ventaja en la defensa, parecia cada 
uuo de ellos un tigre, y se presentaban al 
fuego y á los bayonetas con una animosi- 
dad de que no hay exemplo en las mejo- 
res tropas del mundo. 

Poco después que retrocedieran \uá de 
Clarines y Granada llegó ol regimiento de 
la Union, que había quedado de reserva : 
so formó con él y demás tropas nueva co- 
lumna ; y si bien letrocedioron todavía, 
á pesar del impulso y vigor con que ata- 
caron el reducto, por la ñereza con que 
fueron recibidos, lograron al fin penetrar 
eu él, y arrojar ú sus bárbaros defensoreii. 
Estos llegaran al último extremo de de- 
sesperación, y apuraron todos los medio.'i 
de defensa. No contentos con el fuego 
infernal que hacian, arrojaban piedras de 
gran tamafio; y como eran hombres mem- 
brudos y agigantados, se les veía arrojar 
una piedra enorme con !a misma facilidad 
que ai fuese muy pequeña. Así tuvimos al- 
gunos muertos y mnchos heridos & pedra- 
das. Fuó tal el fuego, la precipitación 
y el encarnizamiento con que peleaban, 
que en medio del denso humo, de la gri- 
tería y amenazas, se vio el efecto de la 
explosión de un repuesto de municiones, 
cu el qual volaron algunos malvados, y 
acabó de poner en confusión el rosto al 
momento mismo que las tropas iban ú 
asaltar ol parapeto. 

El capitán D. Ramón Bedoya, ayudan- 
te del brigadier Canterac, que hubia ve- 
nido por la parto opuesta del cerro con 
doBCOmpaDÍaí:, fué el primero que entró 
en el fuerte, recibiendo una eran contu- 
sión en el pecho de una pedrada, y dio 
pruebas cn|varias ocasiones de este día, del 
valor que le hace t^an recomendable ñ. todo 
el exército. 



I, Google 



Nuestra caballería, que lura el momen- 
to de ocupar el reducto yii estaba preve- 
nida, recibió á loe que salieron de él ou 
unas lagunas poco profundas, donde to- 
dos so arrojnron, y Eilli pereció í. sablazos 
aquella banda de aaesÍDos feroces, que ni 
imploró la clemeacía, ni hubo uno que 
diera señales do timidez en medio de la 
carnicería que en ellos se hizo. Algnnos 
qae pudieron escapar, & pesar de la vigi- 
lancia de los dragones, dieron en mano 
del regimiento de Navarra, que rodeaba 
aquellas inmcdincioncs. De estu suerte se 
concluyó una acción tan sau^rienta y em- 
peñada, y allí quedaron tcudidos mas de 
500 foragídos, que ni aun en el último 
momento quisieron rendirse. 

En este dia tan glorioso parn nuestras 
tropas, y tan rentajoso para la humanidad 
y tranquilidad de este Continente, per- 
dieron los rebeldes B<Jbre GOO hombrea ; 
y nuestra pérdida no hubiera sido de con- 
sideración B¡ entre los qno murieron pe- 
leando gloriosamente no hiibiésemos per- 
dido los íolientea capitanes graduados D. 
Angnstin Guiiyta^ D. Manuel do la Vegu, 
ambos del regimiento de infantería de hi 
Union, jóvenes qne se habían sefliilado en 
las acciones anteriores y en toda la cam- 
paña por sn extraordinaria bizarría. Tam- 
Dion fn6 herido de gravedad el teniente 
coronel D. Juan Falomir, capitán de la 
compañía de cazadores del regimiento do 
Granada. 

En las baterías y fuertes qne se cojic- 
ron quedaron en nuestro poder 8 cañones 
de diferentes eslibres, y las municiones 
y efectos de guerra que constan de ia ad- 
junta relación. También nos apoderamos 
de nna balandra y tros grandes nocheras, 
entre ellas la llamada de Arismendi, qne 
era como una goleta, ademas de 60 em- 
barcaciones pequeños de las qne se em- 
plean en la navegación de laa costas y 
muchos efectos de marina ; no habiéndo- 
les qiiediido ni nna sola canoa en aquellas 
playas, que era donde toninn sn avaenül. 
Loa fuertes, las casas yqnanto allí habin 
fné destrnido y arrasado. 

El 10 del .ictual se puso en marcha cl 
exórctto para Pumpatar. La división ex- 
pedicionaria tomó la cabeza, y tuvo or- 
den de tomar el fuerte y trinchera que los 
enemigos tenían cerca de Sanjnnn : el 
brigadier Canterac ae adelantó con el ba- 
tallón de Burgos ; y despreciando el fue- 
go de metralla que le hueían aquellos, se 
apoderó do todo con muy poca resisten- 
cia, encontrando nn cafion do A IS y mu- 
TOHO TI 3 



nicioues de guerra, qno qnedaron en nues- 
tro poder. 

El oiército continuó sn marcha ; acam- 
pó aquella noche en el Hato de Uarcano, 
y al otro dia alcanzó á Porlamar, habiendo 

entrado en seguida en Pampatar. 

El batallón de la Beina Doña Isabel 
estuvo dorante la operación de Juan 
Griego haciendo una diversión sobre la 
ciudad de la Asunción ; arrasó las vesas 

del valle de la Margarita y Paraguachí, 
habiendo quemado Tas trincheraa que te- 
nían en el puerto del Tirano, de donde 
arrojó i1 los enemigos, c^tusándole bastan- 
te pérdida, á pesar de que tuvo que com- 
baur con mas do 100 de ellos. 

La que sufrió esto batallón consistió en 
la del subteniente D. Franoiscn Navarro 
y i soldados muertos, j 6 mas herid'u ; 
y el lÁjnnto estailo enterará A V. E. del 
número de unos y otros que han tenido 
todos- los cuerpos. 

Son dignas del mayor elogio las valien- 
tes tropüs de este exérnito, y tn^ dig^ios 
jefes. (Siguen los elogio:* y recomanda- 
ciónos del mérito de los jetea y oficíales 
que mas se distinguieron.) 

Dios guardo á U. muchos años. 

Cuartel general deCiiman.í, 23 de Agos- 
to do 1817. 



2fofa del coronel Santander. 

Angostura, Julio G de 1818.— 8.* 

Señar Editor del ooitaEO dbl ohesoco. 

lío leído con placer el oficio del CabS' 
r.illn Morillo, que Vmd. ha ínsertudo en 
l'i Gazeta del 4 y he visto su Nota 13 en 
qno vindica el h<>n>tr de tos naturales de 
Mulita Fé á quienes aquel cauílillu bu im- 
putado Cobardía y timidez. Vmd. ha 
firoc%dído justamente en haber recordado 
08 hechos y nonduota de los hijos de la 
Nneva Granada qiiando bien conduoidoa 
libertaron el territorio quo media entro 
el Táchira y los muros do la Gnayr», 
Yo creo, qne en honor de ese país en don- 
de he nacido, y en vindicación p^>pía 
debo declarar quo el Señor Manilo ha 
padecido en su Oficio algunas otras eqni- 
Tocacioues. 



I, Google 



- 18 - 



lÜB la primera : " la do que á la dere- 
cfaa del Magdalena se han dado algimaB 
Wtalliis á tropas ovgnnízadns por Vene- 
zolanos. " Lna tropiis de qno habla no 
han podido ser otras qne las que compo- 
nían lu división del Oriente, que obraba 
CaBanare, la de Cúcut:i, la del alto Magda- 
lena, y loa dos esércitoa que llamamos 
del Korte, y que se formaron sucesiva- 
mente. De todos estos cuerpos solo el 
primero fué organizado por un Vene- 
zolano, que es el Coronel Miguel Val- 
dez ;piiescl de Cúcutii, quando el Ge- 
neral Urdanet» regresó de Venezuela cu- 
bierto de laureles y tomó el raando en 
Jtfe, ya lo estaba. Los demás lo han 
sido por Oficiales Granadinos, y yo ten- 
go el honor de haber sido el qtie orga- 
nizé la división del alto Magdalena y los 
ejércitos del Norte. Mis destinos do Co- 
mandante en Jefe de la primera, y de 
Mayor Genera! de los últimos, qjp pro- 
porcionaron la ocasión de darles la orga- 
nización que teniao quando las tropas del 
Bey tes dieron batallas, y aunque en esas 
tropas habia Oficiales de Venezuela, muy 
aptos para hacer lo que yo hice, no tu- 
vieron la proporción que yo tuvo por mi 
empleo. 

Ee la segunda equivocación: "que en 
la Provincia do Antioquia se fortificaron 

muchos puntos con inteligencia por Ve- 
nezolanos. " Loa puntos fortificados eu 
Antioqniíi lo han sido por Oñciulcs hijos 
de la misma Provincia, educados en la 
Escuela de Ingenieros, qne tenia á sn car- 
go el ilustre Caldas. Los Oficiales de Ve- 
nezuela que estuvieron en Antioquia, 
npénas so hallaron en ella de paso para 
Santa F6, y el único que tomo servicio 
allí, filé el Comandante Linares á quien 
la fortuna le fuó adversa en las dos accio- 
nes que le presentaron los Espafiolos. 
Todos conocen que Linares era un Ofi- 
cial intrépido, bravo, mas no un Oficial 
facultativo. Ln Angostura de Carare bien 
defendida por el Capitán Venezolano Con- 
treras contra la Eaqnadriiia dei Eey, fué 
fortificada por el Coronel Gutierres, Gra- 
nadino, y reparada por el Capitán Agui- 
lar fispaOoI. De suerte que aqii! y allá 
eu Antioquia es falso, que los Vene- 
zolanos hayan fortificado alguno^ pun- 
tos. 

Morillo aturdido y aterrado con lo que 
habia oído contar de la campaQa del ano 
1813 en Venezuela, y con lo qne había 
visto eu la obstinada defensa de Carta* 
gcna, se figuraba qne iba á combatir en 
todos puntos con Venezolanos, y qne loa 



encontraría en todas partes. Si á bu eu' 
trada en Santa F6 no halló toda la resia- 
tencia quo debió haber hallado, puede 
agradecerlo, entre otras canicas, A las in- 
trigas cutre el Gobierno y e! Jefe del 
Exercito, qne pusieron en sus manos el 
pais, á pesar de los Granadinos, y de 
tos muchos Venezolanos qne allí había. 

"Todo es obra de los Venezolanos." 
Es verdad quo loa Venezolanos fneron los 
primeros que proclamaron loa derechos 
de BU Patria, y han mostrado la senda á 
otras Regiones : ellos han sido los que 
los han sostenido y defendido con una 
constancia que admira : elloa son los qno 
han pulverizado laa tropaa enviadas de la 
Península ; son los Venezolanos los qne 
actnalmente asombran al Mundo comba- 
tiendo sin recursos contra Exércitos á 
quienes todo ha sobrado y son seguramen- 
te loB Venezolanos loe qne arrojarán de la 
Nueva Granada á los Tiranos qne la 
oprimen. 

Sírvase Vmd. dar lugar en bu tíazeta á 
esta vindicación, que me ha dictado la 

justicia y el honor de aquel paía desgra- 
ciado. Aunque he nacido en la Nueva 
Granada, no soy mas que Americano, j 
mi patria es qualquier rincón de Amé- 
rica en que no tenga el mas pequeflo in- 
ñuxo el Gobierna EspaQol. Dos anos de 
guerra en Venezuela en la actual época 
me han dado ocasión de admirar al Sol- 
dado Venezolano, y el tiempo que ha co- 
rrido desde nuestra traUBÍormacion me ha 
hecho conocer el entuaiaamo, patriotíamo 
y odio á loa EapaQoJea que abriga en su 
corazón cada individuo do esta Kepñblico, 
¡ Felices loa Venezolanos que han tenida 
en su seno al genio de la América, qac 
ha sabido poner en movimiento tan su- 
blimes virtudes y guiar S sus Conciuda- 
danos & la cumbre de la gloria I 

Ofrezco k Vmd. toda mi consideración 
y el respeto do su afectísimo servidor. 

El coronel Francisco de P. Santander. 



Obseroacioiies sobre los Despacltos de Mg' 

riUo á su Corle relativos al estado de 

Venezuela. 

Debe decirae, con justicia, que royna 
en toda la relación de este General un 
gran fondo de exactitud en quanto á los 
hechos, annqne descritos con la parciali- 



I, Google 



dad de aa enemigo, qtie procura inepí- 
rar el mayor odio á la Cflasa contra la 
qnal ha venido á combatir. No hay du- 
da qae despuea de la llegad» do aquel Oo- 
neralá Venezuela, /o<ío^/e^(í, y aparente- 
menie todos reconocieron al óohierno del 
Rey menos los Llaneros, que, daoBos de 
su inmenso paie, siempre han combatido 
con buen siioeso contra sus enemigos. 
El General Rosas on Maturin inquieta- 
ba la espalda de Gumnnfi. El General 
MONÁOAS en Barcelona combatía cons- 
tantemente las tropas realistiis, j les dis- 
potabn el terreno con la mayor intrepidez. 
El General Zaraza en la parte Oriental 
de Caracas, molestaba tanto á los Españo- 
les que, al fío, se les hizo mny temible. 
El General CedeSo, quandopusó el Ori- 
noco j atacó la Capital de Guayaua se 
hizo, por decirlo así, diieOo de esta Pro- 
TÍncia, y en Caiciira batió varias Teces 
los cuerpos Espafioles, que fueron A su eñ- 
cnontro. En la costa de Güiria partidas 
de patriotas toItíad k formar pequeDos 
caerpos francos, que hicieron temer á 
los Españoles "por aqnella parte. Pero 
no siempre triunfaron las armas del Rey, 
según Morillo, como debían hacerlo en 
atención á siis armas, námero y disciplina, 
en tanto que las nuestras carecían de 
todo. 

La Isla de Margarita no fué instigada 
por el Gobierno de Cariaf/ena, lo fnó, sí, 
por la tiranía de Morillo que desde el 

Srincipio empezó & exercer actos de cruel- 
ad contra sus valerosos habitantes, que 
ciertamente son invenciblcay macho mas 
ahora que se hallan pei'fectamento arma- 
dos, disciplinudosy aguerridos. Margari- 
ta desafía al poder EspaRol, y como so hn 
acostumbrado á vencerlo, no lo teme. 

Temió Morillo con mucha razón el blo- 
queo de Ouayana, pues que sncnmbió h 
pesar del poderoso auxilio que envió eu 
sn socorro con el Brigadier Latorre, que 
lo llevó Á los campos de San Félix, & de- 
. xarlo allí oomo nu trofeo del Eséreito 
Sepublieano. 

La inmensa extensión de JUargariía, 
Ciimaná, Barcelona, Quayana y los LUp- 
«03 hasta Santafé está poseída por el Go- 
bierno de la Bepública ; y Morillo espe- 
ra qne se admiren de que un puñado de 
Españoles haya sacado ven/ajas, como él 
dice, de unos rebeldes numerosos, decidi- 
dos y que no tienen que temer la inclemen- 
cia, la fragosidad delpais, ni los alimen- 
io» dañosos al Europeo. \ Ingénna con- 
letioD de parte de nn enemigo qne no 



pnede ser ganado ni engañado ! sn exér- 
cito es uii puñado de valientes; pnnado, 
sin duda, porque en el día oo es mas; 
pero fiuanao llegó era nn ezército el mas 
soberbio que ha enviado la Espafla S Amé- 
rica. En otra parte dice Morillo que sn 
exército está reducido' aun esqueleto awn an- 
tes de tomar á Süntofé. — ¿ Cómo lo llama- 
rá ahora después de haber sufrido íiiumera- 
bles derrotas ? Contemos algunas : atnqne 
de la Popa—bütallas de Ohire, do la Mata 
de la Miel, de Setenta, del Yagual, do las 
Mucutitas, del Caracol, de las Kaices — 
toma de Garúpano, do Maracay, de la 
Victoria — batallas de Quobradahonda, 
Alacrán y Juncal — destrucción del exér- 
cito de Real en Barcelona — batallas de 
San Félix, de Calabozo, el Sombrero, Se- 
men, Ortiz, Cogede — toma do Sau Fer- 
nando y de las Guajanas — y la mnltitnd 
de combates de Margarita contra Urroiz- 
tieta, Pai-do, y Morillo, del General Ma- 
Kiüo en la Provincia de CumanH, y del 
Coronel Pebez en Casanare, que seria di- 
latadísimo enumerar, ffo decide, no, 
la suerte d» Santa Fá de la de Venezuela, 
en el sentido de Morillo; pero sucede sí 
íi lii inversa. Libre Venezuela, la Nueva 
Granada lo será también. 

La pacificación de Venezuela no debe es- 
perarse tan pronto. Ahora debe esperar- 
lo menos desprovisto de tropas, do víve- 
res, de caballos, y casi sin país qué opri- 
mir. Previo bien Morillo, quaniio temió 
que Gnayana y Margarita triunfasen, 
y qne ]a expedición del General Bolívar 
llegase á donde tuviese parliilo — Sus temo- 
res se realizarán muy pronto sobre el éxi- 
to de esta expedición; pues él tendrá el 
ynismo resultado que Monteverde y Cagi-" 
gal. Si el primero perdió la quixnda y 
el segando su poca repntacion, él con 
una luDZn atraroaadu en el rucio, y ya 
sin exército y sin recursos, ¿que puede 
esperar sino el oprobio de escaparse á 
España ? 

La insurrección de Venezuela es total, 
y la fuerza es poca. Esto es lo qiiu ne- 
oesítamoB qae sepa todo ei mundo, para 
que los realistas no engaüen con sus exér- 
cicos imaginarios y sus decantadas vic- 
torias. 

Es risible la observación que hace el 
Señor Morillo sobro Monteverde, atribu* 
yendo la decadencia de la opinión do 
aqnel Gefeal Fiscal dti la Real Audiencia. 
Es risible asegurar que el prentigio de las 
Jtatañas del General Monteverde cayó, i>or 
que nn Magistrado le representó que no 



I, Google 



debiu hucor tíraníní. Maturiu. Cficntn, 
Niquitao, loa Horcones, los Tueiiunes, 
Bárbiiln y lus Tri nclierae, son los Fiscales 
dcatiuctoree del Gciioi-ai Muntovertlc, 

Atlade; siguiéndose males tan grandes 
gustara destruirlos pasan de 30.000 las 
vicímtnt gtie lia habida. Como buen Fi- 
l&ntroponn cnpnta Morillo mun que tus 
víctimas Esp^nolHS, pues tus AmencNiías, 
anoqnc sacrificiidas por Iti causa dot Itcy, 
no merecen lu pena, ni os fácil contat'lus 
por quo Bon centenares de millares de to- 
aos sexos y edades. El solo cuenta 
20.000 E.'paRnles, como víctimas, siendo 
los verdaderos sucrificaijüres, mientras 
que los verdaderas víctimas no las men- 
ciona, por ser Americanas, cuyo destino 
es el de sor pasudas por las armas Españo- 
las. [ Bello destino para entrambos 
pneblos ! 

Desde entonces se luilUm acostumbrados 
ht foragidoa á la sangre, sin que se vea 
ti día en gue puedan entraren el orden.. .. 
Poco, pero baeno. Son \oiforagidos Eá- 
psfloies y no los Americanas los que de- 
rraman i torrentes nuestra sangre. Ellos 
nos ban obligado á nadar, ó por mejor 
decir, nos han sumergido en un m.ir de 
sangre. No se ve el dia en qne la Amé- 
rica 80 pneda someter al orden, quiere 
decir, & la cnobílla de esta nación, por 
qne la experiencia nos ha ensenado quo 
someterse & Fernando, es someterse ü la 
muerto, 6 & las cadenas peores qne la 
muerte. ¿ Qué llamarü orden Morillo P 
i Será como la tranquilidad de Urreiztie- 
ta, que ordenó & sus tropas pasasen fí cn- 
chillo el Pueblo de San Juan, y quando 
"lo dexaaen tranquilo se retirasen. Se pue- 
de decir que tranquilidad, orden y muer- 
te, son sinónimos en el nnevo leugnage 
de los goeri'eros EspaOoles, y también se 
puede decir qne solo los EspaOoles turban 
el orden en América, pues que ellos son 
los que vienen fi vioiar, matar y robar, y 
oomo nosotros no sufrimos pacientemen- 
te el exercicio de estas costumbres Espa- 
ñolas, no tenemos orden. Baxo el Go- 
bierno de lu República se vive en el orden, 
qne es compatible con la guerra. Todo 
está organizado del modo nue lo permi- 
ten las circnnstancias. Hay nn Gspk 
Supremo á quien obedecen todas Ins Pro- 
TÍncias : las Provincias obedecen á sns 
Gobernadores y Comandantes Generales : 
las tropas obedecen á sus Gefes : los Pne- 
blos á sus Magistrados civiles : y en nna 
palabra la eubordinaci'>n y el orden rey- 
nan, E! General Morillo nn qniere ana 
Audienciii, ¡wrqne le coarta qns crueles 



medidas. La República tiene uuu Alta 
Corte de JuBiicia independiente del Poder 
Ejecutivo. El Gefe Supremo tiene un 
Consejo de Estado á quieu consulta, oye 
y signe, el qnal go^a en gran parte de las 
atribuciones del Poder Legislativo. El 
Geneml Morillo no quiere tribunales, 
mientras que el Gefe Supremo los bu miil- 
ttpliciido estableciendo un Tribunal de 
Consulado, un Tribunal du aeqílestros, 
un Tribunal do Rfparticiouea y un Tri- 
bunal Militar, baxo el nombre de Conse- 
jo de guerra pt^rmanente. — ¿ Qnál está 
mus cu el orden en Venezuela, el sistema 
Realista ó el Republicano. ? 

Podrán citar contra nosotros algunos 
actos de insubordinactou de parte de cier- 
tos Gef^s. No debia extrañarse que una 
Hepúbü^i naciente sufriese sacudimien- 
tos ; pero sí debo extrañarse infinito que 
nn Gobierno antiquísimo no solo tolere 
sino quo recompense el mus escandaloso 
desorden. Así es que el General Monte- 
verde se subleva contra el Gobernador 
Oeballoay contra el Capitán general Miya- 
res, y el rebelde os confirmado por la 
Regencia. El Comandante Bóves se rebe- 
la contra el Capitán genei-al Cagigal, y 
Fernando 7." lo da un Gobierno y lo hace 
Coronel. Moi-áles en Carúpano pasa por 
las armas multitud de Oficiales, porque 
querían reconooer al Capitán general, y 
Morales se ve premiado. El Teniente 
coronel Ceruti pi-ende y expulsa al Gober- 
nador de Guayann, el Coronel Fritz-Ge- 
rald, y se aplaude á Ceruti aunque culpa- 
ble. El Capitán general Mosó escapa 
como desertor de C'arácaa robándose los 
fondos (le In Guayra, y se le da tanto do 
robar al Gobierno como á los particnlaros. 
Hecbo3 de esta naturaleza uo se pneden 
citar entre nosotros. Jamas se ha visto 
un tiro de fusil ni un bayonetazo en Vene- 
zuela entre los Republicanos. El General 
Piar pretendió hacer una insurrección 
contra el Gobierno, y solo él fué juzgado 
porque no halló nn solo partidario. ¿ Quál 
es, pues, el desorden en esta República ? 
Podríamos citar otros muchos actos escan- 
dalosos entre los realistas, sin tocar el 
Suadro espantoso que nos oírooo la con- 
nota de sus excrcitos. 

Pero pasémoslo á Morillo todo lo qne 
quiera decir de uosotros, eu obaeqnio de 
la bella sencillez con que confiesa, qne no 
so ve el día en que pueden reconquistarnos 
tas armas do su nación, pues tal es el sen* 
tido desu frase. Si la menos importante, 
lica y poblada sección de la America Es- 
paQola, qnat es Venezuela, no es posible 



I, Google 



aoineterlti con la mayor parto de las íuer- 
ZHB renlds emploadns en Aniérícn, ¿ qiió 
sucederá cu México con sicto millones (le 
habitantes, eti la Nueva Granuda cotí dos 
y medio, y en Buenos Ayrea y Cliilo con 
otros dos, todoa adictas á la Libertad, y 
todoB combatiendo por ella ? Vcnezuelii 
Boln despoblará la Eapiína, ai la Espafla 
eotera se enipoQa cu cumbaiir contra ella. 
Exértiitos do Ceballos, do Moutcverde, do 
Yánez, de Cagigiil, de Salomón, de Bóvea, 
de Murales, de Calzada, de Morillo y do 
Ganterac, ¿ on dónde estáis ? cien mil 
tiranos han desaparecido, y solo sus hue- 
sos esparcidos profaunu todavia nuestro 
suelo, para mostrar á otros cien mÜ tira- 
nos qual 08 el tírmino de la demencia que 
los coiiduGO ¡Wenezucla. 

El SeQor Morillo después de manifestar 
ta ¡Dutilidad'de la Real Audiencia so cree 
bastante impai'cial para hacerlo, poi- haber 
ya pedido, tiempo hace, la demisión (como 
si la demisión «luo es acto proprio ae pudie- 
ra pedi^ rfe/mnMrfo rfo /a Capitanía gene- 
ral de (farácas y del exército á rausa de »n 
quebrantada salud. ¡ Pobre hombre ! ¡ quC 
enfermo estaba anu antes de la acción ifc 
Semen, donde perdió no solamente casi 
todo BU exército sino casi toda su sangre ! 
Debemos confesarle k Morillo dos buenas 
qnalidades: la de sabor temor con razón, 
y la de decir con candidej;, hasta cierto 
grado, la verdad. Doade el principio 
annnciaba la destrucción de su cxórcito, y 
desde entonces anunciaba la ruina de su 
salud. Si no fuera tan sanguinario esto 
General profola, lo comparariau los Eapa- 
IloleB con David ; mas desgraciadamente, 
aunque alguna semejanza tiene con el 
Santo Rey, aquel ora Santo y esto no lo 



El Gobierno Militar es el mas despótico 
y malo de los conocidos : es el mas tirano 
y destructor. .Algunas veces el Sofior Mo- 
rillo habla como un Ángel ; poro veamos 
sus obras. 

En lugar de tratar de reformar un Go- 
bieruo tan detestable asegura que es el 
único que convteno á uu ^ais poblado de 
rebeldes. ¿ Qu6 so deduce de aquí ? que 
siendo el Gobierno espaDol tiránico y des- 
tructor, el Pueblo Americano lo lia sacu- 
dido con razón y se ha declarado lude- 
pendiente. ¿ Habrá Lógico en el mundo 
que raciocino de otro modo ? y sin embar- 
go ol filósofo Morillo deduce de sus pro- 
prios principios, que se debe dar una auto- 
ridad ilimitada al Capitán general de 
Venezuela, como ánico medio de dar la 
paz y felicidad á esta vasta región. ¡ Que 



perspectiva para los Venezolanos 1 Hom- 
bres alucinados, queréis mas desengaños ? 
¿ So 03 puedo ofrecer mas, ni haceros 

No es verdad que los Republicanos ha- 
yan adoptado el Gobierno Militar, como 
lo afirma Morillo. Todos los Édtados 
iudeiiendientes de Aniérioa tienen siste- 
mas más ó monos análogos : todos son 
Republicanos, Federales y Democráticos, 
los mas opuestos al Gobierno Militar, los 
mas liberales que se conocen, siu qiio hasta 
el día se haya revocado una sota Ley, un 
solo principio de los decretados por los 
Congresos, y sobre todo por el de Vene- 
zuela, i Cómo se puede llamar Gobierno 
Militar un sistema, en el qual la soberanía 
está dividida eu tres poderes, en que los 
Militares están privados del derecho de 
sufragio : on el qual la Igualdad y la Liber- 
tad son las primeras brises : bases que de 
dia on día se van fortificando mas y mas, 
y que no se han desmentido por un solo 
momento en todo ol curso de nuestra revo- 
lución ? 

Viva ol General Morillo, que nos dice 

et evangelio en esto corto pero inmortal 
período, marcado con el indestructible 
sello de la verdad. El Americano no quie- 
re ser mandado por nadie que no sea del 
país, menas ai es Europeo el qiie lo preten- 
de, menos aun si es Español, y solo cede á 
las circunstancias y obedece al Rey, hasta 
que encuentra otra oportunidad. 

\ Qué capricho ol do los Americanos uo 
querer ser mandados por Extrangeros I 
Pero no os tan extrallo, porque los Espa- 
ñoles, que les han ensenado todas sus ma- 
nías, les han ensenado también ésta. 
Hombrea estúpidos que combatieron 800 
aflos por no Ber gobernados por loa Ara- 
bes, que antes habían tenido la misma 
necedad con los Romanos, y últimamente 
han peleado oou obstinación y se han de- 
xado despedazar, por no depender de los 
Franceses; y siendo nosotros sus discípu- 
los hemos aprendido la misma extravagan- 
cia. Así es que estamos prontos á com- 
batir 800 anos si es Europeo el que nos 
pretende mandar, y si Espallol ocho 
mil, sin ceder jamas al Rey en ningnna 
oportunidad. El tiempo de plegar se 
acabó ya. Ya ha empezado ei de hacer re- 
plegar á Fernando, á Morillo y íí sus cor- 
tas reliquias. También es muy cierto 
que preferimos la dominación de un Afri- 
cano á la de un Europeo, y que desearia- 
mos mas bien someternos al Gran Turco 
con su media Luna, su Alcorán y su 
Cimitarra, que á Fernando 7." con sua 



I, Google 



Leones, sn Inqnieicion y bu yugo. — En 
todo caso el Gran Sctior no haco profesión 
de matar á ena viisallo», y devastar aiis 
Estados como Carlos 5.", Felipe 2." y 
Ferimndo 7." 

Son cmüados los Blancos que han que- 
dado por la benéfica iiinneucia del 

Gobierno Español, qno con bu mano pro- 
tectora ba degollado casi todos los indi- 
viduos de este color : primero portjno 
sieodo sns hijos lo merecían : segundo 
porque teniendo sangre Española eran 
tenaces como sus padres : tercero porque 
siendo ilustrados conocían sua derechos ; 

Í' qnarto poroue aspiraban al honor de ser 
ibres, y de elevar sa Patria á la dignidad 
de Nación. En estos crímenes se ban 
encontrado complicados con Moyeea que 
libertó su pueblo, con Don Pelayo que 
libertó el anyo, con Epaminonons qne 
libertó A Tébaa, con Cincinato (jue 
libertó íi Roma, con Washington qne 
libertó la América del Korte, y con todos 
los criminales libertadores del mundo. 

Lft fortnan del SeDor AforiUo para hn- 
ber llejiíado bosta Santa Fé, no os que 
sean sus habitantes tímidos y cobardes, sino 
qne poco acostumbrados & En guerra, sin 
armas y sin municiones, y gobernados por 
Doctores, lo hablan arreglado lodo d su 
modo que ciertamente no era muy militar. 
Loa Granadinos son do los mas bravos 
Americanos : en Venezuela han hecho 

{irodigioa, los han hecho en Popayan y 
os harán donde quiera qne eatén bien man- 
dados. — Bn Canteas al instante desenvai- 
naron las espadas. Perdone V., Seflor 
Morillo, que esto no es asi. Vmd. dice 
lo qne debió hacerse. Sepa Vmd. que en 
Oarñoas había tantos Doctores, como en 
Santa Fé, que escribieron mucho y no 
hicieron naun, Venezuela no habría su- 
cumbido si el 19 de Abril se hubiera de- 
senvaynado la espada ; pero la ñluntropia, 
la funesta filantropía en favor de los Espa- 
fióles, nos ha hecho derramar toda nuestra 
sanare. — No nos haga Vmd. tanto favor, 
atribuyéndonos tan excelente medida, y 
prestándonos el disimulo y la perfidia, 
qualidades que ciertamente no poseemos, 
y qne bien necesitamos para entendernos 
con nuestros enemigos y herirlos por los 
mismos filos. ¡ Qne disimulo ni qué per- 
fidia hemos de tener nosotros pobres ino- 
centes ! Cadn uno da de lo que tiene, y 
Vmd. nos ha hecho esto don. 

Cartagena se resistió hasta lo imposi- 
ble por los Venezolanos. ¡ Oartagcnn, Car- 
tagena, infeliz Cartagena, sin defender- 
te te han sacrificado T Nada se hizo pa- 



ra defender aquellA Ciudad. Solo lo que 
podia destruirla, hacmla morir do ham- 
bre, sin dar un paso para su salvación. 
Y esta es la resistencia hasta lo im- 

Sosible de que nos habla Morillo, sin 
uda para nacer i-esaltar sn miaevablo 
triunfo. La defensa de Cartagena, la 
de Antioquia, y lo que se hizo en San- 
ta Fé, todo es obra de los Venezolanos. 
Si el SoRor Morillo conoce tanto & los 
Venezolanos, ¿ por qné hace vanidad de 
deapreciarlos ? ¿ por qué siia Proclamas 
y BUS "Gacetas" no hablan de ellos cou 
mas decoro ? Bien doloroso le será el 
que le hayamos sorprendido sus secre- 
tos. Parece que está tembhmdo quando 
le dice al Rey : en su terreno son unas 
fieras resuellas. No tiemblo Vmd. tanto 
SeDor Morillo, pues ¡wr nna lanzada 
en Semen, y otra de qne escapó en 
Calabozo, no hay razón para darnos el 
título do fieras aunquo Ins lanzas son 
mas agudas qne las iiQas do los tigres. 
¿ No es verdad qtio Vmd. no volverá á 
pelear mas con nosotros si do esta es- 
capa y no muere? Parece nn poco in- 
decoroso que un General qne manda un 
e.\ército expedicionario, vencedor de los 
Franceses, y pacificador de la América 
Meridional parece indecoroso digo que 
se explique en términos tan exagera- 
dos hablando de la resolución y do la 
firmeza de sus enemigos. En otra par- 
te llama á los Margaritenos hombres 
agigantados, membrndog, haciendo rea- 
lizar la fábula de los Titanes, qiie arro- 
jaban pcDascos como piedras. Talos hi- 
pérboles no son hijas do la serenidad. 
Mejor seria hablar públicamcnto de no- 
sotros oon la dignidad qne merecemos sin 
darnos en privado titnios de Eemi-dioses. 

Me horrorizaba de oír los monlones de 
cadáveres g«e resultaban en cada acción 
ganada ó perdida. Bello scutimiento do 
parte de un guerrero generoso. Ya es- 
tumos preparados para ver desplegar h 
clemencia tan recomendada de S. M, y 
tan sin igual. Por poco so nos caen 
Ifvs armas de la mano en vista de esta 
clemencia. ¿Quál ha sido el resultado? 
Nuevas degollaciones, nuevas perfidias. 
Decidlo restos insepultos de Burcolone- 
ses compaDeros de Arrioja. Hablad ce- 
nizas de Torres, Torices, Roviras, Ba- 
rayas y quantos hombres ilnstres tuvo 
la Nueva-Grannda. Campos de Voiie- 
neznela, ¿no habéis visto pareciT nn se- 
gundo BóvcB? ¿No reposan en tu seno 
millares de las víctimas de Morillo? He 
aquí la clemencia de Fernando y Morillo. 

Para conseguir dicha sumisión so» «e- 



I, Google 



cesarías maa fuerzas como h tengo repe- 
tido tantas veces. Para conseguir dicha 
sumisión no hai fuerza que onste. El 
exército expedicionnrio ha vuelto A Ve- 
nezuela. Adetnaa Morillo conduxo aquí 
6.000 Graiiadiuoa y Cauterac 3.000 Éa- 
panoles. Ya no eiiaten, y si lo nie- 
gan, ioa OQciOB al Rey lo confesaráu, 
y nuestros corsarios bien pronto nos 
traerán estos documentos irreTOcablea. 

Bien eabemoa que no es obra de uti dia 
y sí de mucho tesón y constancia la que 
se ha emprendido, y yo podría decir 
mas, que es obra superior á todo ct 
tesón y á toda la constancia de ]a Na- 
ción Eapallola, y con esto ho dicho 



todo. 



porqui 



. estaa qualidades nues- 



tros enemigos serian los primeros si no 
tuviesen en América nnos hijos qno se 
han propuesto ser mas porfiados que 
sus padres. De algo les ha de servir 
el ser SapaDoIes quaiido por otra parte les 
es de tanto deshonor. 

>Paraqaé nos dice Vmd. Se Sor Mo- 
rillo qiie es ya guerra de Negros contra 
Blancos? ¿No tiene Vmd. rubor de es- 
tampar una falsedad manifiesta? So- 
lo au hombre en Veneznela ha conce- 
bido esta horrible idea. Este hombro 
fué el General Piar que á pesar de toda 
an fortuna, de sn cará«ter militar y 
de sus empleos no llegó á seducir un 
solo individuo. — Aquellos á quienes co- 
municó BU proyecto lo delataron, lo 
aprehendieron, y después asistieron á 
sn exeonciou. Todos eran pardos, y ni 
nno siquiera ha mostrado dolor por el 
castigo de aquel desnaturalizado Ciu- 
dadano. Entre nosotros reyna la fra- 
ternidad y la igualdad mas absolnta; 
jqnién tendrá pues interés en dividir- 
nos? ¿Los Esclavos no nos deben sn 
libertad? A los Indios j no los hemos 
eximido de los tributos? jNo hemos 
abolido las Leyes contra los Pardos? ¿La 
Nobleza, el Clero y la Milicia no han 
renunciado sus fueros? ¿Por qué ha de 
haber guerra de colores, guerra de cas- 
tas, guerro de odios? Sabiamente el Go- 
bierno de Vcneinela se ha establecido 
sobre una base indestructible. 

IjOs Eepanolca, sí, nos han Jieclio gue- 
rra de 2fegro8 contra Blancos. Bóves la 
comenzó y sus satélites la continuaron ; 
así eí qQe son contados loa Blancos que 
quedan, como Vmd. mismo lo añrma con 
' ida razón. 



Hablando de la Audiencia, dice Mori- 
llo, por que HO Jiabiendo con quien dis- 



cordar no hay desunión, la que con tan- 
ta sagacidad lian sabido aprovechar los 
rebeldes desde México hasta el Perú. Ya 
era tiempo de concedernos alguuaa qua- 
lidades honrosas, pues que baetn ahora 
no teníamos ninguna. Somos sagaces, 
y sabemos aprovecharnos de la deauniou 
entre loa BspaOolca. Luego hay desu- 
nión, luego hay desorden entre loa que 
quieren reducirnos al orden. Esto era 
lo que qnerianioB que confesase el pa- 
cificador de la América Meridional, 
aquello de que debe residir eu uno so- 
lo la autoridad ilimitada. Ea decir, que 
los Generales ó Gobernadores Eapsflo- 
les deben ser no solamente sátrapas, 
pues que estos reconocen una autori- 
dad de quien dependen, sino unos ver- 
daderos Sultanes. Magnifica Constitu- 
ción para los Pueblos de la América 
en el siglo 19. No se podia esperar 
menos de la ilustración do la uacion 
que ha reinstalado la Inquisición y en- 
tronizado el despotismo absoluto, di- 
suelto las Cortea, y desterrado á loa Li- 
bertadores, y preso á los Libéralos. ;,Y 
después no querrán los Españoles que 
haya rebeldes ni patriotas? 

£u lo que es admirable Morillo os en 
su conclusión. — Todos mis deseos se re- 
ducen á que guanto pronostico salga falso. 
Como hemos dicho que esto General se 
ha vuelto profeta, ae ha realizado quan- 
to predixo el alio antepasado. — El no 
so acreditará quizás de tan buen Gene- 
ral pues que hadexado perecer casi todo 
su exército, y perder caai todo el pais 
que encontró sometido ; pero en ser adi- 
vino so llevará la palma. 



Advertencia sobre los cuatro párrafos que 
, preceden. 

Anuque la nota del Coronel /Santander, 
por estar datada en 1818, igualmente 
que las Observaciones sobre los despacJiOS 
del General Morillo, por ser publicadas 
en el Correo del Obinoco del mismo 
bDo 18,-parece á primera vista que no co- 
rresponden á 1817, de que venimos ocn> 
pandónos, se han colocado ambas piezas 
en eate lugar y en segnida de los partes 
de Morillo datados en 1817, porque aque- 
llas tratan mny precisa y concretamente 
de estos. 



I, Google 



1263. 

cosnecAciON, en beneficio de la rbi-ij- 

BLICA, DE TODAS LIS I'UOPIUDADES DE 

espaSoles y amebicanos realistas 

QUE EUIQBABEK DEL TERKITOKIO l}UB 
OCUPASE EL EJÉBCITO LIBERTADOR. 



Joseph Komau fíeiriuio, llegistrador 
principal del Estado de Giiayana, certifi- 
co: que en ol archivo que está íi mi cargo 
reposa oí Decreto de 3 de Setiembre de 
1817, expedido por el Libertador Siuon 
Bolívar, cuyo tenor escomo eigue. 

MMOK BOUVAB, Jefe »apremo de Veue. 
znela. 

Considerando : 



(jiio la excesiva generosidad con ciuo bo 
ha tratado á los mas celosos partidarios 
de los españoles por solo el título de Ame- 
riciinos, no hn bastado & inspirarles senti- 
míeutoa dignos de tnu glorioso nombre, 
he venido en adoptar respecto de ellos, 
aunque no con tanto rigor, los principios 
establecidos por el enemigo para el secues- 
tro y confiscación de los bienes ; propie< 
dadcs de los patriotas, decretando como 
decreto, lo siguiente: 

Sección 1." 

Secuestro 1) confiscación. 

Artículo 1." 

Todos los bienes y propiedades muebles 
6 inmuebles de cualquiera especio, y loe 
créditos, acoiones y derechos correspon- 
dientes á las personas de uno y otro soxo 
que han seguido al enemigo al evacuar esto 
país ó tomado parte activa en su servicio, 
quedan secuestrados y confiscados, á fa- 
vor del Estado, y se pundrán desde luego 
en ai-riendo, administrncion ó depósito, 
según su naturaleza. 

Artículo 2." 

No serán comprendidos en las couGsca- 
ciones, los bienes dótales de la mnger en 
la tercera parte del caudal del marido, que 
80 dividirá por partes iguales entre las ni- 
jas solteras y los hijos menores de cator- 
ce afios. 



Artículo 3.» 

Todos los cargos inherentes á las pro- 
piedades confiscadas, ya sea por deudas es- 
critnradas, yn por hipotecaa, fundaciones 
piadosas, vínculos ó'Capellauías á que al- 
gún particular tenga legítimo derecho, re- 
caerán sobre el Estado. 

Artículo L' 

La propiedad debo entenderse en toda 
la estonsion de la palabra, comprendiendo 

eróditos, títulos y derechos v acciones. 

Artículo o." 

Todas las haciendas y propiedades de 
cualquiera especio pertenecientes á los pa- 
dres capuchinos y demás misioneros que 
han hecho voto de pobreza, quedan con- 
fiscados á favor del Estado. 

Artículo Ij." 

Qnedan igualmente confiscadas todas 
las propiedades del Gobierno espaflol y de 
sus vasallos sen cual fuere el país de su 
residencia. 

Articnlo 7." 

Todas las propiedades secuestradas ó 
confiscadas por el Gobierno espaFlol t'i los 
patriotas, serán embargadas y administra- 
das por el Estado, hiista que presentándo- 
se sus antiguos dueHoa ó sus herederos, so 
decida sí por su conducta posterior, no 
han desmerecido la protección del Qo- 
bierno. 

Sección Í.^" 

Administración. 

Artículo !.• 

llabrá un Administrador general de to- 
das las propiedades confiscadas y secnes- 
tradaa, dos Adminietniílores ^jubalternos, 
el uno para i\ Dopaiiamento del alto 
Orinoco y el otro par» el bajo con los ad- 
ministradores particulares qno ee crean 
necesarios. 

Artículo 2.* 

Se nombrará una comisión en cada De- 
partamento para que haga nu inventario 
exacto y circunstauciado de todas las ha- 
ciendas y propiedades que por las dispo- 



I, Google 



Kifiioiies (lo este Decreto so huUmi oii ol cu- ■- 
so de confiscación ó Bcciiestro. líata comi- 
sión obrará bajo liia órdoues iiimcdintas 
del AdniinistrHilor del De pur mine uto (iiit! 
BP cotiforniará i'i Ins instniecioiiea qne re- 
ciliii de) priiiep»!. 

Toca al Administrador geni^nil dccUinir 
loa propiedades qne so hiillaii cu el cuso de 
conliscaeion ó secuestro; pero es propio 
*}'■ la comisiou tomín- todos los informes y 
ni'tioifiM necesarioa para c^ta declaración, 

Üc íijiírán al efecto carteles previniendo 
ií los vecinos que se veputarúu por cóm- 
plices de aqnoüos cuyas propiedades dobiui i 
ser confiscadas ó Becucstrnrso, todos tos ; 
quü ocnlteu muebles, ntensilios, mercan- 1 
cías y efectos do cualquier especie, ó no 
lien noticia de los que los oculten 6 | 
posean. 

Lo dispuesto en el artículo iinterinr se ' 
csLÍende á los depósitos conlldcncinles, 
débitos, iirriondos, cuentas do cargo y da- < 
tu, y todii especio do acciones y derechos. ' 
Los infractores do estas disposiciones pa- i 
garáu el doblo del valor de los efectos ó ; 
derechos en qno perjudicarán lU Estado, . 
saiisfnribi los gastos que se ocasionen por i 
su silencio ó por su mahí fe y quedarán i 
sujetos á qno se observe su condnct-a como 
nÍMdadnnos sos}iechüsoí<. 

L:i Administración du secuestro estaiá ' 
& las órdenes y bajo iu dirección inmedia- . 
til del Iiitcndünlo que cnidavA de estable- 
cer las oficinas y dtir las instrucciones ne- 
cesarias para el tlesempeílo de esto ramo, 
que destinado especialmente ü consolidar 
el crédito público, debe separarse de to- 
dcis los demás y depender inniediatiunento 
de la autoridad supi-oina. 

Dado en la antigua (luavana, á 3 de Se- 
tiembre do 1817,— 7." 

JíOLÍVAIl. 

Es copia exacta de su original, la cual 
se espide en virtud del Decreto del Gobier- 
no Pi'ovisorío del Estado Federativo do 
Gnayana, fecha 30 do Diciembre último, 
y cuya exactitud certifico. 

Ciudad Bolívar, Enero cuatro de mil 
ochocientos sesenta y cuittro-— sin sello 
por DO haberlo en la oficina. 

Joseph fíamoH fíen-ano. 



12fi4. 



' í.\ 



IHKN 



S'l'.WK IH 



r.K rsA srí(:i;N-r).\ niii'ni;HKXTAfiu: 
nei'iKiÉsnoíiií Á i..\ \[>min-istha<'!o 
DR nos PAlii.i) «oiiii.r.» <;i>>tn Ha^'U'! 

flADOH l)K riWTA-PUnir. CTYA ItKI'KI' 



iENTA 



■¡US 



A !i; 



I >/r l.l n'-.ll .1/'- 



iSeijiut'/" üepre^'^il-n 

ilii'ífi'í ii! ''im'"-¡í: 
JIui J'oderoso Setlor. 

liste tribunal no cesará du ele- 
var ú la contemplación de V. A. para 
remedio de los muelios males que afligen 
al Nuevo Reino do tíranada, las ocurren- 
cias notables que se presenten dignas de 
su meditación y de las providencias de S. 
M. Por el documento número 1°. se im- 
pondrá V. A, do la comisión quo e! te- 
niente general don Pablo >roi'iIlü, hallán- 
dose en Gumanü, provincia de Voneznela, 
ha conferido al mariscal de campo don 
Juan Sámano, gobernador accidental de 
esta provincia y jefe de la tercera dÍTÍsiori 
; del ejército expedicionario, para juzgar 
en consejo do "guerra los delitos de infi- 
dencia, y en juicios verbales los casos que 
■ expresa, restableciendo ol consejo perma- 
I ncnte, según y como lo estableció aquel 
I jefe en esta capital el aQo ¡lasado, con fa- 
I cuitad do hacer ejecntar las penas que se 
impusieren y dar cuenta posteriormento 
' al virey 6 la real audiencia. 

El docnraento número Ü' denota el 
'. acuerdo que so formó en el dia de ayer, 
' y que so le comunicó á don Jnan Sámano 
para que suspendiese do todo punto el 
cumplí ni ¡en to de la enunciada comi- 
sión hasta In resolución del vire; don 
Francisco Montalvo, quo reside en Carta- 
gena y la que en su vista habría de tomar 
esta real audiencia conformo á las leyes 
de la materia, que estima de justicia y Hel 
privativo resorte del tribunal. Y por el 
documento número 3° comprenderá V. A. 
las razónos en que se funda la audiencia 
para haber dado cuenta de !a ocurrencia 
al virey, y para pedirle qno evite por to- 
dos los medios que estíín á su alcance, quo 
so restablezca en esta capital el consejo 
permanente de guerra, cuyo eetableci- 



:, Google 



iniunto, en e! coiice|)tü Uel Lribiiiinl, sfria 
el miiyoi- ilo los mulos <\w iifligci» á fsto 
dcsventiirailo reÍHü, 

La cuinUiüii liu aiiyo es sin^coptiljle de 
toda nrbitmnedad, y rocayoiido en dnn 
Juan Sámano y en lus ofícialoa qiio tieiio 
& sns óidciios, 8u retiovurimí lua cscemis do 
sangre y do terror con que d generit! Mo- 
rillo desterró lii \w/. do esto desolado rei- 
no, diiruiite al menos Iti presente gorieru- 
ciou. Sitmatio es nn intrépido milrtur; 
pero con bu uvunzailu edad y tiúta du scti- 
tidofl, ni aun esta fucultiid puede ejercur 
cou buen Biiceso. Un coiiiito por el u-rro- 
rismo lo devor.i, y negado á las artes du 
ganar el corazón liiimiuio, soliimi'iito 
emplea el rigor y la asperozu (juu «uisiin 
la deaesperucion on liigtir de hi iiñciou y 
confianza en ol gobierno. 

Ln división ctnicntudn cnire el viroy 
don Francisco Montalvo y fl teniente ge- 
noral don Pablo Morillo, Im destruido Í:i 
unidad del gobierno en todos sentidos; 
ambos jefes ticnon sus ndictod y parciales, 
quo son otros tantos consultores funestos 
de esta deplorable división: y como 
acontece de ordinario en semejantes con- 
flictos, el pueblo sufro y padece la cólera 
de los jefes. El Nuevo Reino do Granada 
camina 6, eu exterminio. La crueldad 
con que han sido tratados los habitantes 
en sus personas; la depredación de sus 
bienes; los nltrajes y vejaciones iiicroi- 
bles que ban padecido y están padeciin- 
do, así lo persuaden y domnestrun. Y si 
se renueva el horrible «onsejo de guerra 
permanente, la ruina será inevitable y la 
real audiencia vendrá &. ser un tribunal do 
burlas. Hartas han esperirnentado los 
dos ministros que la componen, do la li- 
cencia militar en hablillas despreciables, 
por BU celo eu el restablecimiento do bis 
leyes; por su constancia en el cumpli- 
miento de las paternales intonciones de 
S. M. y por lo sana jKilítica con cjne so 
bun adquirido la confianza y iinn las ben- 
diciones de los pueblos. 

Faltarla este tribunal :i lu mas sagrada 
de BUS obligaciones, si al informar á V. A. 
de estos acontecimientos disfrazase la 
verdad. Sufrirá con paciencia los cho- 
ques de la arbitrariedad; reprimirá su 
autoridad para evitar mayores males, pero 
clamará em cesar á V. A. para <ino pro- 
vea de remedio, constituyendo, sin pérdi- 
da de momento, nn viroy cu Santafó dota- 
do de IftB raras cualidades que requieren 
tus trÍBtes y criticas circunstanciaa en que 
ee bidl» este reino; su presencia con la 



aut.oridad de tan iilL^) cirácler, atacará ol 
mai en su orí^'i-n; reducirá la guarnición 
á lo indíspoii^'able para <[iK' no ^oa tiin 
gravosa ú Ids puoblos; cenará el ejército 
oxpodicioiiario, que todavía «e conduce 
por la u.ano terrible Al- Morillo con inde- 
pendencia del vircy, sin mus ouemijcs 
que unos restos qno h!ignn Eiiorzíi p.>r los 
sitios de l'oro y C)ns:inare, ma.-i bien por 
huir del severo castigo, que por b's planos 
de iude)íi!ndenciii, como empotio desospo- 
rado, Ust.<is .mismos .jo acogerán id 
amplíüirno ¡ndnlto qno .■^o lia publicado, y 
calnnirán do una voz las idiispas que pro- 
dufi>}cl gonorai dosoont''nH) do los pueblos 
con (jl ejércihi expedicionario qno los dos- 
trnyo y malfiniiit. El rolnn pacífico sus- 
pira pur la p;;/ y por ol reposo de queso 
vo privado por tiuil.oí años do desgracias. 

Dios itumiui! á V. A. y conserve la ca- 
tólica real persona tantor! artoscomo nene- 
sitan ivstos riíinos. 

Saiitafé de Boffolá. O de setiembre de 

Junn Jiirailo Laitiez. 

Frauí.ixrn Ji; }fosr/iie.r>i y Cahi'ei-a. 

1265. 

El, UBNHÜAL MOllILLO DA SUS INSTUÜC- 
OIONES .4 LOS rOMAND-VNTKa^DB CUKU- 
POa V DE P.VRTIDAS EN MAUCKA, PAUA 
KLMK.IOK ÓltDKN DE SU liJÉKOITU. 



Inah-w.ciiiiiL'ii que deben obnerrar lo-t ro- 

¡iiaiiilaaten du fnerpos ó ¡mrlidnx en ■tuf 

marchas. 

i". La disciplina do la impa y el buen 
trato y armonía con los habitantes, os el 
primor objeto. La tropa marchará reuni- 
da y con ias mismas precauciones que si 
ostuvieao el enemigo á la vista. 

•i". \o pedirá mas auxilios de racionos 
y bagajes que los <|ue expresa el pasapor- 
te, á no ser qno so incorporen en su mar- 
cha inilividu'is de su cuerpo ó do otro que 
sea nowsariu rouuir; pero su pondrá por 
nota por el comandante mililur, ó tenien- 
te justicia dol pueblo, para que cousCe en 
debida forma, 

;j\ En (i 



de marchar utni partí- 



I, Google 



dii, _v M- üiiüii.'iiiiv i'i iviiii.i coii otra (jiiQ 
. U*ii;íh (|iif í;i'guii- l^i mi-iim dirección, 
inurchaníii iuiii;i:¡ ii,i^i;i ,;] i!(>,itiuo do Cüd.-i 
iiiiii de fllüí, 6 imuíii oii qiio debiiii sepii- 
rai'íc, toiiiiimlu el iiiuiidi) ik' toda la fuer- 
za el iifícitil mus antiguo de Ambas, sar- 
fíCTilo, crth.i. lí;;., el ciiiil Efrü i'Qsponsablo 
di'I orden ik» i;t marcha, y de tomar siem- 
jiri.' las mfdiíJHs militares i¡iig crea convo- 
iiicníi^s; sin embargo qne el manejo inte- 
riiir seguirá si'f;nn las prevenciones del 
jefe del cueriio á c:ula uno do los do 
l)iirtid;i. 

4*. Ijds bagajes serán relovadoa preci- 
aamento cu todos los tríuisitns .- bien 
entendido quo si ulguii teniente justicia 
mayor lo hiciese, y por est-a iii^iuii su dotu- 
vieso la partidft ó cuerpo, rtú sociuTido 
por 811 cuenta, sin perjuicio do la respon- 
sabilidad que Be le Luga por el atraso que 
EU falta hubiere cansado al Hciil servicio, 
aviijundo i u ni od latamente el oficial de esta 
novedad al jofo do estado mayor general, 
para tomar las medidas necesariHS. 

5'. En tos pueblos donde hubiere cu- 
mandante de armas so le preaentiirA el de 
la partida ó cuerpo, aun cuando tenga 
aquel menor graduación, ol cual se enten- 
derá cotí el teniente justicia para quo los 
auxilios y bagajes uo hugan la menor fal- 
ta áln hora qne se le sefiale. Foresta 
razón ei la fuerza do la tropa pasase de ' 
cincuenta hombres, so avisai'íi desdo el | 
dia anterior cod el Itinerario ú oficial al 
efecto, 

C. En todos los pueblos dará su con- 
tcuta á tos jnsticias de haber dado estos 
cumplimientos al subministro de los au- 
xilios que se U'3 detallan; lo mismo f|HO 
lo hará el teniente justicia al eomaiidante 
de la buena disciplina, y comportacion du 
In tropa en ei pueblo dnranto su perma- 
nencia; y luego quo llegue á bu deslino el 
oficial, las dirigirá todas juntas al jofo do | 
estado mayor general, á fin de que este | 
me entere ile lo qne hubiese ocurrido onla | 
marclia de cada partida ó cuerpo. 

7V En la marcha sorteará la est,acÍoii , 
deleátur, lluvias, &c, á no ser que ou su 
comisión nijii la pronta llegada. A la 
llegada al tnuisiio procurará qno la tro- 
p:i se asOe, so lavo los pies del barro y 
polvo, pal a evitar las enfer'medadOa y ni- 

f;ua8, 110 dejando beban aguas malas, ó de 
08 pantanos, coman frutas nocivas, ni que 
los soldados duerman con la ropa mojada. 
Vigilará como si estuviese en su cuerpo la 
policia del armamento, vestuario, niiini- 



ciones &c. ; instruyéndolos sobre la mar- 
cha en los dias de descanso, huras de lista, 
ó según lo crea conveniente. Alojará la 
tropa reunida sobre una calle, ó alredores 
de la plaza para estar pronta á cualquier 
alarma; y en el caso de novedad de enemi- 
gos loa acuartelará á todos en una casa, ó 
segnn lo crea mas necesario á sn seguri- 
dad, seOalando siempre el punto de reu- 
nión al primer aviso o novedad. 

8'. Si algún individuo de su tropa co- 
metiese cualquier exceso en hi marcha, lo 
formará el sumario inmediatamente; no 
permitirá le sigan mu ge res; y evitará en 
los pueblos el que individuo algnno tenga 
disputas ni con versaciones perjndicialea 
sobre la buena opinión que debe reinar 
generalmente á favor do la causa del Rey 
nuestro SoDor; y en ol caso de que cualquie- 
ra individuo notase en algnn habitante 
ideas contrarias á este sistema, se lo avi- 
sará secretamente al comandante, para 
que esto, de acuerdo con el teniente justi- 
cia ó comandante do las armas, .tome las 
medidas necesarias hasta ponerio en cono- 
cimiento de la superioridad. 

0\ Si el pueblo estuviese contagiado, 
ó algunas casas de él, no m alojará la 
tiopa; y para evitiu-lo, forzará la jornada 
ó la acortará, según lo crea conveniente. 

10.* Para evitar cualquiera disputa coa 
los tenientes justicias sobre el cumpli- 
miento de lo qne se encarga en esta ins- 
trucción, le ensenará el artículo 6 artícu- 
los que puedan convencerlos sobre el pun- 
to del altercado, reservándoles los demás 
quo no competan. 

11". No oponiéndose ningún artículo 
do esta instrucción á las prevenciones de 
ordenaniia, tuidará do que igualmente se 
observen todas, siendo los comandantes de 
tropa en marcha respons.iblea, bajo los 
mas severos cargos, del cumplimiento ge- 
neral de ambas; sin embargo que fio á la 
bu'íMa opinión y_condueta de ellos el buen 
cninport4ini¡enio de la tropa tan indispen- 
sable para acreditar y sostener quo perte- 
noeon á la lieróica nación cspaftota, y son 
soldados de un gran líey. 

Cuartel general de Caracas, á U do Se- 
tiembre de IBlí. 



I, Google 



3S . 



1266. 



■ NOTA CKITICA PUK3TA A L 
TAOIOS ÜK 1,A AUOriiNCÜA DE SASTA- 
FE 1»B i) DE SBTÍEMBBE DB 1817, IN- 
íjlílíTA UAJO 1;L NL'IIÜHO 1.2C¡-Í. 



OuHimo iJUi. OitiNOCu, >iúmerij í\i. 

í^" ¿Quién !iü ci'eeríii que después iJe 
hiibur visto c.r lley este informe hiibria ilo 
liHlier tIesiiiJroWilo iiltiiincuto los procedi- 
mioiitoá iitroccs do sus ¡igeiitca cu usta 
(nirt.o del Nuevo Mundo? ¿Quión no hii- 
Í)Í!i do esperar do lii Paternal olumeiicia 
del mejor do los Morüircjis, que vulvieso 
BUS Paternales ojos liilciii sus timado-: Pue- 
blos, y lea dispensase su Paternal protec- 
ción?* ¿Quién LIO C3|>ei'ana con ¡insia uiüv 
rencitticion bonóficii á tmi justos y tiin ra- 
Konablos clamores, elcvailos iil Trono ñor 
un TrilSuuul tiiu respetable, como la Áii- 
dJeiici» del líeyno? Pero, asómbronsii to- 
dos loá hombres, \n providenciii, que se 
(liotó pov ol Moiiiircii fué confenr ti Si- 
mauo el Vireinato, aprobaí- lii conducta 
do Morillo, y concederle unii plenitud de 
fiieiiltttdea oxtruordinftfijis. Si: Morillo^' 
Sámauo en concepto de Femando bubiiui 
llenado BUS deberes, iiiibiim cumplido con 
8H misión, y se liiLbiiin beelio iicrecdores ó. 
premios y recompensas. El üoy deaaton- 
dió el inionno de dos Miniatroa, y no es- 
cuchó otra voK- que la de sn coi-azon en 
dondo htibia ¡irotestiido esterminiir al 
Americano, y asolar la tierra do Colon, 
Los clamores de dos Ministros de quienes 
los papeles públicos están llenos do elo- 
gios no hicieron fuerza alguna en ol íini- 
mo del que bo titula Padre de «lis Va- 
sallos. ISsos Ministros de quienes se lia 
dicho (1) "que el sonido de sns nombres 
recreaba al Pueblo de Sautafé, y la duleo 
cspeotativa de ver dentro de poco Ú, su 
frente dos genios nacidos para las circuns- 
tancias, y para la felicidad de los Pueblos. 
Veinte y dos atsos do fieles y útiles servi- 
cios hacían recomendable al primero {Ju- 
rado) en ambas Espadas, le adquirían los 
elogios y premios del mas justo de los So- 
beranos, y e! amor do cuantos lo hablan 
conocido. — La misma conSanza del Mo- 
narca, y la voz públicit pregonaban los 
raíjritosy virtudes del segundo {Cabrera), 



(1) Qaoeta de SantadS de 9 - ile Abril de 
1617, Qtlmero 49. 



virtudes quo le proveniau de antemano hi 
estimación y los respetos y virtudes quo 
prohibían los eloglori, poripie cutre ellas 
resaltaba sii modestia." Estos dos Minis- 
tros no han podido calmar la ira dol trono 
de EspaDa, ni templar hi liereza del Gabi- 
nete nebuloso del Escoria!. [Hombres 
que tenéis razón, y quo sabéis pensar! He 
aquí la tan decantada beneficencia del Heg 
dentando de Bnrbon. — Esta es la paz, la 
] tranquilidad, la prosperidad quo sus agen- 
' h<s nos proporcionan en su nombre! ¿Qué 
' otro dtícumunto mas autentico podemos 
I ])resentar delantu del Universo para justi- 
iiear la necesidiid de sor independientes, 
■ que eso informe quo habéis luido de la 
I Audiencia do Santafé? ¿Habrá hombre 
I i|ue quiera, y pueda pei-tiuadirnos que de- 
I hornos vivir b:ixn hi dominación de un 
I Gobierno que aprueba el degüello, la do- 
I Kolacion, que todo se empapo de nuestra 
( sangre, y so reduzca to¡lo á escombros? 
¿Habrá (fiíiéu pueda convencernos de quo 
Fernundii Vil aspira á hacer feliz esto 

(i'iiitinoiite? No! ! Vengan prime- 

v-< \^ti Ciiribes mismos á exigir nuestra 
(.budienciii, áiil« >\w los crueles hijos 
d.> Jhcria. 



1267. 

' LLUBSKltAL l''ilAWtJI3CJ JAVIBH UttfA. 

siT e!CPEuicio:{ soiíhe uájiuo bm el 

SENTIDO UE INREPBSDEIíCIA POLÍTICA. 

SU yASiFíB3ro, imiociam.vs y or«03 

HOCL'MENTOS KEr.ATlVO.j Á f.V EXt'H- 
DICIOS. 



Proclidiii di Mina declara n-h /í' uDticjK 
de sie e.cpedicion. 

Al separarme para siempre de hi aso- 
ciación política por cuya prosperidad Uo 
trabajado desde mis tiernos allos, es un 
deber sagrado el dar cuenta á mis ami- 
gos y á la nación entera, do lo5 moti- 
vos que me háu dictado esta resolución. 
Jamas, lo sé, jamas podré satisfacer á 
loa agentes del espantoso de-ípotisma que 
aflijió á mi desventurada patria; puro es 
á los espadólos oprimidos j no á los opre- 
sores, 4 íjuienes desoo p9rsuilir, quo ni- 



I, Google 



I;i Müi^'uiiMii iii otras biíjfts pasiones, si- 
iiii i'l intorea iiiicioiiiil, priticipioa los mas 
punís y mili convicción íiitim;i é ircosis- 
iii)l.', lian iiiflniíloaobrí) mi coiiilucC:i pú- 
blicii y piivadii. 

E* bióii notorio ij«u \<> hiü hallabí 
estiidiiiniio Olí l:t uiiivorsidii'l ilc Znru- 
goz:i, ciiiiiido li)9 disc lisio II i3.^ (loiiiésticaá 
do l:ifiiiiiili:i rciil de EipiiQii, y lii3 trmi- 
siiccionea do Biiyuna, iioa rodujerotí, ó 
li 3ef vil pi-csii do iiini nación oxtriiflii, 
ó lí saci'ificaHo todo á la defeasü do 
>m«stros derocliog. Üolocndos asi entro 
lii ¡giiominiíi y lii muerte, esta triste 
ukenml.ivii indicó sa deber A todos los 
esjmnoli's, en quienes l;i tininín dn ios 
reinados piLíndos no hubiu podido volii- 
jiir üutoramentü ol amor á sti patriit. 
Como otras miiuhos, yo mo smití ani- 
mado lio esto santo fuego, y llul á mi 
debur. mo dedique á la ilefensa oomnn, 
aconipiiilé siicesivumeute como volunta- 
rio los ejércitos do li dcreclia y del 
centro : dispersos desgi-iiciadamento iii(iio- 
llos ejéi-citos por los enemigos, corrí 
al lugar do mí uacíniiuiito. ou <loiido 
ertí mas conocido; me leiuií á do(;e 
hombros, que me escogieron p,ir su 
candillo, y eii breve llegué á organizar 
eii Navarra cuerpos respetablo'í dn vo- 
luntarios, de que la junta central mi 
nombró coniandanto general. Pagaré fii 
eiloucio los trabajos y saorilicios de mis 
compafleros do armas : biste decir í|Ul; 
peleamos como buenos pjtriotas, lia^ia 
qne tuve la desgracia do c.n-r prisione- 
ro'. L^ división que yo mandaba, tomó 
entonces mi nombre por divisa v escogió 
para siicodernio á mi tic D, ínmcisco 
RípoK : e! gobierno nacional que «pro- 
bó aquella determinación, permitió tam- 
bién ti mi tío ul añadir ü su uombrií 
el do Mina, y todos saben cuál fu¿ el 
patriotiíuio. cuánta la gloria que dis- 
tinguió ú aquella división baj:i sus ór- 
denes. 

Cuando la nación cspaOola se rusol- 
Tió ú entraren una lucha tan desigual, 
debe suponerse que el objeto de tantos 
riesgos y i)riviiciones, no era restable- 
cer el antiguo gobierno en el pié de 
corrupción y venalidad que nos había 
reducido á la miseria. Nos acordamos 
que teniamos derechos imprescriptibles 

3ue nos asi'^urabau uacstras leyes fu n- 
amcutíilos, y de quo habiami>s sido des- 
pojados por la fuerza. liste solo re- 
cuerdo lo puso tolo un moviiuienlo y 
nos resolvimos á vencer ó morir. So 
comeuzaroa efectivamente á destruir los 



antiguos abusoí, revivieron nuestros de- 
rechos, y juramos solemnomonto defen- 
derlos basta el úlnmo punto. Ho aquí 
oí principio que hizo obrar prodigios 
de valor a! pueblo español en la últi- 
ma guerra. 

Al i'ostabhMer asi o;i nu.ístro suolo 
la dignidad del hombro y nuestras an- 
tiguas leyes, creiuios qne Fern:mdo VII, 
que habia sido compaüero nuestro y 
victima do la opresión, se apresuraría 
á reparar con los beneficios do au rei- 
nado, las desdichas qne habiiin agobia- 
do al Estado en ol do sus predeceso- 
res. Nada le debiauío^ : la generosidad 
nacional lo habia llamado gratuitamen- 
te al trono, de donde su propia de- 
bilidad y la mala administración do so 
padre lo liabiaii derribado. La había- 
mos ya perdonado las bajezas do quo 
so habia bocho criminal en Bayona y 
Valoiicey : hablamos olvidado que mas 
iitLMito ii su propia tranquilidad que a! 
honor nacional, babia oorrospondido á 
nuestros sacrificios doseamio onlazar.se 
con la familia de nuestro opresor; cou- 
iiábamos en quo él tJudria siempre pre- 
sente, á qué precio habia sido repues- 
to en 1:i pose.siou del cetro, y un que 
unido á sus libarí.adorus, sanase 'lo con- 
cierto las profnudaí heridas que por su 
causa sufría la nación. 

La Espaíla logró pjr fin r>.iconfjnis- 
tarse ú sí misma, y conquistar U li- 
bertad del rei qne se habia elegido. 
L't mitad de la nación había sido de- 
vorada por la guerra; la otra mitad es- 
taba aun cubierta do sangre enemiga y 
do sangre española, y al restituirse 
Fumando al seno do sus protcotorea, 
las ruinas de quo por tod:i3 ]iartcs os- 
t:iba cubierto su camino, debieron ma- 
nifestarlo sus deudas y las obligaeionea 
cu que estaba hücia los que lo habían 
salvado. ¿Podrií creerse quo su famoso 
decreto, dado on Valencia á 4 do Mayo 
do 1814, fuese el indíoio de la recom- 
pensa quo ol ingrato preparaba ¡Í la na- 
ción entera ? Las Curtes, esa antigua 
ogída de la libertad cspaHola, á quien 
en nuestra orfandad debió la nación su 
dignidad y su honor ; las Córte.s, que 
acababan di' triunfar de un enemigo 
colosal, su vieron disuoltas y sus miem- 
bros huyendo en todaa dírcocioiu's <le 
la persecución do los corte.wnos. El 
oncarcelamionto, cadenas y presidios, 
fu^M-on la reoomponsa de ' los que tn- 
viuruíi bastante firmeza para oponerse á 
usurpación tan escandalosa ; la inquisi- 
ción, el antiguo escudo de la tiranía. 



I, Google 



30 



lii im])iii, lii iiiferttíi! iiiquisicion, fiió 
rc.'ilíibl fifí ida on loil» el furor do su pri- 
mitiva ingt'Lncioii ; l;i Uunsf.itncíoa iibo- 
liij:i. y lii Esiiiitiii usciiiviziiilii tle nuevo 
(lur (.■! misino ¡i quien Mu hahrn res- 
Ciitudo 0011 riod ili^ í;iiigi'o y con iu- 
lUGUíoa siicrificios. 

Libre yo yn por iifinella i'qiOL'a ilo Ins 
prisiones fniiiccsa!^, corrí ú Madrid, pnr 
si podia contribuir con otros amtgoa 
de la libertad, al restablecimiento de 
toü priiicinioa que liabiamos jiirmlo sos- 
leni'r. ¡ Cuúl fué mi sorpresa ul ver el 
nuevo orden de ousafi ! L03 sutúlitnM del 
tirano solu se ociipabaii en notibar do 
destruir la obra de tautori sudores : ya 
no ec pensabn í^ino en consumar la eub- 
yngacion de lus provineias de ultramar, 

?■ el Miuiritro 11. Manuel de Lardizá- 
inl, ef|uivoc;tiido Um seutimicntoK de 
mi corazón, luo propuso el mando de 
una división contra Méjíoo ; como sí 
la causa quo deíendiun los americanos 
fuese distinta de la que hnbia exaltado la 
gloria del pueblo cepaQoI ; como eí mis 
principios me asemejaran á loa servilea y 
' egoístas, que para oprobio nuestro, mandan 
k pillar y desolar la América; cnuio rí 
fuese nuevo el dereclio que tiene el opri- 
mido para resistir ai opresor, y emno kí 
estuviese calculado para verdugo de un 
pueblo inocente, quien sentía todo el peso 
de tas cadenas que abrumaban ti mis con- 
ciudadanos. 

Mis licridns. aun no bien cica trizad a", 
mo indicnron do un modo irresiíitililc mi 
deber. Mo retiré pnua á Navarra, y -i" 
concierto culi mi lio D. Francisen JíspoK, 
detenninámo! apoderarnos do Pamplona 
y ofrecer allí un nsilo &. los héroes espa- 
ñoles, á lits beneméritos de la patria que 
habinn sido proscritos ó tratados como 
facineroso.-:. Por toda una nocho fui diie- 
no do la ciudad ; cuando mi tío venia h 
reforzarnu'. pura contener eu cnso necesa- 
rio & una parto de la guarnición de quien 
no nos jirometiamos conformidad, uno de 
BUS regtmii'utos rehusó obedecerle. Aque- 
llos valientes soldados, que tantas veces 
hubiau triunfado por la índependonciu 
nacional, se vieron atados cuando ío tra- 
taba de su libertad por lazos vergonzosos, 
por preocupaciones arraigadas, y por la 
ignorancia que aun no liabiamos podido 
vencer. Frustrada así la empresa, me fué 
necesario refugiarme á países extrangeros 
con algunos de mis compañeros, y anima- 
do siempre del amor á la libertad, pensé 
defender su causa, en donde mis débiles 
esfuerzos fuesen sosteuidos por la opinión. 



y los osfuerüos de la comunidad : en don- 
de ello,-» pudiesen ser mas benéficos á mi 
Eatria oprimida, y mas fatales íi ru tirano, 
le las provincias du este lado del océano, 
obtenía el usurpador los medios de soste- 
ner su arbitrariedad : cu ellas se combatía 
también por la libertad, y desde el mo- 
mento la causa do los americanos fué la 



Espadóles : ¿ me creeréis acaso dCíteue- 
rado •' ¿ Decidiréis quo yo he abandona- 
do los intereses, la prosperidad de la 
EüpaHa ? ¿ De cuándo ucá la felicidad do 
esta oijsísto en la degradación de una 
parte do nuestros hermanos? ¿Será ella 
menos feliz, cuando el rey carezca de tos 
medios de aoatonei su imperio absoluto ? 
¿ Será menos feliz, cuando no haya mono- 
polistas que sostengan el despotismo ? 
¿ Será ella menos agrícola, menos indus- 
triosa, cuando no haya gracias exclusivas 
que conceder, ni empleos de Indias con 
que cebar y aumentar el níimero de bajos 
aduladores ? ¿ Será ella menos dedicada 
al comercio, cuando no reducido este á 
ciertas y determinadas personas, pase á 
una clase mas numerosa y mas ilustrada ? 

La parto sana y sensata de la Bspafla 
está hoy bieu convencida, do que es no 
solamente imposible volver ú conquistar 
la America, siuo impolítico y contrario á 
loa intereses bton entendidos; prescin- 
diendo do la jiiíticiii incuestionable que 
asiste á los americanos, ¿ cuáles serían las 
ventajas que se conaeguirian en subyugar- 
l:i otra vi'z 'í ¿ Quienes serian los que 
ganarían con tamaQa iniquidad, si ella 
fuese ])osiblo ? 

Dos dlases de personas son las quo única 
y exclusivamente so nprovecliau alü de la 
esclavitud de los americanos, e! rey y hx 
monopolistas: el primero parü sostener su 
imperio absoluto y opriniirnos á su arbi- 
trio ; los aegundos pura ganar riquezas con 
que apoyar el despotismo y mantener al 
pueblo en la mendicidad. He aquí l»s 
ageiitea mas activos do TVruando y loa ene- 
migos mas encarniza di'.i de la América. 
Loa cortesanos y loa monopolista.", quisie- 
ran eternizar el pupilaje on que han pues- 
to & la nación, pura elevar sobre fUs ruinas 
su fortuna y la desusdesccndieuie.--. 

£n España, dicen ellos, no puede existir 
sin nuestras Américas. Claro está que 
por EspaQa entienden eatos soflores el 
corto número de sus personas, parientes y 
allegados. Porque emancipada la Améri- 
ca, no habrá mas gracias exclusivas, ni 
ventas de gobiernos, intendencias y demás 



I, Google 



einpk'OB (lelas indias p:ii-!r sus ci'iatui'a^. 
Piirquo «biürtos \m puLTtoa uinoricniii>3 A 
•liis iiiioioima oxti-iiiijerti3, el comorcio es- 
(Kinol pasará ií uu:t cluae iniis imiiierüsn 6 
ilustimla. Porque, en fin, libre In Ainért- 
en. revivirá úidnbitiiblemcnte ln indnítria 
niicioiiiil, Giicrificiulii uti ti diu á tus iiite- 
rt'Süs matreros do unos pocoa hombros. 

Si buJ0 1;£l0 pillUí) (lu VÍ3t:i, \:i OtllÜIlCÍ- 

pación de los americanos c^ ú\¡\ y con- 
viene á la mayoi-íii del pueblo ospiiOol, lo 
esinncho maapm- sn tondencin inriilibJe ii 
establecer düfiniLivamente j{al>ieriios libs- 
mlos on toda l;i cxtL-nsion do la unligna 
moHiirqnia. Sín cellar poi- tierra en tuda» 
partos el coloso t\v\ despotismo, austunído 
por 1(13 fanáticos y monopolistas, jamaa 
podremos recuperar unostra dignitlad. 

Pura esa cmpi-esa ea indispensable quo 
todos los pueblos donde se habla el caate- 
Uaiio, aprendan á ser libres, ó, coiiooor y 
practicar sus derechos. En el momento 
en quo unti sol» sección de la América 
hdya afianzado sn indepondenoia, podemos 
lisonjearnos de <jnc los principios libora- 
les, tardo ó temprano extenderán stia 
bendiciones al resto. Esta es la época 
terrible quo los agentes y partidarios de la 
'tiranía tunicu sin cesar. Ven ellos en el 
exceso de sn desesperación, desplomarse 
su imperio y qnisioran sacriflcarlo todo á 
su rubia impotente. 

En tales circunstancíaa, consultad espa- 
ñoles la experiencia do lo pasado, y en 
ella encontrareis lecciones bastanto ins- 
tructivas con que pautar Tnestra conducta 
fnturn. La causa do los hombres libres 
es la de los españoles no degenerados. - La 
patria no está circunscrita al higaren que 
hornos nacido, sino mas propiamente al 
que pone á cubierto nuestros derechos 
personales. Vuestros opresores ealcnlau, 
que pava restablecer sobro vosotros y sobre 
vuestros hijos su bárbara dominación, es 
-indispensable esclavizar al todo. Justa- 
mente temia el célebre Pitt semejantes 
consecuencias, cuando justificaba íi pre- 
sencia del parlamento británico, la resis- 
tencia de los anglo-amerieanos. "N'os 
dicen quo la América O'tá obatinadit, 
(decía ¿i) que la América está en rebelión 
abierta. Me glorío, seilor, de que la 
América resista. Tres millones de habi- 
tantes, que indiferentes A los impulsos de 
la libertad, se sometiesen voluntariamen- 
te, seriati deapnes los instrumentos mas 
adecuados para imponer cadenas á todo 
el resto." 

Americanos ; he aquí les principioB que 



me lian decidido á unirme con vosotros : 
si ellos son rectos, os responderán satis- 
factoriamente de mi sinccridaí). Por ella 
sola he empuñado laa armas hasta ahora ; 
solo en sn defensa las tomaré de aquí -en 
adelante. Permitidme, amigos, permi- 
tidme participar de vuestras g^loriusas 
tareas, aceptad la cooperación de mi.i> 
pequeaoa esfuerzos en favor do vuestra 
noble empresa.. . .Oontadme entre vues- 
tros oompatriotaa. Ojalá que yo pudiese 
merecer este título, haciendo quo vuestra 
libertad se ensenoreaae, ó sacrificando mi 
propia existencia, lüntónces, decid á lo 
menos á vuestros hijos en rocompi'nw : 
esta tierra feliz fué dos voces inundada eu 
sangre por españoles serviles, e.sclavoa 
abyectos de un rey ; pero hubo también 
españoles amigos de la libertad, que sacri- 
ficaron au reposo y su vida per nuustro 
bien. 

Oatveston, íádo Febrero do lííll. ~ 

Javier Mina. 



Proclama de Mina á ¡os sohladox (ilisladnn 
en xu expcdiüion. 

¡ Compañeros de .armas ! Vosotros os 
habéis reunido bajo mis órdenes á fin do 
trabajar por la libertad é independencia 
de Méjico. Ha siete años quo este pueblo 
lucha con sus opiesores para obtener tan 
noble objeto. Ilasta ahora no ha sido 
protegido : á las almas generosas toca 
mezclarse en la contienda. Así vosotros 
siguiéndome, liabeis emprendido defender 
la mejor cansa que pueiie suscitarse sobre 
la tieriii. Hemos tenido que vencer mu- 
chas diñoultades ; yo soy testigo do vues- 
tra conatancia y sufrimiento. Los hombros 
de bien sabrán apreciar vuestra virtnd, y 
ahora vais á recibir su premio, ea decir, el 
triunfo ó el honor que de 61 resulta. Voso- 
tros sabéis que al pisar el suelo mejicano, 
no vamos á conquistar, sino á auxiliar á 
loa ilustres defensores de los m:i8 sagrados 
derechos del hombre en sociedad. Haga- 
mos, pues, que sus esfuerzos sean corona- 
dos, tomando wnn parte activa en la carre- 
ra gloriosa on que contienden. Os reco- 
miendo el respeto á la religión á las 
personas y á las propiedades, y esporo no 
olvidareis el principio, de que no es tanto 
el valor como una severa disciplina, lo que 
proporciona el éxito en las grandes em- 



I, Google 



t 12 de Abril de. 



TIL 

i'rocliiiiiK iJi' Mina li los moldados expa- 
ilfílpx )/ mnerkrrnii^ i¡ue hadan !ii giip- 

¡ Soldiidos fS|)afloU's dc^l rey Fernniido ! 

8¡ 1.1 fiisc i luición <iA liiico inetiHimoiito 
do liis pusiones de itri iiiílÍ monnrc:! 6 
sus ¡igontes, un comimtriotji vncstro que 
liji coiii^agTitdo E1IS iii;is preciosos días 
íii bien de l;i piitria, viene A deseuga- 
nnros, 6Íii otro ínteres que el de la vcr- 
diid \ jiisticin. 

Feriiíindo, después de los sacrificios 
ijiie Ids espiídoles lo prodigaron, opri- 
me li la Espiinti con nins furor que los 
frnnceEGS cunndu In invadieron. Los hom- 
bres quo mas trabajaron por sn rostau- 
nicion y por la libertad do ese ingra- 
to, nri'iistran hoy otulonns. cslán sumergi- 
dos en calabozos ó huyen do su erue!- 
diid. Sirviendo pnes, á tal príncipe, sei- 
tíb al tirano de vnoatrü nación., y ayu 
(lando á bus agentes en el nuevo mun- 
do, os degradáis hasta constituiros ver- 
dugos do lili pueblo inocente, víctinin 
do mayor crueldad por iguales princi- 
pios que los que distinguieron al pne- 
blü español en sn mas gloriosa época. 

¡ Soldados americanos del voy Fernan- 
do I 

Si ta fuerza os mantiene cu la escla- 
vitud y obliga & quo persigáis á vues- 
tros hermanos, tiempo es de que salgáis 
de tan vergonzoso estado. Un esfuerzo 
ahora, os realzará hasta elevaros á la 
dignidad de hombres do quo estáis pri- 
vados ha tres siglos : nníos á nosotros, 
que venimos lí libraros sin mas fin que 
la gloria que resulta on las grandes ac- 
ciones. 

¡ Qu6 triste experiencia tenéis de la 
metrópoli, qué doloiosas lecciontis habéis 
recibido de loa malos espadóles qne, pa- 
ra oprobio de los buenos, han venido 
hasta iiqní ii subyugaros y enriquecer á 
costa vuestra ! 

Si entre vosotros hay quienes abande- 
rizados con ellos, hacen causa común 
por cobardía, interés ó ambición, aban- | 



donadlos, detestadlos y aun destruidlos : 
son peores que los tíranos principales á 
quienes so Juntan, pues degeneran do su 
propia naturaleza, y so sacrifican á tini 
rastreras pasiones. 

El suelo precioso quo poséis, no debe 
ser el patrimonio del despotismo y la 
rapacidad; si perdéis estas miruií, coíí- 
trariais á las de la Providencia que os 
proporciona hi mejor coyuntura ]«ira 
cambiar vuestra abveccion y miseria, 
TTiiios, pues, á nosotros y los laureles 
quo cefltrán vncstnis sienes, serán un 
premio inmarchitable, superiores A todos 
los ti'soros. 

Soto la Marina etc. 



Circular (la Muta, nobre la loma por I-.-' 

realiitas del ftierle del Sombrero en 

Omnanja. 

A los Si'e^. comandantes de la provin- 
cia de Onaiiajnato y dema.s departa- 
mentos del Bajío. 

Mis amailiM companero.s de armas : 
«penas aupo el enemigo mí feliz llega- 
da íí estas provincias, cuando apuró to- 
dos BUS recursos para reunir las tropas 
que tenia, abaudoiiaiido varios puntos 
y trayendo divisiones enteras de otros 
departamentos, obró con esta celeridad 
para uu dar tiempo á qne los oficíales 
que nio acompaflan, hiibíoseu organiza- 
do en cuerpos rt-gulares, algunas de las 
muchas partidas qne lo hostilizan con 
valor, pero que desgraciadamente carecen 
de instrucción. Me af4iciron en el fuer- 
te dei Sombrero, y después de haberles 
matado mas de mil hombres, tuvimos 
que abandonarlo por falta de agua y 
víveres. Toda la gloria del enemigo con- 
sistió en tomar aquel cerro eriazo y los 
cañones, (pto abandonaron después de 
inutilizados. La tropa, las familias, las - 
armas y los intereses; todo se salvó con 
muy poca pérdida de nuestra parte, y 
costándole al enemigo la muerte do mu- 
chos oficiales. 

Los restos de aquellas tropas han pasa- 
do á sitiar el fuerte de los Remedios, en 
donde so halla vuestro digno general el 
Excmo. Sr. D. Josó Antonio Torres, con 



I, Google 



1III.1 guai-Dioion consiJüiablo y abiindnií- 
cia de víveres. 

Pocos diasántsa qne llegara el enemigo 
á las inmediaciones de aquel fuerte, pnso 
á mis órdenes el Sr. teuieute general to- 
llas las divisiones qne con anticipación ha- 
bía reunido, lün el poco tiemno qne están 
bajo de mi mando, he tomaao las plazas 
del Bizcocho, 3. Luis do la Faz, y S. Mi- 
guel el Orando hubiera corrido la misma 
suerte, si no hubiera yo recibido la noti- 
cia do qne una división enemiga compues- 
ta de mil hombres venia á auxiliar á aque- 
lla guarnición. 

Al separarme de esta plaza, recibí un 
oQcio del Excmo. Seílor Torrea, llamán- 
dome para que hostilizara al enemigo que 
lo tiene cercado. Vamos, pues, mis no- 
bles compaSeroa de armas, vamos á libi^r- 
lar á nuestro general y á enervar los lil- 
timoa esfuerzos del enemigo. Conseguida 
esta victoria, se destruyen todos sus pla- 
nes, se paralizan sus débiles cuerpos mili- 
tares y se aproxima lu libertad de toda la 
América. 

Itonníos, pues, valerosos comandantes, 
al punto que os he seDalado y haced qno 
las divisiones sueltas, próximas al fuer- 
te do los nemedios, le quiten al enemigo 
toda clase de víveres y las remontas, que 
le corten los caminos, y que lo hostilicen 
de todos loa modos posibles. 

Cuartel goneral en el Valle de Santiago, 
á 14 de Septiembre de 1817. 



Caiia da Jfiíut, coiuhiutdo á muerte, al 
mariscal de campo Ü. Pascual de LiUan. 

8r. general. 

Quiero tener la satisfacción de manifes- 
tar á V. S. que voy á morir con la con- 
ciencia tranquila, y que sí alguna vez dejó 
do sor buen espaóol, fnú por error. 

Deseo que V. 9. tenga mejor suerte que 
yo, y que sin ser traidor al partido que 
abracé y ha hecho mi desgracia, deseo qne 
V. S. salga con felicidad de todas sus em- 
presas. 

Mí sinceridad no me permitirla decir 
eso a V. S., ai no estuviese convencido, de 
que jamas podrá adelantar nada el partido 
Tono TI 6 



republicano, y que la prolongación de sn 
existencia es la rnina del país qna V. S. 
ha venido á mandar. 

Si todavía me restan algunos días de vi- 
da, desearía decir verbalmeute á V. S. to- 
do cuanto juzgo couvenienteparaia pron- 
ta pacificación de estas provincias, v des- 
pués que el público esté informado del es- 
tado y naturileza de esta revolución, no 
temo sn juicio sobre la oferta que hago 
á V. S. 

Permítame V. S. quo tenga la aatis- 
faccion de decirse su afecto paiaano 

Q. B. S. M. 



Sr. mariscal de campo y general en jefe 
D. Pascual de LiDan. 



1268. 

' Hh GEKEUA.L JOSÉ ANTONIO CÁEZ m 
UIHtJIÓ k LA ASAUBLBA QDE 3G TITU- 
LÓ coNaasso db vsifBZiieLA. y al jg- 

t'B 3UPHEU0 DEL BaTADO, DEMOSTRAN- 
DO SU ADHE3I0ÍT. — EL OBNEBAL BOLÍ- 
VAH LE COtriBSTA EN TÉRiniTOS HONO- 
HÍPICOS T PATRIÓTICOS, Y LE DA DISPO- 
8ICIOSB3 PAUA L03 MOVIUIESTOS MILI- 
TARES DEL EJÉRCITO DE APUitK. 



Oficio del General Bolívar para el 
General Páez. 

Cuartel general en Angostura, ú 15 de 
Setiembre de 1817. — 7." 

Al SeQor General da Brigada José Anto- 
nio Páez. 

SoQor General : 

Tengo el honor de acnsar á V. S. el 
recibo de eu oficio de 31 de Julio último 
y declaración do la misma fecha que V. S. 
dirigía á la Asamblea que se tituló Con- 
greso de Venezuela. 

Ambos, SeQor General, expresan bien el 
carácter de V. S. Nobleza de sentimien- 
tos, generosidad, energía, patriotismo, to- 
do brilla en estas contestaciones. Así es 
qne 7. S. & la vez so hace acreedor 



I, Google 



34 • 



á la cousiderociou de) Oobieruo y al reco- 
nocimiento de sua coacindadanos, por sus 

virtudes, por sua aeríicios, por su cons- 
tante adhesión á Iti autoridad constituida 
y por BU pronta obediencia para ejecutar 
sus órdenes. 

Después de la oüupiiciou de las Guáya- 
nos vieja y nueva, nuestros negocios lian 
tomado UD aspecto aun nins favorable. 
La posesión de esta importante provincia, 
nos ha dado una ^rao reputación, y ha 
aumentado extraordinariamente nuestra 
opinión entro los extranjeros, principal- 
mente entre los ingleses, sefiores de las 
islas vecinas á este continente. Apenas 
han sabido estos el triunfo de nuestras ar- 
mas, cnaodo se han presentado con sus 
buques cargados de mercancjías y efectos 
do todas clases. Varios negociantes de la 
misma nación han venido á celebrar con 
el Gobierno contratas de fusiles, pólvora, 
plomo, vestuarios y toda especio do ar- 
tícnlos de guerra, á cambio do tas pro- 
ducciones de nuestro país, y ya se nao 
celebrado algunas. Así es qne estamos 
seguros de tener de sobra cnaatos elemen- 
tos necesitamos, y de ser favorecidos po- 
derosamente por sus mas ricos negocian- 
tes, qne son siempre loa medios de que se 
vale el Gobierno inglés para dispensar 
ocultamente su protección cuando aun 
no es tiempo de darla públicamente. Los 

3ue hau venido á tratar conmigo me han 
ado mil lisonjeras esperanzas, y me han 
hecho ofertas considerables. La facilidad, 
pues, de la conducción de las colonias á 
esta ciudad por el rio, de cuanto ueceaite- 
mos, asegura nuestros sucesos futuros y 
nos hace ver como cierta la absoluta in- 
dependencia de Venezuela. 

Nuestra escuadra, qne persiguió á la 
enemiga hasta la altura del Tabago, ha 
entrado ya en este puerto con las presas 
que hizo á aquella. De mas de cuarenta 
buques mayores y menores de que se com- 
ponía la Kspafloln, solo se hau salvado 
cinco que hau ido á ocultar su oprobio y 
cobaráia á las islas extranjeras, cayendo 
todos los demás en nuestro poder con mas 
de 1.000 prisioneros á su bordo, espafloles 
y criollos de esta provincia. De manera 
que cnanto existia en ella es nuestro, sin 
quo el jefe eapaSol haya podido aprove- 
char ni las reliquias que embarcó precipi- 
tadamente en BU fugíi. Este golpe decisi- 
vo sobre la marina enemiga nos da una 
preponderancia eterna y fija irrevocable- 
mente el destino de Guayana, Barínas y 
aun de la Kucva Granada. Orinoco será 
siempre nuestro, y nada podrá obstruir 
«Bte canal por donde recibiremos de fuera 



y trasladaremos á lo interior, elementos 
para hacer la guerra, mientras los espa- 
floles no abandonen oí injusto proyecto do 
someternos. La heroica isla de Margari- 
ta ac!iba de obtener nuevos triunfos y do 
cubrirnií do una gloria inmortal. El inep- 
to Morillo creyó someterla, calculáudol» 
sin defensores, exhausta de pertrechos, y 
sobre todo confiado en la superioridad de 
sus fuerzas. Juró exterminarla y conver- 
tirla en cenizas, si no so rendía. Pero sus 
amenazas fueron frustradas y el tirano 
después do perdida la mayor parte de sus 
fuerzas, tuvo que abandonarla precipitada 
y vergonzosamente dejando en ella vesti- 
dos, fusiles, pertrechos, artillería y 1.200 
de los soldados con que la invadió. Los Bo- 
letines que incluyo Á V. S. detallan tau 
memorables jornadas. 

He aprobado el plan do oporacioues quo 
V. ÍS. ha adoptado para entrar por el 
Occidente á las inmediaciones de Caracas, 
tomando do paso la provincia de Bartnas 
y todo ol Occidente, Estoy persuadido 
que V. S. habrá obtenido ya muchos triun- 
fos, y que sus tropas se habrán anmonta- 
do con los prisioneros y con los patriotas 
dispersos. Si la victoria ha coronado las 
empresas de V. S., el momento es muy 
precioso para acercarse á los Llanos de 
Calabozo donde eucontrnvá V. 8. al Se- 
Qor General Bermiidez á la cabeza do tres 
ó cuatro mil hombreado tropas aguorrídas 
y veteranas. Este General dentro de 8 
días hiibrií pasado el Orinoco, y con la 
mayor rapidez va á obrar en los Llanos de 
Oiilabozo, pasando por Calabozo, pasando 
por Chaguaramas doude se le incorporará 
la Brigada del Sellor Qoncral Zaraza, 
fuerte de mas de 2.000 hombres. Quin- 
ce días después, el resto de mi ejército 
marchará en dos divisiones ; la una em- 
barcada, irá á tomar A San Fernando, y 
la otra, por tierra ii'á á reunirse con la 
del General Bermiidez. Dó V. S* órde- 
nes para que las tropas del Bajo-Apure 
reunidas todas, y dos ó tres mil caballos 
y muías mansas so acerqueu á San For- 
nnndo & obrar con la mayor actividad de 
acuerdo con nuestra expedición sobre 
aquella plaza. Para esto se tomaráu cuan- 
tas medidas sean necesarias ú fíu de que 
se tenga la mayor vigilancia en el rio y á 
las inmediaciones de San Fernando para 
que no falle la combinación de nuestras 
operaciones. El Comandante do la linea 
debe ponerse do acuerdo con ol jefe de 
nuestra expedición, y bí fuere menos an- 
tiguo ó de meaos graduación, deberá obe- 
decerle, para que no haya discordia ni 
mala inteligencia. 



I, Google 



Inmediatamente díspondi& V. S. qne 
Tengan nqní dos mil muías para comprar 
armas ? pertrechos para la actual campa- 
na. Son de la mayor urgencia y deberán 
venir al cargo de hombrea de eouflanza, 
celo y actividad que no las pierdan »i 
defrauden. 

Por los Boletines qne incluyo, se im- 
pondrá V. S. sobre los sucesos de nuestras 
armas. Las uotioias extranjeras son tan 
favorabloa qne nada nos dejan que desear ; 
de suerte qno teniendo fondos no faltarán 
armas ni pertreclios, y si tenemos buena 
conducta, seremos reconocidos por Ins na- 
ciones oxtranjeraa y aun quizi't tendremos 
apoyo de las mismas. 

Hecomiendo ü V. S. la mas grande 
celeridad en sus operaciones, dejando 
aparte los puntos fortificados, y volando á 
rennirso con el Señor jGeneral Bcrmúdoz, 
que es el objeto principal qno por ahora 
encargo á V. S. 

Dios gnardo ¡I V. S. muchos aflos. 

SiMO}T Bolívar. 



1269. 

*£L QESBRALUAKÜELCEDBSO, aOBSRÜTA- 
DOE DB LA. PROTIltCIA DB BüAYANA, ES 
DESTINADO POB BL JEFE SUPREMO PA- 
RA IB 1 PACIFICAR EL DEPARTAUENTO 
DB MATUBIIT, CONMOVIDO PORUlíAFAC- 
CIOH COSTRA EL ORDEN ^TABLECIDO 
EN LA NACIENTE REPÚBUCA DE VF.- 
HEZDKLA. 



Oficio (le? Jefe Stiprcmo para el Gobernador 
de Qwayana. 

Angostara, Setiembre 17 do 1817. — 7." 

Al SeRor General Manuel Oedefio, Oober- 
nador de esta Provincia. 



SeQor General : 

Loa distinguidos servicios de V. S. & 
nnesttH Patria, su amor al Ñrdon, la cons- 
tante obediencia qne ha prestado V. S. 
al Gobierno, an señalado vitlor y pericia 



militar, me bau determinado & oonflar k 
V. S. el mando de la expedición destina- 
da á socorrer el Departamento de Matn- 

rin, 

Las iustrnccionea qne tengo el honor de 
Qcompafiar t Y. 8. modelaran enteramen- 
te BU conducta on esta importante y de- 
licada operación. Ella es de tal natura- 
leza que debe ejecntarse oon un tino y 
pulso qne produzca los resultados que el 
Gobierno se propone. 

Y. S., SeQor General, tiene las cnalida- 
des que se requieren para llenar absolu- 
tamente loa justos deseos del Gobierno 
de la República. DesengaQe Y, S. k los 
infelices inocentes que por sencillez ha- 
yan dejado seducirse : hágales V. S. ver 
et abismo en que algunos enemigos de la 
tranquilidad pública quieren sepultarlos 
y hágales ver las rectos paternales inten- 
ciones que han guiado hasta hoy los pasos 
del Gobierno de Yenezuela. 



Terminada la comisión do V. S, regre- 
sará á esta plaza A encargarse del Gobier- 
no de cata Provincia, para yo continuar 
[as operaciones de la campafla en el Occi- 
dente contra oí enemigo comnn. 

Dios guarde á V, S. muchos nüos, 

Simón Bolívaii, 



1270. 

*EL aOBIBRNO DE VBHBZDBLA, Á CUTA CA- 
BEZA ESTÍ EL QBNERAL BOLÍVAR JEFE 
BDPltEUO DE LA REPÚnr.lCA, COMUNI- 
CA AL GENERAL ANDRÉS ROJAS QUE 
EL GENERAL CBDERO LLEVA LA COMI- 
SIÓN DE PAOIPICAR EL DEPARTAMENTO 
DB MATÜSIN, SSaUK LAS INSIRUCCIO- 
NE3 QOB BE LE HAN DADO.— EL JEFS 
SUPREMO PREVIENE AL GENERAL r6JA3 
COOPERAR AL BUEN ÉXITO DB LA CO- 
MISIÓN DBL GENERAL CEDBSO. 

Oficia del Jefe Supremo para él General 
Rojas. 

Angpstura, Setiembre 17 de 1817. — 7.* 
Al General Andrés Rojas. 
SeDoi General : 
El Seflor Gobernador de esta proriacia, 



y Google 



General Uantiel Oedeflo, va en anzilto 
de ese depnrtamento con fuerzas Bufioieu- 
tes para uacer respetar la autoridad y some- 
ter lo8 enemigos dol Oobierno, si oouti- 
núsD siéndolo. 

Las instruccioDes que lie dado al SeDor 
General €edeao, que deberá mostrar á 
V. S. le impondrán de la conducta que 
deben observar ambos. Eatlin bien deta- 
lladas 7 abrazan todos los oasos que pue- 
den presentarse. V. S. y el Señor Gene- 
ral OedeDo abogarán para siempre la fac- 
ción qne amenaza la tranquilidad de 
la República : V. S. debe prestarle 
cuantos aaxiJíos oeoesite de pólvora, plo- 
mo, tropas y de cnanto este en poder de 
V. S. y haya menester el Seflor Gene- 
ral Cederlo para desempeñar su importan- 
te comisión. De la pericia y sagacidad 
do jefes tan experimentados, del valor de 
las tropas, y sobre todo de la armonía j 
acuerdo que debe reinar entre V. 8. y el 
General Cedefio para todas las operaciones 
qne deban emprenderse, depende entera- 
mente el éxito feliz de esta cxpedi- 
oion, 

Yn había ordenado que una Brigada de 
Infantería pasaseoonlacabalieríu, y estaba 
pora embarcarse, cuando supe la ocupa- 
ción de Qüirift por los godos. Esto acon- 
tecimiento que ha minorado los recursos 
de los rebeldes, y sabiendo que sus fuer- 
zas no pasan de doscientos hombres, me 
ba hecho calcular que la caballería que 
marcha con el SeDor General Cedefio y 
las tropas del mando de V. S. son mas que 
suficientes para pacificar el territorio con- 
movido ; quedando entre tanto apostada 
y pronta dicha Brigada en la línea de la 
vieja Giiii^ana, para disponer de ella se- 
gún las circnnstancias. 

£1 SeOor General Bermúdez á la cabe- 
za de sn división marcha á incorporar 6. 
ella la del Se&or General Zaraza para ade- 
lantar nuestras operaoiones sobre el one- 
miso común aprovechando la oportuni- 
dail de destruirlo ahora que está débil, y 
nhora que podemos con tanta facilidad 
efectuar nuestra reunión con - el ejército 
del Bajo -Apure. 

Dios guarde á Y. S. muchos afios. 

SiKON BOLÍVAB. 



1271. 

* SL I,IBRRT.lDOR COltDNICA AL COUAH- 
D,iNTB GEHeniL DE LAS TROPAS QUE 
OBBAN 80BEE SAN PEHHANDO DE APÜ- 

BB, qüB vk í ab'rib operaciones en 

BL OCCIDENTE DE TENEZDBLA, T LE 
I>Á ÓRDENES AI. ETRnTO. 



Comunicación del Librrtador al Coman- 
dante do las fropm th Sun Fernando. 

Al Sr. Comandante general do las tropas 
que obran sobro San Fernando. 

Angostura, 18 de Setiembredo 1817.-7." 

Seflor; 

Libre ya enteramente y organizados to- 
dos los ramos do administración de esta 
provincia, voi á abrir la campana sobro el 
Occidente do Venezuela. Pura que las ope- 
raciones de esta sean combinadas con los 
jefes que obren en puntos diferentes, he 
indicado el plan que me be propuesto al 
Sr. General Páoz para que lo comuni- 
case d US. ; mascóme la marcha que di- 
cho Sr. General ha emprendido soore la 
capital de Baríiias, ; de allí á San Carlos 
y k Valencia, según me participa con fe- 
cha de 31 de Julio último, y que yo he 
aprobado, puede retardar estos avisos 
mas de lo que es necesario, he determina- 
do comunicarlo directamente ú US. por 
esta via, para que ejecutando lo que le 
prevengo se eviten los malos que precisa- 
mente deberían resultar si US. ignorase 
cómo voi á obrar y cómo debe US. coope- 
rar fi la ejecución de ini plan de campafla. 

El Sr. General Bermúdez k la cabeza 
úe una fuerte división pasará dentro do 
dos días á incorporarse con la briguda 
del Sr. Genorul Zaraza que ha ocupado á 
Chaguaramas. Luego que haya eíectna- 
do sn reunión con Zuruzn, marcharán am- 
bos sobro Calabozo, donde deben hacer alto 
si no sufren alguna derrota, {{Ue no es de 
esperarse, atendida la superioridad de nues- 
tros fuerzas sobre las do! enemigo, pues 
esta división de los Generales Bermúdez 
y Zaraza no bajará de tres mil hombres 
perfectamente armados y manicionados. 

Yo á 1^ cabezo de otra gruesa división 
de infantería, marcharé den tro cíe 15 ó 20 



I, Google 



.17 — 



diu á mas tardar, i'emoiilaré por el Orinoco 
en buquea de guerra é, tomar á San Fer- 
nando. Para evitar loa inconvenienteB que 
tocariamoB ignorando e! piinto determi- 
nado donde US. se halle con la tropa de 
BU mando, es indispensable qne US. Ine- 
go que reoiba esta orden, procure aceroar- 
se todo lo posible á dicha villa, reuniendo 
; trayendo consigo todas las tropas de que 

ftneda disponerse para cooperar conmigo á 
a rendición do San Fernando. También 
hará venir US. dos ó tres mil caballos j si- 
quiera trescientas muías mansos, enjalmtv- 
oas y aperadas de nn todo para que conduz- 
can el considerable parque de municiones y 
armas sobrantes que conduciré, ademas ds 
las qne llevarán mis tropas. 

Lnego qno dé la velu' la expedición <^e 
este pnerto, despacharé nna piragua para 
qne US. esté seguro del dta qne sal!, de- 
biendo US. praotioai- lo mismo luego que 
llegae con todas laa tropas, malas y caballos 
al Ingar donde deba esperarme y en qne 
debamos efectuar nuestra reunión, qne ao- 
bemoe liacer necesariamente antea de que 
mi ospcdicion llegue á San Fernando, cu- 
ya plaza debemos atacar estando en comu- 
nicación inmodiatn, é ei fuere necesario, 
reunidos, US. hará establecer vigías á las 
orillas del río destacando partidas avanza- 
das de caballería que nos instruyan del 
Jugar donde US nos espora. También 
tendrá US. preparado el ganado necesario 
para racionar nuestras tropas. 

Al Sr. General Páez he indicado la ne- 
cesidad do que vengan aquí dos mil mulos 
correrás para cubrir los créditos contraí- 
dos y que contraeremos cu la compra de 
armas y municiones tan esencialmeute in- 
dispensable para el equipo de nuestros 
ejércitos. En oonsecuencia, pues, hura 
US. que á la brevedad posible vengan las 
muías para los fines indicados, confiando 
la conducción de ellas á personas muí co- 
nocidas por su notorio patriotismo, inte- 
rés por el bien del Estado y conservación 
de los fondos coa qne este debe sabrenir á 
los gastos indispensables paní la guerra 
contra los españoles. 

Dios guarde fi US, muchos aflos, 

SiupN Bolívar. 



1272. 



* £L JBFE SÜPBEUO ATI3A A.L OEKEBAL 

ZARAZA LA MARCHA T FASO DKL OBI- 

KOCO DE LA Diri3I»N DEL OEETERAL 

BEftUÉDBZ, Y LE ORDENA AUXILIARLA 

6EGDN LS EXPLICA. 



Oficio del Je/e Supremo para el General 
Zaraza, 

Al señor General Podro Zaraza. 

Angostnra, Setiembre 21 do 1817. — 7.* 

Sefíor General : 

MaOnnaá las 6 de la maflana pasa el Ori- 
noco la división del seOor General Ber- 
múdez, qne seguirá rápidamente á los bo- 
cas del Puo, y de allí á la villa de San 
Diego, De antemanoy mui oportuna- 
mente be participado íiUS. y al coronel 
Castro, Comandante do San Diego este 
movimiento, ordenando á ambos enviasen 
ganado suQciente pnrn racionar las tro- 
pas, á las bocas del Pao, y al sitio de 
Ture por lo menos cien bestias enjalma- 
das para la conducción de la^ municiones 
de artillería y fusil que van por el rio 
hasta Ture, como también trescientos ó 
cuatrocientos fusiles sobrantes para ar- 
mar otros tantos hombi'es. Estas órdenes 
deben estar ya en manos de US. y del Co- 
ronel Castro, y las creo exactamente oum- 



celo y < 
áála í)iv 



ciu de US. qne nada faltará á la División 
mientras efectúa su reunión con la Bri- 
gada del mando de US. que debe pro- 
curar facilitarla á la brevedad posi- 
ble, para lo cual no perdonará medio de 
auxiliarla con cuanto necesito para ello. 

Laa noticias mui lisonjeras que hai del 
exterior y las órdenes para las operacio- 
nes que deben emprenderse, los comuni- 
caré maOana á US. por el órgano del sefior 
General Bermúdez. 

Dios guarde & US. muchos nQos. 

SiuoH Bolívar. 



y Google 



— 88 — 



1273. 



BL OENERAI, MORILLO OFRECE A LOS VE- 
NEZOLANOS t'tf INDULTO DBL REY DK 
ESPAÑA, CON OCASIÓN DE ENLACES 
■DEt. MONARCA Y DBL INFANTE DON 
rAltLOS. 

Proclama. 

D. Pablo Morillo, Teniente General de 
los Realta Ejéreitoa, caballero gran cruz 
de la real orden americana de Isabel ¡a 
Católica, General en Oefe del ejircUo 
expedicionario de la Cotia firme, y en- 
cargado eupecinl por S. M. para su paci- 
ficadon, éc ífr. 

A loa pneblosde Vonozíieia : 

El Re;^ Nuestro Seflor, para qnion nnn- 
OA hitbeÍB peidido la dnice onuüdnd de 
hijos, GÍgiiieudo los impultjos de bu bené- 
fico corazón, siempre amante y clemontc, 
og preaentn una nueva época de paz, de 
diona y de roconcilliicioii. No ha podido 
menos, al ver el jábilo de los pueblos por 
BU deseado enlace, y el del Sermo. Sr. In- 
fante I). OArloB, su augusto hermano, 
de mirar al rededor de su trono, contem- 
plar BUS amados vasallos, y conaagmr ana 
ouidudos al alivio de todos y A ia felicidad 
general. Ita visto los males que padecen 
Btia hijos de América, y ha querido de una 
Tez hacerlos desaparecer y estrecharlos 
por nuevos vínculos do amor, ft su Madre 
Patria, & la gmn Monarquía Éspaflola. 

Ün indulto para todos los comprendidos 
eo los pasadas y presentes insurrecciones, 
procesados 6 no procesados, ausentes y 
esistcntes, iin olvido general, el término 
de las desgracias que han alojado la tran- 
quilidad de vuestro sucio, es el qno on 
nombro del mas amado, y mas clemen- 
te de los ííoboranos, so publica en esta 
fecha. 

Esta promesa, tan sagrada como invio- 
lable, es mi primer deber anunciárosla, y 
mi oorazon se complace de antemano con 
los bienes qnc os procura, y con ol núme- 
ro de personas que vuelven otra vez A 
^ozar de su anticua felicidad. Tales han 
sido siempre mis sentimientos, y no he 
perdido ocasión alghna para dar todos los 
pasos que podian evitar los consecnencias 



de la gnorra. La multitad de procla- 
mas, los indultóse intimfloiones con que 
he procurado evitar el deiTamainiouto de 
sangro Sotes de emprender ninguna ope- 
ración, son nna prueba do mi conducta, 
y de! ardiente anhelo con que he procu- 
rado la pacificación do estos países, por 
todos los medios que dicta la humani- 
dad. No hay que recelar alteraciones en 
una resolución que aerS cumplida flel y 
exactamente. Los gobernadores, los co- 
mandantes militaras, los individuos de 
todas clases oa el egército, sabrían llevar- 
la adelante : yo os lo prometo : y tengo 
la satisfacción de que por esperioncia 
sabéis la puntualidad con que siempre ae 
llenan mis promesas. 

Venezolanos : en los momentos de 
abrirse una campana que no ofrece in- 
decisión ; y cuando el egército que oatiV 
bajo mi mando, reforzado con loa valien- 
tes que acaban de Hogar do la Pcuín- 
Bola, no encuentra obstáculo alguno, es 
cuando la voz paternal y piadosa del 
deseado FERNANDO llega á vosotros, 
os llama y os ofrece un olvido de los os- 
cesoa y ostravíos on que os habláis pre- 
cipitado. ¡ Cuantos desastres ha causado 
osa quimérica libertad con que os alnci- 
náron ! Volved los ojos á vuestras fami- 
lias, á V nos tros p nebí os. Uontones de 
cenizas, llanto, luto, desolación sola en- 
contraréis : ol fruto terrible de la revo- 
laoion y do la guerra civil. Sin embar- 
go, las rimiozai do ostos paisos, la pros- 
peridad de tan bellas porciones de lii 
Amérioa, la industria, el comercio, la 
magnificenoia de Venezuela, todo era 
obra de vuestros abuelos, y aun do vo- 
sotros mismos, cuando sugetos al dulce 
imperio de las leyes, erais gobernados 
por el sabio código do la Monarquía. 
¡ Qué tristes comparaciones y recuerdos 
podéis hacor, desdo oí infausto día en 

300 el genio del mal sopló la dlscor- 
ia en esto continonto ! El mas aluci- 
nado de vosotros, el que llevado do loa 
prestigios do una felicidad ideal haya 
sido arrastrado por los estravíos'^de su 
razón, si consagra un momento ala refle- 
xión de los males quo pesan en nu país, 
destinado por el Cielo á gozar de mejor 
anorto, no podrü menos de condonar sus 
errores, y de ceder & la convicción de 
la lamentable esperíencio, qno lo presen- 
ta tantos cnadros de horror. 

Pueblos de Venezuela : la aurora de 
un dia mas claro y feliz raya en vues- 
tro liorizoatc. El gran Monarca EepaOol 
ve vuestros male3,^y pone nn término ^ 



I, Google 



las desgmciae de todos cou su paternal 
indulto. Loa habitantes do la Kaeva Es- 
paQa se lian npresiuado á acogerse á él : 
aquellos que 1» suerte iiabia eeparado de 
loa leales, vuelven al acno do bus fiímilias, 
deponen los resentímientoa paaados, y ya 
allí no hay nina one espnfioías. Es muy 
filcil (¡tío sepáis hasta los nombres de 
los mas famosos revolucionarios quo go- 
zan en aqnel territorio de la clemencia 
del Soberano. 

Uubituiitcs de todos los pueblos : con- 
tad con qno contribuiré á la reconci- 
liación general, y al importante tln de 
qne todoa gocen do loa bicnea que la 

Eiedad del Rey lea proporciona. Apoyaré 
\B autoridades civiles : haré respetar el 
sistema de las leyes : nic dedicaré al Un 
de la pacificación ; y las armas del egór- 
cito do mi mando, no se emplearán sí- 
no contrsi el obstinado é ingrato, qne 
desprecie la piedad del'Monarca, y en la 

1irot«ocion de sus vasallos reconoíliados, 
eales y pacíflcos. 



Cuartel general i 
tiembrc do 1817. 



Carái 



, ai de 8e- 



1274. 

* EL JEFE SUPREMO COMUNICA AL GBHB- 
R&L CEDESO LA9 NOTICIAS SOBBB LOS 
ACONIECIUIENTOa DE QÜIRIA, TENIDAS 
POK EL GOBIERNO DESPUÉS DE SU SALI- 
DA DE ANaOSTCRA. — SE DAN POR ESTO 
i CEDESO NUEVAS Y MAS ItEITERA- 
DA3 ÓRDENES PARA TERMINAR U>S 
TRA6T0ir!T03 DB UATURIN, Y PARA 
APREHENDERÁ LOS QUE UAYAN SEGUIDO 
ÜL MOVIMIENTO DB SEDICIÓN, COU- 
FKENDE ESTA DISPOSICIÓN AL GENE- 
RAL MANUEL PIAR. 

Oficio del Je/e ¿íiipremo para el Oeiieral 
Cedeflo. 

Angostnm, 2* de Setiembre de 1817. — 7". 

Al Sr. General Mannel Ccdeüo. 

Sr. General: 

La goleta nacional de guerra el Cóndor 



ha fondeado cu las fortalezas de la Vieja 
Guayan» con escala en Trinidad y nos trae 
Ins noticias poaiti vas de los acontecimientos 
do Güiria. Kate lugar fué atacada por el 
faccioso Xacario. Este Comandante yel Co- 
ronel Hermoso murierou en la acción. Las 
tropas qUe guarneciau á Qüíria fueron 
completamente batidaa, y las pocas que se 
salvaron so lian refugiado dispersas á los 
montes. 

El cobarde y faccioso Ucnn Comandante 
de la Guardia de Honor del General Ma- 
rifló se embarcó para Trinidad, donde se 
llalla. 

La goleta da guerra nacional el Tigre 
que se iiallaba casnalmente sobre las cos- 
táis de Güiriu cuando fiiú amenazada, de- 
Bombarcó en auxilio láO Iiombres de nues- 
tras tropas de linea qun tenía á su bordo. 
Afortunadamente deapues de la derrota 
logró reembarcarlos sin pérdida algnna. 

El General MariQa ha tenido lu fortuna 
de salvarse, y refugiarle á Ohacachacaro 
donde boy ostí. Todo parece qne cons- 
pira basta las ventajas del caemigo co- 
miin .á abogar la facción que queria tras- 
tornar ol orden, ó interrumpir la marcha 
feliz de los negocios públicos. Güiria no 
puede ya préster auxilios ni recursos á los 
caudilloa que fomentaban la rebelión, que 
abandonados y cercados por todas partea 
de peligros, de tropas nuestras y enemigas, 
no tienen oti'o partido que la desespera- 
ción. 

Jamas se ha jireseutudo una -ocasión 
mas oportuna, ni una circunstancia mas 
favorable para arrancar hasta las mas pe- 
queDas raices del mal que los enemigos 
domésticos de Venezuela querían sem- 
brar. 

V. S. tiene todos loa medios para 
aprehenderá los autores, jefes y partidarios 
de este horrendo crimen dejando para 
siempre purgado eSe suelo de los mons- 
truos que qncrian convertirlo en un teatro 
de abominaciones. 

Piar, solo, sin partidarios y siu espacio 
siquiera donde vagar, debe infaliblemente 
caer en manos de V. S, — V. S. debe 
aprehenderlo, á él y á los qne lo aigan 
sin que nada pneda salvarlo del poder de 
V. o.; de manera que los auontecimien- 
tos inesperados de Güiria osegnran mas el 
éxito feliz de la comisión de V. S. 

El Capitán Estéves Comandante del 
Cóndor asegura qne el Comandante Benn 
de la Guardia de Honor del General Ma* 



I, Google 



i'iQo debo regrcsiir ¿O Tilnidad ú Matu- 
rin. Eáto y los mas ane indique & V. S. 
el Ayudante general Sánchez, que los co- 
uoce, deben ser asegnradoH y conducidos 
con los demás fiicciosos, como también 
Isaba, Montes y dcmus Jufcs que lian se- 
guido á los revolucionarios de eén pluza. 

V. S, no debe permitir por uiuguna cau- 
sa la evasión do Fiar, debo necesarinmen- 
te ser npreliendido, y V, S, debo volver 
trnyéndolo consigo, pues si so fruetra la 
cnptni'a de úate, la facción no queda oute- 
rametito allegada y extinguida; nada [Ufes 
debo omitirse para eu aprehensión. 

Por el mismo Vondor iiue procede de 
Jamaica, y otros varios buques que Lan 
llegado en estos dias liemos tenido las no- 
ticias mas placenteras. Los almirantes 
ingleses han i'ceibido órdon da su Gobier- 
no para mantener comunicaciones cotí los 
indepeii dientes de Venezuela. Nuestro 
pabellón es admitido eu todas las islas in- 
glesas y actnalmento acaban de darnos la 
mayor satisfacción con respecto á un bu- 
que nuestro que tah reclamado por los es- 
paDolea. Ncgads la demanda y restitui- 
do el buque que liabia sido embargado, fué 
enarbolado nuestro pabellón en la bahia 
de Puerto Rea! de Jamaica, y condenado 
en las costas el espaflol demandante. De 
Europa se esperan según todas laa apa- 
riencias los mas felices resultados para la 
América. Todo uob hace creer que nos 
alargarán una mano liberal para fran- 
quearnos auxilios de todas clases y que la 
primera quo nos reconozca será la Ingla- 
terra. 

Dios guardo á V. 9. muchos ados. 

SlJtOIT BOLÍVAU. 



4Ó _ 

leta Tigi-é ha sído tan irregular y contra- 
ria á lúa 6i'dones que recibió de S. E. el 
Almirante, que ha causado á la República 

Bravísimos perjuicios, y le hace merece- 
or de un severo castigo del Gobierno. De 
la tropa quo tonia k bordo, una parte que- 
dó cortada en la pérdida de Güiria, y la 
otra, la ha deaomoarcado en Maturín. 

Hoi lie sido instruido con certeza de es- 
tos hechos. En consecaoncia marcha eu 
una flechera un oficial do mariim encarga- 
do por el Almirante de tomar el mando do 
In goleta Tigj;e y conducirla aquí con su 
Capitán. 

US. piestairá al oQoiol comisionado to- 
dos los auxilios que sean necesarios para 
In ejecución de esta ónlen, y harfí reunir 
la tropa qno tenia á su bordo dicha goleta 
y la que no pueda conducir esta, vendrá 
con US. cuando haya terminado la im- 
portante comisión on que fué á ese Depar- 
tamento. 

lío sabido también que Piar se dirijió & 
Cnmanacoa. Persígalo US. por todas par- 
tes hasta aprehenderlo junto con los de- 
más caudillos y secuaces do su facción. 
Mientras aquel y sus partidarios subsistan 
en eso territorio no habré tranquilidad on 
él; los circunstancias son tan preciosas 
para aprehenderlo, que paiece infalible su 
captura. El Comandante Benn y otros fac- 
ciosos pueden recalar á Maturin, todos 
deben ser presos y conducidos con seguri- 
dad aquf. 

Dios guardo á US. muchos aQoa. 

SlUON BOLÍVAK. 



1275. 

* EL izeS SirPREUO UICTÁ UfiDIDA9 

EKÉROICA.S SOBRE UITA. OOLETA DE 

OITEKRA, CCVO COUAITDANIE Hl OBKA- 

DO EK COHTBA DE SUS DEBERES PABA 

eos 11 BEPÚDLICA. 

I 

üimuiiicacioii del Je/e ¡Supremo para el 

General Cedeílo. 
Al Sellor tienoryl Manuel CodeQo. 
Angostura, Setiembre 34 de 1817. — t." 

SeDor General; 
La condRcta del Comandante do la {[o- 



Oficio del Jefe Üiipi-enuí para el tíeiteral 
Rujas. 

Al Sr. General Audres Kójaa. 

Sr. General. 

El Oomandante del 'i'iíjre, goleta del 
Estado, infringiendo las órdenes do H. E. 
el Almirante ha producido la pérdida de 
una ^rte de las tropas qne tenia á su bor- 
do. Un oficial encargado por el Almirante 
va en una flechera a tomar el mando de 
la galota y conducirla aquí con su Capi- 
tán, Sírvase US. auiiliarlo con cuanto 
ústé de su parte para que se cumpla la or- 
den del AlminiDt«, 



y Google 



La tropíi que el Tigre Luya iJuacmbnrcii- 
do eu esa ciudnd debe rcombnrcarse, y la 
que no pneda venir á bordo, mnrchurú por 
tierra ü esta plaza con 1» caballorín del Sr. 
GeBeml CcdeQo, laego qiio dicho Sr. Ge- 
neral haya terminado la importaute comí- 
eíoh á que £u6 destinado á oso Depar- 
tamento. 

íío dudo que el celo á ¡úteros queUíJ. siem- 
pre ha mauifestado por el orden y la tran- 
qnilidad, le habrán hacho obrar en esta oca- 
sión, qna se trata de la aprulicñsjon del 
perturbador, con una ouer¿ía extraordina- 
ria, y que para lioi estará ya asegurado es- 
te con loa partidarios de su íuccion. Ho sa- 
bido ayer que tomó la ruta de Oumauacoa. 
La pérdida de Oülría y la situación ex- 
tremadamente terrible á quo debo es- 
tar reducido, debe hacer inevitable su cap- 
tura. Deben aportar á esa ciudad ú otros 
E untos de ose Departamento muchos de 
)3 facciosos do Güiria, como el Coman- 
dante de la guardia del General Marino 
Bonn, Foucbet y otros. Todos deben ser 
presos y remitidos aquí coa la mayor 
seguridad. 

Dios gnavde á UH. muchos aílos. 

SlHON BOLÍVAK. 

1276. 

• BL JKFB SüPREUO mCTA UNA ORDEN 

SOUnS LOS ££TRANJEEOa Ó ITACIOHA- 

LES QUE 8B AUSElfTAROIf DE ODAYA- 

NA, AL 8KR OODPADA ANGOSTURA POR 

LAS ARMAS UE LA REPÚBLICA. 



2fola del Jefe SupreiiM para el Goberna- 
dor de la provincia y Curregidoi de la 



Angostura, Setiembre 35 do Hjlí.^?." 
S«aor. 

Todas las personas de ambos sexoj, así 
venezolnuos como extrangeros, que áutea 
do ta ocupación de esta plaza y su provin- 
cia por las. armas de la República, hayan 
vivido en ella bajo el Gobierno del reí, y 
antes 6 al tiempo do la eracnacion de loe 
espafloles hayan salido con ellos, bien á 
las colonias neutrales y amigas ó al terri- 
torio enemigo y con escala en loa antedi- 
chos, volvieron á cualesquiera de los pun- 

TWIO Yl 6 



toa de esta provincia, en virtnd de la am- 
nistía publicada por el Gobierno Supre- 
mo en favor de los habitantes emigradas 
de ella, bien en calidad de comercmntes 
bajo pabellones amigos, ó bien á estable- 
cerse en BUS antigaos hogares, -deberán 
necesariamente en el acto que lleguen 
presentarse anto el Gobernador Coman- 
dante general de la provincia y se- 
guidamente al Gobernador político an- 
tes de dirigirse á ninguna otra per- 
sona, presentando á este todas las car- 
tas, papeles públicos y correspondencia 
que traigan asi pam el Gobioruo como pa- 
ra los particulares, bajo la pena arbitraria 
que se lea impondrá en caso de contra- 
vención. 

Ku los lugares donde no hayajuoz po- 
lítico so presentará,n al Gobernador ó Co- 
mandante militar ó A la autoridad quo on 
ellos resida. 

Los Gobernadores políticos y Coman- 
dantes militares tomarán uim razón esac- 
ta de BU nombre y apellido, de su estado, 
oficio, motivo é intenciones con que vuel- 
ven al pais, de la casa y callo donde van á 
habitar, y dejándolo en un registro que 
tendrá para esto, piísará nna raeon cir- 
cnnstunoiada al Gobierno Supremo, ai es- 
te residiere dentro do la provincia, y si es- 
tuviere fuera, al Gobernador Comandante 
general de ella. 

Dios gaarde US. muchos aQos. 

SiMoN Bolívar. 



1277. 

* EL JBE'lí SUPKEUU UEltEBA 803 
ÓBDBSE3 PAKA LA APREHEfTSION 
DKL GENEilAL PIAR.— COilUNIOA 
ALaUlíAS DE LAS OPERACtOíTES DEL 
eJÉBCITO REPUBLICANO ES LOS 
LLAKOS. 

Olicio del Je/e A'uprento para fií Oeitñral 
Sojas, 

Al seBor General Andrea Rojas. 

Angostara, Setiembre 39 de 1817.-7." 

SeQor General. 

Gl ciudadano Oapitan Eugenia Díaz, ha 



I, Google 



Siieato en mis mauoa las comunicaciúiiea 
e U. S. do li y 18 del presento. 

La nueva invencíou & que Finr se ha 
acojido es tao ridicula como despreciable. 
A iindie puede alucinar con ella. La 
liberalidad de mis principios es mas cono- 
cida quo mi nombre. Mis sacrificios no 
han tenido ni tendráa otro objeto que la 
libertad y la independencia do Voae- 
zaela. 

Las tramas y el genio revoltoso de Piar, 
en estas circunstancias en que aun no 
estamos pei'fectamente tranquilos, son 
muy temibles. Los individuos todos de la 
República deben empeDarse en su aprelicn- 



Las fuerzas reunidiis del soQor General 
CedeBo con las do U. S-, deben llenar loa 
deseos jnstos del Gobierno. IT, S. debe 
tomar en la aprolionsíon de este faccioso 
el mas títo, decidido interés. Si no se 
logra su captura, ni Maturin ni la Pro- 
vincia do Ciimaná estarán tranquilas, 
jamas, mióntras exista en el corazón de 
ella el germen déla discordia. Así pues, 
i-citero á ü. S. la orden expresa de no 
perdonar medio, diligencia, ni sacrillcio 
para su apretiension. 

El aspecto favorable de nuestros nego- 
cios, deutro y fuera do la Provincia, se 
aumenta cada dia. ..Li División del señor 
General Bermúdez marchó ya & incorpo- 
rarse con la Brigada del seQoi General 
Zaraza, y obrar sobre los Llanos do Cari- 
cas. Él señor General Páez á la cabeza 
de dos mil hombres marchó desde Julio 
por el Occidente, y debe reunirse con 
estos Generales en el centro de los Llanos, 
y entonces aquel Ejército no bajará de 
cuatro á cinco mil Boidados ; y yo me 
preparo con otro Ejército á marchar por 
el Rio á incorporarme también con fistos. 
El seflor General Monágas ha recibido 
todos los elementos necesarios para obrar 
contra la capital de Barcelona en 4'>nde 
hay nn corto número do enemigos. 

Ijos ingleses empiezan ya á realizar sus 

Sromesas de auxilio. Nuestros puertos 
el Orinoco son frecuentados do sus bu- 
ques, y sn Gabinete toma UD ínteres por 
la consolidación, por el sistemado Inde- 
pendencia que hemos adoptado. 

Dios gnarde á U. S. mnchoa años. 

Sinos Bolívar. 



1278. 

* LA SITUACIÓN UEL GENERAL PIAE 
DBSJIEJOBABA MUCHO.— LA ACTIVI- 
DAD EN LA CAPTUEA ERA NOTABLE 
DE PARTE DE LOS JEFES UEL GO- 
BIERNO. — ESTE RECOMENDABA TO- 
DA ATENCIÓN PARA ALCANZARLO 
PRONTAMENTE. 



Ojiciu de BüLÍVARjJíirw el General (Jcileílo. 

Al señor Geueral Manuel Cedeño. 

Angostura, Sotiembro 3a de 1817.— 7.° 

SeQor Genoral. 

Los últimas comunicaciones del señor 
General Rojas, de 18 del presente, me im- 
ponen de la impotencia y debilidad á que se 
dalla reducido Piar en Cumanacoii, sin mn- 
níoiones, ni de dónde tomarlas y segaido 
solo de un corto número do inocentes á 
quienes alucina con invenciones ridícnlas 
y despreciables. U. S. está tan penetrado 
como el Gobierno Supremo de la necesidad 
de aprehender este fiuioioso que tnrba la 
tranquilidad pública, y quiere par» saciar 
su ambición y su codicia, hacer infelices 
ft los incautos que le rodoan, privándolos 
del goce do las ventajas qne les propor- 
ciona el Gobierno que tanto se desvela 
por ellos. 

La patria, pues, y la felicidad general, 
reclaman imperiosamente el castigo del 
faccioso que las perturba. 

Las fuerzas de U. S., seflor General, 
pero sobre todo el valor é interés deU. S. 
por el bien público, son m-is qne suficien- 
tes para la aprehensión do Piar y de sus 
partidarios. Las circunstancias son las 
mas oportunas ; aprovéohelas, pues, 17. S. 
y proceda á desempeñar aa importante 
comisión conforme á mis instmcciones. 

Por mis oficios de 23 y 21 del presente 
informé á U. S. do la oonpacion de Gúina 
por Kacario, de la muerte de Hermoso, 
Gomandaute de aquel punto, de la muerte 
y dispersión de las tropas qne lo guarne- 
cian, de la fuga de afganos Gefes para 
Trinidad y de la del General Marí&o á 
Gbacachaoare, donde ann existe. 

Le participaba también la disposición 



I, Google 



— 43 ■ 

farorable en qnesc hallau los ingleses con 
respecto é. nosotros qne tenemos una gran 
parte en las díacnaiones de ana Cámaras, 
cuyo resultado aegiin todns las probabili- 
dades será en nuestro favor, y que los de 
las Antillas frecuentaban ya los puertos 
de nuestro Orinoco. 

Termine U. 8. su comisión ooit la cap- 
tnra de Piar y aliada este nuevo servicio 
A los muchos que ha hecho & su Patria. 

Dios guarde á \J, B. muchos anos. 

SiMOH Bolívar. 



1279. 

* EL JEFE SÜPRGUO DICTA RG0L&9 PARA 
LA niSTBlBCCIOH DB LAS FRESAS HE- 
CHAS AL KNRMinO. 

JVbífl de Bolívar para Brion. 

AngOBtnra, Setiembre 29 de 1817.— 7." 

Al Excmo. Sr. Almirante Biion. 

Escmo. Sr. 

Impuesto de la consulta que en S7 
del corriente se ha servido V. E. dirí- 

Í'irme sobre la repartición de las presas 
lechos al enemigo al evacuar la pinza 
dfl la antigna Gaa^aua, he tenido á 
bien decretar el adjunto reglamento que 
hará V. E. ejecutar. 

Como en la parte qne corosponde á 
los armadores 6 propietarios de los cor- 
sarios qne ban cooperado al bloqueo del 
Orinoco, y concurrido al apresamiento 
de los buqnes, deben tenerse presentes 
los capitales empleados, y el armamen- 
to y tripulaciones de cada uno, qn^ es 
lo qne constituye la verdadera fuerza 
de un baqne, he suspendido declarar el 
modo en que deba hacerse la reparti- 
ción respecto A ellos, hasta que oonanl- 
tadfls todas las circnnstanoíns pueda fun- 
dar mi decisión conforme al ínteres del 
Estado y de los armadores. 

Las fuerzas sutiles que al mando del 
capitán de navio Antonio Díaz tan glo- 
riosamente contribuyeron & la libertad 
del Orinoco destruyendo en Pagayos la 
«scnadn enemigtv. tendrán también parte 



en las presas tomadas ; pero habiendo 
perecido en aquel combate una gran 
parte de los oficiales y comandantes de 
los buques y habiendo cedido loa que 
sobrevivieron las partea quo loa corres- 
ponden á favor de la Isla de Margari- 
ta, tendrá V. E. presente esta cesión, 
que se ha admitido, para adjudicar al 
Estado las cantidades quo deberían per- 
tenecer á aquellos virtuosos republicanos; 
bien entendido que estas cantidades es- 
tán destinadas para emplearse en armas 
y municiones con el objeto de auxiliar 
aquella Isla con osos elementos. 

Deberíi también V. E. tener presente 
en la repartición do las presos, la eficaz 
cooperación de laa flecheras del coman- 
dante Rodriguei al bloaueo de estas pla- 
isas, y que habiendo actemas concurrido 
á la persecución del enemigo, les co- 
rrespondo una parto como á los demás 
buques de la escuadra. 

El dinero y efüctoa apresados por 8. R. 
el General Ariamendi ft bord» de lo fra- 
gata qne se varó en el callo de Oran, 
no entran en la masa general de laa 
presas, puesto que pertoneoen esclusiva- 
mente al Estado, conformo á las leyes 
V ordenanzas eapnllolns que no han sido 
derogadas. 

Cotí respecto á las ofertas hechas & 
V. E. por el Gobierno sobre lo aatisfao- 
oion de la deuda de que eaV. E. acree- 
dor, serán cumplidas en todas sus partas 
sin la menor dificnltad. 

Dios guarde á V. E. muchos ntlos. 
Simón Bolítar. 



1280. 

*ELQEKERAL PÁBZ DIO CDBNTA AL 00- 
BIBRCfODB AHaOSTURA DE SÜ8 «OVI- 
iriEMToa SOBBB BARÍNA8.— KL LIBER- 
TADOR LO TRASUIte Á LOS JEFES DE 
ORIENTE. 



Oficio del Libertador para el General 
Cedefío. 

AI Sefior General Manuel Cedctto. 

Angostura, Setiembre 30 de 1817.~7.» 



y Google 



_44 - 



Sellor General ; 



Ayer llegaron & este Poerto onatro fle- 
clieros de las fuerzas entiles del SeHor 
Genernl Páea con oomaiiioacíones de di- 
cho eenor General, de 19 del presente. 
£n ellas me comunica que hiibíeodo em- 

5 rendido bu mnrohn sobre la capital de 
urinas á fines deJnüo según mis órde- 
nes, tuvo !a satisfacción de oonparla el 
14 de Asosto, después do haber batido y 
destruido completamente al Coronel Ra- 
mos que la defendía : 150 hombres la 
mayor parte espaOoles quedaron sobre 
el campo de batalla : 100 fneron hechos 
prisioneros dejando ademas Eámos 100 
fusiles, 4.000 cartuchos y un inmenso 
botín de que se apoderaron nuestras tro- 
pas. Mil caballos y doscientas muías, con 
que haciendo el último esfuerzo auxi- 
lió la división de Xútrias á Barínae, ca- 
yeron también en manos del sellor Gene- 
ral Páez. De manera que esto golpe fu- 
nesto debe haber consternado hasta lo 
snmo á loa enemigos do Nutrias y San 
Fernando cuyos escasas guarniciones de- 
ben esperar ía misma suerte que la de 
Barínas. 

Las flecheras que han venido uquf, so- 
licitan armas y mnnicíones para armar 
y eqiiipar completamente nn batallón que 
el General Páez ha levantado, organizado 
y disciplinado y con el qus me ofrece OX' 
terminar A los de Nutrias y San Fernan- 
do en el caso do que yo no deliberase 
march>ir en persona fi incorporar este 
ejército con aqnel. 

Nada puede contener el ímpetu de nues- 
tras tropas. Ni el valor, ni la táctica, 
ni et número de enemigos, son obstáculos 
para los venezolanos. 

Es indispensable, pnes, acelerar mis 
operaciones. Termine V. S. las suyos en 
esa provincia de que dependen las que yo 
debo emprender para lu pacificación y en- 
tera libertad del resto de la República. 

Dios guarde á V. S. machos aflea. 
Simón Bolívar. 



1281. 



*BLOOfiIBRNO DE LA. BEPl^BLIOÁ DICTA. 
UNA BEOLl PAHA PaOCBDBB RESPECTO 
DEL CODKO QOE HACE AL TB^RO PÚBLI- 
CO VS PRESTAMISTA. 

Oficio dd L [BE RTADOR ^am el Álmiranle. 

Al SeOor Almirante de la República. 

Angostura, 630 de Setiembre de 1817 — 7." 

Excmo. Setlor. 

Quedo impuesto del reolamo del Seflor 
Smith sobre que se le satisfaga no solo 
el importe de las provisiones que vendió 
en Pampatnr al Senor Intendente para 
la Escuadrilla, sino ios ||ast08 ó demo- 
ras de su buque on Mutnrm, y el interés 
del capital mientras ha ost^tdo siu perci- 
birlo. 

Cuando el Setlor Smith se presentó en 
aqnolla ciudad con una orden del Gene- 
ral MariQo que ora entonce?, y lo es boy, 
disidente, no pudo ni dobló el Seflor Ge- 
neral Rojas cumplirla, pues no emanaba 
de una autoridad legítima. 

Impuesto el Gobierno, instrnido de 
la solicitud del Seflor Smith, y del des- 
tino qne se había dado d los víveres de 
ane procedía su crédito, ordenó al Jefe 
e Maturín «.itisdciese á Smi(h los 
seis mil setecientos cincuenta pesos 
& que montaba sti acreencia en ganados 
qne había remitido A aquella pluzn en nú- 
mero de cerca de dos mil rescs ; mas pa- 
ra entonces el SeOor Smith por su inte- 
rés particular había tomado nota para su 
buque y salido de aqnel puerto, siendo él 
la causa de no haber recibido su pago 
cuando llegó la orden. 

La República, pues, no satisfará ni el 
interés del capital, ni los gastos de la de- 
mora de su buque en Maturin, que re- 
clama. 

Tampoco puedo satisfacerse aqní en 
' muías, por qne las pocas qne hay cetán 
destinadas yn, unas, para objetos de prime- 
ra necesidad, y otros cedidos áacreedores 
también del Estado. Seleharás!, del va- 
lor total de las provisiones qno le vendió 
en Fampatar, es decir, de los seis mil sete- 
cientos cinonentn pesos, en ganados de es- 
ta Provincia. 

Dios guarde á V. E. muchos aflos. 

SiuoH Bolívar. 



y Google 



1282. 



* EL LIBERTADOR COMÜNIOA AI. OESE- 
BAL BERUIÍDBZ LAS 0PBRACI0KR3 DEL 
GENERAL VÁEZ EN LOS LLANOS; LE DA 
H0XICIA8 l>B NOBVA GRANADA Y 
ALGUNAS DEL ESTADO DE LAS COSAS 
EN EL CENTRO DE VENEZUELA. 



Oficio <M TjiBEitTAnOR para el General 
BennMex. 

Angostura, .10 Seticmbio 1817.-7". 

Al Sr. CieticrBl José Francisco Bermíitlez. 

Sr. Gcnoml: 

Cuatro flecheras que Iiíid llogndo ayer de 
Apure me han traído oomunicacioncs del 
Sr. Genornl Páez, de 19 del corriente, en el 
Yagnul. Aqne) Qeiieritl ha contramur- 
chHdo & B1I3 antiguas posiciones después 
de haber ocupado k OHpital de Baríuas 
que dcfendiii Bemigio Hamos cnn 300 ó 
400 hombres entro iiifanteríii y eaballcrín. 
Este temerario jefe cspafiol tnto la osadía 
do presentar el 14 de Agosto al General 
Pilez 1111 combate cojo resultado fn6 la 
perdida absoluta de la fuerza enemiga. 
150 cadáveres, los prisioneros, 100 fusiles, 
4.000 cartuchos de fusil y un rico botín, 
han sido los despojos hechos al enemigo 
qne fué perseguido hasta el pueblo de Bo- 
' cono en la provincia de Garaoap. 

Las largas y forzadas marchas qno tiiTO 
qne hacer el General Páez para evitar las 
inundaciones de los Llanos, hablan estro- 
peado de tal modo bus caballos que no 
lo fué posible continuar sus operaciones 
hasta Sao Garlos como se pfoponia. }i)sta 
consideración y el fondado temor de q^uo 
reunidas las fuerzas enemi^ de Xútrias 
y San Fernando podrian intentar alguna 
operación sobre el Yagual, donde existian 
una gran parte de nuestra remonta y toda 
la emigmcion, obligaron al General Páez 
d abandonar el proyecto de internarse en 
la provincia de Caráoas. En efecto, el 
17 de Agosto evacuó de nuevo á Barloas 
después de haber extraído cuanto podía 
servir para el ejército. £1 rcsnltado de 
esta operación ha confirmado la jnsticia 
de los temores del General Páez. En su 
marcha, al llegar al Manteca!, supo que 
Calzada con 30 hnqnes se dirigía á sor- 



prender el destacamento que cubría al 
Yagual; pero noticioso do la aproxima- 
ción de Questr.t división, desistió de sn 
empresa y volvió fi, encerrarse en San 
Fernando. 

Entre los papeles interceptados en Barí- 
nas se ha encontrado nu estado de loa 
fuerzas enemigas qno cubren el Apure. 
Todos sus tropas son de infantería y no 
alcanzan íí 1.000 hombres: !oa únicos ca- 
ballos que tenían fueron tomados por el 
General Páoz en su conería. 

Las noticias de la Nueva Granada son 
muy lisonjeras. Tres oficiales p-itriotas 
que estaban al servicio do los españoles 
en Popayan han desertndo con 90 fusile- 
1.-08 y reunidos con loa dispersos y hia gno- 
rrillas que vagaban por los montea del 
Oauca, marcharon al Chocó, tomaron la 
provincia, degollaron H su Gobernador y 
reforzados allí amenazaban en el mes de 
Junio A la capital do Popayan que se es- 
peraba fuese evacuada poríjue l;i3 fuerzas 
Sue la cubrían no eran bastantes para de- 
enderln. En todo el interior de la Nue- 
va Granada no hay mas que 1.000 hom- 
brea ia mayor parto criollos y divididos en 
varios puntos. 

El Genoral Páez aguarda los refuerzos 
qne deben irle de esti Proviuoiu para 
obrar. Euti-etanto, permaneciendo en el 
Yagual ó acercándose cuando mas á San 
Fernando, está V. S. expuesto á que, reu- 
niendo el enemigo bus fvierzas de ia Pro- 
vincia de Caracas, cargue sobre V. S. solo. 
Es necesario, pues, que his operaciones 
de V. 8. sean conducidas por la pruden- 
cia y dirigidas con la mayor preciioeiou 
para evitar nn coinprometimiento con 
fuerzas superiores. Examine V. S. muy 
detenidamento la sitnaoion, fuerzas é in- 
tentos del enemigo antes de emprender 
cualquiera operación, hasta que reunido es- 
te ejercito con el de Apure y combinando 
nuestros movimientos, embaracemos al 
enemigo asegurando un suceso feliz por 
nuestra parte. 

Supongo ya al Teniente Coronel Mon- 
tes incorporado á esa División con la 
artillería y parque qno se le destinó. 
Días ha qno el Comandaute Sodriguez 
salió do este puerto conduciéndolo todo 
en un Guayro. Libro V. S. sus órdenes 
para que vayan todos los auxilios necesa- 
rios para mover el parqne, si es que no se 
han enviado aún. 

Dios guarde A V. S. muchos anos. 

SiuoN Bolívar. 



y Google 



1283. 

* LUEGO (ÍUE EL GENERAL PIAB SE 
SEPAltÓ DE rPATA, EN FIN DE Jlf- 
NIO DE 1817, MANDÓ BOLÍVAR QUE 
BLANCO VOLVIESE AL ENCARGO DE 
LASMISIONKS. — 0OR1ÍK3PONDKNCIA 
DESDE 1°. DK JULIO HASTA l.'DK 
OCTUBRR DR 1817. 



Carta de Bolívar para Blanco. 

San Miguel, Jalio 1." do 1817. 

Mi qnei'ido Rmígo : 

Anoche he recibido oñcloa dol General 
Zaraza fechados ot 31 en San Diego. Me 
participa noticias mui lisonjeras, que 
en globo son las siguientes : 

£1 Comandante HernAndez, con nn 
campo Tolante, hizo ocho prisioneros en 
las inmediaciones del Chaparro y se ha 
impuesto esactameute de que el número 
de tropas que condujo allí AMamn, ó 
mas bien que toda la reunión de tropas 
qne se liizo allí, f ué de 1.350 hombres do 
los qne salía la mayor parte para Barcelo- 
na, quedando nna mny pequeQa en el 
Chaparro fortificándose, para servir de 
apoyo á 40 hombres de caDallería de To- 
rralTa que estll cogiendo ganado para to- 
dos. Los Húzares y Dragones desmonta- 
dos han salido los primeros para Calabozo 
con Jas sillas acuestas, y tos segundos 
para Sun Lorenzo. 

£1 General Zaraza ha recibido oficios de 
los Comandantes de Taguayy Camatagua, 
qne hau puesto en insurrección estos pue- 
blos y sus inmediaciones, han ocupado ol 
de Cura, le ofrecen sus personas y tropa 
y le aseguran quo todo aquel departamen- 
to está dispuesto & sacudir ol yugo de los 
españoles, y que esta disposición es gene- 
ral en los criollos de aqnollos lugares. 
Los Comandantes son Agustin Marrero y 
Don José Antonio García, Tenientes do 
dichos pueblos por el Gobierno espaOol. 
IjS misma disposición se halla en los Va- 
lles del Tuy y Aragua do cuya conmoción 
estfi seguro Zaraza. 

1G¡] Coronel Infante con sn campo vo- 



lante ha bajado hasta el Calvario ; inter- 
ceptó en el tránsito varios oficios de los 
Comandantes de Chaguaramas y Orituco 
al Gobernador de Calabozo, en que lo"di- 
cen que están amenazados por todas pnr- 
tes por los insnrgcnteB, cuyas partidas so 
han mnUiplicado y amenii^au muy de 
cerca aqnollos pueblos y los de Tncupido 
y la Pascua; temiéndolos mucho mas on _ 
razón do que sus débiles guarniciones re- 
ducidos á indios flecheros, no pueden re- 
sistir ningún choque. Otras nuevas gue- 
rrillas'se han formado en los hatos de 
Belén, la Hogaza y todo ese Indo que 
aflijeu á los godos, les impiden tomnr 
ganados ni bestias, y reducen é la extre- 
midad á los do Orituco que el 7 de! pasa- 
do solo habian recibido una libra de car- 
ne por persona, y p.ira el siguiente <lia 
no tenian nada. 

Interceptó también Infante una caita 
de Morillo dirijida al Gobernador do Ca- 
labozo, y fechada del l.Mo Junio en Bar- 
celoua, en quo lo dice que debiendo per- 
manecer mucho tiempo en Cnmaná le fa- 
onlta para abrir los pliegos que vengan 
para él de Calzada ú otro, y que después 
se los dirija por la via do Caracas pura 
qne de allí se los remitan por mar. Juz- 
gue Ymd. cómo ostar&n los Llanos. Le 
comunica también á dicho Gobernador 
muy reservado, que va á emprender sus 
operaciones sobre Margarita, desistiendo 

Eor ahora del Orinoco por el tiempo v por 
i falta de ganado y caballos. Vea Vmd. 
cómo hemos descubierto el plan del Scflor 
Morillo y su impotencia de atacarnos. 
Sabemos, en fin, que no tienen un caba- 
llo : que los Húzares y Dragones están ñ 
pié, andando anos para Calabozo y otros 
para San Lorenzo, y sobre tod» que la opi- 
nión general de todos los pueblos está por 
nosotros y qnela provincia entera de Cara- 
cas estfi en insurrección. £1 Qenornl Zaraza 
cree qne una tentativa cualquiera csaufí- 
cionte parli que todos abracen nuestra can- 
sa y so presenten á alistarse para destruir 
las roliqnias de les godos. 

La deserción do los indios es cspautosn ; 
solo del batallón de honor hau faltado en 
15 dios ciento, y á proporción en los demás 
batillones. Ño omibi Vmd. diligencia 
alguna para recojorloa y remitirlos aquí, 
procurando al mismo tiempo enviar reem- 
plazo. Haga Vmd. de nuevo rccojer to- 
dos los caballos y muías que so han rega- 
do y perdido. Acopio y remita muchos 
víveres : arreglo y ponga en érden todas 
las Misiones, pues ya estos son nuestros 
últimos trabajos. En ñn, amigo, obre 



I, Google 



Vnid. con ot tino y actividad que bÍüiu- 
pre, y cuente Vmd. con mi amistad. 

Bolívar. 

Seflor Cu misión iido gi^nuiiLl do las MÍ- 



Ojicio del Je/e Üripreiiin para Blanco. 

Eitáa en mí poder lo» doa oficios de 
V". S. números 33 y 34. La formación 
del Dscuadiou do que habla el primevo, 
usi como la comisión conferida al capitán 
<j6inez EOQ do mi aprobación. 

Las existencias exportables pura los paí- 
ses extranjeros, do que trata sii segundo 
oficio, so tendi'áu á disposición del Exce- 
lentísimo SeQor Almirante Brion, remi- 
tiéndote desde ahora el algodón á esta 
pinza. 

Comisione V. S. una persona de con- 
fianza, ([UG venga con una ¡lartida á reco- 
jer y condncir para loe potreros del inte- 
rior 100 ó 200 caballos y mulos. flacas que 
iiay nquí. Esta misma partida podrá lle- 
var la sal y papel qne ha pedido V. S. 
antes, si trae las niiilas de carga neco- 



DioB guarde á V. H. muclioa aDos. 

Cuartel general de Giiayana, Agosto 19 
de 1817.— 7." 



Oiudadano Comisionado general. Pro. J. 
Félis Blanco. 

P. D. — El nlgodou debo venir volando, 
porqne se necesita urgentemente para 
comprar armas y mnniciones. Envíelo 
V. 9. inmediatamente. 

Vale. 

{Rábritíii de BoLÍVAK.) 

111 

Carla de "BoÜXklt para Blanco. 

Guayana, 4 de Setiembre de 1817. 

Al SeQor José E. Blanco, Comisionado 
general de las Misiones. 



Mi querido Piiilro Blanco ; 

Estumos en el momento de irnos para 
Angostura con la escuadra, y es imposi- 
ble dejar aquí abandonado al Coronel 
Manrique y al Coronel Parejo, que vinie- 
ron el otro día del Bajo-Apuro y han caido 
muy malos de calenturas, asi no tenien- 
do bestias en qué ir á üpata, que es á don- 
de deben ¡r, les he ofrecido que Vrad. los 
mandará á buscar cou seis ú ocho bes- 
tias para ellos, sus asistentes y equipages, 
y como quedan nquí muy mal por falta do 
ti-atamiento, le suplico a Vmd. que lo ha- 
ga con la mayor brevedad. 

Su afectísimo amigo, 

BOLÍVAB. 

P. U.— Por liu, los ciudadanos Parejo 
y Manrique, han oncoutrado el modo de 
hacer su viaje. Yo espero que Vmd. los 
atenderá con todo el cuidado y celo que 
Vmd. sabe emplear en obsequio de los 
buenos amigos y mejores ciudadanos. 
Vmd. conoce ¿ Manrique: Parejo os un 
excelente engeto y yo lo amo mucho. 

Soy do Vmd. nfoclisimo, 



IV 

Carta de Bolívar para Blanco. 

Guayana, Setiembres de 1817. — 7." 

Mi estimado Padre Blanco : 

Con placer ho visto tas varias cartas que 
U. mo ha dirijido en estos últimos días y 
que DO he podido contestar hasta ahora, 
porque han sido muchas los atenciones 
que me han ocupado. 

Según be sabido, el escuadrón formado 
poi' U. está acnartelado en San Antonio, 



y los soldados se quejau de que se les ton- 
ga sin ncc^idad fuera de sae casas y la- 
branzas. Ko me ha parecido injusta cata 
quejn, porque á la verdad, no teniendo 
qué hacer por ol momento esto cuerpo, 
podria empleai-se útilmente eu la agri- 
cultura de €us campos, míéutras se acerca 
la hora de la marcha, mucho mas cuando 
todos los que lo componen, son vecinos de 
Upata y tienen ahí sus familias. Lo úni- 
co A que se les puede obligar es & qne se 
reúnan los domingos, se les pase lista y se 



zecby Google 



Ice dó algiiiiu iustriiijíiioii, si hny on el 
cuerpo algiiii oficial que pueJn dársela. 
Si á U. no lo ocurren observaciones en 
coutrn, puede ejecutarlo así ó avisarme los 
ÍDCoii venientes qao haya para hacerlo. 

La mayor pattc de los ürngones, que se 
llamaban do Piar, ee lian desertado, y se- 
gún dicen es TJpata el higm 6. donde van 
a refnjiarsc. lomoU. sus medidas para 
aprehenderlos y remitirlos aquí, asi cmno 
ú todos los desertores qne no sean indios 
de las Misiones, pviea con respecto & estos 
U. sabo )o qne debo hacerse para que sirvan 
en ellas 6 la agricultura. 

De oficio he pedido á U. una noticia de 
los novillos de que puedo disponer para la 
compra do armas, municiones y vestidos. 
De nuevo le recomiendo que venga pron- 
to esta noticia, y ademas, qne haga U, 
capar todos los toros que no sean absolu- 
tamente necesarios para la cria de los ba- 
tos. Necesitamos muchos novillos y es 
preciso hacerlos y economizar los que to- 
nemo8. 

Esta larde marcho para Angostura ú 
despachar una división do infantería para 
que refuerce al General Zaraza. Este Ge- 
neral me ofrece ocupar ñ Caracas en el 
momento que le lleguen fuerzas de esta ar- 
ma: yo no dudo que lo conseguirá, por- 
que los espadóles no tienen ni guarnicio- 
nes, ban perdido á Chaguaramas y pron- 
to perderán también A Calabozo, que ee 
lo único quo conservan en los Llanos de 
Caracas. 

Páez ha marchado sobre Valencia con 
ñus gruesa división, dejando 6. las órde- 
nes de Guerrero las líneas de Kñtrias y 
San Fernando. Yo oreo que estará hoy 
on San Garlos por lo menos, pues cnando 
me escribís estaba ys á dos jomadas de 
Saríuas y no habia un solo cuerpo que se 
le opusiese. 

Margarita ba triunfado de Morillo, qne 
ba tenido quo reembarcarse para Cuma- 
ná, después de haber perdido la mitad 
del ejército que UevA contra aquella isla. 

Las circunstancias no nos pueden ser 
mas favorables. Por todas partes tenemos 
triunfos, y ai no estuviésemos escasos do 
municiones y pudiera pasar pronto esto 
ejército el Orinoco, la libertad de Vene- 
zuela estaría hecha. 

Me despedaza la consideración de quo 
tal vez perdamos el triunfo con que la for- 
tuna nos convida y nos abre las puertas de 



Canicas sin poder aprovecharnos de estas 
ventajas por la falta de munícionos. Lo 
peor es que, no habiendo otro fruto quo 
el ganado, nos será muy difícil conseguir- 
las, porqne los extranjeros no lo quieren 
por uinguu precio. Dígame U, qué otro 
fruto podrá sacarse de este dopartamon to, 
qne tenga mas estimación y sea mas fácil 
para la extracción. 

Adiós, mi querido Padre Blanco. Man- 
de U. fl su afectísimo amigo y servidor, 

BOI-ÍVAK. 

Al Comandante general de las Misiones. 

V 

Cktrla de Bolívar para Blaiico. 

San Migiiol, ¿ídiembre U de lf(l7. 

Mi querido Padre Blanco : 

Mo marcho mañana para Anijoultira, 
dtijando encargado de la Unea de Bajo- 
Orinoco al General Urdaneta. Para com- 
binar el arreglo de abastos y el modo 
de evitar todos los desórdenes qius se Jtait 
experimentado haeta ahora, debe U. venir 
á conferenciar con el General Urdaneta. 
Ademas, el tiempo de obrar nosotros ha 
llegado ya, y nuestros batallones están en 
esqueleto, lío hay cien indios en todo el 
ejercito; por consígniento necesitamos de 
volverlos á reeojer de modo que no so 
vuelvan & escapar, y quo loa cojamos to- 
dos, mas bien más qne menos. Por otra 
parte debe formarse un batallón para la 
guarnición délas Misiones y la Baja-Gua- 
jana tomados de las dos riberas del rio y 
de las Misiones. Sin este batallón no po- 
demos marchara! otro lado, pnes nneatra 
tropa no alcanza para nada según la di- 
minución qne ha tenido. En fin, venga 
U. y trate con el General Urdaneta todo 
lo que le parezca conveniente para llenar 
estos objetos, pues os necesario salir del 
caos en qUe estamos y marchar adelante 
á aprovechar los momentos, y sobre todo, 
para no acabar de citennar esta pro- 
vincia. 

Recomiendo á TT. mucho la mayor mo- 
deración posible en el modo de tratar á 
los naínralos y á todos sus subalternos en 

feneral. Todos catán convencidos de que 
r. llena su deber ; pero quo exaspéralos 
ánimos con la acritud con que suele tratar 
á algnnos individuos qne no cumplen con 



y Google 



U exactitud qne U. desea. Eu loa gobior- 
noa populares, y aobre todo en resolución, 
Be necesita de mucha política pnra poder 
mandar, y las circunstancias actuales son 
tan críticas que U. no lo puede imagimir. 
Asi) pnes, es precisa atoiiiler mas at ea- 
pirítn que reina, que á loa pricipios que 
se deben seguir cu uu siatema regular y 
ordenado. 

AdioB, querido amigo, mande U. ii su 
afectísimo que lo aprecia y desea verlo 
amado do todos. 



F. D. — For lúi desórdenes hori-or 
que ha habido, se ha acabado ya el ^ 
que habia ; haga U. que venga volando. 



Garla de BoLÍVAjijírtcn Blanco, 

Angostura, 18 de Setiembre do \til7. 

Mi querido amigo. 

Anoche recibí la apreciablo do U. del 
15, que mo entregó el 3r. Capitán Gómez. 
Este me ha informado á la voz de lo que 
U. le encargó sobre el cuerpo de Drngo- 
ues. Esfuórzeso U. en hacer que el cuerpo 
de GFuiaa conato siquiera, de cien plazas 
efectivas, continuando su instrucción has- 
ta el momento que yo lo pida. La conduc- 
ta que ü. ha observado resiiecto á la for- 
mación de este cuerpo i¡ individuos que lo 
componéis, es mui justa. 

Sírvase U. decirme si los doscientos 
qaiutalos do algodón que U. me ofrece 
para Octubre, son sin contar las ciento y 
treinta psicas que U. ha remitido á San 
Miguel. Los doscientoa cueros al pelo que 
estarán pura fines de este mea on el mis- 
mo pueblo, son mui útiles; y espero que 
U. continúo recojiendo cuautos cueros 
haya on las Misiones. 

Las quinientas cuarenta muías quo U. 
me dice están empotreradas, es ya necesario 
destinarlas todas para satisfacer nuestros 
créditos, porque de otra manera se noa 
cierra la puerta para la compra de armas 
en lo sucesivo, si no satisfacemos los prí- 
meroa. Así, U. puede suspender el amanse 
de ellaa, recojienda para lo que me indica 
las demás del Estado quo puedan reunirse, 



haciendo que en lo sucesivo las yeguas y 
caballos sirvan para cargar. 

Quizá no necesitaré de los cien muta^ 
mansaa que por mi oficio de ayer encargnú 
a TT. remitiese á Camoche; pero sin em- 
bargo, que estén prontas. 

Guárdeme U. para mi expedición los 
víveres quo me ofrece. Cuento con los 
4.000 novillos para sati^acer también 
nuestras deudas por armamento. 

Nadie mas que yo está persuadido de la 
idonoida^ do U. para manejar ese Depar- 
tamento, de su actividad, de su buena vo- 
luntad en servir á la patria, y aobre todo, 
de su integridad. Asi es que cada dia da 
U. nnevas pruebas do sn infatigable celo 
y de las veutajaa de su administración. 
Yo creo mui bien que el manejo de ellaa CB 
desagradable para U. y que muchas veces 
le sobran ú U. motivos para irritar»; pero 
sin embargo de todo, paciencia, conatan- 
GÍa y amabilidad i^ne no degenore en cie- 
j;a condescendencia. 

Adiós, mi querido amigo: citante U* 
con el decidido afecto de su apasionado 



Al Ciudadano Comandante general da las 
Misiones, Pro. José Félix Blanco.-Dan- 
do 80 halle. 



Carta de '&0iÁ'iÁ.Kp.%ra Blanco, (f) 

Angostura, Setiembre 22 de 1817, 

Mi querido amigo: 

He recibido en estos días diferentes car- 
las de U. en que me habla de varias cosas 
relativas al servicio. En cuanto á la reclu- 
ía y apreltension de desertores es preciso 
dar un gran golpe de mano y cojerlos á 
todos inandáitíioios con iotla seguridad á 
donde parezca mas conveniente porelma- 



(f) Esta carta como la anterior del dia 11 
de Setiembre de 1S17, existe original y tal 
estuvieron Ambeis con otras en la Impren- 
ta de Bruno £¡apInosa, en Bogotd, por el 
año de 1S39, como piezas justiñoatlvos del 
llanifiesto de BO de Marzo y de ellas se 
publlcii entánoes solamente una porte, por- 
que obI lo ereyd conveniente el Coronel 



I, Google 



¡nenio, pues estantúi oii el caso de iimixlutr^ 
dentro de qttincc días á mas tardar. I/oí 
piir/f el Qeiiernl Ber mudez con s<t dirision. 

ni Ahiiiranl'j iteci\<i/tt na hts niiUun ij coi 
á imtmlur la lirdfu para que V. /¡e la^ iui~ 
Ircijue, Kinpemii'l- /><ir /"« m ta ¡jurda» ij '■>:- 
rreras, áfin do '/'"■ /■(.'' lUli'if.iJi sean /■(.-■ 
inas miUui y cx/uu ali/o coni-.ilcrí- 
dm pttra que lux ciüreijuo. En caaidti d b 
que V. lite dice ^obre quUar la.< hexíi-.ts ti 
Iqs que can de in/uí, dejo d su dixurerinn 
hacerlo 'vn los que coiweni/a, >j pi-nailiv- 
Jí) á los oíros. 

Tenyiila üleadeque Cnogonuiorüiiiiudur 
mandando esas Misiones después de nues- 
tra marcha, y» debe U. temur mida /xir 
parte del (Jhnerul Cti-t-iJo, pw-i'^x/.-n dcr- 
lo que lo respetará ¡i exíim-trá asi como 
ifo; si I', tiene o/r-i iniiior. intliqaemeh 
V. De todos modos, ¡fi lo fim á I', útil 
en todas parles; si U. se i/ueda en las 
.Visiones se iwiserviiráa en el eslarlo que 
podemos dosearlas ; poro ai i'. 'i:_ viene, 
nos será aumuiii^itta útil en el KJército: 
elija U., pero yo le rtcoiaiendo qu:' calca- 
la con un poco d-j madaret dónde sus sar- 
cicios d la República puedan ser de mas 
iuteree ¿'importancia, pues nn baca ciu- 
dadano debe siempre ^tensar con respecto 
á si, lo que calcularía con respecto á los 
demos, pvniéndose siempre fuera de sus 
intereses persaiíulcs y de sííí propias in- 
clinaciones. Jisle es todo mi cncanjo en 
las presentes cirmnítancias. En fin, 
escríbame con franque-iu, ;/ mientras tan- 
to procure nacer ludo lo que dcpend-i 
de V. /'-r •/ "! mis aíilcriores órdenes se 
cumplan á la mayor prontitud ; sobre lo- 
do en cnanto á iiireivs ij desertores. Su- 
guii ciitíciiilii, U. h i coiiiiirado algiin ca- 
fé ó lo Lieiii; Jul Estmio; ihgiimo U. cmíii- 
U> es, y máiiJelo á íi-ui Joaf|»Ín, avísiíii- 
dume para dispoiior do 61 aegun me pa- 
rezca. 

El Geiiüi-iil Ur.l.iiiutn tiene )-j hi ói-.iüii 
ili) allütiti' aiu Lnipti \y.m\ ven i v y ol coro- 
no! Suero, c[i|j iimidii oii lii Vii'jii Uiiiiyji- 
iiil, \m tiono tiuiibjeii do IcViiiiUir \a. git<u-- 



Blauco. Do 9Q puño y letra hai al milrjjon 
(le c;iila una de liis cartas la nota, que di- 
ce: '■ De esta, carta se imprime solamente lo 
aubrayatl'}." "Lo subrayado ea lo quo aho- 
ra estit en bastardilla. Eattí i>ro cedí uiie ato 
es en todo igual al seguido coa la carta del 
(jeneral Piar de Uiiativ, á 21 de Hayo de 
181T, que queda inserta en la ooluiana 3.", 
pdgina 0(11 del tomo 5.' de esta obra. 



uiciou del bajo Orinoco: auxilíelo Ü. 
bien, para que su batallón pueda quedar 

liaciondo la íiiarnicion do (íuayatia, pues 
áiitis iM ]i)i]i?fiioj niiivchiir, aiii dejar la 
i;i)|-;'.".1!i:í UouLü fiicr/a. 

/.!■ M .ii-i'f.d< t\ sobra In oryaniui- 
'■i -11 ./■! luA Misimies, no parece admira- 
h'r: iiona oiil cn^as cerelentef-, y te aseguro 
d t^. qH-; ¡irticuriré rf-tlitur todo lo que 
me p irezr'i or.is c-ini-.uionle en ella. Doi ú 
I'. Ittí i/rariat p-ir este nuíoo seroício á 
la Ri:¡¡úljl¡r't ij ú mi, y mimle ú su afee- 
Hsimí amiyo qno hi aun y aprecia como 
debe. 

¡iolicar. 



(J.irl i de lÍJi.íVAU i>.tra Blanca. 

'Aiigitatuia, 'iri ilu SjLioiiibro de 1HI7. 

Auabo do ri'uibir, mi c[iifr¡Jo Padro 
Blanco, iamuiaiireciabledü U. de-il del 
prcíoiitu düJilü Altiígraciii. 

Mu [>ar<:cj niüi bioii i|:io nucatro ami- 
go Miiya sirva la coniuniluncia do Ui>ata 
que ereo desi-tnpcfliiri'v niui bien' y niui á 
gti-;t-ii i!e U. líítoi mui pon^uadido qtic 
S^rrüiii) y IVr.mi lo h;ir;in mucha falta ; 
inTii ,; •\.: <|iiiijiii;d pui.'ilü ochar mano iwra 
la aliniíiisliMciiin ilc justicia en los Tri- 
Iíuü.iIl'.s que dubcu erigirse en esta capi- 
ía\, sino d'i loi pDCus letrados que te- 
nemos }' Enhorabuena (jnc euutlnúen 
U/eiUegni y Cornejo ayudándolo álj. ; 
y U. rastree otros qno llenen loj huecos 



\i\ op'jr.ieiori relativa á los indios que 
U. mu indica p ira el Domingo "-Í8 pró- 
ximo ó para e! veníiteri), si no puede ser 
uu este, croo ijne ejecutada pjr U. ven- 
drá todo el ejéroit"» que nos priywno- 
mos. No os necesario encargar á U. las 
cos;is dos veces, pncs me es niui uouooida 
su exactitud y su interés, y U. está mui 
persuadido de la utilirlad y uecesidad do 
esta operucion. Ejectitcht U. pues. 

Estui do acuerdo con U. en todos los 
dcinis pnntos de su curta. Me remito 
en toJo á ¡as órilenes que anterloriuonto 
la he comunicado y cuya ejccuciou le 
encargo, for el EstinJo Mayor contesto 
sobre ios demás artículos do víveres, &.• 



I, Google 



Adiós amigo : mis ocupaciones extra- 
ordinarias en este momento, no mo dejan 
ur mas largo ; pero siempre a"! su ntec- 
tfsimo, 

Bor.ÍTAR. 



Garla líe Bot.ívA« para /¡huiro. 

AiigoBtiirH, Ontiibro 1." lo 1817. 

Mi rjuerido Pjulro Rl¡itico: 

He recibiilo sus aprpciii'dusiln ^.l y ífi 
del próximo pasado. 

Ia falta <lol Doctor Serrallo qnmlasiiiili- 
dacoiiel amigo Muíí: ll quien eiidius pasa- 
dosdijeáU. encargase do la cmniíndHnoin 
fle Upatn, 

Quedo en cuenta do Iiv operación del 
Domingo 5 del coiTÍonto, la ((uo luego f|iio 
80 practique, remitini U. tuda la recluta 
á dispoBicioii del Genevul Tlrdaueta i\i\o 
ha rcoiliidoya Jas órdenes correspomi ¡en- 
tes sobre lo que debe hacer, 

Onento con las 400c;irga3 que U. orre- 
ceenviarmo al puerto do*S;i:i .Tiwjiiin, 
nn olvidar [lor esto al liospibil ni á la 
linea. 

Los '>() quintales do café serán niui 
iitilc.*. pues siiTon para pugar lan niii- 
rjineíaa que compremos á los ritranjcros : 
pero es preciso tomarlo á un in-eoin modc- 
i-ndo y convenir eu el m^nlo y tiempo en 

auo deba pagarse lep, t>n manera que 1o- 
OB quedemos n ti I izarlos. 

Ya he dado* In orden al seilot Inten- 
dente paiM que ^0 compren instnimiíutu-» 
de Rgrícnltiira y se remitan á U., (' igii^il- 
mcnte el iduniliique. KnLiéudasi'. pm», 
con él y apurólo. 

Adiós mi r[nciido Padre Blanco: sol 
aiemprc su afectísimo amigo. 



1284. 

* Kl, OKSRRAL PIAR PITÉ APREHKNDI- 
DO KN AUAGUA DE RAItOBLONA.— 
ES Cr>ÍÍDUÍ!lDO PRR.SO Á LA CAPITAI, 
T»E ANUO.STIIRA.— T:L -IRPKSL'PBKSt'í 
LO KNTRKCIA Á LA AUTORIDAD RES- 
PKCTIVA. — ACUSA RECIBO AL «RNE- 
líAL <:EDKÍIO Y LO AVISA A LOS 
I1KXKRALK3 DÉLAS DIVIsrONKS DKL 
EJÉRCITO RRPrBLIOANO. 



Ciiiii'niir/i''io)i tlel Jefe i^'npremn jxini rí 
(lenernl Oedfilo. 

Al señor fienoral Mantiol Oedello. 

AngostHnt, Octiil.ic :ide 1817.— 7." 

Seílor (lonerul. 

Anocliu entregó en atu p!:iK:i el eind,i- 
d:ino yVyiidante (luncral Kratieiscn Sán- 
clii-K la peritonn del ílene.ral Piar ¡f lox 
ulir¡i,x de r. iV. de 3S liej pró.rimo pnmda. 

T/i prudencia, el valor y el tino h:in 
marcado hasta ahora la coudneta de T. S.- 
11. S. ha desompeftitdo perfectamente y 
muy i'i la aatlsfiícoion del Gobierno uno de 
los principales objetos do su importante 
coniiaiin, con la captura del sedicioso que 
por su Ínteres privado qncri;i encender la 
ijiiPiTa civil oti Von 'íiinda y envolTerla 
en !iorri>re.H y dusa^itres ; pero 11. S. ha 
pnesto en parto el r>>medio del gran mal 
que amenazaba ; solo rosta que U. S. la 
termine con tanto acierto y buen ííxito 
como la lia principiado. Que la Proviacin 
entera de Cumnnft quede purgada de 
facciosos : que todos los partidarios do la 
rebollón sean aprohendii!,« y o:ifi.ig.id.H pii 
esc IngaróenoateCnartol guneral, sogiin lo 
exijan las leyes y las eircnnstanciss ; y que 
cumpliendo U. S. exHohamente las instruc- 
ciones que le comuniqué al emprender su 
marcha á 5Iaturin y líis que ahora lo in- 
cluyo, quede pava siempre tranquila la 
Provincia de Cumaná pi>r el celo patrióti- 
co, por el valor y por la sngacida<l del 
eeflor General Cededo, 

La aprehensión del General Ifariflo es 
tan importante como \J. S. lo conoce, pues 



I, Google 



mientras ha^a an solo Jefe disidente, 
teodrá partidarios, habrH facciosos y la 
Kepáblica y loa buenos ciudadanos pade- 
ceran : empéñese, pues, ü. S. y desvélese 
por la captura de Mariflo que croo logrará 
U. S. por los medios qae ba tomado ; 
y si eetos so frustran, por cuantos le dic- 
ten sil valor, el interés de la causa pública, 
la tranquilidail general, su amor y obe- 
diencia ft) Gobierno y & la conservaoioii de 
la República. 

U. S. Benor General, ha hecbo á Vene- 
saela nu importante, scGalado serrioio, 
aprebeiidiendo al General Piar sin nsiir de 
las armas y sin derramar la sangre de sus 
hermanos. 

Dios guarde á U. S. muchos aflos. 

SiuON Bolívar, 



O^io del Jefe Supremo para el General 
C'edeño. 

Al aeHor General Mannel Cedaflo. 

Angostara, 3 da Octubre de 1817.— 7." 

Sedoi" General. 

Lft conducta del Teniente Coronel ciu- 
dadano Francisco Carmona, Comandante 
de nn piqnote de la fuerza con que se ha- 
llaba Piar en Aragna, que A pesar do las 
órdenes de este faccioso se denegó á hacer 
fuego sobre las tropas del mando de U. 8., 
tomando el partido del Gobierno legíLimo,- 
08 muy laudable y digna de los sentimien- 
tos de nn venezolano que no aspira mas 
2ne á lo felicidad de su pnís sin adherirse 
loa intereses privados y personales de 
ningún faccioso. £1 Gobierno Supremo 
de VeneznelA ba aprobado sna procedi- 
mientos y lo eleva en recompensa de tan 
seQalado servicio ftl empleo de Coronel 
vivo y efectivo do caballería, cuyo despn- 
cho se servirá U. S. poner on sus manos, 
haciéndole entender que la Bepública ten- 
drú. siempre mny presentes á él, A, los oficia- 
lea qae le acompaQaron y k los virtuosos 
soldados que le siguieron. 

También haráU. S. entender lo mismo 
á todos los habitantes de la Provincia do 
Onmanfi que por seducción hayan seguido 
el partido de los facciosos; pero que arre- 
pentidos so presenten á U. o. y contribn- 
yan It evitar todo derramamiento de san- 



gre, abandonando i los Jefes de la íacoioa 
y procurando su captura. 

Las proclamas que U, 8. ha dirijido ¿ 
loa habitantes y tropas de Matnrin, están 
llenas de sentimientos patrióticos, Juicio- 
sos y propios de las circunstancias y de las 
personas ú quienes se habla. Cuantai 
operaciones ha emprendido U. S. hasta 
el 28 en que escribo, estíln selladas por el 
tino y por el acierto. 

Dios guarde ú U. S. muchos afioa. 

Simón Bolívar. 



Comiinicacion del Jefe Supremo para el 
General R6jat. 

Al seQor General Andrés Bójas. 

Angostura, 3 de Octubre de 1817.— 7." 

Seflor General. 

Anoche entregó en esta plaza preso, el 
Teniente Coronel Sánchez, al General 
Piar : Maturiu desde «hora y toda la Pro- 
vincia de Cumaná quedan libros de este 
faccioso. La aprehaaaion del General 
Marino y de los demás autores de la rebe- 
lión a80gurará.n su tranquilidad. La pa- 
triótica, virtuosa conducta que IT. S. ha 
desenvuelto desde el origen de los aconte- 
cimientos de Matnrin, hasta la prisión de 
Piar, han contribuido en gran parte á 
reiilizHr las justas intenciones del Gobierno 
de Venezuela. Eíte, puos, reconoce en 
U. S. uno de bus mas fieles servidores, y 
siempre tendrá presente las cualidades de 
Ü, S. empleadas tau oportunamente en su 
aej" vicio. 

El Departamento do Maturiu, aprehen- 
dido Mariao y el resto do facciosos, en 
que TJ. 8. debe empeQarse, va k gozar de 
la mas perfecta tranquilidad. £l os un 
lugar muy digno de In atención del Go- 
bierno, que ya ha dado los órdenes nece- 
sarias para que se abastezca de ganado y 
caballos, y surta de carnes, como antea, & 
la Provincia de Cumaná. También ten- 
drá la dotación snficicnte de armas, mu- 
niciones y artillería, á fin de qae airva 
como antes de apoyo en cnalqnier re- 
vés. 

Comunico al seflor General Cede&o mu- 
chos artículos sobre la conducta que debe 



I, Google 



observar hnsta la oouclasiou do su oomi- 
bíou. Coadynye U. S. como lioeta aquí, y 
el Qobiorno Teril camplidos sus dcaeos. 

DioB gatirde á IT. H. mnchos »nos. 



Comunicación del Jefe Supremo ni Gene- 
ral Bermúdez. 

AI Señor Oeneral José Pmneisco Bor- 
ní údeü. 

angostura, Octnbro3 de 1817. 

8eflor General : 

£1 27 del próximo pasado aprehendió 
ea Aragaa el SeQor Qeueral Oedefio al 
Geceral Fiar qne anoche llegó preso á 
este Gnarbel general. Será juzgado gc- 
gan BUS delitos y castigado conforme á 
naeatras leyes. Piar á la cabeza do 100 
ínaileros quiso resistir la orden que le co- 
mnnicó el SeOor Qeneral CedeGo de reñir 
á esta oapitAl, y so dispuso & resistirla á 
viva fuerza; pero afortunadamente el 
feomandaate Carmoua quo mnndnba el 
destacamento, se adhirió con toilo él al 

Surtido del Gobierno y Piar quedó aban- 
onado. El General Mariflo correrá la 
misma sner te. Machos do los autores de 
la rebelión, están presos vh, y lo serán to- 
dos. Cnmiiná, libre de los enemigos do- 
mésticos, expulsará á los godos que han 
abandonado toda la costil y so han rodu- 
cído á la capitiil; solo falta nn Jefe que 
reúna t^das las voluntades, que tenga va- 
lor, reputación y concepto para lograr In 
absoluta pacificación de toda la Frovin- 



El General Gedefio, Inogo que haya 

~ " los demás se- 

y reunido todas las fuerzas de 



aprehendido á Uaríno y 

dtoioBOB y reunido todaí 

aquella provincia en Maturin, debe 

gresnr á esta Plaza. 

Aunque considero las grandes ventajas 
que resultariau ñ la República de que 
V. S. ooutiuKase A la cabeza do esa divi- 
ñon, incorporada á la brigada del Gene- 
ral Zaraza, considero también que sen 
iooaloulableB é infinitamente mayores las- 
que le resultan de qne V. S., á la brevedad 
posible sin que nadie perciba su destino 
■j Boompafiado solo de sus Edecanes, se 
tiasladeá la ciudad de Maturin en don- 



de V, S. encontrará los órdenes é íostruc- 
cianes necusarias sobre la conducta^ ope-» 
raciones y morimiontOH que debe ejecutar 
en ella V. 8. que go^íi do una reputación 

general en toda la Provincia do Cumana 
por sus triunfos, su valor y stí foitunaj quíf 
es amado do todos loa habitantesfwr srt 
generosidad y desinterés; que tiene ilí! 
carácter firme y obediente, y quo ama el 
orden y la concordia; V. S. es el Jefe que 
conviene á aquella Provincia y el que 

Suode hacerla entrar en sus verdaderos 
cberes £■ intereses. Estas poderosas la- 
zónos son las quo me determinan á con- 
ferir á V. S. el Gobierno y comandancia 
General de la Provincia de Cumaná, y ü 
prevenirle su traslación á la cindad de 
Maturin. Esta acertada resolución re- 
compensa á la vez los distinguidos servi- 
cios de V. S-, lo proporciona la ocasión 
de prestarlos inmediatamente al pais don- 
do nació, y la de ser ouCl un firmo apo- 
yo de la República do Vcneznolü. 

V. S. recibirá no solo cuantos elemen- 
tos de guerra son necesarios para expul- 
sar á los enemigos de toda la Provínd» 
(le Cumaná y mintonerla en un estado 
dedefunsa, sino también partidus consi- 
dorablos do ganados y algunas cahalle- 
vías, así para abastecer el Ejército como 
paní negociar armas con loa extrangeros 
siempre que V. S. !o estime necesario. 
Sobre esto doy con esta fecha las órdenes 
necesarias al Seflor General Zaraza. 

Con esta f-jcha instruyo al Sertor Gene- 
ral Monág-w dul destino de V. S. á Ou- 
maná, y lo prevengo coopere con V. S. á 
la destrucción do los enemigos do ella: 
lo participo á V. S. para su inteli- 
gencia. 

Al separarse V. S. de la división, en- 
cargará del maudo accidental de ella al 
Jefe del Estado Mayor, SeUor Coronel 
Miguel Martínez ; arreglándose V. S., 
en todo, á las órdenes que le comu- 
nico con esta fecha, por el Estado Mayor 
General. 

Dios guarde á V. S. mnchos afloa. 

SlltOS BOLÍVAE. 

(Este oficio se duplicó el dia 4 de Oc- 
tubre.) 



I, Google 



Oficio del Jefe Supremo para el General 
Zaraza. 

Al Sefior General P^dro Zaraza. 

Angostiir.i, Oetubro rt tle ISir.— 7." 

Sellür Gjr.eral : 

El SeQor General Cedeflo oncaigado 

?Oíel Gobierno Supremo de purgar la 
roTÍDcÍa de Cumaiiá de los fncciasos que 
qnerian cnceudcr en ella el fuego de la 
guerra civil, y comanicarlo ¡\ todo el te- 
rritorio de k Uepública, ha apreheudido 
yremitido preeo á esta l'lflzn, al General 
Piar, niio do los primeros Jofos de la rebe- 
lión. Sus medidas fueron tan bien tomadas 
qae, ein efusión de sangre y sin nsar do 
ui fuerza quo lo segnia, se apoderó de él 
en medio de cien fnsileroa con que so ha- i 
liaba on Anigiiif, El Teniente coronel [ 
Carmona quo loa mandaba, adliiriéndoao 
á Ifts justas miras del Gobierno, sig^lió 
el partido de este y dejó burladas las ór- 
denes de Piar quo le mandaba hacer fue- 
go sobre la tropa de Cedeílo. Mnchos 
otros han sido presos, y lo serán todos 
los quo hayan tenido parte activa en In 
Bjdicion, Marino tendríi la misma suer- 
te qne sus compañeros, y de este modo 
las fuerzas de Cumauá so empleavAn en 
combatir contra los Españolea y no ou 
amenazar el Gobierno quo han establecido 
los Venezolanos; y que han jurado obedecm'- 
laydefender esos mismos queporsatiafacer 
BJ ambición quieren ahora cubrir do lato 
eterno álamadrcquolesdióetser. El Go- 
bierno Rnpremo ha tomado todas las me- 
didas qne ha croido convenientes para 
asegurar la República; y cuantos hayan 
tenido parto en loa criminales atentadoa 
do C'nmaná, serán castigados según 
las leyes. Piar será juzgado y sentonci;!- 
do conforme á ellas. 

El Sr, General líermúdoz, qne estaba 
destinado para mandar la líivisíon que 
debia constar de la infantería que aacn do 
esta plaza y de la Brigada do caballería 
del mando de V. S., debe marchar inme- 
diatamente á Miiturin donde es absoluta- 
mente necesaria su prcsenciii para la paci- 
ficación absoluta déla provincia de Cuma- 
nfi y su conservación. \. S., pues, dcbr^ 
tomar el mando en .Tefe do toda la infan- 
tería y caballería y obrar en un todo con- 
forme á las órdenes c instrucciones qne 
intea ae han comunicada al Sr. General 



Bermñdez, que este pondrá en manoi 
do y. S. y á las que con esta misma fe- 
cha prevengo á V. 8. por el Estado íla- 
yor Genera!, 

V. S. sabe muy bien que la provincia 
de Cumaná está enteramente arruinada y 
sin ganados, pues la mayor parto de los 
que V. K. remitió se los han robado los 
facciosos. Debiendo el Sr. General Ber- 
múde:; reunir todas las fuerzas de aquella 
provincia, organizarías y ponerlas bajo un 
liié respetable y de orden, es indispensa- 
ble auxiliarlo con ganados para la sul>sis- 
tencia de dicho ejército: eti consecuen- 
cia yo espero qne V. >S. se sirva tomar laa 
mas activas y elicacoa medidas á fin de 
enviar al Rr. General Bermúdez algunos 
ganados á la brevedad ]tosi(He, y que 
V. S. tomará siempre el mayor intú-cs en 
auxiliar á dicho Sr Geniril y á la pro- 
vincia de Cuman.á con cuanto dependa de 
V, S, relativamente í\ ganados. 



Simón Bolívar. 



Ojií-iíi ilel Jefe Siipveino para r! (íeiieraí 

Al Sr. General Jo.^fi Tadeo Mona;,'»:!. 

Augoatiir^i. O.iíiiIkv ;( d>' Irtl?. -:", 

«r. General: - 

\,\ facción do Cuni;iiiá. que ant<?nazal>a 
destruir aquella provincia acaudillada por 
l'iar, ha aido ¡dmgada con la captura de 
esto sedicioso. Kl it did pasailo (d Sr. 
General Oedefio lo aprehendió en el pue- 
blo do Aragua en mi'dio de cien fusileros 
con qne so hallaba allí y con quienes 
quizo á viva fuerza resistir la ónieu del 
Gobierno Supremo; per» el Touiente 
Coronel Carmona, que mandaba el desta- 
camento, BO denegó á obedecerlo y se 
adhirió á las tropas quo mandaba Cede- 
no. Asi es que Piar, aunqno desesperado 
en su impotencia, nada pudo hacer; y el 
General Oedeño ha tenido la satisfacción 
de hacer á su Patria el importante servi- 
cio de remitirlo preso á esto cnartel gene- 
ral á donde llegó anoche. Piar será jua- 
gado y caatigitdo conforme á las leyes. 
El General Marino tendrá la misma suer- 
te, pues 30 han tomado todas las medidas 
para su aprehensión. La mayor parte de 



Dignizec by LjOOQIC 



00 



los otros caudillos están presos ja, y el 
Genoral CedeQo cnontn con k prisión do 
todos olios. 

l'«i-ft liTiiiitiLir lii paúl licac ion do la l'ro- 
vinuia de (Jiimuiut üiu lia |)ai'ecido muy 
vonveniüii te nouibrar du Jefo do tollas las 
fnentiis Aii día al Si', (.¡oitorul Uormúdcz. 
Esto ohoial goza do un» gma rcputncion 
cu su pjtis, es bien amado, os ubüdicnto y 
xeloso defensor dol Gobiüriio, y ea de oon- 
sigiiioiito el qiio puede reunir ius diferen- 
tes partidns en \uí:\ sqIu uiasH y opinión y 
obrar coiilia los enemigos que liun nban- 
donado todii la costa y están reducidos so- 
lo ú la cnpital. 

V. y. como Jefe do la Provincia de 
Bttrcoloiiu, que es la mas iumodiativ á Cu- 
maoá, debe prestar al Sr. General ISér- 
múdcz los auxilios de liombres y ganado 
cuando las circuustuitcias lo exijan y siem- 
pre quo seii necesario para obrar eoutra el 
enemigo eomitn. V. S. cooperará coa el 
Sr. General Berinñdez confortiio á los 
aoonteci míen tos de la guerra, y yo me 
prometo que V. ÍS. nada negará á su veci- 
no, y quo reinará entre V. >S. y ol Sr. Ge- 
neral jiermíidez la mas perfecta concor- 
dia y armonía, auxiliándose recíproca- 
mente pues de este acuerdo os que resulta 
la verdadera fnerza, y es el ih\ü puedo ha- 
cernos triunfar de nuestros enemigos do- 
mésticos y externos. 

Así ae lo participo al tír. General Ber- 
múdez para qne haga otro tanto con 
V. S. 

Dios guarde á V. tí. muchos afios. 

SlMOS BOLÍVAK. 



* KI. JüJ-K SUÍ'IÍEMO rA.sA AL JBKK 
DE KSTAÜO MAYOIt I i líN i; KA L, TllK- 
CE DüCniENlOS SOBItK L\ COfíDlTC- 
TA DEL GKNEliAL l'IAlí, l'AIÍA yUE 
eONKOKMK Á LA LEY INSTIírVA EL 
l'ROCESÜ CUNTltA É^TE, IMÍOCESO 
<Í11E HA DE PASAIWE AL CONSEJO 
DE GL'ERlíA (JUE Lu .iUZyAEi. 

AWa Uui Jefe Sujireitu) ni Jefe de Esta- 
do Mfiijoi-. 
Al Sefior Jefe de Eátudo Mayor. 

Angostara, 3 de Octubre de 1817. 



Sr. General : 

El seUor General Manuel Piar acusa- 
do do lu9 crímenes de insubordinado A 
la autoridad Suprema, de coiispiit)dor 
contra el orden y tranquilidad publica, 
de sedicioso y úliiaiiimentc do desertor, 
debe ser jungado conformo á nuestras 
leyes. 

Gomo en virtud dol articulo -I." ca- 
pitulo 3." del reglamento de tiu de ma- 
yo último, corresponde á U. S. ins- 
truir el proceso, procederá U- S. á olio 
á la mayor brevedad un chtse de Üscol, 
hasta i)oncr la causa en catado de ser 
juzgada por el Uonsej'o de guerra que se 
nombrará o]xirtnnnraonto para su deci- 
sión con arreglo al capitulo y reglamen- 
tos citados. 

Kl Oapitan José Ignacio Pulido actua- 
rá en clase de Secretario. 

Los troco adjuntos documentos impou- 
drán á V. S. do la conducta y atenta- 
dos del acusado, V. S. hará de ellos en 
el proceso el uso quo os debido. 

Dios guarde á U. S, mnclios alloa. 
Simón BoLfvAK. 



i2H(>. 



i liUB li 



N I'UIVAUO TEN1.V. BOLÍ- 
VAR SOBltK ti. TliASTOHSO yUB INl'BX- 
TÓ l'IAlt Y SOHKK L.V CAUSA liUB SK LB 
SlliUlÚ liS 1817.— UAHTA l)B BOLÍVAR 
Á übiltMlJUlíZ (lUK XKASFiUUItAllON LOS 
ItKA LISTAD KK líílS. — LA TKASFiaUBA- 
CIOS QUE llICIBItON 1>B KSTA Y QUE 
['UULlCAttON EN LA "liACETA DK CA- 
KÁtíiS," HÚMERO ,ÍU5.^-.V.SBVKIIACI0S 

UK LAS iNviümiosea dkl rbuactok 

, JÜ3B UOUimiO UIAZ. 



Uno de los modos de hacer lu guerra 
los espunolos á loa americanos que soste- 
nían la luclia magna por In independen- 
cia, era invent^uido noticias favorables á 
los ejércitos realistas, como otras adversas 
páralos republicanos; inventando ó trasfí- 
gurando la correspondencia oficial y la par- 
ticular en términos ofensivos para los mas 
ooDspícuos patriotas y muy deefaTOÑblegj 



I, Google 



pura lii catis¡i iiuiei-iuiLtiu. E^tu bq publi- 
caba por la prensa supoiiitatla por cl Go- 
bierno espaflol, y mas, y Oo modo mas 
descamtlo en la Gacela de Caracas cnan- 
do estaba á cargo del Dr. Don José Do- 
mingo Diaz el impkciiblo y acurrimo ene- 
migo de los iudepmdieiites y do In cansa 
que estos defendian. Muestra do aquel 

Eroceder os la pnblicncion quo Diaz 
izo en la Gaceta citada on íilii, de una 
carta como do Bolívar para Bernuídez íi 
que puso la propia fecha i de ootabre do 
1817 que llevaba la carta verdadera inter- 
ceptada, la cual se tendría á la vista para 
la falsiñcaetoQ. 

De laa noticias falsas, como du talod 
partes de batallas suplantados y do las 
cartas apúcrifa? ú trasfíguradas con que 
ayudai'on ií la dominación espaflola en 
Venezuela Josú Domingo Diaz y otros 
escritores asalariados por Montaverde, 
Morillo y Moxó, so lian servido luego los 
enemigos personales de Bolívaii los 
ómuloB del Libertado» para denigrar su 
memoria, á la par de loa contrarios de la 
cansa americana para desacreditarla; y 
también los ignorantes do los anales pa- 
trios que por esto toman como verdad 
histérica las fábulas, las consejas y 
calumnias de los escritores realistas 
de mala fó como Torrente, Diaz 
y otros do su escuela; y los escritores 
patriotas que al ocuparse do Bolívak lo 
hacen con pasión ó encono injusto, al 
teuor del Licdo. Rafael Diego Mérida en 
ana escritos de 1810 siendo expulso eu 
Curazao, (f) como de Don Josa de la 
Kiva Agüero en su libro bajo el pseudóni- 
mo I'ruvonsna y otros que baii calcado 
siempre sus eacntoa contra el Ijiuerta- 
DOR en loa de los mas maldicientes realis- 
tas ; con lo que lian podido esponer & ser 
falseada la verdad histórica. 

Para la debida constancia y claridad en 
este punto, hemos emprendido la inserción 
de las verdaderas cartas de Bolívar sobre 
que venimos tratando en este y otros 
números, y las apócrifas ó trastiguradas; 
como también varios datos que arrojan 
luz en cate asunto. 



(f) Mas tarde, desde la misma ^Vutilla es- 
cribía el Licdo. Uérida al Qeneral Fraaolsco 
Toro, como luego ala voz le expresara en Ve- 
nezneloi, manifestándose " eniraSíablemeiite 
arrepentida " de liaber esorito en contra del 
"Padre de la patria"'' en términos tan in- 
justos, 6. lo que le indujo un resentimiento 
personal infundado para cou Bolívar ; y en 



L<t verdadera cada tU BoLÍvAK para 

Beninídez. 

Hr. General Josó F 



Angostura, Octubre i de 1817. 

Mi querido General y amigo : 

De la correspondencia oficial para U. 
do ayer, he dispuesto que se le dirija 
hoi un duplicado, que irá con esba carta. 

So impondrá U. por aquella, quo he 
cuGontrado mui conveniente para el ser- 
vicio y urgente para la seguridad del 
Gobierno, que U. marche a Maturin, y 
que volando se encargue del mando de 
la provincia de Cumaná, en donde aca- 
bará de conjurar los elementos do se- 
dición y de guerra civil, obras, como 
U, sabe, del General Piar. 

Desde quo este llegó á esta, fitó so- 
metido ú la autoridad competente y ac 
abrió su causa que sentenciará el Con- 
sejo de guerra conforme á las leyes ví- 
jentea. 

Piar debió haberse sometido, sin se- 
guir armado, cuando vio de bulto quo 
el país, ni el ejército seguían el crimen, 
llauria tal vez, ameritado el perdón pa- 
cífico del Gobierno ; le seguirla el Ge- 
neral MariQo, y quedando así sofoca- 
da la sediciou acaso hubiera caído na 
velo sobre todo. 

Mi deseo particular, privado, es ahora 
([ue el Consejo pueda conciliar el rigor 
de la leí y el crédito del Gobierno con 
los merecimientos del reo. JSscojeró pa- 
ra el Consejo de guerra, de entre tos 
oficiales generales con laa cualidades que 
quiere la lei, aquellos quo yo sepa que 
no tienen motivos de resentímientoa con 
Piar. Bi-iou, su paisano y su mas ínti- 
mo amigo, será el Proaideute y en los 
demás vocales se encontrarán criaturas 
de aquel. 

Ojalá que si el Consejo aplica la pe- 



qae, por loaaiios subsiguientes ai de 1810, 
" tuvo paríe el vhe-presidettte de Colombia 
quien lo Ttatoffaba desde Bogotá, 6. Mérida, 
para sus ataques calumniosos al que llenaba, 
en el sentir ó en el cálculo de Santander y de 
su parcialidad, el camino de la tiranta." 



I, Google 



57 . 



üa mayor, me abru camino, cninino cla- 
ro partí la conmutaciou ; y que el ejér- 
cito 6 loa cuerpea maa cercanos y do 
la Capital, por bus órganos natnralea, 
la pidan sin separarse de In disciplian. 
Sntóncea, la responaabilidad del perdón, 
si eata fuero indiscreto, lo compartire- 
mos loa quo estamos levantando y sos- 
teniendo el edificio de la llepública. 

Sofocada la sedición, sometidos ó cas- 
tigados de al^nn manera loa culpables, 
la vindicta publica estarii aaliafeclia ;ee 
TÍe;anzar&a la diaciplinn y objilieucia del 
ejercito; nuestros ononiigoa del extranje- 
ro no tacharán nnestra obrado faltado 
autoridad ; y los malvados godoa se on- 
contrarán sin base para' culnmniíirnos ; 
no dirán " gito somos wia horda de vaga- 
bundos. " 

Qae maa tengo (|ue decirle? liO de- 
maa qne no es de una carta privada 
lo encontrará V. en la correspondencia 
oficial. 

Vuelvo á recomendarle prontitud en 
encargarse del mando de Gumaná. 

Adioa general y amigo. 

Soi siempre su afectísimo amigo, 

BOLÍVAK. 

Es copia de la copia que me ha permiti- 
do, con consentimiento de copiarla para de- 
volvérsela, como h llago, mi amigo el Sr. 
Licenciado José Prudencio Lanz. 

J. F. B. 

II 

Escritura, como caria de hoLÍVAR, para 

Bermúden, publicada en la "Gacela de 
Caracas," pág. 1571 del Núm. 205, co- 
rrespondiente al dia -26 de Octubre de 
1818, siendo el Dr. don José Domingo 
Diai Redactor de aquel papel oficial 
realista. 

Angostura, Octubre i de 191"^. — ?." 

Jfí querido Generály amigo: 



La correspondencia oficial impondrá 
•■evo destino que he creído a 



L,a corresponaeticia ojia 
V. del nuevo destino que he creído con- 
veniente darle. Ademas de las poderosas 
Tomo vi 8 



razones que expongo á V. allí, me ha 
mtvido mui particularmente la de nuestra 
amistad antigua, y la de que V. se en- 
tregará con mts gusto desde ahora de la 
provincia que deba gobernar, cuando esté 
libre la República. 

Piar está aquí, y su causa se ha abier- 
to y sigue con todas las aparentes forma- 
lidades posibles hasta que se le dé la sen- 
tencia, que será de muerte. El morirá y 
mis deseos serán cumplidos. Tengo espe- 
ranzas de que también vendrá Marino, 
que será juzgada del mismo modo. El 
General C'ednílo me ofrecs que lo cogerá 
como llegue ó haya llegado al continente, 
así porque había lomada sus añedidas pa- 
ra que no se escapase, como porque ha- 
biéndose adlterido á mi algunos de sus 
oficiales se verá sin grande apoyo. 

Vea V. si son preciosos estos momen- 
tos para nosotros; pero naila de esto se 
lograría no yendo V. á encargarse de la 
li operación. Apresúrese V., pites, querido 
General: vuele á recoger este fruto que tal 
vez no da viiicho tiempo. En Maturin 
encontrará las tropas que estaban en Cu' 
manacoa; y también hallará muchas co- 
municaciones mías, previniéndole lo que 
se ha de hacer en el caso. 

El único iticonveniente que se me pre- 
senta para que deje V. esa división, es 
la deserción que puede haber al saber la 
tropa la dirección de V.; pero este obstácu- 
lo se destruye guardando V. vn pro- 
fundo silencio sobre e.ito con todo el mun- 
do, y asegurando á todos que su marcJta 
es d esta capital á presidir el consejo dé 
Piar. De este modo quedarán engaña' 
dos, y evitaremos los disgustos que po- 
drían resultar de su separado». 

Los Generales Zaraza y Monágas reci- 
ben órdenes mías de esta fecha con res- 
pecto á la marcha de V. Al primero le 
prevengo envié gaviados á Maturin para 
que no le falten d V. los víveres, y al 
segundo le ordeno que coopere y obre de 
acuerdo con V. para asegurar mas las 
empresas y iteraciones que V. intente. 

Adiós, mi querido General, soy siempre 
de V. afeclísimo amigo que lo ama de 



I, Google 



58 ■ 



III 

Coi'respondeiicHt de don Oiiilltniío W/iillc 
para el Coronel Lmmlro Palacios, Puer- 
to Eí-paíla, ISIS ; )j una postílala del 
iitisiM en que aipiu olra corresponden- 
cia de un paireóla, que lo era él Coro- 
ncl Juan de Escalona, ocuUo en Ca- 
CKiw.'í por aquel (lempo. 

yuflor Coi'üiiel D. Lcaudro Palacios, 

cii íjmiit Tliouiaa. 

Puerto iispudíi, Isiii de Trinúliid, ¡i ü ilc 
Julio de 1818. 

Mi aniigo de todo uii ;1[hvuío : 

ilspero tjuo mi correajtoinlunuiii para 
V. va á cticoutrai'Io en esa Isla, ú nues- 
tro amigo Kicardu, á quien la recomien- 
do, la mandará á donde £1 sepa (j;iie ha 
seguido V. 

No tengo carta suya quo contestar, 
pero no puedo dejar de escribir á mi 
¡ente de confianza aunqne solamente para 
hablar de coaiia que uo bou por com- 
pleto favorables 6 quo son malas eu la 
patria, principalmente si so refieren á la 
atlijida Caracas. 

¿ Llegarán In^sta V., por esa Antilla, 
Jas noticias de Angostura, las do Apure 
y de Caraca:! 'í Ei posible ; pero si van 
solamente por el órgano de las Gacetas 
de don José Domingo Diaz estarán V.V. 
perdidos, porque no teudria las verda- 
deras noticias godas, ni las patriotas, 
ui ningunas quo no sean mentiras, in- 
venciones, ó mentiras mezcladas con al- 
guna verdad, cuja composición hace de 
todo lina t/ran mentira. Y así por el 
molde de'Diaz también Don Pablo Mo- 
rillo con sus partes de batallas ganadas 
en la Costa Firme. ¿ Ha visto V. el 
que éste dá de su triunfo en San Fer- 
nando de Apnre ? IIabn\ visto también 
el del Jefe republicano Páez fecha O de 
marzo último. Pues compare V. y verá 
qué diferencia entre los dos. 

Así son las noticias y documentos 
de los espaQolcs, todos por el estilo de 
Diaz con su (¡aceta de Caracas que to- 
das son mentiras. Este dice que su jen- 
te son Ángeles y mui valerosos, y los 
patriotas unos diablos y cobardes. 



Tongo informes de Angostura venidos 
directamente y no mo falta alguno de 
la Guaira. Está mni difícil, y no me 
inspiran creencia : los do allá si, por- 
que mo los trasmite jontc patriota de 
nonradcíi y del comercio. Lo quo vie- 
ne de Cüata Firme A esta Isla con fa- 
cilidad 08 la Caceta de Caracas, y eso 
no completa, en donde vemos las cosas 
de Don José Domingo quo echa de su 
lomo escamas y como el otro animal, es- 
pinas sobre los pobres patriotas. La tal 
" Gaceta " so compono en su mayor par- 
to de invenciones del Itedactor que tioj'o 
partes, oficios y cartas á bu antojo pa- 
ra alucinar á las ignorantes godos y 
atormentar á loa afiijidos patriotas ; pero 
•no hai mal que dure cien ailos ! 

He leido cosas inauditas que dice Diaz 
de nuestros amigos do (íuayana, de 
Peílalver, de Zea y más del Libehta- 
DOii. Antes decia diabluras de Piar. 
Docia qica ora itn desalmado y feroz, que 
no queria obedecer á Bolívar, que era 
saperior á aquel y á todos, y el quo do 
entro todos dehia ser Iteij Venezolano! 
Dijo quo Piar tenia entre manos una re- 
volución de castas ; decia otras atrocida- 
des. Ahora os otra cosa : ahora dico 
que Piar era lo mejor do loa' revolu- 
cionarios ; el más guapo de sus compa- 
Deros; más sabio que Zea ; mejor Jefe 



quo Bolívar ; y que este, aunque su 
amigo, lo mató malamente. Como quo 
el tal Diaz es una buena pieza ! No 



en balde lo quieren loa , 



idoa de Ca- 



racas y lo distinguió tanto Montcver- 
de ! líi diablo del tal médico ! ¡ como quo 
aprendió m¡ia que á curar á calumniar, 
á falsificar cartas, oficios, proclamas y 
noticias! 

Aunque para la revolución no están 
las cosas do Caráoaa mui color de rosa, 
por Guayana van do otro modo. Me 
parece qne marchan bien. Los patrio- 
tas se unen ; los intereses fraternizan y 
la libertad sonrio ; los esfuerzos dan re- 
sultados propicios para la patria. Páe;^, 
Bermúdez, et mismo Marino y sus par- 
tidarios marchan con Bolívar mui dis- 
puestos á seguir regularizando nn Go- 
bierno formal que ya va teniendo im- 
portancia y consiguiendo aquí elementos 
de gneri-a, en parte al crédito y en par- 
te sobre los valores que sacan nuestros 
amigos de las Misiones del Caroní ; al- 
godón, muías, ganados y el crédito de 
Don Simón y do algunos amigos do 
nuestra causa, como Hamilton y Brown. 

Hai fundadas esperanzas de venir sobre 



I, Google 



Caracas tríanfando, j luego ir h1 HoI- 
no A triuufflr tambion alia donde Mo- 
rillo ha matado tanto patriota íluatve. 
Por ñltinio, le diré : que si las noticias 
qno tengo de Angostura no son como las 
do Díaz do CaiAcas, falsas, no hai duda 
(lOe pronto la revolncion triunfará de 
Morillo, Latorre y Morales en Vene- 
zuela y do Sámano on Santa Fé. 

Espero recibir nlgnnaa cartas de V. 
que me digan cómo van las cosas por 
México y Cartagena. 

Qnoda ií sus órdenes su atento servi- 
dor y amigo Q. B. S. M. 

Qtiillermo Whille. 



P. T>. del dia í de Julio. 

He t«nÍdo hoi un periódico (jue rae 
raandau de Angostura, "Correo del Ori- 
noco" qne van á seguir publicando en aqnel 
pnnto el Gobierno patriota y nuestros 
amigos. Se lo incluyo porque sé ono 
le gnstan'i leerlo. La^ cosas van bien 
por allá. 

También me ocurro maudaile nnas tan- 
tas hojas de la Gaceta de Díaz, de Ca- 
raca», qno recibimos aoni por Curazao 
desde algunos dias ; y al propio tipmpo 
quiero copiar i'i V. parto de una carta 
qae he recibido de Cai'iícag mandada con 
muchas dificultades por Curazao por sc- 
pvado do 1:13 Gacetas. La escribo un 
amigo desde bu escondite. Aunque esto 
no firma )'o sé qnien es ¡ el pobre \ Si 
lo cojea los godos lo matan pronto. Di- 
'ce parte de la carta dol amigo Don 
Juan de E. : 

"Vino, como por milagro, uno nues- 
tro de Guayana, Allí están PcDalver, y 
como que también Roscio, Zea y otros 
patriotas <{ug ayiilan y obedecen ü Ro- 
I.ÍTAR. 

"Ya V. sabe lo qne Bucedió con ol 
cabeza-dura do Piar, quien ya iba á com- 
plicar las circunstancias, lo qne liabria 
hecho perder lo adelantado hasta el 
afio pasado ; pero las cosas han mejo- 
rado, y si otra mala ambición no per- 
turba el Gobierno patriota de Quayana, 
ee podrá seguir con un orden de co- 
saa regular qne sirra de centro para el 
patriotismo, do garantía en el extran- 
gero y de esperanzas para Venezuela y el 
Nuevo Heynode Granada. 

"Aquí seguimos muí mal: por con- 



6f> — 

dncto de TU. N., y aunque tea on loa 
sacos do comestibles, espero que reci- 
birá V. algunos papelea que contienen, 
copiadas á mano, las noticias do Angos- 
tura,, de Apuro j de Margarita. Tam- 
bién lo irán algunas "Gacetas de Cara- 
cas" (¡malditas "Gacetas"!) Vea on 
ellas las publicaciones de Diaz : todo 
patraflft, mentira, calumnia fi los patrio- 
tas; y grandezas, maravillas do loa mando- 
nes espafioles. Mui serio dice el módico 
Diaz, qite los originales de las proclamas, 
de las cartas y otros papeles de gne- 
n-fl, que dioen cojidos á Bolívar y que 
Diaz pone en bu "Gaceta," se mostra- 
rán en la impronta. Bien sabe él, el 
mui tunante, que ¿ quién ha deati-ever- 
sc á procurar satisfacerse do que es 
cierta la existencia do tales papeles y 
que si los hai, so hayan publicado fiel- 
mente p Nadie se atrers aquí á ir á 
la imprenta de la "calle de los cipro- 
scb" á pedir il Don Juan Gutiérrez, 
ni íl nadie, qne se le muestren las 
cartas, oficios 6 proclamas dol farcioso 
BoLÍrAH, porque esto sorviria bastan- 
te para iniciar una causa por rebelde 
contra el qne lo pretendiera, porqne 
con tal paso mostraría el gusto do ver 
laa letras do sua cofrades insurgentes ó 
que desconfiaba do lo que aseguraban 
nuestros amos y seQorcs, uno de estos 
el médico Diaz, que nos trae atormen- 
tados bosta li loa que estamos bajo de 
tierra. 

"A nadie lo ha ocurrido pensar en 
ir á. ver los supuestos originales de las 
cartas patriotas qne ofrece Iii "Gaceta 
de Caracas"; y es público qno no hai 
tales cartas, que lo pnblicadu es apó- 
crifo y que XI bubicsn algunas, estas 
cstaríau con frasea variiidaa, con párra- 
fos de la invención de Diaz y con fal- 
sificaciones ordenadas por estos tiranos 
mandoncB; todo con el fin de desacre- 
ditar la cauaa de In libertad y de la 
América, que sostienen y robustecen en 
Guayana y Apni-e los patriotas qne tie- 
nen la fortuuB de estar en aqiK'lliis sef- 
vss y llanuras. 

"Qué de falsificaciones, cuántas inven- 
ciones de este hombre detestable, de es- 
te Diflz ! Qué bárbaro I Poner como 
saliendo de la pluma de Bolívar, os- 
pecicB que aunque las pensara no laa di- 
ña, y que bí las dijera no laa escribiria, 
que Piar está aquí, y su causa se ha 
abierto y sigue con todas las aparentes 
¡aparentes! formalidades posibles hasta 
que se le dé la sentencia, que será á 



cby 



Google 



tnnerte ¡que será á muerte! \ Qué abo- 
minación ! i Qué fiera «a este Dlnz 
qne comete tales crimeues ? ¿ Cómo 
elije pura bu calumiiiu mi asuuto tan 
sensible pam el cin(kdano, tan gi'avo 
para el Estado como infumaute pars 
en propia patria ? Todo con el objeto 
de desacreditar ]n oaiisa americana, 
con el 6ij de desopinar al Libertado» 
y sn3 amigos y á todos tos servidores 
de la Revolución, para concitar odios 
ü Bolívar, para crearle dificultados en 
el camino que lleva al derrooamiento 
del poder de los tiranos de nuestra 
patria. Se quiere neutralizar el buen 
efecto que causa un procedimiento que 
ha moralizado el ejército reptiblioano, que 
da tono al Gobierno de Angostura y qne 
demuestra para el extranjero quo lospa' 
iriotas lio son lo que dice Diuz mía reu- 
nión de bawlidoí sin Qoiierno." 

Después de la anterior trasmisión uo 
hay que aOadir sino avisarle qno después 
del mes entrante me parece que sus letras 

fara mí tendrá uae mandarlas A Londres, 
la roaidencift ao don Luis López Mon- 



IV 

Articulo de un periódico respetable, que ae 
publicaba en 1819 tratando de la co- 
rrespondencia cojida al enemigo y que se 
publicaba en las gacetas de Caracas. 

Estamos en posesión por el derecho de 
la guerra do varios papelea, cartas parti- 
cularos y notas oficiales del enemigo — los 
españoles — procedentes de Ja Guayra y 
apresados en diferentes puntos. Daremos 
la preferencia en nuestro Correo k dos 
cartas de otros tantos empleados del Go- 
bierno español en Caracas, que deaenteo- 
diéndose de las fábulas gocetules quo allí 
mismo se publican confiesan lo aue estas 

Srocuran ocultar. Bien conocido es el 
esiguio oon que las gacetas enemigas es- 
fiaOolas exhiben k los ojos de sus creyentes 
a correspondencia quo algunas veces per- 
dimos (los patriotas). Ño usaremos on 
estaparte del derecho de represalia, ni ja- 
mas incitaremos al gacetero do Carneas 
(Jos6 Domingo Díaz) suplantando, (in- 
ventando) y cambiaudo Hubstancialmen- 
t« muchos lugares y pasajes do las 
cartas interceptadas (las da BoLfTAn pa- 
ra Bermúdez y para Piar, la de CarabaAo 



para su SeQora y otras y otras, por ejem- 
plo). Uuy diversas de las auyas, nuestras 
miras se dirijirán al desonguDo de loa 
errores propagados ou su gaceta (la Gace- 
ta de Diaz cu CarAcíis) y al justo fin do 
terminar las hostilidades, la efusión de 
sangre y demás calamidades .... 

(Continúa; pero hasta aqn! hasta para 

nuestro propósito do presentar un dato 
míÍ3 qne comprueba cómo ora de escanda- 
loso ol fraude que on Caracas hacian loa 
realistas con la oorrespoudeiicia de los 
patriotas). 

Au>iqtie Iti correspondencia de GailUr- 
mo Wliitie, III, y el arlicuh de wi perió- 
dico, IV, antes inserios, son de fechas 
})osleriores - d] ISIS la una y da 1819 el 
olro,-se han colocado en este lugar por ser 
piezas cuy:) coníanido s¿ refiere concreta- 
mente á las anterioras I y IF del presente 
A'úmero 138G. 



1287. 

EL PROPIO J03É DOMItíQO DÍA.Z DE- 
CLARABA EN 1829, EN SU LIBRO 
QUE PUBIilCÓ EN MADRID POE ES- 
TE M131I0 AÍIOj-QTTK INVENTABA 
DOCUMENTOS, QUE ENCADENABA 
PAPELES Y SUCESOS VERDADEROS 
Y APARENTES PARA DASAR LA 
CAUSA AlIERICANA Y Á SUS 
SOSTENEDORES. 



Lo que, referente al General Piar, dijo 
José Domingo Díaz á la página 813 de su 
libro " Recuerdos sobre la Revolución de 
Garácas," edición deSfadrid, 1839. 

" En este tiempo — 1817 — Don Simón 
Bolívar escapado do Barcelona habla pe- 
netrado hasta el Apure y nnídoae A Páuz, 
JHO así como Piar ¡e reconocieron por 
efe Supromo do la República. 

"Piar era nno de nuestros mas terribles 
enemigos. Valiente, audaz, con talentos 
poco comunes y con una grande influen- 
cia en todas las castas por pertenecer A 
una de ellas, era uno de aquellos hombres 
de Venezuela quo podía arrastrar á s! la 



,, Google 



""*?* . . . , 

za lieica. Era mas temible qno el aturdí 
do Bolívah; y ai habiese vivido, ya el 
tíompo lo habría cotifirmudo. Utia casititl 
rentiiDii do circiiostuiicias felices, iiie pro- 
porcionó pocos mt^scs después el hacerle 
desaptu'ecer. No era necesario para olio 
Bino conocer el irreflexivo atnrdimiento, 
la BU ma desconfianza, la irritabilidad exce- 
siva de SiMOH Bolívar. Asi: desda mi 
Jiábitacion p^ide excitarlas por personas in- 
termedias, y por un encadenamiento de pa- 
pelea y d» sucesos verdaderos ó aparentes. 
Guando estaba ya. lleno de terror, de soa- 
pechasv de desconfínnzas hacia sn colega, 
noa "Gaceta de Garácaa" puesta en bus 
manos le precipitó, voló & GnayaoA y le 
pasó por ]ns artnns. 

" Poco tiempo después sapo la realidad 
do las cosas, mae va no habia romedio. Piar 
no podia volver a la vida, Sn orgullo esta- 
ba completamente humillado: buscabii y 
ansiaba por la venganza, y puso en ejecu- 
ción k qne era posible: la de ofrecer 3.000 
pesos fuertes por mi cabeza, (f) La orden 
do este ofrecimiento que fu6 circnluda á 
todos sns jefes do mar y tierra, fnó cojida 
en un corsario en el Orinoco y publicada 
por mí en la " Qacotado Caracas" ü unes 
de aquel ano. £1 sabe esto acontecimiento 
tan bien como yo: ignoro ei lo snpioron 
altanos de sus confidentes; pero yo lo pu- 
blico, porque no tengo para ocultarlo los 
motivos de humillación que Él ha tenido, 
y porqne me importaron j mo importan 
mni poco sus amenazas, asechanzas y pros- 
cripciones." 



(f) Jamas hubo tal cosa ni podia haberla: 
ioómo podían qaltar A Díaz su cabeza 
cuando la tenia mal distante de los selvas 
de Guayana ea donde estaban los que de- 
bían cortársela y cnando el tal Dfoz se halla- 
ba uní resguardado en Caxáoas? Nada: fué 
qoeDIu compnso sn libro "Beoaardosde 
la Revolución de Caracas" por los iwos 
de 1823 y 1830, con maoho despacio, des- 
pués qne todo habla pasado y oon la mira 
de hacer mas méritos de los que alcanza ba- 
jo Morillo, Mont«verde y Moxd para obte- 
ner del Ctoblemo eep^ol un empleo allá en 
la Península ó acá en la Isla de Puerto 
ÍUco. 



1288. 

• BOLÍVAR, QUE E3TABA HASTA ES LO UA3 

MÍKIMO Ó PEQÜESO OBL servicio, ftCE- 

RÍA B3TARIUp6ESTO DETALLADAMENTE 

DE L\ FUERZA DE CADA CtJBflPO DS 

LOS DEL EJÉRCITO. 



Oficio que puso Bolívar íí ¿ííj-hím. 

"AI SeQor General Pedro Zaraza. 

Angostura, Octubre 4 de 1817.— 7." 

SeQor General : 

Es indispousable para Ins medidas qno 
yo deba tomar, quo esté siempre impues- 
to de la fuerza efectiva que V. S. manda; 
y aunque hasta ahora no he tenido nn 
estado do ella, le ordeno S V. 8. quo 
en lo sncosivo paso por el Estado Mayor 
Gen eriil cada quince dios un estado mny 
detallado de fuerza y nonforme li la orde- 
nanza. 

Dios gnardc ft V. S. muchos aHoa. 

SiHON Bolívar. 

1289. 

* EL aESERAL PÁEZ DIO CUENTA DETA- 
LLADA DEL ESTADO QDE TENÍA EL EJÉR- 
CITO DE APURE DE 8U UAMDO, SOBRE 
SDfl OPERACIONES E.1 SAHÍNAS T Blí 
OTQOS PUNTOS DEL CENTRO DE TBNE- 
ZCBLA. — EL JEFE SUPRBSIO APRUEBA arS 
DISPOSICIONES. — LE ENVÍA ELEMENTOS 
DE GUERRA Y OTROS RECURSOS PARA 8Ü8 
TROPAS.— LE AVISA QUB LA QÜKRRA CI- 
VIL DE ORIENTE HA TERMINADO CON 
LAS PRISIONES DEL GENERAL PIAR Y ])E 
OTROS JEFES COMl'UOUBTIDOS KIT LA EB- 
BELIOÍf. 

Comunicación de Bolívar pnm Páez. 
Al SoDor G-eneral Joaé A. Pécz. 

Gnartel General en Angostura, 4 do. 
Octubre de 1817.— 7.' 



y Google 



SeDor General. 

Tengo la sutisfaccion de acusar á V. S. 
el recibo <]e I03 nueve oficios de V. S. de 
19 del próximo pasado, fachadoa en el 
Yngiisl, y condneidoa por el comandan- 
te Cnrbeío que llegó ¡i este Puerto con las 
cnatvo flecheras de au mando el 30 del 
mismo. 

La expedición de V. S. sobre Barínos 
ha aumentado gus triunfos, bus recursos, 
y sil repntiiciou ; y loa enemigos con esta 
nuevft pérdida, se ven privados do una 
parte considerable de sus fnerzos y casi 
anonadados en la opinión de los pueblos 
que ven por todas partes triunfar las ar- 
mas do la Repiiblica, y huir delante de 
ellas, A los godos sin encontrar asilo ni 
partidarios. Esta brillante jornada nos 

S repara la destrucción de los que ane- 
an BU Níifriaa y San Fernando, qne han 
visto batii' V destruir á Bámos, reputado 
como uno de sus primeros oñciales. 

Al cargo del ciudadano capitán Quin- 
tero, remito lí V. S. para el eqnipamento 
del EJjército do su mando los artículos y 
elementos de gnerra comprendidos en la 
adjunta nota, firmada por el Seflor co- 
mandante de Artillería, Salom, y recibi- 
dos por el capitán Quintero ásu eatisfao- 
oion ; ademas lleva también cinco pedre- 
ros y dos esmorijes. Serian mucho mas 
abundantes los auxilios quo enviaría íi 
V. S. en esta ocasión, si los buques pu- 
diesen contener mas ; pero !a poca capa- 
cidad do estos y la prontitud con que yo 
en persona debo marchar con el Ejército 
á incorporarme con V. S. llevando cnan- 
to sea necesario, mo hacen no tomar otras 
medidas. 

Los importantes servicios que el oínda- 
daño Dr. Nicolás Fumar ha hecho & la 
Patria, en la Provincia de Itarinas y en 

el Ejército del mando do V. S., le hacen 
acreedor A la recompensa del Gobierno. 
Este pues le condecora con el grado de 
Teniente Coronel de los Ejütóitoa de Ve- 
nezuela, y con los empleos de teniente 
do Gobernador, Asesor general de la Pro- 
vincia de Harinas y Asesor de gnerra del 
Ejército del Bajo-Apure ; cuyos despa- 
chos incluyo il V. S. para quo se sirva po- 
nerlos on sus manos. 

Pora la instrnccion y disciplina del 
Batallón que V, S. ha levantado con el 
nombro de Brava Infantería de Púez, 
incluyo dos volúmenes de la nnevn táctica 
para que los jefes de instrucción se aco- 
moden tí ella. 



La guerra civil que asomaba en la 
Provincia de Cnmana, acaudillada por los 
Generales Marino y Piar, hn sido ahoga- 
da en sus principios con la prisión de 
Piar y otros jefes de la rebelión. 

El SeBor General Mariflo será también 
aprehendido, pues so han tomado ya todas 
las medidas para ello. El Sefior General 
Cedeílo es A quien debe la Patria la cap- 
tura de Piar : tiene en Matiirin las fuer- 
zas Budcientea para hacer respetar al Go- 
bierno. Pi¡tr será juzgado por tribunal 
competente que examine sus procederes 
ygue le aplique las leyes de la ilopñ- 
blica. 

Dios guarde ¡t V. S, nmchos años. 

SfMOK Bolívar. 



1290. 

* EL JKPE SUPBSltO DA ÓRníHES £ IÍI8- 
TRÜC0I0NE3 AL OBSEIlAt. P.ÍEZ PARA 
EL AUUESTO Y OaQANtZACrOS D8L 
EJÉRCITO nS APCJIIR, Á FIS DE ESTAR 
LISTO Y FUERTE PARA LA OAMPASA 
QCE INTRNTA SOBRE EL OfiCIDESTE OE 
VENEZUELA. 

OJkio lie Bot.fvAR para Pdez. 

Al Sr. Oonetal José Antonio Páez. 

Angostura, Octubre 4 de ISir.—r." 

Sr. General. 

He aprobado en sumo gr;ido el movi- 
miento quo US. ejecutó regresundu sobre 
el Yagual, porque de otro modo pod ria- 
mos Tiabor sufrido un gran trastorno y 
aun perjuicio on nuestras op ¡raciones. 

Por el momento nuestro primor objeto 
debe ser reunir todas las fuerzas posibles, 
tanto de infantería como de caballería, en 
las inmediaciones de San Fernando para 
cooperar A la rendición do aquella plaza 
con la expedición que yo mismo voí ü 
conducir al Bajo-Apore. La atención de 
US. debe aplicarse con el mayor esmero ü 
los puntos siguientes: 



,, Google 



2." Oüinplctuí' (los mil hombres de ca- 
ballería do la mojor goiito y mas bien 
montada. 

3." Uoiiuir quinientas imilus enjalmadas 
y lo múiios dos mil caballos para la roraou- 
ta do iiucetro ejC'rcito de infantería. Esta- 
do mnyorj equipaioa y sirvientes; sin con- 
tar con los caballos ilo repuesto para la 
caballería del mando do Vti. 

i." lleeojcrá US. el resto de las mtilas 
hasta doa mil por lo monos para que inme- 
diata, inmediata, inmediatamente vengan 
aquí. Para este fin no ahorrará US. sacri- 
ficio alguno; bien entendido que aunque 
sea de particnlares dobou tomarse las 
muías. 

5." liará US. rocojer todos los objetos 
comemables para que cuando so abra la co- 
municación so transporten aquí y sirvan 
para pagar todos los elementos de guerra 
que estamos comprando y compraremos. 
Sobre cate particular encargo á US. el ma- 
yor esmero, pues sin fondos no podemos 
continuar la guerra, y esta provincia ape- 
nas tiene los niui necesarios para hacer ios 
gastos de esta primera expedición, y pa- 
gar trescientos ó cuatrocientos mil pesos 
que debemos á los extranjeros qiio nos han 
protejido hasta aquí. 

Dentro de quiuco dioa sin falta alguna 
marcharemos llevando una fuerte expedi- 
ción con todos los elementos necesarios 
para concluir, si es posible, esta campaQa. 

Nada ten^o qne afladtr, por lo que antes 
he dicho. Lo mas cerca posible que sea 
encontraré á US, con sn ejercito, á fin de 
que por falta de víveres ú otra cualquiera 
causa no sufra mi expedición un revés. 
US. sabe que nada es tan importante como 
la exactitud en las operacíonea combina- 
das : un minuto ó nn pié do distancia 
pueden causar un trastorno. Que haya la 



que tenga prontos avia 
vimientos, y yo los tenga de V 



e mis mo- 
i suyos. 



Dios guarde á V, S. muchos años. 

SlUOlí BOLÍVAB. 



129J. 



HB DICTAN yUUESEd I'.VIIA AL'MKSTAH 

EL UJÉltCITO. — SÉ IIAUB L'NA ItECLUTA 

E!f LAS UIÜIOXBS U¡i¡, CAHOSÍ. 



Ojiciv del Je/a Supremo para d (Imeral 
T'yilanciii. 

Al Sr. Uoiioval Üafael Urdatiuta, 

Angostura, Ootubro b do ISl?.— 7.° 

Sr. (.i en eral. 

El ciudadano Couiisiouado general de 
las Misiones ha tomado todas sus medidas 
para hacer hoi !>, toda la recluta quo le he 
ordenado en las Misiones. Esta, sugiin me 
participa, no bajan'i de mil hombres que 
marcharán seguidamente Í\ San Miguel, 
donde no deben permanecer ni peruoctar 
siquiera nna noche, por las rabones quo 
US. bien sabe. 

MaOaua salen de aquí los buques quo 
deben recibirlos y conducirlos á esta pla- 
zo. US. en persona cstiirá en San Miguel 
para esta operación; y el embarque se ha- 
rá por el puerto de las Tablas. 

Ademas US. remitirá en los buques to- 
dos los víveres q^ue se hallen acopiados en 
el de San Joaqum ó en cualquier otro lu- 
gar de la línea do su mando, para que sir- 
van así para alimentarlos en el viaje de 
allá acá como en el quo debo hacerse a San 
Fernando. 

Dios guarde á V. S. muchos ados. 

Símo:n Bolívah. 

Adiciou. — El Setter 0-eucral Pedro 
León Tón-es ha sido nombrado miembro 
del Consejo de guerra de oficiales genera- 
les para jnzgar al General Piar. Que ven- 
ga. — Fecha at snpra. 

líOiíVAR, 



y Google 



1292. 



" PROOBESO DE LA PAcrPICACION DB LA, 
PBOVINCIA DB CUMAS.Í. — EL JEFE Sü- 
FBE^O DICTA HEDIDAS PAHA QüE PRON- 
TAMBKTE SE ABALICE EL ItEETAULECI- 
UIEKTO DE LA PAZ EN AQUELLOS PUE- 
. BL03, Á FIN DE QUB SIN ESTA ATENCIÓN 
SK PUEDA SEGÜXH LA GDEBEA CONTRA 
LOS EBPAaOLES.— BOLÍVAR OFRECE, i 
ALQUKOS JEFES COMPROUETIDOS EN EL 
PBOTECTO DE PIAB, UNA AMNISTÍA PA- 
RA QUE CESE PROSTO LA DISCORDIA. 



Oficio de Bolívar jíirra Cede/lo. 

AI Sr. Qenoral de Brigada Manuel Ce- 
doDo. 

Cuartel geueral en Angostara, Ootiibi-ü 
(i do 1817—7." 

Sr. General: 

OoQ la nuiyor Batisfoccion recibo en es- 
te instante el oficio de V. S. de ilO del 
próximo pasado ; las copias de los cartas 
qne y. S. me incluye. 

£1 aspecto fitvorablc que presenta la pa- 
ciñcacion de la provincia de Cnmanjl, de 
qne V. S. eetá encargado, üsongea al Go- 
bierno coa loe esperanzas ma; fundadas 
de qne el término de la comisión de 
V. 8. será k perfecta tranquilidad de eso 
territorio con la captnru de loe principa- 
les revolución arios que esperaban tener 
bnen éxito, y el sometimiento de los 
pueblos y jefes disidentes al Gobierno 
Supremo de la República. Este mismo 
bello cuadro debe animar á Y. S. á termi- 
Dar completamente la obra que ha 
emprendido y á no separarse de la proviu- 
cia de Cnmaná basta rerla pacífica. 

La Patria, pnos, exige imperiosameote 
de V. S. la consumación de tan inters- 
sante semcio, y V. S. sin atender á nin- 
guna otra circunstancia, sino á la seguri- 
dad de Venezuela, no debe regresar a es- 
ta capital hasta no haber puesto el sello á 
BU comisión pacificadora. 



No es suficiento que el General Gue- 
vara y los demás Jefes que mandan 
las tropas de Ounianacoa, y estas mis- 
mas, hayan obedecido la orden de V. 8. 
de marchar á Maturin. Es necesario 
aprehender al General Marino. Sin esto, 
veremos nacer nuevas diferencias y pre- 
tensiones que destruirún lo que tanto nos 
ha costado. El General MariQo está ea 
Güinimita con ana partida para mar- 
char sobre Güiria, y solo cuando V, 8. 
pierda la esperanza do aprehenderlo, ee 
contentará en entraren negoeiaciones con 
él y admitirá que reconozca el Gobierno ; 
pero antes es necesario apurar todos los 
recursos y emplear todos loa medios que 
le dicten á V. S. sn celo y su prudencia 
para lograr su captura. 

Apruebo en sumo grado las providen- 
cias qne V. S. ha tomado con Montes y - 
Palacios atrayendo al primero y perdonan- 
do al segundo. Asegúreles V. 9. de 
parte del Gobierno un olvido eterno y per- 
petuo de cualesquiera faltas que hayan co- 
metido autos. Yo no veré en ellos sino 
unos venezolanos que han servido á su 
pais y que pueden servirlo en adelante sin 
acordarme jamas de los extravíos en (jue 
hayan incurrido. Ellos no tendrán nin- 
guna mancha álos ojos del Gobierno, ni 
ninguno de loa habitantes de esa provincia. 
El recibirá con los brazos abiertos y con 
la ternura de nn padre que ve Tolver á su 
casa á los hijos que la abandonaran sin 
motivo, pero que arrepentidos vuelven so- 
bre sus pasos. 

Mientras V, S. tranquiliza esa provincia, 
yo me ocupo en organizar esta, de la que 
no me separaré hasta que V. S. no haya 
regresado para dejarlo en posesión de su 
Gobierno y hacerle encargos y confianzas 
Oe la mas alta y eminente importancia 
para el Estado á quo V. S. se ha hecho 
acreedor por sus servicios. 

Dios guarde A V. 8. muchos aflos. 

Simón Bolívar. 



y Google 



1293. 



' £L UEHERAL BOLtVAU Üf. lUNGKATULA 
POR LA PA(;iPlCACIOS UB LA PROVIN- 
CIA DECUMAKÁ Y POK KL TBBIIISO DB 
LA GL'EBltA CIVIL EN EL OitlEXtE DK 

VENEZUELA. — DKSEA QUE EL GENERAL 
MABIÍtO POR BU PAUTE POKUA TERMI- 
NO Á LOS CUIOAD03 1>KL (iOUÍF.KNO Y 
Á LA INQUIETUD DEL I'AIS LtUBRTAUO 
POR BLE.fÉltCITO RLl-UULICANO. 



t JjiciiKle SoLÍvxB, i>ui-ii el ííeMncl Jiójas. 

Al Sr. Genemi Audrca líój'iia. 

Cuartel gencml en AnffiítíLiini, Uutubre 
fi de 181 7. —7». 

Sr. Goueral: 

La jíaciiicacion de In provinciu Je Oii- 
inaná me parece casi tcnniíiada. La 
obedienciu quo el General Iburra, y los 
otros Jafca de la Div¡8Íon;de Guevara han 

prestado ¡i las órdenes del General Cedo- 
no, indican rany bien la quejtribiUari al 
Gobieroo de la Rcpáblica; y si el General 
Marino consultándola felicidad .do esta, 
y la siiya propia se aomüte, como lo espo- 
ro, entóneos diró qno está perfíictamcn to 
tranquila. 

Ya he librado las úrdeues corrospüu- 
dicntes para quo ss enífe ganado á Matn- 
riii para racionar el ojérciCo que debo reu- 
nirse en osit ciudad. NocarccorA, pues, este 
de subsistencias, ni tampoco eso Departa- 
meuto. 

Dios gnardo á V. H. nmclios alios. 
Simón Bolívar. 



1294. 



■ KL.TKl'KSUi'llK.UU Al'lIUEJÍA L X COi'- 
TKATü con el TESIEXTE COIiOXKL 
JAMKS RcJO(JKB PAIEA KL KN(!ANf;lIB 
EN LA ISLA DK TRINIDAD, Á IIN UK 
KOEMAlí UN ESCUADRÓN DE HÚSA- 
RES EXTItAS.IKltO;i l'AliA EL SER- 
VICIO DE LA REPÚBLICA. 



Ojiciu deljcfe ::<iipriimo pnru el 'ihiieiilo 
Curond liuovkt. 

Al seflor Teniente Coronel Jiunes Uoocke. 

Angostura, Octubre 8 de Itílí. 

SeOor. 

Examinado el prospecto y proposiciouei 

ano en nota del C del corriente me ha 
irijidoU. sobro la creación y 'formnciou 
de un liegimiento do Húsares extranjeros. 
he tenido á bien aprobarlo y admitirlo 
conforme al plan presentado por U. {Mira 
811 formación, concediéndole la denomi- 
nación Ae¡ primer Regimieiitn de Húsares 
de Venezuela, y ia divisa ile siempre f -el á 
la autoridad Suprema. 

El modo que ti. propone para ejecutar 
la recluta on ¡a Isla de Triuidail, merece 
ignalmente m¡ aprobación, siempre quo 
la persona elejidayira ejercer esi a comi- 
sión sea de la confianza del Gobierno, y 
no pueda comprometerlo traspasando loa 
limites de ella, y de las instrucciones que 
TJ. le comunique. Con este solo objeto 
esijo se mo indique quién sea el sugeto 
que haya destinado ó piense U. desti* 
nar. 

Tambicn mo parece bien el nombra- 
miento de Mr. Littie Page para consigna- 
tario agente de! Regimiento en la misma 
Isla de Trinidad. Consiguientemente 
puede U. aviaórmelo, y disponer de las 
cincuenta muías que de nnevo ofrezco á 
U. para loa gastos del cuerpo. Mas como 
en el manejo y distribución de los intore- 
ees del Estado deben observarse ciertas 
formalidades de que no puedo prescindir, 

Sorque sin ellas mi responsabilidad y la 
e los empleados subalternos quedaría 
descabierta, ea indispensable que á peaai 



b, Google 



do líipluuii y iibswlutii coiitiaiíaii qtiu jiisU- 
mcnte lio depositado on U., se otorgue 
iiua fianza ó sogmo ile que no perder:! el 
Estado U CAUtidad de dos míl quiuicutos 
pescw & que asciendo su valor, si por cual- 
quier aceidcuto dojiison do toaer cfecfcu 
las pro pos icio u es que U. hace, y con la 
üxpreaa condición du que abonará el fiador 
no solo la cnutidad principal, sino ms 
intereses. 

Con respecto á los demás gustos cjue 
legítimamcnto ac liHgan pava la creación 
del Regimiento, el Gobierno ofrece y se 
comprometo ú pagarlos en el plai^o de los 
15 meses que se le concede. 

Como el (Tobicrno tiene las mas fundadas 
esperanzas de ver terminada la guerra do la 
independencia dentro de muy pocos aflos, 
se conforma y solo exijo que el engancha- 
miento du los reclutas que se baga sea 
por el término de 5 aQos. Üi concluido 
este término desearen separarse del servi- 
cio, el Gobierno cuidará de asignar A cada 
uno nuft porción do terreno proporcionado 
para su subsistencia, teaiendo cu conside- 
ración log diferentes grados y empleos que 
hayan obtenido. 

Sin embargo de que la creación y for- 
mación del Uegtmionto han sido aprobadas 
conformes en todas sus partes al prospecto 
presentado por U., creo conveniente y ho 
resuelto qno ol nombramiento de los Jefes 
y oficiales que deben colocarse en él, no 
se haga sino á proporción de las fuerzas 
que vaya adquiriendo el cuerpo. 

Dioagnardc á U. muchos aflos. 



yiuoiT BoLÍv.v 



II 



ütrla (Id LltimfrxuOR jiam Jlüocíí. 

AlSeaorTeniente (Joronel James Uoocke. 

Angosüira, Octubre O do 1817. 

UeDor. 

Contestando á la aprociablo carta de U, 
de hoy, me parece conveniente hacer á ü, 
las BÍgniontes observaciones : 

La Üanza que exije el Gobierno dube ser 
prestada por nn sugeto residente en ol 
pais y que tenga fondos en 61. 



i¡\ seüoi Littlo l'iig 



podrá tener 



intuivencion na el asunto del tiugimieuto 
porque esto caballero tiene cuentas pen- 
dientes couVel General Marino, y yo uo 
querría que so hiciese una mezcla de nu 
asunto ü.iu otro. 

^0 embarcándose las ínulas por cuenta 
y riesgo de U. el Gobierno lo hará por su 
cncuta y riesgo, como debe ser por todas 



El señor Uudson uo podrá hacer la re- 
cluta que tr. lo encarga por muclnis cau- 
sas, y entre otras porque á mí se me ha 
informado que en Trinidad no existo un 
solo soldado inglés licenciado. Por otra 
parte U. me ha mostrado eu la conversación 
que hemos tenido ahora, su incertidumbrc 
sobre ol sugeto que debo encargarse do 
hacer el enganche del Regimiento. Siendo 
este punto muy capital, yo no me atre- 
vo á decidir nada sobre este particular- 
Pues falfciindo hasta ahora el agento prin- 
cipal es lo mismo que faltarnos el móvil 
do la empresa. Por estas consideraciones 
me pai%co conveniente tomar ílntcs todas 
las medidas previas qno sean oportunas 
para asegurar nuestra empresa. 

Acepto U. la consideración con que soy 
su afectisinio. 



1295. 

' KL MldJIO .IKl'B bL'l'imUU IHTEKVlBiíh: 
í;S El. APUESTO DE M.VUlÜU.VS FAU.V 
COSSTllUllt EMBAIlCACIONEá NECESA- 
UtAS l'AHA ELEJÉItClTO HBPUULICAMO. 



Ojicio del Jc/ii tíiiproiio jHtm el Cmimona- 
do í/eneral de las MUioms. 

Al ciudadano Comisionado gcnoral de las 
Misiones. 

Angostura, Octubre 3 de 1S17.— 7." 

Uiudadituo Comisionado general. 

El Exorno. SeFlor Almirante de la Re- 
pública con esta fecha rae dice lo si- 
guiente (aquí el otieio que empieza "So 
necesitan con hi mayor urgencia para el 
arsenal de la Marina los artículos siguiea- 
tes : quinientas tablas &c., &c„ &c.") 



I, Google 



— 0.7 



En consecuencia ya encargo á ti. S. íiuo 
tome el mayor y maa decidido ínteres en 
el corte de las maderaiS no abonando tva- 
bnjo ni medidas, pnos son lii mayor parte 
necesarias para el equipamento do h 
flotilla (lue debe conducir la expedición i'i 
Siin Fernando; así es qno U. S. debo 
hacer ejecutar esta orden á la brevedad 
posible. El corte do maderas puede ha- 
cerse en las cercanías del pueblo de San 
Miguel á donde deben ser conducidas y 
tenerlas á disposición de S. E. el Almi- 
rante, con qnien se entenderá U. S. aobie 
esto ramo, como también sobre las lieira- 
mientas y otros objetos qne ofrece para 
pagar los indios. Si estos no fueren su- 
ficientes pr^n ei pago 80 lo participará 
L. ft. it S. E. el Almirante qne proveerá 
sobre todo. En fin, TJ. S. se interesará, 
como acostnmbrn, en que esta importante 
operación se ojéente pronto, pronto. 

Dios guarde á U. H. innchoa afioa. 

SlMOS BoT.ÍVAn. 



1290. 

* LA DISIDRNCIA DK PAItTE DEL 
KJÉKf'ITO REPUllLIt'ANO KN CIIMA- 
fíÁ HA TERMINADO. —LOS -fEFES 
l'RrNCrPALT¡.S RRTTKlíATí SU VOTO 
DE SOMETIMIENTO ^\ '■ FIDKLTDAD 
AL (¡OBIERMO DE LA ItEPÍULICA 
yUE TIENE S0 ASIENTO EN ANGOS- 
TTTRA. — BOLÍVAR DICTA ORDENE-^ 
PARA LA'iTAYOR ^REGULARIDAD E:1 
LA ADMINISTRACIÓN Y GORTERNll 
riK CIIMA^'Á. 



Oficio <h Bolíyah para Beiinúdez. 

Al sefior General José Francisco^ Ber- 
■núdez. 

Angostnm, Ontubie O de 1R17, — T.° 

SeTIor General : 

Ayer tnvo la satísruccion de recibir el 
oficio de trS. de 1." del corriente fecha- 
do CD San Diego, y qnedo impuesto de 
la lleuda del parqne á Santa Crnz, y de 
qne US. ha cnviadn ya las bestias qne lia 



podido conseguir para conducirlas k aa 
cuartel general. 

Creo qne para estas horas estará ya US. 
en comunicación directa con el eeQor 
General Zaraza, y quo esto proporcionará 

i'i US. cuantos medios so necesiten para 
facilitar la marcha de la división hasta 
incorporarse con sns caballerías. 

La disidencia del ejército de Oumaiiá 
está terminada, y cada día tengo maa 
fnndiiiliia esperanzas do íev perfectamen- 
te tranquila aquella provincia. Despnoa 
do la aprehensión do Piar, ho recibido 
nuevos oficios del aeílor General C'edefio 
del 30 de Setiombre'en qne mo incluye las 
contestaciones que ha recibido del sefior 
General Guevara qne manda en Jefe la 
división que estaba on Cumanacoa, la del 
Coronel Síóntes, y de Valdovrama. To- 
dos los Jefes después de prostar la mas 
ciega obediencia á las órdenes del Gobier- 
no Supremo comunicadas por el aeflor 
General CedoOo, han manifestado el ma- 
yor júbilo y alegría al Tverse otra^vez for- 
mando nna sola masa de venezolanos. 

El General Guevara solo esperaba quo 
regresaran algunas guerrillas que tenían 
sobre loa enemigos, para marchar in- 
modiatameiito á Maturin con todas sus 
fiierMs Fcgun^^ia orden del. General Cede- 
flo. Así es'que en esta ciudad estarán 
reunidas para bol todas las tropas de la 

Erovincia do ^Cumaná. Están tomadas ' 
is medidas necesni-iaa para la aprehen- 
sión do Marino, y parece, casi imposible 
que se escape ; de esta manera creo ter- 
minadas para siempre las diferencias de la 
provincia ; pero sobre todo con la llegada 
de US. á ella. 

En mis comunicaciones do^3 del corrien- 
te impuse largamente á US. del modo con 
que fné Piar aprehendido en Araffua : do 
la generosa y jfiel conducta" del Teniente 
coronel Carmena, comandante del desta- 
camento 'que so hallaba allí ; y' provine á 
ÜS.j'en'consecuencia de razones mui po- 
derosas,' trasladarse inmediatamente á 
Maturiu á encargarse dol mando de la 
provincia de Cumaná á cuyo fin inciní 
a US, el despacho do Gobernador y co- 
mandante general do ella ; enoatgandTí á 
TJS. el mayor sigilo y reserva para evi- 
tar la deserción, v qne encargase del 
mando occidental Jo la divifiíon al seflor 
coronel Martínez; incluyéndole al mismo 
tiempo todas las órdenes necesarias, por 
el Estado Mayor General. Quizá par^ 
estas horas estará X^S. en marcha para sy 



I, Google 



destino. Ojalú sea ael, paea me prometo 
mil veiitAJas. 

Dios gimrilo A US, mnohoa aflos. 

Simón Bolívar. 

1297. 

* DON PABLO MOEILLO GENERAL EN 
JEFK BXPEDICIONABIO PARA 6UB- 
YD«AR LAS PROVINCIAS DE COSTA 
FIRME SUBLEVADAS, INTENTA FOR- 
MAR DOS BATALLONES CON F.SCLA- 
VOS DE LAS PROPIEDADES DE LA 
JURISDICCIÓN DE CARACAS.— OPO- 
SICIÓN QUE ENCONTRÓ EN LAS AU- 
TORIDADES DE VENEZFEL A.— RE- 
SULTADOS. 



Proceso: las disposicione» üe Morillo: el 

procedimienio de las autoridades: re- 

atiUado». 

Voo de los principales cuidados que 
llamua considerablemente mi atención 

Kara abrir la próxima campaTla contra 
)s enemigos ael Rey, cuyas irmpcio- 
nos deben temerse por mncbos puntos, 
es por an grande importancia la segu- 
ridad y defensa de esta capital, y de 
nada serviría acudir con todas mis fner- 
aas á resistirlos y atacarlos en el inte- 
rior de las Provincias, si las Costas de 
uno y otro lado no quedasen en tules 
términos resguardadas que por qunlquie- 
ra parte que tratasen de invaiürlas y 
de exeontar un desembarco, iio estuvie- 
sen con toda la previsión posible, pre- 
parados los medios de atajar sns pasos, 
y de contrarrestar sus incnrsioiies. 

Es necesario do perder do vista por 
UD solo momento, que posesionadas los 
enemigos do la Guajana, Angostura y 
Margarita, han quedado estos mares a 
sn discreción, muclio mas quando los 
buques do la Esquadrilla Beal que po- 
dían .imponerles respeto se hallan inu- 
tilizados, j eu la necesidad do su pron- 
ta careua, que los grandes saqueos que 
han hcelio en aquella fidelísima Provin- 
cia, y las presas de algunos barcos que 
les proporcionó las circunstancias de su 
retirada por el Orinoco, los han habi- 



litado de los útiles mas aoomodadoa paní 
emprender con mayor arrojo sus hosti- 
lidades que pudíendo veriGcarlas por 
diferentes puntos de estus Coatas, siem- 
pre deben cousiiierurae con mayor pe- 
ligro, los m:is inmediatos ív esta capi- 
tal, y de mayor atención por la difi- 
cultad de poder acertar sobre que par- 
te se dirijan sus intenciones, y por úl- 
timo que son tan arrojados y ejecuti- 
vos en sus empresas, como fáciles para 
inventarlas, mucho mas estando situa- 
dos A Barlovento, de donde en pocas 
horas, pueden verificarlas. 

Para atajar estos malea tan graves 
como inminentes, y que deben justa- 
mente preveerse, no creo que sean su- 
ficientes las fuerzas disponibles con qne 
me hallo : las tropas Europeas qne por 
muchas razones deben eonservarso, po- 
driln ser destinadas en los puntos mas 
importantes do estas Provincias para 
contenor las avenidas de los Insurgen- 
tes sobre la capital, y no deberán te- 
ner por ahora otro movimiento qne el 
necesario para resistirlas por tierra, ó 
para acudir en su socorro quando se 
viese ameniizada ó invadida por mar : 
las del país deberán operar sobre los 
diferentes puntos íi que puedan ser apli- 
cables para batir los enemigos en pro- 
porción ñ aus partidas, y si estas ope- 
raciones se han de esecutar con ellas, 
no podi'An distribuirse físamente en tas 
Costas en numero suficiente para resis- 
tir las invasiones sobredichas. 

Es pues indispensable operar aotiva- 
mento contra el enemigo, conservar en 
lo posible el Esérctto do Europa, y de- 
fender ia capital con la firmeza y se- 
guridad que exige su importancia, y 
Quc inspiro la mayor confianza en el 
animo de sus habitantes. 

Para combinar estos extremos, evitar 
los males previstos, y dar término H nna 

guerra tan desastrosa, me he propuesto 
levantar dos batallones de morenos sa- 
cados de las esclavitudes del alto y ba- 
jo Tuy, y do la Costa de Choroní y 
Ocumare, eu número de dos mil hom- 
bres baxo el premio do su libertad, con 
cuya fuerza bien organizada me debo 
prometer las mayores ventajas sóbrelos 
enemigos, hasta sn total esterminio, 
Qufludo estos cuerpos compuestos de una 
recluta de hombres robustos, acostum- 
brados ni trabajo, frugalidad y fatiga, 
aclimatados y sufridos en el cansancio 
y la intemperie, no ofreciesen por estas 
condiciones, uuas esperanzas tan venta- 



I, Google 



- Cí 



jo3ft8 como evidentes por bí rnUmus, la 
expeiieiicift de los sucesos de 1n GFiiei'ra 
sin salir de estua Proviiiciaa, tienen tan 
acreditüdd an importancia y conYenien- 
cia, que no podríl dudarse de ella por 
no solo instante, Los propios enemigos 
han debido siia progresos en la suerte 
de Biia nrmna h esta clase de hombres. 
Batido Bolívar oti Ocnmare, reforzó 
Mnc-Grcgor tos tímidos restos do su 
gente, con los esclavos que pudo reco- 
ger ; engrosado con ellos, y con loa qno 
luó recogiendo en su tránsito, atacó al 
fuerte de Chagnammas, batió eií el Alu- 
cran á D. Rafael Lope?.; y estos mia- 
mos esclavos armados, fncron los qne 
marcharon i'i Gnayana con Piar, y pe- 
learon con h\ División del Brigadier La 
Torre. De estos principios han dimana- 
do esas giivillas de Insurgentes que han 
tomado tan indecible incremento, y que 
tantos darsoa nos están causando. Piar 

f' Marifío, quo desembarcaron solos en 
a Costa de Guíria, aprovechándose de 
los esclavos que sublevaron, llegaron A 
formar el uno un Batallón y ci otro 
un Exército, con cuyas fuerzas han in- 
vadido la Provincia de Cumanfi, y he- 
cho anfrir la incalculable multitud de 
males quo tanto se lamenta : la esfor- 
zada defensa que hizo la ciudad de 
Gnayana en sns últimos iipnros, se ha 
debido solamente y en la -parte mas 
considerable, á Li constancia, lealtad y 
Qrmeza de los esclavos, quo con el pre- 
mio de su libertad hau sostenido la 
Causa del Rey, y so han ofrecido coti- 
teutOB ni sacrificio do sn vida, acredi- 
tándolos con su valor y decisión ; y aua. 
restos consignados ahora en Gnmaná, 
prometen la seguridad y conservación 
do aquella Provincia : por los mismos 
principios y recompensas de la libertad, 
ao han mantenido fíeles íi los revolncio- 
narios ; y no hay nna razón para per- 
suadir quo debnu sor lo menos en el 
servicio de S. M. ni motivo qne pue- 
da franquear al enemigo el aprovecha- 
miento de unos hombres de quienes por 
toda máxima política debe sacarse la ma- 
yor ventaja en favor de los Dominios 
del Rey, de donde son moradores y va- 
sallos, engrosando con ellos, nuestras 



y c 
los 



con BU privación las do. 

Hay ndemfia una poraion considerablo 
de oficiales morenos de relevantes mü- 
rit08, que descontentos por sn falta de 
colocación encontrarinn en el destino de 
estos Batallones nn nuevo enlace y satis- 
facción pam acrecentar sn entusiasmo. 



Los eaoIaTOB que acoso por bu poco dis- 
cernimiento estéu aguardando el resul- 
tado do las ventajas de los rebeldes pa- 
ra decidirse á su partido, hallarán en 
la formación de estos Cnerpoa, un mo- 
tivo tanto mas lisonjero, qnanto jmto 
para deliberarse voluntariamente á su 
alistamiento. Soni incalcnluhle la in- 
ñtionota que podrán tenor estos Batnilo- 
nea bien equipados, en el ánimo de sus 
companeros y enmaradas, y qno ellos 
mismos irian ú buscarlos aunque se 
hallasen prófngos de sns haciendas, al 
ver el buen trato, acogimiento y con- 
sideración con que oran atendidos : y 
finalmente sobre la multitud do ventajas 
que considero como efectivas en la for- 
mación do estos Batallones, oncnontro 
2ue BU instituto y creación outraríau 
componer nna parto política del gran 
plau que nuestra (íorte se ha propuesto. 

Mas sin embargo de esto, y á pesar de 
que me hallo penetrado de su grande 
necesidad, utilidad y ci^nveniencia para 
acabar con los enemigas y correr rápi- 
damente Bobre ellos ¡ como pueden esi- 
tir alguQos inoonvoniciitea políticos y 
civiles quo no se me. huyan ocurrido 
en la combinación du cato proyecto. 
mo ha parecido indispensable aspirar á 
las luces y couocimentos del Real Acuer- 
do; y á este fin capero qtio V. S. so 
sirva remitir este oficio en su consulta 

fiara qne en ella so digne ilustrarme en 
a materia con quanto le ocurra y pa- 
rezca y estime maa oportuno á la rea- 
lización de este designio y al mejor 
servicio del Roy. 

Dios guarde íi V. ü. muchos aflos. 

Qnartel General de Carac;i?, O de octu- 
bre de 1S17. 

Pallo MoriUn. 

Sor. D. Juau Btn. Pardo. Presidente de 
la Real Andieneia. 



En la ciudad de Oaracaí; á catorce de 
Octubre de mil ochocientos die» y siete, 
los señores Presidente, Regento, Oidores 

y Fiscal, en acuerdo extraordinario, y 
después do haber examinado ayer en dos 
cesiones de maHana y tarde el oficio de 
nnebe del corriente, en que el E.ímo. 
SeFlor General .en Xefo propone al Soüor 
Pre.iidente el proyecto que ha concebido 
de formar dos Batallones de Esclavos es- 
cogidos en ciertos partidos, en número 



I, Google 



- ÍO - 



de dos mil hombrea, baxo el premio de 
Bn libertnd, para que el Keal Acnordo 
le exponga loa incoQvenientes políticos 
y civilea que le oearran, y lo domiia que 
paresca condOcoiito, á ilustrarlo, y eaCi- 
me mas oportuno al tnejor servicio del 
Kftjf y i- 1" realización de esto designio, 
de cuya grande necesidad, utilidad, y 
couvoDiencia para acabar con loa enemi- 
gos, 7 correr rapidamento sobro ellos, 
exiweaa S. E hallarse penetrado, di;ícrou; 
q^iie desdo luego se presentan en mate- 
ria tan delicadií, y cspinoaaa las rcflexio- 
nea siguientes. 

1.' El riesgo de ornwr, diciplinar, y 
unir en cnerpo porción tan couciderable 
y escogida de esta clace, quo aiompre ha 
aido objeto do loa justos reccloa do la 
política en todos loa gobiernos, que ban 
tenido la desgracia de conocer la esclavi- 
tud. La Iiigfntorra que adoptó la idea de 
sata eapecie de tropaa, Bolamente para la 
guarnición de sns Colonias tranquilas, y 
compoolóndolns do hombrea trahidoa de 
África al intento, y por esto menospoU- 
grosoa quo los ya Esclavoa del País, aca- 
ba de conocer hoce pocos días el gran pe- 
ligro A que lae exponían, y lia tenido 
qoe Baoar repentinamente estos cuerpos 
para Eui-opa, por sospechas fundadas de 
qne cooperubanli la insurrección do la Es- 
clavitud, Nuestro estado actual por la 
misma razón de los apnros quo nos ro- 
dean, hace mas terrible oste riesgo. 

8,* Acaso la formación de estos ciier- 
poa, haciondo nacer ideas de libertad, 
podra ser oí origen de la insubordina- 
ción, y auu di' la fuga de los demaa Es- 
clavos de las Haciendas y Poblaciones. 
Aqnella palabra es mogica, y produce 
siempre vivísimas impresiones en los hom- 
bros que tanto desean mudar de estado, 
siendo muy violentos los efectos de ellas, 
iognn lo ncreilifji la espericncia en todos 
tiempos. 

3.* La diminución que forzosamente 
ha de enrtír el cultivo, en que se fundan 
todos los recursos para sostener la gue- 
rra, pues atendida la corta población de 
Venezuela, os mui considerable el nume- 
ro de dos mil hombres de armas, y acaso 
forma el total de los mas útiles para todo 
trabajo en los partidos de donde ae piensa 
extraerlos, cuyas Haciendas van necesa- 
riamente á arniinarsc. 

4.' Seiscientos mil pesos, que valen 
los dos mil negi'os escogidos, segnu so 
propone, y no pueden pagarse de pronto, 
es nna contribución que so impone ú 



cierto numero de propietarios, y tanto 
msB grave, quanto que recae sobre el 
capitid, y capital tan productivo, tau di- 
fícil de reemplazar, y que forma el todo 
de las Haciendas ; de suerte quo sin 
esageraciotí puede decirse, que loa iudí- 
vidaoH sobre quienes recaiga este grava- 
men, aearruinau, y que esta nueva con- 
tribución cansará mayor descontento que 
quantas so impongan de otra clase, y por 
consiguiente dificultará la exacion do 
ollas que tanto urge. 

5.* El riesgo de que los insurgentes 
se aprovechen do estos Esclavos, p:ireco 
ostar precavido en"^ el articulo agregado 
por insinuación de S, E. A la instruc- 
ción que va & publicarse, el qual dis- 
pone que al aproximarse loa enemigos 
retiren los Mayordomos de las Haciendas 
todoa los Esclavos útiles p:ira las armas. 
Estos son los inconvenientes que el Real 
Aouerdo halla después do la mas seria y 
detenida reflexión, y que todos' los "seño- 
res coiicuri'cntoa convinieron unánimes 
en exponer A S. E. satisfaciendo á la 
confianza con que les Iionrra, y lí su obli- 

f ación de mirar por el mejor servicio 
el Eay para que balanceándolos con las 
razones de conveniencia que realmente 
existen por otra parte, pueda S. E. resol- 
ver, lo que juzgue mas conveniente. 
Con lo que so concluyo este acto, que 
firmaron dichos señores de que ccrti- 



Jiiaii BmttUia Pardo. — Cfcilin Otloar- 
do.-^José Francisco ¡feredia. — Fran- 
ñaco de Paula * Viklex. — Manuel dar- 

cía. — José López de la I.inern. — José 
Joaquín Mornfn. 

J'ixephjijiiano Pardo, 
Escribano de Cámara interino. 

En 1^ de los miamos ae compulsó f«s- 
timonio para el Exmo. SofSnr General en 
Oefe. 



E-íomo, SeOor: 

He examinado con In detenida medita- 
ción qne exige la gravedad do la materia. 
Ir consulta qne V. E. tubo á bien elevar al 
Real acuerdo sobre la creación de los Ba- 
tallones de Morenos extiaidoB de las Ha- 



I, Google 



71 



ciendaa Ocl iilto y bajo Tuy la acta celu- 
brada pura ait contestñcioD, Rea] orden ro- 
eervaila Ae 8 do Julio dol presente nüo y 
coiTespoiidcncia del (íobicrao sobro la 
materia. Al mismo tiempo !ie tomado 
en consideración el plun de operaciones 
que V, E. hn tenido por oportuno el re- 
velarme paru qne pueda con mas pleno co- 
nocimiento evaquar la consulta que V. E. 
80 sirvo hacerme en 5 del corriente. Ha- 
biendo pesado laa rn^ioncs de utilidad, 
combeniouciii y necesidad que se presen- 
tan á favor del proyecto, con los porjui- 
cioí c incombeuientea qnc se le oponen; 
encuentro por resultiido que es iiidíepen- 
aable, preciso y necesario el disponer do 
parte de los negros de que se trata peto 
economizando algnn tanto sobre sn nú- 
mero. 

Ucsco dar á esta materia toda la cla- 
ridad posible para tiuo V. E. pueda "com- 
prender la fuerza do Ins razones qne mo 
impulsan y cuasi aarastrau á este dicta- 
men, sin embargo del peso de la autori- 
dad de los que bau aspirado lo contrario 
hasta ahora, y será preciso que Y. E. quo 
siempre desea el acierto tenga la paciencia 
de leer esto papel que quiza seríi mas di- 
fuso que lo que permiten sus continuas y 
urgentes ocupaciones. Omitiré los fun- 
damentos qne tubo V. E, presente al 
tiempo de formar esto proyecto, pues se 
hallan explicados con bastante extensión 
en el papel de consulta hecha al Real 
acuerdo y solo los presentaré eu grande 
para formar el parangón con los inconve- 
nientes políticos j de ocanomia qne se le 



La esperieucia de las dos épocas de la 
revolución de estus provincias lian demos- 
trado quo los enemigos del liey han 
engrosado siempre bus ejércitos con los 
esclavos arrancados de las Haciendas y 
con especialidad en la última irrupción 
que hicieron por el mea do Julio del aQo 
pasado de 816 sobre la costa de Ocuma- 
t^i y que esta os nna arma, digümoslo así, 
pronta para el primero qne la coge. 
Igualmente sabemos el grande inllujo quo 
tiene sobre esta casta de hombres el deseo 
do la libertad. Por coustguieute no hay 
pora qne me detenga en demostrar loa 
grandes ventajas que nos redundan de 

E revenir en esta materia á los enemigos. 
08 Esclavos acostumbrados li la obedien- 
cia y sumisión tienen loa ánimos prepara- 
dos en cierto modo para recibir la disi- 
plina militar y la subordinación. Y el de- 
seo de obtar ni distintivo de hombres li- 
bras suple en ellos el valor racional y he- 



roico. (Jumo geiitos ucostumbrudus a los 
trabajos y privaciones, son mas aparentes 
aun que nuestros soldados para his fatigas 
de tu gnerru, y huUAudosc acostumbrados 
á las inclemencias del temperamento pa- 
decen mucho ménoa en la salud. Son los 
soldados maa aparentes para ser conduci- 
dos agrandes distancias porque su estado 
de esclavitud no les permito adquirir nn 
amor tan decidido como los domas hom- 
bres por el pais en que nacen, pues sus 
i'elacioiies son mas aisladas, y el trato que 
reciben en laa Haciendas les hace poco ala- 
güeña su residencia. Disponiendo do 
esta calidad do tropas pura perseguir los 
gruijos errantes de insurgentes que como 
bandidos infestan nuestros territorios, se 
economiza notablemente al soldado ve- 
terano que sufro sobremanera en estas 
marchas y contramarchas, por países dc- 
sí«rtos, y mal sanos, cuando los negros 
acostumbrados á esto método de vida y á 
esta calidad de clima toleran muí bien 
la hambre, la aed, el desabrigo y los 
alimentos mas groseros y las aguas mo- 
nos potables. Kobro el principio de qne 
generalmente tienen cierta especie de pre- 
vención á favor del Gobierno Real en 
que han sido educado?, podrá servir ol 
Cuerpo de Negros que se levante como 
de seOuelo ó reclamo en un lance crí- 
tico ]>ara atraer á nueatro partido ol 
resto do la numerosa esclavitud, bien- 
do li sus compnOcros que están bien 
tratados, vestidos y alimentados y que 
no se lo distingue en esto do las per- 
sonas libi-cs. 

Hallándose V. E. pi-osisado ademas á 
disponer d< parto du su Esército pai-a 
el refuerzo quo ti. >!.■ tiene á oion 
mandar se remita á disposición del Exmo. 
Sor. Virrey do Lima, so encuentra en 
la necesidad de levantar nuevas tropas 
por no poder desmembrar ningún Guer- 

F> de loa que deben operar en las 
rovínoias del mando de V. E. á lo 
menos sin que se sostituyau otros, en cuyo 
conflicto los nuevamente creados pro- 

Íecta V. E. mandar raarchai-' a! -Nuevo 
leyno de Granada ú relevar á los mas 
inmediatos y quo estos sigan gradual- 
mente relevando á los otros, de mane- 
ra quo bayan á Lima los mas próximos 
á aquel destino, ahorrando costos y hom- 
brea con la ventaja decidida que se doxa 
comprender. 

Comparemos ahora esto cúmulo de 
razones y combeniencías que me liau 
lieoho propender á la afirmativa,, con 
los perjuicios politicoa y do economía 
que se le oponen. 



I, Google 



Stí pi'uáoufcu como ilü jn'imuro y mus 
principal el perjuicio político que piietlo 
i-ednodar de diaipliuar y armiir tanto 
numero do Esclavos, y se cita como 
üxemplíir el suceso do Iti Islu do Sau- 
to Domingo, y la medida de seguridad 
tomada por la InglaterFa sobro los Ba- 
tallones de Morenos que usan para la 
guarnición do sus posesiones eu lus An- 
tillas. Pero la experiencia ha eosefiado 
á V. E. la constante fidoHdad de los 
J^^aquadrones de Morenos levantados en 
el uucTO Reyno de tirauada do loa que se 
hallan nqni algunas Compañías sirvien- 
do cou tiuito esmero snmicioQ-y obe- 
diencia que merecen justamente su apre- 
cio. Lo ocurrido en Santo Domingo, 
DO es un simil en mi concepto adapta- 
ble á las circtmstancias ¿ y qué eabcmos 
ai !u Inglaterra ha llevado ív la Euro- 
pa iüs Batallones do Morenos para ser- 
virse de olios con ventaja en la efor- 
veccncia en que se hallan aquellos Pue- 
blas ? La política de los Gabinetes acos- 
tumbra ocultar el verdadoro obgeto con 
razones aparentes. Pero sobre todo des- 
tinando los Morenos de nueva leva al 
servicio eu escalón de que so ha hecho 
mención se los aleja do los puntos eu 
que tengan relaciones y se les imposi- 
bilita do propender la sublcTacion de 
los domas. 

El intluxo (¡no pueda tener esta me- 
dida para incitar ú desear lu libertad 
do los que permanezcan en las Hacien- 
das es el secundo obstáculo de los preo- 
pinantes. Es ncsGsario dosenga Darnos 
Esmo. SüQor do que este mal está ya 
hecho desde qno los rebolucionarioa, y 
el Comandante Don Josó Tomas Bores 
empezaron á nsar on sns Exércitos de 
los Esclavos bajo oí aliciente de liber- 
tad, y que siendo ya imposible cortar- 
lo de raíz eombiene neutralizar á lo 
menos stis efectos cou hi dnlcc esperan- 
za que se les dá á los permanentes do 
obtar algún dia á loa mismos pi'omios 
pero por los mismos medios, y el tenerlos 
en inacción, digámoslo así, lejos de 
remediar ol mal ngraban nuestros cuida- 
dos. Los que piensen de otra manera 6 
quieren cagaflarso sobre sus iuterosos ó 
no lian desendido á examinar el estado 
de las cosos on sug fuentes. 

La falta que hacen estos brazoa para la 
Agricultura, es el tercer obstáculo que se 
opone ol proyecto poro eu el hipótesis de 
ser indispensablemente necesario levantar 
tropas para salvar ¡as Provincias siempre 
se vorilicará el mismo incombeniente do 
quitar brazos á la agricultura por ser loa 



labradores ol númuro mayor do las pobla- 
ciones, y si se ha de hecliar mano de oti'os 
tantos padres de familia honrados, ó hijos 

3ue mantienen ú sus padi'os cou el trabajo 
o sns manos os mas justo y conforme á 
razón que so elijan con preforencia los 
esclavos, pues entonces la carga propende 
sobre la parte mas acomodada y pudiente 
del vecindario que por la razón do poseer 
mas deben sufrir mas eu laa cargas de la 
defensa común. 

El recargo que sufre la Rual Uacíeuda 
cou el pago del valor de los negros es el 

Iuarto reparo que se ofrece al proyecto. 
'odos conocemos lo exausto quo se halla 
el Eeal Erario, y que deben ecouomiearso 
los gastos todo lo posible; pero al mismo 
tiempo estamos persuadidos que la econo- 
mía debo ser racional, perder veinte por 
no s£)criñcar uno no es economía. Veo 
Escmo. Se flor que no todos quieren liaoer- 
BC cargo do lo crítico de nuestras cir- 
cunataucias y que sotí necesarios sacri- 
ficios y sacrificios de entidad pam salvar- 
nos. El estado del Alto Perú, Chile, 
Buenos Ayrea, Margarita, Ouayana y 
Barinas exigen do necesidad medidas acti- 
vas, y estas uo pueden realizarse sin sacri- 
flcios. Los Cuerpos que se proyectan le- 
vantar son útilísimos para operar en estas 
Provincias, en el Vireyoato de Santa Fe, 
en el de Lima, y aun on el de Buenos 
Ayres, y por consiguiente redunda en be- 
neScio cuasi general do toda la América 
del Sur el gasto que se haga, y supuesto 
que todos estos torri torios son de un mismo 
Key 08 indiforonto que haga el desembol- 
so laToBorería del punto A ó la del punto 
B snpucsta la necesidad y la utilidad del 
gasto. 

Y por último se dice quo ol jieligro que 
so temo por nuestra parte de que el ene- 
migo use do estos Esclavos para sus Exér- 
citos, está prevenido cou la medida acor- 
dada eu el plan do policía de que so reti- 
ren los Mayordomos con las Esclavitudes 
al momento que se aproximen los revoldos 
¿ y qn6 sucederá quando sean sorprendi- 
dos los de los Costas como debo temerso i* 
Por otra parte osta medida no evita el 
que se pasen los Esclavos al Exércíto 
enemigo quo so aproxime respecto á que 
el Mayordomo ó encargado do su conduc- 
ción no puede llevarlos amarrados y en 
sngecion y volverá á suceder lo mismo quo 
so verificó en el mos de Julio del ano 
pasado en-la Costa do Ocumare por mus 
medidas y órdenes que se den sobre la 
materia ; pues los Esclavos qne ven próxi- 
mo su asilo, y que les brindan con el ali- 
ciente de la libertad eludirán todas las 



I, Google 



- 78 • 



Jirecaucíonea, ya acojiéndoso on loa mon- 
tea en la retirada que ae les miinda, ó por 
otroa medios quiza mas violentos, sable- I 
vHndo á los oompaTieros contra e! Mayor- 
domo qne se opooga á biib intentos. N'o 
es decir que esta medida no deba adaptar- 
se, pnes no dtido qno surtirá buenos efec- 
tos, aun qaando no evite el mal en un 
todo ; pero estoy muy distante de creer 
qne sea euñciaoto para salvar el peli^o. 
Yo no confío en la actividad del Mayordo- 
mo en nn lance tan crítico, ni en la fideli- 
dad de muchos, ni ou Ja siibordiniicion de 
la Esclavitud quando la especie de anar- 
quía en que entonces se hallan todos, les 
proporciona coyuntura para sacudir el 
yugo. 

Sin embargo de lo expuesto creo de mi 
deber haoer presente & V. E. aue el nú- 
mero de Esclavos útiles pava el servicio 
es mucho menos de lo que se conceptúa 
generalmente. La mayor p;irte se com- 
pone de mngercs, muchachos y enfermos. 
Estos son generalmente muchos por la 
insalubridad del temperamento de las Ha- 
ciendas, por el mal alimento y por la cuasi 
índolencja con que son tratados. Fundu- 
do en estos hechas soy de dict&mou de 
que solo se levanten un Batallón de mil 
hombres en Ingar de los dos mil pi'o;^ectu- 
dos, y que se electen con preferencia las 
Esclavitudes de aquellos puntos, ó mas 
expuestos, ó que por su condncta ante- 
rior sean mas sospechosos. Qne al mismo 
tiempo se procuro entro sacar de manera 
el número necesario que queden brazos 
suficientes para el cultivo de las hacien- 
das ; de suerte que jamas se exija mas do 
seis por ciento do la totalidad de la Es- 
clavitud de ciida hacienda, pudiéndose 
solo aumentar el ocho en los puntos par- 
ticulares qne van indicados. Y que so 
asegure el reintegro ¿ sus amos bajo los 
mismos principios de loa empréstitos for- 
zosos, pero como mi modo de pensar es 
diametralmonta opuesto á lo que ha deter- 
minado el Beal acuerdo no puedo menos 
de suplicar ú Y. E. se sirva mandar osa- 
minar esta materia por otras distintas 
personas antes de rosolverao, pues mi 
amor propio no es tanto que no oonoüca el 
poso de la autoridad de la opiíiiau contra- 
ria y que la presunción está á su furor. 

Quartel general de Valencia, 7 de No- 
viembre de 1817. 

Ignacio Xavier de Viélay. 

Es copia. 

Morillo. 



Es copia du la que se acómpafia al oficio 
original de que certifico como Secretario 
del Gobierno y Capitán General. 

Caracas, ál do Noviembre do iai7. 

Bernardo de Mura. 



Habiéndose reunido en junta particu- 
lar los Se&ores coroneles Don Juan Fnincis- 
co Mendivil del U7<);¡miouto de infantería 
de la Union, Don Antonio María Cnsano 
comandante General del Keal Cnerpo de 
Artillería, y Don Joaquín de Urristicta 
Teniente Coronel del citado Kegimionto, 
á presencia del Excelentísimo Scflor Ge- 
neral eo Jefe del Eiércíto Exi>odicioua- 
rio Don Pablo Monlio, y del 3eflor Minia- 
tro Auditor del mismo Don Ignacio Xa- 
vier do Vzolay para deliberar sobre la 
consulta hecha á cerca do la formación 
de un Batiyon de Esclavos con la fuerza 
de mil hombres ; ae leyeron todos los aa- 
tocedentea que formaban el expediente, 
y enterado de las razones propuestas ii 
favor del proyecto, do las objeocionea de 
la Real Audiencia y del informe do dicho 
SeDor Ministro ; digeron, que mirando 
la proposición sobre la necesidad de levan- 
tar tropas, que expuso S. E. de cuya uti- 
lidad no puede dudarse en las presentes 
circuuatancios, debe preferirse la extrac- 
ción de Esolavoa ala de hombrea libres; 
presindiendo de las demás razones polí- 
ticas expuestas en pro, y en contra, en las 
que no tionun los conocimientos necesa- 
rios para resolver ; siendo de opinión bajo 
de nqnol aspecto de qne se forma el Bata- 
llón de Esclavos á qne ae contrae eSta con- 
sulta. 

Qaartel General de Valencia ocho de 
Noviembre 3e mil ochocientos diez y 
siete. 



Ignacio Xaiiier de Vzelay. — Juan Fran- 
cisco Mendivil.^ Joaguin Urristiela. — 

Antonio Síaria Casan». 

Es copia.— .tíoríí/ií. 

Es copia de la que se acompafla al ofi- 
cio original de que certifico como Secre- 
tario del Gobierno y Capitanía General, 
Car&cas 31 de Noviembre de 1817. 



Bernardo de Muro, 



I, Google 



Muy resermulo. 

£1 Excelentísimo SeQor General en 
Jefe del Es5rcito Eipediciouario con fe- 
cha de 9 del corriente me dijo deedo sa 
Cuarto! General de Vnlencis, lo qne 
BÍgue; 

. "lucliiyo á V. S. copia del informo que 
me ha dado el Ministro Auditor dol Ejér- 
cito Don Ignacio Xavier Vzelay, sobre 
la conenlta qne le hice remitiéndole el 
Espediente formado con motivo de la 
esposicioQ queliice k la Real Audiencia 
de estas -prorincias manifestando lo cent- 
bettiento que seria á en tranquilidad y 
al mejor servicio dol Rey la formación do 
dos Batallones de esclavos con la fnerza 
do 2.000 hombros y do la acta celebrada 
por los Jefes del Esército que en ella se 
citan, en In qual con presencia de todos 
los antecedentes, so ha resuelto la forma- 
oton de un Batallón eu Ingar de los dos 

f repuestos con la fuerza de mil plazas; 
ñn de que Y. S. enterado de esta pro- 
videncia, se sirra disponer inmediatamen- 
te la resolución del número total de hom- 
bres que se necesiten para la pronta reu- 
nión del Cuerpo en osa Capital. 

"Tomando loa informes y noticias qne 
V". S. pueda necesitar, se procederá á la 
saca do loa esclavos distributivamente, 
concillando el objeto principal, con el 
bien de los propietarios, á quienes as les 
darán las segundados combenientes, nom- 
brando oíicialos comiciouados para el de- 
sompeQo de esta operación con instruc- 
ciones y advertencias que arreglen su con- 
ducta, y les prevenga el sistems que han 
de observar eu la prontitud con que de- 
ben verificarla, sin causar extorciones, 
incomodidades do uinguna especie. 

"Al mismo tiempo de extraer los hom- 
bres que so piden, se tomará una ra^ou 
exacta del numero de esclavos útiles que 
quedan en cada hacienda, cuya noticia la 
considero de mnclia utilidad en esa Ca- 
pitanía General por las ocurrouciaa que 
puedan sobrevenir," 

Cnyo contenido con copia do loa pape- 
les que so espresan traslado á V. S. n ñn 
qao pasándolo todo á la Real Audiencia 
se sirva decirme si en mis facultades de 
Gobernador Capitán General interino de 
estas provincias, bay la competente auto- 
ridad, sin riesgo de responsabilidad, pora 
llevar á efecto lo acordado |>or S. £. 
pues mi deseo os el mas desidido por el 
mejor servicio del Rey en cnanto esté 
{ti alcanzo de la posibilidad, sin traerme 



resultas desagradables, ó comprometi- 
mientos de nna clase tal que pueda per- 
turbarse el orden público con la medida 
que se adopta. Yo esporo que la Real 
Audiencia cou sus profundos conoci- 
mientos, me ilustrara de lo .que deba 
hacer, pues ancío en todo por el acierto 
en cuyo concepto aguardo una determi- 
nación bastante clara y específica que 
guie mi conducta en la presente materia 
qne le consulto, como también si do gra- 
dnarse peligroso oí csbblecimiento del 
Batallón, y por tanto no defiera á 61, so 
estimará t>or crimen la falta de cumpli- 
miento á la estrecha orden do S. E. sobro 
sn formación ; con todo lo demos que 
pueda poner á salvo mi responsabilidad 
en la balanza do la razón y la justicia. 

Dios guarde á V. S. muchos alíos. 

Caracas 21 de Noviombra de 1817. 

Juan Bautista Pardo. 

Señor Regento de la He-al Audiencia. 



Acuerdo. 

Eu la ciudad de Caracas á veinte y cua- 
tro de Noviembre de mil ochocientos diez 
y siete reunidos en Acuerdo ordinario los 
Señores Oidores Don Francisco de Panla 
Vilches, Don Manuel García, Don JosC 
López de la Linera, y el Seflor Fiscal Don 
José Joaquin Maroto, sin concurren- 
cia del SeQor Regente Don Cecilio Odoar- 
do, por hallarse enfermo bc vio un 
oficio del Sonor Presidente, Gober- 
nador, y Capitán General con la cali- 
dad de reservado, en el quo inserta la re- 
solución del excelentísimo SeQor General 
en Gefo Don Pablo Morillo do formar un 
batallón de mi! hombros todos esclavos de 
las Haciendas de esta Provincia, conce- 
diéndoles desde luego la libertad, y pa- 
gándose BUS precios ó valores ú sus dueflos 
por la Real Hacienda, y acompaSa copia 
del Dictamen del Seflor Ministro Auditor 
de Guerra del exorcito, y de la Junta par- 
ticnlar de tres Coroneles con documentos 
á favor do la realización de aquel proyec- 
to, mediante todo lo cual consulta el So- 
flor Presidente al Real Acuerdo, si en sus 
facultades de Gobernador, y Capitán Ge- 
neral interino do estos Provincias hay la 
competente autoridad sin riesgo de respon- 
sabilidad para llevar á efecto lo acordado 
por sn Excelencia sin traherle resultas de- 
sagradables, ó comprometimiento de una 



I, Google 



clase tal, que puedaperturbar el orden 
publico con la medida, qiio se adopta, 6 
Igualmente ei de graduarse peligroso el 
establecimiento del Batallón, se estimará 
por crimen la falta do eumpliaiiento á la 
estrecha orden de su excelencia, sobro su 
formaoioD con todo lo domas que pueda 

fioner á salvo su responsabilidad en la ba- 
iinzH de ]» razón, y de la justicia, y tra- 
yéndose & la vista los antecedentes do esto 
aannto, consulta del escolentisimo Seflor 
General en Oefo de niiove de Octubre, y 
acuerdo de esta Real Audiencia de cator- 
ce, oponiéndolo las reflexioucs y obstácu- 
los qiio se consideraban mas principales 
contra el proyecto del armamento y liber- 
tad de esclaTos, se conferenció detenida- 
mente sobre la materia, y punto de la ul- 
tima consulta, cual exige su importancia 
V gravedad, y fiiénnanimcmente acordada 
la contextacton, y resolncion signieutc: 

Seflor Presidente Oobcrnador y Capitán 
General. 

Desde qne el excelentísimo Seflor General 

en Gefe del exercito expedicionario propu- 
so al Real Acuerdo la consulta del alista- 
miento, y libertad de dos mil esclavos pa- 
ra formar dos batallónos, no pudo menos 
de sentirse la mera concopciotí <!e aqnel 
proyecto, atíudidos los riesgos, y malos, 
qne podia producir, mas obraba la confian- 
za qne persuadido su excelencia del Talor 
de jas reflexiones, y obstáculos, que so lo 
hicieron presentes, ai mismo tiempo que 
de la autoridad del Real Acnerdo, que so 
Jas representaba, desistiria ciertamente de 
su idea, sostituyendo al alístamionto de 
los esclavos el de igual numero, ó mayor 
de libres, de que abunda oí pais, llenaudo- 
Be asi el principal objeto del armamento, 
qne no podia ser otro, qne el de aumentar 
las fuerzas, ó tropas para la guerra, asi 
que en el dia es sensible ver insistir aquel 
Gcfe en su mismo proyecto dándole mas 
peso & las razones del Sellor Ministro su 
Auditor particular, y & la decisión de la 
Junta de coroneles, en la que se prescinde 
de la caliñcacion de loa obstáculos politi- 
ces, que podían obrar en el asunto, ver la 
ineñcacía de la consulta del Real Acuerdo, 
y verla puesta á una censura, que no com- 
petía: DU tales circunstancias la consulta 
qne hace Usía, como Presidente sobre el 
cumplimiento de la orden de su excelen- 
cia para Ja egecuoion del proyecto, es tan- 
to maa sensible á los Ministros por el com- 
prometimiento, en que les pone la exigen- 
cia de Usia, y su opinión contraria & la 
deteimi nación de aquel Gefe, qne si bien 
i BU rectitud, y á bu deber no le ea permi- 



tido dictar contra au propio sentir, é inti- 
mo convencimiento, tampoco entra ni en ' 
su deber, ni en su sistema suscitar cues- 
tiones, competencias, ni choques de auto- 
ridad dando al publico exomplo de- divi- 
sión, y mas cuando se trata de la persona 
dol Ercelontiaimo SoOor General en Gefe, 
que so halla en la mejor armonía con el 
Tribunal, y sus Ministros, y cuyos respe- 
tos, y aprecio personal nos induce A no 
onti'ar en desavenencias, con que pueda 
alterarse la unión, que teuemos estableci- 
da. Ya el Keal Acuerdo ha manifestado 
su opinión de no convenir el armamento, 
y libertad de los esclavos, ba dado sino ra- 
zones políticas, que manifiestan los males, 
que pueda traher consigo aquella medida, 
y esta misma opinión la ratifica en el dia 
& vista de la débil con textacion del pa- 
pel del Señor Ministro Auditor del exer- 
cito, incapaz do desvanecer 'las maduras 
reñexiones del Rea! Acuerdo, aDadiendo, 
quo punto tan arduo, y delicado no debie- 
ra resolverse con tal íaciüdud, y ÓI seria 
asunto en el estada actual de las Ameri- 
cas, que ocuparla la atención do los ma- 
yores politicos por su influiü en la disi- 
dencia del País, que todas ka razones, 
que han obrado en las Naciones, que man- 
tienen Colonias para no abolir la esclavi- 
tud obran contra la oferta de libertad, 
que pQode ser un principio do alzamiento 
de toda la clase; que el numero de loa mil 
esclavos útiles, si por peqnc&o no es capaz 
do arruinar la agricultura de Venezuela, 
por igual razón uo^quitará á los insurgen- 
tes esto medio de aumentar sus fuerzas 
coa los qne quedaron, y si el numero es 
capaz dc'privarlos déoste auxilio, lo será 
de arruinar la agricultura, áo que exclu* 
aivamente subsiste este Estado; que si la 
oferta de esta clase |dp libertad no alhaga 
lí loa esclavos, es inutil su armamento por- 
que produciria la fuga, y ocultamiento en 
los montes, y si les engrio producirá la in- 
subordinación de la esclavitud en general; 
nltimamente repite el Real Acuerdo, que 
la medida no la aprueba ni es de su opinión 
y caso de realizarse cubrirán mas su 
responsabilidad con dar cuenta ¿ su Ma- 
gostad, y su Supremo Consejo, sin embar- 
go de considerarse fuera de todo cargo, 
y no poderles ser imputables loa resul- 
tados de tal proyecto, cuando la nece- 
sidad do In guerra la puede cubriré! alis- 
tamiento de hombres libres, sin los peli- 
gros, y costos de lu esclavitud. 

Foro tratándose del punto de auto- 
ridad con que se deUbrrajiy.manda ege- 
cntar el proyecto, és visto que A usía 
toca _como capitán ^General,, de las Pro- 



I, Google 



- 76 - 



Tindae cotkocer los limites de la antoiidad 
. de uii General en Gefe en sa territorio, 
6 In extraordinaria, (jiie tenga el Exce- 
lentásimo SeCor Dn. Pablo Morillo, y 
si ella es bastante á determinar niia me- 
dida, qne solo tieue do militar el arma- 
mento de mil hombres aptos para la gue- 
rra ; que en caaato A la calidad, que se 
exige de deber ser egclaTos, y coiiceder- 
aelos la libertad pertenece al Gobierno 
superior político, sin qne avontnremoa el 
juicio en atribnir esta facultad á la su- 
prema del Soberano, quien solo puede 
alterar la Ley, y que su lo respeotiTO al 
costo do la Koal Hacienda para la com- 
pra de estos soldados, considerándose 
como un gasto extraordinario do la gue- 
rra con el riesgo de perderse por la de- 
serción del esclavo, solo puede acordarse 
en la Junta Superior establecida para ta- 
les casos. 

Do estos principios podra Usia dedu- 
cir may fácilmente á lo que cst6 obliga- 
do en el ceso que consulta, y cual sa 
deber, y en responsabilidad al resultado ; 
por tanto, pnes parece al Real Acuerdo, 
qne esta responsabilidad comprende no 
solo al que dicta la medida, sino al que 
libremente la dé egecncion, si resultan 
los riesgos, y malea que so provienen con 
aquella responsabilidad, y certeza, qne 
es concedida al falible juicio del hom- 
bre, y que en el caso que Usia por deter- 
minación propia suspenda este armamen- 
to solo tendrá que contextar sobre ello 
al Excelentisimo SoOor General en Gefe 
sin otra responsabilidad, ni cargo; y 6s 
cnanto se ofrece consultar á Usía en et 

S articular de su oficio do veinte y uno 
el corriente. Con lo qne se concluyó 
este Acuerdo, que fírmarou los Señores 
concurrentes, de que certifico. 

Francisco de Paula Vilckes. — Manuel 
Garda. — José López de la Linera, — 
José Joaquín Maro/o. 

Juan Miguel Avvítu, 
Escribano de Cámara interino. 

Es coniormo al Acuerdo original li i^ue 
rao remito; y para agregar al expedien- 
te do lá materia hice sacar esta copia en 
cuatro fosas del papel sellado correspon- 
diente con Ésta que firmo, en Curacas á 
§ rimero de Diziombro de mil ochocientos 
icz y siete años. 

Jíian Miguel Arvíxu, 
. Escribano de Cambra interino. 



Para maOana á las once do ella ea- 

gero so sirva U, S. combocar al Tri- 
nual para acuerdo e.'itraordiuario á quo 
concurriró á Presidirlo. 

Dios guarde á TJ. S. machos aaos. 
Caracas, 28 do Diziombro de 1817. 
Juan Bla. 'Pardo. 
Sr. Regente do k Real Audiencia. 



£u In Ciudad de Caracas á treinta do 
Dioiemtfie de mil ochocientos diez j 
sieto se vio la ultima resolución del 
Esomo Sr. General en Xefa sobre In 
formación áel Batallón de Eaclavos, con 
el oficio de consulta, del Sor. Presiden- 
te Gobernador y Capitán General y fué 
aoorda<hi la contestación siguiente: 

Por la Ley de Indias y Real Ce- 
dula de S. M. de 1.' do Abril del 
aQo p," p." os la voluntad del Roy quo 
todos los negocios graves y medi- 
das estraordinarias en estas Provincias 
se traten y resuelvan con la consulta 
del Real Acuerdo confiando así & la 
esperionoia soto y conocimientos de sus 
Mmistros el bnon asierto do qiianto"Be 
propusiese hacer en el Paia y ademas os 
su soberana voluntad, quandoj'so prc- 
tcuda hacer cosa por la /[{ual parezca á 
los oidores que el Viroy {ó Xefeji'se 
excede y no guarda lo ordonado y so 
embaraza y entrometo en aquello que 
no dovia los oidores hagan con el Vi- 
rey ó Preaidente las diligencias preven- 
ciones citaciones y requerimientos quo 
según la calidad del caso ó negocio, 
parecicro necesario, y si este perse- 
verase en hacerlo y exccntarlo los oido- 
res den aviso ú su Real Persona de lo 
que hubiere pasado para mandarlos re- 
mediar como cómbenla : cato es lo que 
Nuestro Soberano qmero se observe y 
cumpla y lo que tiene mandado parfi 
que todos lo obedescan ; TJ. S. está en 
la obligícion lo mismo qne todo Xoie, 
de consültay al Real Acuerdo todos tos 
casos arduos, y asi lo verificó el Excmo. 
Sor, D. Pablo Morillo en un principio 
con el proyecto do la formación de un 
Batalion de Esclavos libertados acosta 
de la Real Hacienda, y el Real Acuer- 
dó ademas de decir su dictamen jus- 
to É imparcial cual pareció combenir al 
servicio del Rey, y bien d|e la tierra, 
ha estado eti lo obligación también de 



I, Google 



- ?r - 



hacer aos refleocíonos prebencíones y ro- 
qnarimieutos coobm Ih execucíon de nqnel 
plan, dispausta por su ExcelGiici», npc- 
sar de la consulta ooutriiria del mismo 
Real Acuerdo : sí pues la voluntad dd 
fiay esta cntnpUda por nosotros Imoien- 
do las reflecciones conducentes A aquel 
Xeíe, no es nn naotivo para qne se 
juzgue que TJ. S. ha faltado en lo mis- 
mo qne ha onmplido la obligación que 
el Bey le ha impuesto y el Rea! Acuer- 
do QO duda que si su Esceleucia lle- 
gara ¿ penetrarse do bci este el orden 
conforme lí la Tolutitnd Soboraua como 
tan zeloso en su obediencia aumicioa y 
buen servicio, ni se habria apartado de la 
consnita de la Audiencia ni liavria recibi- 
do mal sus rcñeccioues ni menos habria re- 
oombenido á U. S. por la snspenojou de 
las órdenes del Batallón de negros en que 
ha llenado US. todos los deverea quo el 
Boy ha impuesto para la Capitanía Gene- 
ral, y Gobierno Superior de1 País que do- 
sempeDa. Bajo este concepto es bien se- 
guro que Su Excelencia no reprobaría la 
conducta qne ÜS. ha observado, en este 
oaso muy conforme A la voluntad de 
S. M. si se lo hubiese instruido de los Rea- 
les disposiciones que le abrían detenido las 
solidas razones representadas en los acuer- 
dos de catorce de Octubre y veinte y qna- , 
tro de Noviembre anterior siu embargo 
qne este ultimo no lo posó ÜS. A sn cono- 
cimiento teniendo por snfloiento su expo- 
sición respetuosa incapaz de alterar por su 
contexto la razón do aquel Xefe. El Real 
Acuerdo repit« y. confirma su opinión ma- 
nifestada de considerar perjudicial al pais 
el armamento de mil esclavos, la oferta do 
livertad, el menoscabo de la agricultura, 
el datlo do los propietarios, el gravamen del 
Real Herario en las necesidades presentes, 
y por fin el peligro de la insubordinación 
y alzamiento de la clase, decidiéndose con 
reiteración por el alistamiento de igual 
numero de gente de color libre con qne se 
socorre la exigencia de la Gaerra: confir- 
ma y repito sus reñcxiones contenidas en 
los dos expresados acuerdos, y advierte 
' por ultimo quo semejante medida incierta 
ea su faborubte éxito y segura en su per- 
judicial rosnltado ha ofrecido yn con su 
nuevo anuncio ensayos de algún alza- 
miento de esclavitud y otras provocaciouos 
de esclavos á sus amos eiu que abenture- 
mos asegurar la revolion amenazadora de 
las castas de color contra los blancos, no 
han devido otro origen sino á la ofrecida 
igualdad y libertad con que se les ha 
lisoQgeado en la época do loa insurgentes 
y del comandante Boves cuya facción ja- 
mas llegó al punto del día como que eu 



espíritu y opinión sola son los quo mantiS' 
non esas cuadrilloa llamadas Exercitos de 
insurgentes dirigidas por la necedad de! 
algunos Bkncos y engrosadas con la gente 
de color la mayor parte de los mismos que 
antes tomaron las armas por nneatro par- 
tido á la justa causa del Rey. ¿ Y ai on 
estas circunstancias do riesgos se arma 
una parte de la esclavitud, ge alza la ban- 
dera do libertad no es mny obvio y de 
temor se alarme el total, se pervierta la 
subordinación del Esclavo, se exponga 
esta nueva Kvelion y por ultimo se puedn 
reforzar el enemigo con unas gentes al 
rigor de nuestra disipllna militar prefe- 
rirla loa alngos do la licencia, de la igual- 
dad, del robo y del asesinato quo consti- 
tuyen el sistemo ydisiplinade las tropas 
de insurgentes ? Hasta ahora las Escla- 
vitudes no nos dan que temer porque re- 
cogidas biijo el mando do uti amo ó ma- 
Sordomo en cada hacienda y en cada casa ao 
a ido poco á poco consiguiendo la sumi- 
ciou y obediencia quo haviau perdido en 
las épocas pasadas y si en esta parte esta- 
mos tranquilos ¿ por qué dar un paso tan 
expuesto ? por qué causar un daflo luegü 
irremediable ? loa Ministros del Rey que 
así opinan eou couducidoa por el mejor 
servicio.del Soberano por el mejor desem- 
peño do sus altas funciones y por el vien 
del Pais que so les ha confiado ; aliándose 
lejos hsaú en su personal, del mas remato 
ínteres do propiedad de esclavos de qne ab- 
solutamente carecen. Asi pues el Real 
Acuerdo entiendo que sisu Excelencia se 

Íienetra de la rnzon y justicia que dirige 
os refiocciones contra ol armamento de 
Esclavos no podrá menos de abrazar el 
partido qne so le propone del alistamiento 
do libres, ó en caso de tío combcnserse sn 
animo consultar á S. M. para su soberana 
resolución de cuyo modo no sólo se pono 
remedio al mal sino que so descarga su 
Excelencia misma do nn peso y i-espoasa- 
vílidad gravísima y quo acoso en adelanto 
inducirá á sn gratitud en fabor de los 
oontradic toros del proyecto. 

A vista pues de todas estas considera- 
ciones y da las anteriormente expuestas, 
párese al Beal Acuerdo quo V. 9. remita 
a sn Excelencia el selebrado en veinte y 
qnatro do Noviembre igualmente qne o) 
presente, acompañándole los docnmcutoa 
que se jusguen necesarios y la esposicion 
capas de persuadir su animo; á lo menos en 
favor de la coosnlta á S. M. y fi quo aparte 
todo disgusto y reconvención como se ma- 
nifiesta en el oficio de V. S. sobre el asun- 
to pues quando Y. S. desempeña su dover 
y aa cumplimiento fi lo que el Rey quiero 



I, Google 



— ?8 ■ 



no puede merecer recombenciones en \oz 
áe aprobiicion, de aii exitcta conducta, con 
lo i^ue se concluyó este ¡leuerdo de que 
certiflco. 

Cecilio Odoardo. — Francisco de Paula 
Vilclieg.—José López ele la Linera. — José 
Joaquín Maroto. — Manvel Qarcia. 

Juan Miguel Arvhu, 
Escribano de Camnra luterino. 



En la ciudad de Oaráoas & veinte y 
tres de Euei'o de mil ochocientos diez 
y ocho, rennidos en la sala de esta Real 
Audiencia, en acuerdo extraordinario, 
los Señores Regente, Oidores j Fiscal, 
so dio cuenta por el ScQor Oidor De- 
cano Don Francisco de Paula Vilches 
que habiendo llegado al Pueblo de la 
Victoria, autorizado en comisión de esto 
Real Acuerdo, ú virtud de la convo- 
catoria hecha á las Autoridades de la 
Provincia, por el Esmo. SeQor General 
en Jefe del Exerclto expedicionario Don 
Pablo Morillo, para tratar asuntos do 
la mayor importancia al mejor servi- 
cio del Rey ; tubo su sesión particular 
cou S. E. sobre el proyecto do la crea- 
ción de dos Batallones de la clase do 
esclavos y su libertad manifesttido en 
ohise de consulta por dicho Jefe á esta 
Renl Audiencia, en su oficio de nuche 
de Octiihro último, y acuerdos, rolati- 
Yoa á la materia, de quatro del mismo, 
veinte y quntro de Noviembre, y treinta 
de Diciembre ; y qnedó convenido S. E. 
en BUBpeuder la formación do dicho 
Babdlon de esclavos, y dar cuenta & 
S. AL para su soveriiua detoi-minacjon, 
conforme ¿ In consulta del Real Acuerdo. 

Y meditado tan interesante objeto 
con la delicadeza qno merece, se acor- 
dó nnnnimeniente que so dirija testi- 
monio ^integro del espediente del asun- 
to al Real y Supremo Consejo de las 
Indias á tin de que quando llegue la 
consulta del citado General en Jefe por 
el Ministerio de la Guerra, se teu«i 
presente para la resolución do R. M. 

Con lo que so concluyó esto acuerdo 
qne firmaron los sefiorcs concurrentes 
de que certifico. 

Cecilio Odoardo — Francisco de Paula 



Vilchei—3fanuel (íarcia—José Lopet d¿ 
la Lifwra^Josi Joaqnin Marola. 

JuanMiguel Arvlzu, 
Escribano de Cámara interino. 



Capitanía General de Venezuela. 

El Exmo. SoHor General en Jefe del 
Exército expedicionario pacificador de 
estas Provincias cou fecha 13 del actual 
me indica lo siguiente : 

"El Esmo. seflor Secretario do Estado 
y del despacho universal de la Guerra 
con fecha de 4 de Diciembre del aflo 
próximo pasado me dice lo que copio," 

"Exmo. seBor. 

"Enterado el Rey K. S. del pensa- 
miento de V. E. de organizar en esas 
Provincias un Batallón de mil plazas de 
Negros Esclavos para servicio del Exer- 
cito expedicionario de su mando ; como 
igualmente de las razones en que V._ E. 
lo funda ; liis que mauifestó el Auditor 
de Guerra de dicho Exercíto ; y do 
laa que en oposición han dado la Au- 
diencia territorial, y el Capitán General 
interino de Veneznela : 8. M-, oido el 
dictamen de la Junta militar de Indias, 
y conformándose eon el parecer de su 
supremo consejo de la Guerní, se ha ser- 
vido resolver que V. E, eu uso de la 
absoluta é ilimitada facultad que le es- 
tá concedida, proceda bajo su respons-v 
vilidrtd ¡i lo que estimo oportuno, y juz- 
gue mas coniüeniente ¡I su mejor servi- 
cio. De su real orden lo digo ü V. E. 
para su inteligencia y gobierno," 

"Lo qnc traslado k V. S, con el pro- 
pio objeto, y para que como Presidente 
do la Real Audiencia lo huga h aquella 
corporación para su inteligenciii." 

¥ eu cumplimento de lo qne expresa 
el indicado General, lo transcribo fi V. S. 
con aquel objeto. 

Dios guarde á V. S. muchoa afios. 

Caracas, %\ do Mayo de 1819. 

Ramón 'Correa. 

SeDor Regente de la Real Audiencia do 
estaf Provincias, 



I, Google 



-til- 
de Mayo do 1813. 



üai'acas, 2 
A la Heal Sala. 
(líui iiQii i'úbricn.) 

Curacas ¿2 de Mayo de 1819. 

Coutóatose al aetior PreEÍdoute quedar 
enterada la Keal Audiencia. 

(Hai trca rúbricas.) 

Juan Albarez Hodil, 

Esci'ibano do Cámara. 

Seflorcs Kegentc Odoardo, Oidores Gai'cia: 
Linera. 



He heclio prosGuto á la Real Audien- 
cia el oficio ae V. S. do ayer on que 
incerta el del Esmo, Boflor General en 
Xefo dol exorcito pacificador y orden 
de Su Magostad do cuatro do Diciem- 
bre dol aBo p." p." en que deja al ar- 
vitrio de Su Excelencia el formar ua Ba- 
tallón de luil plazas do negros esclavos, 
si lo hallase por conveniente A su Real 
servicio bajo su responsabilidad ; queda 
pues entendido lo (¡ue participo á V. S. 
en conteatacioD. 

Dios guarde á V. S. muclios afloa. 

Caracas 33 de Mayo de 1819. 

Cecilio Odoardo. 

Señor Pi-eaiJente fíobeniador y Capitán 
General. 

Es copia fecha nt supia. 

(Uai una rúbrica.) 



Ha teriiiinmlo aquí la serie da documen- 
tos que forman el expediente sobre él intento 
del General Morillo de formar dos batallo- 
nes con esclavos de las propiedades de la 
jurisdicción de Caracas, que vietien insertos 
hajo el Niiniero 1297 desde la páylna G3 
del presente tomo. El expediente referido 
tuvo su iniciación enel alio de 1817 y cursi 
hasta el de 1819. Por esto, par» iw inte- 



rrumpir la serle de los dalos se han colo- 
cado en este lugar los documentos de fechas 
ífo 1818^1819. 

1298. 

las pu014buade3 confisca oas, toma- 
ros el nombhb de "btesbs hamo- 
nalks." — el libertador necretó su 
di3tribüci0s i los sbiividores de 

lahepi'buca. 

Lei sobre la repartición délos Bienes ya- 
cionales entre los militares de todas cla- 
ses de la República do Venezuela. 

81H0N BOLÍVAR, Jefe Supremo de U Be- 
pública <le Yeneinel*, kc, Scc, Sx. 

Considerando quo el primer deber del 
Gobierno os recompensar los servicios 
de los virtuosos defensores de la Re- 
pública, que sacrificando generosamente 
Bna vidas y propiedades pov la libertad 
y felicidad do ía patria, han soafceuido 
y sostienen la desastrosa guerra de la 
independencia, sin que ni ellos ni bus 
familias tengan los medios de anbais- 
tencia; y considerando que existen en 
el territorio ocupado por las armas de 
la República, y en el quo vauíoa í li- 
bertar, poseido lioi por los enemigos, 
multitud de propiedades de españoles, 
y americanos realistas, qne conforme al 
decreto y reglamento pnblicado en 3 de 
Setiembre dol presente afio, deben ae- 
cnestrarae y confiscarse, ho venido ou 
decretar y decreto lo siguionte : 

Art. 1." 

Todos los bienes raíces d inmuebles, 
que con arreglo al citado decreto y 
glamento. se han secuestrado y confis- 
cado, 6 deben aecueatrarso y confiscarse, 
y no 80 hayan enagenado ni puedan cna- 
genarse á beneficio dol erario nacional, 
serán repartidos y adjudicados á los ge- 
neralee. Jefes, oficiales y acidados do In 
República, en los térmiuos quo abajo so 
e.\preaarúi}. 

Art. -i." 
Siendo los grados obtenidos en U 



I, Google 



CAtnpann una priiebti incontestable de 
loa diferentes servicios heclios por cada 
uno de los individcoa del ejército, la 
repartición áe las propiedades, do que 
babta el articnlo antecedente, se hará 
con arreglo & ellos, á saber : 

Al General en Jefe í 25.000 

Al Genera) de División 30.000 

Al General de Brigada 15.000 

AlCoronol 10.000 

A! Teniente Coronel 9.000 

Al Mayor 8.000 

Al Capitdn 6.000 

Al Teniente 1.000 

Al Subteniente 3.000 ■ 

Al Sargento primero y se- 

gnndo 1.000 

Al Cabo primero y segundo. . 700 

Yal Soldado 600 

Art. 3.' 

Los oficiales, sargentos, cabos y sol- 
dados, qne obtuvieren ascensos posterio- 
res á la repartición, tendrán derecho 
fiara reclamar el déficit que haya entre 
9 cantidad que recibieron cuando ejer- 
cían el empleo anterior, y la que le co- 
rresponde por el que ¿Itimnmente se les 
hnbiere conferido^ ejerzan al tiempo de 
la última repartición, 

Art. 4." 

Si lieclio el cómputo del valor de las 
propiedades x)artíbles, no alcansaro este 
Á cnbrir todas las partes, el Gobierno 
ofi-eco saplir la falta con cualesquiera 
otros bienes nacionales y principal mente 
con las concesiones de terrenos baldíos, 

Art. 5.° 

Si antes ó dospnes do repartidas las 
propiedades, el Gobierno tuviere il bien 
premiar el valor, sorvicio 6 acción mui 
distinguida de un militar, podrá ha- 
cerlo cediéndole cualquiera de dichas 
propiedades, sia qne en este caso esté 
obligado á coDsnltar la graduación del 
agraciado, ní la cantidad qne so le con- 
cede. 



En caso do que un militar haya me- 
recido y alcanzado la gracia, de que ha- 
bla el artículo precedente, no tendrá 
este derecho á reclamar la parte que le 
asigna el artículo 2,", si el valor do la 
propiedad, que so le haya cedido, oa 
mayor del qne se le seQala á sn grado. 

Art. 7." 

Cuando las propiedades partibles ssaii 
do un valor mas considerable que las 
cantidades asignadas á los diferentes 
grados, el Gobierno cuidar.l de que las 
particiones se hagan del modo mas con- 
forme & los intereses de todos, para lo 
cual podran acomunarse 6 acompasarse 
muchos, y solicitar se les conceda tal 
finca. 

Art. 8." 

La repartición se hará por nua co- 
misión especial, que se nombrará opor- 
tunamente, y que se sujetará para ello 
al reglamento qne al intento se pu- 
blicará. 

Art. 9." 

£1 Gobierno so reserva la inmediata 
dirección de esta comisión. 

Pnblíquese,Xcomnní queso á quienes 
corresponda, y diríjase copia al estado 
mayor para que se inserto en la orden 
del dia, que ee hará circular por todas 
las divisiones y casrpos de ejército de 
la Bepública para sn satisfacción. 

Dada, firmada de mi m^iiio, sellada 
con el sello provisional de la Repúbli- 
ca, y refrendada por el infraescnto se- 
cretario del Gobierno supremo en el 
cuartel general de Santo Tomas de la 
Nueva Guayan», A 10 de Octubre de 
1817.— 7.° 



B01.ÍVAH. 



/. (?. Pérez, 
Secretario. 



I, Google 



• EL JEPE SUPREMO PltOCUÍtA LA TRA- 
MITACIÓN LEGAL EJÍ LO POSIBLB PARA 
IX>3 ASUNTOS DEL ESTADO, NO OBSTAN- 
TE QDE EJEBCB LA DICTADURA MILI- 
TAR REQUERIDA POR LAS CIRCUNS- 
TANCIAS, 



(fjií^io clñBoLÍvJinpara el Gobenuidof de 
la plaza de Aiujosliu-a. 



Al HCflor Cobemador do l:i pliuii de An- 
gostura. 



Cuartel geaeral en Atigoatuvii, 10 do Oc- 
tubre de 1817.— 7. <• 



Proceda US. inmediatamente á formar 
uu sumario á Manuel Araola y Pranciaco 
Kognera por deseitoros de la caballería á 
r[Qe perteneoon y ladrones en gavilla eu 
los caminos públicos, perturbando el or- 
den y la seguridad, loa cuales se hallan 
presoa en el Cuartül del Batallón de esta 
plaza. 

Dios guarde á US. muclios u&os. 

Simón Bolívak. 



Oficio de Bolívar al Jefe de EtfUtdo 
Mayor Q enera!. 

Al seUor Jefe do Estado Miiyor general. 

Angostura, Octnbve II do 1S17. -7.* 

Señor Goiieral : 

Los dudortores de caballería 3I:i¡iiiel 
Arsola y Francisco Nognera, aprehen- 
didos por el capitán Camejo deben sor 
juzgados por este delitOj y por el de sal- 
teadores en gavilla en caminos públicos. 
Para esto tengo á bien nombrar de Fiscal 
ni ciudadano teniente coronel José M." 
Vergara. Este tomará los informes ne- 
cesarios del capitAQ Camejo, y del seDor 

Tino TI U 



coronel Pedro Ilornández. Lo comu- 
nico & US. para su ejecución. 

Dios guarde i'i US. muchos afios. 

StHON Bolívar. 



Oficio (ÍB Bolívar aljcfede Ei^ladu Ma- 
yor General. 

Al soflor Jofe de Estado Mayor ge- 
neral. 

Angostura, 14 do Octubre de 1817.— 7." 

Seüor Cronoral. 

Ponga US. en arresto ni Jefe de K^tudo 
Mayor de caballería coronel Martún, y 
que el ciudadano teniente coronel Fran- 
cisco Conde, ú quien nombro do Fiscal, 
le forme un suranrio por malaversacioa 
de los intereses del Estado, embarcando 
cuatro reses á bordo del Forfunahis.y 
vendiendo muías á los extranjeros. El 
Fiscal tomará informes del comisario 
sargento mayor ciudadano Bremont. 

Dios gnarde A US. muchos afloa. 

Simo» Bolívar. 



1300. 

* UN CUERPO DEL EJEBCITO BGPUBLtCA- 
NO SUFRE UN RKVB3 ÍN LAGUNA-SECA. 
BOLÍVAR DICTA MEDIDAS EN CONSE- 
CUENCIA. 

Ojicio de Bolívar ;)«ra Zarata. 

Al Señor General Pedro Zaraza. 

Angostara, Octubre 11 de 1817.— 7," 

Señor General: 

lío recibido el oficio de V, S. do 19 
del próximo pasado fechado en ol Te- 
rrón. 

El revés qse ha sufrido el Escuadrón 
del coronel infante en Laguna-aeca es 
mas sensible por la linmillacioa de las ar- 



I, Google 



maa de lii Uepúblicii c^iie por sus uouse- 
cnencioH. Este peqneOo acontecimionto 
no dnrü vontnjns a loa enemigos sobre lii 
llrigad» de V. S. pues para estos horas 
supongo yn reunidoa los diapciaos y re- 
mediado d mnl. 

La división límuiúdez compiiesLa du 
veteranos cscogidoa oqnimda porfecta- 
mentc y con municiones de todas clnsos 
BuficieatcB para una dilatada campnfla, 
qne conduce cantidad de fusilos sobran- 
tes y artilleria incorporada ¿ las caballe- 
rías del mando de V. S-, debe íormar nn 
Cuerpo de Ejército muy respetable oue 
debe serlo cada dia mas con ¡ufatigaule 
celo que pondrá V, S. en reciutar, armar 
y moutar caautos hombrea sean capaces 
de llevar las armas. Así podrá V. S. 
imponer al enemigo y establecer on todas 
jaa tropas la severidad de la disciplina mi- 
litar sin la cual no hay milicia ni orden: 
podríi V. S. también tomar providencias 
enérgicas y eficaces contra loa <[ito quie- 
rnn perturbar la tamfjnilidad pública, 
sin atender á cnnaideracionea ni circuns- 
tanciaa sino al orden y estabilidad del 
Gobierno. Maa ai por alguna extraordi- 
naria cauaa V. S. no pudiere aplicar el 
caatigo correspondiente fi los que infriu- 
jaa las leyes, los remitirá & mi Cuartel 
general para qne lo sean on él. 

Por el Estado Mayor general lie comu- 
nicado á V. S. Ips órdenes qne deben 
reglar su conducta y operaciones actual- 
mente. Solo repito que es indispensable 
la observancia de la disciplina y una vi- 
gilancia extraordinaria i)arA evitar sor- 
prosas que pueden ser muy funestas sin 
comprometerse nunca deciaivamente, sin 
estar absolutamente seguro del triunfo ; 
y que no so omita diligencia para reciu- 
tar, armar y disciplinar cuantas hombres 
existan en todca los territorios que Y. H. 
ocupe, celando igualmente la desorción y 
toda especie de desorden. Apresúreso 
V. S fi poner la división bajo el pié do 
fuerza mas respetable que aea posible, 
pues yo marcho dentro de muy pocos 
días sobre San Fernando y para entonces 
ya debe estar todo organizado ¿ Sn de obrar 
conforme á las órdenes que Ic comunica- 
ré oportunamente. 

Nueetros negocios presentan por todas 
partes el aspecto mas favorable. La ocu- 
pación ds esta importante provincia, tan 
ventajosamente situada para auxiliar & 
todas las demos : los contingentes de ar- 
mas y municiones qne hemos recibido y 
esperamos recibir de loa extranjeros por 



el rio, nos du una superioridad q>ie los 
Espafioles no pueden quitarnos r ellos es- 
tán redueidoa en las provincias de Cu- 
maná y Barcelona á aolo las Capitales, 
obrando en ambas localidadee fuerzas 
nuestras muy superiores á las suyas. 

Por el Estado Mayor general recibirá 
V. S. laleyquolio dado sobre la repar- 
tición do todos loa "Bienes nacionales" en- 
tre loa beneméritos al servicio de la Bepú- 
blica do Venezuela. Esta ley justa, útil 
y necesaria asegura á los defensores de la 
patria una fortuna aohre que contar, una 
recompensa de sna pérdidas y valerosos 
esfuerzos, y hace de cada servidor un ciu- 
dadano propietario. Hágala V. S. publi- 
car solemnemente á usanua militar en su 
Guartol general á presencia de toda la 
división, y comuníqncla ú todas las par- 
tidas y destacamentos de ella que so ha- 
llen en cualonier lugar. En consecuen- 
cia de dicha ley hará v. B. que desde hoy 
en adelanto se tomo el mayor interés en 
laeonaervacion do los bienca de Españo- 
les y Americanos realiataa que exiatan on 
los territorios ocupados y que vayan ocu- 
pándoso por nosotros, inventariándolos 
y depositándolos en personas idóneas, y 
vicudoloB como el tesoro sagrado que debe 
rccompcnaar á loa que defienden la liber- 
tad ó mdepcndoncia de Venezuela. 

Si mis comunicaciones con V. S. no 
son tan frecuentes como con los demos 
cuerpos do Ejército que no obran inme- 
diatamente bajo mi mando os porque las 
de V. S. Eon muy raras; do moda que 
con intervalos considerables os que tongo 
noticias de V. S. y de sus fuerzas ! Yo 
encargo á V, S. nna fiecuento comuni- 
cación con el Cuartel general para el 
acierto y acuordo de las operacíonea. 

Dios guarde á V. S. muchos anos. 

SlUUN BOLÍVAK. 



y Google 



y 



1301. 

SE SACAN OBANDES RECURSOS DE LA3 
MISIONES DEL CAROSÍ PAHA 60STESBB 
EL EJÉRCITO. — 8B DICTAN MEDIDAS 
PARA ALIVIO Y MEJORA DE I.OS 
NA Xr RALES. 



Oficio del Libertador para el C'oinisiO' 
nado yentral de las JVisioms. 

AI ScQor Comisioiindo general de Ins 
Misiones. 

Aiigostnrn, Octiihre 1.^ dolSlT.— 7." 
So flor : 

He recibiJo el oficio de U. do (i del 
corriente fcchndo en Campo. 

Estoi mui sfttisfcclio de In recluta le- 
rautada en esas Misiones y solo siento 
el snceso de Tnpnqiien. 

Habiéndonos dado ya Ina Misiones ol 
número de hombras con (jiio debian con- 
tribuir para el ejército, solo falta one 
ol Gobierno eoiiviortit ahora sn atención 
en proporcional- íl los naturales de to- 
dos sexos y edades, bis ventajas y como- 
didades posibles. U. (jHG hasta ahora lia 
desempeñado aun las comisiones qne aquel 
no le ha encargado, debo ser el ejecu- 
tor de esta qae es mas gravo y esen- 
cial que las demás para la felicidad do 
los Indios y estabilidad del Gobierno y 
sistema adoptado. Alivíelos TJ, pues de 
los trabajos á que hasta ahora han si- 
do aplicudos por necesidad y dismiuúyn- 
los lasfatigua. Permítales que se entreguen 
nn poco mas á sus ocupaciones y la- 
bores propias. Estimúlelos con la utili- 
dad que reportarán cultivando la tierra no 
solo para sus necesidades, sino para ven- 
der sus sobrantes, ó cambiarlos por lo 
oae les haga falta. Inspíreles U, con- 
fianza en el Gobierno que loa tratará de 
nn modo benigno y patornal y hágalca 
amar la vida social, haciéndoles ver las 
Teotaias y comodidades qne presenta. 
Hágales U. sentir y «reer qne la reclu- 
ta que se ha hecho volverá A sus casas 
á llevar ana vida cómoda y tranquila, 
Inego qne tomemos á Sao FeraaDao de 
donde serán remitidos aqnf sin pasar 



mas adelante : qne esta es una corta 
ausencia necesana jjara que puedan go- 
zar librea do enemigos, bus tierras yla- 
bores. En fin procuro F,, por cuantos 
medios le sugiera su prudeucia y sus 
luces, rcílucirlos á vivir en sus poblacio- 
nes sin qne haya ninguno on los bos- 
ques, asegurándoles que en lo adelante 
no Boráu tomados ni molestados pora 
ningún aer7Ício militar, y que el Go- 
bierno no empleará nunca la fuerza con- 
tra ellos Diiéütras sean sumisos, obedion- 
tos y sociales. Trasládese U. sucesiva- 
mente d todas las Misiones á donde 
crea necesaria su presencia para inspi- 
rarles conCauzay seguridad; proponién- 
dome lo que U. crea, puede el Gobier- 
no hacer en obsequio y beneficio de esos 
naturales, pues estoi pronto á^hacer por 
ellos cuanto esté do mi parte, pero la 
regla de su conducta debo ser acordar 
cl inferes del Estado, con la felicidad 
de los Indios. 

Repito á U. que me ha sido mni sen- 
sible el suceso de Tupuquen y le en- 
cargo mni particulannenlo la reducción 
de los ludios que han huido amedrenta- 
dos y que no quede ni memoria de es- 
te hecho tan sensible, que puede sernos 
tan funesto. 

El Gobierno t^ueda mui satisfecho del 
importante servicio que U. le ha hecho y 
cuenta con que U. desempeñará del mis- 
mo modo el que ahora le comete. 

nios guarde á U. muchos aílos. 

SiiioN Bolívar. 



OJu^io del Jefe Supremo, para el Oomisio- 
nado general de las Misiones. 

Al SeElor Comisionado general de las 

Misiones. 

Angostura, Octnbre U dj 1.-117.— 7." 

SeQor : 

El Capitán graduado Eugenio Hojas 
que ha puesto en mis manos el oficio de 
U.S. de 10 del corriente me ha presenta- 
do también los dos oficiales Lozano y 
líójas remitidos por U. S. en calidad de 
arrestados por su descuido on la conduc- 
ción de los reclutas que se le confiaron. 

El resultado de las operaciones de TJ. S. 



I, Google 



lia correspondido á las esperanzas que 
me inspiraban bu actividad, celo y acier- 
to en las medidas, ü. S. ha llenado mis 
deseos confirméndome en la conñatiza 
'tan merecidamente depositadaeuU.S. Yo 
le doi, pues, las gracias por loa nue- 
vos é importantes servicios que acaba 
de hacer h la Patria aumentando con 
800 hombres el Ejército Libertador, y 
ofreciendo auxilios interesantísimos para 
el pronto apresto do In eapcdicion de 
San Fernando. 

El Jefe del Estado Mayor general co- 
munica á U. S. de mi orden 1« providen- 
cia que he dictado con res|]ecto al Es- 
cuadrón da Quiíis que no siendo nece- 
sario en el ejército por el momento 
pnede útilmente emplearse en la reduc- 
ción j pacificación de loa Indios pró- 
fugos. Destínelo U.S. como tenga por 
conveniente. 

En 12 del corriente previne á U. S. que 
so dedicase á tranquilizar á los natura- 
les deapuca de haber estraido de loa 
Sueblos o! iiúmoro de hombrea con qiie 
cbia contribuir eso Departamento. La 
fuga del pueblo de Tupnquen y las 
desorciones que ha habido en U maicha 
de los reclutas manifiestan bleu el es- 
panto que ha causado la conscripción. 
Es pues de primera necesidad que las 
proclamas, las ofertas, las gratificacio- 
nes y la dulzura acompañada oportuna- 
mente con la fuerza, vuelvan á luapirar- 
lea confianza y atraerlos A sus casas. 
Logrando esto el alivio de los trabajos, 
el cumplimiento de lo que se les haya 
ofi'ccido y un tratamiento benigno y pa- 
ternal, los fijarán estiiblemente en sus 
poblaciones y acabarán do disipar cual- 
quiera eapecie de temor que pueda 
quedarles. 

Repito & TI. S. mis órdenes anteriores 
sobre acopio de víveres pnra la ospedi- 
ciou de San Fernando y su remisión al 
Puerto. Las medidas pava la marcha ao 
activan, y yo espero que en este mes ao 
emprenda. 

Dios guarde á U. S. muchos aflos. 

Simón BolÍvab. 



1302. 

• BE FORMA EL COSSfiJO DB QDBttRA. DE 
OFICIALES OBNBRALES, UVE, RONPORUB 
AL BEOLAKENTO VIOEtíTE EN BL BJÉR- 
CITO LIBEBTADOR Y EN LA BEPÚBLI- 
CA BE VENEZUELA, DEBE JUZGAR 
AL nENERAL PIAR. 



Xofa del Jefe Supremo al Almirante de la 
üept'iblica. 

Al E.^ícmo. Almirante de las fuerzas nava- 
les do la República. 

Angostura, Octubre U do 1817,— 7." 

Escomo, señor. 

Para juzgar al scllor General Piar 

acusado do diversos delitos, debe reunirse 
un Consejo de guerra oon arreglo b. los 
reglamentos vigentes y publicados en 
el ejército ; y como en virtud de elloa 
me correspondió el nombramiento de loa 
vocales que deben componerlo, hallún- 
dose yn sustanciado el proceso, y en 
estado do llevarse al Consejo para en de- 
cisión, tengo fi bien nombrar a V. E. Pre- 
sidente de él, y A loa Sefloros Generales 
de Bi-Tgada Pedro León Torres y José 
Anzoátegni, coroneles Josó Ucroz y Joaó 
María Carrello, y tenientes coroneles Ju- 
dos Tadeo Pifiango y Francisco Conde, 
vocales. El señor General Ciarlos Sou- 
blctte ejerce las funciones do Fiacal de 
la cansa, y ol teniente coronel Fernando 
Galindo las do defensor. 

Luego que el Fiacal participe & V. E. 
que puede reunirse el Consejo, lo convo- 
cará V. E. aeOalando el lugar donde 

deba celebrarse la sesión. 

Dios guarde A V. E. muchos atlos. 
SiuoN-BoLÍrAR. 



y Google 



86 - 



1303. 



• BI, LIBERTADOK APRUEBA EL NOUBRA- 
UlBín'O DE JEPBS PARA VS PEQOBÜO 
DEPAHTAMBMTO T PARA DfiTA DB LAS 
FORTALEZAS ES GUAYAS A. — DICTA ME- 
niOAS PARA PROrEBR Á LA SÜB8IS- 
TBSCIA OBL EJÉRCITO. 

OJich de Bolívar para Vrilaneta. 

AI scfloi- General R:ifaol Uiduiiota. 

Angostiini, Octnbra 15 de 1817. — t." 

Seflor General. 

He tenido i'i bien aprobar la permanen- 
cia del Beüor coronel Lara eit San Mi- 
gnel, y el nombramiento da comandante 
de las fortalezas on el sargento mayor 
Gerónimo Sucre. 

La salazón do carne os inte rosan tísi- 
raa, piiea de U qno TJS. ha remitido so 
ha consnmido ya alguna parte en servi- 
oioB indispensables, y otra mui conside- 
rable se consumirla en otra operación 
qno debe hacerse. Do modo qne poca 
nos queda para la expedición do 8an 
fernaudo. Dé, pues, US. sus órdenes & 
fin de qne se preparo y acopie tod.'» la 
posible. 

Píos gtinrde ñ US. mncbos aflos. 

Simón Bolívar. ■ 



1304. 

I,EY PARA EL CASTIOO DE LOS DELITOS 
POR TURBACIÓN" DEL ORDEN, DE LA PAZ 
Y TRANQOILIDAD PÍBLICA, VIJESTB 
BN VESF.ZPELA B» 1817. 

Decreto en que se establécela pena dcmtieríe 
contra los traidores á la patria y pertur- 
badores del orden y tranquilidad pública. 

SIHON BOLITAB, Brigadier de U Union j 

(ieneral en Jefe del Ejercito Libertador de 

Teneínela. 

Desde el momento mismo que en el 
cnartcl general de Tnijiilo antorioé con 



mi firma la proclama de qniuca de Junio 

último, quedó sanoionatlo todo su conte- 
nido oomo ley íundaraontnl de la Eepú- 
blica de Yeneziiula, basta la reconquista 
del poder tirano qne nsnrpaba su liber- 
tad. 

Por ella manifesté entre otras cosas, 

Íor una porte, qne yo y el ejército de mia 
ormanos que tenia la gloria Ae mandar, 
éramos enviados & destruir los eapaDoles, 
proteger los americanos y restablecer los 
gobiernos que formab^in la confederación 
de Venezuela, rompiendo para ello las 
cadenas de la servidumbre, que agobiaban 
BUS pueblos. Y por otra, dirieiéudome h 
los americanos que el errar ó la seduccioa 
habia extraviado de la sonda de la justicia, 
les hioe entender : que yo y sus de- 
más hermanns les perdonábamos sin- 
ceramente y lamentábamos sus descarríos, 
en la intima persuasión de que no podian 
ser cnipables, y que polo la ceguedad 6 
ignorancia en que los li»bian tenido hasta 
entonces loa autores do sus culpas, pudie- 
ron inducirles á ellas ; que no temiesen 
la espada que venia A vengarlos y ü cortar 
los lazos ignominiosos con quo los ligaban 
á sn suerte los verdugos : que tendrían 
nna inmunidad absoluta en su honor, vida 
y propiedades : qne solo el titulo de ame- 
ricano era bu garantía y salvaguardia. Y 
en fin, que esta amnistía se extendía basta 
los mismos traidores, qne mas reciente- 
mente hubiesen cometido actos do felo- 
nía ; y que serin tan religiosamente cnm' 
plida, qne ningatm razón, cansa 6 pre- 
texto bastarla para quebrantar esta oferta, 
por grandes y extraordinarios qno fuesen 
loa motivos que se diesen para excitar la 
animadversión. 

Todo ha sido cumplido tan exactamen- 
te como lo exigían mi palabra y el honor 
del ejército comprometido y el carácter 
de ley fundamental promulgada, impre- 
sa y circulada ; do manera que no habrá 
un americano siquiera, quo con verdad se 
qneje de su infracción, á pesar do los 
repetidos clamores que contra muchos ee 
han hecho, por sus torpes y euormea crí- 
menes contra sus hermanos, su patria y 
Soateridad, Reposaba tranquilo y lleno 
o la mayor confianza ou la gloriosa lucha 
oontra los líltimos restos de nuestros co-' 
mnues enemigos, cuando en el campo de 
batalla que forma el sitio á quo se ven re- 
ducidos en una peqneQa parte de la pobla- 
ción de Puerto Cabello, he sido informado 
qne algunos de aquellos mismos america- 
nos que con tanta generosidad ha tratado 
el Ejército Libertador, olvidando sus crí- 



I, Google 



menea, so eafuQt'ían en subvertir el orden, | 
formando conTenticalos, y protegiendo 
conmocionGS populares ni íavor qne les 
dispensa la buena fé y eiiiceridad con qao, 
creyéndoles capaces de gratitud j recono- 
cimiento, so dejaron lúa cosas en el mismo 
estado en qne estaban. 

Semejante condncta ha herido dolorosa- 
mente mi corazón y lo que es mas la glo- 
ria de Venezuela, por la quo uo ho dudado 
y el Ejército de la Union, hacer los últi- 
mos sacriflcios. Notorio es esto ; pero 
mas notorio será el horror y oprobio que 
cubrirá á catoa infames y viles desnatura- 
lizados hijos que posponen el bien y feli- 
cidad general, ü la baja adulación de bus 
primeros opresores. 

Teman, pues, el ci^stigo y escarmiento 
que sufrirán cou la ultima severidad. 
Hasta aquí he cumplido yo y mi Tictorio- 
so Ejército, la ley que voluntariamente 
noa impusimos en obsequio de ellos ; por 
consiguiente toda ciudad, villa ó lugar en 
que Bohayan tremolado nuestras banderas 
y esté bajo la dominación del Ejército 
Libertiulor, serán tratados sus habitantes 
como dignos ciudadanos de estos Estadoa, 
si cnmpliesen, como están obligados, con 
el sagrado deber que les impuso la natu- 
raleza y prescribe el interés do un.i socie- 
dad civil; pero han de estar perfectamente 
convencidos,' que todo el que faltase á estos 
i ncnestionablcs principios, ydirectaó indi- 
rectamente contribuyese á turbar el orden, 
paz j tranquilidad pública, será castigado 
con !a pena ordinaria do muerte, sin que le 
favorezca el sngrado de la ley cumplida 
ya en todos sus partes ; pero con la dife- 
rencia que para aquellos qne antes han 
sido traidores á su patria y á sus conciu- 
dadanos y reincidiesen en ello, baatarAn 
sospechas vehementes para ser ejecutados. 
LO'tendrán asi entendido todas las justi- 
cias civiles y militares ; á cuyo fin mando 
que la presente se publique, imprima y 
circule para que llegue á noticia do todos. 

Dado en el cuartel general de Puerto 
Cabello y refrendado del intraescrito, 
secretario do Estado y del despacho de 
Gracia y Justicia, ü seis de Setiembre de 
mil ochocientos trece, tercero do la Inde- 
pendencia y primero de la guerra & 
muerte, 

Simón Boiívar. 

Rafael IHérida. 



1305. 



BC UBBRTADOR 3E DIBUB AL EJERCITO 

COIí MOTIVO DB LX SESSIULK MUERTE 

DEL GRKBKAL PIAR. 



8IH0N BOUTAB, Jefe Snpremo de la Be- 
pfibllca de Veneznela, &e., J^, kf. 

A los Soldados del Ejéixih Libertador, 

Soldados : Ayer ha sido un dia de do- 
lor para mí corazón. El General Piar 

fué ejecutado por sus crímenes do lesa 
Patria, conapinicion y doaorcion. Un 
Tribunal justo y legal ha pronunciado 
la sentencia contra aquel desgraciado 
ciudadano, quo embriagado con los fa- 
vores de la fortuna y por saciar su 
ambición, pretendió sepultar su Patria 
entre sus ruiuas. El General Piar, á 
la verdad, habia hecho servicios impor- 
tantes ala Bepública, y tinnque el cur- 
so de su conducta h.ibia sido siempre 
la de un faccioao, sus servicios fueron 
pródigamente recompensados por el Go- 
bierno de A' ene zu el a. 

Nada quedaba quo desear á un Jefe, 
que había obtenido los grados mas emi- 
nentes de la milicia. 1j:i segunda auto- 
ridad de la República, quo se hallaba 
vacante, do hecho, por la disidencia 
del General Marino, iba á serlo confia- 
da, antes de su rebelión ; pero este Ge- 
neral, que solo aspiraba al mando su- 
premo, formó el dosignio ni:i3 atroz que 
puede concebir una alma iiervoraa. No 
solo la guerra civil, sino la anarquía y 
el sacrificio mas inhumano do sus pro- 
pios compañeros y heimanos, so hitbia 
propuesto Piar. 

Soldados ! Vosotros lo snboia ; lu Igual- 
dad, la Libertad y la Indeiiendoucia 
son nuestra diviaa. ; La humanidad, no 
ha recobrado sus derechos por nuestras 
leyes ? l Nuesti'os armas, no hun roto 
las cadenas de los esclavos ? ¿ La odio- 
sa diferencia de clases y colores, no ha 
sido abolida para siempre ? ¿ Los bienes 
nacionales, no se han mandado repartir 
entre nosotros? ¿ La fortuna, el sabor 
y la gloria no os esperan ? ¿ Vuestros 
méritos, no Bon remunerados con pro- 
fusión ó por lo ménoa con justicia? 



I, Google 



¿ Qué qimriii, puus, ü1 Ouuei'iil Píur pa- 
ra vosotros ? rt No 3018 ignalea, libres, 
íd dependientes, felices y houradoa ? á Po- 
día Piar procuraros mayores bienes ? 
¡ Nó, n6, lió ! El sepulcro do la Eepá- 
blica lo abría Piar, con eus propias ma- 
nos, para enterrar cu 61, la vida, los 
bienes y loa honores de la inocencia, 
del bionostar y do la gloria de los bra- 
boa defenaorcs de la Libertad do Vo- 
nezncla ; de sus hijos, esposas y padres. 

El cielo lia visto con horror cate 
cruel parricida: el cielo lo entregó ala 
vindicta de los leyes, y el cielolia per- 
mitido ijne nn hombro «¡ne ófcndia á 
la Divinidad y al linnge humano, no 
profanase mas tiempo la tierra, que no 
debió sufrirlo, un momento, después de 
sw nefando crimen. 

Soldados ! El cielo vela por vnestra 
E&tud ; y el Gobierno, que es vuestro 
padre, solóse desvela por vosotros. Vues- 
tro Jefe, qne es vuestro compaDero de 
armas, y que, siempre A vnestra cabe- 
za, ha participado siempre de vuestros 
peligros y de vuestras miserias, como 
también de vuestros triunfos, confia en 
vosotros. Confiad, pues, en él, seguros 
de qne os ama mas que si fuera vues- 
t(p padro ó vuestro hijo. 

Cuartel general do Angostnra, Octu- 
bre 17 de 1817.— 7." 

Simón Bolívar. 

Ea copia fiel del original, que está en 
mi poder. 

Caracas, Diciombro de 1855. 

Juan B. C'alcHÍio. 



1306. 

KL GENEttAL PEDRO LEOS TORRES 
ES DESTILADO Á XtíCORPORARSB 
CON RUS FUERZAS A LA DIVISIÓN 
DEL GENERAL BBaMÜDEZ, l'ABA 
TOMAIt KL MANDO DE TODAíí LAS 
INFANTERÍAS. 

Ojivio de ÜULÍVAii ¿}ara Zaraiíi. 
Aldcneral Pedro Zaraza. 

Angostura, Octubre 1? do 181?.— 7." 
SoIIor tíeneral. 

El seflor General do Brigada Pedro 
León Torrea marcha con quinientos cin- 
cuenta infantes, Debo incorporarse con 
ellos A la División quo condujo el se- 
ñor General Bermúdez, y tomar el man- 
do de toda la Infantería reunida, con- 
servando V. S. el mando en Jefe de toda 
la División. Trescientos fusiles que aho- 
ra conduce el señor Qeuonil Torres, y 
trescientos sobrantes que llevó el seOor 
General BormMez, servirán para armar 
la infantería. Sucesivamentü recibirá 
V. S. contingentes de fusiles para ar- 
mar k los reclutas qne vayan levantán- 
dose en cuya operación intereso todo el 
celo, patriotismo y actividad de V. S. 
pues osa División no debe bajar de dos 
mil infantes y otros tantos caballos. El 
Gobierno toma todas las medidas á ñn 
do ponerla bajo el mas respetable pió 
con respecto a su armamento, muni- 
ciones y artículos do guerra, y ordeno 
á V. S. se desvelo cu hacerla llegar al 
grado de fuerza que se le sefiala, y qne 
es necesario para' las operaciones qne Ta- 
mos á empi-ender. 

Dios guarde & V. 8. muchos allos. 

SiMOK Bolívar. 

P. D. — Loa infantes son quinientos 
ochenta y cnatro. 



:, Google 



1307. 

' SIEMPRE SERÁ UE LAMENTAUSE 
QUE LA PATUIA HUBIERA TENIDO 
LA DURA NECESIDAD Dli QUE LAS 
LEYES MILITARES T CIVILES Y LA 
LEY DE LAS C1KCUN8TANCIAS DE3- 
CAHGASEIÍ UN TERRIBLE GOLPE SO- 
BRE UNO DE LOS PRIMEROS SERVI- 
DORES DEL ESTADO. — EL CONSEJO 
DE GUEBEA DE OFICIALES GENERA- 
LES CONDEKÓ Á LA PENA MAYOR AL 
BENEMÉRITO GENERAL MANUEL 
PIAR. — EL JEFE SUPREMO, JEFE DE 
LA ADMINISTRACIÓN PÚBLICA, CON- 
FIRMÓ EN PARTE LA SENTENCIA. — 
PIAR FUÉ EJECUTADO EN LA TARDE 
DEL día 16 DE OCTUBRE DE 1817, 
EN LA PLAZA PRINCIPAL DE AN- 
GOSTURA AL FRENTE DEL EJERCÍ- 
10 REPUBLICANO. — EL LIBERTADOR 
DICTA MEDIDAS Y DA ÓRDENES PARA 
LAS OPERACIONES MILITARES. 



<)ficio del Jefe Supremo para el ffbmral 
Zaraza. 

Al GeQor ti euecul Pedro Zariiaa. 

Augostiira, Octnbro 17 do 1817.— 7." 

8e&úr tícucral. 

Las comniiicnciotiGS oficiales del súOor 
tioneral _CedeQo desde Matarin, quo iv:a- 
bo do recibÍL' en este itiatanto, uos ase- 

farau la absoltita y perfecta tranqaili- 
ad do la Provincia da Cumaiiá. Las 
fuerzas de Aragtia, los scaatonadas en 
Cnmanacon y las qtte obraban en par- 
tidas do guerrilla obedeciendo las ór- 
denes del Gobierno Supremo comunica- 
das por el seflor General GedeQo, se 
han rennido : ban abjurado los funes- 
tos principios de los disidentoa. El se- 
ñor Coronel Carmona, ha marchado á 
tomar el mando de ellas y todo pre- 
senta nn nspecto favorable. SI General 
Marino está aúti en Chacachacare ó 
Oüinimita, pues no se sabe á pnnto 



fijo cu cuál dy estos dos lugares se 
encuentra ; pero sí cstoi seguro de eu 
aprehensión luogo que so presento en 
cualquier lugar de la Provincia. 

El General Piar ha sido juzgado por 
un Consejo de guerra de Oñcialea ge- 
nerales que lo condenó & sor pasado 
por las armas, y fué ejecutado ayer 
tarde conforme a ordenanza. Incluyo & 
V. S. una proclama que be dado íi las 
tropas. 

Como las comunicaciones de mi Cuar- 
tel general con V. S. han de ser muí 
frecuentes, le ordeno que cu el Puerto 
do Ture ó Cadenalcs mantenga siem- 
pre bestias y enjalmas para transportar 
las armas y municiones que continua- 
mente recibirá para el equipamonto de 
la División. Deberá haber también ga- 
nado para racionar ú los conductores; 
y, en fio, poner un destacamento que 
auxilie y socorra & los quo vayan cou 
dirección á osa Provincia. 

Dios guarde á V. S. muchos aflos. 

HlMON 1Í0LÍV4K. 



OJiüii) del LiuEBTAüOB para el (ieiioral 
Berimidez. 

Al sefior General José F. Bormúdez. 

Cuartel general en Angostura ¿ 17 do 
Octubre de 1817.-7.' 

ScDor General. 

Acabo do recibir comunicaciones olí- 
ciales dol seQor General CedeQo, do &Ia- 
turín. Los principios do fidelidad al 
Gobierno parecen casi establecidos en 
aquella Provincia. 

El Coronel Carmona ha marcliado á 
tomar el mando de las fuerzas de Cu- 
ma nacoa cometiéndole este eu cargo el 
seDor General Codeflo por la conduc- 
ta que ha manifestado desde el suce- 
so de Aragua. Solo falta V. S. alH 
para que nuestros negocios tomen el 
curso y órdeu en qne deben quedar pa- 
ra adelante. Ya ha marchado á Matu- 
rin el Coronel Sucre á quien he nom- 
brado Jefe de Estado mayor de la Di- 
visión do Oumauá que va V. S. á man- 
dar. En aquella ciudad debe esperar 
á V. S. 



y Google 



El General Piar fitú jiizf{:uli> en ini 
(Jousejo do guerra Je Uüciaies genera* 
les y condenado á aer pasudo por las 
armas. Fué ejecntado ayer tarde eu es- 
ta plaza coDforme á ordenanza. IncUi- 
yo a V, S. una proclam:i (¡iie lie dado 
al Ejército. 

Acelere V. >S. sus marchas á Mattiriii 
donde es muí interesante su presencia. 

El General Marino dicoii unos ([iie es- 
tá en ChacHcbacare, yotro^i en Güinimitn. 
Si pono el pié en \n Proviüci^i do C'umaiiíi 
será aprehendido. 

Dios guardo á V, y. muchos iiímd. 

tílSlOX líOl.íVAU. 



Ojicio do ÜOLÍv Mi jM ni lianníuki. 
Al ÉJellor Goiicral Jüsú F. Ifenuiidea. 

Angostura, Octuhrtí 10 de 181'*'. —7." 
yeflor Geueval. 

Ayer i-ecibí el oliuio do V. M. de llí 

del coriionte fechado en San Diego. 

Creo á V. S. para estas horas ya en 
Maturin, por lo que dirijo á esa ciu- 
dad las instrucciones do que habló A 
V. S. ántos y que deberftn servirle do 
regla de su conducta y operaciones eu 
la Provincia de Oumanü, Estñn bien 
5 parece que abrazan to- 
circunstancias. Lo que 
rá por mi correspoiidcii- 



luibiuu las instrucuiones 
al seflor General Cede- 
rá V. S. en la parto on 
n sido ejecufailas. 

;nor Gonenl UeíIcÑ-i so 

plaza, Iiipgt> fjU3 V, S, 

dad y ae haga cargo do 
I mis instiueeioncí. 

lanifestado íi V. S. la al- 
el Oobieruo tiene de 
) ahora y me prometo in- 
ca para eata patria, ma- 
03 negocios de Cuniauá. 



incini 



V. S., 



rijí, la proclama dada al 



Ejército Libertador y lo participé ofi- 
cialmente la ejecución del General Piar, 
en esta plaza, conformo A ordenanza. 

Incluyo á V. S. la Loy que ho te- 
nido A bien dar sobre la repartición de 
loa hiouea confiscables de Venezuela en- 
tro los aervidorca de todas ciases que 
componen el Ejército Libertador. Creo 
esta medida tnn útil como justa. Los que 
derraman pr6d¡gnmentü su sangre en de- 
fensa do BU patria, los que destrozan las 
cadenas que la oprimen, son los legítimos 
acreo'dorea de los bienes do sus opresores. 
La mas rigurosa justicia tes da un derecho 
incontest^le á ellos ; y yo me complazco 
sobremanera al diatvibuirles loa premios 
que les son debidos. 

llágala V. tí. publicar con la mayor so- 
lemnidad militar cu todo el distrito de ese 
Gobierno y Comandancia general y eu 
todas las guarniciones y destacamentos 
que se hallen fuera del ejército, Je moJo 
que toJos queden instruidos de ella. 

En consecuencia, V. S. pondrá desde 
boi el mayor interés eu la seguridad y 
conservación de loa bienes secuestrables 

3ue deben formar el patrimonio de loa 
t'f enseres de Venezuela. 

Dios guarde á V. S. muchos aHos. 

Sinos BoLÍVAIl. 



Ojkiü de BoLÍVAit para OedeH», 

AI Sr. General Manuel CoJeflo. 

Angostura, Octubre 11) Je 1817.—?". 

Sr. General: 

Tengo la satisfacción de acusar á V. S. 
el^rccibo de bus oficios de 13 y 13 del co- 
mente, fechados en el Tigre, que, junto 
con las instrucciones dadas po 
Coronel Carmona y las copi; 
oficios, proclama, acta y demás 
mis manos el Teniente Coronel 
La comisión dada al Coronel 
para tomar el mando de las trop 
ner.ll Guevara, las ¡na trnccionesq 
ha comunicado y cuantas medie 
mado V. S. hasta hoy, aon tau 
que llenan al Gobierno de la ni 
tisfaccion; pues parece qne V. S 
tando siempre las circunstanc 
siempre elejir el medio seguro d 



I, Google 



BU patriii, obedecer al Gobierno y cumplii' 
exacta y ñcltncntc cnanto lo comete. No 
dudo, pues, qno el reconocimiento délas 
tropas do Ciimanncoa á la autoridad legí- 
timii y el exterminio de la facción que 
nneria devornr á la líepública, sean ol fe- 
liz reaiiltado do las cotnbinacionea y medi- 
das do V, S. quedándolo la provincia de 
Ctimanú, por quien tnuto lia combatido, 
nuevamente reconocida. 

El Teniente Coronel Portero llovu para 
entregar á V. S. los cuatrocientos peaoa 
que V. S. pide para los gastos, y an Ede- 
cán Lameda solo queda aqní esperando las 
bestias que han de venir del interior para 
conducirlas á V, S. 

Luego r|iie el Hv. tíuncral Uormúdea, á 

auien ne nombrado Crobernndor Goman- 
ante general de la prov¡nci;t de Cumaná, 
llegue Á Matarin, le dará V. S. copia de 
laa instrucciones, órdenes jf uotna que 
V. S. haya recibido del (¡obierno Supre- 
mo. También lo dará V. ti. copia de las 
contestaciones que V. S. ha tenido con el 
Qeneral Guevara, Coronel Montea y 
algnn otro oñciai; de las órdenoa que 
V. S. haya comunicado en la provincia ; 
de las proclamas y bandos qne haya publi- 
cado, y en fin V. S. lo impondrá exacta- 
mente do cuantas medidas ha tomado pa- 
ra ahogar la facción, de todas laa noticias 
que tenga y del estado de la provincia; 
concluido esto regresará V. S. Á esta Pla- 
za con la caballería que llevó de aquí. 

L:is tropas del General Zaraza han ocu- 
pado al Sombrero, y ayer ha salido do 
aquí el General Torres con seiscientos 
hombres de infauteria bien armados para 
aumentar la división de Zaraza. Dentro 
de (jnince dias catará todo listo para mar- 
char á San Fernando, ai nos vienen las 
armas y pertrechos que esperamos do un 
momento &. otro. Cuarenta embarcacio- 
nes do guerra y mil quinientos hombrea 
están prontos i'i marchar. Siete mil hom- 
bres entrarán en los Llanos de Calabozo 
á las órdenes de los Generales Urdaneta, 
Zaraza, Páezy Anzoátegui. Creo que con 
estas fuerzas entraremos á Caracas y li- 
bertaremos á Veiiezneln, pues Barcelona 
y Cumaná serán inmediatamente evacua- 
das en consecuencia de la toma do Cara- 
cas, y el Oocidente no opondrá mucha re- 
sistencia á nuestras armas. 

Incluyo también á V. 9. la órdeu general 
del dia 17 del presente, que contiene la 
sentencia pronunciada por el Conaojo de 
guerra de Oficiales generales contra Piar, 



y su ejecución y ht proclama que he dado 
al Ejército Libertador. 

Dios guardo á V. S. muchos atlos. 

SlJION BOLÍVAM. 

1308. 

* EL JKFB SUl'BEUO COML'NICA, AL UBSE- 
UAL RÓJA3 EL DESTINO Á CUUANÁ, CO- 
MO COUAND.VNTE QENBKAL DE LA PRO- 
VINCfA, DEL GENERAL BBIllIÚDBZ. 



Oficio fio ííqiív wijiara Rojas. 
Al 8r. General Andros Uojas. 

Angostura, Octubre 11) do ltii7.— 7'. 

Sr. (ienoral: 

Acuso á V. S. el recibo de su oficio de 
O del presente. La comisión dada al Co- 
ronel Uarmona, de tomar el mando de laa 
tropaado Cumanacoa, debe producir cuan- 
do m6nos la disolución de aquella división 
cuando toda ella no ae preste al reconoci- 
miento de la autoridad legítima, como es 
mas probable quo suceda, fiegun la adhe- 
sión do la mayor parto do los oficiales y 
tropa. De eato modo no hay qno temer 
la anarquía, y mncho menos ahora que he 
tomado otros providencias. 

El Sr. General de división Josc Fran- 
cisco Bermúdez haaido nombrado Gober- 
nador Comandante general de la provin- 
cia de Cumaná. Este esperto y valiente 
oficial que tanto se ha señalado en los ser- 
vicios do BU patria, cuya probidad y de- 
sinterés BOU tan notorios y cuyo carácter 
suave y popular le hacen muy amable, do- 
be BoUar la tranquilidad y paz do esa pro- 
vincia. Le he comunicado todiia laa ins- 
trucciones convenientes, y le he dado las 
facultados necesarios para poner toda la 
provincia en un perfecto estado de defen- 
sa, de orden y de tranquilidad. 

V. S, pues reconocerá y preatará obe- 
diencia al Sr. General Bermudez en cuan- 
to le ordene relativo al servicio de la Re- 
pública. 

Yo se han librado las úrdenos corres- 
pondientes para qtie eso Departamento acá 



I, Google 



socorrido con giíaado, oportunamente, y 
de uu momento á otro deben llegar h 
61. 

Dios guarde á V. S. muchos atlos. 

Simón Bolívah. 

3309. 

REBELIÓN INTENTADA rONTRALAAUTO 
HIDAD eCFREUA DB QUE ESTABA INVES- 
TIDO EL ÜKNEKAL BOLÍVAR ES 1817 
— EL aRNEKAL PIAR ES UOTEJADO Y 
LUEOO ACCSADO DE I.OS DELITOS DE 
INOBEDÍBNCIA, SEDICIÓN, CONSPIRA- 
CIÓN t DESERCIÓN. — JDICIO SEGUIDO 
SBGDH LAS LEYES MILITARES. — ES CON- 
DENADO UNÁNIMEMENTE EN EL CON 
SEJO DB OüBRIÍA, POR AQUELLOS DE- 
LITOS. — Bolívar confirma en partí 
LA sentencia que FUÉ F-IECUTADA ; 
LAS 5 DE LA TAllDB DBL IC DE OC 
TÜBRR DE 1817, ES ANflOSTURA. 



I 

Historial que hacen Baralf y Diax en el 
BEstfitEs DR LA Historia i>b Vene- 
zuela, edición de \M\. 

Ptira este tiempo, 1817, sin emlmrgo o1 
General Bolívar so hallaba por en mal 

Íel de la Repdblica oonpado oti atajar 
i>8 progresos de nna rebelión intenta- 
da contra In oiitoridnd suprema de (jno 
se hallaba revestido; y eran la ambición 
j el orgullo insano de Piar los que lo 
suscitaban esta nueva amargura, cnyo 
origen dobe buscarse en el congresiílo 
de Cariaco. Ya hemos visto qne I4S 
rídícnlas maniobras do esta junta tn- 
TieroD BÍmpatfns en Uua;rana, ; que 
Piar principalmente las víó con gnsto, 
por cnanto se prometia obtener de Ma- 
riOo ol mando superior de aquel ejér- 
cito. El vencedor de San Fólix do ' 
pudo llevar con paciencia que el Liber- 
tador lo arrebatara la satisfacción de 
entrar triunfante en Guayana, aprove- 
chándose de sns trabajos, ein pensar 
que estos no perdían eii méiito porque 
Bolívar loa perfeccionara, y que en 
realidad el pUn concebido por Cededo | 



y planteado por él dobia precisamente 
ser llevado A cabo por el Jefe supremo. 
Porqne la toma de Angostura vuidria 
poco si con ella no m ligaban lúa ope- 
raciones ulteriores de todos los cuerpos 
republicanos. Y ¿quién sino Bolívar 
{>odia consegnir la obediencia de tantos 
jefes rivales y ambiciosos? ¿quién sino 
él podia hacer útil sn concurrencia al 

Slan general de la campana, imponicu- 
silencio A sus eternas disputas sobre 
el ejercicio de la autoridad y la direc- 
ción dt' lit guerra? Poro la vanidad 
irritable y violenta de Piar le cerró 
los ojos para qno no viese estas verda- 
des, y en seguida, como so envenounso 
más y más cou la propia sinrazón, le 
condujo al horroroso proyecto de des- 
truir al LiRERTAnoR y la República. 

Su primer paso fué pedir con la ius- 
tancía mis cticaí un permiso para se- 
pararse del ejército ó irse á curar den- 
tro ó fuera dol territorio : hombre al- 
guno do influjo con el Libertador no 
quedó A quien él no importunase para 
obtener una licencia qne esto so obs- 
tinaba en negarle, ora porque le ero- 
yeso necesario en el ejército, ora por- 
que viendo sn secreto disgusto, no qni- 
eiese aumentarlo dándolo nn protesto 
para quejarse de ingratitud y deservi- 
cio; mas al fin fueron tantos y tan te- 
nacos sus enipeHoB, que Bolívar, mal 
su grado, no pndiendo ya desatender- 
los, lo concedió ol 30 do junio en San 
Mignel el retiro que solicitaba. No bien 
lo hubo Piar obtenido, cuando ponien- 
do por obra sn proyecto, se fué á T7pa- 
ta y comenzó á nablar ignom i n inflámen- 
te dol Libertador, tirando á minar sn 
crédito, ¡i promover la (!ivi=ion entre 
!os jcfus, la dcsubL'diuncl:! en la tropa, 
y lo que es niSs, á revivir en el ejér- 
cito la proscrita y olvidada idea de cn- 
Joret, concitando la guerra entre las 
razas. Ocupada Angostura trasládese 
Piar á ella, y cada vez más irritado y 
ciego, escribió á varios jefes pardin, 
induciéndolos á desconocer !a iiucurídad 
del Jefe supremo y á establecer un nue- 
vo orden de cosas conforme ni plan 
atroz y absurdo qne so proponía. El 
Libertador al principio le escribió amis- 
tosamente, llamándolo á ocupar su pues- 
to en el ejército, bien qne sin darse 
por entendido de sns tramas criminales; 
pero viendo que estáis continuaban y qne 
despreciaba sn clemencia, mandó pren- 
derte en Angostura. Piar al subeiTo se 
fugó á Matnrin, dondo poniéndose de 
acuerda con Marino *y algunos otroa 



I, Google 



revoHosoB, empezó & allegar gente. Ea 

ningiiLia época de bu vldu dcmoatró Bo- 
lívar maa htibilidiid y pi-esencia do íLui- 
mo quo entonces. Piur era un hombre 
audaz y fnorte, estiiba resentido y me- 
ditaba usar firmas do una naturaleza 
destructora : bombres igniilmento ambi- 
ciosos é inquietos, igualmente ignoran- 
tes é indócilos, i^ualmoute enemigos 
de todo freuo j diBoipIina, podían muí 
bien, llevados del ejemplo, de la fama 
del caudillo y do geniales propanaio- 
nes, unirse ii la empresa y levantar el 
pendón de la desobediencia; la tropa, 
adicta A Fiar, que le liabia conducido 
& la victoria, y mandada por jefes de 
au misma clase, no daba mucha giu'an- 
tís de Bubordiaaoion y de lealtad : pueblo 
no Iiabia : la miseria ora espantosa : ella 
y la peste prodncida por el sitio en 
Angostura teuian abatidos lo3 ánimos 
en el poblado y en las filas. En esta 
situación propicia para hacer triunfar 
una^uovedad cualquiera que condujese 
á variar el orden de cosas existente, 
¿cuáles eran los auxiliares do Bolífau? 
tjnos pocos jefes adictos de buena té 
á su persoua, amigos del orden y suS' 
cieutemente iuatruidos para ver en su 
conservación la mejor esperanza de sn- 
Jud. Veamos con todo lo que hizo. 

Su primera medida fuó poner d Ina 
órdenes de TJrdaneta en la Vieja Ouaya- 
ua la división que se llamaba Piar, auto- 
rizándole para mantener en ella la mas 
severa disciplina y para proceder en jui- 
cio sumario contra cualquiera individuo, 
que se mostrase adicto A los proyectos 
nuevamente descubiertos. Después con- 
Tocó todos los generales y jefea del ejér- 
cito auna junta de guerra en qnc e« au- 
toridad fué reconocida de una manera 
esplicita y solemne. Seguidamente des- 
tinó á Cedono y á Tarios otros jefea de 
los mismos que Piar habia inten^do se- 
ducir, para que con una columna de ca- 
ballería siguiesen en su alcanze y le 
prendiesen. Escribió á todas partes : 
' envió comisionados por doquiera : ü unos 
jefes halagó : do otros (los mas temi- 
bles por cierto y sospechosos) hizo en- 
tera confianza ; y por fin, oponiendo 
& tan eminente peligro una proporciona- 
da fortaleza, alentó á sus amigos, á sus 
enemigos puso miedo y & todos probó 
ser digno del puesto que ocupaba. 

Esta prudente conducta tuvo el efecto 
que podirt desearse, y Piar, abandonado 
por todos, so fuó á Aragiia de Barcelona, 
buscando la protección de loa doscou- 



tentoa adictos & Marifio. Oedeflo v los 
comandantes Juan Francisco Sánchez y 
Juan Antonio Mina, encargados de pveu- 
durle, le encontraron en aquella pobla- 
ción escoltado por un cuerpo numeroso 
de caballería, ú las órdenes del intrépido 
Francisco Carmona ; pero instruido este 
de las órdenes del Libeiitador, no hizo 
resistencia alguna, y Piar fué luego al 
punto aiTosUido y conducido á Angostura 
con todas las atenciones debidas A sn 
clase y su desgracia. Principiada luego y 
sustanciada la causa por sus trámites, se 
reunió el Consejo de guerra do Oficiales 
generales en el alojamiuuto del Almiran- 
te Brion, sn presidente: eran vocales los 
generales do brigada Pedro I^^eon Torres y 
José Antonio Anzoátcgui, los coroneles 
José ücroz y José María CarreCo y loa 
tenientes coroneles Judas Tadeo Piflan- 
go y Francisco Conde : fiscal el general 
Carlos Soublcttc, defensor el coronel 
Fernando Oalindo, El tribunal, según 
las actas del proceso, dio su sentencia 
en 15 do octubre de 1817, condenándole 
unánimemente !Í muerte, eou degrada- 
ción militar, por los crímenes de inobe- 
diencia, sedición, conspiración y deser- 
ción. El Jefe supremo la confirmó en 
su primera parte, no en la segunda, y el 
dia siguiente poí- la tardo en lugar pú- 
blico y íi presencia de todo el ejército 
recibió Piar la muerte con la misma se- 
renidad é intrepidez que en todo tiempo y 
ocasión habia mostrado. 



Tal fiifi el desgraciado término il que 
se vi6 conducido Piar porau índole in- 

3 nieta y soberbia, y por el engreimiento 
e sus servicios, realmente esclarecidos, 
en la guerra de la independencia. Su 
muerte, por mas que digan algunos ému- 
los miserables de Bolívar, que se han 
querido convertir en ecos de los realis- 
tas, fué justa, é impuesta Icgalmonte. 
Loa hombres quo denunciaron á Bolívar 
sus proyectos presentando sus cartas, 
habían servido á sus órdenes, pertene- 
ciai) á su división y eran sus amigos ó sus 
hechuras ; tales fueron Cedetio y su se- 
cretario el teniente coronel José Manuel 
Olivares, Sánchez, el coronel Manuel 
Salcedo y otros ; cutre los que cenipusíe- 
ron el Cousejo de guerra, Brion, su pai- 
SMUO, debía tener y tenia en efecto por él 
mas do un motivo de simpatíu, ó por lo 
menos do consideración ; Torres y An- 
zoátegui hiibian sido ascendidos por él á 
generales después de la batalla de San Fé- 
lix ; estos, los demás vocales y el fiscal, 
erau hombres de verdad, valor y coucica- 
cift, iiicapazes de cometer un vil asesi- 



I, Google 



nato : la ejecuoíon ea Su fué pública, 
hecha por sus propios soldados y eii oca- 
gíou de sor estos maiuladoa por jefes que, 
como Bermúdcz, no tcuiun el mas poqueDo 
interee eu sanoioDar con sn aprobación 
6 sil silencio aquel terrible esoarmiento, 
BÍ hnbiem sido injusto. 

Por lo que toen >\ sus efectos, este se- 
vero castigo los produjo & nuestro pare- 
cer mui grandes en bonüficio de la Repú- 
blica, vigorando la dlsciplinH, afirmando 
la autoridad suprema, dando A amigos 
y eiiemigoa mejor idea da aquol gobierno 
militar, que hasta entonces no había 
sido verdaderamente otra cosa qno lui 
onos, donde Bolívar se esforzaba en vano 
por introducir luz y orden. 

ir 

Historial que hace José Manuel Jlesirejto 

en la HISTORIA db la Revolución db 

LA RRPitnucA DB CoLOJiRiA, edicion 

de 185S. 

Entre tanto un suceso desagradable 
vino A turbar la alegría do los republica- 
nos, excitada por )ii reciente salvación do 
Margarita y por la ocupación do la pro- 
vincia de Gnayana, el que tenia sn origen 
desde una ópoca anterior. Cuando el 
Libertador fué la primera vez íi Angos- 
tura, encontró al Goncral do divísiou 
Piar mandando el ejército que este mis- 
mo había trasladado A las niArgeues del 
Orinoco, después de haber triunfado do 
loa EspttDoIcs en el playón del Juncal, 
cerca de Barcelona. Aquel caudillo con- 
servaba celos y antiguas rivalidades con 
Bolívar, loa que Antes habría hecho va- 
ler desconociendo su autoridad de Jefe 
supremo, ei no hubiera temido A los do- 
mas jefes, oficiales y soldados, que en lo 
general amaban oon entusiasmo al Liber- 
tador. Piar se sometió á la necesidad 
ilel mejor grado que le fufi posible, y pa- 
recía haberse reconciliado enteramente 
con Bolívar, duspucs que este lo ascen- 
dió A genera) en jefe, en premio do bus 
grandes servicios á la cansa de la Indo- 
pendencia. Sin embargo, no pudo ocul- 
tar por mucho tiempo qno él obedecía con 
penay qnu aguardiiba una ocasión opor- 
tuna para sacudir el yugo. Así, cuaudo 
el general Marino formó el coogreaillo 
de Cariaco para hacerse independien te 
del Jefe supremo, y que el mando so le 
confiriese A él. Piar, de acuerdo con el 
general Arismendi, trató de ganur á los 
demás Jefes y oflcialoa para que en Gna- 



yana Be eatableciera un consejo de genera' 
les y de hombrea de influencia, por cuyo 
medio so limitara la autoridad suprema 
y absoluta de Bolívar .- él exageraba los 
peligros que había do una guerra civil, 
si el Libertador continuaba encargado . 
exclusivamente del gobierno supremo : 
les decia que eu Gnayana debia ostabiccer- 
80 el mencionado Consejo, con el fin de 
que coutrapeaando la autoridad del Jefe su- 
premo, se restableciera la coutínnza y la 
unión. El verdadero objeto de talas euges- 
tionoa era apoderarae Piar del maudoy ha- 
cor A Arismendi partícipe del Gobierno. 
Poco tardó en llegar á oídoa de Bolívar 
este proyecto, quien, itsando de pruden- 
cia y de política, lo hizo encallar con »1w 
dar á entender quo lo conocía. Algunos 
consejos y reprensiones fueron l.as únicas 
medidas que adoptó para disipar esta nu- 
be, porque estaba seguro del amor quo le 
tenía el ejército. 

Piar no pudo perauadirae qne sns ma- 
quinaciones quedaran sin castigo : así, 
para evitarlo, pidió liconeia durante el 
bloqueo do Angostura para separarse del 
ejército 6 irse á curar do sus oafermeda- 
dea. El LiBEitTAnoR no queria acceder 
A su pedimento, ya fueso porque lo consi- 
deraba necesario eu ol ejercito, ó ya por- 
que, penetrando sn disgusto y sinsabores 
BocretoB, temiera aumentarlos BÍ lo conce- 
día la liconeia que solicitaba con tanto 
ahinco. Importunado por todas las per- 
Bonaa influyentes que le rodeaban, á guie- 
nes Fiar interesó para conaegiiir su licen- 
cia, se la concedió el 80 de Junio desde 
BU cuartel general de San Miguel, y eu 
BU lugar nombró para mandar el ejército 
ai general Bermúdez. Piar no salió 
A países extrangeros, como lo había soli- 
citado, sino que trasladándose A la villa 
de Upata, comenzó allí A desarrollar bus 
pérfidos proyectos ; él despedazaba sin 
piedad el crédito del Libertador j él 
procuraba promover la división cutre los 
jefes y la desobediencia de las tropas ; 
él, en fin, trataba de que reviviera en el 
ejército la rivalidad de los colares, A Su 
do promover ana guerra do castas. Piar 
era hijo de un caballero venezolano en 
una mulata de Curazao, y por esto lado 
desceudia de la raza africana. Rendida 
la capital de Angostura, se trasladó ú esta 
ciudad, donde continuara sus tramas, 
censurando lu administración del Jefe 
supremo, y escribiendo A varios jefes de 
la clase de los pardos para inducirlos A 
desconocer la autoridad del Libertadüh, 
y A establecer un nuevo orden de cosas 
anAlogo al detestable plan qno so había 
propuesto realizar. Ya fiíir so liso» jeabii 



I, Google 



de conseguirlo cuando fueron descubier- 
tas siia mn()tiÍnaciones. El Jefo supremo, 
no qneriendo aun tocar eulos txtremos, le 
eBCi'ibióHiiminidolc á su cuarto! gcnentl 
bajo de apnrioncias nmiatosas y de grando 
- inter<?s. ilm Piar, conociendo su delito, 
no se confió en tales domostracioiios, y 
lejos de obedecer al ILimamien to, so esca- 
pó hilcia Cumaiiií. En el tránsito, y 
especialmente 011 Maturiii, continuó eua 
intrigas sobre el mismo plan : ponióndoso 
allí de ncnerdo con Marido y con otros 
revoltosos, comenzó il juntir «oldados 
para resistir. 

La sitnncion era peligrosa on extre- 
mo por la audacia y valentía de Piar, 
y por los resortes peligrosos que había 
tocado pai'a adquirirse prosélitos : las 
tropas lo eran udictaa y .estaban man- 
dadas o» gran parte por oficiales de co- 
lor, entre los cuales había bombrea ro- 
TOltosoa, excitados por la ambición que 
animaba A Piar. Felinmentc bo ocupa- 
ron ciilóuccs las dos plazas de la pro- 
vincia do Gunyaují, y el Jefe supremo 
vio la grando importancia de cortar en- 
teramente, y antes qno hiciera pro- 
greaoa, un mal quo podía ser tan funes- 
to ü Iti República. Fué su primer paso 
encargar al general Urdaneta el gobier- 
no do ](i división que antes mandaba 



Piar, la qno 8C hallaba acampada en la 
ma ; autorizarle para mantc- 
, la mas severa disciplina, y 



para Juzgar sumariamente A todo indi- 
viduo, de cualquiera clase quo fuera, que 
Be manifestnao adicto al proj'ecto de Piar. 
Ensegaida convocó á todos los genera- 
les y jefes del ejército en nna jnnta de 
§uerra, en que do nnovo íii6 roconoci- 
a explícita y aolemuomente su autori- 
dad. Luego comisionó al genoial Cede- 
Oo y .1 los comandantes .Tnan Francis- 
co Sáncbo?. y Juan Antonio Mina, pa- 
ra que fuesen fi prender j\ Piar, dán- 
doles un cuerpo de caballería, Al mis- 
mo tiempo cficribifi ií todos sns amibos, 
envió comisionados, y no dejó providen- 
cia alguna que juzgara oportuna para 
conjnrar la tempestad que tronaba on 
derredor suyo. Ln loa momentos de pe- 
ligro fué aiompre qlio Bolívar mauiíes- 
tí BU presencia de alma, su actividad 
y fortaleüa. 

Sus proviilcucias produjeron el efecto 
deseado. Piar, ú pesar do sus esfuerzos, 
no pudo reunir partidarios, y abandona- 
do por todos, se trasladó íl la ^illa do 
Aragua de Barcelona, con el fin do apo- 
yarse en los descontentos'del partido de 



MariDo. Allí lo encontraron rodeado de 
un numeroso cuerpo do c;iballoríii íilaa 
órdenes del valiente corono! Francisco 
Carmoüu ; empero, instruido esto de las 
órdenes que llevaban del Libert.ídor^ 
no hizo resisteucia alguna : asi Piar fué 
arreatado inmediatamente y conducido 
á Angoatura con todas las consideracio- 
nes debidas íi su alto rango militar y 
á la desgracia en que se hallaba sumi- 
do. 

El Jefe supremo diapuso que pronta- 
mente 80 la siguiera el proceso como 
it conspirador y desertor. Snatanciada la 
causa con arreglo á las leyes militiu'es, 
so reunió un consejo de guerra de ofi- 
ciales generales, el quo presidia el Al- 
mirante Brion. Componíase do loa ge- 
noralea de brigada Pedro Luou Torres 
y José Antonio Anzoátegui ; de los co- 
roneles José Ucroz y .Toaó María Catre- 
fio, y de loa tenientes coroneles Judas 
Tadeo Pitlango y Francisco Conde : era 
el fiscal ó acusador el general Carlos 
Soublctte, y defensor del reo el coro- 
nel Feruaudo Galindo. El tribunal pro- 
nunció la sentencia el 15 do octubre, 
y el desgraciado general Piar fuó con- 
donado unánimemente ii ranerte, jr a 
ser degradado por los crímenes de ino- 
bediencia, sedición, conspiraeion y de- 
serción, según consta del procoao,_El Je- 
fo supremo confirmó la sentencia del 
consejo de guerra en cnanto 6. la po- 
na do muerte, mas no en la parte re- 
lativa á la degradación. 

Muchoa do los jefes y oficiales del 
cjúrcito eran de dictánion quo esta sen- 
tencia no se ejecutara píiblioaniente, por 
el rieago que habia do una conmoción 
on el pueblo y en el ejército, quo esta- 
ban aedncidos cu parte por los atroces 
Sroyectoa do Piar. Mas el LiBEUTArwa 
eeíaró qne prefería correr aquel peli- 
gro y cualquiera otro, antes que dar 
lugar li que una secreta ejecución se 
atribuyera i venganza suya ; que la 
muerto de Piar ora un sacrificio n^ece- 
sario Que.se hacía á la justicia y il la 
segurimid públicas para reprimir los gran- 
des crímenes. En consecuencia Piar fué 
S asado por las armas en la tardo del 
ia siguiente (octubre 16), en la Plaza 
mayor de Angostura, á presenciado to- 
dos los cuerpos do tropas que la giiarno- 
cian. Asegúrase que ol Lidf.ktaiioR no 
¡mdo contener las lágrimiia al oir los 
tiroa que terminaban la vida (le aquel ge- 
neral valiente, que habia dudo tantos dias 
gloriosoa & la causa déla Independencia. 



I, Google 



£ataa]ági'Lin:t:iy tiiUruiózaiIu Bulívau oii 
tan delicadascircuiiBtftiiciasleson muy hon- 
rosas, y realzan en graii manera su carácter. 
Fiarmuriócon la misma soroiiidad 6 intre- 
pidez que tan frecuentemente habla mos- 
li-ado en las batallas. Su índole inquieta, 
soberbia y engrcidii con sus méritos y sor- 
vicios le baciau aspirar al primer puesto, 
sin reparar en los medios. Por mas que 
liayan dicho los enemigos de Bolívar, 
especialmente los rculístas, su muerte fuú 
insta y sn juicio legiil. Ooudonóselo por 
las declaraciones de oücialcs amigos su- 
yos, y dos de los jueces. Torres y Anzoá- 
tegni, le debian en parte su elevación, por 
tuAierloa ascendido u generales dospnes de 
la batalla de San Félix. Todas estas con- 
sideraciones y otras muchas que pudiéra- 
mos aducir, comprueban hasta la eviden- 
cia que no pasiones bajas, ni una rivali- 
dad de Bolívar contra el mérito sobre- 
saliente do Piar, sino su amor á la justicia 
y la imperiosa necesidad do couscrvar la 
tranquilidad pública, amenazada en gus 
bases primordiales, fuoron las que obliga- 
ron al Libertados i'i sujetar d juicio al 
vencedor do San Félix y á mandar ejecu- 
tar su sentencia de muerte. 

Este ejemplar castigo produjo los mas 
salndables efectos: reprimióse la natural 
independencia de tantos jefes militares, y 
se mejoró la disciplina del ejército. Dea- 
do aquella época principió ^ introducirse 
el orden y la regularidad en el gobierno 
de las provincias libres, porque se conoció 
la fnerza ^ unidad de la autoridad supre- 
ma qne cjorcia Bolívar, la que hasta en- 
tonces habia sido en gran parte nomi- 
nal. 

Para calmar el descontento que en ran- 
chos pudiera haber causado la ejecución 
de Piar, el Jefe supremo dirigió al dia ai- 
gniente (octubre 17), una proclama á los 
soldados dol Ejército Libertador. Les 
manifestaba en ella el dolor que aentla por 
la muerte do aquel célebre caudillo, cuya 
conducta, dijo, habia sido siempre la de 
un faccioso: loa habló de su ambición, 
qne le impelía á apoderarse del mando su- 
premo, suscitando una guerra civil la maa 
atroz: recordaba á los soldados que la 
igualdad, la libertad y la independencia 
eran la divisa de los republicanos, y que 
todos los ciudadanos, sin distinción niu- 
guna de clases, tonian abiertas las puer- 
tas de los empleos y honores de la Kepú- 
blica: aDudia, que justamente habia sido 
entregado & \a vindicta de las leyoa un 
hombre que pretendía trastornarlo todo 
con el maa horrible de los cilmenes; y 



concluía dicioudü: " Soldados! el Cielo 
vela por vuestra salud; y el gobierno, que 
ea vuestro p.tdre, solo so desvela por voso- 
troa. Vuestro jefe, que oa vuestro com- 
pañero de armas y quo siempre á vuestra 
cabeza ha participado do vuestros peli- 
gros y miserias, como también de vuestros 
triunfos, conlia en vosotroa. Confiad, 
pues, en ó1, seguros de que os ama mas 
que si fuera vuestro padre y vosotros bus 
hijos." 

El lenguaje y las ideas de enta proclama, 
el repartimiento de los bienes nacionales 
que el Jefe supremo habia decretado el 10 
de octubre entre loa jefes, oficiales y 
soldados del Ejército Libertador con arre- 
glo á sus servicios, y aobro todo, el 
poderoso influjo que Bolívar cjorcia so- 
bre él, por su patriotismo, su desinterés, 
BU actividad, su amor al soldado y otras 
muchas virtudes que le adornaban, calma- 
ron los resentimientos. Las justas recom- 
pensas concedidas á todos los que so ha- 
biiiu interesado en evitar la guerra civil, 
acabaron de reconciliar los unimos y de 
extinguirlos partidos. 

Solo existia el do Gumaná, acaudillado 
por Marino, quien no reconocía la auto- 
ridad del Jefe supremo. En consecuen- 
cia fué declarado disidente; y para rodn- 
cirlo íi la obediencia, se coiitirió el desti- 
no do gobernador y comandante general 
á Bermudcz, dándole la orden de quo lo 
prendiera. Marchó, en efecto, el comi- 
sionado con un cuerpo de tropas, apostán- 
dose en Ctimanacoa. Marino seliallaba 
con cuatrocientos hombres cu el pueblo 
de Sau Francisco, firmemente decidido á 
no obedecer y á sostenerse porj.las armas. 
Después do varias contestacionea en que 
loa dos jefes se insultaron mutuamente, 
estaban ya para batirse, cuando Berraú- 
dcs pudo ganarse á algunos oficiales que 
dejaron A MariOo. Viéndose este aban- 
donado, tuvo que someterse, conviniendo 
en retirarse á la isla do Margarita y vivir 
alli tranquilo. Bermúdez, acordándose 
do su antigua amistad con_Mariao, obtuvo 
de Bolívar quo no se lo persiguiera. 
Entonces .quedaron todos los jefes repu- 
blicanos, junto con las tropas y el país 
que dominaban, sujetos á la autoridad del 
Libertador como Jefo supremo. Esta 
unidad y las facultades amplias que cu 
a(¡uella época tenia el gobierno de la Be- 
pnblica, debían contribuir sobremanera 
a que^irosperaae cada dia mas la causa 
do la independencia de Venezuela. 



I, Google 



ílistorial que hace Felipe Larrazábul c/t la 
Vida de BolÍvau, edición de 18C5, 

Por dosj^i'Acia, oí Libbbtauou qne 
acababa de entreabrir su alma al regocijo 
recibiendo los fuTorea de la fortuna, tuvo 
que lamentar al propio tiempo bus amar- 
guras, viéndoBo en la cruel necesidad do 
atajar los progresos de una rebelión que 
intentó Piar y rjue Bmcoaaaba sumir la 
Kepública eu todo género do males. 

Las maniobran ridiculas del Congreso 
de Cariaco hallaron, como atrás lie dicho, 
simpatías en Gnnyaoa. Piar, caudillo va- 
nidoso, ouo no soportaba jeío algnno, ui 
que Bolívar mismo lo mandase, las tío 
con guato. Figurábase obtener do Mari- 
floel mando superior del ejéreito de Gua- 
yann. Sus triunfos recientes en el playón 
.. del Juncal, y en San Félix, donde'íe mostró 
tan bravo como inteligento capitán, le 
desvanccicrou y comenzó ¿ imaginarse 
capaz do la dirección do la gnerra y del 
ejercicio sni-trcmo do la autoridad. Bolí- 
var que estimaba sn mérito, no obstante 
que conocía la altivez do su carácter y au 
irritablo vanidad, le ascendió ó General 
en jefe y le trató como amigo. Cuando 
la farsa de Cariaco, lo habló despacio, y 
cou aquel caudal de razones, imaa más 
urgentes que otras, que hallaba siempre 6. 
la mano el Libertador, Piar vino á 
San Félix, monumento de su gloria, don- 
de tenia el Libbbtador sil cuartel gene- 
ral, y al parecer se retiró 'de ^acuerdo; 
mas, en complot con otros jefes, trató de 
ganar algunos para que se estableciera en 
Ouayaun un Consejo que limitara la au- 
toridad suprema de Bolívar, y virtió 
palabras doscouipueEtas ó irrespetuosas 
que manifestaron el sinsabor secreto qne 
lo devoraba. Bolívar le escribió amis- 
tosamente, y con su habilidad de siempre 
hizo encallar el tal proyecto, dando solo á 
entender que lo conocia. Algunos conse- 
jos y reprensiones bastaron para disipar 
aquella nube. Pero Piar, flaco de cabeza 
y ya demasiado adentro en el camino de 
la ambición, cerró los oidos á todo pro- 

E osito do obedieucia y disciplina, y como 
I felicidad del Jefe supremo era un apre- 
tón de cordeles al ma!;afecto de quo esta- 
ba poseído, determinó separarse del ejér- 
cito y conspirar, resueltamente para des- 
truir al Libertador y con 61 á la Kepú- 
blica. Pretextó hallarse eiifeimo y pidió 
con instancia un permiso para ir á curarse 
fuera del territorio. Dijo primero qne ñ 



Curazao, su patria: luego que ú Buibada 
ó Trinidad. ííegóselo Bolívar, bien 
porque croyeso á Piar necesario on el 
ejército, ó porque advertido do su secreto 
disgusto no quisiese aumentarle, dándole 
pretextos para quejarse de ingratitud ó 
deservicio. A tiempo que Piar se decia 
enfermo y movia cnant.)s resortes esLuvie- 
rou á BU alcance para obtener el permiso 
de separarse del ejército, se quejaba del 
Libertadoe; suiria con impaciencia su 
autoridad, y excitaba los celos do Marino, 
de Bormúdez, de Arismendí y otros, di- 
ciendo que no eran apreciados dignameu- 
to BUS importantes servicios porque herían 
el amor propio de Bolívar Este, fas- 
tidiado por último de los empeOos que 
Piar hacia por conseguir su separación, le 
dio, mal su grado, el 30 do Junio, en San 
Miguel, el retiro Bolicitado, nombran- 
do al General Bérmúdcz para reempla- 
zarle. 

No bien hubo Piar obtenido su licen- 
cia, se marchó, poro no á Trinidad ni ú 
Curazao, como Labia dicho, sino á la vi- 
lla de Upata donde comenzó á desarrollar 
sus pérfidos proyectos. Ilablaba ignomi- 
niosamente del Libertador tirando & 
ruinar su crédito, llamándole cobarde y 
ambicioso: promovía la división entro loa 
jefes, titulando á unos, "libres" y á 
otros "siervos;" (estos eran naturalmen- 
te los subordinados á la autoridad de Bo- 
lívar); excitaba la tropa á la desobe- 
diencia, y lo que oa peor, revivía en el 
ejército la rivalidad de colores concitando 
el odio inextinguible ontro las razas. 
Ocupada Angostura, vino Piar á ella,' y 
cada vez más enconado y ciego, interesó 
el amor propio do Bermúdez, escribió á 
varios jefes pardos induciéndoles ü desco- 
nocer la autoridad de Bolívar y á etla- 
Mecer la república de hombres libres é 
iguales que este odiaba, todo conforme al 
plan atroz y absurdo que había conce- 
bido. 

Cierto que, si ks poblaciones libres y el 
ejército hnbieseu estado monos firmes on 
sus ideas, acaso hubieran sido ingratos á 
su Libertador; pero Bolívar inspiraba 
ya sobrado respeto y admiración para quo 
la desconcertada empresa de Piar pudiera 
obtener la aprobación de nadie. La obe- 
diencia á Bolívar ora un ctilto. 

Enterado el Libertador do. lo que 
ocurría, no quiso sin embargo darse por 
entendido do las tramas subversivas de 
Piar, y le escribió amiatosamonto llamán- 
dole o ocupar sn puesto cu ol ejército. 



I, Google 



■ 97 ■ 



Piar no contostó, prosigiiiondo en su 
crimiaitl trabajo. 

Eatónoea maad¿ el LiüErtador al gü- 
ueral Bermádez que le ititimnae la óriTea 
áe preséntame en Casacoimri (cuititel ge- 
neral) y ^ai no obedecía que lo i'emitiei'a 
preso con seguridad; y al goueral Sou- 
blette le escribió que previniese á loe co' 
mandaotes dol tráusito do (Juruitcbe hasta 
aquella linea, qne veluaon sobre In conduc- 
ta de Piar 6 impidieBen qne tomara otra 
dirección qne no fuera la dL'l cuartel ge- 
nera!. 

Piar, al saberlo, bo escupo & Maturin. 
Allí se puso al habla con Maríflo: conti- 
Dn¿ en sns intrigas, y comenzó & juntar 
soldados para resistir. 

La situaciou era peligrosa cu extremo 
por la audacia y Taleutí.i do Piar y por los 
resortes delicados que habla movido para 
adquirirse prosélitos. "Piar ora nii hom- 
bro andaz y fuerte, escribe Biira1t¡, estuba 
resentido y meditaba asar armas de nua 
naturaleza destructora: hombres ignal- 
mente ambiciosos 6 inquietos, igualmente 
ignorantes é indóciles, igualmente enemi- 
gos de todo freno y disciplina, podian 
muy bien, llevados dei ejemplo, do la fa- 
ma del caudillo y de geniales propensio- 
nes, unirse ü la empresa y levautar el 
pendón de la desobediencia : la tropa 
adicta & Piar, que la habin conducido á 
lit victoria, y mandada por jefus de su 
misma clase, no daba mucha garantía do 
subordinación y de lealtad: pueblo no ha- 
bla: la miseria era espantosa: ella y la 
peste producida por el sitio en Angostura 
teniau abatidos ios ánimos en el poblado 
y en his filas. En esta situación propicia 
para hacer triunfar una novedad cual- 
quiera quo condujese á variar el orden do 
cosas eiisteute, cuáles eran los auxiliares 
de BoLÍrAR? Unos pocos jefes adictos 
de bnena fé ft su persona, amigos del ór- 
den-y anfi cien te mente instruidos para ver 
en su conaorvaciou la mejor esperanza de 
salud. Veamos con todo lo que hizo. 

"Su primera medida fué ponerá las 
órdenes de Urdaneta en la Vieja üuaya- 
na la divifiion qne so llamaba Piar, auto- 
rizándole para mantener cu ella la mas 
severa disciplina y para proceder en jui- 
cio sumario contra cualquier individuo 
qne se mostrase adicto a los proyectos 
nuevamente descubiertos. Después con- 
vocó todos los generales y jefes del ejér- 
cito á una juntare guejrra en quo su au- 
toridad fué reconocida de una manera 
TOMO TI 13 



esplícita y solemne. Seguidamente des- 
tinó á CedeQo y á otros varios jofea de 
los mismos quo Piar habla intentado 
seducir, para qne con uua columna de 
caballería siguiesen en sn alcanzo y le 
prundieaen. Escribió á todas partes : en- 
vió comisionados por doquiera : í unos 
jefes halagó : do otros (los más temibles 
por cierto y sospechosos) liizo entera oou- 
fianza ; y por fin, oponiendo á tan emi- 
nente peligro una proporcionada forta- 
leza, alentó á sus amigos, Á sus enemigos 
puso miedoy á toóos probó sor digno dol 
puesto qne ocupaba. 

" Esta prudente conducta tuvo el efec- 
to que podia desearse, y Piar, abando- 
nado por todos, 60 fué A Aragua de 
Barcelona, buscando la protección de los 
descontentos adictos á Marino. Gedeflo 
y los comandantes Juan Francisco Sán- 
chez y Juan Antonio Mina, encargados 
de prenderle, lo encontraron en aquella 
población escoltado por un cuerpo uume- 
roso de caballería, ú las órdenes del in- 
trépido Francisco Carmona ; pero ins- 
truido esto de las órdenes del Liberta- 
dor, no hizo resistencia alguna y Piar 
fué luego al punto arrestado y conducido 
& Angostara con todas las atenciones de- 
bidas á su clase y au desgracia. Prin- 
cipiada luego y sustanciada la causa por 
sus tr&mites, se reunió el consejo de 
guerra de Oficiales generales on el alo- 
jamiento del AJmirauce Brion, bu presi- 
dente : eran vocales los generales de bri- 
gada Pedro León Torres y José Antonio 
Anzoátegui, los coroneles José Ucroz y 
José María OarreDo, y los tenientes co- 
roneles Judos Tadeo PiQango y Francisco 
Conde : fiscal el general Garlos Son- 
blette : defensor oí coronel Fernando Ga- 
lludo. El tribunal, se^nn las actas del 
proceso, dio sn sentencia el 15 de Oc- 
tubre de 181?, condenándole unánime- 
mente á muerte, con degradación mili- 
tar, por los crímenes de inobedienoia, 
flodicion, conspiración y deserción. Ei 
Jefe supremo la confirmó en su primera 
parte, no en la segunda, y el día signien- 
to por la tarde y á presencia de todo el 
ejército recibió Piar la muerte cou la 
misma serenidad é intrepidez qne en todo 
tiempo y ocasión había mostrado. 

" Tal fué el desgraciado término á aue 
se vio conducido Piar por au Índole in- 
quieta y soberbia, y por el engreimiento 
do sus servicios, realmente esclarecidos, 
en la guerra de la iudependencia. Su 
muerte, ^or más qne digan algunos 
émulas miserables de Bolívar, qne sa 



I, Google 



han querido convertir en ecos de loe rea- 
listas, fué justa é impuesta legalmente. 
Los hombres que donanciaron á Bolí- 
var BUS proyectos presentando sus car- 
tas, habían servido a sus órdenes, porte- 
necian á su división y eran sus amigos 6 
BDS hechuras ; tales fueron Cedetio y sti 
secretario el teniente coronel José Manuel 
Olivares, Sánchez, el coronel Manuel 
Salcedo j otros : entre los que compusie- 
ron el Consejo de guerra, Brion, bu 
paisano, debia teuer y tenia on efecto por 
el más de un motivo do eimpatia, 6 por 
lo menos de consideración ; Torres y 
Anzo&tegni habían sido aacendidoa por él 
á generales después de la batalla de San 
Fófix : estos, los demaa vocales y el fis- 
cal, eran hombres de verdad, valor y con- 
ciencia, i n capazos de cometer un vil 
asesinato : la ejecución en Sn, fue públi- 
ca, hecha por sns propios soldados j en 
ocasión de ser estos mandados por jefes 
que, como Bermúdcz, no tenian el mas 
pequefio Ínteres en sancionar con su apro- 
bación ó 8H silencio aquel terrible ea- 
carmiento, si hubiera sido injusto," 

£1 Libertador publicó al otro din de 
la muerte de Piar una proclama dirijida 
á los soldados del Ejército Libertador. 

LoB efectos del enérgico proceder del 
LiRERTADOE fuerou grandes, inmediatos 
y saludables & lu República. Las tropas 
se moralizaron, la autoridad quedó mas 
fírme, todo marchó cofi más severa dis- 
ciplina, confesando amigos y enemigos 
que la discordia y las rivalidades habrían 
conducido iuevitublemente loa patriotjis á 
la afrenta dul patíbulo quo Moiillo tenia 
levantado por todas partes. 

(Ao inseríamos por iitconditcente en 
esie Ivgar, la biografía á grandes rasgos 
del General Piar, qne trae por uiia ñola 
al final de la página 489 el tomo \.° de ¡a 
Vida de Bolívar, por el Dr. Larrazd- 
hal, edición (^7 1865.) 



1310. 

' l.v auienticiuad y pbocedghtcia de 
los apltstbs del corosbl juak j03í 
coíí'db sobre el carácter, méritos 
Y servicios del qbseral piar y so- 
bre LO OCUÍtlUDO EX si; CAPILLA Y 
ÚLTIMOS UOUENTOS. 



Carla dirijida á R. Azpuráa. 

SeQor Ramón Azpurúa. 

Presente. 

Caracas, Junio 7 de 1870. 

Estimado soQoryamigo : 

Deseando para usos quo mo convie- 
nen, poner en claro la procedencia de 
la relación sobro tos servicios y muerte 
del seDor General en Jefe Manuel C. 
Piar, quo U. conserva entro los Docu- 
mentos para la Historia del Libertador, 
capero do su bondad se sirva contea- 
tarmo á continuación do esta carta los 
puntos siguientes: 

1." Si Iii relación sobre Í03 servicios 
y mnerto del General Piar que U. con- 
serva, fué adquirida por el aoDor Geno- 
ral Jobo Félix Blanco, 6 por U. 

á." Por quién ajiarece escrita y fir- 
mada In relación citada, qué fecha lle- 
va .y si U. sabe ó recuerda desde cuán- 
do fué entregada al señor General Blan- 
co ó á U. ; y 

3.° Si U relación citada, es escrita 
de la misma letra del que la suscribe co- 
mo autor. 

Disimulo U. la molestia que le pro- 
porciona BU atonto servidor y amigo. 

Elias Landaeia. 



I, Google 



CotUeslacion á la carta anterior. 



Caracas, Junio 7 de 1870. 



Señor Elias LandastA. 



Apreciado sefior mió 7 amigo : 

Siu de tono me á pensar sobre cii¿lsea 
el objeto de la ÍDTestigacíon de TJ. que 
demuestra su atenta carta qno procede, 
tongo el guato de contestarlo. 

La relación, origina!, do los sorvicioe 
y muerte del General Piar (jiie yo con- 
servo y á qno Ü. aludo, fué adquirida 
desde algunos años por el sefior Blan- 
co á quien la facilitó el mismo BeQor 
Conde qne la hi^so de sn lotra y por 
quien está firmada. Tiene la fecha "Ma- 
racaibo 10 de abril do 1839 como di- 
rijida al " Señor F. Z. E."— Este docu- 
mento lo colocó el mismo seDor Blun- 
co en sus trabajos históricos para ¡a obra 
que estoi editando actualmente, y está 
mencionado por 61, ol sefior Blanco, de 
esto modo : 

" Apuntos del Coronel Jnan José Con- 
de, snoalterno dol General Piar y tes- 
tigo presenoial do su ejecución, rclati- 
?08 al carácter, méritos y servicios del 
General, los cuales deben insertarse ou 
mi "Reforma," á continuación do la 
proclama del Libbktador," 

Ahora : me ocnrrc no terminar (K^nf 
esta carta. 

No asiento á la esijoncía qne U. co- 
mo paso pnramente snyo, me hizo esta 
maSana — segunda qno se me ba hecho 
de esto genero, aunque tratándose en 
la primera de otro pasaje de la histo- 
ria — de no publicar tos apuntes del Co- 
ronel Conde, porque no puedo, porque 
DO debo, aunque quisiera suprimir ni 
aun lo mas mínimo de los trabajos que 
el setlor Blanco dejó ordenados para la 
obra confiada á mt bomliría do bien y á 
mi amor á la verdad histórica. 

Ko suprimo ni lo mas insignificante — 
creo no hai allí asunto insignificante— de 
lo de Blanco. Otra cosa será aquello 
con qne yo, continuando la Compila- 
ción, aumente la obra. En este terre- 
no tengo albediío : puedo disponer lo 



que sea conveniente en el coso, j así 
vengo obrando hasta ahora. Cuando he 
adquirido algún dato auténtico que 
es una verdad injííil para la historia á 
tiempo qno es verdad amarga que pue- 
da turbar el reposo y mancuar una fa- 
milia, no lo incluyo. Y en esos apun- 
tes del Coronel Oondo, que contienen 
verdades útiles, no veo punto alguno que 
pueda ni aun indirectamente turbar el 
reposo ni manchar la familia del he- 
roico Piar, para retirarlos de la pabli- 
oacion en el caso do que ellos me ao- 
rrespoudiesen. 

Una parte de la contestación quó doí 
á ü. al comienzo de esta nota, la en- 
contrará corroborada en el lugar corres- 
pondiente cuando vea la luz el tomo 
en que se inserten los Apuntes mencio- 
nados. Allí verá U, que son estos una 
Sieza de las colocadas por ol suHor 
lauco. Lo que yo coloco en esa Com- 
pilación, lo que do olla es recopilación 
o producción mia, se halla marcado con 
un asterisco que va puesto al comienzo 
del título 6 sumario que lleva bajo sn 
número cada pieza. 

Me repito sn afectísimo servidor y 
amigo, 

R. Azpurúa. 



1311. 

EL OAPITATÍ JCASJ03ÉO0IIDE, BDBALTBR- 
SO DBL GEN EEAt PIAR T TESTIGO PBB- 
BEHCíAL DE SU BJEOUCIOM-, BACB ÜKA 
BELACIOH JIIHOOIOSA Y CIR0DN8TAN- 
CIADA DBLCABÍCTBR, UÉRITOS T SSETI- 
ClOa DE SO aüHEEAL T TAUBIBK DE 
TODO LO OCOKBIDO SS 9Ü CAPILLA T 
' ÚLTIUOS U0UBKT03 DE LA TIDA DEL 
BENBUÉRITO HÉROE DE SAN FÉLIX. 

Apuntes del Capitán Conde. 
EL GENERAL PLiR. 

Sefior F. Z. E. 

Maracaybo 10 de Abril de 1839. 
Mni seflor mió : 
Voi á satisfacer & las preguntas qne 



y Google 



me hace V. relativas & los pvincipalea 
hcKjhos do armas del General Mannel 
Piar, y á Su funesta caida en 1817. 
Mejor qTie yo lo harán mnchoa que & 
BU cualidad de testigos proBoncialea unen 
]ft de haber podido, como jeíea, pene- 
trar mna en el fondo de los noontecl- 
mieDtoB políticoa de aquella época en 
que no era yo bíuo un mero Buhalter- 
no. Sin embargo, con la sencillez y 
Teracidftd que acostumbro, diré laa co- 
sas qiiü pasaron cerca de mí hasta el 
din 'ti'iste en que presencié como oficial 
de capilla la ejecución de dicho Gene- 
ral, jiista en mi concepto. Aun tengo 
presente sus últimas palabraB, que tam- 
poco omitiré, pues todo parece intere- 
sante eu nn suceso, de si tan graTC y 
que tanto llamó la ntcnoion on aquella 
época. 

La data, en qnopor informes rcvídi- 
coa sepa vo empozo Piar k ecwir la 
cansa de la Independencia, fné el aOo 
de 1813, como Alférez do Fragata, en 
cnyo grado lo destinó el Gobierno al 
apostadero de Puerto Caballo, pero solo 
llegó á Borburata en los momentos que 
los espaflolcs, presos en el castillo do 
aquella plaza, se sublevaron y so apo- 
dorái-on do ella. En seguida ee dirijió 
ú las Provincias de Cuman& y Barcelo- 
na donde unido con el Coronel Ber- 
nardo Bermíidez (1) y auxiliado por el 
aeflor Manuel do Freytes (2) siguió sir- 
viendo con el carftcter do jefe, y dis- 
tinguiúndoao en combates contra Lahoz, 
MonteTcrdo y otros jefoa ospaDoles. 



(]). Este iné el primer valiente de Cuma- 
nfl, en 1813 tuó hecho prísionero por los 
españoles, y estando enfermo en el Hos- 
pital de Yoguaraparo dormido en su co- 
ma, fué asesinado con mila de veinte pu- 
ñaladas ; asf me lo reflrlú un sargento 
español que contribuyó al asesinato. 

(3). Uno de los primeros pr<5ceres de 
nuestra Independencia en la provincia de 
Barcelona despreciando su fortuna y anti- 
quísimos títulos de nobleza : todo lo sa- 
crifica en loa aras de la Patria. Fué un 
perpetuo predicador de los derechos de] 
hombre en sociedad, y aunque Capitán 
por el Gobierno peninsular y Juez del 
Alto llano nunca perteneoiíJ al ejército, 
contentándose con liacer por su patria 
sacrificios pecuniarios habiendo enrolej en 
~ras~Qlas Libertadoras & sus hijos y es- 
clavos. En 1814 después de ocupada la pln- 



Yo lio víoe i conocerlo sino después 
de la desgraciada brttalla de Aragua do 
Baroelonft en 1814 (3) en qno se reunió 



za de Maturln por Morales le hicieron 
prisionero y entregado al espurio Fer- 
nando Garrigo en el pueblo de Cachlpo 
este le qultt) la vida & lanzosos. 

(8). Piar no concurrió A esta batalla; 
es ella, aunque desgraciada., tan memo- 
rable, que no puedo ménoa que describir- 
la ligeramente por esta nota. 

En esta desastrosa batalla no hubo dis- 
postcioo de linea. El Libehtadob áeeeó 
que el ejército saUese de la vlUa despe- 
rar en la sabana al enemigo, pero el gene- 
ral Francisco Bermftdez insistiú vivamen- 
te en que la defensa se hizieao dentro 
de la misma población protestando que 
él respondía de la victoria. EL General 
Bolívar por una condeso endenoi a A que 
las clrounatanciaa le forzaban especialmen- 
te en aquella Provincia donde so hnbia 
trasladado el teatro de la guerra, contes- 
ta por fln al General Bermfldez i " Bien, 
haga V. lo que quiera." Parece era pre- 
ferible la idea de Bolívar, pues oondaba 
que en campo abierto nos darla la victo- 
ria el valor experimentado del ejército y 
principalmente la caüallería del Coronel 
José Tadeo MonAgos, que acababa de 
vencer en los campos de 9an Diego.— 
Pero reducidos nosotros A la población, 
el enemigo debía como sucedió inutilizar 
loa eafnerzoa de nueatra infantería y ca- 
ballería, A cubierto del bosque que de cer- 
ca nos rodeaba en la villa, y desde el 
cual lograba herimoa sin ser herido.— 
A laa siete do la mañana principiaron 
en el rio Aragua los primeroa fuegos ene- 
migos sostenidos de nuestra parte por los 
subtenientes Agustín Anzoátegui con 40 
hombres y Joaé María Arguindegui con 
80. A las ocho cataba ya todo. el pueblo 
cercado por el ejército 'español al mondo 
do Morales. Nuestra Caballería é Infan- 
tería hacían admirablea pero inútiles es- 
fuerzos de valor, chocando A pecho des- 
cubierto con sus cargas sobre el bosque 
donde tantos prodigaron intitllmente sus 
vidas ; desde allí el enemigo bien & salvo 
nos causaba en los calles mismas una gran 
mortandad. El pavimento del Templo don- 
de recojlamos la multitud de; nuestros he- 
, ridos estaba inundado dej sangre. El Co- 



I, Google 



en Cariaco á el Oeneral José Félix flU 
bas (4) á mediüdos del mismo nfio. Es- 
te lo destinó á ocupur S, CiimanA, y & 
BslTar, con eatn operación, el resto de 
la emigración, llevando á sus órdenes 
como menos de 600 hombres ; con olios 
batió al enemigo mandados por el co- 
mandante Poacualito en el lijero com- 
bato de la Quebrada de loa Frayles, y 
en seguida se aposesionó do Cumaná. 
AU!, como en el espacio de nn mes se 
aumenté sn fuerza liasta mas. do 2,000 
hombres mal armados, pero todos vo- 
luntarios, pnes entonces casi no habia 
un individao que dcjaso do pertenecer A 
uno ú otro partido. 

En vez do babor ciimiilido Piar la 
orden expresa que desde el principio le 
dio Ribas de reunírsele en Alutnrin, 
permaneció on aquella ciudad j dio, 
con esto, motivo a qiio Boves con tri- 
ple fuerza lo aireara y venciera en la 
Sabana del Salado : batalla sangrienta 
en qne pocos escapamos, pues aun des- 
pués de la ación fueron degollados los 
rendidos y los principales emigrados. 



( 

roñe) Job6 Antonio Gorbajal conocido por 
sa extraordinario denuedo con el sobre- 
nombre de Tigre encaramado, cayO he- 
rido de muerte como it las doce del dia. 
Comunmente loauejaba las riendas del 
caballo con la boca, mióutraa con itmbaB 
manos, osaba ya, de una, ya de dos laJi- 
las, en cny& arma sobresalia & todos en 
el ejército. Ya herido y sentado en el sne- 
lo, pudo todavía dar muerte A dos ene- 
migos que quisieron acabarle de matar. 
Entúncea, después ya de cinco horas de 
batalla contra un enemigo raSs numero- 
so y que ni Uegd por eso & salir del 
Bosque, conooiendo sin duda BOLírAR que 
era Intitll tanto saorlñclo, se retiro con 
algunos que siguieron luego por el ca- 
mino de Barcelona. Continu<l Bermñdez 
basta los 2 il tres de la tarde en qne des- 
pués de actos del más denodado y cons- 
tante valor, se retiró también por el ca- 
mino de UaturiQ. Fué oaal total la des- 
tmccion del ejército, y Morales al ocapar 
la Tilla, hizo degollar il todos los heridos 
y mnohos mas de los prisioneros y emi- 
grados. 

(4). El fin trájico de este impertérrito 
oandillo de nuestra Independencia, es de- 
m asiado notorio; pero tengo un placer en 
recordarle á, U. al héroe, de Niquitao y 
Tencedor de Boves en Úrica. 



Después nada mas supo del General 
Piar hasta el aOo de 1816, en que él 
y el General Pedro Maria Freytee (5) 
se reunieron en Barcelona con sus tro- 
pas traídas do la provincia de Cumaná, 
á la división de los Generales Mao 
Gregor, Carlos Soiibletto y José Tadeo 
MoníígMS, triunfantes estos on las jor- 
nadas de Quebrada-honda contra Quedo; 
eu Chaguaramas contra varias compa- 
ñías expedicionarias y cu Alacrán con- 
tra el segundo López. 

Keunídos ya Piar y Freytos (\ los di- 
chos tres Generales, dieron I» memora- 
ble Batalla del Juncal de Barcelona en 
28 (le Setiembre do 181G. Diré lo qne 
recuerdo do sus pormenores. 

Como á los siete ú ocho de la maña- 
na entré en linea el ejército republi- 
cano. El ala derecha so compouia do 
una división de infantería y dos piezas 
de artilloria al mando de los Generales 
Mao Gregor y Soubletto y varios escua- 
drones de caballeríii ü las órdenes dol Ge- 
neral Tiidco MonAgus. La izquierda cons- 
taba do la iufuntcría y caballería de 
Cumauli mandadas por loa Generales 
Freytos y Piar. 

El ejército enemigo &, las órdenes del 
General Francisco Tomas Morales, situa- 
do al principio de la Sabana con direc- 
ción í\ Barcelona, tenia stis nances cu- 
biertos por nlgniios miitorralos, y estaba 
dividido ou tres columnas cuyo total 
seria de 000 de infantería y mas- de 
300 de caballería, fuerza inferior A la 
nuestra. £1 ala derecha do ellos era man- 
dada por los Comandantes Roseto y Alejo; 
la izquierda por los Capitanes Tomas 
Garcja (expedicionario) y Narciso Ló- 
pez, T el centro, que hacía de reserva, 
por el Capitán Juan Boiialdoa ; la es- 
palda de BU linea estaba bien cubierta 
por una pequeDa altura de tupidos ár- 
boles y al pié nn pantano quo impedía 



(Q). Era natural de Barcelona y de gran 
fortuna; todo lo aaerlflcd por la patria; 
los espcüüoles le hicieron prisionero en 1817, 
en la casa fuerte de Barcelona, en donde 
estaba mandando en Jefe. Mal herido, lo 
trasladaron & Caracas en ol julamo ^o 
y le fusilaron en la plaza pública cosí ya 
muerto & causa de las mismos heridas 
ya gangrenadas. También, fué fusilado 
junto con él, el sereno Coronel Estanis- 
lao Ribas. 



I, Google 



. 103 ■ 



cualquiera mBtiiobrn de Caballería. La ar- 
tillería republicana principió el fnego 
con buen siioeso eobre la izquierda y 
. reserva de los enemigos, pero su ala de- 
renha hizo replegar la división de Piar 
y Freytea. Entre tanto, nuestra clereeha 
avanzaba á posos lentos restableciendo 
siempre sn alineamiento, y sosteniendo 
sns fuegos de Cazüdorea y artillería. 

Fué voz pública, qne entonces, lia- 
bieiido observado Mac Gregor la venta- 
Ja que el enemigo iba adquiriendo so- 
bre nuestra izquierda, tomó la bandera 
del Batallón de honor, y dijo : "Solda- 
dos, avanzar á la bayoneta, vencer ó 
morir." Al propio tiempo avanzó tam- 
bién con denuedo el Genera! Monágas 
con su caballería sobre el flanco izquier- 
do enemigo, penetró su centro y" pasó 
Inego (l obrar k espaldas do la caballe- 
ría del Comandante Alejo, previa la dia- 
posioion de au infantería, con lo que 
fu6 -precisado este á suspender la peree- 
oucion en que llevaba el ala de Freytes 
y Piar ; y esto fué causa de la comple- 
ta derrota del enemigo en la cualmu- 
rió de parte de ellos el Comandante N". 
Rósete y pagó en este glorioso campo 
laa atrooidadea que cometió contra los 
independientes en lo3 años de 1812, 1813 
y 1814. (6) 

La batalla del Juncal, aunque monoa 
sangrienta que la del Alacrán, causó mas 
impresión & los españoles y mas nom- 
braditt & los repuBlicauos. 

Después do esta memorable jornada, 
el General Piar prefirió emprehonder sobro 
Guayauaj opinión que prevaleció entre to- 
dos los orientales. El ejército le siguió 
& aquella provincia y se separaron loa 
Generales Soubletto y blac Gregor quo 
opinaban por que se obniáo sobro la de 
Canicas. 

Kombrados jefes de la provincia do 



(6). Este es aquel Roseta que, reoonve- 
aido poT B<3Tea de haber perdido el ejtir- 
oÍt« dol re^ en la enorme derrota que le 
did el i^eneral José Félix Ribos en la ea- 
baoa de Ocumare en 18U, contestó : "No 
señor, yo no he perdido el ejército sino 
Monteverde, Cogigal y Ceballos en tas jor- 
. nadas de Bírbula, loa Trincheras y Arau- 
re donde haa hecho perecer á todos los 
españoles ; pero yo iá quiénes he hecho 
matar? & criollos con criollos : fíe nues- 
tros enemigos los menos. 



Barcelona los Generales Freytes yMo- 
niigas, mientras el General Zaraza (7) 
obraba sobre la de Caracas, contijiuó el 
ejército al mando de Piar á Aragua 

Lde allí fi San Diego de Cabrutioa. 
isminnido por una gran deserción se 
apresuraron los jefes a pasar el Orino- 
co y á reunirse en PtiebUto-mieoa k la 
división del Getieral Manuel Cedetlo y 
Coronel José Manuel Olivares. En efec- 
to, se hizo ol paso del rio como con 
mil hombres de todas armas (8) y reu- 
nidos ambos Generales combinaron el 
plan de oonpar la plaza do Angostura; 
pero fué preciso diferir su ejecución 
para cuando las bajadas de las agnas 
permitiesen el paso del Cuura. Esta inac- 
ción en ánimos, acostumbrados A un 
continuo y activo movimiento, dio lugar 
k disgustos entre los jefes y oficiales; 
muchos de los cuales sentían ya haber 
seguido á Fiar. Cun tal, motivo se reu- 
nía una Junta de Guerra, on que la 
mayoría se decidió por seguir en la 
empresa sobre Quayaua, Contribuyó mu- 
cho & este aonerdo la influencia del 
Coronel José Antonio Auzoategui ma- 



(7). Este General fué el mejor guerílle- 
ro ooaocido ea nuestra santa lucha ; siem- 
pre humano, siempre subordinado, aleinpre 
honrado, murió pobremente ea Carados en 
1833 y Bs le hizo un pomposo entierro con 
los honores de an grado. 

(S). Entre ellos recuerdo á los Jefes y 
Oflolales siguientes : loa Coroneles Uiguel 
Borras, de Volenola; Fronoiseo da Paula 
Alcántara y Estanislao RCbos, de Cariaos; 
Francisco Beles, de la N. Granada ; José 
Antonio Auzoategui, de Barcelona ; Julián 
Uontesdeooa y Pedro León Torres, da 
Carora; José Dcros, de Santa Marta; Fer- 
nando Goiindo, de CarAcos ; José M&rfa 
Chipio, de TrujUlo ; Bartolomé Salom, da 
Puerto Cabello ; Juan José Liendo, de Ca' 
rácas; (a) loa Comandantes Gavino Uar- 
ttnez, de Barcelona ; Juan Francisco Sán- 
chez, de Cardcas ; Rafael Rodríguez, (alias 
cabeza de gato) de Carora: Ramón Se- 
gara, de San Felipe el fuerte ; Joaquín 
Pe5a, da CnmanA; y JoséUontes, de Car- 
tagena de Indias. Sargentos mayores : Jo- 
sé Uorales, de Caracas ; Uanuel MarHnez, 

(a). Fué el Jefe del Batallón la Conquis- 
to, cubierto de gloria en la Batalla de Son 
Félix: mariil eú Car&cas en Enero da 
1887. 



y Google 



yor Qeiioral del ejército. (W) Quedaron 
descontentos algunos jofea y oficiales <|ue 
se separaron y & su ejemplo también 
algunos de tropa. 

En fin de Diciembre del mismo aOo IG 
se puso en marcha el ejército hasta oii- 
lias del Caura donde nos detuvimos has- 
ta lograr la construcción de dos curiiiraa 
parn pasar oí rio. Estaban ya del lado 
opuesto loa enemigos, constantes de dos 
compañías del rejimiento espaflol de Bar- 
bastro, y otras dos compañías de morenos, 
bien parapetados en tierra. Tenían tam- 
bién en el rio cuatro flecheras bien arma- 
das y tripuladas. 

Por la noche el valiente comandante 
do marina Francisco Rodrigoez (Alias ca- 
beza de gato) (10) pasó con tres hombrea 
eecojidoe en una curiarlta ijue la casuali- 
dad proporcionó, sorprendió nun avanza- 
da del flanco izquierdo enemigo y logró 
con esto traerse una gran curiara matan- 
do nno de los enemigos y conduciendo 
consigo el otro. 



de Cartagena; Brano Torres, de Garora; 
Gfrajano mayor, Servellon Urbioa, de Ca- 
rdias ; Capitán mayor, Juan de Dios Mon- 
lon, de la Victoria ; y Miguel Zegarro, de 
TruJlUo; los Capitanes, Juan Muñoz, de 
Mompox; Rafael Zameta y Josd aabriel 
Lugo, de San Felipe el fuerte ; Joan de 
Dios llórales, de la Chiaira ; (b) Podro 
Cadenas, de CanCoas ; Francisco Torres, de 
Carora; Joaqoin Moreno, de Angostura; 
José María Landaeto, de Caracas ; Juan 
Antonio Camero, de Cartagena da Indias; 
Valentín Oarcfa, de CumanA; Pedro Ma- 
rín, de Calabozo ; y Moonel Salcedo, de la 
Victoria. 

(b). Fusilado por los Españoles en su 
mismo palé en 1818 & cansa de haber caldo 
prisionero en acción de guerra ; dieese que 
fué admirable la entereza oon que marolió 
al patfbolo este mdrtir de la Patria. 

(H). Murió de una cruel fiebre en la 
ciudad de Pamplona de la K. Granada en 
Noviembre de 1819: su pérdida cansd en el 
ejército an sentimiento general, y A su 
memoria el Lebbhtador día á la columna 
Brloeüo el nombre de este Joven General 
qne conserrd hasta su defección en 188^. 

(10). Obtuvo el grado de Capitán dé 
Kavfo y así como era valiente y emprende- 
dor también era prddigo, se vid «n alguna 



Al siguiente dia, como á las dos de la 
tarde, á presencia de los enemigos, echa- 
mos nuestras dos curiaias al agnn, de las 
cuales una so inutilizó en el acto, pero 
fué ventajosamente suplida por la que 
acabábamos de captnrnr. En ambas se 
embarcaron dos piquetes de infantería 
al mando de los capitanes Valentín Gar- 
cía y Josó Maria Landaeta, pnrn hacer 
rio arriba el desembaico y obrar sobre 
la izquierda del enemigo. Hacíamos en- 
tre tanto algunos tiros de cañou, y al 
mismo tiempo se arrojó al río con puDal 
on boca v lanza en mauo un escuadrón 
de caballería, y el General Ccdetto & la 
cabeza con direocíon al paso real donde 
estaban las flecheras enemigas. 

Pero tanto estas como las tropas de 
tierra después de haber hecho algunos 
tiros de canon hu3'oron vergonzosamente 
como sorprendidos á vista do tal arrojo. 
Su ¡iifautería continuó hasta Angostura, 
y las flecheras se coutentaron con obser- 
var durante los cuatro dias en que hacía- 
mos el memorable pasaje del Caura. Es- 
te hecho está casi olvidado aunque tan 
glorioso paralas armas republicanas y de 
lán importantes resultados en la guerra de 
la independencia. 

Sin mas oposición llegamos al frente 
de Angostura, y se puso en obra ol 
atrevido plan do ocupar la plaza por asal- 
to, 

DisjiÚEose que llamasen la atención del 
enemigo loa Córemelos Pedro León To- 
rres (11) por la batería número 2." y Jo- 
sí Miiria Chipia por el atrincberamien- 
to de la alameda con cien hombres cada 
nno. Entre tanto el sereno y laborioso 
coronel Bartolomó Snlom fué destinado 
con poco mas do doscientos hombres para 
dar el ataque principal por el atriuchera- 
miento de Forroseco. El resto del Ejér- 
cito quedó de reserva al pió del Cerro del 
Samuro frente al reducto enemigo con 
los Qeneralps Piar y Cedello y el E. M. 
La noche estaba hiimeda y tenebrosa, ni 
unos á otros nos mirábamos. A las doce 
nos pnsÍQios en movimiento pero el ene- 
migo sin duda advertido de ello por sn 
espionaje y por el ladrido de algunos pe- 



miseria y no pudiendo sobrellevarla ae 
suicidó en su mismo país en 1.33 

(11). Ikíurid en el pueblo de VaeoangniS, 
provincia de Pasto, de resultas de las be- 
ridas que recibió en la Batalla de Bombo- 
na en 1S33. 



y Google 



tros, rompió el primeio con fuegos tío 
Artillería y moaqncteríii en toda la cor- 
tina, baterías y buq;ieB de Guerra, cnya 
luz igualaba casi 6. la del medio din. En 
tan malograda empresa perdimos mas do 
setenta do tropa qne perecieron trcpnndo- 
impávidos los fosos y atrinchei'amietitos 
de Ferroseco murieron también los va- 
lientes Comandantes Joaquín Petla y Ca- 
pitán Pedro Cadenas, muchos nos salva- 
mos de ser fusilados unos á otros á favor 
de las voces papdon y queso que era la se- 
na y contraseOa. Mns afortunado el Co- 
ronel Pedro León Torres, pudo sorpre- 
hender loa enemigos del número 3." y ocu- 
par esta batería pero al dar parte para que 
la reserva le ausiliase, el enemigo desem- 
barazado do su principal atención lo obli- 
f6 con los fuegos del reducto á retirarse. 
In fin, cada uno por dondo pudo se in- 
corporó á la reserva. 

Al signientü día después de recojidos 
algunos beridos, nos retiramos al sitio 
del Juncal, legua v media de la plazn. 
Piar dispuso por orden general que el 
Coronel Salom y los dcmss oficiales que 
asistieron al asalto llevasen en el pecho 
de sus casacas pendientes de una cinta 
roja el mote distintivo "Valor y fortuna 
eu Perroseco, en 1817."' 

No era posible esta tentativa: la inac- 
cioD debia desmoralizar al oiórcito, y el 
interés con que en él se supo In aproxima- 
ción d^l General BOLfVdit á Barcelona 
hacia temer que muchos se separasen para 
incorporürsele, como eu parte sncedió. 
Dispusieron pues, Piar y los demás Jcfe^, 
ocnpai' las Hiaiones del Csroni, mientras 
el General Cedeflo continuase con la ma- 
yor parte do la caballería al frente de 
Angostura. Asi se realizó al pronto y 
con el mejor sucoso. (13) Nos apoderamos 
de la parte oriental ó bajo Orinoco, y 
cayeron en nuestro podor 32 capuclúnos 



(12). En el tránsito se reciblí} con ge- 
neral entusiasmo una carta del General 
Bolívar en que elogiaba, nuestros progre- 
sos y nos titulaba bravos de los bravos 
de Venezuela ofreciendo que pronto esta- 
ría con nosotros á participar de nuestros 
trabajos marciales. Eu la noche del dia 
BlguJente el Comandante Ramón Segura 
con su escuadrón se separó diiigiándose 
A oontinuar sus servicios á Barcelona.— 
Este Jefe muriO siendo Coronel en OarA' 
cas en 1831 .de una fiebre nerviosa ó ce- 
rebral. 



ó misioneros catalanes aborrecidos do Jos 

indígenas. 

Establecimos ol cuartel general eu 
Upata villa central de las Misiones, y muy 
afectos sus vecinos á la causa de ia inde- 
pendencia ; allí abundamos ya cu recursos 
de hombres aunque indígenas, caballos y 
ganado. 

Constaba ya nuestra infantería de algo 
mas de 600 hombres, conservando sus 
primitivos nombres los batallones Guardia 
de honor de S. E el Jefe Supremo, Con- 
quista y Barlovenlo. Teníamos un sobran- 
te do 200 fusiles con que armümos á la 
recluta indígena misionera, y todavía 
para una parte de estos tuvimos que cons- 
truir lanzas á toda prisa. Los eusefiába- 
moe íi un tiempo el ejercicio militar y la 
parte necesaria del habla espaDola que la 

Solítica astuta de los santos misioneros 
ts tenían como vedada. 

El ejército se trasladó d San Félix como 

[lunto mas inmediato á las fortalezas de 
a baja Guayaoa, sostituyendo los misio- 
neros en cada pueblo coa Jefes militares 
para ol apresto de recursos. 

Nuestro ardor marcial que con ol repo- 
Eo do tres meses en las fusiones parecia 
desalentarse, se ronnimó vivamente con' 
la noticia do haber venido A Angostura el 
Bi'igadier eapaflol Don Miguel de la To- 
rro con una fuerte División orgulloea de 
sus triunfos adquiridos on la N. G-, 
Cuando después supimos que la mis- 
ma División acorcíindose habia llegado 
á las fortalezas. , de la baja Guayana, sali- 
mos por dos dins á la sabsna de maüana y 
tarde á esperarlos para el combate. AI 
fin aparecieron como !v las dos de la última 
tardo en que el Brigadier la Torro nos 
presentó su ejúrcíto mas fuerte que ol 
nuestro, así por su núnioro como por su 
disciplina y buen armamento, constante 
de 1.700 combatientes de lucidas armas, 
dividido en tres masas de columnas cerra- 
das, y guarnecidos sus costados con caza- 
dores y caballería de Artillería volante. 

El nuestro era de 1.300 con algo ménoa 
de 700 fusiles on mal ostado. Para dar 

mas extensión & nuestra linea so colocaron 
en segunda fila h los indios lanzeros. 
Reconocidas perfectamente por nuestros 
Jefes aquellas tres masas, Piar resolvió* 
con ellos contramarohar para formar la 
línea de batalla en un bajo á inmediacio- 
nes del pueblo donde á nuestra derecha 
quedase bien cubierta por nn morichal 
espeso- y fangoso, Pero ni empezar con 



I, Google 



este fin á desplegar nnostm mnBa, cambió 
Piar de opinión mandatido qiio por el 
flanco iznaierdo marchase moa á establecer 
la linea a la falda de ana pequeña altura 
por temor de que ae apoderara de ella el 
enemigo. 

Esto, quo conoció siu dndii nuestra iu- 
certidiimbro al emprender el nuevo y 
íalso movimiento, no nos diú tiempo de 
terminarlo, y continuó sobre nosotros & 
paso de ataque y arma & dieerecio» como 
con intoncion do pasar y rL'|>;iwir nuestrn 
sencilla linea. Xa S tiro do pistola y 
cuando tal voz ol enemigo nos creía en 
retirada sin tiempo para aguardar orden 
del jefo principal, se dio la siguiente 
voz por el coronel Jos6 María (Jliipia, 
Comandante del batallón do Barlovento 
que iba con la cabeza {\ Iii izquierda. 
"Alto, frente, ii]inear";yá cato conti- 
nuó el Capitán con grado de Teniente 
Coronel José María Laudueta que ana- 
dió : " Fuc¡/o á la bai/oiwlii" Pronun- 
ciarse estas voces, dar fronte toda la li- 
nca eimultáueamonte siguiendo el movi- 
miento de la izquierda, descargar el qno 
pudo sn fusil y acometer á punta de 
bayoneta, fué todo la obra del momento 
y la pronta inspiración del valor, qne 
prevaleció solo en esta vez, como en tan- 
tos otros, sobre el numero y la disciplina 
de los enemigos. 

Ya no se oyó mas tiros que los que ellos 
solían hacer en bu retirada y las voces de 
"firme C'acJiCri" con que Ceruti, Jofe del 
E, M. y de la plaz.i do AngosMira, logró 
todavía consorvarlos eu alguu orden, 
mientras qno loa nuestros seguían al pri- 
mer ímpetu con que al fin los pusioroii 
en completa derrota, haciéndoles la mas 
horrible mortandad. Solo ae salvó el 
Brigadier la Torre con diez individuos 
mas, dejando en el campo 780 cndavores, 
y el resto prisionero. Fné perseguido 
Iiaata el Pto. do las Tablas por un pi- 
qneto de caballería mandado por el Ca- 
pitán Juau Antonio Mina (13) Por 
nuestra parto perdimos solo diez de tro- 
pa, al impávido José Maria Chipia y al 
intrépido y denodado Capitau José María 
Landacta ; siendo notable que perecio- 



(13). Muñó en el Sur de la extinguiJa 
Colombia del mal de viruelas ; era valient« 
como el temple del acero : Iiacia mucho 
alarde de sn valentía por lo que no era 
muí bien querido ; pero tenia la mejor 
cualidad de soldado que era ser muí su- 
bordinado. 

Tomo ti U 



ron catOB dos uuicoa Jefes tos mismos 
que en el caso mas inminente em- . 
poGaron la batalla con las voces de mando 
notadas arriba. 

Fueron al mismo tiempo heridos el 
Capitán Joaquín Moreno y Zé de tropa. 
Solo so perdonaron á los Americanos 
quienes fuuron incorporados al ejér- 
cito. 

Edte trinnfo nos diú hombres, muni- 
ciones, armas, vestuarios y dinero. 

Al dia siguiente después de hechos los 
honores funebrca al Coronel Chipia y 
Comandante Landaeta, fueron por orden 
general dados ¿ reconocer como genera- 
fes de Brigada los Coronóles Pedro León 
Torres y José Antonio Anzoategui y otros 
mas í mayores grados proviniéndose por 
ella también que los jefes, oliuiales y 
tropa llovasen en el brazo derecho un es- 
cudo orlado de laureles v en su centro 
esta inscripción, "Laureles tomados en 
el campo de San Félix el 11 do Abril de 
1817. " 

Hasta aquí los hechos triunfales del Ue- 
neral Piar. Pasaré con disgusto á log 
que ocaeionaroo su desgracia : pero antea 
recordaré algunos rasgos de su carácter 
y fiaonomia. Era natural de la Isla de 
Curazao y educado en Caracas ; de regu- 
lar estatura, ojos azules, barbilampiño y 
su tez algo rosada; de imaginación é in- 
genio vivo ; su edad como de treinta y 
ocho á cuarenta aüos. Valiente y em- 
preheodedor, pero poco aplicado á la 
disciplina militar : fuerte en sns opinio- 
nes, en que siempre quería prevalecer : 
loa trasportes de su genio le nacían fre- 
cuentemente reprender con acrimonia ; 
poro fácil luego en apaciguarse, llegan- 
do A veces hasta pedir perdón al subal- 
terno á quien creyó ofenderlo : era tam- 
bién sincero, afable y cortes eu aus mo- 
dales. Solía entretenerse con algunas 
obras do historia. Era afortunado & la 
par que valiente. Solo una voz, que yo 
sepa, fué derrotado en Cumaná. 

El general BoLÍTAR, como habia ofre- 
cido, se nos presentó ii mediados de 
aquel afio, 181?, en la Sabana de An- 
gostura frente á esta importante plaza, 
en qno fné reconocido por Piar con el 
titulo común, que ontóaoea se -le daba, 
de Jsfe Supremo. 

Sn primer paso fué aprobar todos los 
ascensos y condecoraciones militares acor- 
dadas por Piar, y confirmó í esto el 



y Google 



carácter do General en jefe. En Begul- 
da marchó con tjl á el Gunrtel Oeaeral 
lie San Félis, y dejó eosteniendo el si- 
tio de la pla7.fl, de Angostura á log Ge- 
nerales Fr.inciaco Bermiidez, íli) Tomas 
Montilla y Manuel CedeOo, (15) el Co- 
ronel Frenciaco de Paula Santander, 
Snb-jefe entonces del E. M. J. y no 
estoi cierto do si también el General 
Carlos Soublette. 

El trinnfo do 8nn Feli:¿ atrajo íi la 
proTincia de Guayana casi á todos nues- 
tros hombrea prominentes, escopto los 
Generales Monagas, MariQo, Zaraza, Froy- 
tes y Rójfts. (16) 

A pocos dias de esto, Piar unido ú 
Bolívar, se separó de este no sé con 
onÉ pretexto, y se dirijió íí la villa de 
Upata. Allí principió con pnblicidad 
á hablar ignominioBamonte de! Libeb- 
lADOR, y eéto habiéndolo sabido en Ca- 
sacoima donde se hnbia traslado el Cuar- 
tel General, lo escribió una carta amis- 
tosa llamándolo á ocupar su lugar pues 
lo consideraba como el segundo Jefe 
del Ejército Libertador ; pero su contes- 
tación fué eyasiva. 

En este intermedio 1» plaza de Angos- 
tura fué oTocnada por los españoles 
y ocupada por la división de CedeDo y 
Bcrmudez, También Piar entró después 
en ella con siniestros designios, pues 
principió á Bedncir á varios jefas para 
que desconociesen ]u autoridad del Jefo 
Supremo. Al saberlo éste por cartas de 
los mismos á quienes trataba de sedu- 
cir, !e ordenó do oficio so presentase 
en svi Cuartel General, poro Piar le de- 
sobedeció BÍ^niendo siempre en su plan 
de conspiración. Comisionó entonces el 
General Bolívati al Capitán Joaquín 
Moreno (17) para qno con su compaBia 
marchase a Angostura, aprehendiese á. 
Piar y lo condujese al Cuartel General, 



(14). Todos en Venezuela saben el fin 
trágico de este valiente general. 

(15). Manuel Cede&o murió el H de Junio 
de 1831 en la memorable batalla de Cara- 
bobo ; recuerdo de nuevo al bravo de los 
bravos de Venezuela. 

(10). Unrid en la Ciudad de Cuuianil i 
causa de la gnerra civil eu 1.8 y fué uno 
de los. caudillos de Uaturiu, 

(17). Unrió ahogado en el rio de Orino- 
co el de Marzo de 1834 siendo primer Co- 
mandante y Jefe de la Fortaleza de la baja 
Qnayano, 



106 — 

con ctiyo fin ofició tnmbieu á los Ge- 
nerales Bérmúdez y Cedeflo. 

Instruido Piar de tal disposición, por 
algún amigo secreto, se puso en salvo 
dirigicnduso al otro lado del Orinoco. 
£1 Jefe Supremo dio nneva comisión 
para perseguirlo y aprehenderlo al Ge- 
neral Manuel Cedeflo acompasado de 
los Comandantes Juan Francisco Sün- 
ohez y Juan Antonio Mina con un es- 
cuadrón do carabineros. Ya liabia lle- 
gado el General Piar t Matnrin, donde 
se puso de acuerdo sobro sus ideas so- 
diciosas con otros jefes y algunos ofi- 
ciales que no ea oportuno recordar. La 
orden de prisión comprendió también 
& otro Jefe principal, que la evadió. 
Piar fué alcanzado en Aragua de Cuma- 
uá donde tonta ya é, au devoción un 
cuerpo considerable de caballería man- 
dado por el intrépido Comandante Fran- 
cisco Carmena, natural de Cumauñ. Di- 
rigióse á la habitación do Piar el Ge- 
neral Ccdeüo y con sn tono natural y 
airo resucito, le dice : 

— " Compañero, vengo á buscarlo & V. 
de orden del Jefe Supremo." 

Piar le contestó : 

— " Kada tiene que hacer conmigo ol 
Jefe Supremo de cata tierra. ' ' 

Cedeflo entonces dirijiéndose al oficial 
ayudante de campo de Piar, le dijo : 

— "Teniente, mande V. á ensillarle 
la muía al General" ; pero aquel le res- 
pondió r 

— "No quiero; yo no obedezco siao á 
mi General Piar." 

Eutóncea Cedeflo dio al Touicute un 
golpe de sabio mancándolo totalmente 
el brazo izquierdo. Llega á la sazón 
el Comandante Carmoaa con au caballe- 
ria, máudale á hacer alto y alinearse al 
frente de la casa,- pero el Comandante 
Sánchez al advertir esta operación, sale 
precipitadamente do la sala y dice á 
Carmena : 

— "Oorapaflero, qué va V. á hacer? 
Ko creo a V. capaz de ser cansa de 
que la sangre nuestra so derrame por 
un delincuente como lo es el General 
Piar : él ha sido mandado á arreatar de 
orden del Jefe Supremo & quien no 
dudo obedecerá V." 

A tan sencillo y enérgico razonamien- 
to contestó Carmona : 



I, Google 



— 107 — 



— " Sí el General Piaf es delinoneii- 
te y debe responder al Gobierno, nada 

tengo qne hacer por él : Escuadronea : 
por grupos do i'i cimtro, columna á la 
derecha." 

Tal cnal lo escribo, mo lo re6rló en 
aquella ocasión el Comandante Silncltez 
j asimiemo ee dijo entonces con bas- 
tante generalidad. Piar fué conducido 
ein priaiones li la capital de Angostu- 
ra. Bolívar ascendió á OedcDo á Qo-, 
neral de División, á Sánchez y Carmo- 
na ft Ooroneles, y íi Mina ¡i la efecti- 
vidad do Teniente Coronel ó lo que ea 
lo mismo íl Primer Comandante. Prin- 
cipiada Inego y substanciada )a causa 
Sor suB trAmites se reunió el Consejo 
e Guerra y Oficiales Generales en la 
casa nlojamicnto del Almirante Litis 
Brion, presidido por éste, y do jaeces 
los Generales de Bi'igada Pedro León 
Torres y José Antonio Anzoátegui, Co- 
roneles José Ucróa y José alaria Carre- 
Ilo, y loa Primeros Comandantes Jíidfis 
Tadeo Pi&ango y Francisco Conde. Fis- 
cal General Carlos Soablctto, Defensor 
Coronel Fernando Galindo y Secreta- 
rio, Capitau José Ignacio Pulido. Es- 
te tribunal, según las actas del proce- 
so dio su sentencia en 15 do Octnbre 
de ISl?, condenándole anánimemento A 
muerte con degradación, por los crí- 
menes do innbediehcin, sedición, cons- 
piración y deserción. El Jefe Supremo 
confirmó la sentencia poro sin degi'a- 
dacion, y seDaló para la ejecución el 
dia siguiente A las 5 de hi tjirde y i\ 
presencia de todo el ejercito. 

Como A las 4 de la tardo del di¡i do 
la sentencia me dijo el Genorul Piar : 

— " Capitán : oné ha opinado V. sobre 
mi ornan, Baldi'é nicn f> mal ?" 

— " ^nda mi General puedo opinar 
de ella por no estar instruido del pro- 
ceso.'' 

—"Ha recibido V.," añadió, " nuom 
érdenes sobre la seguridad de mi perso- 
na, pnes parece haber oído reforzar la 
guardia." 

En efecto, así era, pero para no in- 
quietarlo inútilmente, le contesté : que 
era solo el releyó de an cabo y dos 
Boldadoa qne se habían enfermado. 

— "Es insoportable el calor, continuó, 
hagamos una sangría." 

Se la hice, la bebió, y se acostó lue- 



go á dormir basta las 5 y media en qne 
fe trajeron la comida. Lo desperté J 
cuando estAbamos en la mesa me pre- 
guntó : 

—"¿Ha sabido V. si el Oonsejo ha 
terminado ? " 

— " No lo sé, contesté, porque nadie 
ha venido aquí." 

— "¿ Ni el Coronel Galindo ? " 

— "Tampoco." 

— "Estoi con na pooo de onidado, 
volvió á decir, confío sin ombargo en 
Brion y también en Torres y Anzoá- 
tegui. ¿ No son ellos dos hechuras mias ? 
Su tio de V. me merece un buen con- 
cepto; Galindo debe interesarme roncho 
en hacer valer su defensa; le nombré 
mi defensor porque es mi enemigo, V. 
sabe el motivo desde Upata. Ha traba- 
judo la defensa A. medida de mi deseo, 
y se ompeflará con el Jefe Supremo, 
que creo es su pariente piira que no se 
la desairen." 

En efecto el Coronel Galindo tomó íi 
su favor el mas ingenioso y decidido 
interés. (18) Piar casi nada comió, pues 
tomó solo tres tazas de café. Como á 
las ocho de la noohe me preguntó si 
nada había sabido del resultado del Con- 
sejo, y al contestarle, "no seflor, nuda 
sé," dijo : 

— "¡ Oh ! nada sabe V,, vaya, qne es 
Y, un excelente oficial de guardia ; pre- 
pare V. otra sangría, que la hace per- 
fectamente." 

La preparé, la tomamos juntos, se 
acostó en la hamaca y quedó en un pro- 
fundo sueSo sin despertar en toda la 
noche. Como á las 10 vino el Coman- 
dante Diego Ibarraconla orden queme 
comunicó de acompañarme y la adver- 
tencia do que yo debia responder con mi 
TÍda de la seguridad del preso. 

— "Duerme tu, Diego, le dije, que yo 
vigilaré sobre los dos y por los dos." 

— " A las seis de la mañana se levantó 
Piar, y al sentirlo yo paseAndose entré & 
saludarlo." 

13 Capitán Conde, me 



(18), Murió en el rincón de los Toros »n 
1818 cuando el segundo López sorprendió 
nuestro ejército en aquel punto. 



I, Google 



— 103 ■ 



contestó «T uo hacemos eangrla? " mien- 
tras j'o la hacia me preguntó otra vez por 
el Corone! Galindo estraünndo no hubie- 
se venido á instruirlo de «Igo. También 
deseó otra vez saber de mí si el Consejo 
Be hubiu termloado el día anterior, le in- 
formé entonces one sí y que pronto ven- 
drían ya á notiiiciirle la sentencia pero 
que ignoraba cuAl fuese." 

— "No creo, contiunó, que me fusilen, 
me expatriarán, har&n mas, me proscribi- 
rán, en ño, bebamos la sangría y sirvaiios 
de refresco." 

— " El Caplttm José Ignacio Pulido se- 
cretario de la causa estaba en el zaguán 
prevenido por mí, esperando que k bflbie- 
se: entra luego, y le manifiesta que venia 
á instrnirle de la sentencia por hallarse 
enfermo el fiscal. (19)" 

— " Ee bucua ó adversa? " preguntó, y 
al contestarle Pulido "no es moy oueno, 
dio muestras de una inmutación dicien- 
do: "y cómo lio de recibirla?"..., 

"Hincado". . — "¿hincado?" Se arrodilló 
ftl mismo tiempo y advertí al alargarle la 
mano que su cuerpo todo estoba sobrecoji- 
do de lina viva afectación. Ai acn- 
hársele de leer la sentencia, so levantó 
apoyado de mi muño, y con una especie 
de frenesí empezó í gritar por toda la sa- 
la, "inocente, iuocentfi, inocente!" Se 
rasgó la camisa y arrojó ol lente que usaba 
de costumbre ul cuello. Al arrojarse cu 
seguida (i la hamaca cayó en tierra. Lo 
levantó y le dijo entonces acomodándolo 
en la hamaca: "¿qué es oso. General, 
ha olvidado V. quién es ? El hombre ha 
nacido para morir sea cual fuere el modo 
que la suerte le depare, üouíormémouos 
pues." Cerró sus ojos, y quedó inmóvil 
como en una especie de sopor. Después 
demedia hora so levantó y me dijo: "Ca- 
pitán Conde, no croa V. y aun manifieste 
a todo el (jne se lo pregunte, que eso que 
ha advertido V. en mí sea una debilidad: 
no es cobardía, es solo efecto de lo que lia 
debido sufrir mi corazón al oir osa bárba- 
ra sentencia, porque nunca creí que mis 
compatleroB me sentenciaran á muerte, 
t-al vez por un error, y lo que es mas eje- 
cutarme en esta plflia que yo mismo ne 
contribuido tanto á libertarla, ¿ porqué 
no se me asesina secretamente?.. . .pero 
en fin.. ..ya todo so acabó Estoy re- 
suelto á tragar la cicuta. Mándeme 11a- 



(ID). Era el General Carlos Soublett«, 
fl .que efectivamente estaba enfermo. 



mar á Jorge Molean." Al it yoáontre- 
prle su lente que liabia recogido del suo- 
lo, me dijo; "quedo V. con él Capitán, 
pues siendo V. medio ciego podrá serle 
útil." Conservo todavía con el aprecio 
que debo esta memoria. Después de un 
corto paseo que dio por la sala, me dijo 
con viveza. "Yo no estoy degradado, y 
supuesto que es V. el oficial que ha de 
conducirme, me permitirá mande yo la 
escolta que ha de ejecutarme ? " lío sé, 
le contesté, si eso puede serme permiti- 
do." 

— "Y porqué no ? repitió, solicítelo 
V. del Jefe Supremo." Lo hice así, pero 
el General Anzoátegui, y el Comandante 
Francisco Conde me lucieron saber que 
no debía permitírselo. Al anunciarle es- 
to y que tforge Melan no estaba en la ciu- 
dad, me fijó la vista como espantado y na- 
da me contestó, sentado con la cabeza so- 
bre el brazo derecho apoyado en la mesa 
en que estaba ya colocado el hermoso 
Crucifijo quo aun existe en ol altar mayor 
de la CaLedral de Augostura á que perte- 
nece. Creí este el momento oportuno 
para preguntarle si quería le llamase á 
algún sacerdote. Déjese V. do eso ahora," 
me contestó. Luego so levantó y metien- 
do la mano en el holaillo como acostum- 
braba en casos semejantes, fijó los ojos en 
el Crucifijo y dijo: "Hombre salvador, es- 
ta tarde estaré contigo en tu mansión: 
ella es la de los justos, allá no hay intriga, 
no hay falsos amigos, no hay alevosos. . . . 
A tí, los judíos te crucificaron, tu mismo 
sabes porqué, y yo y yo.... por sim- 
plón voy á ser fusilado esta tarde. Tu 
redimiste al hombre, y yo liberté á esto 
pueblo, ¡qué contraste!" Luego díri- 

fícudose A mí, me dijo: " Capitán Con- 
e, JO habré sido, no lo dudo, fuerte en 
reprender á mis subditos ; pero, ¡cual 
es el quo mando que no tonga sus actos de 
arrebato! mas en mi interior jamas he 
guardado ningún rencor: mi corazón nun- 
ca ha sido malo como los que me han ven- 
dido y condenado. Yo los perdono, y 
tambien-pido perdón á V. por las imper- 
tinencias que do mi haya sufrido." 

' Traído cl almuerzo, nada apeteció: solo 
de cuando en cuaudo me pedía sangría. 
Como á las once y media tomando una 
pequeQa esclavina que usaba, me dijo: 
" No tongo un grande uniformo quo po- 
nerme pam morir como. Noy, pero mo 
basta esta esclavina," y poniéndosela 
aOadió: "¿ qué le parece Capitán?" 

"Déjese de eso por Dios, General, lo 
dijo, y piense eoloon sn nlmn," aüladí. 



I, Google 



— 109 — 



— " Dioe V. bien Conde, que venga el 
Provisor porqno eso viojo rao parece ser. 
hombre do los niaa racionaiee de so 
oficio." Vino al pronto el prelado, lo 
confosó y ee retiró mny eatisfecho. Me 
encargó Piar le avisase cuándo fneae la 
hora: Inego que lo hice á las cinco, bilí de- 
cirme mas palabra, tomó el Crucifijo, se 
hincó, resó y lo besó. El Provisor lo 
acompaDó hasta In puorta do la calle don- 
de volvió á hincarse, hizo una oración, 
me dio el Crucifijo, y signló marchando 
con aire de serenidad. En el tránsito 
me dijo: 'V;con que no se me permite man- 
dar la escolta?" 

Llegado al Ingar designado, al pié de la 
Bandera del Batallón do honor, oyó leer 
iinevamente sa sentenoia con aire de des- 
precio teniendo su mano on el bolsillo 
moviendo sobre el sucio ol pié derecho, y 
tendiendo sn vista á todas partea. Ño 

Jaeriendo quo le venduae, se .quitó por 
os veces el paQnelo que le puse; vendado 
Eor tercera ven abrió an esclavina, descu- 
rió el pecho y sofrió la ejecución. 

Tal fu6 el desgraciado término ú que 
precipitaron ni General Piar an ingenio 
inquieto y el engreimiento de sus soitÍ- 
oioB, realmente esclarecidoa en la guerra 
de la independencia pero de que quiso abu- 
sar introduciendo en el ejército la división 
y la anarquía. Su muerte y la do otros su- 
balternog por la misma causa, aunque jus- 
tamente sentidas por bus compafloroa de 
armas, sirvieron de útil ejemplo anmcn- 
taudo visiblemente e! vigor de la discipli- 
na militar y restableciendo la autoridad 
delJefe Supremo, título cutónces del Qe- 
noral BoLÍVAlt, con que continuó dando 
movimiento y nnidad á, laa operaciones de 
la guerra, 

No existen ya muchos de los jefes y 
oficiales que tuvieron una parte tan glo- 
riosa on aqnella interesante época de la 
guerra de la independencia, y pues les de- 
bemos los recuerdos de la griititud, mo 
complazco siquiera en poder recordar á 
V. el nombre do alguaoa, el lugar do su 
nacimieuto y el sitio ú ocasión en que fa- 
llecieron, mientras pueden otros consa- 
grarles con mas exactitnd nna megioria 
mas especial. 

Soy do V. atento servidor Q. S. M, B. 
Juan José CoTide. 



1312. 



le ILCSTRA. PAEA UEJOR SERVICIO DB 
LA, HISTORIA US EPISODIO GRAVE T 
TRASCESDEirtAL DE LA CAUPASA DE 
GüATANA ES 1817,-LA DEFECCIÓN, 
JUICIO Y MPERTB DEL GENERAL PIAR. 
— BXPLICACIOH QL'B ESCRIBIÓ EL OB- 
NBRAL JOSÉ PBLIX RLANCO CUATRO 
DÉCADAS DESPUÉS DEL SUCESO, IMPELI- 
DO DB DNA NECESIDAD HISTÓRICA T 
ES CUMPLIMIENTO UE UN DEBER QUE 
EN CONCIENCIA NO DEBÍA DB.I AR SIN 
CUMPLIMIENTO, 



Escritura autógrafa ¿le Blanco. 

Voy á hacer algunas ligeras explica- 
ciones sobro loa pasajes que el histo- 
riador de Venezuela, Barait, refiero on 
loa folios 32i y 325 de au tomo 1.', 
acerca de — el retiro del servicio, que el 
General Piar obtuvo del Jefo Supremo 
en fín de junio de 181? — su ida & la 
Villa de Upata, capital del Departamen- 
to de las Misiones del Caroni — ana pri- 
meros pasos de rebelión contra la auto- 
ridad suprema reconocida en el país — 
y su fuga para Maturin. 

¡ Da vergüenza referir lo que por al- 
gunos so tuvo como el origen de loa 
desbarres y del trágico fin del Gene* 
ral Piar I Pero esto hombre era tan 
soberbio y voluntarioso, como violentas 
y fuertes sna pasiones. 

Disgustado Piar con el Comandante 
general do los Misiones, á los G mosea 
de haberlo 61 mismo nombrado y abru- 
mádolo de elogios por bus buenos servi- 
cios, expuso al Jefe Supremo que él 
quería mandar directa y únicamente las 
Misiones, puesto que habitaba en la ca- 
pital do Üpata ; y que por tanto, le 
dejase el mando tle aqiiel Departamento 
y Ib expidiese sn retiro temporal del 
servicio de las armas. Luego que obtu- 
vo nno y otro y que Blanco fué lla- 
mado al Cuartel General de San Félix, 
comenzó á hablar ignominiosamente de 
Bolívar y do los caraqueños, á todos 
los cuales, dooia en los raptos frenéti- 
cos del hastío y cólera quo lo domina- 
ban, " que era preciso acabar con ellos, 
para poder formar Patria. " En seguí- 



I, Google 



da principió á sednoir, con la maligna 
zizafla de ciutas & loa inooentea y sen- 
oilloa Jefea y oficiales, que frecuento- 
mente iban a Upata en busca de vive- 
rea; y con los miamos dirigía cartas 
igaalmeiite sediciosas y seductoras á loa 

firíncipales Oomandantea de las caba- 
lei'ías de su antiguo mando, que esta- 
ban acampadas y en actual servicio en 
el Bitio de la capital de Aogostnra. Arre- 
batado, en fin, de tina especie de hi- 
drofobia, que envenenaba 8u espíritu y 
eu Ciibeza, contra Bolívar y loa cara- 
qnetlos, su pasó de Upata al bato de 
San Felipe y campamento del Palmar, 
del otro lado del Rio Caroní y corea 
de dicha Capital, á emprender á viva 
Toz la conquista y seducción qae habia 
principiado por cartas ; y para interf:Bar 
en tan nefando proyecto a aquellos in- 
felices subalternos euyos, lea tocaba la 
delicada tecla de colores ó cosías, repi- 
tiéndoles — "que era do absoluta conve- 
niencia y necesidad deshacerse de Bo- 
LÍTAK y do todoa los blanquitos cara- 
qucflOB que imerían mandarloa." Por la 
ausencia de Piar, fué Blanco devuelto 
li las Misiones por Bolívar. 

En este intermedio (que era íl me- 
diados de julio, para cuando aun esta- 
ban Angostura y la Baja Ouayuna en 
poder de los Españoles) dispuso BOLf- 
VAB ir & laa Miaioues paro conocer por 
BÍ propio SU3 reonraos y elementos, el 
sistema de administración que yo babia 
planteado y examinar las domas circuns- 
tancias y ventajas qne ellas ofrecían para 
las ulteriores medidas de defensa que él 
se proponía : y do repente ee me apa- 
reció en Upata. A la tercera noche de 
sn llegada, y ya do regreso para San 
Eélix, se presentó hacia la madrugada 
un oficial con pliegos del Cuartel gene- 
ral, en loa cualea, loa .Tefes do cuerpos, 
Generales Manuel Valdcz, Pedro León 
Torres, José Antonia Ansoátegut, Ma- 
nuel Manrique, Carlos Soublctte Jefe 
del Estado Mayor, y otros que no ten- 
go ja en memoria, ponian en su co- 
nocimiento la proyectada sublevación de 
Fiar, con todos sus datos y pormeno- 
res, detallados por varios Jefes y oíi- 
oiaíes de los que este habia proyeotudo 
seducir en el campamouto del Palmar 
y Hato San Felipe ; y lo llamaban il 



toda prisa para proclamarlo de nuevo en 
el Ejercito como Jefe Supremo de In 
República ; ofreciéndole y jurándole obe- 
dieucia, fidelidad y sostenimiento do su 
autoridad .... 

Inmediatamente pidió el General las 
bestias y montamos íi caballo. Al ama- 
necer del 18 ó 19 de Julio recibió en 
el camino otro pliego do los mtsmoa 
Generales, en que le participaban dos 
importantes nitevae — la primera era la 
evacuación de la plaza do Angostura 
por el General Latorre y sn inmediata ocn- 
pacion por el General Bcrmúdez que la 
sitiaba — y !a Bcguuda era lii malhadada 
farsa del Congresito de Cariaco, coa una 
gran proclama impresa y firmada por 
el ardoroso Chileno Canónigo Cortea 
Madaríaga, que comenzaba asi — " Levan- 
taos, pueblos de Venezuela " ¡Dejo 

al prudente lector, considerar la impre- 
sión quü esta sola y primera palabra 
ó concepto de la tul proclama, haría 
en el úuimo de Bolívar ! (f) 

Al acto mismo de su llegada al Cuar- 
tel general de San Félix, se rennieron 
VoáoB los Generales, Jefes y Comandan- 
tes de cuerpos, y en una Junta formal 
de guerra se lo reconoció de nuevo por 
Jefe Supremo de la República, y luego 
formado el Ejército fué proclamado, 

Í'urado y victoreado como tal Gobierno, 
in seguido, se emprendió marcha sobre 
la Capital. 

Pura cuando eato sucedía, ya Piar ha- 
bía estado en Angostura ; y no habieu- 
do encontrado calor, sino por ol con- 
trario una abierta desaprobación do par- 
te de BU amigo el General Bormúdez, 
posó en la noche ol Orinoco y fnese Á 
rovolvcr las tropas de Matnrin. Mas, 
all/i eu Aragua, fué preao y conducido 
ií Angostura, como dice Baralt, á ser 
juzgado y sentenciado como morocia el 
delito de alta traición. 

(f ) Kl S3 de Julio ordenó el Jefe Su- 
premo al Qeneral Bermúdez que intimase 
d Piar el presentarse en el Cuartel Qene- 
ral Libertador y que si desobedeoia, lo 
inandoae preso. Tuvo Flor quien le avi- 
sase de la disposioion y ee evadid de Angos- 
tura A Maturlú, 



I, Google 



iu - 



1313. 



*EL TESTIUOmO DE UN HOMBlíK VERAZ Y 
UÜI EE8PETABLE POR MUCHOS BESPEC- 
10S,-EL OENEBALBARTOLOMÉSALOM QUE 
VVé SUBALTERirO DEL GEXERAI. FIAR 
ES" LA OAíIPASA de QCAYAITA POR L03 
AÑOS DE 1810 Y 1817. 

El Dr. Guillermo Toll Villégae hablan- 
do nii dia del aQo de 1857 con el General 
Bartolomé Salom, sobre ol j'nieio del Gene- 
ral Piar, le preguntó; 

— ¿ Qné piensa V. General sobre el 
fusilamiento del General Fiar, íaé jnsto ó 
injusto ? 

— Yo puedo hablar, respondió Salom, 
con segnridnd sobre eso asunto. Era 70 
subalterno de Fiar como qne estuve bajo 
Bns órdenes al ponerse el sitio de Angos- 
tura, y se me complicó en sn cansa atri- 
buyéndome complicidad en bus tramas, 
qnenotuTS como se esclareció en breve. La 
muerte do Fiar, mui sensible para todos, 
pero á mas de que fii6 útil para el servi- 
cio y para el triunfo de la Eepública 
pues entonó al Gobierno que teníamos y 
mejoró Ja disciplina militar, /HÓyusía y 
l<^al. No sé yo que eu sus proyectos 
estuviese también el de guerra de castas : 
me parece que no ; pero sí el de destruir 
á Bolívar y ponerae él en su lagar como 
Jefe Supremo. También es verdad que 
Fiar tenia aversión 6, los llamados man- 
tuanos de Caracas, caragucñiios, como él 
los llamaba con repugnancia ; y precisa- 
mente estaban con el Libertador algunos 
como Soublette, Galindo, Blanco, Piflan- 
go y otros, 

1314. 

BESÚUEH aUCINTO POR BL ORDEN CBONO- 

LÓGICO DEL EPISODIO DE LA DIVISIÓN 

DEL GENERAL PIAR, DE3DE ENERO DE 

1817 UA8TA AGOSTO DEL MISMO ASO, 

T DE SU MUERTE EN OCTUBRE. 

Enero 10. — La División al mando del 
General Piar pnso sitio en este día 



& la plaza de Angostura, y lo estrechó 
' 18. 

18. — Eu la noche de este dia~ á la una- 
dímoa el asalto á la plaza ; pero se desgra- 
ció por la falta de cooperación de la fuerza 
del lado de Perroseco. 

Febrero 8. — Marchó el grueso de la Di- 
misión á ocupar las Misiones del Caroní, 
como el almacén de las subsistencias de la 
capital ; qnedando al frente de ¿ata una 
parte de nuestras caballerías (GOO hom- 
bres) á órdenes del Teniente Coronel Teo- 
doro Figueredo y Comandante Maurioio 
Martin ; dichas caballerías se componían 
de los Escuadrones de Caicara mandados 
por el Comandante N. Blancas y el Capi- 
tán Víctor Riobnono. 

12. — Tomamos las Misiones, pasando el 
candaloso Caroní por la do Guri. 

IG. — Me conürtó el General Fiar el 
mando de todas ellas, quo montaban 6, 



Abril 11. — Batimos al Ejército espaflol 
que bajó do Angostura dirijido por el 
General La Torre, en el Llano de la Mi- 
sión "San Félis ;" do cuya total destruc- 
ción apenas se salvó el Jefe con 17 oficia- 
les, al favor de las embarcaciones que de- 
Í'aron amarradas, á precaución, en el 
'uorto San Joaqnin; El resto quedó 
muerto en el campo y prisionero. 

Julio 17. — El General La Torre evacuó 
la ciudad de Angostura y se embarcó con 
toda su tropa pai'a la Guayra. 

Agosto 3. — Las fortalezas de Baja-Gna- 
yana fueron evacuadas en esta fecha. 

Octubre 16. — Muerto dol General Piar, 
fusilado por sentencia de un Consejo de 
guerra, por los delitos de lesa-patria, 
conspiración y deserción. 



I, Google 



1316. 

,k CKV&X SEGUIDA AL GENERAL PIAR 
Y SENTENCIADA POR EL CONSEJO DE 
QUERRÁ DE OFICIALES OENERALES, NO 
SE HA ENCONTRADO EN LOS AECUIVOS 
PÚBLICOS DE ANGOSTURA, DE CÜCDTA, 
NI DB BOGOTÁ, POR EXTRAVÍO ACCIDEN- 
TAL Ó FOR EXTRACCIÓN PREMEDITADA. 



I 

Párrafos de una carta déla Señora Ma- 
ría de Jesús Rodil de Iléres contestando 
otra del Reverendo Obispo de Gua- 
yana Dr. Mariano F, Fortique, quien 
por ejcijewia del Pro. José Félix Blan- 
co, híscó de la Seííora de Uéres ályunos 
datos de historia patria. 



Faso ahora á liablar del encargo que 
por sn interposición me hizo el SeDor 
Blanco, quien diaimulará quo me haya 
ocapado en esta en primer lugar de asun- 
tos míos ; de familia. 

En todo el tiempo quo he dilatado mi 

contestación á esta parte de sn corres- 
pondencia, Die he ocupado de buscar el 
modo de complacer á dicho SeDor, pu- 
diendo enviarle los dacumeutoa que me 
encarga solicitar aqni como necesarios 
para sus trabajos relacionados con la 
muerte de Piar. Uo dado muchos pasos 
nnos personalmente, otros valiéndome de 
couductos para sugetos con quienes no 
podía yo tocar, y algunos mas indirecta- 
mente, >rada be descuidado por tratar- 
se de asuntos de la patria y queriendo 
complacer á dos personas respetables 
como la que hace el encargo y la que lo 
recomienda ; y con todo esto, uo dan re- 
saltado el buen deseo, ni el interés pnesto 
por mi en el asante. 

Según los informes que he rccojido, ya 
que no documentos, y por lo que recnei- 
do haber oido il uéres, parece que do los 
archivos que hubo aquí del Gobierno de 
Angostura en aquellos años do 1817 has- 
ta 19 ó SO en que pasó este á Kueva Gra- 
nada, se llevaron una parte ó sea lu parte 
de las oficinas del Gobierno Snpremo, 
á Oúcuta, con el congreso, y de aqni á 
Bogotá cuando se estableció el de Colom- 



bia. Loa piipolos de la Comandancia ge- 
neral 6 Comandancia do armas y algo del 
Gefe supremo, parece que quedai'on en 
esta ciudad, que dcj6 entonces de ser 
capital ; pero so cree que de esto nada 
esiate aqnt parahoi ó que existe algo en 
archivo impenetrable por el egoísmo ó 
por algún otro motivo. 

Hay éntrelos pocos papeles do los que 
dejó Uéres, qne existeu por un incidente, 
un fragmento ó apante en letra que no 

conozco, qne se refiero á estos asuntos, 
y como puede dar alguna luz su conte- 
nídoy servir alSüflor Blanco, voy á copiar- 
lo ; dice así : 

"Yo supe por el mi^tno Uamiltou que 

me lo aseguro, lo siguiente: que el espe- 
diente contra Piar so componía principal- 
mente de avisos y delaciones sobre lo <|uo 
Piar tramaba ; ao cartas de este 6, mili- 
tares induciéndolos ; de confesiones y de- 
bilidades propias de esos casos, qne en to- 
dos tiempos y todas partes son iguales ; 
déla negativa de Piar á hacer nso de nn 
pasaporte del Gefe snpremo, al mismo 
tiempo que se negaba á venir á los llama- 
mientos que este le hizo y A obedecer las 
órdenes del Cuartel General, que 
lo requería al servicio ; y de las órdenes 
que dio Bolívar para buscar á Piar y 
aprehenderlo ; y también de procedímien- 
tosy órdenescontra otros gdfes comprome- 
tidos en el proyecto de este. 

"Tal proceso, qnepasóel Gefe supremo 

fué !a causa que tuvo á la vista el Oouse- 
jo de guerra. En ella hny declarncíon 
de Piar en que negó y echó coutra algu- 
nos de los que lo acusaban ; hubo careos 
do él con otros, defensa de su defensor, 
oficio fiscal, sentencia del Consejo, órde- 
nes para la ejecución de esta, y constancia 
de haberse ejecutado en la plaza de esta 
ciudad. 

"Por el mismo Uamiltou, refiriéndose 
á Peflalver, he sabido qne eso espediente 
ó cansa de Piar, qne no se vió con inte- 
rés Inego por innecesario eu los nego- 
cios públicos siguientes de aquella época, 
se habia estraviado ó que so remitió & 
Bogotá en los archivos del Gobierno rc- 

Sublicano, 6 qne fué sustraído 6 oculta- . 
o por enemigos del Libertador qne te- 
nían ínteres en que no apareciese proceso 
con el designio de que pudiera ser un arma 
contra este ó contra los que intervinieron 
en el suceso, la idea de que no hubo causa 
6 que la hubo viciosa ; ó con el propósito 
de croar la facilidad de forjar, a medida 



I, Google 



113 ■ 



del deseo, una con dívcrao colorido fine 

{ineda ofrecerle ú otru gorierncloii como 
» cansa de Piar. 

"Este iaíorme de Hamiltoii ó de Pe- 
flalverloasevera lo que yo recuerdo ahora, 
haber oido & Mígael Palacioa, cuando 
eetábamos en el Congreso en Bogotá, una 
noche qne coavereábamoa con vanos Sena- 
dores en la casa de Vergara, y eutón- 
caa no fijé mayor atención en esto ; fui 
poco ouHoso, que pnde haberme infor- 
mado con el míanio Piilaciod y con Pi- 
Dango que ignalmento estaba cou noso- 
tros en el Congreso. 

" Acerca de la correspondunuia inie pu- 
blicaban nuestros enemigos en 1» " Ga- 
cela de Caracas" no sé mayor cosa. Tal 
vez el mismo O' Leary sepa mas de esto ; 
parque estaba en contacto con e) Liber- 
tados ea.el Perú, y por ana relaciones 
intimas con Soublette; ¿ y quien no sabe 
que aquellos doonmentoa que publicaba 
el Gacetero Dias eran ncotnodadua á los 
oiicuRatancias de la época, en parte adul- 
terados ó apócrifos, según que lo queriau 
los godos para que apnreciéramos los 
patriotas como unos perversos ? (f) 



(f). Guando el general Arlsmanilt vitf en 
Margarita por Mayo de 1818 las cartas que 
publicaba Díaz en la Gaceta de Carácan, 
levaDti) su VOE enárgioa y honrada para 
hablar d Venezuela protestando contra la 
falsedad, la impostura y la alevosía da 
Díaz y de otros realistas. Diríjió ea pro- 
clama de 10 de Mayo, qua se encontrará in- 
serta en esta colecoioa en lo correspondien- 
te al citado año de 1818, advirtlendo ástis 
oompatriotad de la impostara 6 alteracio- 
nes de las cartas de BoLfVA» que hacían 
los españolea y sus periodistas asalariados 
" para forniar entre los patriotas de.tave- 
iiencias eapacea de libertar á los enemigot 
de laifídependencia del furor de los ilefen- 
sores de esta causa. " Eita notable procla- 
ma se publiud en el CORRBO DBLOBiyOCO, 



También en este uiismo periódico, el 
CoBRBO DKL Ohisoco, nfliusro 6.\ publi- 
caron los patriotas mas notables que habia 
en G-uayana por el oAo de 1819, una protes- 
ta ooDtra el proceder alevoso de Díaz qae 
ponía en su Sácela ds Caracas como car- 
tas verdaderas de BoiiCVAR y de Brioeño 
las qae el mismo Díaz " iaoenlaba ó que 
tninot^a, alteraba ó áisloaaJta. '' Esta pro- 

TOMO TI 15 



"Los oficios y cartaa del Libertadok 
V demás Jefes patriotas que publicaban 
los españoles no están fielmente copiados 
y algunoB bou inventados. Esto lo he- 
mos tenido como" un hecho, aunque los 
enemigos do aquel dicen, croo sin buena 
fó, otra cosa. " Vean UU., nos decia José 
" Gabriel Pérez un dia en Guayaquil, qué 
" absurdidéz! ¿ como podia Don Simón 
" aunque pensara por la muerte de Piar, 
" decirlo y menos escribirlo con anticipa- 
" cion ? ííi yo que escribía en Giinyana 
" gi'ftn parte de sns c;irtas habría sido ca- 
" paz de poner en una, ni en un oficio 
" y menos eu camp-ifln sin soguridml para 
" la correspondencia "i/iioJn sentencia do 
"Piar seria á ¡niier le, " ni el Libbrta- 
" DOK habría firmiido tal imprudencia, 
" aunque ¿I quisiese, que en su corazón 
" no quería, la muerte do Piar, " 

"En cuanto á la. muerte de loa Capu- 
chinos nada sé qua no sea lo que es pú- 
blico-que los indios los odiaban y que- 
rían salir do ellos y que Lara y Monzón se 
encontraron en fuerte compromiso. Tío 
los culpemos. " 



Me he estendido sobre e:ite particular 
porque ya que no tengo la felicidad de 
mandar para el aeKor Blanco los docn- 
mentos que desea, quiero probar que he 
tomado ínteres por sittisfacor la exijeu- 
cia de él, y la recome nducio a que ol ae- 
Qor Obispo me ha hecho, 

líni dos larg.aa cartas de O' Lyary para 
Hóres de que he heoho poner coplas se- 
paradas p;tra miindürselas adjuntas al se- 
ñor Blanco. Ellas tnitan de la Historia 
de Colombia que escribía O' Lcary cuan- 
do las dirtjiado Caracas, y oontienen 
cosas que deben interesar fiqnien se ocu- 
pa de tales materias. Hablan de los ne- 
gocios del Perú y de los de Colombia ¡ 
de Sucre, de Santander vdel mismo Bolí- 
var. Yo oreo que al seSor Blanco le 
agradará mi ponsumieato de obsequiarlo 
con esas copias. 



Lo anterior es parte de una caria de la 
respetable seflora Doña J^aría de Jesús Rodil 
viuda del General To)nas de Héres, diriji' 



testa se eneontruii inserta en el presenta 
tomo en la oportunidad oorrespoudlente al 
año de 181S. 



R. A. 



y Google 



da al Jlmlylsiiiio scíiar Obispo de Guayana 
Dr. Mariano F. Fortique, guien nte auto- 
rizó á tomar copia de lo que de dicha carta 
me compete; y me entregó las dos copias 
que la nefíora le remitió para mi. 

J. F. B. 

Carácae, 'i do Febrero de 'iSCtí, 



Oesiion para el complemenlo dal dalo 
auténtico. 

Curazao, Octubre 2U Jo líiíO. 

Señor Pro, José Félix Ulaimo. 

Caracas. 

Miqíiei'idoiitnigo: 

Ho leido con muclio iuturus su carta 
do 10 do cato mea, aunque por ella ton- 
go qii» sentir que U. continih» debili- 
tándoao; pero esto será incidentnlmen- 
te ; y sinembargó tengo necesidad do mo- 
lestarle cou la presente. 

He sabido aquí por na suguto venido 
de Ciudad Bolívar (jue la acflora Iléres, 
la viuda del General Tomas de Hércs, 
va ó ha ido para Caracas. Es de apro- 
vecharse esta oportunidad para volver á 
tentar la aolicitud de algunos datos his- 
tóricos que la seDora poseerá en el ar- 
chivo do su esposo. Procure U., mi 
amigo, dar el paso, valiéndose de al- 
guna relación que muí respetables tienen 
en esa capital U. y olla. Nos conven- 
dría conseguir, por lo menos, aquel do- 
cumento o apunte original reünóndoae 
A la causa de Piar de qno la aeHora 
Héres mandó en años pasados copia pa- 
ra tr. al eeflor. Obispo Fortique ; aaí 
como también algo maa claro sobre los 
Plenipotcnciarioa espaUolos qne fueron 
á Gnayana eu 1830 y la diferencia de 
Eoacio con k comisión del Congreso, 
acerca de la contestación que debia dár- 
seles. Procure hacer lo que pueda. 

De la familia mil cosas para U. 



Su invariabic amigo. 



B. Azpurút 



Curacas, Octubre 30 do 1S70. 

Seflor Don U:iuion Aziiurúa. 

Curazao. 

Mi quorido amigo: 

Su cartica de 30 del presente Octu- 
bre oa para mí una nueva promesa do 
que nuestros trabajos históricos no so 
perderán para la posteridad. U. os hom- 
bre incansable y quisiera poder ayudar- 
lo; perovéameÜ. ..estoi acabando mi pa- 
pel en la tierra ! 

Está bien ; veré cómo doi el paso que 
U. me encarga. Me valdró, pava infor- 
marme do la venida á ésta do la seBora 
Héres, como para procurar lo que U, 
desear de ella, de uno do los pocos su- 
getos que emplean para conmigo nna 
de las obras do misericordia. Ue val- 
dré del Ledo. Juan José Mendoza qno 
suele favorecerme viniendo á esta triste 
morada á saludar á este pobre viejo 
enfermo y decaido ; y liaré saber á Ú. 
el resultado queden los pasos que pue- 
dan darse. 

Mis votos por la felicidad do U. y do 
la familia. 



Su leal amigo. 



Jo.^é F.c. Blanco. 



Heaultmlo. 

Ul paso á que se veneren las dos an- 
teriores cartas no dio resultado. Para 
aquella época el seQor Blanco, por su 
avanzadísima edad, se cneoutrabn redu- 
cido á su lecho, y el scDor Mendoza 
por EU6 enfermedades so hallaba inac- 
tivo. Ambos murieron mni luego. Nin- 
gún puso se dio. 

La seEora do Héres volvió de Cara- 
cas {\ su residencia en Ciudad Bolívar, 
donde pronto murió. Y ahora, 1876, dis- 
curriendo sobre este asunto con un su- 
geto respetable de esta capital, Carl- 
eas, fuimos por el informados, que sa- 
bia por un miembro do la familia 
de la señora Héres i^ue esta, en una 
de las épocas desgraciadas de guerra 
civil, arrojó & las llamas los pape- 



,y Google 



]e8 del GFeDeral Hóres y sujos qne 
teiiinn alguna relación con la política y 
la historia patria. 



1316. 

* TERMINADA LA FAeoiO:^ DE CUMA- 
nI, el (ÍOBIEIÍNO de LA REPÚBLICA 
BE CONORvVTULA COtf EL GENERAL 
ROJAS POIÍ LA PARTE QDE ÉSTE TO- 
MÓ EN FAVOR DE LA PAZ PÚBLirA. 



Oficio del Jefe Sitprmiin ptim el fíeneml 
JiójaK. 

A] BGiior OeiiBral Anilrcs Rojas. 

Angoatiii-a, Octnhro il do 1817. — 7." 

Seflor fíenoral. 

E3 la una do la maQniía. Kl Ede- 
cán del seflor Gonenil Cedcflo. Lame- 
da, parto antes do amanecer, y yo quo 
hd recibido en este instiuito el oDcio de 
V. S. de ]i) último v documentoa ([ue 
mo ncompaDa, aprovoclio esta ocasión de 
ncnsavlc á V. S. el recibo de todo. 

Por fin terminó la guerra civil on 
rsa Provincia. V. S. Im manifestado 
ilurant» el ciu'eo do ta facción tin ca- 
rácter fiel y constante nt Gobierno 
Snpremo. V. S. ha hecho A an Palriii 
nn scfljilado servicio, V. S, será visto 
ftiempre como nno de los Beneméritos 
de Veneznela. 

Me iefu<ro á mis órdenes ¡interiores 
qiio reitero. Están dados por mí opor- 
lunamcnte las corrcspondieutes para obaB- 
tcccr ese Departamento de ganado: no 
hará falta. 

Deepnoa coiiteataré circn nstanciadam en- 
te á v! S. 

Dios gn.ardü ú V. S. miicbos ufloa. 
Simón Bolívar. 



1317. . 



KL JEFE SUPREMO APRDEflA LOS 
INDULTOS y OTRAS PROMESAS HE- 
CHAS POR CEDEIÍO A LOS REVOLU- 
CIONARIOS QUE SK SOMETEN EN 
CUMANÁ. — LE COMUNICA NOTICIA.^ 
DE I,A ítUERRA Y LE AVISA EL 
ÍÍOMRR AMIENTO EN EL CORONEL 
SUCRE, PARA JEFE DE ESTADO MA- 
YOR V>E LA DIVISIÓN DE CUMANÁ. 



OJicio de Bolívar pura Cedéíío. 
A! ECflor ffenornl Mannol Ccdedo. 

Angosturtí, Octnbro Üí do 1817. — 7." 

Señor General. 

En oato instante he tonido la satisfac- 
ción de recibir las interesantísimas co- 
mnnicaeiones de V. S. del Ifl de! corrien- 
te on Maturin. 

La prudencia, el tino, cl valor, la 
sagacidad, todo se encuentra á la vea 
empleado oportunamonto por V. S-, y 
el resultado feliz de la oomisiaa de 
V. S. en eaa Provincia se debe á estas 
singulares cnalidades. Beciba, pues, V, S. 
on consecuencia, á nombre -de la pa- 
tria, las graciaa, por el nuero y señalado 
servicio quo V. S. acaba de hacerlo. 

Apruebo cnantas medidiis ha tomado 
V. S. hasta hoi, y cuantas promesas, 
ofertas é indultos haya V. S. publica- 
do á nombre del Gobierno Hupremo, se- 
rán religiosamente cumplidos por mí. 

El seGor Coronel Antonio Sucre, ofi- 
cial de toda confianza, ha sido nom- 
brado Jefe de Estado Mayor de la di- 
visión de Cunianá. Ha recibido del Go- 
bierno una credencial snficien temen te 
autorizada, que ha debido presentar á 
V. S. 6 á cualquier otro Jefe. En con- 
secuencia, destínelo V. S._8l_ejército con 
sn empleo. 

Han pasado ya de las fortalezas de la 
Antigua Guayana dos bergantines que 
nos conducen armas y municiones en 
gran cantidad : mnQana ó pasado es- 
tarliJi en este puerto. Morillo está en 



I, Google 



— 116 ■ 



Caracas reducido & U ñltima extromi- 
dad. DespueB que bus tuerzas han de- 
Baparticido, y que loa ejércitoa do la 
Bepública triunfantes por tudas piirtea, 
se engrusun cada día ; duspiiea que se 
vé oei-cado, abaudonado da loa crlolloa 
ano corren á alistikrse en uiicstraa bau- 
dei'aa ; y después que lia visto que su 
mina es irremediable, ha tomado por fla 
la impolítica y ridionla medida de mandar 
suspender la muerte de los criolloa, y 
acordar iudultoa aun íi loa miamoa que 
le han sido traidores. Eu el carilcter 
fei'02 de los españolea, en loa princi- 
pios sanguinarios que ha desenvuelto 
Morillo haatn lioi, y eu la política do 
la cruel y parricida KapnBa y sus fieros 
agentes, esta medida oa la seflal evi- 
dente del grado de absoluta debilidad 
6 impotencia á que se hallan reducidos. 
Imploran el auxilio de los mismos que 
han venido á devorar. El imbécil Mo- 
rillo recibirA, como todos los malvados 
espafloles, los oaatigos qne los amari* 
canoa han decretado contra sns opro- 
Borea. 

Es la una de la noche : el Edeonn de 
V. S-, Lameda, marcha á las tres de 
la maQana. Después ooiitostaié detalla- 
damente á V. S. sobre todoa los pun- 
tos de su interosauto correspondencia, 
pues ahora no hago ■ mas que aprove- 
char un momento para dirijirle esto cor- 
to olioio. 

Dios guarda á Y. S. muchos anos. 

Simón Bolívar. 

1318. 



* EL OOBIERNO SUPREMO DE LA RB- 
■pÚBLICA PROHIBIÓ LA EXTRACCIÓN 
CLANDESTINA DE MULAS, CABA- 
LLOS Y GANADOS, PORQDE EL ES- 
TADO LOS NKCESITABA PARA UA- 
CER8E CON ELLOS DE ELEMEN- 
TOS DE GUERRA, PARA EL 8ERVI- 
010 DE LOS CUERPOS DE CABALLE- 
RÍA Y PARA LA SUBSISTENCIA DEL 
EJÉRCITO. 

I 

O/icio del Je/e Su]»-emo para el OoUrna- 
líofdé Jas foi-talezas _ de Ja Ántigíia 

',.V .-.•-■ ■...,(?.""í''Wí- -. .-■ . .- - - - 

Al éétiiir Góboi-aadbr'de' las Tovíárezaij 
díla AritrgnaGnayáná. 



Angostura, Octubre 23 de 1817.—'!'." 

Seflor Gobernador : 

Edtoi informado que por Piaooa y 
otros lugares inmediatos k laa bocas, so 
extraen claudeatiuameute muías, caba- 
llos, ganados, &0. Habiéudoac reserva- 
do el Gobierno estos artículos, por aho- 
ra, para comprar armas y municiones, 
los que ae emplean en este giro come- 
ten el doble crimen de defraudadorea 
de los derechoa nacionales y de am- 
quiladorea de loa objetos ñuicoa que 
tenemos para hacernos do los preciosos 
elomontoa de guerra. Ordeno, pues, á V. S. 
que por sí y sns agentes comisionados, 
indague y examino escrupulosamente 
qué peraouaa ae hayan empleado ó em- 
plcou en esto giro despuea de la oon- 
paotoii do estas plazas por nuestras ar- 
mas; y no perdonando medios para.apre- 
heuderlas me las remitirá todas bien 
aseguradas á esta plaza con el proceso que 
les forme. 

Dios guarde k V. S. mnchoa allos. 

SiHON Bolívar. 



II 

Oficia de Bolívar paea Urdamía. 

Al seDor General Hifaol Urdaneta. 

Angostura, Octubre 23 de 1817.— 7." 

Seflor Oeaerat : 

Se me ha informado por personas muí 
fidedignas que por San Mignel ó las 
Tablas se huu embarcado muías, cueros 
y otros nrticnloa, clandestinamente: que 
en loa potreros situados á las orillas 
del rio de Orinoco existen partidas do 
Ruimalea para este objeto. Indague V. S, 
eeompuloaíei mamen te sobre todo esto : 
aprehenda y sumarie & cuantos hayan he- 
cno ó hagan esto giro tan perjudicial A los 
intereses del Eatado ; y siendo cierto, 
remítamelos con seguridad & cate Cuar- 
tel general junto con ana procesos. 

Dios guarde ií V. S. muchos anos. 

Simón Bolívar. 



y Google 



— 117 — 



1319. 



*BL aOBIERNO BCPSBUODE LA BEPÜBLICA 
TÉ SK EL IHDULTO qUB UOKILLO HA 
OSKKCIDD k ALOUXOS BEPUBLICANOS, 
DNA PBUEBA UE QUE BSTB SB CONSIDE- 
RA DÉBIL. — ^IBRilINADA LA ODEBRA 
CITIL EtT CÜUAHÁ, EL EJÉRCITO DE 
AQUELLA PBOriKCIA BEMÜETA SU PRO- 
TESTA T JURAMENTO DE FIDELIDAD AL 
OOBIERNO DB LA KBPlJliLICA QUE PRE- 
SIDÍ! ROLfVAR. 



O/ííío del Jefe supremo para ti fíemrttl 

Zarata. 

Al Sr, Oral, Pedro Zaraza. 

Angostnni, Octnbre 33 de 1817.— 7." 

ScHor Oral : 

Acnso á V. S. el recibo de an oficio do 8 
del presente, fechado cu el Terrón. 

La impoteucia á qne se Imitan redu- 
cidoB actual me uto los EspaHolea los obli- 
ga ya, ü su pesar, á manifestar su ex- 
trciua debilidad. £1 indulto que V. S. 
me dice haber acordado k Rondón y Gar- 
cía, es la prueba más evideuto de aquella. 
Sí Morillo concibiera acaso la esperanza 
de conservar algún punto con los pocos 
soldados que le quedan ¿acordarla el per- 
don iií ft los iuocentcs P Su sistema 
de destrncciou y aniquilamiento ^ no lo 
ha seguido en Venezuela y la Nueva 
Granada P Cuando creyó qne podia so- 
meternos, todo era furor: ahora i^ne vé 
BU ruina infalible, todo es abatimiento: 
pero todo eorá iuútil pues ya no bai 
una medida que pueda salvarlo. Se ase- 
gura que Morülo ha evacuado la Qnai- 
ra y Caracas : que se ha llevado toda 
la artillería do aquel puerto y se ha 
retirado con todo á Puerto Cabello. — 
En Cumaná y Barcelona casi no haí 
fuerzas cspaDolns y probablemente eva- 
cuarán mui pronto nmbas ciudades. 

Terminó ya de un todo la gnerra 
civil qne los facciosos querían encender 
en Cumaná. El ejército de aquella Pro- 
vincia ha prestado do nuevo un solemne 
jnramepto do fidelidad al Gobierno sn- 



premo, celebrando la Acta que incinyo 
a, V. 8. en copia ; de manera que yo 
he visto nacer y morir esta rebelión 

de que no quedan ya ni vestigios. 

Dentro de muí pocos días desembar- 
cará en Ture otra División de qui- 
nientos 6 seiscientos hombres para in- 
corporarse ¿ la del mando de V. S. Lle- 
vara fusiles y municiones en abundancia, 
pues ya hemos recibido una grande 
cantidad de estos objetos y aun espe- 
ramos más. Acaban do llegar dos bu- 
ques con elementos de guerra. V. S., 
Sues, como antes le he ordenado, ten- 
rá en Gadenales, qne es el higur en 
donde desembarcó el aeflor general To- 
rres, ganados provenidos de antemano 
y bestias para la conducción de los 
bagaje!. También habrá ganado en San 
Diego para ouundo liegno allí la tropa, 
y caanto le sea oece^tirio para hi in- 
eorporaoion con V. S, 

Dentro de qnínce dias marcha, sin 
duda, Ia expedición sobra San Fernan- 
do, pues todo ostá ya listo para entón- 



Dio9 guardo .1 V. S. muchos afloa, 
SiMOX Bolívar. 

1320. 

*LOB PUEBLOS DK OHIEIÍTS Y EL EJÉRCI- 
TO PHB8ESTAH EN ALGUNAS OCAatO- 
KE3 9U BSPRB3I0N I>E LEALTAD AL 
aOBIBBNO SUPREMO DB Í.A REPÚBLICA. 
—ESTE PUEDE, LIBRE DB LA QUERRÁ 
CIVIL DE CCJIANÁ, .^TENDER URJOR Á 
LA nUBRRA IIAONA. 

Oficio de Bolívar jjfim el General Torrea. 

Al Sr. General Pedro León Torres. 

Angostura, Octnbre 23 de iSlX—r". 

Sr. General: 

Inoluyo á Y. S. la copia de la acta cele- 
brada en Cumanacoa por la oficialidad y 
tropa de aquel ejército. Ella contiene el 



I, Google 



118 — 



juramento solemne de flddiidad y obe- 
diencia ul Gobierno supremo de la Repú- 
blica, y 09 el Bello de la tranqnilidad de 
Cumiiná. IIii desaparecido felizmente la 
facoioii que qiieria cubrir de lato aquella 
parte de Venezuela. Ahora toda nuestra 
ntecciou se convertirá contra nuestros 
enemigos que en muy corto número oon- 

San aquella capital y la de Barcelona, 
ebiendo enicunr ámbaa muy pronto. 

Se dice como cosa cierta que Morillo ha 
evacuado la fíuayra y Caracas, lleviiudoso 
conaigo toda la artillería de aquel puerto 
para el puerto do Cabello. Las me- 
didas que hasta hoy toman nuestros 
enemifros manifiestan ana suma de- 
bilidad. Liis repetidas pérdidas que 
han Gsperi mentado en todas partes y 
la deserción y abandono do los oriolloa, los 
han reducido á este estado. 

Dentro de muy pocos días marchan'i ü 
incorporarse & la división del mando del 
Sr, General Zaraza, otra diviaion que uo 
bnjará de quinientos íi seiscientos hom- 
bres, que conducirá gran cantidad do 
armas j municiones; pues ya hemos reci- 
bido muchos elementos de gnerra do dos 
bnqnes que ncabau de Hogar, y aun espe- 
ramos mas. Esta división descmbarcarA 
en Cadeualcs; de allí marcliaríi S San 
Diego para reunirse al grueso del ejérci- 
to. En el puerto pues de Cadenales y en 
San Diego, debe haber ganado y bestias 
que BG enviarán anticipadamente para ra- 
cionar las tropas y conducir los pertre- 
chos, para lo que toraarA V. S. laa medidas 
convenientes. 

Dentro do quince dlaa marcha de esta 
plaza la cspedicion sobre San Fernando: 
todo está prevenido para entonces, y no 
habrá falta. 



Dios guarde á V, S. muchos aflos. 

SisiON Boi.ívah. 



1321. 



CÓirO POR DÓNDE Y OIJÁSOO BAJARON 
í flüATANA EL ÜESERAL URDANETA 

Y LOS CORONELES SASTANDRK, MOKAf-Efl 

Y GUEVARA, QIIASAI)IS03, LARA, TA- 
RREÑO, UANRIÍilJE Y OTItOá VBKEZO- 
r.AKOS QUE HICIERON LA CAMPASA HK 

APURE EN Ifilfi. 



Apuniea del General José F. Símico. 

Como en la historia do B^iralt no so di- 
ce, ni tampoco en la de Montenegro, có- 
mo y por d6tido y cuándo bajaron á 
Guayana el General TTrdanefa y los Coro- 
neles Santander, Morales y Guevara, 
granadinos, Larn, CarroHo, Manrique^ y 
otros venezolanos, que hicieron la glorio- 
sa campada del Apure en oí precedente 
ano do 181G, haré una ligera aclaración 
sobre esa aparición en el nuevo teatro mi- 
litar de la Gnayana. 

Ko dicho en mis apuntes del ailo 10 que 
traje pliegos del General Píiez para el Jo- 
fe Supremo y para el General Piar. Quiso, 
puea, la feliz casualidad, que el 8 do ene- 
ro de 17 que me renní al ejército sitiador 
de Angostura bajo Piar, se cataba prepa- 
rando para pasar el Orinoco, con di-. 
reccion cerca del General Bolívar, bien 
en la caea fuerte do Barcelona ó donde 
quiera que estuviese, el Coronel granadi- 
no Francisco de Paula Vélez, y á cate en- 
tregué el pliego oficial de Páez, junto con 
una carta particular mía en que informa- 
ba al Jefe Supremo de cnanto creí qiie 
conreuia poner en su conocimiento. Di- 
choCoronelencontróen BU tránsito al Ge- 
neral Arismcndi que venia con orden de 
hacer pasar al Cnartel general de Barcelo- 
na todos loa oficinlea dragnstadoa con 
Piar en sus últimas reyertas de Oaycnra; y 
como abriese el (Hie^o de Páez y mi carta 
para BotívAit, y se impnsiese do los suce- 
sos de Apure y de las BoguridadcB quejo 
dalft, de qno muchos oflcialea y ciudada- 
noa particulares debían bagar de allí bus- 
cando auxilio y reunión en loa siti/os,-óesñ6 
luego ordenó el General Arismendi, one 
nn destacamento so situara en San Pearo 
del Caura con el único y expreso objeto do 
intimar, de orden del Jefe Supremo, fi to- 
dos toa emigrados, jefes y oficiales quo vi- 
niesen de Apure, "que pasasen al Cuartel 
general de Barcelona," y he aquícomo el 
General Urdanvta y demás jefes y ciudada- 



I, Google 



iioB proceileutüa i3e ullí, so liiilluvoii repcu- 
tiuaineiibe ó de uu aQo para otro en el 
nncTo teatro tuavcial del Oliente ó de 
Guajana, povqno en el tránsito del Orino- 
co para Burceloiia so encontraron con 
el Jefa Supremo y loa hizo contramar- 
char para Gnayanu. 

1322. 



* EL JECKÍiUrKEUO TOJIA AOTI VIS MEDI- 
DAS PARA PROVEER AL EJÉROITO Di 
LOS ELEMENTOS QUE NECESITA. 

I 
0/icío de líOLÍVAR ^nj'n el Aliniítmle. 
Al seBor Aliuirank^ 

Angostura, Octubre 2Z do iai7.— í.° 

íjcQor Almirante : 

Desde esta maQana fondeó en este puer- 
to la Balandra destinada á comprar ele- 
mentos de guerra, y para estas horas no 
aé siquier» lo que conduce; espero pues 
que y. E. me dú una noticia de lo que 
trae. 

Dios guarde tí V. E, muchos aflos. 

SlHOS BOLÍVAIt. 

II 

Ujicio de Bolívar para liriun. 
Al Señor Almirante. 

Angostura, Octubre ii do ItílT.—?." 

Heñor Almirante : 

La falta de la pólvora que debió condu- 
cir la Balandra, compromete la suerte de 
la Repñblica j retarda la marcha de aua' 
negocios de un modo que no es imagina- 
ble. No sabemos hasta dónde se exten- 
derán las conaeouenoias de esta taita. 

Convengo en que sin pérdida de un 
momento salga el Cóndor en solicitud de 
pólvora, y que se haga cuanto V. E. me 
propone. Sin embargo, debo advertir á 
V. £. qne en San Cristóbal me han ase- 



gurado que luiy áOU ó ^WquiutiUos quo 
vendían ú 4 reales libra. Con el dinero 
eu la mano puedo conseguirse ú buen pre- 
cio ; pero que sea volando practicada esta 
operación. 

Dios guarde ti V. E. muchos aüos. 
SiJiOK Bolívar. 
III 
ijjiciu de BOLÍVAii pitra Turres. 
Al sellor General Torres. 
Angostura, 2i de Octubre do 1(117. — 7." 



Acuso á U. S). el recibo Jo bu oficio do 
'¿I del corrionto fechado á bordo de la 
Bombarda diaria. 

Oreo que los avisos míe so han anticipa- 
do de la marcha de la División que U. S. 
condnco, habríín prevenido on (Judenales 
el ganado y bestias necesarios para ella, 
y (juo U. S. no encontrará ninguna falta, 

Srmcipalmente en San Diego on donde 
ay abundancia de ganados. £3 mny 
acertada la medida que U. S. ha tomado 
de dirijir al Alférez Cuncíic, al Coman- 
dante Kodrígnez, como me participa; y 
espero que su actividad y coló lo dictarán 
cuantas sean necesarias para conducir sin 
pérdida hasta incorporarse con el General 
Zaraza la división que U. H. conduce. 

Ayer escribí largamente ú U. S. diri- 
jiéndolo el pliego & San Diego, y le par- 
ticipaba que dentro do muy pocos diaa 
debe desembarcar on Oadenalcs otra diví- 
siou de quinientos ó seiscientos hombres 
por lo monos : qne conducirá armas y 
pertrechos : que deberá incorporarse tam- 
bién á la División del soHor General Zara- 
za por San Diego ; y gue hemos recibido 
armas y perCroclios, y ann esperamos mas. 
U. 3. pues tomará auticipadnmento todas 
las medidas para qne no falten ganado y 
bestias en Cadenales y cu San Diego, par- 
ticipándolo oportunamente al General 
Zaraza. 

Se repite la noticia do que Caracas jf la 
Guaira han sido evacuadas, y que Morillo 
ha trasladado toda la artillería de la 
Guaira. 

Haga U. S. circular por toda la Divi- 
sión, por todos los pueblos y entre los 



jSLlí. 



I, Google 



eiíomigos, hi Ley dol 10 do Octubre pro- 
mnlgiidn por el Gobierno Snpremo de 
Veuezuolu de que inclnyo á'U. S. 35 egem- 
plares, 

Dios giiiU'do á U. S. mui^ltos aQos. 
ÍJIUOK BOLÍVAU. 

1323. 

* jjL JBPB SUPBEUO lOUá. UIVBUSA3 UBDI- 
DAS PARA EL APRESTO DEL EJÉRCITO 
eos QtJE ABRIRÁ LA CAMPASí. SOBRE 
OCOIDESTB.— COJfDHtCA I SUS QEHEBA- 
LES LAS NOTICIAS ftUE TIBME DB LOS 
M0TIMIBSTO3 1>E MORILLO. 



I 

Ojicio lie Bolívar ^rtr« Zarami. 

Al HqQoí- tieueral Pedro Zaraza. 

Aiigosturii, Ootabre %í de 1S17.— 7.° 

Hüfloi' tíoQeral: 

Ayer contestó ¿ V. S. su oficio do 8 
del corriente fechado ea el Terrón ; 
le participaba que dentro de niiii pocos 
días niarcnaria de esta plaza otra Di- 
visíou de quinientos á aeiseientoa hom- 
brea: qne conducida armas y mnnicio- 
nes : ^iie desembaroaria eu Cadonnloa y 
seguiría ü San Diego para incorporarse 
& Ha División de v. a., y qne prepa- 
rase todo lo necesario de ganados y bes- 
tias par» ella, de manera que nada le 
faltase desde el acto quo pnt<iera el pié 
en tierra hasta su incorporación con 
V. S. Todo lo que repito hoi para su 
cumplimiento. 

Se asegura qno Morillo ha evacuado 
é, Giiráciis y la Guaira, y que ha tras- 
ladado toda !a artillería de este puerto 
al de Cabello, donde ha reconoontrado 
las fuerzas que le quedan. 

Hemos recibido armas y pertrechos, 
y aun esperamos más. Nada faltará á 
esa División. Reitero mi orden expresa 
do reclutar, alistar y disciplinar a to- 
dos los hombrea capaces do tomar las 
armas ; pnes esa División no debe ba- 
jar de onatro á cinco mil hombres que 



no dübun perder uu momento en dis- 
cipliuiu'sc bien. 

Incluyo á V. S, ¿5 ejemplares de la 
Lei del 10 de Octubre. Hágala V. S. 
circular por todos los cuerpos do Ejér- 
cito, p.irtiiUs y doaticimjntos ¡ por to-, 
dos los pueblos haciéndolas tle^¡ir has- 
ta los enemigos. Ejta tei s.'ííudable, 
justa y útil conSrmará eu su opinión 
á los vacilantes, y atraerá á nuestra 
causa ll los criollos qne aun signen & 
los Españoles, y á estos miamos. 

Dios guarde á V. S. machos años. 

SiMos' Bolívar. 



II 

Ojioio íla Bolívar para Moná¡jai<. 

Al Sr. General Josú Tadeo Mouágas. 

Angostura, Octubre 34 do 1S17.— 7". 

Sr. General: 

Acuso ¿ Vi S. el recibo de sus od- 
cioB de 17 y 18 del corriente fechados 
en el Pao. 

He es muí satisfactoria la noticia de 
que el capitau íjoriano con más de 80 
hombres ha abandonado ñ los Espafio- 
tes y se ha acojido á nuestras b.inde- 
ras. Creo como V. S. qne dentro de 
poco el resto do engañados que signan 
a nuestros opresores imitará el ejemplo de 
Soriano ; pero esto será obra do la po- 
lítica y beneficencia del Gobierno. Tam- 
bién me es mui agradable quo V. S. 
haya tomado tanto esmero en rechitar 
á todos los qne sean capaces de tomar 
las armas para incorporarlos' á su Bri- 
gada. V. H., pnos, será infatig^ible en 
esto y en hacerlos disciplinar á maOa- 
na y tarde, de modo qne estén exper- 
tos en el manejo de las armas. V. S. re- 
cibirá mui pronto loa fusiles necesarios 
para el Batallón, pues los espero de 
nn instante á otro. 

9e asegura que Morillo ha ernouado 
á Caracas y La Guaira, llevándose á 
Puerto Cabello la artillería de aquel 

Suerto. Creo fundadamente qno áutes 
e mui pocos dias evacuarán la ca- 
pital de esa Provincia; ontre tanto, 
V. S. debe continuar engrosando la 
Brigada do sn mando y poniéndola 
bajo el pié más respetable do fnerza, 



I, Google 



ín - 



procuianáo atraor las partidas enomigas 
que obran por loa paeblos do las cer- 
caDÍaá de la capital, para obrar contra 
ellas y contra La capital misma, luego 
qae Y. S. tonga fuerzas que lo oaega- 
ren del éxito. 

Por fin terminó la guerra civil de 
Cnmaná. El General Piar, candillo de 
ella, fué aprehendido el 27 del pasado, 
conducido á eato Ouartol General, juz- 
gado por un consejo de guerra do ofi- 
ciales generales, condenado ü ser pasa- 
do por las armas y ejecutado eu esta 
plaza el Ifí del corriente á las 5 do la 
tarde conforme á ordenanza. 

£1 ejército de Cumanacoa ha jurado 
solemnemente fidelidad y obodioiiciu al 
Gobierno Supremo de U República, ce- 
lebrando la acta de que incluyo k V. S. 
copia. Asi es quo el Qciioral Mariüo, 
sin partidarios de su loca empresa, de- 
be ó alejarse para siompro del territo- 
rio de Venezuela ó si es aprehendido 
Gofrir el castigo de sus cnmoaos. La 
Bepúblic;i, pues, no tiene ya oueiiiigos 
internos y va á dedicar toda su aten- 
ción coutra ens enemigos externos. 

Ho tenido á bien promulgar la lei 
que incluyo y quo hará V, S. publi- 
car en todo el territorio de la Provin- 
cia de Barcelona, en el ejército con 
toda la solemnidad de un bando nacio- 
nal, en todas tas partidas y destucamen- 
toB, y haciéndola penetrar hasta los ene- 
migos. Esta lei la mas justa y la mas 
útil, es el testimonio mas auténtico do 
los principios eminentemente rectos y 
benéficos del Gobierno Supremo de Ve- 
nezneln. Es el premio, es la recompen- 
sa de los que lian derramado su san- 
gre por romper las cadenas que escla- 
vizan la patria y ea la que asegura h 
los servidores, después de tantos servicios, 
nna subsistencia para ellos y sus fami- 
lias. Ya, pues, no habrá mendigos en 
Venezuela: todos serán propietarios : to- 
dos tendrán un interés en la conserva- 
ción, no solo de su existencia, sino de 
la de su propiedad. 

Dios guarde á V. S. muchos afios. 

SiuoK Bolívar. 



O^io de BoLÍrAR para Monágas. 

AI Seflor General José Tudeo Monagos. 

Angostura, Octubre 24 de 1817.— 7.* 

Sefior General : 

He tenido á bien aprobar la propues- 
ta que V. S. me hace del Ciudadano 
Luis Bastardo para Gobernador políti- 
co de esa Provincia. Oportunamente re- 
cibirá V. S. los decretos y reglamentos 
que he tenido á bien expedir relativos 
a la organización militar, civil y de 
Rentas de la República, para que V. S. 
los haga ejecutar en eso Gobierno y Oo- 
maadancia general. 

Irt medida que V. S. me indica de 
trasladar & los potreros de Santa Ana 
mil qninientas roses, debe tomarse cuan- 
do ya V. S. haya recibido algiinaa ar- 
mas para no exponerlas á que caigan 
por algún acaso en poder de los ene- 
migos. 

Con -respecto & lo que V. S. me di- 
ce de las gracias qna solioitan algunos 
oficiales para vender ganado, no debe 
y. S. acordarlas sino rarísima vez 4 
personas extremadamente beneméritas y 
que tengan justísimas causns, y de nin- 
guna manera para embarcar; pues si 
estas gracias se conceden con frecuencia, 
los oficiales se convertirán en comer- 
ciantes descuidando el aaanto princi- 
pal quo es la guerra. 

Dios guarde á V. S. muchos aflos. 

aiMON BoLfrAB. 



Oficio de Bolívar para Ürdaneta, 

Al SoDor General Rafael Urdanetn. 

Angostara, Octabre 24 de 181?. — 7.* 

SeQor General : 

El Ciudadano Montebrane pasa á esa 
División agregado al Estado mayor de 
ella. Este ciudadano dice que ha obteni- 
do nn despacho de Teniente coronel de 
artillería por el disidente General Í/Lañ- 



y Google 



Ao. Seguu In condiictn, disposición y ap- 
titud quo manifieBto en el servicio, me 
lo manifestará V. S. para conferirle el 
grado & que Ee haga acreedor. 

Dios guarde á V. S. muchos aQos. 

tiiuoH Bolívar. 



Oficio de BoLÍVAii para Urdaitela. 

AI Sefior General Rafael Urdaneta. 

Angostnra, Octnbre 24 de 1817.— 7.» 

Setior General : 

Ordeno á V. S. so entregnen al setior 
Coronel Vicente Sucre relute novillos en 
pago de los géneros, que lo hn toma- 
do el Estado para vestuarios. 

Dios guarde 6, V. S. muchos ados. 

Simón Bolívar. 



Oficio de BOLÍVAB para el Jefe del Estado 

Mayor. 

Al Sefior Jefe del Estado Mayor. 

Angostura, Octubre '¿i do 1817. — 7.* 

Señor General : 

Ordeno á V. 8. se le pasen diariamen- 
te dos raciones al Dr, Ciudadano Fran- 
cisco José Bívoí. 

Dios guarde & V. 8. muchos aQos. 

SiaoN Bolívar. 



1324. 

■ EL CONnRESO CONSTITUYENTE DB LAS 
PROVIKCIAS UNIDAS DEL EtO DB LA 
PLATA Sli DIRIJE ¿ LAS DGUAS NACIO- 
NES DEL MUNDO, EXPONIÉNDOLOS FUN- 
DAMENTOS Y MOTIVOS QUE TUVIERON 
PARA EBT0HJCI0NAI18K B INDEPENDI- 
ZARSE DE LA ESPASA. 



Manifiesto que hace á las naciottes civili- 
zadas el Congreso general constituyente 
de las Provincias Unidas de Snd-Ámé- 
rica, y sobre el tratamiento y cruelda- 
des que han sufrido de los españoles y 
motivado la declaratoria de su inde- 
pendencia. 

El honor osla prenda que aprecian los 
mortales mas que su propia existencia y 
que deben defender sobre todos los bienes 
que se conocen en el' mundo, por moa 
grandes y sublimes que ellos sean. Las 
Provincias Unidas del Rio de la Plata 
han eido acusadas por el gobierno espatlol, 
do rebelión v do perfidia ante las demás 
naciones, j denunciado como tal el famo- 
so acto do emancipación que expidió el 
congreso nacionalenTucumaná 9 deJulio 
de 181C ; imputándoles ideas de annrquía 
y miras de introducir en otros países prin- 
cipios sediciosos, al mismo tiempo de soli- 
citar la amistad de estis mismas naciones 
y o! reconocimiento do este mcmonible 
acto para entrar en su rol. El primer de- 
ber, entro los mas sagrados dol congreso 
nacional, es apartar de si tan feas notas y 
defender la causa de sn país publicando 
las crueldatles y motivos que impulsaron 
la declaración de independencia. No es 
este ciertamente un sometimiento, que 
atribuya & otra potestad do la tierra el po- 
der do disponer do una suerte que le ha 
costado u la América torrentes do san- 
gre y toda especie de sacriQcios y amar- 
guras. Es una consideración importante 
3ue debo á su honor ultrajado y al decoro 
e laa demás naciones. 

Prescindamos de investigaciones acerca 
del derecho de conquista, de concesiones 
pontificias v de otros títulos en qne los 
espadóles lian apoyado su dominación : 
no necesitamos acudir d unos principios 
que pudieran suscitar contestaciones pro- 
blemáticas y hacer revivir cuestionea que 



I, Google 



— 138 — 



hftQ tenido defensores por nna y otra par- 
te. Nosotras apelamos á heohos, que 
forman ua contrHsCe lastimoso r]e nuestro 
sufrimiento con la opresión y servicio do 
los espaQolos. Nosotros mostraremos an 
abismo espantoso quo EspaDa abría á 
nuestros piéa, y en que ibnn á precipitarse 
estas Provincias, si no se hubiera inter- 
puesto el muro do su emancipación. No- 
sotros, en fin, daremos razones qtic nin- 
gún racional podrá desconocer, ü no sor 
qne las enciieutre para persuadir á nu 

Sais que renuncie para siempre á toda idea 
e BU felicidad y adopte por sistema la 
rnina, el oprobio y la paciencia. Ponga- 
mos á la faz del mundo este cuadro, que 
nadie puede mirar sin jwnotrarse profun- 
damente de nuestros mismos sontimien- 



Desdo que los españoles so apoderaron 
de estos países, prefirieron el sistema de 
asegurar sii dominación, exterminando, 
destruyendo y degradando. Los planes 
de esta devastación se pusieron luego en 
pilanta, y so han continuado sin iutormi- 
sion por espacio de trescientos aQos. 
Ellos principinron por asesinar & los mo- 
aaroaa del Perú, y después hicieron lo 
mismo con los demás régulos y primados 
qne encontraron. Los habitantes del pais 
queriendo contener tan feroces irrupcio- 
nes entre la gran desventaja de sus armas, 
fueron víctimas del fuego y del fierro, y 
dejaron sus poblaciones á las llamas, que 
fneron aplicadas sin piedad ni distinción 
por todas partes. 

Loa espaQoles pusieron entonces una 
barrei-a & la población del país ; prohibie- 
ron con leyes rigurosas la entrada de 
extranjeros ; limitaron en lo posible la de 
loa mismos españoles ; T la facilitaron en 
estOB últimos tiempos a los hombres cri- 
minosos, á los presidiarios y á los inmora- 
les, que convenia arrojar de su Península. 
Ni los vastos pero hermosos desiertos qne 
aqni se hablan formado con el exterminio 
de los naturales ; ni el ínteres de lo que 
debía rendir á Espaüa ci cultivo de unos 
campos tan feraces como inmensos ; ni 
la perspectiva de los minerales mas ricos 
y abundantes del orbe ; ni ol aliciente de 
innomerables producciones, desconocidas 
hasta entonces las uuas, preciosas por su 
valor inestimable las otras, y capaces todas 
de animar la industria y el comercio, 
llevando aquella & su colmo, y este al mas 
alto grado de opulencia ; ni por ñn el 
tortor de conservar sumergidas en desdi- 
cha )aa regiones mas deliciosas del globo, 
tuvieron poder para cambiar los princi- 



Siog sombríos y ominosos de la corte de 
[adrid. Centenares de leguas hay des- 
gibladas é inoultas de una ciudad á otra, 
ueblos enteros so han acabado, quedando 
sepultados entre las ruinas de las minas, 
ó pereciendo con el antimonio bajo el 
diabólico invento de las Mitas ; sin que 
hayan bastado á reformar este sistema 
exterminador ni los lamentos de todo el 
Perú, ni las muy enérgicas representacio- 
nes de los mas celosos ministros. 

Elartede explotar los minerales, mirado 
con abandono y apatía, ha quedado entre 
nosotros sin los progresos que han tenido 
los deums en los siglos de la ilustración 
cutre las naciones cultas ; así las minas 
mas opulentas, trabajadas casi á la 
brusca, han venido á eepultarso por haber- 
se desplomado los cerros sobro sus bases, 
ó por haberse inundado de agua los labo- 
res y qued^o abandonados. Otras pro- 
ducciones raras y estimables del piiis se 
hallan todavía confundidas eu la natura- 
leza, sin haber interesado nunca ol celo 
del gobierno ; y si algún sabio observador 
ha intentado publicar sus ventajas, ha 
sido reprendido de la corte y obligado 
á callar, por la decndoncia quo podian 
sufrir algunos artefactos comunes de Es- 
paQa. 

La enseñanza de las ciencias era prohi- 
bida para nosotros, y solo so nos conce- 
dieron la gramática latina, la filosofía 
antigua, la teología y la jurisprudencia 
civil y canónica. Al virey I), Joaquín 
del Pino se le llevó muy á mal que hubie- 
se permitido en Buenos Aires al consula- 
do, costear una cátedra de náutica, y en 
cumplimiento de las órdenes que vinieron 
de la corte, se mandó cerrar el aula y se 

firohibió enviar á París jóvenes que se 
ormasen buenos profesores de quimioa 
para que aqu! la enseQaseu. 

£1 comercio fué siempre un monopolio 
oxolusivo entre las manos de los comer- 
ciantes de la Península y las ddos consig- 
natarios que mandaban á América. Los 
empleos eran páralos espafloles ; y aunque 
loa americanos eran llamados á ellos por 
las leyes, solo llegaban á conseguirlos ra- 
ras veces y á costa de saciar con inmensos 
caudales la codicia de la corte. Entre 
ciento y sesenta vireyes que han goberna- 
do las Américaa, solo se cnentan cuatro 
americanos ; y de seiscientos y dos Capita- 
nes generales y gobernadores, á excepción 
de catoroe, los dumas han sido todos 
espafloles. Proporcionalmente sucedia !o 
mismo con el resto de empleos de impor- 



I, Google 



— 124 — 



tancU, y apenas se enoontraba alguna al' 
ternativa de amertoanoa y españoles entro 
los escribientes de los oficinas. 

Todo lo disponía así lu EspaQa para qne 
prevaleciese en Amérioa la degradación de 
BUñ nnturaleB. Ko le oonveniu qne se 
formasen sabios, temerosa de que se desa- 
rrollasen genios y talentos capaces de pro- 
mover loa intereses de tu patria, y hacer 
progresar r&pídamente la civilización, las 
costnmbres y las disposicioues excelentes 
de que están dotados bub hijos. Disminuia 
incesantemente la población, recelando 
qne algún día fuese capaz de emprender 
contra su dominación sostenida por un 
número pec|uefiÍ8Ímo du brazos para gusr- 
dar tan vanas y dilatados regiones. Hucia 
el comercio exclusivo, porc^ue sospechaba 
que la opulencia nos hana orgullosos y 
capaces de aspirar k libertarnos do sus 
vejaciones. Nos negaba el fomento do la 
iudustria, para que nos fultaseu los medios 
de salir de la miseria y pobreza : y nos 
excluía de los empleas para que todo el 
influjo del país lo tuviesen los peninsula- 
res, y formasen las inclinaciones j habitu- 
des necesarias, á fin de tenernos en uoa 
dependencia, que no nos dejase pensar n¡ 
proceder, sino segnn las formas espaSo- 



Era sostenido con tesón este sistema por 
los vireyes: cada nuo de ellos tenia la 
investidnra de un visir : sa podar ora bas- 
tante para aniquilar á todo el que osase 
disgustarlos: por grandes que fuesen sus 
vejaciones, debían sufrirse con resigna- 
ción, y se comparaban supersticiosamente 
por sus satélites y aduladores cnn los efec- 
tos de la ira do Dios. Las quejas que se di- 
rijían al trono, ó no se percibían eu el dila- 
tado camino de millares de leguas qno 
tenían qne atravesar, ó eran sepultadas en 
las covachuelas de Úadríd por los dendos 
y protectores de estos procónsules. No 
solamente no se suavizó jamas esl» siste- 
ma, pero ni había esperanza de poderlo 
moderar con el tiempo. Nosotros no 
teníamos inñnenoía aJgnna directa ni 
indirecta en nuestra legislación : ella se 
formaba en Espalla, sin que se nos conce- 
diese el dereoho de enviar proonradorea 
fiara asistir á su formación y representar 
o conveniente, como los tenían las ciuda- 
des de EspaQa. Nosotros no la teuiamos 
tampoco en los gobiernos, qne podían 
templar mnoho el rigor de la ejecución. 
Nosotros sabíamos qne no se nos dejaba 
mas recurso que el de la paciencia ; y que 
para el qne no se resignase á todo trance, 
Qo era oastágo suficiente el último suplicio : 



porquo ya so habían inventado en tales 
casos tormentos de nueva y nunca vista 
crueldad, que ponían en espanto á la 
misma naturaleza. 

No fueron tan repetidas ni tan grandes 
las sinrazones que conmovieron á ¡as pro- 
vincias de Holanda, cuando tomaron las 
armas para desprendei'se de la Espada, ni 
las que tuvieron las de Portugal para sa- 
cudir oí mismo yugo; ni las que pusieron 
á los suizos bajo la dirección de Onílter- 
mo Tell para oponerse- al emperador do 
Alemania; ni lúa de los Estados Unidos 
do Norte América, cuando tomaron e! 
partido de resistir los impuestos qne les 
quiso introducir la Gran BretaHa; ni las 
de muchos otros paises, que sin haberlos 
separado la ]i»turaleza de sn metrópoli, lo 
han hecho ellos para sacudir un yugo de 
fierro y labrarse sn felicidad. Nosotros, 
sin embargo, separados de EapaOft por un 
mar inmenso, dotados de diferente clima, 
de distiutas necesidades y habitudes y 
tratados como rebatios de animales, he- 
mos dado el ejemplo singular de haber si' 
do pacieiitca entro tanta degradación, 
permaneciendo obedientes cuando se nos 

Sresüutaban laa mas lisongeras coyunturas 
o quebrar su yugo y arrojarlo ii la otra 
parte del Océano. 

Hablamos íi las naciones del mnndo, y 
no podemoa Ecr tan impudentes que nos 
propongamos engaDarlas en lo mismo que 

ellas han visto y palpado. La América 
permaneció tranquila todo el periodo de 
In guerra do sucesión, y esperó á que_ so 
deoidieso la cnestion porque combatían 
las casas de Austria y Borbon, para co- 
rrer la misma suerte de Espada. Fué 
aquellii nua ocasión oportuna para redi- 
mirso'de tantas vejaciones: pero no lo hi- 
zo, y antes bien tomó el empedo do de- 
fendersa y armarse por sí sola, para con^- 
servarse unida á ella. Nosotros, sin tener 
parte en sus doaavenencias con otras po- 
tonciaa de Europa, hemos tomado el mis- 
mo interés en sus guerras, hemos sufrido 
los mismos estragos, hemos sobrellovado 
sin murmurar todas laa privaciones y 
escaseces que nos indncia su nulidad 
en el mar y la incomunicación en que 
nos ponían en elln. 

Fuimos atacados en el ado de 1806; 
una expedición inglesa sorprendió y ocn- 

Eó la capital de Buenos Aires por la im- 
eoilidud é impericia del virey, que aun- 
que no tenía tropas espafiolas, no snpo 
valerse de los'recursos numerosos qne n 
le briudaban para defenderla. A los cua- 



I, Google 



reota j oinoo días recnperamos la capital, 
qnedaudo priaioneros loB ingleses con su 
geoeral sin haber tenido en ello la major 
parte el virey. Llamamos á la corte por 
auxilios pai-a librarnos de otra nueva in- 
yasioD que nos amenazaba; y el consDolo 
qae se nos mandó fué uua esoandalosa 
real orden en que se nos provino que nos 
defendiésemos oomo pudiésemos. 

El aflo sieniento, fué ocupada la Banda 
Oriental del Rio de la Plata por una es- 
pedicíon nueva y mas fuerte, sitiada ^ 
Tendida por asalto la plaza de Montevi- 
deo: all! ac reanioron mayores fuerzas bri- 
tánícaa, y so formó nn armamento para 
volver & invadir la capital, que efcotiva- 
mente fué asaltada '& pocos meses, 'mas 
con la fortuna de que bu esforzado valor 
Tenoieae urenemigo en el asalto, obligán- 
dolo con tan brillante victoria á la ova- 
onacion de Montevideo y de toda la Ban- 
da Oriental. 



No podía presentarse ocasión mas h&Ia- 
gfle&a para habernos hecho independien- 
tes, si el espirita de rebelión ó de perfidia 
hubieran sido capaces de afectarnos ó si 
fuéramos susceptibles de los principios se- 
diciosos y anArquicoa quo so nos han im- 
pDtado, Pero, ¿& qué acudir á estos pro- 
testos? Buzones muy plausibles tuvimos 
entÓDoea para hacerlo. Nosotros no 
debíamos^ ser indiferentes & la degra- 
dación en que vivíamos. Si la vic- 
toria autoris» alguna ves al vencedor para 
Bcr ¿rbitro do los destinos, nosotros po- 
díamos fijar el nuestro hallándonos con 
las armas en ta mano, triunfantes y sin 
nn regimiento español que pndiese resis- 
timos; 7 si ni la viotoria ni 'la fuerza dan 
derecho, era mayor el que teníamos, para 
no sufrir mas tiempo ta dominación de 
üepaBa. Las foerzas de la Península no 
noB eran temibles, estando sus puertos 
bloqueados, los marea dominados por las 
escuadras británicas. Pero A posar de 
brindarnos tan placenteramente la fortu- 
na, no qnisimos separarnos de EspaOa, 
crevflndo quo osta distinguida prncoa de 
lealtad madaria los principios de la corte, 
y la haría conocer sus verdnderos inte- 
reses. 

¡Nos engasábamos miserablemeoto y 
noE lisonjeábamos con esperanzas vanas! 
KspaDa DO recibió tan generosa demostra- 
ción como una seflal de benevolencia, si- 
no como obligación debida y rigurosa. 
La América continuó regida con Ta mis- 
ma tirantez, y nuestros heroicos sacrifi- 
cios sirvieron solamente para^aQadir algu- 



nos páginas & la historia de las injusticias 
que sufrimos. 

Este es el estado en que nos halló la re- 
volución de EspaSa. Nosotros, acostum- 
brados A obedecer ciegamente cuanto allA 
se disponía, prestamos obediencia al rey 
Fernando de Borbon, no obstante que se 
iiabia coronado derribando á su padre del 
trano por medio de nn tumulto suscitado 
OQ Aranjuez. Vimos que segnidamcnto 
pasó ú Francia; que allí fué detenido con 
sus padres y hermanos, y privado do la co- 
rona que acababa de usurpar. Que la na- 
ción ocupada por todas partes por tropas 
francesas se convulsionaba, ^ entro ana 
fuertes aacudimietitos y agitacioucs civiles 
eran asosinadoa por la plebe amotinada 
varones ilustres, que gobernaban las pro- 
vincias con acierto ó servían con honor 
eu ]o£ ejércitos. Que entro estas oscila- 
ciones se levantaban en ellas gobiernos, y 
titulándose supremo cada uno se conside- 
raba con derecho para mandar soberana- 
mente d las AmériciiB. una junta de esta 
clase formada en Sevilla tuvo la presun- 
ción de ser la primera que aspiró á nues- 
tra obediencia; y loa vireyos nos obligaron 
á prestarle sumiaioii y reconocimiento. 
En menos de dos meses pietendió lo mis- 
mo otra junta titulada suprema do Gali- 
cia, y nos envió nn virey con la grosera 
amenaza de que vendrían también treinta 
mil hombrea si era necesario. Erigióse 
luego la junta central, sin haber tenido 
parte nosotros en su formación, y al pun- 
to la obedecimos, cumpliendo con zelo y 
eficacia sus decretos. Enviamos socorro 
de dinero, donativos voluntarios' y auxi- 
lios de toda especie para acreditar qua 
nuestra fidelidad no corría riesgo en cual- 
quiera prueba A que se quisiercsujetarla. 

Nosotros hablamos sido tentados por 
los agentes del rey José Napoleón, j hala- 
gados con grandes promesas de mejorar 
nuestra suerte, si adheriumos A su parti- 
do. Sabíamos que los espafloles de la 
primera importancia se habían declarado 
ya por él ; qne la nación e8taba''8Ín ejér- 
citos y sin una dirección vigorosa tan 
necesaria en los momentos de apuro. 
Estábamos informados querías tropas del 
Rio de la Plata que fueron priaionoras 
A Londres después de la primera expedi- 
ción de los ingleses, habian sido condu- 
cidas á Cádiz y tratadas allí con la mayor 
inhumanidad ; que se habían visto pre- 
cisadas A pedir limosnas por las calles, 
Sara no morirse de hambre ; y que desnu- 
as y sin auxilio alguno, habían sido en- 
viadas á combatir con los^ franceses. Pe- 



I, Google 



roen medio da tantos desongaflos perma- 
necimos en lit misma posición, ^nsta que 
ocupando Í03 franceses ins Audiihicias 
se dispersóla junta centml. 

En estas circunstancias, so publicó un 
papel sin fecha, y fírmndo solamente por 
el Arzobispo de Laodicea, qne babia sido 

Presidente do In estinguida jtinta central, 
or él se ordenaba la formación de una 
regencia, y so designaban tres miembros 

ane debian componerla. Nosotros no pu- 
imos dejar de sobrecogernos con tan re- 
pentina como inesperada nueva. Entra- 
mos en cuidados, y temimos ser envuel- 
tos en las mismas desgracias de la metró- 
poli. Reñexionamos sobre su situación 
incierta y vacilante, habiéndose ya pre- 
sentado los franceses á las puertas de 
CAdiz y de la isla do León ; recelábamos 
de los nuevos regentes, desconocidos para 
nosotros, habiéndose pasado á los fran- 
ceses loa espaOoles de mas crédito, disuel- 
ta la central, perseguidos y acusados de 
traición sns individuos en papeles públi- 
cos. Conociamos la ¡ne6cacia <1el decre- 
to publicado por el arzobispo de Laodi- 
cea, y sus ningunas facultados para esta- 
blecer la regencia ; ignoníbamoa si los 
f ranéese B se hab i an apoderado de GMiz, 
j oonsnmado la confinista de Espafla, en- 
tretanto qne el papel había venido á 
nuestras manos ; y dudábamos qiio un 
gobierno nacido de los dispersos fragmen- 
tos de la central no corriese pronto la 
misma suerte de ella. Atentos ft los ries- 
gos en que nos hallábamos, resolvimos 
tomar íi nuestro cargo o! cuidado do nues- 
tra seguridad, mientras adquiríamos me- 
jores conocimientos dol estando do Espada, 
T se concillaba alguna consistencia su go- 
nierno. En vez de lograrla, vimos caer 
Inego la regencia y sucederse las mudan- 
zas de gobierno las unas A las otrns en los 
tiempos de mayor apuro. 

Entretanto nosotros establecimos nues- 
tra junta de gobierno á semejanza de las 
de Espafia. So institución fné puramen- 
te provisoria y ü nombro del cautivo roy 
Fernando. El rircy Don Baltazar Hi- 
dalgo de Cisneros expidió circulares á 
los gobernadores para que se preparasen 
á la guerra civil y armasen sns provin- 
cias contra las otras. El Rio de la Plata 
fué bloqueado al instante por una escua- 
dra; el gobernador de Córdova empezó 
ft organizaran ejército; el de Potosí y 
oí presidente de Charcas hicieron mar- 
char otro A los confiaes tle Salta ; y el 
presidente dol Cuzco presentándose con 
otro tercer ejército sobre las mürgcnes 



del DeeagQadero hizo un armisticio de 

cuarenta días para descuidarnos; y Antea 
de terminar este rompió las hostilidades, 
atacó nuestras tropas, y hubo nn comba- 
te sangriento, en que yierdinios mas de 
mil y quinientos homores. La memo- 
ria se horroriza do recordar los desafue- 
ros qno cometió entóneos Goyoneche on 
Cochabamba ¡ Ojalá fuera posible olvi- 
darse de este americano ingrato y sangui- 
nario, que mandó fusilar cTdia de su en- 
trada al honorable gobernador intenden- 
te Antozana; qne presenciando desde los 
balcones de su casa este inicuo asesinato, 
gritaba con ferocidad A la tropa, que no 
le tirase á la cabeza porqne la necesitaba 
para ponerla en una pica ; que después de 
habérsela cortado, mandó arrastrar por 
las calles el yerto tronco de bu cadáver, 
y qne autorizó A sus soldados con el bár- 
baro decreto de hacerlos í/ííeíloí (íí vidas 
y haciendas, dejándolos correr on esta 
brutal posesión por muchos dias I 

Ln posteridad se asombrará de la fe- 
rocidad con quo so han onearuizado 
contra nosotros unos hombros interesa- 
dos en la conservación de las Améri- 
cas ; y nnnca podrá admirar bastante- 
monte el aturdimiento con quo han pre- 
tendido castigar un poso qne estaba 
marcado con sellos indelebles de fideli- 
dad y amor. El nombre de Fernando 
do Borbon precedía en todos los de- 
cretos del gobierno y encabezaba sna 
despachos. El pabellón csp^flol tremo- 
laba en nuestros bnques y servia para 
inflamar unestros soldados. Las provin- 
cias, viéndose en una especie de orfan- 
dad por la dispersión do^ gobierno na- 
cional, por la Taita de otro legitimo y 
capaz do respetabilidad, y por la con- 
quista de casi toda la me'trópoli, se ha- 
bían levantado un Argos, qne velase so- 
bro BU seguridad, y las conservase in- 
tactas para presenúrse ni cautivo rei, 
recuperada bu libercad. Era esta medi- 
da imitación de la de Espafia, incita- 
da por la declaración qne liizo A la 
Amorica parte integrante de la monar- 
quía ó igual en los derechos con aque- 
lla; y habia sido Antes practicada en 
Montevideo por consejo de los mismoB 
espaDoles. Nosotros ofrecimos continuar 
los socorros pecuniarios y donativos yo- 
Inutnrios para proseguir la guerra, y 
publicamos mil veces la sanidad de nues- 
tras intenciones y la sinceridad de nues- 
tros votos. La Gran Bretaña, entonces 
tan benemérita de la Espafia, interpo- 
nía su mediación y sus respetos, para 
qne uo so nos diese nn tratamiento 



I, Google 



tdD duro y tan acerbo. Pero estos liom- 
brea, obcecados gii'bus cuprichos sangai- 
narios, deaecliaron la mediación y ex- 
pidierou rigorosaa órdonea á iodoa loe 
generales, para q^ue apretasen mas la 
guerra y los castigos : so elevaron pot 
todas partes los cadalsos y se apura- 
ron los inventos para aflijir y consternar. 

Ellos procuraron desde entonces di- 
vidirnos por cuantoa medios lian estado 
é, BUS alcances, para hacernos extermi- 
nar mutuamente. Nos han suscitado ca- 
lamnias atroces, atribuyéndonos deaig- 
nios de destruir nneatra aagrada religión, 
abolir toda moralidad y establecer la 
licenciosidad de costumbres. Noa hacen 
una guerra religiosa, maquinando de 
mil modos la turbación y alarma do 
conciencias, haciendo dar decretos de 
censuras eclesijisticos á los obispos es- 
paOoles, publicar esoomuuioues y sem- 
brar por medio de algunos confesores 
ignorantes, doctrinas fanáticits en oí tri- 
bunal de la penitencia. Con estas dis- 
cordias religiosas han dividido las ía- 
miliaa entre ai ; han hecho desafectos 
á los padres con los hijos ; han roto 
los dulces viuculoa que unen al marido 
con la esposa ; han acmbrado reacores y 
odios implacables entre los hermanos 
mas qaei'idos, y han pretendido poner 
toda la naturaleza en discordia. 

Ellos lian adoptado el aiatema de ma- 
tar hombres inaiatintamente para dis- 
minuirnos; y á su entrada en loa pue- 
blos ban arrebatado hasta los infelices 
vivanderos, los han llevado en grupos 
á las plazas y loa han ¡do fnailnudo 
uno á uno. Las ciudades do Ghuqui- 
saca y Cochabamba han aido algunas 
reces los teatros de eatoa furores. 



Ellos han interpolado entre sus tro- 
pas il nuestros soldados prisioneros, lle- 
vándose los oficiales alierrojados é. pre- 
sidios donde 08 imj)osibIe conservar un 
aOo la salud ; han dejado morir de hambre 

Íde miseria á otroa en las cárceles ; y 
an obligado á muchos á trabajar en las 
úbi'os públicas. Ellos -han fusilado con 

{'actancia á nuestros pai'lamentarios, y 
lan cometido los últimos horrores con 
jefes ya rendidos y otras personas prin- 
cipales, sin embargo do la humanidad 
q,ue nosotros usamos con los prisionc- 



diputado Matos, do Potos!, el Capitán 
general Pnmacagna, el General Ángulo 
y BU hermano, el Comandante Muñe- 
cas y otros jefes do partidas fnsilados 



á sanare fria después de muchos áiaa 
de prisioneros. 

Ellos en el pueblo del Valle Grande 
tuvieron el placer brutal de cortar las 
orejas k sus naturales, y remitir un ca- 
nasto lleno do estos presentes al Cuartel 
General : quemaron después la población, 
incendiaron mas de treinta pucbloa nu- 
merosos del Perú y se deleitaron en 
encerrar á los hombres en los caaaa an- 
tes do ponerlea fuego, para que allí mu- 
riesen abrasados. 

Ellos no Bolo ban sido crueles ó im- 
placables en matar ; so han despojado 
también de toda moralidad y decencia 
piíblfca, haciendo azotar cu la^ plazas 
religiosos anciiinos y mujeres amarradas 
á un canon, habi^udola^ primero des- 
nudado con furor escandaloso y puestas 
á la vergüenza aua carnes. 

Ellos establecieron un sistema inqui- 
sitorial para todos estos castigos ; han 
arrebatado vecinos sosegados, llevándo- 
los á la otra parte de los maros, para 
ser juzgados por delitos supuestos ; y 
han conducido al suplicio, sin proceso, 
á una gran multitud de ciudadanos. 

Ellos lian peraoguido nuestros buques, 
saqueado nuestras costas, hecho matan- 
zas en sus indefonsoa habibintes, sin 
perdonar á sacerdoUts septuagen.irios ; 
y pot orden del General Pezuela que- 
maron la iglesia del pueblo de Puno, 
y pasaron a cuchillo viejos, mnjerea y 
niOos, que fué lo único que encontra- 
ran. Ellos han excitado conspiraciones 
atroces entre los espaflolos avecindados 
en nuestras ciudades, y noa lian puesto 
en el conflicto de castigar con el últi- 
mo suplicio padres de familioa numerosas. 

Ellos han compelido á nuestros her- 
manos 6 hijos á tomar armoa contra 
nosotros ; y formando ejércitos de los 
habitantes del país al mando do sus oñ- 
cialcs, los han obligada á combatir con 
nuestras tropas. Ellos han excitado in- 
snrreccionca domésticas, corrompiendo 
con dinero y toda clase do tramas á 
moradores paciOcoa del campo, para 
enrolverlos en una espantosa anarquía, 
y atacarnos divididos y debilitados. 

Ellos han faltado con infamia y ver- 
güenza indecible li cuantas capitulacio- 
nes les hemos concedido, en repetidas 
veces que los hemos tenido debajo de 
la espada ; hicieron que yolviesen & to- 



I, Google 



mar laa'"arina8 cuatro mil hombres que 
80 rindieron con en General Triaban en 
el combata de S:ilta, á quienes genero- 
samente concedió capitulación ol Gene- 
ral Belgrano en el campo de batalla, y 
mas generosamente se las cumplió, fiado 
en la lé de sn palabra. 

Ellos nos han dado S, luz un nuevo 
invento de horror envenenando las aguas 
y los alimentos, cuando fueron venci- 
dos en la Paz por el General Finólo ; 
y ¿ la benignidad con que los trató 
éste, despnes de haberlos rendido & 
discreción, le correspondieron con la 
barbarie de volar los cuarteles que te- 
nían minados de antemano. Ellos han 
tenido la bajeza de incitar á nu'eatros 
Generales y gobernadores, abusando del 
derecho sagrado de parlamentar, para 
que nos traicionasen, escribiéndoles car- 
tas con poblictdad y descaro á este in- 
tento. Han declarado que las leyes de 
la guerra obaervadaa con naciones cul- 
tas no debian emplearse con noso- 
tros ; y su General Pezuela, después de 
la batalia de Ayonma, para descartarse 
de BUB compromíaos, tuvo la serenidad 
do responder al General Bolgraoo, que 
con insurgentes no se podía celebrar 
tratados. 

Tal ora la conducta de los espadóles 
con noBOtros, cuando Fernando de Bor- 
bon fué restituido al trono. Xosotros 
creímos entonces quo habla llegado el 
término de tantos desastres : nos pare- 
ció que un rey, que se habla formado 
en la adversidad, no seria indiferente á 
la desolación de sus pueblos; y despa- 
chamos un diputado para que le hicie- 
se sabedor de nuestro estado. No po- 
día dudarse que nos daría la acojida 
de un benigno príncipe, y que nuestras 
súplicas lo interesarían á medida de su 
gratitud y de esa bondad que habían exal- 
tado hasta loB cielos los cortesanos es- 
patloles. Pero estaba reservada para los 
países de América una nueva y desco- 
nocida ingratitud, superior á todos loa 
ejemplos que se kallau en las historias 
de loa mayores tiranos. 

£1 nos declaró amotinados en los pri- 
meros momentos de sn restitución á Ma- 
drid; 61 no ha querido oir nuestras que- 
jas, ni admitir nuestras súplicas, y nos 
ha ofrecido por última gracia un per- 
'dea. El confirmó á los virejes, go- 
bernadores y generales que había encon- 
trado en actual carníceiia. Declaró Cri- 
mea de Estado la pretensión de for- 



marnos una conatitijcioa, para que ilos 
gobern.iso fuera de los alcances de qq 
poder divinizado, arbitrario y tiránico, 
bajo ol cual habíamos yacido tres si- 
glos : medida que solo podria irritar á 
un príncipe enemigo de la justicia y 
de la beneBcencia, y por consiguiente 
indigno de gobernar. 

El se aplicó lucgol á levantar grandes 
armamentos, con ayuda de sus ministros, 

Eara emplearlos contra nosotros. El ha 
echo trasportar á estos países ejércitos 
numerososIFpara consumar [as devasta- 
ciones, loa incendios y los robos. El ha 
hecho servir los primeros cumplimientos 
de las potencias de Buropa & su vuelta 
de Francia, para comprometerlas & qae 
nos negasen toda ayuda y socorro y nos 
viesen despedazar indiferentes. El ha 
dado un reglamento particular de corso 
contra loa buques de América, que con- 
tiene disposiciones bárbaras y manda 
ahorcar la tripulación ; ha prohibido que 
se observen con nosotros las leyes de sus 
ordenanzas navales formadas según de- 
recho de gentes, y nos ha negado todo 
cnanto concedemos á sus vasallos apre- 
sados por nuestros corBarios. El ha en- 
viado á sus generales con ciertos decretos 
de perdón, que hacen publicar para alu- 
cinar á las gentes sencillas é ignorantes, 
á fin de que les faciliten la entrada en los 
ciudades ; pero al mismo tiempo les ha 
dado otras instrucciones reservadas, y au- 
torizados coa ellas, después que las ocu- 
pan, ahorcan, queman, saquean, confis- 
can, disimulan loa asesinatos partícula- 
rea y todo cuanto daflo cabo hacerse & 
supuestos perdonados. En el nombre do 
Fernando de Borbon es que se hacen po- 
ner en los caminos cabezas de oficiales 
patriotas prisioneros, ea quo nos' han 
muerto á palos y á pedradas á un coman- 
dante departidas lijeras, yes que al co- 
ronel Gamargo, después de muerto, tam- 
bién ú palos por mano del indecente Cen- 
teno, le cortaron !a cabeza y se envió por 
Sresente al general Pezuela, participán- 
ole : que aquello era un milagro m la 
Virgen del Carmen, 

Va torrente de males y de angustias 
semejantes es el que nos ha dado impnl 
80 para tomar el único partido que que- 
daba. Nosotros hemos meditado muí 
detenidamente sobre nuestra suerte j j 
volviendo la atención á todas partes, solo 
hemos visto vestigios de los tres elemen- 
tos que debían ne cesar i amo uto formarla : 
j oprobio, ruina y paciencia ! ¿ Qué de- 
bía esperar la América de un rey que 



I, Google 



1S7 — 



cienda, empleando ol tiempo que se debia 
destinar on solidar la paciBcacion de la 
tierra, en plantar en todos loa ramos sia- 
temas inusitados y desconocidos, opera- 
ción difícil aun en tiempos tranquilos. 
Habiéndose arrogado á este fin los facnl- 
tadea gnbernativa j directiva de ia real 
hacienda oa anas provincias que le eran 
enteramente deaooaocidas, empresa que, 
encomendada á persona de todos los co- 
Bocímientos necesarios, necesitaría para 
desempeOarla de macho tiempo y medita- 
ción, aun en medio de la mayor calma y 
serenidad. El general Morilla llegó en 
circunstancias opuestaa ou todo eentidoj 
no tuvo tiempo de verlo y lo hizo todo. 
£t acierto jamas ha estado vinculado ü 
unos procedimientos presididos de la fu- 
gacidad y rapidez. 

Asi es que el ñscnl da aquella audiencia 
destinado al despacho de real hacienda 
representó con fecha 80 de agosto del aBo 
pasado el trastorno y confusión introdn- 
oida en ella, y que las proviticíiie se hnlla- 
ban tan delicadas que, continuando aqncl 
gobierno, solo so podían conscrvaí' por 
mny poco tiempo, con lo que y demás que 
maniíeató, informó la contaduría v espn- 
60 ol fiscal, consultó el consejo se advirtie- 
se á don Pablo Morillo que estando ya 
mandado se restableciese la audiencia y 
so volviese al sistema antiguo, se entendie- 
se con la superintendencia subdelegada 
en cuanto correspondiese á los auxilios 
que debían aprontársele por la real ha- 
cienda, como lo resolvió 9. M. 

Igual ha sido la conducta do dicho ge- 
neral en Santafé. Con fecha 23 de se- 
tiembre dol alio pasado se quejó el vírey, 
haciendo ver con documentos el desorden 
y confusión con que so manejab:in los in- 
■ tereses de 8. M. en todo el interior do 
aquel reino, á pesar de las oportunas dis- 
posiciones que había adoiitado para el res- 
tablecimiento del sistema de rentas, soli- 
citando el remedio do los males qno, co- 
mo originados del general Morillo y sn 
2' don Pascual Enrile, uo podía conte- 
ner: que dicho general daba libi'amientoa 
contra la real hacienda sin el menor cono- 
cimiento de la superintendencia que ejer- 
cía el vircy: que esto que hacia en Santa- 
fé lo ejecutaba también en las demás pro- 
vincias internas, cuyos ministros intima- 
dos por las amenazas de los comandautee 
militares puestos en cada una de ellas con 
gravamen del real erario, entregan las 
cantidades que lea piden & pesar de todas 
eua estrechas órdenes: que no quiere suje- 
tarse á las reglas establecidas, pidiéndole 
TOUO TI 18 



lo que necesite para las tropas, á fin do 
que se pueda llevar la cuenta y razón y se 
sepa en lo que se invierten los intereses de 
S. M. : que se ha apoderado de todos los 
cándalos do las provincias, disponiendo 
do ellos como le parece, introduciéndose 
á graduar habita las necesidades de Carta- 

fena, en que teaide: que había oonstitui- 
en Santiifó una tesorería particular 
para los bienes secuestrados, contra lo 
que habia prevenido para que todo corrie- 
se por loa ministros de S. M. que tienen 
dadas sus seguridades; que trea meses ha- 
bia en aquella fecha que estaban conclui- 
das las operaciones militnrea y las provin- 
cias en paz, y que todavía no se las habia 
entregado, ni tratado de acordar la guar- 
nición que debía quedar en ellas como tie- 
ne prevenido S. M. ; qne la misma con- 
ducta habia observtido con las contribU' 
clones que ha impuesto eu Antíoquía y 
otras partes; que tampoco han entrado en 
cajas, sino que so ha remitido todo al 
ejército, en donde se ha dispuesto sin 
darle aviso algnuo. Que de este modo se 
priva á las contadurías de producir en 
oportunidad sus cargos oontra el ejército, 
cnando se quiera saber, como es indis- 
pensable, á cu&nto han ascendido sus gas- 
tos, que seguramente sumarán gruesas 
cantidades. 

Qae si este general estuviera aun ope- 
rando y tuviera que echar mano de la real 
hacienda por pronta providencia, cuando 
por la detención se aventurase el servicio, 
no so detendría en esta conducta, pues 
siempre le he hallado anuente á cuanta ha 
conducido al real servicio; pero que las 
circunstancias babian variado enteramen- 
te y no faltaba sino restituir las leyes á su 
observancia. Que un ejército Incido, co- 
mo el que llevó, era bastauto para haber 
asegurado la tranquilidad de tas provin- 
cias si se hubiera observado mejor oonduc- ■ 
ta, si las leyes tuvieran vigor y si no se 
viera publicamente qne la real audiencia 
no tiene sino una sombra de autoridad; y 
que en las provincias nada hay seguro ni 
cierto, leyes, ni autoridades; y concluye 
últimamente con desear se comunicase 
una providencia que lo fíjase todo para 
contener el Ímpetu de los males que origi- 
naba el desden y la confusión en que ya- 
cía todo; pues la prudencia apenas le 
bastaba para sobrellevar el carácter del 
general Morillo. 

El mismo vírey, con fecha 83 de No- 
viembre del alio paaado, dice que nueve 
millones de plantas de tabaco que existían 
sembradas en aquella provincia, prome- 



I, Google 



— 138 ■ 



tian enclafloaigiiicnto cuantiosas Tentas, 
y que á este respecto serían las entradas 
en cajas realeci; pero que las siembras no 
podían subsistir sin que á los vegueros se 
les pagase al contado el importe de sus 
tabacos al tiempo do entregarlos, y qne 
habiendo dado sci orden 6. loa oficiales 
reales de Santnfé y Honda para que su- 

filiesen el dinero á don Francisco Morí- 
lejo que lo pedia para el intento, exhor- 
tando ii los gobernadores accidentales de 
Ambas provincias á qne contribuyeran al 
mismo fin, le contestaron unos y otros, 
como se ve de las copias que acompaDa, 
qne Morillo habia mandado pasar & ta te- 
sorería del ejército el candal existente en 
ambas cajas; qne lo mismo habia sucedi- 
do con el sobrante de las de Autioqnia, 
Pomplona, Socorro y Popayan, de modo 

3iie nad» tenia para atender á los objetos 
el servicio. 

Con fecha 30 de noviembre de 1816, es- 
puso el mismo virey ona deapnes de redu- 
cido el pnis á \a obudioncia de S. M.. ha- 
bia tenido que sufrir contribuciones exor- 
bitantes impuestos por el general Morillo; 
30,000 pesos á la del Chocó; 800,000 á la 
de Antioquia; otro tanto ala del Socorro; 
200,000 á la de Popayan seeun aviso 
de BUS gobernadores, fuera do muchos 
donativos do caballos y dinero, para ves- 
tuario, y de las multas pecuniarias & dife- 
rentes individuos ricos de Santafó y otras 
partea de que cataban llenas laa gacetas de 
aquella capital, todo lo cual ha posado á 
la tesorería del ejórcito espedicionario con 
el producto de las rentas provinciales. 

Posteriormente, con focha 8 de mayo 
de este aflo, deapnoa de avisar las nuevas 
imposiciones y derechos sobre los géneros 
y frutos comerciiiblea impuestas por S¿ma- 
no que dice haber aprobado con dictamen 
de asesor, aunque insinúa que en su 
particular juicio no merecía la aproba- 
ción y que así se lo hubiera hecho enten- 
der á no mediar otros inconvenientes, di- 
ce que esto añije y violenta & los pueblos, 
siendo de temerse, por lo tanto, que la re- 
conquista no produzca los efectos que so 
dcaean, porque en realidad algunas pro- 
vincias, especialmente de las internas, no 
han balludo el consuelo que esperaban de 
los males qne les causó la revoluciou pa- 
sada, y que así íntimamente penetrado de 
ellos ha propuesto por todos los ministroa 
los remedios que deben aplicarse. 

La real audiencia de Santofé conviene 
también con las ideas del vire^ y expli- 
ca lo que ha alcanzado & decir, callan- 



do lo demás por los motivos que expresa, 
y de todo se sacan los mismoa pronós- 
ticos. Espone con fecha 25 de aoril do 
este afio, entre otras cosas, (]ue las causas 
seguidíia militarmente ó en juicios verba- 
lea las tiene por rematadas en conside- 
ración á las altas é ilimitadas facultades 
del general Morillo, con que ha procedi- 
do ; y que bajo este concepto habia ne- 
gado loa recuraos de mucboa reos confi- 
nados. Pero las que tenían 'estado 6 no 
se habían confirmado por Morillo so ha- 
biao sustanciado y determinado en jus- 
ticia. Que ha meditado mucho sobre 
restablecer las cosas al ser y estado qne 
tonian oí ano de 1808, especialmente en 
cuanto á que la justicia se administre 
por los jueces ordinarios y que^ los ca- 
bildos volviesen á su antiguo réjimen. 
Pero qne para ello encontraba en el 
momento escollos insuperables que po- 
dían comprometer su autoridad ^ tur- 
bar la indispensable buena armonía qne 
mantenía con loa jefes del ejéi'cito, 
mayormente cuando el do las provin- 
cias internas do ese reino se compone 
de la torcera división del geuoral Mo- 
riilo, á las inmediatas órdenes del bri- 
gadier don Juan Sáraano, según las ins- 
trucciones que lo doj6 ü su partida para 
Venezuela. 

Que en casi todas las provincias y pue- 
blos de vecindario considerable permane- 
cían comandantes de armas con el título 
y carácter do gobernadores dados por el 
mismo Morillo y conservados por Sdmano : 
que estos ejercen la policía y jurisdicción 
ordinaria, y aunque han creado alcaldes 
aíÍHiííítin, estaban efoctivameuto bajo de 
sus órdenes con suma timidez, sin atrever- 
se á hablar por varios ejemplares harto 
funestos que habían cíperimentado ; y 
que dichos gobernadores se entendiau y 
correspondían en las cuatro causas con 
el de Santnfé, qne lo era el referido Sáma- 
no, que felizmente procedía de acuerdo 
con la audiencia en todo lo que la perte- 
necía... .que las providencias sobre las 
contribuciones de los pueblos, para la 
subsistencia de las tropaa.'dimanaban de 
loa jefes militares, sin sujeción á ordenan- 
zas ni al orden establecido para la admi- 
nistración de In real hacienda : que las 
derramas para raciones 'eran cuantiosas, y 
las exacciones de dinero y ropas al comer- 
cio, como en animales y frutos á los labra- 
dores, preparaban la ruina general de 
todos los ramos de industria y de agricul- 
tnra; ruina dolorosa, pero consiguiente 
al estado de laa cosas. Que aquel reino 
jamas habia podido mantener una fuerza 



I, Google 



considerable de tropns: qne los tributos 
de Quito y el Bobruute ele las rentas gene- 
rales de lus demaa provincias, despueü do 
pagarse á los eiiipleudoa, todo so cotisil- 
mia eu la plnzu de Oartagc»iv pui'a muiite- 
ner la guarnición y el apostadero de mari- 
na ; pero que en el dm segiin ul eistemit 
ÍolítiCD y militar adoptiiilo por los genera- 
la Monílo j Enrilo, cada provincia mau- 
tiene una fuerza que oonsumc casi lo que 
. produce, y que pareos necesaria para 
matiteuer el órdco, ponjue no eiistiendo 
la fuerza moral, no bul otro recurso mus 
inmediato ni efectivo qne la militar. 

Que la pérdida de bombres, asi on los 
batallas, como on las proscripciones y 
apertura do caminos, era otro mal mui 
considerable porque faltan estos brazos á 
la agricultura y al beneficio de las minas, 
oareoiendo basta do los animales indis- 
pensables. Que las calles de la capital 
estubun pobladas de miserables criaturas 
que podían aplicarse á las artos y oQoios 
en aquel hospicio, con utilidad del Estado 
y de ellos mismos, mejorándose las cos- 
tumbres que de nua tck se hubian corrom- 
Sido por la miseria y por consecuencia 
o los pasados estravíos : que los minis- 
tros do la real audiencia se ocupaban do 
restobUcer este monumento de piedad y 
salud pública, llevándole al órdun y per- 
fección áii que es capaz, haciendo que se 
organice la juntt de hospicios, para que 
BUS rentas se inviertan en un objeto tan 

propio do la importancia pública Que 

aquel hermoso pais se bulla exánime y 
devastado : que so neccBitau genios crea- 
dores que edifiquen y no destruyan, por- 
que el terrorismo tiene su tioinpo, y no 
es el medio mas saludable para reducir y 
hermanar ¿ unos pueblos que fueron eu- 
Tueltos y enrollados por e^ torrente que 
icDudó do males ú la monarquía en las 
cnatro partes del mundo, por consecuen- 
cia de los acontecimientos pasados de !a 
poníusula, V que en verdad deseaban la 
litigada de las tropas da Y. M. y el resta- 



blecimiento del orden : qne se abstenía 
aquella real audiencia do pormenores en 
esta sucinta descripción, por los mira- 
mieiitoB que In asistan, pero que era cons- 
tante qne la política adoptada por los 
generales Sloiillo y Enrile, ha exasperado 
al país hasta el eslremo, y que la loauo 
fuerte que dieron al vicario del ejército, 
don Lnig de Billabrille, para usurpar la 
jurisdicción eclesiástica ordinaria, perse- 
guir á los eclesiásticos mas notables y 
confiscar sus bienes, había escandalizado á 
aquella capital, que siempre ha sido pia- 
dosa. Qne en la aplicación de las penas 



189 — 

se ha propuesto la audiencia suavizar, en 

cuanto permite su observancia, la severi- 
dad de las leyes, teniendo eu considera- 
ción los terribles castigos que se han 
hecho por el Teniente General don Pablo 
Morillo, sobre los principales agentes ds 
la rebelión, y que las mismas leyes y la 
'historia de semejantes sucesos prescriben 
las reglas que deben seguirse. 

En otra represen taoion de 19 de julio 
último, espone la misma audiencia ha- 
ber dado cuenta en la de S5 do abril qne 
se acababa de referir, entre otras cosas, 
del modo de proceder eu las causas sobre 
infidencia dotoroiinadas por el mismo 
general Morillo con espresiou de los fun- 
damentos quo le asistían para no alterar- 
las ni inculcarlas, no obstante la falta 
de formalidad legal en la sustanciucion 
de muchas de ellas, y la desproporcioB 
entre el delito y la pena; pero que se 
babia intentado por aquel gobernador 
provisional don Juan Sámano, que la 
circunspección de la audiencia haya de 
guardar, cnmpiir y sostener hasta las 
penas mayores del destierro impuestas 
económicamente por aquel jefe, sin pro- 
ceso, sin juicio ni prefijación de tiempo ü 
personas delicadas por su sexo y calidad, 

fsin mas crimen ni cuerpo de delito qne 
lis partidos de bautismo que denotan loa 
apellidos de NariDo y Villavicencio, Por- 
tocarrero. García Evia, Baraya y otros 
que mandó fusilar por la espalda ; qne osas 
mugeres desgraciadas ocuj-rieron d la au- 
diencia, haciendo constar su inocencia 
y los trabajos y miserias que padecían en 
su deportación, insultadas y vejadas de 
la gente del campo y reducidus ll Ih men- 
dicidad y al mayor desampiiro con sus 
tiernos y desventurados hijos : que se 
formalizaron los respeutivos espedientes 
y se lus alzó el destierro por el mérito 
que de ellos resulta y consta del testimo- 
nio que ha acompañado; pero que como 
la marcha que lleva la audiencia en la 
administración de justicia, conforme á las 
leyes, no sea semejante & la que estable- 
ció don Pablo MoiiMo, y que el espíritn 
de Innidad que la conduce está en contra- 
dicción con el terrorismo, ha estimado de 
necesidad elevar á la consideración do 
V. M. el presente caso, para ocurrir á cual- 
quiera queja deleitado general 6 briga- 
dier Sámano, aunque bosta entonces no 
habia chocado la audiencia con aqnellos 



En otra representación de IS de enero 
do este aHo, hace presente las observa- 
ciones que ee lo habían hecho al virey 



I, Google 



sobre el insiiperable obatáoalo para res- 
tablecor el Orden civil que prescriben las 
leyes, y cesase el esterniinodor sistema 
militar qne se hallaba difanditlo por 
todas los pL'ovincias, bajo la absolntn y 
única autoridad del general Üoritlo, coq- 
snmáudose la rnina ae los habitantes, ya 
con oxaccioDes violentas, ya con las cao- 
BOB sobro infidencia juzgadas en Con- 
sejo de guerra, presididos alguna vez por 
un subalterno, y mandada ejecutar la 
sentencia de muerte por el mismo, sin 
guardar las formalidades del proceso mi- 
litar, ni hacer las consultos A la real au- 
diencia, á pesar de loa avisos que tienen 
comunicados. 

Esta, seDor, es una pintura míe ha de 
desagradar & V. M., como todo lo que 
está ya dicho y falta aun mas por decir, 
Tieuo entendido el Consejo, que el au- 

f;nsto abuelo de V. M. luego que terminó 
a guerra del aOo de 1779 con la Gran 
Bretafia, considerando que on tales tiem- 
pos en las plazas de armas sujetas al ri- 
gor de la disciplina, se suelen cometer 
agravios 6 por un celo poco prudente, ó 
por inteligencias y aplicaciones poco con- 
formes que se hacen de la ordenanza y 
reales órdenes, mandó que todas las 
causas sentenciadas eu aquella 6poca por 
{ñero de guerra, se Tolvíeseu a rsr para 
qae se remediasen los agravios qne se pn- 
áieran haber inferido. De los que se 
pueden haber cometido en el tiempo pre- 
sente en América on unos procedimien- 
tos tan fuera del orden prescrito por las 
leyes, y on medio de la exaltación do las 
pasiones, lo da á entender la audiencia 
en lo qne dice, yesplíca mas eu loque 
calla. £1 caso qno reGere del Oonsejo 
de guerra celebrado, y mandada ejecutar 
la sentencia de muerte por un subalterno, 
es una prueba ilustro del genio que presi- 
de la administración de jasticia criminal 
en aquel reino. 

Y no ceden & este les otros ejempla- 
les que refiere la misma audiencia de 

Eersonas delicadas por su sexo y oali- 
ad, desterradas sin proceso ni fijación 
de tiempo, solo por las partidas de bau- 
tismo qne dcnotau las apellidos. Entre 
estas desgraciadas, es una, doHit María Dolo- 
res KariQo, viuda, en la cual no halla efec- 
tivamente el consejo otra cosa que la per- 
judique que su apellido, si por él han 
de ser juzgadas las personas por dolin- 
cnentes. Del testimonio que acompasa 
la andiencía para justificar su pcoccdi- 
mieuto, aparece que esta seQora ha sido 
conocida siempre por de mucho rocoji- 



miento y religión, mui adicta & la causa 
de V. M. y & la nncion española : qne le- 
jos do tener oomplioacion alguna con la 
revolución, la habia detesbido siempre: 
que aunque sus inmediatos parientes ha- 
blan concurrido á las novedades y al- 
borotos, ella, lejos de cooperar, se ha- 
bla conducido siempre por sentimientos 
opuestos, aun pasando por muchos sin- 
sabores, como que en esto era nota- 
da por los inaurjentes : que siempre 
habia sido estimada por los leales va- 
sallos de V. M., á quienes habia servi- 
do cnando se bnn visto oprimidos solo 
porque lo eran : que manifestaba el dis- 
gusto qne le causaban las pretensiones 
de los revoltosos, no solo después de 
la prisión de su hermano, sino aun 
cuando este hacia el papel de presiden- 
te, en cnyo tiempo tomaba el mas vivo 
Ínteres on separar á eu familia de toda 
inclusión en el partido insnrjente ; que- 
muchos oficios que se han practicado 
a favor de la bausa de V. M. y los 
buenos efectos que han producido, han 
sido ayudados y algunos promovidos 
por ella, y que solo se la ha advertido 
adieta k cosas de piedad y religión. Es- 
tos procedimientos, que cansan mucho 
mayor escándalo & irritan mas loa áni- 
mos de los habitantes en los mismos 
Ingares donde so ven, y eu qae por 
tener el conocimiento práctic» de los 
personas, resalta mas la injusticia de 
ver aplicadas ponas fí personas inocen- 
tes y virtuosas, son otras tantas teas 
destinadas á avivar mas la voraz llama 
de la revolución por las mismas manoa 
qne debian trabajar on apagarla. 

Así es qne los pronósticos del virey, 
de que se ha hablado arriba, fundados 
en iguales procedimientos y en cuanto 
ensena la política y la espericnoia de 
todos tos siglos y de todas las edades, 
y no se ocultan á auien tenga el me- 
nor conocimiento del corazón humano, 
dice el mismo jefe en 8 de Mayo úl- 
timo, so estaban ya esperi montan do en 
aquel viieinato; pues había sucedido qne 
en las alteraciones que habían sobre- 
venido on la provincia de Popayan y 
valle do Cauca eu Marzo de este aflo, 
los trabajadoi'es de caminos se, hablan 
fugado con los instrumentos que se les 
entregaron, y errando por los campos, 
ocasionaban daQos y nnevos alborotos 
qno no sabia el cuerpo que tomarían. 
A mas de esto, manifíosta en la misma 
carta el virey los males sin número que 
indefectiblemente il>a esperi montan do la 
provincia de Antioquia, de llevar A ca- 



I, Google 



bo la apertnra de camioos en la forma 
qae se nalluba ejecntando, seguu loa re- 
petidos anuuoios de bu eobornador, y 
3ae por ello, había mandado, con acuer- 
o de su aBesor, bo enependiese tan per- 
judicial empresa, y qae ee contiaiíase 
solo en lo preciso paia In conaerTacion 
do lo ooostruido por abora cou arrollo 
& lo prevenido en la instiucciou de iii- 
tendentes, maniíestandu que esta medi- 
da de policía babia sido adoptada por 
el jefe de estado mayor, don Pascual 
£nñlo, aunque ajena de sn peculiar in- 
cumbencia y consentida por el general 
Koríllo esta empresa de Enrilo : los 
dafioa irreparables que se babian inferido 
ya & los babitaatee de todas clases de 
dicha provincia y á la real hacienda, 
y los mayores que deben temorse en lo 
político, son mni dignos de que el oou- 
seio los ti-aslade con bu mayor respeto 
á la comprensión soberana de V. M. con 
alguna csteusion. 

Idi orden de Enrile el gobernador de 
Antioquia estaba reducida £ prevenirle 
que ein pérdida de momento pusiese doB 
mil hombres en el camino de Sonson & 
Mariqnita, y qns se trabajase en el de 
TJrao al Chocó y en el de Santa Bosa á 
Oáoeres, á ñu de que se abriesen con la 
mayor rapidez, con 25 varas de ancho y 
tan firmes y estables como los de EspaDa, 
todo á costa de los pueblos y sin que se 
gaste un maravedí de las cajas. 

Dice el Gobernador al virey, que vene- 
rando esta superior disposioion, hizo los 
mayores esfuerzos, y apurando todos los 
recursos remitió al camino de Sonsou los 
SOO hombres: qne puso 400 en el de Urao 
T 100 en el de Santa Boga á Cacares : qne 
oabia pasado dos meses y era indispeusa- 
ble relevar los trabajadoreB, porqne se 
bailaban cansados, enfermos y abandona- 
das sns familias ; que en nna provincia 
escasa de población como Antioquia, era 
preciso se diGcultase la eatracoion de tan- 
to número de brazos sin arruinar la agri- 
cattnra y las minas : que éataa hablan ya 
recibido un golpe mortal : qne los masa- 
morreros, de qnienes se colecta la msyor 
parte del millón de peaos qne annalmen* 
te se esplota en la provincia, se hallaban 
todos en los caminos : que ha echado 
también mano de los esclavos, y podía ase- 
gurar que la estraccion del oro se ha dis- 
minniclo una tercera parto por lo menos : 
qne de allí nacSa el gravo perjuicio de los 
reales derechos de quintoe : la poca en- 
trada en cajasdo los demás ramos, que ya 
era mny sensible, y últimamente la estag- 



nación del comercio, que tambícn redun- 
daba contra la real hacienda por la falta 
de derechos de entrada y aalida ; pero que 
lo que mas padecía era la agricultura, 

Sorquo continuando los caminos, se que- 
arían todas laa tierras incultas, y que en 
el año siguiente habría un hambre deao- 
ladora : que igual ó mayor número es el 
de aquelloB que se fugan de bus casas y so 
sepultan en tos bosques huyendo de tales 
trabaioB : que otros emigniu á las provin- 
cias hmítrofea, dejando yermos los luga- 
res ; qne igualmente contribuye al au- 
mento de esta fatalidad la falta de herra- 
mientas, por haberse reoojido ouantaa ha- 
bía en poder de loa particulares, destinán- 
dolas á los caminos, y los pobres carecen 
ahora de ellas, porque no alcauzan ií 
comprarlas : que la provincia cutera tem- 
blaba ya previendo la hambre deatrno- 
toriv, a la cual contribuía también el 
consumo do carnes que debía distri- 
buirse entre los trabajadores en una pro- 
vincia tan escasa de ganados como la de 
Antioquia, á mas de otraa graves coufli- 
deraoiones que vierte el ospresado gober- 
nador. 

El mismo virey, con fecha 8 do no- 
viembre del aDo próximo pasado, remite 
otro testimonio de dílíjencias posterior- 
mente actuadas sobre la materia de 
apertura do caminos inventados inopor- 
tunamente por el citado Eartlo oon 
perjuicio de aquellos habitantes y aun 
de los reales intereses. Las dilijencias 
están reducidas á las instmcciones da- 
das por el mismo Enrile para la os- 
Sresada apertura y ooucebidas con la 
nreza propia de una obra emprendida 
bajo tales principios. En laa mismas 
dilijencias es harto notable la contesta- 
ción qne dio Enrile al gobernador de 
Antioquia : he recibido, le dice, el ofi- 
cio de usted de S6 da Julio próximo 
pasado, en qne me inclnve el acta del 
informe del cabildo do Bio Negro, so- 
bre las dificultades qne preséntala ruta 
de Mariquita. El mando de esa pro- 
vinoia no se lo ha confiado á nsted para 
discutir ni representar lo que detenida- 
mente so le manda hnoer : haga nsted 
abrir el camino de Mariquita por Son- 
son con dos mil hombrea, arregláudoso 
& laa instrnccioncs que ae le tienen da- 
das, cerrando los oídos á toda dificultad, 
ni reñesionar qne aolo conduce á gastar 
el tiempo en fórmnlas y oficios : saliendo 
usted en persona á activarlo, enterar- 
se do sus adelantos, buena construc- 
ción y solidez, y & vijílar el cumpli- 
miento do loe obligaciones que se na- 



I, Google 



jan ímpneBto i loa oomísioc&doe. El 
Cftmino de Herbé sa »brirá también, y 
el de la Guada por sn órOeu sucesivo 
y con }a misma actividad que el de 
SonsoD, quedando todas tres rutas au- 
chas, capaces y eepeditaa, conformo se 
tiene prevenido : trabajando en ella con 
el número de gente citado y Bin oír 
dictámenes ni celebrar actas; pues de 
cnalqnieva manera han do hacerse. No 
Tuelva usted á iutorpretiir las órdenes 
que se le comuniquen, sino obedecerlas 
y aotivavlaa ; pues tos informes de la jus- 
ticia los pedirán solo aquellos que abran 
caminos para la remisiou de morcaucias, 
pero no un jefe qne manda militarmen- 
te. Y siendo esta la principal profe- 
sión de usted, debe ceñirse á ella y 
obrar con la ouorgía que le impone. 

En carta do 33 de setiembre del aAo 
pasado, hablando de los mismos cami- 
noS) dice el virey qne un námero es- 
traordinario de habitantes se hallaba des- 
tinado á ellos, separado del cultivo de 
sus ticrias, del laboreo do las minos do 
que vivian los mas, y con el disgusto 

3 no se dejaba concebir ni verse fuera 
e sus casas, de sns familias, impedi- 
dos de atender á ellas y condenados á 
una especie do presidio injnsto por no 
tener delito para ello : que tal era la 
idea que daban los papeles que ncora- 
paflaba con respecto k la provincia de 
Antioquia, una de las que mas pruebas 
de fidelidad hiibia dado y había procura- 
do fomentar por todos medios, y qne uo sa- 
lía garante de la aversión eu que se podia 
convertir contra el gobierno de V. M., 
en vista do unos tratamientos tan duros 
-é imprevistos. 

El mismo virey, eu 30 de noviembre 
do 16, dice qne había proyectado £n- 
rile, ignoraba con qué vepresentaoiou, 
abrir loa citados caminos de Antioquia 
para Santafé, el Chocó, Mariquita, el 
Socorro y Popayan, en cuicas obras se 
empleaban de solo la primera cuatro 
mil hombres, sin contar ios que se lian 
sacado para completar los cuerpos del 
ejército, como acredita coa documento : 
que eran de notarse las palabras riolcn- 
us con que se esplicaba Enrile, los 
cuales parecían dirijidas espresamente A 
exasperar los dnimos do los habitantes, 
A disgnstarlas y causar nnevos distur- 
bios; que estas obras son absolutamen- 
te fuera de tiempo y por otro lado inú- 
tiles ; que la dificultad que siempre so 
habia tocado en aquel reino para cons- 
trucción de caminos, consistía en que 



siendo desproporcionadA sn población, 
y no habiendo recuas sino hombres de 
carga, el tráfico oi-a muí corto, se ha* 
cia por veredas, y á loü dos meses se 
cierran los caminos con la yerba y ra- 
mas de los árboles ; qno un ten'eno na- 
turalmente montuoso ofrecía otras mu- 
chas difioultades, casi insuperables, y 
que para vencerlos era preciso fatigar, 
maltratar y cometer violencias sobre los 
infelices habitantes. 

üioe Enrile en los documentos remi- 
tidos por ol virey, en 30 de noviembre 
de IG, que los habitantes de la pro- 
vincia, moa ricos y distinguidos del pafs, 
salgan á la cabeza de la porción de 
trabajadores que se les cncargne para 
su dirección, y qne serian responsublea 
con sns persouas y bienes de los ade- 
lantos y aotividud en el camino ; que 
se pondrían puentes de fírme en todas 
las quebradas; qne teudnun 25 varas 
de anoho, y en los sitios húmedos ó 
pantanosos se formarían camellones de 
doble anchuru que el resto ; que don 
F. Restrepo, sano, enfermo, de cual- 
quier suerte que se halle, saliese al 
camino y permaneciese en dirección de 
loa trabajos de él hasta su conclusión, 
siu permitirle por ningún protesto, sea 
cual fuere, el quo se separe ; que todos 
los qne han servido de iu^enieroa du- 
rante la revolaoion, so destinen precisa- 
mente á dicha obra. 

Véase, pues, ai eito proyecto sobre ca- 
minos y los modos duros y violentos coa 
que se han puesto en ejecución por doa 
Pascual Enrile, autorizado al intento por 
Morillo, dicen ulgnua conformidad con lo 
qne se lo previnoenlaainatrocciones; ellas 
aiaembargo quo sabían que la isla de Mar- 
garita era la guarida y el refugio de los 
Insurgentes de tierra firme, qnieren, como 
se ve en el artículo 'i', quo ocupada que 
sea, se empleasen para su sosiego y buen 
orden todos los medios de dulzura sin que 
tocase á otras personas que á lus encontra- 
das con las atmas eu la mano, dejando 
también libres enteramente sus bioueB. Y 
la provincia de Antioquia que, como infor- 
ma el virey, ha sido una de las mas fíeles 
á V. M, es vejada en términos tea escan- 
dalosos estrayendo do sus cosas y separan* 
do de BUS familias á pobres labradores, á 
masamorreroa que pusan la vida buscaudo 
el oro en los ríos y en las quebradas; y en 
fí n á geu tes que solo se man tienen buscan- 
do el pan con el sudor de su frente, conde- 
nados, como dice el virey, á un presidio 
injnsto por no haber cometido delito; es- 



I, Google 



pueEtoá perecer en tan diirns tarcas, como 
Bucode, y lo informa In andioncia dolióa- 
dose de In pérdida de hombres que se 
padecía tnnibieii cala npertnmde cnminoa 
y hariaii falta para la agricultnia y beueñ- 
cio de liis mitias; pero Enrile, qno sabe 
prescindir de todos miramientos, quiere 
qnc los trabajos hayan de continuar siem- 
pre anuqne llueva, porque parece le impor- 
ta poco la vida de loa hombres. También 
es muy reparable haber sacado para tas mis- 
mas.faentis los negros varones de tas cuadri- 
llas empleadas en el trabajo de Jas mismas 
minas, llevando sus herramientas, por lo 
que no debo dudarse lo que dice aquel 
gobernador sobre lii ^rnu pérdida que ha 
padecido la provincia en una tercera 
parta del millón de pesos que saca anual- 
mente, correspondiente á mas de tres- 
cientos mil pesos fuertes, con otras mnchas 
pérdidas y. quebrantos que sou consi- 
gnientes á esta aun para la real ha- 
cienda. 

Guando las instrucciones quieren qne 
& los negros qne están con tas armas en 
la mano se les conceda la libertad, ea 
sin ^rjutcio de los amos, que deben 
ser indemnizados por el erado. Pero 
Enrile no ha previsto ni prevenido de 

3né fondos deben ser indemnizados los 
neOos de mina por los esclavos qne 
perezcan en tan duros trabajos, de que 
no deben cesar aun cnando llueva, nt 
de loa que so ahuyenten con las herra- 
mientas por las penalidades qne sufren 
en ellos y después ni vuelven á'loa 
caminos ni á la casa de sus amos, por 
temor del castigo, y se dedican A an- 
dar errantes alborotando el país con 
perjuicio do la tranquilidad, como lo 
informa el gobernador coa cncaroci- 
miento. 

Pero como los procedimientos de En- 
rile parece se dirijian espresamen te á e:cas- 
perar los ánimos como reflexiona juicio- 
samente el virey, no contento con las es- 
torsiones qne sufrían las gentes misera- 
bles qne habian de trabajar en los cami- 
nos, quiso que el descontento y desazón, 
comprendiese á todas las clases para que- 
dar saciado, previniendo espresamento, 
como se ha insinuado, que los habitantes 
de la provincia mas ricos y distinguidos, 
saliesen á la cabeza de la porción de tra- 
bajadores qne se les encargasen para su 
dirección, y cjne serian responsables en sus 
personas y bienes de los adelantos y acti- 
vidad en el camino. El arélenlo 13 de las 
instrucoiones previene que en general se 
emplee mnoha duliura para todas las cla- 



ses y partidos ; poro Enrile, para obrar de 

un modo diametralmonte opuesto á las ins- 
trucciones, & lús intenciones benéficas do 
V. M. á lo prevenido en las leyes, y aun 
al mismo Bu dü la comisión y contra todos 
los sentimientos que inspira el sentido co- 
mún, ha querido iufliimar contra et go- 
bierno los ánimos da los honrados y fieles 
antioqueBos, recompensándolos la adhe- 
sión á la justa causa y lealtad á V. M. de 
3U0 informa el virey, cou el humillante 
oatino de sobrestantes do los trabitjoa de 
tos caminos, que tampoco podrian desam- 
parar en tiempos do lluvias, por la respon- 
sabilidad & que se los sujeta en sus per- 
sonas y bienes, por el adelanto do ellos y 
de la actividad cou que debían proceder. 
Semejante modo do pensar y proceder es 
chocante, injusto y agouo de lii política en 
todos tiempos y ocasiones; pero en el dia, 
en las circunstancias del dia, en qiieV. M. 
para la formación de ka instrucciones, ha 
considerado que la preocupación aobre la 
independencia no ea de un hombre solo, 
no de unn familia, no de una ciudad, no 
de ana prorincia, uo de un reino, sino de 
muchos reinos, de diversas proviucias, de 
ciudades y pueblos distintos, de gentes in- 
numerables de todos estados, sexos y con- 
diciones, en circunatauciaa tales, repito el 
consejo en que V. M. ha considerado to- 
do esto para atraer cou el laüo de la po- 
lítica, auxiliado de la fuerza conveniente, 
al regazo de su justa y suave dominación, 
esas mismas gentes seducidas con la espe- 
ciosa idea de una libertad c independen- 
cia imaginaria, ea tan punible c impropio, 
como ajeno de quien debe cooperar como 
fiel vasallo de V. M. 6 impedir, según se 
lo ordenan las leyes, la desmembración del 
Bstado, que en el dia es la de un Nuevo 
Mundo, que so aspiró á poseer aun cuan- 
do se ignoraba existir, y ea cortar con una 
mano atroz eso mismo lazo cou que de- 
bía trabajarse para que permaneciera uni- 
do indisoiublemente á la EspaDa, que ba 
sido Creadora suya en todo lo político y 
religioso, y en cuanto florece eu el do artes 
y de ciencias. 

Estas son los íntenciout^s y estos los de- 
signios encerrados en las sagradas cláusu- 
las de las instrucciones dadas por V. M. 
las mas llenas de piedad y beneficencia 
que se encontrarán en los fastos de la le- 
gislación americana, así como no ha ha- 
bido eu las edades todas, qne en ellaa so 
comprenden, un campo tÁu dilatado en 
qne haya podido desplegarse la piedad, 

Sara comprender á tan vastos y diversos 
istritos bajo la benigna sombra de su in- 
dulgencia. Todos loa efectos favorables 



I, Google 



qno con lazou debioron creerse vinculados 
en la observancia de tan acertadas diapo- 
sicioties, deben estimnrao no solo iote- 
i'rnmpidos, eino subrogados los J'esaltados 
mas inoeatos por la práctica diametral- 
mente contraria á lo mandado en ellas. 
Irritar el ánimo de los americanos, y do 
los americanos que en el crisol de una 
guerra mas que civil han conservado la 
adhesión & V. M. como los fieles y honra- 
dos antioqueños, según el informo del vi- 
roy y ejecutarlo tan aviltadamento como 
dar a los mas ricos y distinguidos la hu- 
millante Dcupaciou de sobrestantes de las 
obras de caminos, y en las personas de ¡os 
antioqueños á todos loa americanos de 
igual clase quo se hallen en el mismo ca- 
so, es dar un empellón y un nuevo impul- 
so para acelerar el movimiento que llevan 
las Américas á su iudepeadencia, ana sin 
pensar en ello. 

Por eso califica el mismo virey con 
acertado discernimiento por lo qne va di- 
cho, no salia por garante de la aversión 
que se podía concebir contra el gobierno 
do Y. M. en vista do nnoa tratamientos 
tan duros ó imprevistos. Y la audiencia 
de Santafé, con fecha 35 de abril último, 
dice ser constante que la política de Mori- 
llo y Enrile habia exasperado al paia hasta 



Ni es de admirar que en medio de unos 

S'ocedimientos tan estrafios como los de 
nrile, no haya habido qnejas, Al go- 
bernador, porque le ha representado, le 
ha mandado callar con un golpe de auto- 
ridad no conocido, y no quiere oír ft don 
P. Restrepo, ordenando, qne, sano, en- 
fermo ó de cualquiera suerte que se halle, 
salioao al camino y permaneciese en direc- 
ción de los trabajos de £1 hasta su conclu- 
sión, sin permitir por ningún pretesto, 
sea cual fuere, el que se separe. También 
se arrogó Enrile la autoridad de mandar 
al trabajo de los caminos á los que habinn 
servido de ingenieros durante la revohi- 
cion, sin embargo do hallarse comprendi- 
dos, aunque inútil 6 infructuoaamente, 
como se oirá en el indulto y olvido gene- 
ral del artículo Q" de dichas instrucciones, 
quebrantadas con la mayor admiración, y 
lo que mas es, con el perjuicio mas irre- 
parable en daOo de la desmembración del 
Estado. Onando ann fnera de estas cir- 
cunstancias no puede el virey mandar á 
un delincuente al servicio de obras públi- 
cas, etn pasar los autos á la audiencia ó 
respectiva sala del crimen para su aproba- 
ción; pnes ast uniere V. M. cubrir la ae- 
^nridad peraonal á bus amados vasallos en 



tan remotos países contra el abuso de la 
autoridad en ellos. 

lil mismo desgraciado influjo para aca- 
bar de enügenar y obstinar los ánimos do 
los americanos y afirmarse mas cada día 
en sus designios, debe tener lo qne espone 
el virey en sn citado informo de 30 de no- 
viembre, diciendo en £1 que & mas de las 
vejaciones causadas en los caminos qne se 
acaban de referir, se agregaban también 
las ejecuciones de mas do setenta indivi- 
duos do las principales familias de aquel 
vireinato, que habían aído pasados por las 
armas por sentencia del consejo de guerra 
permanente h laa órdenes del general Mo- 
rillo; unos delincuentes y otros no tanto, 
los cuales quizá hubiera convenido mas al 
servicio de V. M. deportarlos para síem-" 

§re de su pais á donde no pudieran perju- 
icar, después de hechos algunos ejempla- 
res en loa principales CBbez.is de la revo- 
lución. 



Que el concurso do laa causas referidas 
infaliblemente habia de producir el des- 
contento y desesperación do loa pueblos, y 
que de las consecuencias do oste doscon- 
tento era de las que no le tocaba respon- 
der: que lo haría, sí, de sus acciones, pe- 
ro nunca del catado de encono en qne na- 
bian dejado el vireinato don Pablo Mori- 
llo y don Pascual Enrile. 

El cODsejo califica por muy prudente, 
político y juicioso este modo de pensar del 
virey, y fundadas las consecuencias funes- 
tos que deben esperarse. Otra conducta 
que la observada en Santafé y Caracas 
por el general Morillo, podría haber he- 
cho variar el semblante do las cosas; un 
f)rocedimiento generoso habría inspirado 
a confianza en el gobierno á todos loa ha- 
bitantes de aquel reino y provincias, qno 
en las circunstancias en qne so hallaban ae 
habría recibido con el mayor gozo. 

Pitra haberlo hecho asi, en nada tenía 
en qué detenerse, ni en quó tropezar; 
pues nadie debe tropezar ni detenerse en 
cumplir los soberanos mandatos do V. M. 
mayormente cuando se considera qne do 
la obediencia de ellos han de redundar 
bienes incalcnJables en beneficio del Esta- 
do, como Ho eatimó cuando so le dieron. 
El general Morillo se vio en cii-cnnstan- 
cios de haber atraído á sí y á V. M. loa 
provÍDciaa todas comprendidas en tacita- 
da capitanía general y vireinato de Santa- 
fé, y nabersa hecho un héroe para ood la 
nación á poca costa; solo con la obedien- 
cia Á los preceptos de V. M. publicando 



I, Google 



y concediendo el índiiUo que se le ordenó 
en ol artículo i." de las inatruccíouea para 
los (juo en nn plazo determiuado ae pre- 
aentaaen y estuviesen 6 hubiesen estado 
eirviendo contra la causa do V. M. publi- 
cando así mismo nn olvido general de lo 
f)a3Bdo A los que estuTlcson en sus casas ó 
aborea, sea el que fuere el partido que hu- 
biesen seguido. 

Y ea muy notable lo (¡no se proviene ou 
el miamo articulo, hablando de los (¡ne ea 
la revolución tenían mas inflnenciii. En 
orden h ellos dice: pondrá á precio aus 
cabezas; pero será cumplido ya el plazo 
señalado. De modo que sí esos mismos 
que hayan tenido mas influencia se pre- 
sentan deotro del plazo, no deben ya ser 
Suestns á precia sus cabezas y sí liberta- 
os de la pena, á cuyo preciao objeto se 
los llama y manda comparecer en el in- 
dulto <\n& se supone debia publicarse, y 
no se hizo con tan abierta ni fracción en 
un punto tan interesante como que en él 
so convidaba & los desviiidos de su deber d 
volver en sí, & arrepentirse de lo pasado, 
& inapirarles la confianza, y poner fin á 
nna ud tan sangrienta y destructora, tan- 
to mas atroz en los que contra sus obliga- 
ciones la han ocasionado, cuanto ella se 
ceba y encarniza entre unos miamos vasa- 
llos de V. M. enlazados con tan sagrados 
vínculos. 



La omisión de no haber publicado el in- 
dulto se hace también mucJio mas notable 
y senaibles aus electos, quo pueden llegar 
á ser tan funestos para el Estado, como se 
recela, sí se considera qne en el artícnlo 
5.° de las mismas se previene qne sean 
comprendidas en 61 aun las personas quo 
en aquella época estaban en ios islas es- 
tranjeras, y que aunque no se los nombra- 
so, solo en el caso de preguntarlo, so les 
asegurase quo sí; pero qna pava el buen 
orden, tranquilidad general y particular, 
tendrían que mantenerse en Üüapalla, por 
ahora, en donde gustasen y aun en la cor- 
te con el beneplácito de V. M. ai ao 
lo concediese. 

Bien so sabia, cuando se formaron y 
comunicaron las instrucciones, qne entre 
los ausentes de las islas se hallaliau los mas 
facinerosos delincuentes, los mas atroces 
y sanguinarios que habían hecho uua pro- 
fesión horiible, que practicaban con fero- 
cidad el asesinato en cuantos se hallaban 
en aquellos partea, ein otro delito que 
haber nacido en Espada. Pero el indulto 
es indeñnido; á todos comprende; á 
nadie soesceptúa j no es pnes cierto que si 
TOMO Tí 10 



se hubiera publicado, se le hubieran pro- 
sentado al General Morillo fcodoa los que se 
conocían delincuentes, si no podían echar- 
se sobre sí loa montea para cubrirse? sin 
duda qne habría sucedido así. ¿ Cómo, 
pnes, se niega esta gracia concedida por 
la clemencia Je V.ÍI. á tan crecido nú- 
mero do personas de las mas principales 
de todo un reino, destinándolas á la muer- 
to de que V. M, ha querido tan generosa- 
mente eximírlrts? Él consejo, sefJor, ya 
se dolió de este sucoso funesto cuando en 
consulta de 9 de novitmbre del uflo pasa- 
do, espuso á V. M. que el Oaneral Morillo, 
por un acaecimiento desgriioiado, no hü- 
bia llevado la instniccion acordada en U 
de 3 de oetnbre de SU, donde se provenía 
que las cabezas do !a rebelión viniesen á 
Espada, de cuya Mía do observancia, 
sustituyendo allí suplicios, so había tras- 
tornado ol sistema. 

Las consecuencias que dcbun esperarse 
de ello ya las anuncia el vii-cy. Las qne 
se habrían seguido de babor cumplido el 
mandato de v. M., pueden inferirse de la 
liistoria á mas de lo quo dicta una buena 
razón política, y aun la misma naturaleza. 
Las conmociones ocurridas en la penínsu- 
la á principios del siglo XVI son en mas 
de una cosa aemejantea alas que en esta 
época funesta han asolado laa Amúricas. 
Anilms han sido ocasionadas por la ausen- 
cia de BUS soberanos. Las primeras por 
la del emperador Carlos V para ir á reci- 
bir la corona del imperio de Alemania; 
las segundas por la ida de V. M. á Fran- 
cia, emprendida animosamente por amor 
& sus vasallos para ser despojado de la 
enya por las manos do un tirano que en su 
sentido ha sido él solo capaz de llenar 
muchos siglos ; por la del emperador, de 
pensar la gente común que jamas había do 
volver en España, vino, según dice el 
obispo de Pamplona, á atreverse & tanto 
haciendo tales desatinos. Pof la de V. M. 
se sucedieron sentimientos diferentes. La 
lloraron, se entibiaron y habiéndose pa- 
sado el tiempo, aeostnmbrados á estar 
solos, quisieron también no estar sujetos. 
Este es el hombre descontentadizo de estar 
siempre en nn mismo estado. Escribió el 
emperador cartas diversas á loa pueblos 
para quo entrasen en su deber, que aun- 
que de mas cerca eran sin fruto, porque el 
presente calor de las pasiones no dejaba 
atender á la majestad que lea hablaba de 
lugares separados. A maa distancia les 
hamaba V. M. y han hecho de ella ol ba- 
luarte para encerrarse á no oir. 

Yoelre el emperador á Espafla y no 



y Google 



puede ocaltnr á Castilla sua temores ; pero 
quiso su grande ánimo sacurla de ellos. A 
38 <1e octubre de 1533, en la plaza mayor 
de Viilladolid, so puso en na ríoo cadalso 
cubierto de paflos de seda y oro, vestido de 
ropas largas á lo antiguo, coii los grandes 
y los del consejo y demás aparato que re- 
fiere el historiador. Se hizo lar^a rela- 
ción de los levantamientos que había habi- 
do en Castilla ; luego se leyó la carta por 
la cual perdonó ol delito de lesa majestad 
qne habían cometido, para que de allí en 
adelante quedasen libres bienes y personas, 
'y aunque por la misma cart-a de perdón so 
mando proceder en justicia contra los 
principales promovedores de los alborotos, 
hasta doscientas personas do toda suerte, 
de ellas no so castigaron dos, y casi todos 
alcanzaron perdón. Y de los nobles vol- 
vieron k la honra y estimación que Untes 
tenían. Y el emperador les hizo merce- 
des y mostró tanto amor ü ellos y li sas 
hijos como si nunca le hubieran ofendido, 
Y como le hubiesen dado cuenta de los 
pocos qne hablan sido ajusticiados, dijo : 
basta ya, no se derrame vías sangre : y 
sabido esto on EspaDa fué tanto oí gozo, 
cnanto el amor ane de su principe conci- 
bieron. Y en los corazones de todos se 
derramó, conociendo ood tal esperiencia 
el rei qno teniun de tanto valor y clemen- 
cia. Y aaf fué creciendo siempre la pns y 
qnietnd en todo el reino. 

V, M. ya imitó en la intención este mis- 
mo ejemplo de un tan digno emperador y 
predecesor suyo, tan grande en la piedad 
como en las armas, queriendo que se 
obrase conforme á 61 en sus instrucciones. 
Morillo encargado por ellas 'lo ponerlo en 
obrase desvió de éi. Ko sabe el consejo 
si porque acciones tan heroicas solo caben 
en corazones reales. Lo cierto es que el 
que ha representado on América á V. M., 
na dealnoiSo el orljinal. Puesto V. M, en 
ella no habría variado de las intenciones 
qne tenia manifestados en ausencia. Lás- 
timas solo oídas estimularon el noble co- 
razón de V. M. á ser tan grande como 
Carlos V qne las presenciaba ; vistas por 
V. M. se hubiera excedido asimismo. Las 
calamidades de Kspafla y de América, 
ocasionadas por ventura de sn dueño las 
primeras, y por desgracia las segundas 
vienen fi, ser mui parecidas para qne se 
proceda en ellas de uu modo aesigual. No 
queriendo esto V. M. tuvo á bien prescri- 
bir las reglas para qne, siendo observadas 
en la obra, se guaras uniformidad y aalie- 
ae correspoudionte al corazón qne \s,* había 
inspirado ; pero olvidada sn aplicación, el 
reanltado fué disforme y desigual. 



Que esto, con lo demás que va antes 
referido, debiera suceder así, lo tenía 
previsto el consejo y anunciado así á 
V. M. en sus consultas ; en la 17 do mavo 
del año posado manifestó qtie no dudaba 
que el general Morillo tuviese mucho 
desínteres, mucho celo y muchas virtu- 
des militares, pero que por lo qne ya 
habia visto de sus providencias, por el 
juicio de hombres inteligentes quealülo 
habian observado y por la marcha que 
en todo llevaba, creía no arriesgar su 
dictamen en no estimarlo del genio y con 
la política necesaria para Ue'nar vuestras 
rectas y piadosos intenciones. £n la de 
33 do agosto : quo no podia poner en duda 
los sentimientos, honor y felicidad del 
mismo general y estaba intimamente pe- 
netrado de no poder tener otros qno los 
que fueron mas conformes aí interés del 
servicio do V. M. y al bien general de la 
nación, pero quo no podia combinarlos 
con las idoos qno vei.i estampadas eu su 
carta de 23 de marzo, porque, si no se 
equivocaba, eran las mas contrarias al 
buen resultado de su generosa y laudable 
intención : que si aprobara la propuesta 
del general Morillo sobre el mando abso- 
luto (que an concepto del consejo no 
seria otra cosa que sancionar el poder ar- 
bitrario sin mas responsabilidad^ ¿ cuáles 
podian ser las resultas ? que el consejo 
alcanzaba á preverlas según las ideas que 
se le presentaban : que las provincias se 
orecrian abandonadas á la discreción de loa 
mandatarios del gobierjio : que la admí- 
•nistraclon fluctuaría sin principios en qué 
fijarse; la soberanía de V. Al. seña un 
nombre vano, y ul último resultado en- 
volver todas las cosas en el caos de la 
agitación y el desorden : qne causaría ex- 
traordinaria sensación on todas las pro- 
vínolas de América y qne ora mni natu- 
ral produjese un efocto en todo contrario 
alo que se proponía. 

Dijo aún en la citada de 17 de mayo, 
que había salido de Oildiz una asombrosa 

y brillante cspedicion al cargo de dicho 
general, la cual á vueltas de celebrarse la 
toma de Cartagena no podía menos de 
empeorar la cansa y acabar infelizmente ; 
que aun cuando por los acciones de gue- 
rra se lograsen ventajas en todas las pro- 
vincias alzadas y fuesen tales que pare- 
ciese tocarse ya la paciScncíon general, 
ora entonces cuando ellos ofrecían nuevos 
riesgos y cuidados,- y acoso mayores que 
los de aquella fecha. 

El consejo, serior, no quisiera ver rea- 
lizadas estas conjeturas manifestadas coa 



I, Google 



— U7 • 



antioipacion. Desearla haberse equivo- 
O^o para no prever también con amar- 
gura mayores mítica que amennzH Ib orí- 
tica gituacioQ ¿o las cosas empeoradas, 
el consejo no puede dejar do esplíoar^e 
así porque no se qaiere la aubordinncion 
á las leyes, no se qniore el orden. Todo 
lo dicho en esta couBuUa y en las que en 
ellas se citan, forman una prueba ilustre 
de eatu verdad. Y prueban miia ; que no 
se cnmpleii laa soberanas intenciones do 
V. M. en nnaa materias de ti-ascenden- 
OÍB tan universal que lo abrazan todo ; 
la pérdida de las Américas, que debe 
sentir In metrópoli acostumbrada (I po- 
seerlas, la gloria de la nación, d decoro 
de V, M, y la consideración y rango que 
le corresponden en el teatro de la Eu- 
ropa por tan opulentos y dilatados do- 
minios. 

Ellos, scDor, pueden ponerse en peligro 
ann por menores motivos. Sin aalir de 
casa se han visto ejemplos de ellos antes 

{' en la misma presente revolunion y 
ngar de míe hq habla. La conmoción del 
Socorro del afSo do 1780 no tuvo otro 
principio que haber comenzado á reñir y 
gritar en el estanco por cierta compra 
de aguardiente, una mujer ancintia de la 

Elebe : irso reuniendo con este desprecía- 
le motivo las gentes unas detras do otras, 
hasta que su námero lea hizo creer que 
no loa debinn mandar los alcaldes, qne 
eran menos. 

No habia on aquella época en Santafé 
nn soldado, pncs el vlrcy que bajó enton- 
ces á Ia plaza de Cartagena, con motivo 
-de la guerra con ingleses, se llevó también 
la única milicia que allí habia, que eran 
las dos compañías do sua guardias. Toda 
esta era la confianza con qne entonces se 
vivia. La audiencia, qne en su ausencia 
hacia las veces del virey, dispuso que un 
ministro con algunos otros pasasen al 
Socorro á contener el deaórdun. Pero 
como los que fueron solo llevaron de aoU 
dados los vestidos, cuando encontraron 
con los sediciosos, lo advirtiurou, y des- 
prendiéndose de lo que no les tocaba, 
solo pensaron en poner en cobro sus per- 
sonas ; acontecimiento qne hizo creer á 
aqnella plebe que eia ya duetla del reino 
y de un poder irresistible. La cosa de 
cortos pnncipios llega & ser seria en de- 
masia. Se estendieron loa efectos & una 

S'an parte del reino, y el miedo á todas. 
I visitador general y regente tuvo que 
salir de la capital á media noche por 
caminos estraviados para salvar la vida. 
Vaé necesario que el regimiento de la 



corona que gnsrneoia & Puerto Kico, con 
motivo de la misma guerra, pasase í. Car- 
tahona. Aunqne ánl''eB de su llegada, 
saliendo el arzobispo 6 un pueblo inme- 
diato con otros empleados y ministros, 
en que se habían ja congregado hasta 
catorce mil hombres, consiguieron bajo 
ciertas condioiones que se retirasen & sus 
casas. Y después obró la audiencia con 
justicia y con templanaa para que te- 
miesen siu tocar en el despecho. 

Lo oourrido en Santafé en el alio de 
810, que ha durado hasta la entrada de 
Morillo, tuvonn origen semejante. Unos 
vaaoa que se pedían para el rofreaco que 
se preparaba á obsequiar al enviado de 
la primera regencia, dio ocasión, por 
haberse negado, k que se hiciesen de 
razones unos y otros. Se inflamaron los 
ánimos entro laa diversas clases que nte- 
diaban. El pueblo, que no puede con- 
tenerse de presenciar rífias, procedió por 
el estilo de los del Socorro. Do las cinco 
de la tarde, qne comenzó efta escena 6 
mas bien qne prendió esta obispa, por 
no haberla apagado, á las ocho de la no- 
che, porque estaría dispuesta la materia 
había formado ya nn grande iucendio que 
amagaron sofocar los que lo atizaban. 
Para ser creídos qníaíeron les aeompaDa- 
80 el virey, formando al intento una 
junta : con unirse á ellos les franqueó el 
jefe, como cabeza, á loa miembros una 
parte de su autoridad ; pero ellos se la 
tomaron toda y trataron al tercero día 
muí mal li su persona, hasta ponerlo 
faeradel reino. Así no haí cosa peque- 
Da para el peligro de los Estados ; se han 
turbado, se han mudado y se han perdi- 
do en ocasiones por cosas tau moñudas, 
qne solo pueden creerse por la verdad 
de la historia, como son las que refiere 
Bodino. 

Todo presenta en el dia niA situación 

crítica, y quisiera el consejo que el gene- 
ral Morillo y su 2.° se hubieran conduci- 
do por el espíritu de dulzura sobre que 
están íundadaa lus instrucciones ; con esto 
y nada mas, deapnes de haber hecho en 
su primera entrada á Quito don Torlbio 
de Hó'ites algunos ejemplares de severi- 
dad, haconsegoido tener no solo quieta y 
tranquila la provincia de Quito, sino tam- 
bién restituido el orden, contentos y unidos 
sus habitantes, restituida la agricultura, 
fomentadas las artes, estableciEla la nnion 
y concordia entre las familins, repnesra la 
adhesión y antiguo amor á la sagrada 
persona de y. M. últimamente, viviendo 
en aquella provincia, como eu la tierra 



I, Google 



— U8 — 



de Gflsen, & doude no alcatizan las placas 
de la revoliioion. Así so escribe tambiea 
diciendo entre suspiros de la misma Amé- 
rica : si on todiia partes hubiese uuo que 
mandase como Moutes, ya estariau quie- 
tas tx>dus lus Indias. Ko cree el conaojo 
que sería así ; pero si que se adelantaría 
mncho, y qne &, lo monos no irían las co- 
sas de mal en peor, no se obstinarían los 
ánimos, y de contado se conseguirían 
esperas para remediarlas. De otro mo- 
do, las convulsiones violentas y oscí- 
laoiones continuas van avniinando los 
provincias y enervando á la EspaDa coa 
saca de hombres j consumo de caudales. 
De los diez mil que llevó Morillo, se tiene 
entendida qne han desaparecido los siete, 
pérdida seguramente muy sensible y con- 
siderable para tan corto tiempo, pero 
muy consiguiente íi la mutación do chmas 
7 alimentos, y ú, tan penosas como dilata- 
das marchas qne ha sido necesario cm- 
Srender, resultas de la conducta observa- 
a , como indica el viroy. 

El consejo, scQor, lia delineado á V. M. 
con dolor unos pequeQos rasgos en lo 
que lleva dicho, qne representan, auuqne 
con colores muy distantes del natural, 
solo un rudo bosquejo del lastimoso esta- 
do de calamidades on que se halla sunier- 
jida aquella parte tan considerable de la 
América meridional. Ella pido imperio- 
samente ser restituida al snava, armoaío- 
so orden prescrito por sus sabias leyes; 
leyes en que se ha educado, criado y en- 
Tojecído, y con que, si así ha de decirse, 
se había ya connaturalizado. Y dol cual 
el gonio del mal, sacando todo el fruto 
que ha.alcnnzado de la ausencia de V. M. 
que hará siempre la época mas funesta 
para la América, se empefló en turbar con 
un hálito pestilencial, dejando inmensas 
regiones abismadas en la miseria, en el 
llanto y en* la desolación; consecuencias 
todos do la turbación del orden, y son las 
qne deben remediarse, cortando y no aña- 
diendo nuevas causas. Así lo pide, señor, 
la administración de justicia entregada a 
la arbitrariedad, al capricho val despotis- 
mo ; cstraida con violencia do sus tribu- 
nales naturales, no podía dejar de resen- 
tirse contra el clamor do las leyes, cuyas 
sagrados voces se oyen siempre en todos 
tiempos, si no se tienen las orejas de Mo- 
rio. De aquí castigar como delito oque- 
llas mismas virtudes, cuyos vicios opues- 
tos S8 persiguen, solo porque parece no 
conviene á ellas el nombre qne tienen las 
pei'sonns. Do aqu! presidiendo y celebran- 
do im subalterno consejos de guerra, y 
mandando ejecutar la sontcncÍA do muer- 



te por sola su autoridad, sin que w sepa 
que estruendo tan desmedido de las ar< 
mas pudo ocurrir en aquellos dios para 
que tan poco se pudiesen oír las voces 
enérjicaa de las ordenanzas que se hun 
dejado siempre percibir, sin que nadie 
les haya atribuido una voz desmayada y 
lánguida para no ser oidas. 

Dol mii-mo origen la invención de pro- 
cesos verba'es, la de imponer diferentes 
Senas por la via llamada económica, para 
isfrazar la arbitrariedad, y de aquí otros 
males que aquello real audiencia apenas 
ha alcanzado á callar. La suma timidez 
de los alcaldes, puestos, como se dice, ad 
mutum para no atreverse á hablar ni re- 
presentar contra los excesos por los varios 
ejcmplarea harto funestos que han espe- 
rimentodo aquellos magistrados á quienes 
las leyes confian casi esclusivamentc el 
conocimiento de las causas en lo civil y 
criminal en sn primera instancia, inhi- 
biendo á ios audiencias y viroyes de ad- 
vocarlas, ni turbarles en el cjorcíoio de 
su jurisdicción para que no les embaraza- 
sen en sus augustos funciones y estuviesen 
exentos do la arbitrariedad los mismos 
que, sujetos hoy á jefes militaros que go- 
biernan, llenan sus obligaciones solo con 
temerlo todo, sin atreverse á hablar ni 
remediar cosa alguna. 

Do aqui la confusión y trastorno do 
todos los reglamentos que prescriben el 
delicado manejo de la hacienda de V. M., 
desterrado el método, claridad y segu- 
ridad, para que á vueltas do una con- 
fusión tan inusada, y autorizados los je- _ 
fes militares para los mas graves oxac- 
eiones, sin intervención ni conocimien- 
to de las oficinas oncarendas de ello, 
so incurra en una dilapidación desen- 
frenada para saciar lo codicia de los 
exactores con la ruino mas lastimosa de 
los pueblos, de que so oyen tnntus mons- 
truosidades de su gcuero. De la misma 
fuonte inagotable para producir motes, 
los mineros y gentes miserables aplica- 
dos á sacar el oro de los rios para 
alivio de sus necesidades con qne se 
hallan agobiados mas que con el peso 
do los instrumentos con que trabajan, 
separados de sus casas y familias para 
la apertura de caminos que, como inú- 
til y dispendiosa, no había entrado has- 
ta ahora en el cálcalo de tontos vire- 
yes prudentes y celosos del bien pú- 
blico para afiadrr á aquellos fieles va- 
sallos Bobi-e las calamidades quo hobiun 
sufrido en todo ol tiempo de la revo- 
lución, otros, tal. vez, mas amargaB,Va- 



I, Google 



— U9 . 



mo recibidas de «iiiienes, como repre- 
sentantes del mas piadoso padi-e de 
sas pueblos, debian esperar de justicin 
la terminación de sue desgracias, ou 
coyo Ingar solo han recibido el colmo 
de todos los males en sus bienoa, on 
ans personas, en hub familias, en su sa- 
Ind y aun en su vida. Y de aquí úl- 
timamenlo tantos males que aquella real 
audiencia apenas ha alcanzado ú callar. 

Así, señor, deseando el eousejo co- 
mo ardientemente lo desea, correspon- 
der íi la confianza de Y. M., y medi- 
tando sobre los medios mas proporcio- 
nados y convenientes para conservar tan 
Tastos y dilatados dominios on la justa 
domioncion en qno focron puestos por 
la Providencia, respecto de cuyo ob]cto 
nada tiene mayor por su mismo insti- 
tuto debajo del cielo ; después de aque- 
lla detenida meditación que debe prece- 
der para ol acierto en materias de esta 
delicsdezn y gravedad, ha creído, on 
desempeño de sus sagrados deberes, con- 
snltar á V. M. sobre la duda de si al 
general don Pablo Morillo se deben con- 
ceder nuevamente las mismas facultades 
con quo salió ile Ci'tdiz : que no solo no 
hai motivo 6 razón alguna para variar 
en Dato y acceder íí Bemejnutc conce- 
sión, sino que habiendo mostrado la es- 
pcricncia el nao tan poco acertado que 
na hecho de ellas, como aparece de 
cnanto va referido en eata consnlta y 
babia conjeturado el consejo con tanta 
anticipación, ea do sentir no deben con- 
cederse scftiejantes facultados al espre- 
sado general. Que por el modo con 
3ne so ha procedido y lleva demostra- 
o, obrando de un modo opuesto dia- 
metrahnente ai espíritu de dulzura, y 
aun ú lo literalmente prevenido por lus 
instrnccionea para atraer el ánimo de 
aquellos habitantes al amor hacia la 
rea! persona de V. M. y su gobierno 
snavo y paternal, do quo se han sepa- 
rado el mismo general y sn segundo 
don Pascual Enrilo, haciendo qne sus 
providencias y dureza con quo han sido 
ejecntadas, hayan producido efectos con- 
trarios A los que se habia V. M, propnes- 
to con el perjuicio qne ee deja fácil- 
raento considerar haberse inferido íi la 
misma paeifieiicion : estima el consejo 
mui necesario y conveniente ü ella mis- 
ma qne se separo al citado general de 
aquellas partes en donde ha mandado, 
y snbrogue otro en su lugar ; pero no 
entiendo ol consejo que esto convenga 
lucerse en el caso qne, según las noti- 
cias qno se tengan, so halle compro- 



metido ea tales taccioues y sttnacion, y 
tomado tales medidas quo conviniera 
qne él mismo esolnsi va mente, como en- 
terado de todo, las dejara evacnudas. 
En cuyo caso do ningiin modo es de 
sentir se mude de mano, pues en tales 
circunstancias podria traer aemejautono- 
redad consecuencias en estremo desa- 
gradables en -la disposición on que se 
hallan las provincias de Venezuela, que 
ea en estremo crítica y peligrosa, si 
BOU ciertas las noticias quo corren en 
ol público. 



que puede temerse en 
aquellas, como el conaejo la teme por 
el odio y la aversión arraigada en los 
ánimos con que pelean, y quieren ser 
antes destruidos que vencidos, y no debe 
recelarse, sino suponerse que ella no 
respetaría los límites do las mismas pro- 
vincias, sino quo esta Huma, nuevamen- 
te encendida y puesta ou las atroces 
manos de la venganza y dol despecho, 
abraaarfl también loa limítrofes del reino 
de Santafé, como sucedió ol año do 10, 
hasta reducirlas, ai pudieran, ¿ la últi- 
ma combustión. Qno por lo interesan- 
te qne os para desvanecer preocupa- 
ciones en las circunstancias <¡ue quedan 
referidas y se vea en América la dedi- 
cación de V. M. en atender y remediar 
los agravios quo ae hacen on tan gran 
distancia A sns amados vasallos, auu- 
qne sea por los jefes mas autorizados, 
luego quo llegan A su real noticia, se 
apruebe: jl la real audiencia Aa Santafé 
hubiese admitido loa recursos y admi- 
nistrado justicia d las personas qne las 
reclamaron, del destierro impuesto sin 
conocimiento do cansa por el general 
Morillo h valias seDoraa, entre hia cua- 
les ha llamado particularmente la con- 
sideración del consejo, dotla Maria Do- 
lores Kariflo, distinguidaanotoriamcnto 
por sn fidelidad A V. M. y en la adhe- 
sión á la jnsta cañan, aun en medio de 
Bua parientes, que han opinado y proce- 
dido de un modo contrario ; por cuyos 
motivos estima ol consejo que os, no 
solo mui justo, sino también puesto en 
bnena razón política quo Y. M. mani- 
fieste ol desagrado con qne hft visto aqncl 
procedimiento contra dicha NuriOo, y 
merecido su real beneplácito la conduc- 
ta política con que se ha mauejado, 
haciéndosela así entender para su sa- 
tisfacción. Y que teniendo las viudas 
pobres un derecho tan bien fnndado 
para ser socorridas con las rentas so- 
brantes de las mitras, qne hacen una 
parto del patrimonio de los pobres, so 



I, Google 



sirva y, M., ai fuese de bu real agra- 
do, concederla' sobre la de aquel arzo- 
bispado alguna peiision, en desagruTÍo 
de lo que se le ha lieeho padecer tan 
injustamente con su tiecna fumilia. 

Que coQÍorme A los mismos principios, 
si en las cnusns que refiere la audiencia, 
senteuciadns por ol general Morillo, y eu 
que 80 ha privado á los reos do la apela- 
ción y domas recursos prevenidos por los 
leyes de estos y aquellos reinos, conforme 
á lo que inspira el derecho natural, hu- 
biere quejas do los que pudieren hallar- 
se verdiideraraente agraviados; les oiga y 
administre justicia la misma audiencia, 
proctimndo en todas sus providencias y 
procedimientos inapií-ar á todos aquellos 
habitantes la mayor confianza de hallar 
en ella en sus causas, con In mayor segu- 
ridad, la justicia y el remedio de sus ngra- 
■vios como en nn tribunal establecido con 
este precioso fin, y que tan vivamente re- 
presenta la real persona de Y. M. Que en 
consideración A haber sido turbadas las 
facultades qne por tas leyes corresponden 
al vircy en todo lo gubernativo, econó- 
mico y de hacienda, y habei'se impuesto 
por Toa oficiales militares graves exac- 
ciones á los pueblos, y dispuesto la aper- 
tura de caminos dispendiosos y nada ne- 
cesarios siu noticia y consentimiaoto suyo; 
dispuesto de los fondos de la real hacien- 
da de los provincias sin haber contado 
con la aiiperintendeucia subdelegada, 
puesta dI cargo del virey, se le prevenga 
que en todo lo que sea compatible con 
la seguridad de aquel reino confiado ü 
BU cuidado y de que debe responder, res- 
tituya en toda su estensiou las costas al 
ser y estado que tcnian antes de loa no- 
vedades, que desgraciadamente haa de- 
solado aquellos países, aun cuando sus 
disposiciones hayan de sei contrarias A las 
tomadas por el^eneral Morillo. 

Que penetrado intimamente el real 

{liadoso jr paternal corazón de Y. M. de 
as miserias y calamidades que han pade- 
cido en las pasadas turbaciones, y estiin 
aún padeciendo sus amados vasallos do 
aquellos dominios, ocasionados por la aa- 
Bencia de Y. M, y fomentadas después y 
sostenidas por genios deslumhrados solo 
con apariencias especiosas con que han 
arrastrado H otros incautos hermanos su- 
yos para hacerlos desgraciados, hacerse 
ellos mismos y asolar el país : que ellos 
se han agravado por la conducta poco re- 
glada de algunos empleados con sus pro- 
vidonoias violentas, duras y poco pruden- 
tes y mni ngcnas de la suavidad y dulzu- 



ra, propias del piadoso oorázon da V. M. 
con que han debido ser tratados aquellos 
habitautca, y de otros qne aprovechán- 
dose del sagrado nombro de V. M. y de 
la patria pura fines particulares, lian co- 
metido horrofos. Quiere V. M. qne, asi 
el espresado virey y el capitán general 
de Caracas, como euoargadoa particular 
y setlaladamente de celar los excesos 
y atentados de una conducta tan repro- 
bada y perjudicial al importante fin de 
la pacificación do aquellos dominios 
que se retarda y diñere con semejan- 
tes procedimientos que retraen loa Áni- 
mos ü prestarse á la debida sujeción A 
V. M.j se dediquen con el mas vigilan- 
te celo á cortar radicalmente semejan- 
tes abusos, haciendo por todos los me- 
dios que estimen por convenientes, que 
so varíe y mude enteramente en esta 
parte el desagradable aspecto de las co- 
sas, corrigiendo y aun castigando severa- 
mente á los que los cometieren, de modo 
que con hechos se demuestre y haga ver á 
aquellos habitantes que se hallan bajo la 
verdadera efectiva protección y amparo 
do V. M. y no se crean, como lo ha dicho 
ol consejo en otra consulta, abandonados 
á, la discreción de los mandatarios del go- 
bierno, pues el proceder con una conduc- 
ta prudente y moderada los que mandan, 
sin cometer violencias ni estorsiones con- 
tra los mandados, hace presta y gustosa la 
obediencia, conserva la paz, facilita el 
buen ói'denymantiene los Estados sin opo- 
sición alguna al castigo de loa delitos en 
que consiste el nervio de la diaciplinu pú- 
blica. I últimamente, consideM el con- 
sejo de una importancia indecible y eu 
estremo interesante, qne para que en los 
negocios de la América se guardo un gis- 
tema general y unido en lo quo deba ha- 
berlo, sin qne las providencias se compli- 
quen, contradigan, ni hallen tropiezos que 
las retarden, como en el presente caso, 
contra la maa pronta y fácil espodicion 
que pide lo urgente y grave de los males. 
Tenga Y. M. á bien reuuirlos todos para 
el despacho esclusivamentc en una sola 
mano que podrA ser la de Estado, como 
estA mandado A lo menos hasta que se 
logre la deseada pacificación en que el 
consejo cree, y no se cansarA en repetir- 
lo muchas veces, mientras tenga el encar- 
go de velar por la conservación y felicidad 
de aquello^ dominios, que después de la 
fuerza necesaria para contener el torrente 
impetuoso del desorden y auarqula; nada 
es cap&7. de reunir las Américas separadas 
por todos BUS estremos de la Europa, 
sino los vínculos de la justicia y do la po- 
Hticn. Que fii en lugar de la suavidad, y 



I, Google 



- 161 



¿e la dulzura tan encargada por V. M. 
coutiDuaBSQ oporacioneacoutrai'ias áellaa, 
EemejantGB á nqncllna de qne lia hablado, 
las Américna so deaprendorian en lo polí- 
tico necesariamente de la EspaAn, como 
lo están on lo físico y nnturul, Y esto ea 
lo qne enseña la historia de las naciones 
de todos los siglos. Aun loa conquistado- 
res mna célebres, después de rencedores, 
han vuelto la espada victoriosa d bu lugar 
para principiar otra maa difícil 6 impor- 
tante, qne es la de loa corazouoa ; y esta 
es, señor, la que en juicio del consejo se 
debe emprender en el dia de boy para coa 
toa amencnnoB; ella ea la única que puede 
aer útil & la España, la que inspira ta hu- 
manidad, la que aplaudirá la Europa cu- 
tera, honrará á la mas geuerosa de las na- 
ciones, borrará los horrores que el consejo 
rebnaa recordar; y_ últimamente, la que 
trasladará con gloría el nombre do V. M. 
alas edades futuras, eii los fastos de la 
España nitramarion. Para ellas va á obrar 
V. M. y por tanto el consejo le desea la 
ilustración del cielo, que no creo pueda 
faltarle & quien, nunca mas que cuando 
trata de la felicidad de sus pueblos, tiene 
a en las manos de Dios. 



Madrid, y Noviembre 10 de 1817. 

132». 

" PR0PIBUADB3 NACIONALES,"— ASÍ 3E 
DEKOUINARON LOS BIENES DE ESPASO- 
LE3 Y AUERICAHOS REALISTAS QUE BUl- 
QKARON, QUE PUEROX COKFÍSCADOS 
POR LEY JIE 3 DE SETIBUBttE DE 1817. — 
TALES PROPIEDADES NACIONALES SE 
RBPA&TIERON Ú ADJUDICARON ¿ 8EB- 
TIDOHEB DE LA CAUSA DE INDEPEN- 
DENCIA EN BBC0UPEN3A DE 309 SER- 
VICIOS. — OTRA ORAN MEDIDA DE ALTA 
ADUINISTRACION PÚBLICA, DICTA UA 
POR KL LIBERTADOR, FUÉ LA INSTITU- 
CIÓN DE UN COKSEJO DE ESTADO EN 
tJUB RESIDIERA EL GOBIERKO DEL PAÍS 
LIBERTADO EN VENEZUELA. 



I 

Recompensa (le los servicios prestados. 



Bolívar, como Jefe supremo, había 
dado nn decreto y reglamento con fecha 



'i de setiembre de cate afio, mandando 
contlscar para la República todas las pro- 
piodadea da loa españoles y americanos 
realiatas oiie emigraran del territorio que 
ocupase el Ejército Libertador, cuya con- 
ñscacion debía hacerse bajo de ciertas 
reglas y con algunas excepciones. Estas 
propieaadea y las del gobierno español 
queee hallaran en el territorio libertado ó 
que en lo venidero so libertara en Vene- 
zuela, eran los bienes que se llamaron na- 
dónales. Por otro decreto de 10 de octu- 
bre, expedido cuando se actuaba el proceao 
contra Piar, se mandaron repartir dichos 
bienes entre los aeríidorea de la patria. — 
Asignáronse al General on Jefe 25.000 pe- 
sos; al de división 30.000 ; al do brigada 
15.000 ; al coronel 10.000 ; al teniente 
coronel 9.000 ; al mayor 8.000; al capi- 
tán 6.000; al teniente 4.000; al subte- 
nionte 3.000 ; al sárjente 1." y 3." 1.000 ; 
al cabo 1.» y 2." 700, y al soldado 500. 
Dichas aaisnacionos debían pagarse en loa 
bienea nacionales que no se hubieran ena- 
jenado, ó que no pudieran enajenarse para 
el Bosteni miento de la Kepública. — El 
mencionado decreto fuó confirmado des- 

§ue8 por el congreso de Angostura en 6 
e enero de 1820, y por el de Cuenta en 
29 de setiembre de 1821, para premiar loa 
sacrificios que hicieron los que componían 
el Ejército Libertador y los empleados 
civiles, sirviendo sin pagas, sin vestnarios 
y muchas veces sin racíoues, desde la ex- 
pedición de Ocumare eu 1810 hasta J5 de 
febrero de 1819, ó una paite de este tiem- 
po, on cuyo caso el haber era proporcio- 
nal. De tales asignaciones provinieron loa 
haberes militares y la mayor parte de la 
deuda doméstica do Colombia. 



lasHlíicioii del Consejo de Estado. 



Bolívar instituyó el Consejo de Estada 
para abdicar la autoridad suprema y pava 
que la República fuese gobernada segna 
las bases do la política moderno, cuyos 
principios capitales son la diviaion y ol 
equilibrio de ios poderes. Al efecto con- 
gregó en el palacio de Ctobierno en Angos- 
tara, (10 de noviembre) á los patriotas 
Brion, Zea, Soublette, Auzoátegui, Mon- 
tilla, (Tomaa) que era el Gobernador de 
la plaza, Peñalver, Antonio Díaz, Conde, 
Olivarea, Lecuna y otros; les manifestó 
el estado de la República y que existiendo 
solo el Poder Ejecutivo, era indispensable 
establecer el Legislativo y Judicial. 



by'Google 



lió nqiií el dismirso ( 
Supremo abrió la scbíou : 



. quo ul Jefe 



Gunndo el pueblo de Vcnozuolu rom- 
pió loa Ittzos opresivos que lo uniaa 
á la España, íiió su primor objeto 
establecer una constitución sobro las 
bases de la política moderna, cuyos 
principios capitales son la división de 
poderes y el equilibrio de las autoridades. 
Entonces, proscribiendo la tiránica insti- 
tución de la monarquía española, adoptó 
el sistema republicano más conforme á la 
justicia; y entre las formas republicanas 
escogió la más liberal de todas, la federal. 
Las vicisitudes de la guerra que fueron 
tan contrarias á las arma^ venezolanas, 
hicieron desaparecer la República y con 
ella todas sus instituciones. T^o qtiedó 
otro vestigio de nuestra regeneración, que 
algunas reliquias dispersas de los defenso- 
res do la patria, que volviendo por la 
Nueva Granada y Güiria restablecieron el 
gobierno independiente de Venezuela. 
Las circunstancias que acompañaron á es- 
ta nueva reacción fueron tales y tan extraor- 
dinarias, tan rápidos y tan impetuosos loa 
movimientos de la gnerra, que entonces 
fué imposible dar al gobierno la regular!* 
dad constitucional quo las netos del Con- 

freso liabian decretado eu la primera 
poca. Toda la fuerza, y por decirlo así, 
toda la violencia de un gobierno militar, 
bastaba apónas á contener el torrente de- 
vastador de la inanrreccion, de !a auar- 
qnía y de la guerra. ¿Y quÉ otra consti- 
tución que la dictatorial podía convenir á 
tiempos tan calamitosos? Asi lo pensa- 
ron todos los venezolanos, y as! se apresu- 
'raron í someterse á esta terrible pero ne- 
cesaria administración. Los ejemplos de 
Koma eran el consuelo y la guia de nues- 
tros conciudadanos.... 

Vuelto á desaparecer el Gobierno de la 
Uepública, insurrecciones parciales sostu- 
vieron aunque precariamente sus bande- 
ras, pero no eu Gobierno, puea que este 
había sído enteramente extinguido. Ea 
la isla de Margarita volvió a tomar una 
forma regular la marcha de la Repúblicai 
pero siempre con el carácter militar des- 
graciadamente anexo al estado de guerra. 
El tercer periodo de Venezuela uo había 

Ín'OBCntado hasta aqni un momento tan 
avorable, en que pndieso colocarao al 
abrigo de las tempestades el arca de nnes- 
traoonatituoíon. Yo he anhelado y po- 
dría decir que he vivido deeesperado, en 
tanto que he visto á mi patria sin consti- 
tución, sin leyes, ain tribunales, regida 
por el solo arbitrio ds los mandatarios, 



sin mas guias que sus banderas, sin mas 
principios que la destrucción de los tira- 
nos y sin mas sistema quo el de la inde- 
pendencia y de la libertad. Yo rao he 
apresurado, salvando todos las dificulta- 
des, á dar á mi patria el beneficio de un 
Gobierno moderado, justo y legal. Si no 
lo es, V. E. va á decidirlo: mi ánimo ha 
sido establecerlo. 

Por la asamblea do Margarita do 6 de 
Mayo de 1816, la República da Venezuela 
fué decretada una 6 indivisible. Los 

Euoblos y los ejércitos, qne hasta ahora 
au combatido por la libertad, han san- 
cionado, por el mas solemne y unánime 
reconocimiento, esta acta, que, al mismo 
tiempo qne reunió loa Estados de Vene- 
zuela en nno solo, cruó y nombró un Po- 
der ejecutivo bajo el título de Jefe supre- 
mo do la República, Así, solo faltaba la 
institución del cuerpo legislativo y del 
poder jndiciario. 

La creación del consejo de Estado va ú 
llenar los augustas funciones dol poder le- 
gislativo, no en toda la latitud qne co- 
rresponde á la soberanía de este cuerpo, 
porque seria incompatible con la osten- 
sión y vigor qne ha recibido el Poder eje- 
cutivo no solo para libertar el territorio y 
pacificarlo, sino para crear el cuerpo ente- 
ro de la República: obra que requiere me- 
dios proporcionados á su mngnitud y 
cuantas fuerzas pueden residir en el Go- 
bierno mas concentrado. El consejo do 
Estado, como V. E. verá por su creación, 
está destinado á suplir eu parte las funcio- 
nes del cuerpo legislativo. A él corres- 
ponde la iniciativa do las leyca, reglamen- 
tos é instituciones que on su sabiduría 
juzgue necesarios á la salud de la Repú- 
blica. El será consultado por el Poder 
ejecutivo antes do poner on ejecncion las 
leyes, reglamentos ó instituoionos que el 
Gobierno decreta. En todos loa casos 
arduos, el dictamen del Consejo de Esta- 
do será otdo y sus avisos tendrán la mas 
gi'ttudo influencia en las deliberaciones del 
Jefe supremo. 

La Alta Corte da justicia, que forma el 
tercer poder del cuerpo soberano, so ha 
establecido ya, y su instalación no ha te- 
nido efecto, porque antes me ha parecido 
consultar al Consejo sobre tan importante 
institución, su forma y los íuncionarios 
quo han de Henar estas eminentes digni- 
aades. La Alta Corto do justicia es la 
primera necesidad de la República. Con 
ella quedarán á cubierto los derechera do 
todos, y las propiedades, la inocenoia y 



I, Google 



. 153 . 



los méritos de los ciiidudatioa no aeriln 
bollados por lo nvbiti'añedad do Dingnii 
jeffl militar ó civil y ni nnu del jefe sn- 
premo. £1 paáev judiciario de la Alta 
borte de justicin goza de toda la indepen- 
dencia que le concede la oonatitucion íe- 
áeral de la República de Venezuela. 

Ls erección de ttn tribunal de comercio 
ó cuerpo consular, ha tenido lugar en fa- 
vor de loa asuntos comerciales y de la 
protección do la agricultura, que tanto ha 
menester de prontas y urgentra medidas. 
La erección del consulado biiiá conocer á 
V, E. lu naturaleza do esto benéfico ctior- 
po. 

Las proviiicins libres de Vonezueln liau 
recibido la organización reguini' que han 
permitido las circunstaucins y la situación 
del enemigo. En Barcelona el general 
de Brigada Tadeo Monágas ha aido nom- 
brada gobernador y coniiindituto general 
de aquella provineia; jii-escribi cunóle los 
limites que anteriormente tenia, el núme- 
ro y la fnerza do loa cuerpos militares que 
deben defenderla y pnciScarlu. Un go- 
bernador civil estit encargado pro- 
Tisionalmente del poder judicial do 
aquella provincia ; pero inmcdiiitamen- 
te snjeto á la Alta Corte de jnsticia. El 
general Monágas ba recibido instrnccio- 
nos detalladas para la conservación do los 
bienes nacionales, el restablecimiento del 
orden civil en toda la proTincia j sa 
organización. 

El general do división José Francisco 
Bermudez, nombrado gobernador y co- 
mandante general de la proviucin de Gú- 
mena, ha sido encargado por el Gobierno 
del noble objeto de paciíicar la proviucia y 
libertar la capital, para lo cual debo orga- 
nizar y disciplinar tres ó cuatro batallo- 
nes de iníantería, y uno ó dos escuadro- 
nes de caballería, tanto para cspalsar los 
españoles, como para destruir las faccio- 
nes que la disidencia del general MariDo 
habia producido en la provincia, aplican- 
do sn mayor atención a restablecer el or- 
den que el espíritu áe partido habia allí 
alterado, y á protejer la agricnltaní, el 
comercio y la iudnatrta; tratando á los 
camaneses con la suavidad í\ ano ellos son 
acreedores por bu fidelidad a la causa de 
la indcpenueucia. 

ha, invicta isla do Margarita, que ú la 
sombra de sus laureles podía descansar en 
el reposo que procura la paz, ha necesita- 
do en estos ñlcímoB tiempos do todos los 
coidados do nn Gobierno paternal. Las 



TÍct^irías de Margarita han agotado sns 
recursos ; así, armas y pertrechos se han 
mandado comprar para auxiliarla, y el 
almirante Brion esta eapecialmenta encar- 
gado do Henar este agradable deber en 
favor da un pueblo quo merece aer libre 
y ha meneater la protección de sus her- 



Lii organización de Margarita es la 
obra del benemérito general Arismendi, y 
á 811 cabeza se halla actualmente el geno- 
ral Francisco Esteban Gómez. 

El general Páoz, que ha salvado las 
reliquias de la Nueva Granada, tiene bajo 
la protección do las armas do la República 
los provincias do Barínas y Oasanare. Am- 
bas tienen aus gobernadores politicos y 
civiles y sus organizaciones cual las cir- 
cunstancias han permitido ; poro el orden, 
la subordinación y buena disciplina reinan 
allí por todos partes, y no parece que la 

fuerra agita aquellas beliaa provincias. 
Illas han reconocido y prestado juramen- 
to áln autoridad suprema, y sns magistra- 
dos merecen la confianza del Gobierno, 

Libertada Guayana por las armas vsno- 
zolauas, ha sido mi primer cuidado inoor- 
parar esta provincia, como parto integran- 
te, & la Bepública de Venezuela y orde- 
nar la erección de un cuerpo municipal. 
Ella ha sido dividida en tres departamen- 
tos, CUTOS limites se lian fijado según la 
naturaloEa del país, y su organización 
civil y militar consta por loa documentos 
que presento á la considenicion de V, B. 

El General de división Manuel Oedetio 
está nombrado gobernador y coman- 
danto general iie la provincia de Guayana, 
y sn defensa le eatá igualmente encargada 
con diez escuadrones de caballería, dos 
batallones do infantería, dos oompatlías 
de artillería y de la guardia nacional. 

Desde la segnnda Época de la Repú- 
blica, ha sido conocida la necesidad de 
fijar nn centro de aatorldad para las reU' 
cíonea exteriores, recibir cónsules y envia- 
dos extranjeros, entablar, concluir nego- 
ciaciones de comercio, comprar y contra- 
tar armas, moniciones, vestuarios j toda 
especie de elementos de guerra. Pera 
BODi'etodo, el objeto mas importante que 
reclama imperiosamente el nombramiento 
de nn Consejo de Gobierno, es el de llenar 
provisión al mente las funciones del Jefe 
Snpremo en caso de fallecimiento. La 
República snfrirú un considerable trastor- 
no, si el Oonsejo de Gobierno no qnedaso 



I, Google 



establecido áuU;^ de, onipreader yo la 
próxima campaDo. Por taato, me con- 
gratulo con V. E. de liabor i^rocurado este 
iinevo apoyo á la Eepública. 

Los soldados del Ejúi-cito Libertador 
eran demasiado acreedores á laa recom- 
pensas del Gobierno, para que hubiese 
podido olvidarlos. Hombrea que lian 
arrostrado todos loa peligros, qne lian 
abandonado todos los bienes v que bau 
Sufrido todos los males, no debían quedar 
sin el justo galardón que merecen bu des- 
prendimiento, su valor y su virtud, Yo, 
Sues, á nombre de la KepábHca lie man- 
ado distribuir todos los bienes naciona* 
les entro loa defeuBoros do la patria. La 
lei, qno fija los términos y la cepcciodo 
esto donación, ca el documento que con 
mayor aatiafitcclon tengo el liouor de ofre- 
cer al Consejo, £1 premio del mérito es 
el acto mas augusto del podor humano. 

La ciudad de Angostura será provisoria- 
mente la residencia y uupital del Gobierno 
de Venezuela. Permanecerán, pues, en 
olla hasta (jue la capital do Canicas sea 
libertada, los Consejos del (íobiurno y 
JJBtado, la Alta Corte de justicia y la 
Comisión especial para la repartición de 
los bienes nacionales cutre loa militares 
del Ejército Libertador. 

La religión de Jesús, <ii)e el Congreso 
decretó como la exclusiva y dominante 
del Estado, ha llamado poderosamente 
mí atención; pues la orfandad espiritual, 
áque dcsi;rAoiadamcnt« nos hallamos re- 
ducidos, nos compele imperiosamente á 
convocar utia junta eclesiástica, á que es- 
toy autorizado como jefe' de un pueblo 
cristiano, que nada puedo segregar de la 
comunidad de la Iglesia romana. Esta 
convocatoria, que ca el fruto de mis con- 
sultas i'i eclesÍLÍs ticos doctos y piadoaos, 
llenará de consuelo el ánimo anijido de 
los discípulos do Jesns y de nnestros reli- 
giosos concíndadauos. 

Sonoras del Consejo de Estado. 

La iustalaciou do un cuerpo tan respe- 
table y digno de confianza del pueblo, es 
una época fausta para la nación. El Go- 
bierno que, en medio de tantas catástro- 
fes y aislado entre tantos escollos, no con- 
taba antes con ningún apoyo, tendrá aho- 
ra por guia una congregación de ilustras 
mifitarea, mujistradoa, jueces y adminis- 
tradores, y se hallará en lo futuro prote- 
gido, no solo de una fuerza efectiva, sino 
sostenido de la primera de todas las fner- 



zas : la opinión pública. La considera' 
cion popular, qne sabrá inspirar el Conse- 
jo de Estado, será ol más firme escudo 
del Gobierno. 

Seguidamente, el Liueutadoii nombró 
los presiüentea y miembros de laa seccio- 
nes del Consejo, por el orden siguiente : 

Üstado y Hacienda: Zea, presidente; 
Fernando Peflalvor, José María Ossa y 
Vicente Lecnna, vocales. 

Marina y Guerra: iiñoa, presidente; 
Cededo, T. ^lontilla, Pedro Hernández 
y Francisco Conde, vocales. 

Interior y Justicia : Be. Jnan Martí- 
nez, prasidente ; Luis Pcraza, Josó Espa- 
fla y Antonio José Betancourt, vocales. 

EiLpuso luego el Libejixauor laa razo- 
nes en que fundaba esta elección, hacien- 
do ver que los ciudadanos que se distin- 
guían en una carrera, que obtenían en 
ella los primeros empleos ^ que los ha- 
bían desempoDado con gloria en las cir- 
cunstancias más críticas de la Kepública, 
eran los mas á propósito para preparar en 
cada ramo los trabajos del Consejo, y dar 
el primer impulso á sus benéficos delibc- 



1330. 

EL UBSEUAL UARlítU SE DEitlJIÓ AL GE< 
NBRAL BOLÍVAR QUEJÁtTDOSIi POR LA 
MEDIDA DEL OOBIEftüO QUE FUBO AL 
f KENTB DE LA PROVINCIA UK CDIIANÁ 
AL GENERAL BEBUÚDBZ. — BOLÍVAR LE 
CONTESTÓ ESCItXkDOLE .( RECONOCER 
EL UOBIERKO SUPREMO Y LE OFRECE 
TODAS LAS COSBIDEBACIONEÜ DEBIDAS 
Á 6Ü ALTO KASOO Y i 8U3 SERVICIOS 
PRESTADOS Á LA LIBERTAD DE VB- 
KP-ZL'ELA, 

Coiiiiiniüaüiun de Bolívar coitlcslamlo á 

Marino. 

Al Esceleutísimo Sr. General Santiago 
Mariflo. 

Angostura, Noviembre 11 de 1817. — 1.' 

£.Kcmo. Seflor. 
Acabo de recibir en este momento el 



I, Google 



pas de sn oían do al fíoiicml Beriuúdoz 
y viene 6. preatar iinevo jarsinento de 
fidelidad y obcdíoncift ante el Gobierna 
Supremo. Si no, el eeOor Geaernl M«- 
riflo serií jnzgado como lo fné el Gene- 
ral Piar. 

Tenemos noticias mui favorables de 
Inglaterra: aoiscientog mil pesos nija ven- 
drán on nrmas, pertrecbos y vestidos 
y empiezan li llegau ya. Ademas nos 
vienen tropas, oñcialcs y biifiaes de gue- 
rra : todo íi pagarse cnatro aüog des- 
pnea de reconocida nnestra independen- 
cia. Jíneatro Enviado en Lóndras ha 
conseguido todaa estas ventajas para 
Venezuela ; por consiguiente, se debe 
esperar ahora una gr;in inejoni en fa- 
vor de nuestra causa, Al fin trinnfa- 
rfi la justicia, la constancia y el pa- 
triotismo. 

Dios gtincde .1 V. S. mnelioa nflos. 

SiMos Bolívar, 



1333. 

* F.L JBFE SPPREMO COJIUNrOA Xt. JEFR 
DE T,A MARGARITA. Kf, ESTADO DB L09 
NEGOCIOS PÚBLICOS DR LA REPÚBLICA 
EN Er, IKTERIOB, Y 1.A3 ESPERANZAS 
QUE HAI DEL EXTERIOR PARA LA COO- 
PERACIÓN AL THIUMPO PE LA CAUSA 
AMERICANA.— LE AUXILIA PARA LAS 
ATENCIONES DE^LA GUERRA EN" AQUÍ-," 
LLA ISLA Y LE ENVlA;pABA SU PUBLI- 
CACIÓN y- CONOCIMIENTO PÚBLICO, EL 
DECRETO SOBRE CREACIÓN DEL CONSEJO 
DB ESTADO PARA EL GOBIERNO DE LA 
REPÚBLICA. 



OJicio ífeí_IjiBBRTADOB pam el General 
A rismendi. 

Al Escmo. Sfilor General Jnan Bautista 
Arismendi. 

Angostara, Noviembre J2 do 1817. — 7." 

£.Tmo. Señor : 

Tengo la satisfacción de acnsar á Y. E. 
el recibo de ena oficios de 20 y 30 de Se- 
tiembre y de.16, 19 y 30 de Octubre últi- 



mos. EstaaeonlasprimcrAacomiiuicaoionos 
qne han llegado á mis manos despnes qae 
V. E. se separó de mí en la Baja Guayana, 
y han calmado la inquietud on que me 
hallaba con respecto d osa heroica Isla ; 
siéndome snmamente satiafactorio saber 
qne aun cuenta con un número do guerre- 
ros mas que suficiente para rechazar y 
aun destruir cualquiera expedición que 
intenten sobre ella loa españolea. Si Mo- 
rillo ha talado una parto de sua campos k 
incendiado BUS graneros, esos bravos mar- 
garitefioa han recojido laureles á cuya 
sombra i-epoaarñn quizá para siempre, y 
repondrán todas sus pérdidas en el seno 
do la paz ; y el Gobierno que los ve con 
nna particnlnr atención les proporcionará 
también cuantos medios de prosperidad 
estén en bu mano. 

S. E. el Almirante Luia Brion eatá 
encargado ospecialmonto do proveer íi esa 
Isla de armas y municiones. Están dadas 
todas las órdenes necesarias y muy pronto 
estará on Margarita el contingento qno so 
le ha destinado. Así es que ella ten- 
drá los elementos necesarios para aii de- 
fensa. 

Las mil resea que ofrecí á V. E. par» 
que IflH invirtiese en provecho do la Isla 
están á la disposición do V. E. quo puede 
jiVar por sí ó por persouna snficieu te mentó 
autorizadas, contra el Intendente de eata 
Provincia, ciudadano Fernando PeQaWer 
á quien he comunicado ya la orden ; nd- 
virtiendo á V, E. que el ciudadano Anto- 
nio Morales Brito me escribo do Trinidad 
que ha recibido 6rdea de V. E. para nego- 
ciar en aquella Isla á favor de la de Mar- 
garita ciertos objetos, y le be contcatAdo 
qae estoy pronto á dar las úrdenos para 
qne ro le entregue el g.anado aiompre qno 
llaga ver qne osti'i untorizudo y encargado 
por V. E. 

S. E, el Almirante ha i-fi'ihido órdon 
mia para enviar á V. E. cou el ciudadano 
Ortega algún dinero do la parte do presa 

3 US corresponde á In?" flecheras que man- 
aba el Capitán de Navio Diaz á la entra- 
da de la Flotilla en el rio ; cuyo producto 
está destinado para invertirlo en armas y 
municiones para esa Ig1a, De esta mane- 
ra V. E. percibirá !o que es posible arries- 
gar por fahora, y la Isln recibirá á su tiem- 
po uu aumento de rcciiraos militares. 

Luego que venga el Cóndor, que ha ido 
á una comisión importante á Ina Antillas 
y qne capero de un momento á otro, lo 
destinaré á e^a Isla, para que conduzca 
los oficiales inglríes <iiie estén va ella; 



I, Google 



— 168 — 



tniea todoa los demás buqnes están repo- 
niéodose y repuráadoae en este arsenal. 

Qaedo impuesto de los uotioias que V. £. 
me comunica reiutivae á Morillo ; y queda 
ec mi poder la coircsponduncia intercep- 
tada ai enemigo que V. E. me incluye. 

luoinyo loa Despachos librados á favor 
de los dos únicos o6ciales que V. E. pro- 
pouo ; pues el docnmento marcado con el 
número 1.° es relativo & los prisioneros y 
no contiene propuestos de oflcialee. 

Los reglamentos que V. E. me incluye, 

relativas & las facultados do jas antoridu- 
des civiles y militares de esa Isla, loa veré 
detenidamente y comunicaró á V. E. mi 
determinación. 

Incluyo & V, E. una copia del decreto 
do la creación de nn Consejo de Estado 
que he tenido ú bien instalar. 

De Londres he recibido notioios muy 
plaoenteraa. Nuestro Agento en aquella 
corte, el sefior Luis Méndez, me dice ofi- 
cialmente qne está concluida y terminada 
una negociación con nna casa muy rica de 
aquella ciudad, cuyos socios son miembros 
del Parlamento y muy adictos & la causa 
do independencia, que asciende á doscien- 
tos mil pesos en armas y vestuarios para 
Venezuela y de algunos cuerpos recluta- 
dos on Londres de los cuales hay uno que 
consta de 700 plazas. Que lo han ofreci- 
do otros amigos enviar otra expedición de 
seiscientos mil pesos al mismo destino é 
invertida en los mismos objetos cuyos ca- 
pitales serán pagados por nosotros cuatro 
aOos después de reconocida la indepen- 
dencia de Venezuela. La primera expe- 
dición estará dentro de poco sobro nues- 
tras costas pues debe haber salido ya de 
Inglaterra. La Europa toda parece que 
al fin toma un interés por la América del 
Sur y muy particularmente por Venezuela. 

Yo me prometí mil ventajas para la 
República de la ida de V. E, á esa Isla, y 
ya veo sus útiles resultados. Sus pequeflas 
fuerzas sutiles, han hecho Tariaa presas y 
exploran las costas enemigas : V. E. la 
ha pTOcnrado üu contingente do armas y 
pólvora, que aunque pequeflo es una prue- 
ba de la actividad do V, E, 

La ejecución hecha en la persona dol 
Geuoral Piar, el 16 de Octubre á las 6 de 
la' tarde en esta plaza, conforme á orde- 
nanza, ha ahogado para siempre'Ias fac- 
ciones que este tnrbnicnto había procura- 
do levantar en la Provincia de dimana. 



El benemérito General OodcBo hs sido 
el aprehensor de Piíir y uno de los que 
han contribuido mas poderosamente á 
establecer el orden y la tranquilidad ea 
aquella Provincia. 

El General Bermúdez ha tomado oí 
mandg, como Gobernador y Oomandaute 
general de ella, de todas laa tropas que la 
guarnooen. Así es que ya no hay disi- 
dencia de Provincias ni disidentes. La 
República no es mas que una y no tiene 
mas enemigos que los espaDoIea. 

Incluyo á V. E. la ley sobre la reparti- 
ción de los bienes nacionales entre los 
individuos del Ejército Libertador, para 
que conformo á ella onieue V. E. la segu- 
ridad de loa que oorroapoudíau á loa espa- 
ñoles o u esa Isla. 

Dios guarde á V. B. muchos aflos. 

SiuON Bolívar. 



1334. 

♦ EL JBBB SÜPEEMO COMDHICA AL JBPB 
DBL IJÉBCITO DB APUBB EL ESTADO 
DE LA3 COSAS T DB LAS 0PBEACI01TE8 
KN BL OIíIESTB DB TBSBZÜELA. — LB 
DICTA DISPOSICIONES Y LB PRETIBUB 
EJBODTAa OPBBAOIONES ES LOS LLA- 
NOS, — LB TRASMITE NOTICIAS DEL EX- 
TBUIOB FAVORABLES PARA LA CAUSA 
QCB L03 REPUBLICANOS DEPIBHUEN EN 
LA PATRIA. , 



Oficio de Bolívar para Páez. 
Al señor General José Antonio Páez. 
Angostura, 13 de Noviembre de 1817.-7.' 

SeDor General : 

He tenido la mayor satisfacción de re- 
cibir el oficio de V. S. que ha puesto 
en mis manos él oficial portador ne este 
despacho. Ahora envío á V. S. la res- 
puesta que habia retardado por uo tener 
nada que añadir á mi anterior comuni- 
cación. 

Ayer he recibido un parto del acBor 
General Zaraza del 37 del pasado en el 



I, Google 



oficiodeV. E. de? del corriente en Piin- 
celes. Esta es la primera comanicaciou 
ofioiul (juo i-ecibo ds V. E. desdo nuestra 
separación de Barcelona j la que conduce 
el Coronel Armario no ha llegado aun á 
mis manos. 

V. £. se queja de mi deliberación con 
respecto al mando del ejército de Cuma- 
ná, confiado al Sr. Qeuei'nl de División 
Bermúdez. V. £. sabe las oausae extra- 
ordinarias que han motivado nna medida 
tan importante al restablecimiento dol 
orden y del legítimo Gobierno en la pro- 
vincia de Gninan&. Son tan notoriaSj tan 
crueles y laraontnblcs las causas que lian 
separado de la República de Venezuela la 
parte de la provincia que V. E. mandaba, 
qne yo no podría recordarla sin senti- 
mientos dolorosos, que estoi resnclto á 
calmar. 

El Sr. General Bermúdez está legítima- 
mente nombrado Gobernador Comandan- 
te General de la provincia de Camaná. 
Este nombramiento no puedo ser revocado 
porqno es justo, porqne os ñtil y porque 
ei necesario. 

V. E. debo haber recibido la Orden de 
Tonir á mi cuartel general y V. E. oonflc- 
sa haber recibido esta orden. V. E. debe 
venir cerca del Gobierno ü prestar nuevo 
juramento de obediencia y fidelidad ya 
que V. E. faltando á sus mas sagradas obli- 
gaciones estableció y jnró un intruso Go- 
bierno. 

Es indispensable que la autoridad sn- 

I trema se asegure de uu modo aolemne y 
Bgal de la fidelidad de V. E. ; de otro mo- 
do la Bepáblica jamas podrá contar con 
solidea ni permanencia. V. E. ha dado 
el ejemplo de la disidencia y asi Ji V. E. 
toca dar los mas brillantes ejemplos da 
adhesión, fidelidad y obediencia al Gobier- 
no de la Replíblica. 

Yo ofrezco 6. V. E. en nombre de la 
Bepública un olvido absoluto por bu anti- 
gna disidencia de la autoridad suprema, 
contal qiio Y. E. somotiéndose ciegamen- 
te k las disposiciones del Gobierno ejecu- 
te sin restricción alguna sus órdenes y 
ponga iumediatamcnte las tropas qne 
actualmente le obedecen á las órdenes del 
Sr. General do División J. Francisco Ber- 
mádcz. Sí V. E. contra toda probabili- 
dad resistiere ü dar cumplimiento á esta 
disposición, V, E. no será mas tenido co- 
mo ciudadano do Ycnczueln, y sí como un 
enemigo público. 



Siempre que V. E. esté determinado & 
abandonar an patria y dejar el servicio de 
la República, V. E. podrü por los me- 
dios regulares pedir el permiso de hacerlo 
y el Gobierno no tendrá inconveniente 
en conceder á V. E. esta gracia. 

Dios guardo k V. E. muchos aRoa. 
Simón Bolívar. 



1331. 

EL JEFE SUPREMO COMUNICA Al 
GEKERAL BEBMÚDEZ LO QVE UK 
CONTESTADO AL GENEBAL MAHlSO, 
Y LE INDICA LO BIEN INCLINADO 
QUE ESTÁ EL GOBIERNO PARA CON 
UN SERVIDOR TAN MEBITORIO.— LE 
dA INSTRUCCIONES, T LE TRASMI- 
TE ALGUNAS NOTICIAS DE EUROPA 
FAVORABLES Á LOS REPUBLICANOS 
DE YENF-ídELA. 



Oficio de BoLfvAK para Bermúdez. 
Al setlor General José F. Bermúdez. 

Angostura, Noviembre 11 de 1817.— 7.' 

Setlor General. 

Tengo la satisfacción de acusar k V. S. 
recibo de sus tres oficios de SO de Oc- 
tubre último fechados on Oumimacoa 
en que me participa que ya ha tomado 
el mando de la división, que ésta ha 
conocido BU deber, y que ha reconoci- 
do V. S. que es sincero 6 ingenuo el 
que han prestado a! Gobierno de la 
República. 

Me complazco también macho de la 
conducta del General Guevara. 

£1 Capitán Paredes recibirá por mi 
primera comanioacion con V. S. el des- 
pacho de Teniente Coronel vivo y efec- 
tivo. Todos loa demás oficiales de esa 
división recibirán igualmente los despa- 
chos de sn grado luego qne V. S. paso 
una nota oficial a! Estado Mayor Gene- 
ra! do loa que carecen do ellos y de loa 
mas que lo merezcan. 

£1 seQor General Marífio me ha escrito 
oficialmente desde Fnnceles con fecha de 



I, Google 



8 del corriottte. Le contesto también 
oficial monte, quo ol nombrnniíento de 
V. S. do Gobernador y Comandante Ge- 
neral de U Provincia do Onmaná es 
irrevocable, porqae 03 justo, porque es 
legítimo, porqno es útil y porqne ee 
proveclioso. Lo ordeno se traslado in- 
mediatamente á mi Cuartel General don- 
de será tnitado con todo decoro : que 
ponga & disposición de V. S. las fner- 
zas qno aetualmonto le obedecen con to- 
das sus armaa y municiones : gne se 
someta ciegamente y sin restricción al- 
guna al Gobierno <ie la Eepúbüca : le 
ofrcKco nn olíido absoluto do lo pasado 
ai así lo hace ; mas si desobedece será 
tratado como un enemigo pi'iblico. Pare- 
ce que el sefior CJoiieraT MariQo se someto 
pero tiene algunas dudaa: yo se las re- 
suelvo todas. 

Si el señor General Marino pono & 
las órdenes do Y. S. sus tropas como 
lo ordeno, y marcha inmediata mentó A 
este Cuartel General reconociendo la 
autoridad suprema, V. S. lo tratará con 
toda lu distinción debida (í su grado. 
Si se porta como nn enemigo V. 9. lo 
tratará como tal. En fin, V. S, arregla- 
rá Bu conducta en todo á las inatrnc- 
ctones qno lo lio remitido, pues ellas 
contienen todos los casos qno puedaa 
preaontarao; y en los casos no expre- 
sos allí, ÍL este oficio que es mi iiltimn 
resolución. 

Nuestros negocios presentan cada din 
nn aspecto mas favorable. Iloi lie reci- 
bido noticias do Inglaterra. La corbeta 
Úos Amigos ha llegado ¿ Margarita con 
armas, pertrechos y oficiales que vienen 
de Londres. £sto os el mismo buque 
que nuestro Agente en Londres, el ae- 
Qor Luis Monde? me habia anunciado 
debin salir en ol mea de Agosto y Se- 
tiembre. Allí se preparan otras expedi- 
ciones destinadas al aocorro y auxilio 
de Venezuela. Cuerpos cnteroa recluta- 
dos en Inglaterra entre ellos uno do 
'ÍOO hombres estarán ya en el mar con 
destino á nuestros puertos perfectamen- 
te armados, equipados y vestidos, cuya 
expedición costea una casa poderosa de 
Londres, y cnyos gaatos debemos pagar 
cuatro aHoa después do reconocida la 
Independencia de Venezuela. Si estos 
sefioi-es no estuvieran oasi seguros do 
las disposiciones favorables de su Go- 
bierno hacia nosotros, no arriesgarían 
unas sumas tan enormes. 

Dios guarde á V. S, muchos anos. 

Simón Bolívar. 



1332. 



EL JEFE SUPREMO COMUNICA AL GE- 
NERAL ROJAS LO KECEÍARtO PARA 
UVE EL GENERAL MARIÍIO SEA CON- 
SIDERADO, SI ÉL ACATA ALGOBIER- 
iro T LO SIRVE PARA BIEN DE LA 
CAUSA AMERICANA. — LE DÁ INS- 
TRUCCIONES AL EFECTO T LE TRAS- 
MITE NOTICIAS DE EUROPA. 



Oficio de hoiAv ATI pnrn Rójaf. 

Al señor Goneml Andrés Rojas. 

Angostura, Noviembre II de 1817. — 1'.° 

Sefior General : 

He recibido con ol mayor placer el 
oficio de V. S. de 5 del corriente, en qne 
me participa la llegada del General Ma- 
rino á Púnceles y su resolución de so- 
meterse al Gobierno. 

Todo lo qne V. S. me dice en sn ofi- 
cio es de mi mayor agrado, y me pa- 
rece muí acertado cuanto V. S. ha he- 
cho, tanto en Cumanacoa, comoon Ma- 
tnrin, como igaalmentela proclama dada 
á las tropas de la división á las órde- 
nes del General Bermúdez. Ella está 
llena do las ideas nobles que V. S. ha 
puesto en ejocnclou v ha sabido inspi- 
rar á loa soldados y nabitautes de osa 
Provincia, que lo deben una gran par- 
to de BU estabilidad y futura felicidad ; 
y yo como primer Magistrado de la 
República doi á V. S. hia gracias en 
nombro de ello. 

Por lo quo escribo al señor General 
Bermúdez se impondrá de mis disposi- 
ciones sobro lo que so debo hacer con 
respecto al scQor General Marido. Nues- 
tra conducta con respecto á él debe ser 
decorosa, franca y clemente. El scflor 
General Marino, sometiéndose volunta- 
riamente al Gobierno, se hace mas acree- 
dor; peio si por el contrario. Él resiste 
las órdenes del Gobierno, debe ser tra- 
tado como un enemigo público,' y por 
consiguiente debe ser arrestado y en- 
viado aquí con seguridad. 

El General ManOo no debe temer na- 
da del Gobierno si él entrega las tro- 



I, Google 



l6S) — 



íeiTou curca de Cliaguarü 
ma comtiiiicu acercarse Morillo á Saa 
Sebastian de )os Uoycs con setecientos 
hombres que son los únicos que escapó 
de Margaritii. Beiiiiidos estos con ocho- 
cientos (jue eatñii en las cercanías de 
líarbacoas y Oritiico forman \\a cnerpo 
de mil (]uitiioutos liombrc?, y suponien- 
do qne se aumente otro tanto, no son 
mas quo tres mil. 

Las tropas del General Zaraaa pueden 
alcanzar á dos mil quinientos hombrea, 

y mil quinientos (^UQ yo llevo do hombres 
escogidos y disciplinados, el suceso contra 
Morillo es infalible si logramos la fortn- 
nu do alcanzarlo. jVsí, lio determinado 
marchar yo mismo en busca de Morillo 
para destruirlo, si no so retirare á Cara- 
cas ó d Calabozo donde piiode fortificarse 
por algunos dios. 

Mi plan es obrar con la mayor pru- 
dencia porque en el dia todo nos es favo- 
rable y todo nos promete una completa 
victoria ; por consiguiente no debemos 
aventurar lo que hemos de conseguir sin 
el menor riesgo. Si las fuerzas de Mo- 
rillo son ioferiorca á las mias, lo busco, 
scgnro de batirlo, porqno nuestra infan- 
tería es excelente y nuestra caballería 
debe sor superior íi la del enemigo. £n 
el caso de que loa enemigos eean superio- 
res cu número A nosotros, evitaré su 
encuentro y me iré á incorporar con 
V. S. por el lugar que V. S. me ha in- 
dicado parala reunión, que es Ariobnna, 
óporeí Guayabal, ó bien por otro cual- 
quier ponto que me parezca fácil. En- 
tonces determinaremos ahí nuestras fu- 
turas operaciones. Mientras tanto nues- 
tra escuadrilla remonta el río para ir á 
bloquear á 8nn Fernando; pero necesita 
de alguna tripnlacion mas de la que lleva 
porque siendo é2 bnques de guerra no 
se han podido juntar todos loa marine- 
roa quo se necesitan para su servicio ; 
sobre todo, después quo vamos ú desem- 
barcar toda la fusilería en tierra por San- 
ta Cruz ó por San Fernando de Cachi- 
. camo, y aun por Cabrnta, según sean las 
noticias que tengamos del enemigo. En 
una palabra, todo está preparado para 
obrar según las circunstancias ; pero es 
indispensable que V. 8. coopere del 
modo siguiente para que mis designios no 
sean burlados. 

V. S. deberá mandar 300 hombres 
hacia las bocas de Apure procnrando que 
ae avancen todo lo que puedan y que 
sean hombres de agua para que iinmen- 



ten las fuerzas quo van ¡i bloquear á San 
Fernando. Estos 300 hombros recibirán 
aviso anticipado del dia en que deben 
acercarse nuestras cafloncras á las bocas 
do Aparo á fin do evitar retardos ó tras- 
tornos. En segundo lugar, siempre .que 
le sea posible á V. S. reunir todas sus 
fuerzas de caballería é infantería en el 
lugar de Aríchuna, lo ejecutará V. S. 
pava el dia 13 del mes qne viene, que será 
lo maa tarde quo yo llegaré á roiiiiirme 
con V. S ; sea do un modo ó sea de otro, 
porque yo ostoi determinado á seguir á 
San Fernando aun cuando sea deitpuea 
do haber batido á Morillo, pues hasta 
quo no esté reunido con V. S. no croo 
salva la Kepública. 

V. S. no olvidará qutí dubu toiior_ en 
Arichuna los dos mil oubailos y quinien- 
tas muías do carga que le lie pedido 
anteriormente para ot servicio dul ejér- 
cito. Estos son de tanta necesidad como 
que estoi cierto que sin catas bestias no 
podro moverme do modo alguno. Ade- 
mas, vuelvo & encarecer ti V. S. la nece- 
sidad que tenemos de las muías de em- 
barque que le he podido para pagar aquí 
las anuas y pertrechoa quo diariamente 
recibimos y llevarán nuestras fuerzas sn- 
tilos al Bajo Apure parala continuaciou 
de la campana. Que vengan, pues, vo- 
lando todas las muías quo V. S. pueda 
reunir, sean do particulares, sean del Ea- 
fcado. Esta medida nos saca do mil 
apuros. 

Do Inglaterra hemod tenido las noti- 
cias mas placenteras. Nuestro agento en 
aquella corte, el seBor Luis Méndez, me 
dice' oflcialrncate que está concluida y 
terminada una negociación con una cosa 
mui rica do aquella ciudad, cuyos socios 
son miembros dol Parlamento y mui 
adictos ala causado Indepondoncia : que 
la negociación asciende á aoO.OOO poaoa en 
armas, municiones y vestuarios pata Ve- 
nezuela : que en Londres se están roclu- 
tando algunos cuerpos, de los cuales hai 
uno ya de 700 hombres quo salía poco 
después de la fragata que ha llegado á 
Margarita con porción de oficiales quo 
vienen & tomar servicio y quo mo han 
traído estas comunicaciones ; y que se 
han ofrecido y asociado otros muchos 
ingleses poderosos para enviar otra ex- 
pedición de COO.OOO i>esos on toda especie 
de elementos de guerra á Venezuela ; 
todo á pagarse cuatro aaos después do re- 
conocida nuestra Independencia. La 
primera espedicíon la considero ya sobre 
nuestros costas. La Europa toda parece 



I, Google 



nae al 6a iin tomado un ínteres por 1a 
América del Sur y miii particularmente 
por Veneznela. 

Dentro de tres diaa mo pongo en mar- 
cha, como he dicho, y dentro de nu mea 
estaré reunido con V. S. 

DioB guarde á Y. S. mnchos años. 

SlUOS BOLÍVAK. 

P. D, — So me olvidaba advertir & V. 8. 
que en caso que el euemigo evneuo á San 
íernando, V. S. deberá pasar con bu ejér- 
cito el Apure á reunirse conmigo donde 
quiera yie me halle. Y en el caso que 
V, S. juzgue posible que nn cuerpo de 
500 hombres de caballería pneda venir á 
mi encuentro, conduciendo 1.000 caba- 
IIoB para el servicio de mi ejército, V, S. 
deberá ejecutarlo así, y hará un impor- 
tante servicio á la Kepublica, pnea que del 
buen éxito de mi expedición depende 
la libertad de Venezuela. 

BOLÍVAB. 



1335. 

"'SE DISPOHE Lí KEUNIOH DE CABALLOS 
COK DESTINO AL EJÉRCITO FABA LAS 
OPERACIONES PJIÚXIMA3.— EL JEPB SU- 
PREMO LLAMA AL OBKRBAL CEDEÜO Á 
ENCARGARSE DE LA GOBERNACIÓN DE 
GUAYANA. 



0/iciú de hoLÍv xa j>ara Zaraza. 
Al Sr. General Pedro Zaraza. 

Angostura, Noviembre 13 de 1817. — 7." 
Sr, Geucral : 

He prevenido al Oomaudanle general 
de Gateara, Teniente coronel Venancio 
Rio-bueno, qne sin pérdida de un ins- 
tante, recoja de los potreros que le he 
indicado, setecientos caballos t jegnas 



mansas, y me los remita á üubruta, cuya 
operación debe ejecuüir en e) preciso 
término do quince dias contados desde 
hoi : le prevengo tiimbieu que en Cabrata 
las tenga á la disposición de V. S. y las 
entregue & la persona queso presente á 
recibirlas con firma de V. S. En con- 
secuencia, ordeno á V. 3. que inmediata- 
mente encargue & una persona de toda 
probidad, cuidado y patriotismo, que vaya 
á Gabruta con orden firmada de V. 8. li 
recibir dichas sotecientaa bestias del co- 
misionado con Que las hubiere mandado 
Kio-bueno á Caornta. Y luego nue el 
encargado de V. S. las haya recibiao, las 
conducirá al lugar donde se halle enton- 
ces mi Guartel general. 

Dios guarde á V. S. muchos aDos. 
Simón Bolívar. 



Oficio de Bolívar para C'cíleílo. 

Al scBor General Manuel GedeHo. 

Guartel general en Angostura, á 14 de 
Noviembre de 1817. — 7." 

Seüor General : 

Debiendo marchar yo de esta capital 
dentro de seis ú ocho dias cuando maa 
tarde, es indispensable qne V. S. esté en 
ella para el dia de mi salida. En conse- 
cuencia, ordeno á V. S. que seguidamente 
se dirija aquí para que reciba de palabra 
y por escrito, las instrucciones relativas 
á esta Provincia, qne el Gobierno ha con- 
fiado á V. S, 

Dios guarde á V. S. mnchos aQos. 

Simón Bolívar. 



y Google 



vieno al trono auimndo de Bentitniontos 
tan crueles é inhummios i* ¿ Dg un rey 
qne &at«a de principiar, se npresura á 
impedir que ningún príncipe se iufcerpon- 
ga para contener bu furia ? ¿De un 
rey qae paga coa cadalsos j cadenas los 
inmeoBoa sacriñcios qae han hecho para 
sacarlo del caativerio en que estaba, saa 
vasalloB de Espafla ? ¿ Unos Taaalloa que, 
á precio de sa sangre y de toda especie do 
dafioB, han combatido por redimir de la 

Jrision y no han descansado hasta volver 
ceñirle la corona ? Si unos hombrea á 
quienes debe tanto, por soli» haberse for- 
mado nna constitución, han recibido la 
muerte y eárcol por galardón de sus ser- 
vtcioa, ¿ qué deberla estar roaervailo para 
nosotros? Esperar de él y do sus cnrni- 
ceros ministros un tratamiento benigno, 
habría sido ir á bascar entre los tigres 
la magnanimidad del águila. 

En nosotros se habían repotido ontún- 
oes las escenas de Caracas, Cavtngena, 
Quito y Santa Fé ; habiíamoa dojudo con- 
culcar las cenizas de 80.000 personas 
que h^n sido victimas del furor enemigo, 
cnyos ilustres manes convertirian contra 
nosotros con justicia el clamor de la ven- 
' ganza ; y nos habríamos atraído la exe- 
cración do tantas generaciones venideras, 
condenadas á servir á un amo siempre 
dispuesto á maltratarlas, y que por su 
nulidad en el mar ha caído eu absoluta 
im^toncia de protegerlas contra las iu- 
Tasioues extranjeras. 

Nosotros, pues, impelidos por los capa- 
fióles y su rey, nos hemos constituido in- 
dependientes, y nos hemos aparejado á 
nuestra defensa natural contra los estra- 
gos do la tiranía con nuestro honor, con 
nuestras vidas y haciendas. Nosotros 
hemos jurado al Bey y supremo Juez del 
mando que no abandonaremos la causa 
de la justicia ; que no dejaremos sepultar 
en escombrosy sumergir en sangro derra- 
mada por manos de verdngos la patria qne 
El nos ha dado j que nnnca olvidaremos 
la obligación de salvarla de los riesgos 
que la amenazan y el derecho sacrosanto 
que ella tiene i'i reclamar do nosotros 
todos loa sacriñciog necesarios para que 
no sea deturpada, eacaniecida y hollada 
por loa plantas inmundas de hombres 
usurpadores y tíranos. Nosotros he- 
mos grabado esta declaraeíon en nuestros 
peohos, para no deaietír jamas de comba- 
tir por ella. Y al tiempo de ma- 
nifestar á las nacionea del mundo las 
razones que nos han movido á tomar 
este partido, tenemos cl honor de pnbli' 
Tomo ti 17 



car nueatra intención de vivir en paz con 
todos, y aun con la misma EspaQa des- 
de el momento qne quiera aceptarla. 

Dudo en la sala del Congreso en Bue- 
nos Aires, & veinte y cinco da octu- 
bre de mil ochocientos diez y siete. 

Dr. Pedro ¡ijuacio ile Casio y Barros, 
Prcaideute, 

Dr. José Eugeiih ile Elias, 
Secretario. 

1325. 

* EL JBFB SQPREUO DICTA MED1D.V9 DE OR- 
GAKIZA.CIO!T Y DE ÓltDBtr SEVERO Bif 
LA. ADJtlCTlSIRACIO^T PIÍBLICA T BK 
EL EJÉRCITO. — lUPRUEBA QUE ZARAZA 
UAYA CO-'ÍIBSTADO Á MOKILLO 3iy QDB 
Á!ÍTE3 BL JBP8 DR LA RSPÚBUCA HÜ- 
BIBSB COítOOIDO DSL ASUSTO. 



Oficio (U Bolívar ;jíir Zaraza. 

Al Sr. G-encral Pedro Zai-aza. 

Angostura, Noviembre 4 de 1817. — 7." 

Sp. General : 

Acuso ¿ V. S. el recibo de ana ofí- 
cios de 18 y 20 de Octubre último, fe- 
chados en San José. Es imposible en- 
tender lo que V. S. lia querido decir- 
me en BR oñcio dei 30. Sus conceptos 
y sus expresiones son todas oscuras y 
casi inintolijibles. Escríbame Y. S. con 
claridad y con aencillez, y sobre todo, 
con extensión, pues la peqoeftíaima co- 
rrespondencia ue V. S. me deja siem- 
pre todo lleno de dudaa. Nunca sé, 
ni he podido aaber, á peaar de que so 
lo he repetido constantemente á V. 8-, 
el verdadero estado de sus fuerzas, ar- 
maa, municiones y caballos, au posición, 
la del enemigo, las fuerzas de Éste, sus 
inteociones y maniobras. Cuando V. S. 
me escribe, lo hace eiempre tan de 
prisa, que omite hasta lo más sustan- 
cial. Para estas horas no me acusa 
V. S. más que el recibo de mis oomu- 
nicaotonoa de 3 y 1 de Octubre, y extra- 
ño mucho no hayan llegada a mauoa 



V 



I, Google 



-I 



mes, que le he dirijiío por conductos 
mui segnroB, igualmente qne las que )e 
he deepanhado con fechas de 23 y 2i 
dei mismo Octubre cuyo exacto cum- 
plimiento reitero á, V. S. 

La Dívíeídu que actualmente manda 

V. S. es quizá la máa respetable que 
tiene ahora lii Repúblicu, y á la qae 
se ha enviado mayor número de hom- 
bres, armas y municioneg. Debe_ eetar 
completamente organizada y discipli- 
nada, y debe reinar en ella el orden 
y la severidad militar. V. S. tiene cuan- 
tos medios se necesitan para ello. 

Reitero mi orden del 4 de Octubre de 
que cada quince dias dé V. 8, al Estado 
mayor general, estados formales confor- 
me á loa modelos que se le han en- 
viado de la fuerza efectiva de toda la 
División. 

Tome V. S. el mas vivo interés en 
examinar la posición, fuerza, númoro, iu- 
tencionea y recursos del enemigo, y par- 
ticípemelos siempre para mi intoligencia. 

Con Cita fecha he ordenado al scaor 
general Monágaa, que publique una pro- 
clama cu toda la provincia de Barcelo- 
na para que todos los desertorea de la 
División del mando do V, 8. sean per- 
seguidos, aprehcndidoB y remitidos á 
disposición do V. 8. bajo la correspon- 
diente custodia. De esto modo encon- 
trándose ain abrigo ni refugio, serán 
castigados ó cesará la deserción. 

El Padre Sutil que V. S. me dice 
le, envió Morillo incluyóndolo un indul- 
to, debió haber sido remitido por V, S. 
á mi cuartel general con todos los pa- 
peles qua condujo y con toda seguri- 
dad, para haber tomado do él todos los 
informes necesarios y laa medidas qtie 
el Gobierno hubiera estimado convenien- 
tes; plica aunque creo muí bien que laa 
supercherías de Morillo no podrán tener 
ningún iufliijo sobre loa republicanos, 
sin embargo solo ni gobierno toca co- 
nocer do esta clase de Emiaanoa. Sír- 
■vale, pues, á V. S. do gobierno para 
lo sucesivo, advirtiendo lo mismo a loa 
campos volantes y destacamentos de la 
División del mundo de V. S. 

Para esta hora ya se habrá incorpo- 
rado á V. S. el señor General Torres 
con la columna que él conduce. 

Dios guarde á V. S. muchos aDos. 

Simón Bolívar. 



1326. 



' EL JEFE SDPREilO COITÜNIGA AL OB- 
NEKAL l'ÁBZ QCB PRONTO EUPRENDE- 
KÁ SU UAltCUA PARA ABRIR OPERA- 
CIONES BN EL OCCIDBSTG T EN LOS 
LLANOS DE VENEZUELA. — I.E 1RA8MI- 
TB NOTICIAS DE EUROPA Y LAS ES- 
PERANZAS DE QUE INGLATERRA AYU- 
DE Á LOS VENEZOLANOS PASA LUCHAR 
POR LA INDEPENDENCIA, 



Oficio de Bolívar para Fáez. 

Al Señor General José Antonio Páoz. 

Angostura, Noviembre 4 de 1817, — 7." 

SeQor General: 

Tengo la satisfacciou de acusar á V. S. 
el recibo de sus oficios de 13 y 23 de 
Octubre último, fechados el primero en 
el Yagual y el segundo en Morecure." 

Convencido de las ventajas que pre- 
senta el pueblo de Orichuna para el 
desembarco de las tropas que yo con- 
ducirC' ou persona, aegun V. S. me in- 
dica, es el punto que elijo para efec- 
tuarlo prefiriéndolo al del Diamnofe y 
Boquerones. En él, pues, ea que debo 
efectuar mi reunión con V. S. ; y V. S., 
como le he ofrecido antea, será opor- 
tunamente impuesto de) dia cierto do 
mi salida de esta plaza, para que tomo 
todas laa medidas y providencias con- 



Atonciones de la mas alta considera- 
ción me han retenido aquí mas de lo 
que pensó; pero ya están casi todas rea- 
lizadas y yo' mui próximo á marchar. 

La pacificación de Cumaná so termi- 
nó con la captura de Piar y de todos 
los facciosos. Este fué conducido áesta 
plaza, juzgado en un consejo de guerra, 
sentenciado á ser pasado por las -armas 
y ejecutado á las 5 de la tarde del 
día 16 de octubre, á usanza militar. Es- 
te ejemplo de justicia ha impuesto á 
los rebeldes que trastornaban el órdou 
de la República para cubrirla de un 
duelo eterno, 

£1 equipamento de las Divisiones de 



I, Google 



los Geuerales Barmúdez, Monagos y Za- 
raza y la organización de laa Proviii' 
ciaa det mando do dichos Qoiicralea, y 
cata do Guayana : ademas el lieaeo de 
llevar conmigo á Apure loa olementoa 
necosnríos pura bacic á los realisUs en 
ana atrincheramientoa y destruir su ño- 
tilla para lo qne he hecho preparar una 
qne lii exceda en fuor^.aa : todoa oetos 
preparativos y disposicionea han exijido 
inmenaoa medios, mucha constancia y 
gf-an número do operarios j-mas por fin, 
tengo la antisfaccion de ver que no he 
trahajado en vano, y que caai eatil lia- 
to todo para mí marcan; pero repito á 
V. S., qne será informado del día cier- 
to de mi salida con anticipación para 
su gobierno. 

El Capitán Zufliga coudnctor del ofi- 
cio do V. S. del 13, regresa conducien- 
do este, yqucdaaqníel conductor del 
de V. S. del 23. Zuaiga impondrá & 
V. S. del catado de nnestros trabajos y 
aotÍTidad para acelerar !a marcha. 

Incluyo á V. S. la leí del 10 de 
ootnbre que he tenido A bien estable- 
cer en favor do los militares del Ejér- 
cito Libertador. Ella asegura pnra eiem- 
T)re lina recompensa suficiente y eata- 
ole ü los defensores de Venezuela, y 
los Haca de la indigencia en que hasta aho- 
ra han vivido loa maa beneméritoa ciu- 
dadanos de la República, dándolca una 
propiedad de qne puedan gozar olios 

f transmitir á sus deacendicutea. HAga- 
a V. S, publicar en el ejército de su 
mando con toda la solemnidad de an 
bando nacional, y ponga en su conso- 
caencia el mayor celo é interés en la 
coDaervacion de los intereses del Esta- 
do qne son ya el depósito sazrodo do 
laa recompensas del Ejército Libertador. 

Por cartas particulares que he reci- 
bido de Lóudrea y por los papelea pú- 
blicos de aquella capital, eatoi informa- 
do de las diapoaicioncs del Gobierno 
Inglés en nuestro favor. Una fragata 
de 32 cafionea que conduce el valor de 
mas de cuatrocientos mil pesos en armas, 
municiones y voatuarioa, ha salido y 
llegado á St. Thonias, y debe dirijirae á 
loa puertos do este rio. Otros cinco bu- 

Ínes maa ae preparaban también en 
nglaterra pura venir A Venezuela car- 
abaos de elementos de gueri-a. Si la 
Oran Brer^Oa nos suministra siquiera 
estos auzilioe, es infalible la libertad 
de V enezuela y de la llueva Ora- 



Dios guarde á V, S. muchos años. 
Simón Bolívar. 



P. D. — Los inmensos gastos que lie- 
mos hecho para el equipamento de laa 
Divisionea, han agotado nuestros recur- 
sos eti eata provincia, donde apenas que- 
dan ya mui pooaa muías para cubrir 
loa gratides créditos que bemoa contraí- 
do. Estas tienen aquí un precio mai 
regular. Libre, pues, V, S. sus órdenes 
á fin de que & la mayor brevedad veu- 
^n ¿ eata plaza las que he pedido & 
V, S., buenas para embarcar, 

Bolívar. 



1327. 



' BOLÍVAR CONTINÚA ACTXVAIFBNTB 
ORUANIZANDO EL EJÉRCITO REPUBLI- 
CANO PARALA OASIPAÑA OENKRAL QÜB 
INTENTA, 



Oficio de Bolívar d Beitiiüdez. 

Al Sr. aenoral J. R Bermúdez. 

Angostura, Noviembre 7 de 1817. — 7°. 

Sr. General: 

Con el Teniente Coronel Rumon Ma- 
chado Edecán de V. S., remito 25. 000 cartu- 
chos de fnail parit la división de su man- 
do. Este contingente es mas de ia terce- 
ra parte del total de nuestro parque que 
apenas pasa de 70.000 cartuchos; sin tener 
absolntamente pólvora con qué conetrnir 
de eata clase ni de caflon. No obstante, 
he tomado providencias para abastecernos 
de eate articulo. Luego que lo tengamos 
recibirá V. S. una cantidnd coneiderable 
lo mismo que de armas deque también es- 
pero que nos proveamos. Entonces esa 
división perfectamente equipada y man- 
dada por V. S. llenará tonos los deseos del 
Gobierno. 

En Cumanacoa habrá V. S. recibido 
del General Rojas toda la corresponden- 
cia qne anticipadamente había dirijido á 
V. S. á Matui'in: esta contiene todas laa 
Órdenes é instrucciones que he creido con- 



I, Google 



— 182 — 



TenieotoB ylog Impresos áe naestros prin- 
cipales acontecimientoe, 

He repetido mis órdenes al Genera) Za- 
raza para que provea á esa provincia de 
Snadoa y por Ouayana la Viei» pasarán 
i cien Cíiballoe qoe V. S. me pide. 

También coiiduoo el Edecán Ma- 
chado lina proclama que he hecho impri- 
mir á nombre de V. S. par» los habitantes 
de esa provincia. Hágala V. S. circular. 

Yo descanso en la actividad de V. S. 
y cuento que catando á la cabeza de los 
negocios de la Provincia du Cumaná el 
Sr. General Bermúdez, todo será próspero 
para el Gobierno de la República. 

Dios gnarde fi V. S. muchos aflos. 

SiuoH Bolívar. 

II 

Oficio de BoifVARjDffra Bermúdez. 

Al geQor General J, F. Bermúdez. 

Angostura, Noviembre 7 de 1817.-7.° 

SeCor General : 

La frecnente deserción de los soldados 
de unís divisiones & otras bajo el pretex- 
to de ser naturales de la provincia don- 
de obra la á que se acojen, es un prin- 
cipio de desorden y de insubordinación 
militar que fomenta el espíritu de pro- 
. TÍncia que tanto nos hemos empeDndo en 
destruir. Loa venezolanos deben con 
igual interés defender el territorio do la 
Bepúbllca donde han nacido que el de 
sns hermanos ; pues Venezuela no es 
mas que una sola familia compuesta de 
muchos individuos ligados entre sí con 
lazos indisolubles y por unos miamos in- 
tereses. En consecuencia prevengo á 
V. S. qne toma el mayor interés en apre- 
hender todos los desertores do otras divi- 
siones que se refngien á esa provincia re- 
mitiéndolos bien asegurados á sus Jefes 
para que los castiguen conforme á orde- 
nanza. Lo mismo he comunicado á los 
Generales de las divisiones qne obran en 
diferentes puntos. 

Dios gnarde A V. S. muchos afloa. 

SlMOS BOLÍVAE. 



ni 



Oficio de Bolívar para R6jai. 

Al Bcüor General Andrés Bójaa. 

Angostura, Noviembre 7 de 1817. — 7.* 

SeQor General : 

Acuso á V". S, el recibo de bus oficios de 
10, 11 y 21 de octubre último que muí re- 
tardados llegaron 6, mis manos. 

Muí oportunamente he librado las ór- 
denes mas estrechas al soflor General 
Zaraza para que provea do gauadoa & la 
provincia de Cumnníi remitiéndolos al 
depiirtamerito do Maturin, Laa he re- 
petido después y les repito hoi con el 
mismo objeto. Así es que el ejército de 
esa provincia no carecerá de ganados. 

El celo y patriotismo de V. S. y la 
rectitud de iuteucioncs que ha manifes- 
tado siempre en laa críaia revoluciona- 
rias que han agitado ese territorio, le 
hacen acreedor ik la consideración del Go- 
bierno y á la gratitud de sus concindada- 
nos. V. S., pues, debe continuar siendo 
el escollo de his facciones y cooperando 
á la perfecta pacífícncion de ese terri- 
torio, dar á la patria nuevos testimonios 
de sus virtndes cívicas y sociales. 

La llegada del General Bermúdez á 
esa provincia, que he sabido oficialmente, 
me ha sido niui satisfactoria. Los es- 
fuerzos do V. S. reunidos á los de este 
General asegurarán para siempre la tran- 
quilidad de Oumaná. 

Dios guarde á V, S. muchos atlos. 

SiuoN Bolívar, 

IV 

Oficio de l&QiAyk'R para Brion. 

Al señor Almirante. 

Angostura, Noviembre 7 de 1817. — 7." 

Exomo, seDor. 

Tengo á bien aprobar el establecimien- 
to do prácticos matriculados qne conduz- 
can con seguridad los buquea de comer- 
cio desde las Bocas del Rio de Orinoco 
hasta los puertos de la vieja y nueva 



I, Google 



Guayan», oomo V. S. me propone oon 
fecha de Ít6 de Setiembre pasudo : qae nn 
baque permauezca eatacioaario con un» 
oomÍBioQ de G^iardacostas al mando do 
an capitán y iin teniente con cuarenta 
marineroa : que e] número de tos prác- 
ticos matrícnlndos sea el de veinte, y que 
pueda haber niaoa aprendices; y final- 
mente, que los derechos cine deba satisfa- 
cer cada buque sean-el do diez pesos 
por cada pié do agua qne calen, y que los 
qne na?egaen en el rio sin tomar prác- 
tico de los matriculados, paguen solo la 
mitad de los derechos repartiéndose estos 
del modo siguiente : ia mitad at Gobier- 
no 1 seis partes al capitán : cuatro al 
primer teniente : tres al segundo tonieur 
te ; dos al contramaestre y demás ofi- 
ciales ; una al práctico ; y una cuarta 
parte á los marineros. 

Lo comunico á V.- E. para sn ejecución 
y cumplimiento. 

Dios guarde ü Y. E. muchos afios. 
Simón Bolívar. 



1328. 

* ÜH VOTO DE CONSULTA DEL- CONSEJO 
DE INDIAS TBATÁND08E KS 1817 DE 
L08 NEGOCIOS Y OUEURA DE C03TA 
FIBUB, CON A0ÁPITE3 DE CARTA DEL 
CONSEJERO DON JOAQUÍN UOSQUERA ¥ 
FIGDEROA, ESCRITA i 8D HBKUANO DON 
JOSÉ MARÍA MOSQUERA. 



Documento histórico tomado de " El 
Nacional," periódico de Bogotá, 1866. 



El sefior Joaquiu Mosqnera, miembro 
en 1817 en ese consejo, y americano, natu- 
ral de Popayan, fué el autor de aqnel 
docnmento, pues aunque afecto á la causa 
rea), á la qne servia y habia servido en 
elevados puestos, amigo de la justicia y 
sabedor de los gufnmientos de sna paisa- 
nos, hacia todo lo que estaba á su alcance 
para disminnir sns males. 

Madrid, 3 de marzo de 1818. 
Mi querido hermano José Marín.... 

Mucho celebro hubiese ya llegado el 
indulto que se espidió ii consulta del con- 



sejo, donde 86 ha pensado siempre con 

uniformidad absoluta por la justicia, por 
la humanidad, por la dulzura, por el buen 
trato, bnen orden y acierto en la elección 
de los jefes que deben ir á mandar, y 
sobre cuyos puntos nada se puedo afladir. 
En el consejo se verán la adiciones puestas 
allá al indulto. El iio las necesitaba, pnea 
se ha puesto con mucha premedita- 
ción y se pondrá todo en regla. . . . 

La copia del informe quo pasamos at 
i'ci para que se improbara la conducta de 
Morillo, le harft conocerá usted cnanto 
hemos hecho acá para suavizar los males 
de la guerra ; pero el secretario de la gue- 
rra, Egüia, os el qne sujiure al rei la apro- 
bación de esas medidas crueles. Yo tra- 
bajé el informe, y si no se adoptan nues- 
tras ideas se perderán las AméricaB. 

El virei Apodaca se conduce en Méjico 
de otro modo qne Morillo. Estando de 
ajeute lo nombramos capitán jeneral de 
la isla de Cuba, y estoi satiafecbo de su 
nombramiento. El nombramiento de 
Montalvo para esc Nuevo Beino, lo hici- 
mos creyendo yo que siendo americano so 
conduciría mejor ; pero ha seguido mala 
vía, y sabe nstei que ól fué el que hizo 
fusilar á mi cuñado García Toledo, y 
hemos pedido la causa con este motivo 
para examinar su conducta en el con- 
sejo 

Su amantisimo hermano, 



Noviembre 10 de 1817. 



Sefior. 



Oon fecha 13 de agosto do esto ano dijo 
don Martin Garai al consejo, qne el secre- 
tario del despacho de la guerra, con la 
de 31 de julio antecedente le había pasado 
copia de las instrucciones con que fué 
autorizado el Teniente Jeneral don Pablo 
Morillo cnando partió con la espedicion, 
y la adjunta que le incluyó de vanos párra- 
fos de las cartas del espresado Jeneral y 
del do las provincias de Venezuela don 
Salvador Moxó, relativo á que las críticas 
circunstancias en qne se ven las armas del 
rei en aquellos dominios, es efecto del 
desorden qne hai en todos los ramos do 
administración de hacienda y de justicia, 
atribuyendo á estas causas el no haber 
conseguido las ventajas que le prometie- 
ron y esperimentaron en los principios, en. 



I, Google 



cuya conaecucncin habia aatorizado S. M. 
de nuevo al Jeneral Morillo con todas las 
facultades que se te concedieron en las 
oitadfts instrucciones de 18 de noviembre 
de 1814, no debiendo ?er éstas interrum- 
pidas hasta que dicho jeíe dé cuenta do 
qno puede volver á establecerse en aque- 
llas provincias el sistema de gobierno qno 
rejia ou el aflo de 1808 ; y que habiendo 
dado cuenta do todo á S. M. por el minis- 
terio de hacienda de su cargo, se había 
dignado resolver qno so suspendiesen loa 
efectos do la citada orden Ínterin el con- 
sejo consultaba de nuevo lo mas conve- 
niente en el asunto. 

Posteriormente, con fecha 18 do octu- 
bre siguiente, manifestó el mismo don 
Martin Garai que el secretario del despa- 
cho de la guerra, con la do 16 del mismo 
mes le comunicaba, de orden do V. M., 
la siguiente: 

" He dado cuenta al reí N". 9. del oñcio 
de V. E. de 18 de agosto último, en qno 
me participó do real orden qne, habiendo 
impnestoii S. M. del contenido de laque 
le pasé en 31 do julio anterior, relativa {\ 
autorizar al Teniente Jeneral don Pablo 
Morillo con todas liis facultades qne se le 
concedieron por las instrucciones de 1814, 
habia resuelto S. M. ijno consultase de 
nuevo al consejo da Indias sobro esto par- 
ticnTar, y que entre tanto se suspendiesen 
por V. E. los efectos de la citada real 
orden; y enterado S. M. por mí de ello, 
se ha dignado declarar riltimamente qno 
es su real voluntad se lleve á efecto lo 
mandado en 31 de julio último, sin per- 
juicio de variar sus resoluciones si encon- 
trare ventajas eu ello, en vista do lo que 
consulte el consejo de Indias, como le 
está mandado." Y que lo trasladaba de 
real orden á efecto de que k la mayor bre- 
vedad posible y con preforeneia á todo 
otro negocio, por exijírlo así el mejor 
servicio del reí, evacué el consejo, con 
asistencia de los dos fiscales, la consulta 
qne lo pidió S. M. sobre este asunto en 
18 de agosto, para resolver en sn vista lo 
mas conveniente. 

Vuelve el consejo, seBor, k examinar, 
en onmplimiento de las antecedentes 
reales órdenes, si se debe autorizar al je- 
neral don Pablo Morillo con las mismas 
facultades concedidas por las instruccio- 
nes de 18 de noviembre de 1814, como & 
jefe de la expodicion que salió do GAdiz 
y se dirijió para Costa firme. Por tan- 
to, recordava los fundamentos qne cs- 
¡)aeo entóneos en apoyo do su concepto, 
gniado solo por aqnellos principios de tan 



intima relación can la materia y del sis- 
tema lejislativo de aquellos -dominios. — 
Eu el dia lo es también por ol tiempo 
corrido de examiqar el asunto por las 
mismas resultas y consocuencias de qne 
el oonsejo pensó entonces ominosamente, 
y quisiera con tan ardientes deseos ha- 
berse equivocado cuanto lo son los que 
lo animan por la mayor gloria de Si M. 
y esplendor del trono._ 

Importa por ello en lo qno so diga pre- 
sentar en toda BU luz anales fueron loa 
deseos paternales de S. M. manifestados 
en las citadas instrucciones dadas á dicho 
general para sn dirección y gobierno, 
cn&l In política y ciemcncia qne brilla en 
ellas hasta ofuscar cuasi la gloria, que en 
sns casos conviene también á la severidad. 
Ellos son los mismos quo arden hoi y 
ardían en el generoso pecho de 8. M. 
cuando se dignó espedir como nn destello 
de BU beneficencia la real orden do 2C 
de enero del atlo pasado, en qne qniso 
hablar S. M. de una proclama á los ame- 
ricanos con el lenguaje de nn padre qne 
va á restablecer la caima do sus hijos, y 
proporcionarles la felicidad quo permitie- 
ran las circunstancias ; acompañando es- 
tas protestas sobre ofertas positivas on 
que tuvo & bien S. M. oír particularmen- 
te al consejo. 

Este tiibnnal puedo lisonjearse de ha- 
ber seguido en esto las benéficas inten- 
ciones do S. M., de que se baila tan pe- 
netrado. Así se reconoce de la instruc- 
ción, constante de 31 capítulos qne pro- 
puso en sn consulta de 3 de Octubre do 
1814, se debía dar al general Morillo, 
fundada sobre las mismas máximas de 
dulzura y benignidad, y habría sido mui 
conveniente que, como aprobados por 
S. M., se hnbiorun insertado eu las que 
se dieron para la mejor inteligencia y 
acierto del mismo general en la p.irto po- 
lítica. 

Manifestó asimismo á V, M. oí conse- 
jo en la de 23 de Agosto de 1816, entro 
otras cosas, que el cumplimiento religio- 
so de cuanto so ofrezca; un olvido de los 
estravios de la muchedumbre con el des- 
liorrode los principales, una vigilauoia 
exacta y la mayor integridad en la admi- 
nistración de justicia, eran las medidas 
qne había creído siempre y creta mas á 
propósito pura conseguir lo qne jamas se 
lograría sin rcnnír la fuerza con la polí- 
tica : quo la sangre qne se derramaba to- 
da era de vasallos de S. M. y una pérdida 
efectiva que s&igia su corazón paternal. 



I, Google 



que por lo mismo se debía economizar en verá ea cuál de los dos casos propuestos 
cnanto lo permitiera la jasttcia. se halla el gcneml Morillo. 



£s, pues, el contenido de los instmc* 
cioues comuuicadiis ni general Morillo, 
en que eatá vaciado el espíritu de dulzura 
y benignidad que anima á S. M. para con 
BUS amados vasallos de América, lo que 
le ha debido servir de norte para todo el 
ejercicio do sus funciones políticas con- 
cluidas una vez las operaciones militares. 
Todo lo que se haya bocho de conformi- 
dad con lo prevenido en ellos, está en el 
orden que deba haber producido loa bue- 
nos efectos qne sé han intentado, y por 
razón inversa los contraríos, si se ha se- 
parado de su espíritu y anu de su lite- 
ral contexto ; debiendo tenerse presente 
que aunque por el último de sus ai'tículos 
se le concedieron las facultades de variar- 
las, seguu las circunstancias, estas cláu- 
snloB acostumbradas poner en semejantes 
comisiones con espresiones más ó menos 
se entienden solo para variar aquello que, 
dsehabiera de ejecutar 6 por circuns- 
tancias que no se tuvieron presentes ó 
por otras que do nuevo hayan sobreveni- 
do, pudieran perjudicar al mismo objeto 
de la comisión, o seguirse de ello otros 
inconvenientes. I siendo el espíritu de 
las qne hacen el objeto de esta consul- 
ta atraer con la dnlzura y beueñcencia 
ol ánimo de aquellos habitantes por 
considerarse que estos lazos potiticoa son 
loa que pueden influir padei-osamente á 
tranquilizar aquellos ánimos é inspirarles 
la confianza en un gobierno paternal co- 
mo el de S. M. haciéndose por manos diea- 
tras y bcnéScaa. Siempre que lo que se 
haya ejecutado, bien sea en conformidad 
de las instrucciones, ó bien alternándolas, 
haya conspirado al mismo fin, de cuyo 
pnnto no os pcrmitidit diverjencia alguna, 
Is operación es digna de alabanza, y en 
el caso opuesto de vituperio. 

Si el general Morillo ao halla en el 
primer caso, de modo qne el conseja re- 
anltase gloriosamente equivocado en sus 
pronósticos, se presentaría sin duda á 
a. M. asistido de justicia, pidiendo la 
ampliación de facultades; pero si está en 
el segundo, en que ol tribunal se consi- 
dere acompañado de una satisfacción fu- 
nesta en haber atinado en bus conjeturas, 
todo el mundo le considerará sin derecho 
& una pretensión de facultades que no ha 
alcanisado á desempeOar en mcdto de loe 
mejores deseos con que le considera el 
consejo. Asi, después de recordar loa 
motivoa qne le aeístieron antes de ahora 
paro opinar contra dicha pretensión, se 



Cuando esto general avisó, en 20 de 
marzo de 181S, qne había comunicado 
loa convenientes órdenes para el resta- 
blecimiento de la audiencia do Caracas, 
manifestó al mismo tiempo la necesidad 
que, dijo, toníau aquellas provincias de 
que por entonces y nasta sn total tran- 
quilidad se reuniese en una sola persona 
el mando absoluto, apoyando este modo 
de opinar en ol estado do insurrección en 
que se hiillaban, y necesidad de adoptar 

frovidencias contrarias á las leyes de 
udios, por cuya sola razón serian desa- 
E robados por el tribunal, y nsí no habría 
I unión necesaria eu ol gobierno. 

Espuso entonces el consejo en consulta 
de 33 tío agosto de 1816, y repite ahora, 
que son muchas las equivocaciones en 
que incurre el general Morilio : que si 
entendía por mando absoluto reconcen- 
trar los poderes eu una sola mano, no 
necesitaba nueva declaración; ni podía 
perjudicarle el rcatablocímiento do la real 
audiencia: que esas mismas leyes de In- 
dias, cuyos trabas conceptúa inútiles en 
Venezuela, le daban el poder más ilimi- 
tado en cuanto estimara conveniente á 
mantener la tierra eu tranquilidad: que 
si se hablaba do operaciones militares, 
lo dejaban obrar esas mismas leyes como 
lo paveciose, estando prohibido a las au- 
diencias, como lo estaoo, entrometerse en 
estas materias á presencia del capitán 
general : qno sí ae trataba de las de gra- 
cia ó provisión do empleos, su autoridad 
no podía ser más absoluta ; y si do poli- 
cía á otros materi.is do gobierno, ora bien 
sabido que á estos cuerpos solo se loa 
concedía el derecho de representar sin 
demostracíou ni publicidad, de modo 
que llegóse á impedir lo que se hubiese 
mandado. . . . qne du aquí infería el oon- 
sojo que lejos do ser oída la represoa- 
tacion del general Morillo, traería las 
máa fatales consecuencias. 

Qne conocía el consejo cuan difieil era 
la mudanza de opinión, luego que ha lle- 
gado á pronunciarse do un modo dooi' 
sivo, pero que tenia también presente qno 
el contajio no habia aido goneral : que cor- 
tas fueron las fuerzas remitidas á Améri- 
ca en tiempo do la dolorosa ausencia do 
V, M. y Binembjjrgo, no hubo un aolo 
pnnto en que dejara de pelear la fidelidad 
contra la traición ; que Coro, Maracaibo 
y O-uayana ae declararon contra Caracas; 
Santa Marta contra Cartagena ; Cuenca y 



I, Google 



— I3tí — 



Piisto contra Quito, y nú cu I03 domas 
puntos ; de modo que aiu auxilios estrados 
coiisigaieroii mantener la justa domina- 
ción de V. M. y hacer fi'ente al torrente 
de la devnstaciou ; que por otrn parte ai 
la inanrreecion liabia vuelto á hacer pro- 
. gres£>3 en Caracas, y unos progresos como 
los que pintaba Morillo, la causa no po- 
día consistir en el defecto de unidad del 
Gobierno : qao ningún militar habia te- 
nido hasta entonces ur. poder mas amplio 
para obrar, según las circunstancias, ni ha- 
bla usado de ellus en tórminos mas eston- 
sos ; que habia arreglado á su modo la ad- 
nistracion de justicia, y lo mismo habia 
beoho con In real hacienda : que habia 
introdncido jurisdicciones desconocidas, 
dictando las leyes que habia creido conve- 
nientes para el descmpefio de sus funcio- 
nes: quo hubia sido el arbitro de las ope- 
raciones militares y habia tomado cuantas 
medidas de policía había estimado opor- 
tuaae, sin la mas leve oposición. 

Que á pesar de todo, los progresos de los 
rebeldes erau cada dia mayores y debiaa 
llamar toda la atención: quo asi, era pre- 
ciso convenir en no sor la causa la división 
del mando, ni la falta de energía que esta 
produce, ni podría serlo la administración 
de justicia ó el que hubiese establecido en 
aquellas provincias un cuerpo colegiado, 
siempre dispuesto á dar eu parecer al ge- 
neral en jefe, cuando este tuviese por 
conveniente consultarlo: que la causa 
consistia en dictamen del consejo en la 
misma naturaleza de la espedicion, y eu 
las medidas que para au conservación ha- 
bia hecho adoptar la necesidad: que se 
remitió aun paia agotado con cinco afiosde 
calamidades de toda especie, uaa espedicion 
que jamas habia pasado á las posesiones de 
laEspaña ultramarina, y que lapórdida des- 
graciada del San Pedro AlcánlÁra la privó 
de todos sus recursos: que de aquí la nece- 
sidad de recurrir á préstamos forzados y í 
otras medidas estruordinarias, y do nqui 
el nuevo disgusto de los natnrales y haber 
creido conveniente la instalación de nue- 
vas autoridades y promulgación de nue- 
vas leyes, y que por ello no era necesario 
indagar nuevns cansas. En consecuencia 
de ello consultó el consejo á V. M. entre 
otras cosas, que por ningún título conve- 
nia acceder á la propuesta del general 
Morillo de que se uniese en una perso- 
na sola el mando absoluto hasta la tran- 
quilidad de aquellas prMnciaa, por la es- 
traordinaria sensación quo causaría en to- 
das las de América y ser muy natural pro- 
dujese un efecto en todo contrario & lo 
quo se prometía este general. 



Es llegado e! tiempo de examinar las 
resultas do esto pronóstico, con una ojea- 
da rápida ó imperfecta por falta de noti- 
cias sobro la conducta política observada 
en el cnrso de su comisión, careándola 
con las instrucciones que se lo dieron. 
Llegii á Caracas, y on lugar de hacerse 
dnoDo de las voluntades publicando el in- 
dulto que se le habia prevenido por ins- 
trucciones para acabar de inspirar la con- 
fianza en nn pueblo quo reposaba ya en la 
tranquilidad con toda la provincia diez 
meses habia bajo el prudente mando de 
don Manuel Cajigal, establece un consejo 
do guerra permanente con quo llena do 
terror y sobresalto los ánimos de loa ha- 
bitantes, hea priva del consuelo de acu- 
dir en sns agravios á la real audiencia, di- 
solviendo este tribunal y mandando con 
vilipendio á sus ministros á Porto Cabe- 
llo con todas laa apariencias de unos pre- 
sidiarios, siu causa alguna justa p:ira un 
procedimiento de esta clase como lo ha 
calificado el consejo y lo ha hecho S. M. 
mandando con espresiones honoríficas 
sean ascendidos estos ministros y re- 
puesto el tribunal, 

En esto estado puso la administración 
'do justicia, dislocándola enteramente do 
loa antiguos quicios en que había sido es- 
tablecida con todas las seguridades que 
cabo cu las cos.ia humanas do su claac, en 
unos paisoa tan diatantes del trono. El 
general Morillo siempre so debió condu- 
ciren dicha provincia, ya pacificada por loa 

Erincipios de generosidad y dulzura, con- 
>rmo á BUS nistruccionea; pero mucho 
mas en las circunstancias en que entró en 
ella. Acababa de perder en la Margarita 
con el navio San Pedro los caudales, par- 
trechos y municiones de todas clases, dea- 
tinndo todo al único objeto de su comi- 
sión. Debía, sin duda, reponerlos en la 
forma que le fuera posible, como estaba 
obligado en aquella situación desgraciada: 
así, en buena política, y aun por un ínte- 
res personal, debió entrar con el carácter 
y modos de nn menesteroso que necesita- 
ba pedir. Para hacerlo así no debía sino 
conceder como un favor io que en él era 
una obligación necesaria, esto es la publi- 
cación del indulto, cumpliendo de este 
modo con lo quo so lo mandaba, cuando 
para lo contrario era preciso quebrantar- 
las en perjuicio do lo quo intentaba con- 
seguir. Así se habrian bocho maa volun- 
tarias y múuos violentas las exacciones. 

Contribuyó á lo mismo <^ue os! como 
varió el sistema de la admmistracion de 
Josticia, ejeoutó lo mismo oon el de ha- 



I, Google 



1336. 



*JISDIDA3 PAKA OHOAKISAK KL dOBIERTTO 
lIILrti.R DE LA. FROVI£rCIA DB BABCE- 
LONA. — EL QOBIERXO 8UPRBU0 HBCO- 
HIEHDA LA OBSBBVAHCIA DB LA9 DIS- 
POSICIONES QDE HAH ABOLIDO ES VE- 
NEZUELA LA E3CLATITL-D. 



yola del Jefe Supremo al Gmmuulanie de 
Barcelona. 

Al Sr. Üeiiernl J. T. Mondgnf. 

Angostura, Xoviembre 14 de 1817. — 7." 

Scflor General: 

Acuso 6, V. S. el recibo Je sus oSoios 
de 30 do Octubre y 5 do Noviembre. 

Ijos ardientes deseos que manifiesta 
V. S. de organizar osa Provincia, esta- 
bleciendo el 6rden, la scgaridad y la 
justicia, corresponden al concepto c|ue 
siempre he formado de V. S-, á quien 
he creído siempre animado de las mejo- 
res intenciones y do la mejor voluntad 
de servir ú, en Patria. 

Los reglameiitna provieioiíales para los 
Comandantes militares y políticos que 
V. S. me propone pueden servir por ahora 
para el régimen interior de esa provincia; 
mientras V. S. recibe del Gobierno las 
Leyes y cstatntos á que debe someterse to- 
do Venezuela pues ou la carencia absolu- 
ta en qae nos hallamos da un Código que 
determino las facultades y atribuciones de 
los jueces, y los deberes y obligaciones do 
los ciudadanos, es preciso vnlernoa de re- 
glamentos provisorios que detallen aun- 
que ligeramente los de unos y otros; V. S. 
pues está autoi'izado por mi pnra poder 
establecer en la provincia do su mando 
tos dos reglamentos dichos <[ne hará obser- 
var basta nneva orden mia. 

La orden general del din 1° do Noviem- 
bre aunque uo está exactamente arreglada 
álaordennnza en algunos puntos, os muy 
útil se observe en esa Brigada miénlras 
mando ¿ V. S. las ordenanzas generales 
del ejército á que deberán someterse to- 
dos los individnos de osa Brigada; pero 
entre tanto qno se guarde dicha orden. 

La provincia de Barcelona cuyo mando 
TOMO TI %1 



he confiado á V. S. no lia tenido por mi 
orden ninguna desmembración, asi es que 
V. S. debe ejercer su jurisdicción en todo 
el territorio comprendido entre los lími- 
tes que demarcaban eu el antiguo régi- 
men la provincia de Barcelona. 

Quedo impuesto de lo que me participa 
y. 8. con respecto á los indios do la cos- 
ta. Tanto Tnpepe como Munaure han 
estado en estos dius en esta capital, y han 
manifestado la intima snmieion y ri'speto 
á las autoridades; sin embargo V. S. que 
es responsable at Gobierno de laRiipúbli- 
ca de la conservación de esa provincia de- 
be tomar todas las moilida.s nocestirias pa- 
radlo; pero siempre gniado por la r:izon 
y examinando antea detenidamente todos 
los informes, noticias y delaciones para 
obrar de un modo cierto y no tomar me- 
didas enérgicaa cuando qnizti no son nece- 
sarias y hacer enemigos de tos que quizá 
son nuestros amigos. 

£n Venezuela está abolida para siempre 
la esclavitud; laa mnjeres y los niflos no 
están reducidos á In servidumbre. 

Yo marcho de esta Plaza dentro de tres 
dias con mi ejército. Tome V. S. medi- 
das extraordlnariaa á fin de aprehender y 
remitirme bien asegurado cualquier de- 
sertor que se refugie á esa provincia, así 
de I» División del General Zaraza, como 
del ejército que yo conduzco en persona. 

Incluyo á V. S. el despaclio del Coro- 
nel Sotillo. 

Dios guarde á V. S. mnchos aflos. 

SlUOH BOLfVAE. 



1337. 

* POLICARPA SALABAURIBXA Vvk UNO DE 

LOS MÁETIttBS DE LA PATRIA.— sXsiA- 

NO LA UAKDÚ ALCADAI^OT LA IIT- 

KORTALIZd. 



Tomado de tarrazábal, vida de bolívar, 
edición de 1869. 

En tanto que estas cosas pasaban en 
Guayana, otras muy diversas so cumplían 
en SantaFé. No tocan, es verdad, ínti- 



,y Google 



162 • 



Uameutu á Ju vida de Bolívar; pero to- 
do se eulaza y conexiona ea aquella magnn 
empresa quo é! dirigía: virtndeB, talentoa, 
valorea, martirios, sacrificios;.. ..por cu- 
ya cansa no so tendrán como extraDos á la 
relación hechos dignos de memoria, coii- 
samados á tan gran distancia. 

En aquellos mismos dias en que el Li- 
bertador ÍDstitnia el Consejo de Estado 
en Angostura, poniendo así los fnnda- 
meutOB durables de la independencia de la 
patria: cuando él proscribía la tiranía y 
con BU gGnio inmenso contenia el torrente 
devastador de la insubordinación y de la 
discordÍH; snbia las gradas del cadalso, en 
la plaza mayor de SantaFé, arrastrada por 
manos de loe tíranos, la heroica Folicak- 
PA Salabarrieta, mártir sublime de 
honor y libertad. Trescientas leguas se- 
paraban aquellos doa altares de la gloria: 
en el nno se adoraba la esjieraitzíi; en el 
otro brillaban los resplandores de la í»- 
ntoríalidad. . ...' 

Ya desdo muy al iiiíncipiodu la guerra 
se habia visto con horror, quo Ins armas 
do Bóvea, Lizon y otros caudillos espallo- 
les se ejercitaban no salo contra loa va- 
lientes defensores de la independencia, 
sino también contra el sexo amoroso y dé- 
bil, digne siempre de estimación y do res- 
peto. La SoOora Merced Ábrego, natural 
de Oñcuta, acusada de haber bordado nu 
uniforme de brigadier para el General Bo- 
lívar, fué decapitada por Lízon, después 
de haber echado suerte entre los tuyos para 
saier d quién tocaría la feliz ventura de 
cortarle la cabeza. A la Setlora Josefa Fi- 
gnéras, de Barcelona, la asesinó Morílles, 
pagándole do esto modo 300 pesos que le 
debia. Bóvea mató á Carmen Mercié, en 
Cnmaiiá, complaciéndose de las convnlsio- 
nes del feto quo llevaba en su seno, qne se 
extinguía sin haber vivido. . . .11 Otros he- 
chos menos crueles, pero indignos, se re- 
cnordan deAldama y de Morillo. El pri- 
mero hizo azotar publicamente en las ca- 
lles de Cumaná á la SeQora Leonor Gue- 
rra porque se negaba k declarar lo que el 
déspota deseaba. £1 segundo despidió de 
su presencia, con voces groseras y gritos 
descompasados, más de 300 se&orasae las 
principales de Bogotá, que en cuerpo fne- 
roa A implorar gracia por sus hijos, espo- 
sos y hermanos ! Pero en fin, no se ha- 
bía levantado todavía un patíbulo para 
ver morir en él una muger; y podía de- 
cirse que aquellos desafueros, y aquella 
sangro inocente, sin piedad vertida: tor- 
mentos que no merecieron la consagración 
2anest%,d,'>,lBcadnlso, eran las obras de ex- 

das las de A. 

dujese un efe^^ 

^ue se prometía t 



termíiiío do una guerra sin lástima qUe 
derramaba la calamidad por todas par- 



Eslaba reservado al vi rey D. Juan Sá- 
manoídui' el espectáculo horrible del su- 

Slicio de una joven, sacrificada con todo 
escanso, y aún haciéndose lujo de tal 
iniquidad. Moza elegante en denuedo, 
hermosa, de honestas costumbres, de pa- 
labras y condición blanda y recatada, ora 
FOLICABPA Salabaruieta outuBíastá por 
la independencia y favorecía y daba auxi- 
lio, en cuanto lo era permitido, á los pa- 
triotas oprimidos. Habia estallado por 
aqael tiempo una insurrección en Casana- 
i-e, acaudillada por^Fray flgnacio Marino, 
del Orden do predicadores, quien desde el 
principio de la revolución hizo la''giierra 
á los realistas. Otras guerrillas se forma- 
ron también on el Cauca y en el Socorro; 
y muchos patriotas bogotanos rosolrieroa 
irse á Casanare y á los lugares donde^eata* 
ban las pequeños fuerzas independientes. 
POLiCARPA amaba y era amada de Alejo 
Sabaraín, oficial de la República, ú quien 
loa españoles condenaron á servir como 
soldado. La joven influyó en el joven y 
le porsnadió 4 que huyera do la esclavitud 
y se fuera á Casanare con otros compaQe- 
ros. Ella misma dispuso lo necesario pa- 
ra la fuga de ocho personas, dejas cuales 
cinco eran militares; y no sabré decir có- 
mo consiguió datos exactos de las fuerzas 
que tenían los espafioles en la capital y en 
loa provincias vecinas, cujos pormenores 
envió á los jefes republicanos de Casa- 
nare. 

Dosgraciadaueuto Alejo fué Eorpron- 
dido, y las cartas que llevaba vendie- 
ron ti la Salab.irrieta. 

Sepultóla Sámano en un calabozo si- 
guiéndole causa militarmente. — Nada pu- 
dieron arrancar los jueces de aquella 
heroína; nada supieron de sus cómpli- 
ces. Con nada pudioron^iutimidarla ní 
seducida. Al fin fué -condenada por 
un consejo de guerra á'ser fusilada por 
la espalda ! con siete cómpaQeros mas : 
entro ellos, Alejo Sabarain ! 

Ya Morillo habia TTiech o 'Jsaca rapara 
el patíbulo á un padre á la presencia 
de su hijo, y á un hijo á la¡ presen- 
cia del padre; pero tocaba á' Sáma- 
no dar la última prueba do execrable 
crueldad, haciendo perecer á un tiempo 
dos amantes, presenciando mutuamente 
sus tristes agonías ! 

PoLicAKPA Salabarrieta murió el H 
de Noviembre do 1817. 



I, Google 



— 108 — 



Ifurífi serena, iiiip¿TÍda, aturdiendo 
oon aa firmeza i\ aiis verdtigos. Mi 
tañare, dijo al salir pai-a el patíbulo, »it 
sangre será bien pronto vengada por loa 
liberladores de la patria ! 

Ia muerte de aauolla esforzada y geno- 
roes mujer, inmolada por la | libertad, 
oanaó en Santa F6 nna impreBion pro- 
fandft. 

El puoblo estaba atónito. 

lío hubo corazón sensible qne no llo- 
rase aqnelta muerte promatnra : llanto 
snblinie, que se vortia á la presencia de 
tan noble aiierificio, y en el recuerdo de 
tanto martirio 

¡ Salnd mil veces virgen do Colombia! 
¡ Honor y gloria, estrella americana ! Mu- 
riendo iioaTdiste jjleocion Ldo, heroismo 
y do lealtad, y en el suplicio triunfaste 
del implacable Sáoiano ! El auplicio es 
tn aantuario : como lo fué de CAIdas, 
de Torrea, do Torícos, de Gutiérrez, do 
Lozano, do Rovira....de osa genera- 
ción do bravos, de justos y de aábioa, 
nacidos como astros, paru iluminar nues- 
tra propia desolación, y convertidos lue- 
go en ceniza "por la mano feral del 
despotismo. Ta nombre acril eterno ;. . , . 
y el de tu voriJngo lo serA también. 
Sámano |[te' condenó d, la '^muerte, .y tú 
lo condonaste i. la maldición del porve- 
nir. Sí : el tirano no morirá ; poro ae- 
ra tirano verdugo I 

Los patriotas do aquella época hicie- 
ron del nombre do Palicaipa Salabarrieta 
este anagrama : 

TACE POR SALVAR lA PATRIA. 



De las Mbiíoeias del General José Uilarii 
Lápez, edición de 1857. 



La rola entra en capilla con otroa de sus 
c&mplices.-Xiirracion de loa pormenores 
ocurridos dtiran/e el tiempo de la capi- 
lla. — La Pola y sus compañeros salen 
al suplicio. — Energía y lemple de alma 
de la Pola. — Sus últimos momentos y 
sus postreras' palabras. — Arcos, uno de 
ivs compafleroa, pronuncia sobre el ban- 
quillo un verso. 

Entrados en capillaMa Pola v sns cóm- 
plices, á saber, Sibarab, Arellano, Ar- 



óos, Diai, Su&rea, Oaliano y Marnfa, y 
habiendo tocado la guardia y escolta á 
mi compáQÍQ, se me destinó en el primer 
cuarto de centinela á la capilla en donde 
estaban los tres primeros, los cnales me 
hicieron laa mfis tiernas manifestaoio- 
noB de amistad, recomendándome sn 
memoria, como que todos troa eran de 
loa ilnatres restos del ejÉrcito del Sur, 
ea el cual hablan servido hasta la clase 
de aubteníentes Sabarain y Arellano, y 
on la do sargento primero,* Arcos. El 
primero de estos me agregó en los tér- 
minos más sentimentales: "que al ñn la 
snerte habia querido que marieae des- 
pués del milagroso escupe de Popayan ; 
pero qne uo me envidiaba, pues él se 
iba á librar de los tiranos, mientras que 
yo quedaba sufriendo sus rigores y pre- 
senciando toa sacrificios do sus TÍctimas: 
que si por nu acaso extraordinario yo so- 
brevivía hastit la restauración de la li- 
bertad, me encargaba qne le rengase, 
como patriota, como amigo y como com- 
panero " 

Semejante discurso mo movió de tal 
manera, que uo pude contener las lágri- 
mas; desahogo que pndo librarme de 
otro íiccideate más grave, pnos sentía 
mi corazón conmovido y mía miembroa 
agitados. A este tiempo, el teniente 
Manuel Pórez Delgado, que comandaba 
interinamente la compaília, entró en la 
capilla con el objeto de visitarla, y ha- 
biendo observado mi llanto, qne me era 
imposible disimular ni contener, mo pre- 
guntó la causa ; á lo que yo le contes- 
tó con entera franqueza, prevalido de 
una recomendación en favor mió que le 
había hecho mi tío Mariano Lcmos, con 
quien estaba Delgado cu mni buena inte- 
ligencia. "Usted no ignora, mi tenien- 
te, le dije, que yo bo sido compaSero 
de capilla en otra ocasión coa el sellor 
Sabarain ; y por eonaiguicmo no debe 
extraGar qne esos recuerdos me hayan 
producido las aenaaciones y lágrimas 

Sue uated observa ; híígame nsted el 
ftYor de hacerme relevar de esto pues- 
to." Delgado oyó mi aúplica, y tuvo 
la indacil^e bondad de hacerme relevar 
inmediatamente. Con este rasgo y otro 
que referiré luego, probó que tenia no 
corazón americano, pues era hijo de la 
lala de Cuba. 

Relevado que fui, se me conduela á 
colocarme en un ángulo del claustro, y 
al pasar por la capilla en donde estaba 
la Pi>la, esta qne me observó lloroso, 
por más que yo procuré no ser visto de 



,, Google 



101 ■ 



ellu, me dijo : " no lloro ustaá, Lope- 
oito, por nncBtra auerte : noaotros va- 
mos & recibir un alivio líbrándonoe ele 
loa tiranos, de estas fieras, Uo estos 
monstruos. .." y otras cosas que no alcan- 
cé á oír. El cabo que me conduela, ó no 
entendió el valor de lúa exprcsionos, ó no 
quiso hiicer caso de etlns en considera- 
ción á que yo le ensenaba á leer y escri- 
bir; y no me dijo otra cosa li pocos mo- 
mentos, siiip lo siguiente: "¡ Hola! ¿con 
que la mujer conoce ñ usted? jY qu6 
brava está! ¡qué guapa es!" Yo repuse 
simplemente: "no es extraño que yo la 
conozca, pues ella es mui conocida en 
esta ciudad; pero hacia muchísimo tiem- 
po que no la veia." 

Desde el panto en donde se me situó 
de centinela podia oirperfectammite todo 
cnanto decía la Pula, y Ter todas sus ac- 
olónos, pues me hallaba como á diez y seis 
pnsos do distancia de su capilla. Al prin- 
cipio observé que replicaba con nlgnuos 
sacerdotes que la exhortaban áconfesarso 
y aplacar su ira. £lla les decia en voz 
alta y Don un aspecto en que estaba 
pintada la ira, la resolución y el ontn- 
aiusmo patriótico, lo que, poco más ó 
menos, es como sigue: "En vatio se mo- 
lestan, padres mios: si la salvación de mi 
alma consiste en perdonar á los verdu- 
gos mios y de mis compatriotas, uo hai 
remedio, ella será perdida, porque no 
pnedo perdonarlos, ui quiero consentir 
en semejante íden. Déjenme ustedes de- 
sabogar de palabra mi furia contra estos 
tigres, ya que estol en la impotencia de 
hacerlo de otro modo. ¡Con qué gusto 
viera yo oorrer la sangre de estos mons- 
truos do iniquidad! Pero ya llegniá el 
dia de la venganza, din grande en el cual 
se levantará del polvo este pueblo escla- 
vizado, y arrancará las entraDas de sus 
crueles señorea. No está mni distante 
la honi en que esto suceda, y se en- 
gHflan mucho loa godos sí creen que 
su dominación puede perpetuarse. Toda- 
vía viven BoLÍVAH, Santander, Páez, Mo- 
uágas. Nonato Pérez, Galea y otros fuer- 
tes caudillos (le la libertad: á ellos está 
reservada la gloria de rescatar In patria 
y despedazará sus opresores..." Loa pa- 
drea atónitos, se aferraban en hacL'r callar 
á la Pola, aiiplicAndüla que se moderaae; 
qne ü nada conduelan aua imprecaciones; 
que ya no era tiempo de peoaaren otra cosa 
que en In siUvacion deán alma. "Bien, 
padres, acepto el consejo de ustedes, les 
rcspiiiidia, á condición que se me fusile 
en ente iuatautc, pues de otra manera me 
es del todo imposible guardar silencio cu 



Tiste de loB tiranos de mi patrift,y asesi- 
nos de tantos americanos ilustres ; mil 
veces, repito á ustedes, qne en vano me 
exhortan h 1q moderación y al perdón de 
mis enemigos. ¡Qué! ¡yo les habia do 
dar esta satisfacción ! no esperen que me 
humille hasta ese término : semejante 
bajeza no os propia sino de almas mny 
miserables, y la niia, á Dios gracias, ha 
recibido nn temple nada vulgar." Insis- 
tían los sacerdotes en persuadirla á que 
S rescindiese de esa rencor tan pronuncia- 
o, y que acoso con sn moderación podría 
todavía mover el corazón generoso y com- 
pasivo del seBor vii-ey Samauo. "¡Ge- 
neroso y compasivo ! les replicó la Pola 
sonriÉndose irónicamente; no prevari- 
quen ustedes : nunca p'iede caber genero- 
sidad on los pechos de nuestros opresores: 
ellos uo se aptaoarán ni con la sangre de 
sus víctimas : aua exigencias son todavía 
mas exageradas ; y su rencor uo tiene lí- 
mites. Ustedes que me sobreviven serán 
testigos de las rencillas que entre ellos 
miamoa van á ocasionarae como en los im- 
perios de Méjico y los lucas, por dispu- 
tarse la presa y ostentar la primacía 
de crueldad qne les distingue. ¡ Genero- 
so Sámano, y compasivo! ¡Qué error! 
Pero ustedes conciben que yo desearía 
conservar mi vida á cambio de implorar 
la clemencia de mis verdugos? no, seQo- 
ras u no pretenderé nunca semejante cosa; 
ni deseo tampoco que se me perdone, 
porque el cautiverio es todavía mas cruel 
que !a misma muerte.. . ."Esto decia, 
cuando deteniéndose en la puerta de la 
capilla varioa oQciales, y entre ellos el te- 
niente coronel don José María Herrera, 
americano, jefe do Estado Mayor do la 
tercera división, cuyo cuartel general es- 
taba en Santafé, dijo este ft la Pola en un 
tono cliocarrero y burlesco : "Hoy es ti- 
gre, maDana será cordero." A lo que laif 
zándoae la Pola sobre él, en términos que 
fué preciso que el ocntinela lu contnviese, 
le dijo enfurecida: "Vosotros, viles, 
miserables, medís mi alma por las vues- 
tras: voaotroa sois loa tigres y en breve 
seréis corderos: hoy os oomplaceia con 
los sufrimientos de vuestras inertes victi- 
mas, ven breve cuando suene la resurrec- 
ción de la patria, oa arrastraroia hasta el 
barro, como lo tenéis de costumbre. 
¡ Tigres, saciaos, si esto os posible, ooii 
la sangre mia y de tantoa iucautoa ame- 
ricauos que se han confiado en vuestros 
promesas! ¡Monstruos del género hu- 
mano I encended ahora mismo las hogne- 
raa de la detestable inquisición ; prepa- 
rad la cama del tormento, y ensayad con- 
migo si soy capaz de dirigiros una sola 



I, Google 



mirada de hamildad. Honor tno haréis, 
lutserableB, en poner & mayor pmeba mi 
infrimíento j mí reEoliicion. i America- 
no ! ] Herrara! j instrumento cic^o y 
degradado !!! que los espafioles me mju- 
ríen, no lo cstruCo, porque elloa jomas ec 
condolieron ni de la edniJ, ni del sexo, ni 
de la vjrlnd ; ¡pero qneuu americano se 
atreva á denostarme, apenas es oreible! 
Quitaos de mi proscucta, misci'ubles y 
preparaos A festejar 1» muerte de laa víc- 
timas que vais & mmolar, mióntraa oa lle- 
^ vneatro turno, qne no tardará muolio 
tiempo : sabed, qne no llevo á la ttimba 
otro posai' qne el do no sor testigo de 
vuestra destrucción ; del oterno reata- 
bleotmiento do las banderas ñe la inde- 
pendencia en esta tierra que ptofunais con 

vuestras plantas "En medio do esto 

discurso, un oñcial llamado Salcedo, di- 
rigiéndose á loa otroa, les dijo. "Una 
mordaza debiera ponerse ¿ esta infiel, sa- 
crilega, blasfema ;" y Delgado le contes- 
tó ; "Una jaula perpetua debiera ser su 
abrigo ai no estuviera condenada A muer- 
te, port^ne no hay duJa qne ha perdido 
el juicio, y es una loca furiosa. He- 
rrera decia al retirarse : " No hay duda 
qne está loca, loca, loca perdida,*' y re- 
petía constantemente esto mismo, ain du- 
da con el objeto de qne los soldados atri- 
buyesen esa energía de la heroína k la 
falta de juicio y no ñ su patriotismo, 

Aiiócdotna casi semejantes ft esta ocu- 
rrieron durante el día, y aolo el peso de 
la noche pudo calmnr la rabia de la ilus- 
tre Pola, para renovarla al día aignieiito, 
como vamos á verlo. 

Las iinovo do la mañana era la hora 
señalada para la ejecución. Preparado 
todo, se pusieron eu movimiento laa vic- 
timaa y aua sacrificadores. La Pola rom- 

fiia la procesión con dos sacerdotes A loa 
ados. A mí mo habia cabido la segunda 
fila de la escolta que debia fusilar K ostu 
singular mujer ; es decir, que yo no de- 
bia ser de loa ejecutores, para cuyo logro 
DO fué poco lo que trabajó, en la situa- 
ción en (fue mo nalkba de que se descu- 
bríese mi eacusn, y se atribuyera á éstii 
algún mnl designio que pudiera compro- 
meterme süriiinicnte. Sin entrar en es- 
toe detalles, qne serian liirgos y poco im- 
portantes, solo diré : que después de mu- 
chas dificultades que tuve qne vencer pa- 
ra librarme de tan terrible encargo, logré 
ser caduido á pretesto deque mi fusil no 
estaba muy corriente, apoyando este ar- 
gumento con el regalo de cuatro reules 
que hice al cabo de mí escuadra, que era 



el disctpnlo de qníon he hablado en otra 
parte, el cual se ofreció & tirar en mí lu> 
gar, y asi lo cnmplié. 

Al dar el primer paso de la puerta á la 
calle se descubrió a! Mayor du plaza, qne 
era el encargado de todita catas ejecucio- 
nes, y que se habia demorado un poco. 
Jío bien fu6 visto por la Pola, cuando re- 
sistiéndose cata á marchar, pura lo cual 
hacia los miis gruudoa esfuerzos, y encen- 
diéndose nuevamente en ira, decía A loa 
Judres que la auxiliaban: "Por Dios 
ruego que ae me fusile aqní mismo si 
ustedes quieren que mi almn no so pierda ! 
¿ Cómo puedo yo ver con ojos serenos á 
un americano ejecutor de estos asesinatos? 
¿ No ven ustedes ii cae Mayor Córdova con 
qué tranquilidHd se presenta H teatificur y 
autorizar estas escenns de anngre y deso- 
lación de sus coro patrio t.is ? ¡ Ay ! por 
piedad, no me atormenten por mas tiem- 
po con estos terribles espootíiculos para 
una alma tan repnblicnna como ea la mía. 
¿ Porqué no semc quítit de nnu vez la vi- 
da ? ¿ Porqué se aamentn mí tortor en loa 
últimos momentos que mo restan, ponien- 
do ante mis ojos estos monstruos de iniqui- 
dad, estos imbéciles americanos, estos 
inatrumontos ciegos del osterminío de an 
patria?...." Loa SHcerdotes la umones- 
taban putéticamente á qne sufriese con 
paciencia estas últimas impresiones con 
qae la Providencia quería probar su resíg- 
uacíop : que hiciese un esfuerzo generoso 
para perdonar á sus cncmigoa ; y quo á 
imitación del Salvador, marchase hnmil- 
demeute hasta el patíbnlo, y ofreoieae á 
Dios sus sufrimientos en espiacion de sus 
peoados. Y midntraa esto le deciun la 
llevaban casi en peso por mas de veintíoin- 
co pasos. " Bien, dijo la Pola, observaré 
loa consejos de ustedes en todo, menos en 
perdonar A los godoa : no ea posible quo 
yo perdone A nuestros implacables opre- 
sores : ai una palabra de perdón saliese de 
mis labioa sena dictada por la hipocresía 
y no por mí corazón. ¿ Yo perdonarloa ? ? ? 
al contrario, los detesto mas; conjuro & 
cuantos me oyen A mi venganza : ^ vengan- 
za, compatriotas y muerte á los tiranos I" 
Mientras esto decin, loa aacerdotea esfor- 
zaban A una su voz para coofnndir la de la 
Pola, y no dejarla distinguir de los espec- 
tadores. 

La Pola marchó con paso firme hasta el 
suplicio, y en vez de repetir lo que le 
decían sus miniatros, uo hacia sino mal- 
decir A los eapaHolcs y encarecer su ven- 
ganza. Al salir A la plaza y ver al pueblo 
agolpado para presenciar eu sacrificio. 



,, Google 



esolamó: "¡ Pueblo indolente 1 j Cuáo 
diversa seria hoy vuestra snerte ai cono- 
cieseis el precio de lii libertüd ! Pero no 
es tarde. Ved que, aunque mujer y joven, 
me sobra valor pava sufrir lu muerte, y 
mil muertes mas, y no olvidéis esto ejem- 
plo...." Mayor ora el esfuerzo de los 
sacerdotes en no deJHi- que estas exhorta- 
oiones patrióticas do la Pola fuesen oidas 
por la multitud ; y á la verdad, que no 
podian ser distinguidas y recogidas sino 
por los que ibuu tan inmediatos' á ella 
como JO. Ltcgida a\ pié del banquillo, 
volvió otra vez los ojos Jiácia el pueblo y 
dijo : " i Miserable pueblo ! yo os compa- 
dezco ; algún din tendréis mas dignidad." 
Entonces se lo ordenó qne ae moutase 
sobre la tableta del banquillo porque dobla 
ser fusilada por la espalda como traidora : 
ella contestó : "Ni es propio ni decente 
en una mujer semejante poaioion; poro 
sin montarme, yo davÉ la espalda si esto 
es lo que se quiere." Medio arrodillándose 
luego sobre el banquillo y prosentaudo la 
mayor parte ' de la espalda se lu vendó y 
aseguró con cuerdas, en cuya actitud re- 
cibieron ella y bus compañeros, una muer- 
te one ha eternizado su nombra y hecho 
multiplicar los frutos de la libertad. 

Aróos prouunció al pié del banqnillo Ir 
Bigoiente cuarteta : 

" No temo la muerte ; 
Desprecio la vida : 
Lamento la suerte 
De la patria mia." 

III 

Potsias publicadas en La. Bándkba Na- 
cional de Caracas, 1837. 

POLICARPA SALAVARHIETA. 



I^ libertad acongojada y triste 

Su noble aspecto esconde": 
Un manto sepulcral natura viste, 

Y con dolor á su dolor responde: 
Bogotá ! Bogotá !. .cual soplo helado 

Tus campiñas de rosas 

Y tn lozano valle ha marchitado ? 
Dónde está la armonia 

Y el cantar de tus vírgenes hermosas ? 
Qué ss hizo en esto día 

Tn juventud brillante y sn alegría ? 



Todo es silencio en la ciudad, y duelo I 
Callan las voces que cantar solían ; 

Blandas voces que el cielo 

Con eco dulce herian. 
En medio del pavor y desconsuelo 
Solo el sollozo del dolor retumba : 

Cnal en la fria tumba 
Todo es silencio en la ciudad, y duelo ! 

¿ Mas qué lóbrego acento y qué gemido 

Prorumpe hora y resuena ? 
El bélico atambor con bronco ruido 
De un horrendo tremor el alma llena ! 
Una hueste de nóviles guerreros 
Se apresura corriendo y precipita : 
Vuelan sin duda al enemigo, fieros, 

Y el valor les excita : 
Su semblante amenaza liorror y ruina ; 
Se arrojan ala lid... Ahí no... me engaOa 
Mi noble pecho, . Ellos con furia y saQa 
Corren á ver morir una heroína ! 

Salavarriota!.. sf, morir tú debes; 

Te condenó la duerte. 
El cáliz del dolor amargo bebes ; 
Mas gloriosa es tu vida, y mas tu muerte I 
Corred, verdugos, á insultar la Hermosa : 
Es bello vuestro intento, es generosa 
Vuestra conducta, y digna del candillo 

Qne á la pelea os lanza — 
Corred á saborear vuestra venganza \ 

Bogotanos Mirad la valiente 

Que intentaba sn patria salvar, 

Y que un hombre cruel y furente 
Asn rabia ha jurado inmolar. 

Ni la gracia ó la edad en qne se am:i 
Aplacar pudo al tigre feroz ; 

Y la sangre del sexo derrama 
Del tirano la bárbara voz. 

El tirano implacable la inmola ; 

Con su muerte os quisiera espantar.. 
Ah I llorar no se debe la Pola; 

Se la debe imitar y vengar. 

Mas su muerte ya impelo al guerrero 
Qne pudiera hasta'hora sufrir ; 

Y aun el timidoempuQa el acero 
Con que debe vencer 6 morir 1 



,, Google 



Suelto el cnbello y con la faz serena 
Al sitio de la infiimia y do la pena 

La virgen se aproximo. 
No la abato el temor, ni el vil ¡asalto 

Del populai' ttininlto ; 
Un generoso ardor su pecho anima ; 
Y despreciando aqaolla clinsma insana 

Qne BU valor ro doma, 
Con sonrisa gentil en torno mira, 
Bnscnndo y saludando on la ventana 
Alguna faz qne tímida se asoma. 

Sí, solicitn por la vez 'postrera 

Lo qao amaste eu el mando, alguna cara 

Que, aunque asombrada y muda, 
De tu niñez amiga y compaflera, 

A tu partida acuda. 

Con blanda voz saluda 
Por la postrera vez al Sol qne brilla. 
Ah ! nunca mas verás la verde orilla 
Do vierte el Bogotá sus cristalinas 

Altisonantes linfas ; 
No verás las riberas peregrinas 
Do bailan sin cesar las castas ninfas 

Sobre nna alfombra lisa 

Con canto deleitoso ; 

No la dulce sonrisa 
Uo cara madre, ú do querido esposo I 

Mas no llora la hermosa ; y ya cautiva 
Do horrible mnette en el cadalso para : 

No llora cnseDa altiva 

Oómo se mnore por la patria cara ! 

Ay ! no llora la hermosa !. . y si, lloramos 

Nosotros que la vemos 
Caer en au lozana edad florida, 

£n osa edad do encantos. 
Cuando todo es amor, y gloria, y vida I 

¿ Quién DO suspira, en el Abril rosado, 
Cuando vé en la campiRa hermosa y leda 

Un» rosa que ceda 
X>e crni)l huracán al soplo helado F 
¿ Quién no llora, cuando oye una doliente 
Historia qne so narra de ud amigo ? 
De un amigo que muei-c abandonado 

Entro enemiga gente. 
Sin consuelo, sin gloria, y sin abrigo ? 

Campeones do k patria, altos varones, 
Qnién vendrá á proteger contra el tirano 



Iju virgen indefensa 't 
Marchad! corred! volad!, . Loa llamo en 
vano ; 
No pueden acudir (i su defensa ! . . . . 
Ah! trueno el cielo, y con horrible estruendo 
Estremezca y destroce al león hispano!... 
Arrase el rayo con aii fuego horrendo 

Al déspota inhumauol.. .. 

Mas ay !. . . . es todo en vano ! 

Ya se acerca el fatal crudo momento. 

Se apresta el iustrnmeuto 
Qne mnerte inflige al corazón humano. 

En vano amor la llora ! 
Su patria en vano con dolor deplora 

Su lastimera enerto 1 alta, sublime, 

Ella impone sileucio, y asi so esplica 
Al pueblo inmenso que lu escucha y gime. 

"Por qu6 lloras ?. . . . El yugo sacude 

Qne te abruma, obmi patria infeliz! 
Libertad á tus votos acudo. . . . 

Alza, oh patria, tu noble cerviz !" 
" Dios ha puesto en tu mano el acero 

Con que muerte se inflige al procaz : 
Sigue el triunfo al valioute guerrero, 

La fortuna protege al audaz." 
" De Pelayo los hijos sangrientos 

Muerte piden, horror, servitud ; 
Uau jurado inmolar los talentos. 

El saber, el honor, la virtud." 

" Pueblo ilustre! os anime el despecho: 

Sacudid el letargo mortal j 
Al Ibero oponed vuestro pecho 

Cual baluarte invencible y fatal." 
" Los ejemplos de tantos valientes 

Nos darán y denuedo y valor. . . . 
¿ Quién podrá resistir los torrentes 

Que deapefle on la lid el furor ? " 
" Mas, si acaso dh engaDa la suerte, 

Si debéis sucumbir en In lid. 
Arrostrad con denuedo la muerte. 

En el campo do gloria morid!" 

" Ah! morir por la patria os sublime! 

Es horrible eu cadenas vivir 

Libertad esta patria qno gime, 
O aprended de la Pola á morir I " 



I, Google 



Así dijo la invicta y mas no dijo! 

£1 ángel de la mnorte abalanzóse 
Sobre bus negras alas ; triste oyóse 

£n el aciago instante 
La seDal que dictó de Iberia el hijo, 

TroDó la voz cayó la flor brillante. 

Honor y gloria de su pati'ia amante ! 

Ya consumóse el sacrificio horrendo ! 
Murió la vírgon animosa y fuerte : 

Mas su gloriosa muerte 
Despierta en nuestro pecb& ardor tre- 
mendo. 
Murió la grande. . Mas su muerte es vida . . I 
Vida para la patria. .£a todo pecho 
Nuevo iofunde vigor ; hierve el despecho 

Y nos exalta insano. 
Todos quieren morir. . Pues quien olvida 
La escena del dolor, el duro lauce. 
El ocuso infeliz ?. . . Su muerte os vida !. . 

Tiembla, cruel Morillo ! 
Sobro la' tumba do In virgen yace, 
La libertad, virjen potente, nace : 
Ya se apresta el castigo, y la venganza... 

Tiembla feroz candiilo I 
La libertad ya ruge, y se abalanza I 

IV 

De la coDiposivivii Nuestros MXrtirks, de 
Rafael Celedón, 



Mirad cómo se apresta, tranquilo, al saorificio 
Pisando del cadalso las gradas aia temor, 
La heroica, generosa, sublime P0LICARFA...I 
Tuviera en este Instante del Rey Profeta el 
arpa- 
Para contar su noble, subertílcaabnegaclon! 

Miradla entre la turba de pérfidos esbirros 
Cual tierna oervatlUa que en circulo infernal 
t>e perros se contempla..! Mirad cdmo la 
obligan 
Condádlvajiyoíertanl-Asústaula, lainstlganí 
Queriéndole el secreto del pecho arrebatar. 
¥ en vano los ofertas, en rano las astucias 
Y del cadalso en vano la pomx>a funeral 
Ostentan los verdugos, que firme cual la roca 
Montiénese su pecho : y entreábrese su boca 
Para clamar en alto, tan solo " LibertadP^ 
Salud, saludmil veces, ¡oh mártir granadina! 
Que muerte recibiste por noble— por leal! 



8i acaso aquí eu tu Patria reuooe el despo- 
tismo, 

Benasca eu tus hermanas también el patrio- 
tismo, 

¥ sepan generosas tus hechotí imitar. 

1338. 



KL JKFE SUPItliUO DltilA MEDIDAS 
PARA LA UAYOR 0KQANIZACI01? DEL 
EJÉRCITO Y DE LA DEFENSA PEL ORI- 
KOCO 1 COSTAS VENEZOLAITAS. — DICTA 
0TBA3 VARIAS, MEDIDAS DE ADMIMIS- 
TRACION' PUBLICA QUE SON DE SU ÓR- 
BITA. 



Oficio del Libertador al Almiranle. 

AI Excmo, soDor Almirante. 

Angostura, 13 de Noviembre de ISII.-I." 

Escmo. seQor : 

Conforme al plan de defensa presen- ' 
tado ayer por V. E. al Consejo de Estado 
he dispuesto que so construyan y armen 
á la mayor brevedad veinte caQoueraa y 
dos bombardas, y se formen dos batallones 
de Marina. 

Las caBoneras so armaráu con un ca- 
tión de á 33 en proa y diez de ellas lleva- 
rán uno de á 18 en popa y las diez restan- 
tea do á 12. 

Las bombai'das llevarán una un obús 
roul y otra un mortero. 

V. E. está autorizado plenamente para 
ejecutar esta rcsolnciou unciendo que se 
construyan en el astillero estos buques y 
que so armen del modo dicho. 

Como ni en la plaza ni en los depósitos 
de la Kepáblica hai toda la artillería 
necesaria para estos armamentos, autorizo 
también & V. E. para que los solicite do 
los pauses extranjeros debiendo el Con- 
sejo de Gobierno ajustarlos y pagarlos. 

V. E. quo conoce la urgente necesi- 
dad de proveer do defensa al Oiñnooo y 
nuestras costas, sabrá emplear en estos 
trabajos toda su actividad y celo. Yo 



I, Google 



loa reccnniendo á V. E. y espero verlos 
tcraiiiiados tau pronto como el iotcrea de 
la República exigo. 

Dioa guarde & V. E, miicbos afios. 

SlUON BOLÍVAK. 



Oficio del Je/e Supremo al Alniiranle. 

Al Exorno. BeDor Almiríiiite do lii Kepú- 
blica. 

Angostura, líoviembro U de 1817.— T." 

iSscma. seDor : 

Incluyo á V. E. el decreto que he te- 
nido á oien expedir en eata lucha para la 
repartición de la parto de presa ^ue co- 
rrespoade & los armadores y propietarios 
de loa baques de la escuadra. V. E. har¿ 
qne ae ejecuto. 

Dios guarde ú V. E. muchos aQos. 

SlUOÍT BoLÍVAtt. 

Ili 

Oficio del Jefe iSupremo al Almiranle, 

Al Excmo. señor Almirtinte de la Bepñ- 
blica. 

Angostura, NoTÍembrc 18 de 1817. — 7.' 

Excmo. seflor : 

Acompaño incluso cl decreto expedido 
en esta fecha asignando los derechos que 
deben exigir loa empleados del Almiran- 
tazgo en el despacho de loa buques nier- 
cantea y coranrios particulares. V. E. 
hará que se ejecute en todas sus partes. 

Dioa guardo á V. E. muchos afíoa. 
Siuos Bolívar. 
IV 
Oficio del ÍjIBERTador al Oeiimü Roja». 
Al seDor tioneral Andrea Rojas. 
Angostura, Noviembre 19 de 1817.— 7." 
Se Sor Q ene ral : 
He recibida loa oficios do V. S. de 8 
Tomo vi 82 



de) presente. Por ol primero, qnedo ins- 
truido del lugflr donao se encuentra el 
General UaríQo, y por el secundo he re- 
cibido y devuelvo decretada la represonta- 
cion del ciudadano Narciso Verdea. 

MaQnna marcho de aquí sobre San 
Die^ con trca batallonea & destrnir & 
Monllo que trata de fortiScHrae en Ca- 
labozo. 

Están dadas laa órdenes al scDor Ge- 
neral Zaraza para que envíe ganados & 
Maturin, y creo que á esta hora habrán 
llegado algunos. 

Dios guarde áV. S. muchos aDos. 

Siuos Bolívar. 



Oficio del LiBBRTADOB oi tíob»rnador d« 
laplazadí Angostura, 

Al seDor Gobernador do la plaza de An- 
gostnra. 

Angostara, Koviembro 19 de 1817. — 7.* 

Seflor Gobernador : 

Disponga V. S. que & las familias del- 
ciudadano Uayor Pedro Uorroa y de an 
hermana María de Jesús, se le paaen seis 
raciones diariamente y una á laciudadana 
María do Jesús Silva ; previuieudo al co- 
mandante del batallón de esta plaza que 
no recinto al joven Miguel Orta liijo de 
la expresada ciudadana María de Jesús 
Correa, pues oa el único apoyo de esa 
familia para solicitar los demás medios de 
subsistencia. _ 

Dioa guarde á V. S. machos aflos. 

Simón Bolívah. 



y Google 



— IVtí 



1339. 



* EL LIBEUTADOR MAKCHA DE ANOOSTUBA. 
EN CAMPASA sobre LOS LLANOS T EL 
OCCIDENTE DR VRSRZÜELA. — DEJA ÓR- 
DENES PARA QUE SE DESPACHE Y LE 
SIQA EL BE5X0 DEL PARIIUE QDE NE- 
CESITA. 

Oficio lie iSOíÁVA&para Ceilcño. 
Al Sr. General Manuel Cedeflo. 
Angostum, Noviembre 22 de 1817. — 7." 
SeCor General: 

El ejército ha marolinilo yn y yo voi á 
hacerlo cu esto momento con el dolor de 
no llevar todo el pnrqno tiecesario para 
la campaDa. Fem me consuela la con- 
sideración de quo catando al llegar la 
pólvora, y dependiendo de V. S. el 
pionto desp.ioho lic esto elemento para 
mi cnartel general, uo bo diferirá un 
nomeoto sn remÍBÍon. 

Fara activar esta he dispuesto qtie el 
Comandanta general do artitleria, Ooro- 
nel S^lom, quede en eeta plaza hasta 
la llegada de Ia pólvora que se aguar- 
da, y le he dado mis inatruccionea, 
para que ou oí acto mismo en qne tte- 
gno haga elaborar con la miiyür activi- 
dad 100 ó SOO mil cartuchos de fusil, 
y algunos tiros do caflon de los cali- 
brea quo le ho inrtndndo llevar. 

£1 Coronel Salera dt^be reunirse al 
ejército sin pérdida de un instante, y 
es de primera nccosidad que lleve, no 
Eolo loa cartuchos qno he dicho, sino 
cuanta pólvora & granel y plomo sea 

Cosible, piedras de chispa, tela para 
acer más tiros do caflon donde se pue- 
da, una turquesa del calibre qnoólae- 
finle, dos piezas do artillería de batalla 
y dos gruexas, las cuales le quednn de- 
signadas. Yo recomiendo fi V. S. que 
se ponga li su disposición todo esto, 
y lo mas quo 61 crea necesario ó con- 
Tenientc : queso le presten todos los auxi- 
lios que pida pnra la marcha; y que 
no se le demore por ninguna causa. — 
La detención de este oScial ó la falta 
de cualquiera de los artículos que debo 
llevar, traería incalculables y funestos 
males l\ la República. 
Dios guardo á Y. S. muchos afios. 

SiJiON Bolívar. 



1340. 



' EN MARCHA EL LIBEKTADOB, RECIBE LA 
NOTICIA DE ESTAR QRAVEUENTEENPEB- 
UO EL JEl'E DEL EJÉRCITO DE APURE. — 
DICTA SIKDIDAS- PARA ATENDER Á BES- 
TABLECElt LA SALUD DE ESTE.— DESTI- 
NA AL aSNERAL URDANEXA Á TOKAU 
EL UANDO DE At^UEL EJÉRCITO 81 OCU- 
RRE LA DESGRACIA QtJB BS DE TEUERSE 
EN TALES CASOS. 



I 

Oficio de Bolívar para Páoz. 

Al Sr. General José A. FAez. 

Cadenales, Noviembre 36 de 1817. — 7." 

ScDoL' General: 

En el neto mismo de llegar á esto 
puerto eu ejecuoiotí del plan que anun- 
cié á V. S. en mi oficio de 13 del co- 
rriente, recibí el do V. S., fecha dn 
14 del mismo, participándome la sensi- 
ble y dolorosa noticia do su enfermedad, 
medidas que habia tomado para espe- 
rarme y la justa resolución de trasladar- 
so á Achaguas á procurar su restable- 
cimiento. 

Afortunadamente el posta, conductor 
de aquella comunicación ha retardado 
demasiado au marcha y la falta de nue- 
vos avisos posteriores mo hacen concebir 
eaperauzna de que no haya tenido el 
mal las funestas consecuencias qiie V. S. 
temía. 

Pero esta consideración, por consolado- 
ra quo es, uo ha podido ser bastanto 

para diferir la remisión do los únicos so- 
corros qne puedo prestar íi V. S., ni para 
impedirme el tomar tas medidas quo 
exige el interés de la Fatria, caso de 

Xio llegasen ii efectuarse sus tOmoroa. 
sí es quo cu el momento marchan el 
sollor General de División Hafael Urda- 
netn, y un Médico Cirujano ol mejor 
qne traía el ejército con un botiquiu 
y la caja de cirnjla necesarios. 



El General Urdaneta instruirá á Y. S. 
mas detalladamente de mi plan de opera- 
ciones y del objeto de su misión. Bl 



I, Google 



oAcío de V. S. me ha alarmado de tal mo* 
do, haciéndome proeentir tan graves ma- 
lea ai por uuH fidveraR suerte llcgiiae & ftk- 
llecer ó continuase separado del mando 
del ejército por la enfermodad, que mo 
veo obligado ñ. destinar & este Genernl, 
para que se eucargne del mando en cual- 
quiera de estos dos casos, ó para que infor- 
me á Y. S. de mis intentos y los ejecute 
8Í por fortuna se ha restablecido ya V. S. 
Este es el objeto que lleva el General 
Urdaneta. Yo espero qne V. S, dará sus 
órdenes para que ae cumplan mis deseos 
del modo quo he indicado. 

Sí ft] llegar el General Ui-danota estu- 
viese V. a. en disposición de continuar 
al frente do ese ejército, se limitará 
aquel á dar & V. S. los detalles de mi 
plan y á exigir mil caballos de silla, cua- 
tiocientas 6 auiniontas muías mansas de 
carga ; enjalraadas, y cuatrocientos ó 
quinientos hombres bien montados para 
venir k reunirse á mí ejército con estos 
interesantes objetos, sin los cnales nuestra 
reunión se dilataría y las operaciones que 
Toj ll ejecutar sufrirían retardos y cmba- 
razoa iuunmoriiblea, si no se fi-nstra- 
sen del todo. Yo rccomieudo á V. S. 
con el i'iltimo encarecimiento el pronto 
despacho del General Urdaneta. £1 lle- 
va las instrucciones á quo debe sujetarse 
para en pronto y scgm-o regreso, y para 
que se incorpore conmigo á la mayor ore- 
vedad. Sin todo lo quo él va oucargudo 
de trner es imposible qno pueda yo atrave- 
sar la inmensa distancia que nos separa ni 
batir al euumigu qnu se refuerza y fortifi- 
ca en Galiibuzo. Los cubalios y miilaa que 
traigo no son du la mejor calidad y ape- 
nas alcanzarán para montar los oficiales y 
tropas una vez y conducir nuestro parque 
hasta las inmediaciones de Cafubozo. 
Allí nos veremos reducidos at estremo de 
permanecer en lu inuccion por la impo- 
tencia para moveruoe, si Y. S. uo envía 
volando lo que le pido. ' 

Un cámnlo de incidentes dcsgraciadoa 
han retardudo hasta ahora la marcha de 
tincstra escuadra Eutil sobre el Apnre, y 
aunque al presente está lista para dar la 
vela, he resuelto detenerla para qne lleve á 
sn bordo los elementos ae guerra que 
aguardo de los países estranjeros y que de- 
Mn servir para armar y equipar ese ejérci- 
to, £Bta resoluclou me ba parecido muy 
oportuna porque debiendo tardar algunos 
días mí reunión conY. S., seria muyaven- 
Inrad o adelantar la marina, porque podría 
nceder qne embarcando el enemigo en la 
nija la mayor parte de bdb tropas uo te- 



in — 

niendo infantería qno temer atácate y ba- 
tiese la nuestra, qiie por lo mismo qne es 
fuerte por su número y armamento está 
escasa de tripulaciones como he dicho ií 
Y. S. en mis comunicaciones anteriores. 
Sin embargo de esto estiu dados mis órde- 
nes para quo marche en el momento qne 
lleguen las armas y municiones que espe- 
ro, y croo que estará muy pronto sobre el 
Apure. 

El Capitán do navio Antonio Díaz qno 
irá mandándola ha recibido mis instruc- 
ciones, para que tome ¿ntes de entror en 
Apuro los 300 hombres (juo lio pedido A 
Y. S. antes con csM objeto. Yo espero 
que no harán falta, y que se le dirigirán 
a aquel Comaudunto los avisos correspon- 
dientes sobre el punto donde debe tocar 
para tomarlos. 

La última victoria alcanzada por la Di- 
visión del Centro y la muerte de Gorrín, 
habrñn acubado de obrar la insurrección 
goueral qne empczabrí cu los pueblos que 
estaban aun oprimidos. Reciba Y. S. mis 
felicitaciones y las gracias por esta nueva 
victoria, que, ademas de ootiflrmur al ene- 
migo en BU terror y aumentar nuestra opi- 
nión y las glorias de Y. S., Licúen para mí 
el mérito de haber servido pant templar 
en algún modo el dolor que me causó la 
enfermedad y peligro de V. S. 

Dios guaide á Y. S. muchos anos. 

Sinos Bolívar. 



OJioio del IjiBERTADoa al General 
Urdaneta. 

Al Sr. General Rafael Urdaueta. 

Cadonales, Noviembre 20 de 1817.-7°. 

SoDor General : 

Informado por la correspondencia del 
Sr. General táez del peligro en que so 
hulla este Gcueral y deseaudo evitar los 
males nue traería á la República su muer- 
te ó eniermedud poi falta de un jefe que 
tome en sn defecto el mando del ejército 
del Bajo Apure, teugo á bien cumisíonar 
á Y. S. pura que marche volando al lu- 
gar donde exista aquol ejército 6 su Ge- 
neral. 

Si á la llegada de Y. S. hubiese falle- 
cido el General Páoz, tomará Y, 8. el 



I -M 



I, Google 



— 172 ■ 



mando en Jefe del ejército. Si existiese 
todavin eufermo le presen tiii'á loa despn- 
choa ndjiíotos, en los cuales le prevengo 
punga el ejército á laa órdeuea do V, S. 
fli no pndieae continuar al freato de él; 
pero ugnardará V. 8. en contestación, ce- 
dlÉnduIo, ilutes do ejorcor acto alguno de 
mando, 

En el caso de que oí General Páez se 
haya restablecido ó bb crea en disposición 
do continuar en el mando, ee limitará 
»V. _S. & reclamarlos amilios que exijo 
oficial mente, á instruirle de mi plan de 
operaciones, de tnis intentos j situación, y 
regresará despnes do haber llenado en to- 
das sus partes las instrucciones que le he 
comunicado. 

Dios guarde á V. S. muchos aOos. 
Simón Bolív.vr, 



Oficio áel Ja/a Supremo para el General 
¿¡arazá. 

Al Sr, tíúneral Pedro Zaraza. 

Cadenales, Noviembre 28 de 1817.— 7". 

Sr. General: 

Aquí he sabido la gr«re enfermedad 
del or. General Páez. He destinado al 
Sr. General ürdauetn para que se encar- 
gue del mando del ejército de Apure si 
tonemoB la desgracia de que muera 
aquel. 

Desde ayer estoy en este puerto con el 
ejército, y maSana 6 pasado seguiré para 
San Diego & reunirme con V. S. Pero 
como según las noticias aue tenemos, nues- 
tras operaciones deben airigirse sobre Ca- 
labozo, he destinado cerca do V. 8. al 
Coronel Kontesdeoca portador deeste, pa- 
ra que instruya & V. S. del plan qn« me 
he propuesto, y le indique la dirección 
que dc«e tomar para ejecutar nuestra 
reunión y combinar nuestros movimien- 
tos. 

Mi objeto os que V. S. ocupe á Santa 
Clara sobre el Manapire á las inmediacio- 
nes de Ospino; y este último pueblo ser& 
ocupado por mí cuando sepa que V. S. se 
sceica á aquel. Allí recibirá V. S. mis 
órdenes previniéndole la dirección que de- 
bit tomav conforme á las circunstaucias y 



situacioD dol enemigo qne ya habré yo oo- 
nocido con mas exactitud. 

Gomo el pais quo vaya V. S. dejan- 
do en esta marcha \ su oüp.ilda queda ex- 
puesto á los incursiones del enemigo, hará 
V. S. reunir y traerá en la División cuan- 
tas muías y oabalios haya eu él, sin excep- 
tuar los potreros qne pertenezcan ¿ sus 
oÜotales. Todos, todos vendrán: yo ca- 
pero que no quedará ninguno. 

Cuantos hombros pueda V. S. traer de- 
sarmados tomarán armas cuando nos reu- 
namos, pues traigo eu el parque por- 
ción de fusiles sobrantes. llaga Y. S. 
reclutar todos lod quo estén sueltos sin 
destino. 

Et Coronel Montesdeoca instruirá á 
V. S. mas esteneamento do mi plan é in- 
tentos. Es preciso no separarnos por 
ahora de la ribera del Orinooo, para poder 
recibir fáotl y prontamente loa soeorros 
que necesitemos. E.'<ta es una de las ra- 
Z'inea que mo han hecho preferir las posi- 
ciones de Santa üliira y Ospino que ade- 
mas de esta ventaja nos dejan en aptitud 
de marchar sobre Calabozo, Caracas 6 San 
Fernando según sojuzgue conveniente. 

Yo recomiendo á V. S. el pronto y 
exacto cumplimiento do todas estas órde- 
nes, de cuya ejecución en el término pro- 
ciso de seis ñ ocho dius, depende la salva- 
ción de la República ; y espero que me 
dirija con la mayor frL-cuencia partes cir- 
cunstanciados de sns movimientos y fuer- 
zas y cuantas noticias puedan ilustrarme 
con respecto á nuestra marcha y operacio- 
nes, y muy particularmente las que ad- 
quiera del enemigo. 

Incluyo á V. S, algunos ejemplares de 
la proclama que he publicado, para qne la 
baga Y. S. circular, y la introduzca al 

ais enemigo poniéndoles 1» fecha qne lea 
Itn. 

El secreto de estas operaciones debo 
guardarse escrupulosamente. Nadie debe 
saberlas, y cuando mas publicará Y. S. 
que viene á incorporarse conmigo. 

Dios guarde á Y. S, muchos aOos. 

SiuoN Bolívar. 



,, Google 



— 178 — 



Oficio del Libertados para Brion, 

AI Exorno. SeQor Almirante. 

Cadenaloa, Noviembre 37 de 1817.-7.' 

Exorno. Señor : 

- El 35 del corriente lle^né á este puerto 
con parto de la Escnadnila y el 26 lo hizo 
el resto del couvoy sin otra novedad que 
la avería de una de las flecheras qne enca- 
lló sobre unn roca al frente de la Isla do 
BorboD. 

En la miama noche de mí llegada reci- 
bí nn pliego del Geneml Páez participán- 
dome qite Be halla gravemente enfermo, 
7 que una de sus Divisiones la del centro 
se ha avanziido sobro Nutrias y batido 
otra enemiga qne se le presentó, logrando 
la ventaja de matar (í los Teoieutos Coro- 
neles españoles Gorria y Gómez. 

A consecnencia de esta oomnnicncíon, 
temiendo qne ai el General Páez llega ¿ 
morir, sufra mucho aquel Ejército por 
falta de nn Jefe, he diapuesto que el seDor 
General de ' División Rafael Urdaneta 
marcho á encargarse del mando de él, y 
le he dado para su esoolta y trasporto tres 
flecheras de los de la expedición. 

UaQana seguiré de aquí para San Die- 
go, y para que nuestras comuuicaoiones 
sean mas breves y seguras he resuelto que 
el Teniente Coronel Rodríguez quede en 
este puerto con tres ñecberaa, formiiudo 
nu apostadero qne proteja y dirija mi 
comuuioacioa con esa plaza y el Apure. 
Este mismo apostadero pasará & Cabruta 
dentro de 10 ó 13 dias luego qne el Ejér- 
cito se haya acercado alii. Be esto modo 
nos aprovecha rÉ moa de la ventaja que nos 
ofrece el Orinoco, y estaremos siempre 

ftrontos para reoibir y prestarnos los auxi- 
ioB que necesitemos. 

Be nuevo recomieudo d, Y. E. el pronto 
despacho del Coronel Salom, Active V. E. 
la olaboraoion do los cartuchos y el apres- 
to de todos loa artículos que pedí eu mi 
oficio del 22. Todoa ellos son de primera 
y absolnta necesidad. 

En mi orden de ayer al General Páez, 
le prevengo sitúe en las bocas del Apure 
300 hombres para tripular nuestra Escua- 
drilla sutil cuando suba, y le he repetido 
QiÍB ofertas de que irá esta tan pronto 
OoniQ sea posible. Encarezco, pnee, á 



V. E. el cumplimiento de esta oferta in- 
mediatamente que llegue la pólvora que 
supongo ya muy cerca. Las seis flechera! 
que yo he separado ahora de la Eacnadri- 
Ik, no deben impedir su salida, porque 
estando tres de ellas aqní ó on Cabmta y 
debiendo regresar las otras tres dentro de 
muy pocos dias, podrán reilnirae en el 
tránsito, para eontinnar las operaCicnies; ai 
V. E. se lo previene así al ComandiinUr 
Biaz, 

Es indispenanblo que al remontar la Es- 
cuadrilla toque en este pnerto 6 en Cabru- 
ta, si se hubiere trasladado el apostadero, 
y que el Comandante DJaz reciba allí mis 
órdenes y me deje para el Ejército todos 
loa pertrechos y demaa elementos que pue- 
da yo necesitar. A este efecto hará V. E. 
que la Escuadrilla traiga cuantas municio- 
nes sean posible bien aea cartuchos ela- 
borados ó pólvora & granel, plomo, papel, 
piedras do ehiapa, tela para los cartuonoa 
de callón y una ó dos turquesas por lo 
menos para lo cual se comprarán las del 
O, Maneyro. Confio en qne nada me 
faltará y que V. E. enviará aun mas 
de los qne pido. 

Hasta ahora no he tenido noticia algu- 
na del enemigo. Nada se adelanta sobro 
Morillo, ni sé dónde exista. £1 General 
Zaraza permanece, aegiin parece, en Be- 
leu ; pero ya le ho prevenido lo qne debe 
ejecutar para reunimos dentro de 8 dias. 
Su conteatacion que aguardo muy pronto 
fijará mi resolución sobre la dirección en 
qne debo moverme, si, como espero, tiene 
él noticias exaotas y positivas del enemigo 
y sns intentos. 

8i el Coronel Sánchez no hubiere mar- 
chado aun con las muías y enjalmas que 
quedó encargado de traer, recomiendo á 
V. £. que active su salida,, prestándole 
todos los auxilios necesarios para el pasaje 
del rio y las marchas de este lado, 

Dios guarde á V. E. muchos aQos, 

SiMOH Bolívar. 

Adición. — AI cerrar este pliego he re- 
cibido el oficio del General Zaniza qne 
aoompaOo en copia. Yo marcho mañana 
á reunírnlole y espero participar bien 
pronto áV. E. la destrucción de esto pe- 
qneDo y miserable cnerpo, único qne 
puede el enemigo presentar después do 
habor agotado sus esfuerzos y recursos. 

BoiiVAH. 



y Google 



— 174 ■ 



1341. 



Ew caupaSa el jefe supremo, con- 
tinúa DANDO ÓRDBNI23 PABA EL AÜ- 
SIBNTO Y MAVOB ÓHDES DHL EJÉKCITO 
T PARA EJECDTAHSG VAUIAH OPERACIO- 
NF.S COSTRA Er, RNESiraO. 



Oficio del Jefe Supremo para el General 
Cedefío. 

Al seQor Genernl Mnnuol Cedefio. 

endónales, Noviombro 37 de 1817.— 7.' 

Seflor General; 

Al UegM el 25 en Is tardo A oato puerto 
recibí pliegos del setlor Goneral Páoz 
participj'indomo la viotorin alcanzada por 
in División del centrado sn Ejército sobre 
otra Diviaion enoniiga. La accioa tuvo 
Ingar en las inmediacionca de Niitriaa A 
donde Be acercaba la nnestrn. Sna resul- 
tados han sido la muerte de los Tenientes 
Coroneles españoles Gorriu y Gómeü y la 
Bnbleraolon de multitud de puebloa hasta 
doa legoaa de la capital de Baríoaa á favor 
de nneatras aruias. Aquel Ejército so lia 
engrosado considorab1t;mente con los des- 
pojos del cuemigo y porción do hombres 
que se la han reunido. Todo en Apure 
preaenta el mejor aspecto, sin embargo do 

aue nna gravo cnfertnodad que ha atuca- 
o al Goueral Piiez, me ha obligado íí des- 
tinar allí al General de División Urdaauta 
para que le suceda en caao de muerte. 

Acabo de iccibit cu este momento co- 
tntinicitcionea del aeHor General Zaraza 
detallándome sus fuerzas y las del encmi- 

f>j sns operaciones. Según su parte, el 
rigadier Ija Torre con 600 infantes y 700 
caballos marchó el 20 del Calvario sobre 
Belén, donde permanecía nuestra Divi- 
sión; y el General Zaraza para dtu- tiempo 
á que se reúna nuestra cabullerín y que el 
enemigo ae interno mas, ha contramarcha- 
do hácift el Terrón. Nuestras fuerzas on 
una y otra arma son muy superiores al 
enemigo. Todos ansian por dar la batalla 
& pesar do que el General Zaraza en cum- 
plimiento de mis órdenes autcnoros no 
quiere comprometerla y me aguarda. Yo 
marcharé volando i reunírnu-li', y así la 
victoria eerü mua cierta y aegurn. 



Vuelvo á recomendar á U. 8. el pronto 
despacho del Coronel Salom con Codo lo 
que pedí li U. S. en mi oficio del 22 del 
ciirrieiite. Estamos on las vísperas de 
decidir de uua vos la suerte de la Kepúbli- 
ca qiio será aiu dndu libertada si uo nos 
fulta lo necesario para reoojer el fruto do 
la victoria. 

Dios guarde á TT. S. muchos aUoa. 

SiMOS Bolívar. 



Oficio del Liberta DOR/ini-fl el Oesieral 

Zaram. 

Al seílor General F. Zaraza. 

Cadonales, Noviembre 87 da 1817.— 7.» 

Señor General: 

Las uoticiaa que V. S. rae participa 
en su oficio de 22 du Noviembre que 
he recibida despuea de haber marchado 
el Coronel Mouteadooca, me han llena- 
do do 8.itisfaccÍ0Q. La Torre viene sin 
duda k ver repetir 1» escena de San 
Félix: ¿\. valor y número do la Diviaion 
de V. S. mu lo promete así y me hace 
esperar coufiadarneute la victoria. 

Siu embargo de que yo croo que la 
Diviaion de V. S. ea snficieut« para des- 
ti'uir eso despreciable cuerpo, será mui 
conveniente que V. S. evite compro- 
meter una batalla ñutes de renuirnoa. 
Con este objeto hará V. 8. uso do to- 
daa las estratagemas posibles, á fin de 
engañar ni enemigo y atraerlo donde 
podamos reunidos dar sobro 61, siu qae 
sus movimientos destruyan 6 debiliten 
la opinión do sus tropas. 

Para alentar al enemigo 6 inspirarle 
confianza, puede V. S. introducirle algún 
espía que, fingiendo ser piisado, le ase- 
gure haber perdido V, S., por la de- 
serción, la mayor parte de hus tropas, 
que e^tajere nuestros embarazos, dismi- 
nuya nueatraa fuerzas y oculte sobre 
todo mi llegada que pudría hacerlo de- 
sistir de sus intcjitos. 

El plan de operaciones quo previne 
á V". S. on mi oficio de ayer y que 
fué encargado de detallar á V. S. el 
Coronel Muntesdeoca, debo ejecutarse, 
es decir, que V. S. procurará que nues- 
tra reunión sea en loa Ingures que lo 



I, Google 



indico antes c|ue cu otra pnrtc, & mé- 
nos quo laa circunstaocina sean tan ur- 
gentes y deciaivfts que deba V, 8. ha- 
cer otra cosa, en cnyo caso deberá par- 
ticiparme lo que reanelva ein dilación, 
para mi conocimiento y operaciones, 
iidemaa del parte diario quo deberá di- 
rijirme síu falta alguna, liaya ó no no- 
vedad. 

Dios guarde á V. 8. muclioa aflea. 

SiuoN Bolívar. 



Oficio (id General Bolívar para el 
General Monágas. 

Al soSor QonG|-n1 José T. Monágas. 

Cuartel General de San Diego, Noviembre 
30 de 1817.— 7.» 

Setior General: 

Ayer he llegado aquí con el ejército 
de -mi mando y cveia tener la aatisfac- 
cion de encontrar á Y. S. en este lagar. 

Despacho á mi edecán Freytes cerca 
de V. S. ií poner en aus manos este 
pliego y á informarle ala voz cnüles son 
mis intenciones. 

Anoche recibí pliegos del seDor Ge- 
neral Zaraza del 24 y 3D del corriente 
en el Apumate. Me participa haber re- 
cibido noticias, por varios eapíos y pa- 
sados de toda couGanza, qne UoriUo 
se hallaba en Calabozo reuniendo todos 
los deatacamentoa de Oritnco, Burbaooaa 
y cuantas fuerzas tiene en la Provin- 
cia de Caracas. Igualmonte me parti- 
cipa: qno San Fernando ha sido toma- 
do por el General Páez, de reeuUas de 
nna insurrección hecha por las tropas 
españolas dentro de la plaza: que los 
enemigos están reclutando toda la gen- 
te que hai en todos los Llanos y se lo 
deserta mncha : que Morales hace otro 
tanto en Valencia. 

Por todo esto Uo conceptuado qne os 
indispensable formar aquí nn ejercito 
de reserva á las órdenes do Y. S. para 
reparar nnestras pérdidas en caso qne 
suframos un revea. Por otra parte, es- 
te será el centro de iinestraa comuni- 
caciones, y es necesario asegurarlas. Aquí 
deben venir todas mis armas y muni- 
ciones de Qnayana por el pnerto de 



Cadonalos quo es donde he desembar- 
cado. 

Kl General Zaraza me avisa qne tiene 
treaciontoa caballos sobrantes. Yo teu- 
20 trescientos ficailos sobi'antes aqní. 
Uon estas beatilla y armas podemos com- 
pletar lo (|ne lo Caito á la División de 
Y. 8. sin contnr con los caballea quo 
se podnVu recojer gn la Provincia do 
Caracas, y sin contar con el armamen- 
to y municiones que mo vendrá de 
Guayaua . 

Para asegurar la suerte do la líepú- 
blica, he determinado quo inmediata- 
mente que reciba V. S. esta urden, se 
ponga cu marcha p.'kra este Cuartel 
General, debiendo llegar aqui dentro do 
cuatro dias contados desde ¡lo!, Y. S, 
dará todas sua órdenes y mandará ofi- 
ciales de toda su confianza á ñu de que 
traigan i\ e^sto Cuartel General todas 
sus tropas y cuanta gente so pueda 
reunir de la Provincin do Barcelona. 
Recomiende V. S, nincbo la mayor 
actividad y violencia en el cumplimien- 
to de cstaa órdenes. Tupopo y Mananrc 
deben reunirse á V. S. y si no lo Ui- 
cieroQ pronto, trátelos Y. 8. como trai- 
dores. 

Yo espero solo ver á V. S. para dar- 
lo mis inatniccionos verbales y combi- 
nar nuestras operaciones, para luego mar- 
chiir á inooi-porarme con el sefior Ge- 
neral Zaraza á Santa Clara, ciimiiM de 
Calabozo, donde debo esperarme. Vue- 
lo, pues, V. 8. aunquo sea aolo con sus 
edecanes, pues de au retardo puede ori- 
ginarse algún mal suceso. Advierto á 
V. 8. que por ahora debo abandonarse 
toda esa parte 6 inmediaciones de Bar- 
colona hasta que hayamos batido á Mo- 
rillo. 

Mi ejército reunido pasa de trea mil 
doscientos hombrea, doa mil doscientos 
do infantería y mil caballos, y pode- 
mos aumentarlo aun mas, con reclutas 
y con tropas del General Páaz quo he 
mandado pasar á cate lado trayéndome 
de paso dos mil caballos. El General 
Uníaneta ha marchado al Bajo Apure 
á ejecutar esta operación. 

Las tropas nnestras han entrado en 
Nutrias y han batido á Gorrín, ma- 
tando á él y á otvos muchos jefes y 
oficiales.. Los pueblos de Baríoas se hau 
levantado en masa á nuestro favor. 

Dios guarde á V. S. muchos afloa. 
8iM0N Bolívar, 



y Google 



— 176 — 



Oficio fie ÜOLÍVÁK para Zaraza. 

Al ao&or Qeaeral Pedro Zurazn. 

Cuartel General do Sao Diego, ^Tovicmbre 
30 do 1817.-7.» 

SeDor General : 

Ayer tardo be llegado á cat« pueblo, 
y anoche reoibí loa oficios de V. S. de 
24 y 35 del corriente en que me par- 
ticipa las noticias que dan los espías y 
loa pasados. De todo infiero qne Mo- 
rillo Ta á reunir en Calabozo todas sua 
- fuerzas y que su ejército no bajará de 
cuatro mil hombres anoquo so deserte 
la mitad de Jos criollos que reclute. 
Por consiguiente ea indispeoaablo qne 
□osotroB anmentomoa nuostrag fuerzas 
hasta cinco mil hombres, para poder 
combatir con ventaja. V. a. tiene ca- 
ballos eobrantea y por consiguiente de- 
be aumentar sn caballería hasta mil y 
quinientos; para lo cnal bariü recojer 
.todos los hombres qne se encuentren. 
Yo traigo fusiles sobrantes y puedo au- 
mentar mi infantería basta tres mil 
hombres. 

He mandado vonir al General Mo- 
nágas con su brigada para hacer de ella 
el uso qne me parezca mas convenien- 
te. Ademas he mandado al Bajo Apure 
al General Urdaneta & buscar quinien- 
tos hombres de caballería, mil doscien- 
tos caballos en pelo y quiuientas muías 
de carga. 

No debcmoa perder de vista las bes- 
tias lie Ciibruta, porque sí no las man- 
damos ¿ buscar se las tomarán los ene- 
migos de Santa Rita, pues que ya deben 
catar pasando de cete lado. 

Yo estarlí aquí cuatro días mióutraa 
llega el General Monágaa; y qne me 
venga la noticia do haber llegado Y. S. 
á Santa Clara ó estar ya V. S. do 
marcha para ac|uel In^ar, De todoa 
modos el ejército partirá de aqn! el 
día 4 sin la menor falta, porque laa de- 
moras nos destruyen. 

Envíeme V. 8. frecuentes partes por 
el camino do Cachicamo y Suata. Y 
también envíeme V. S. loa pasados ó 
los eapías que fueren llegando; pnesyo 
deseo verlos para saber de ellos todas 
las noticias, con la pnntnalidad que se 



requiere eu casos tan important«a, como 
los del dio, en que vaoios á decidir de 
la suerte de la patria. 

Haga V. S. esfuerzos extraordinarios 

Eor aumentar sn División con cuantos 
ombrea haya en el país mandando co- 
misionados á todas partea á rccojertos, 
sin excepción de persona. Dobemoa 
imitar á Bóves en estas circunstancias; ' 
piírque ai no, los enemigos lograrán la 
ventaja de combatir con mayores fuerzas, 
y quizá la de destruirnos, por falta de 
actividad y energía. 

Repito lo que anteriormente ho dicho 
á V. S. : debemos ocultar mi llegada 
cnanto ae pneda, á fin de que el ene- 
migo se anime á buscarnos. Para esto 
juzgo conveniente no publicar la pro- 
clama. Pero si V. S. cree qne es útil 
el que se sepa la venida de mi Ejér- 
cito para aumeutar nuestras fuerzaa, V. S. 
está autorizado á hacer lo que más con- 
venga. 

Dios guarde á Y. ti. muchos aDos. 

Simón Bolívar. 



1342. 

• EL LIBERTADOR EH CAMPAftA, Á LA 
OABBZA DEL EJÉRCITO REPUBLICANO, 
dA cuenta AL C0S8EJ0 DE GOBIERNO 
EN LA CAPITAL, DE LAS MARCHAS QUE 
VA nACIEKDO Y DE LAS OPERACIONES 
QUE DT8P0SB Y EJECUTA. 



CtiiiiHHicacion del Jefe Supremo al Prcsi' 
dente del Consejo de Gobierno. 

Al Exorno, aeflor Presidente del Consejo 

de Gobierno- 
San Diego de Cubruticn, Dioiembre 2 de 
1817.— ?.' 

Excmo. aeflor : 

En mi tránaíto de Cadeualea á esta 
villa recibí el 39 del pasado pliegos del 
seQor General Zaraza fechas de 24 y 25 
del mismo desde el Apamate, participán- 
dome las operaciones del enemigo, qne 
había sabido por el dicho de algunos es- 
piaa que regresaron y algunos pasados á 



,, Google 



nuestro campo. La división de La To- 
rreqae en mi oficio anterior dijo é V E 
marchaba del Cítlvario sobre Belcn," sa 
ha detenido en el Sombrero. El obje- 
to del enemigo, segim parece, es aumen- 
rar en ejército con cnantoa hombrea y 
inerzaa le es posible. En todoa los pue- 
blos hace reclutaa con actividad y de 
todas partos vienen tropas á Calabozo, 
donde, se dice, que pasará Morillo nna 
WTista general. 

TTno de loe pasados asegura hiiber lle- 
gado á Calabozo mnchos soldados heri- 
dos qne venían de San Fernando de 
Apnre, y que esta plaza ha sido ocupada 
por el General Paez á consecuencia do 
«na manrreccTon en qne la guarnición 
proclamó la independencia. 

También hablan algunos de nna derrota 
que han snfrido los espaflolos en el Oc- 
cidente de Caracas, sin decir por qnó 
cuerpo nuestro, y sin aBadir mas deta- 
lles Qoe los de estar Morales reclntando 
nombres en Valencia pura ipnoiier annella 
pérdida. 

De todas estas noticiiia yo he inferido 
qne el plan del enemigo es organizar un 
ejercito grande en Crtlabozo para cubrir 
los Llanos, y me ho confirmado eu el que 
me propuse desdo Cadonales suponiendo 
siempre que aqnel seria su intento. 

El General Zaraza debe haber empren- 
dido sn marcha sobre Santa Clara que es 
el punto qne he elegido para ntiustra 
rennion, y yo marcharé de aquí pasado 
maflana con la misma dirección luL-go 
que haya recibido parto de haberse mo- 
vido aonella división, y que haya dado 
mis órdenes é instrucciones al señor Ge- 
neral Mondgaa que aguardo por mo- 
mentos. 

Las marchas del Ej'ército liasta hoi han 
íido bien felices: nada nos ha faltado. 
Los bngajea y parque que yo temia nos 
retardasen, por falta de trasportes, ee hiin 
montado, y tenemos muías páralos mas 
que V. E. me envíe conforme á mig ór- 
deneg del 32 y 27 del pasado, cuyo cum- 
plimiento vuelvo á encarecer á V. E; 
pues lo único qne puedo faltarnos en la 
campafln son municiones de infantería, 
y así no me cansaré de reclamarlas con 
urgencia. 

Dios guarde á V. E. muchos atlos. 

Simón Bolívar. 



1343. 

* EL JEFE SDPREMO, GEIÍEBAL BN JEFB 
, DEL EJÉRCITO HEPDBLICANO, DEVUEL- 
VE AL ESTADO MAYOR OBNERAL, POR 
ESTAR EQUIVOCADO, CN DATO 30BRK 
ANTIGÜEDADES DE OFICIALES T SÜ8 



Ojicio del Je/e Supremo. 
Al seüor Jefo dol Eitado Mayor General. 



Devuelvo á V. S. la relación de los ofi- 
ciales de caballería que reclaman despa- 
chos do sus graduaciones, para que ordene 
al üobnr. deGuayanaquelaroctifiquo. Las 
anti^edades que elia expresa están equi- 
vocadas, y lo que es mas, regularmente la 
equivocación es adelantándolas. Tales 
son las de los Tenientes Coroneles J An- 
tonio Franjo, Venancio Riobueno Fer- 
nando Figuerodo y Rafael Rodríguez que 
no fueron ascendidos sino en Abril 
Mayo y Julio. Ademas de esta falta sé 
observa el silencio sobre los que son efec- 
tivos y graduados. Los miamos defectos 
se notan en los subalternos, de los cua- 
les hai algunos que, habiendo sido pro- 
movidos por mí en Guayana, apareoen 
con antigüedades del aflo d:e 1816. 

Advierta también V. S. al señor Go- 
bernador Comandante general de la pro- 
vincia de Guayana, que en la relación debo 
constar no solamente la fecha en que se 
libró el ascenso, sino también el grado 
que obtenía el agraciado al tiempo de la 
promoción,- circunstancia indispensable 
para fijar y decidirlas antigüedades en- 
tre oficiales que son ascendidos de dife- 
rentes grados en una igual fecha. 

Dios guarde á V^S. muchos afloa. 
SiMos- Bolívar. 



y Google 



1344. 

*BL LIBERTADOR PCÉ IHFORMADO EN CAM- 
PARA DE HABBB3S INSTALADO EN LA 
CAPITAL, LA i;DMI3I0N DE BEPARTIOIOK 
DB BIENES NACIONALRS. — OFICIA BB< 
con BNDANDO Á LA COMISIÓN OBBAB CON 
ESTRICTA 6DJBCI0N 1 LA LBI. — RECO- 
UIEHDA BSPECIALUENTE LOS DERECHOS 
DB UNO DB LOS PRIUGROS T UAS LEA- 
LES 8EBVID0RBS DE LA BBPtÍBLICA. 

Oficio del Libertados. 

AlseQor Gonoral Presiden to de la Comi- 
sión do repartición de los bienes na- 
cionales. 

Gnartel general en Sau Diego, Diciem- 
bre 3 do 1817.— i." 

ScKor General: 

Qaedo impuesto do haberse instalado 
la Comisión especial encargada de )a re- 
. partición do los bienes nacionales entro 
los militares, segiin me lo pnrticipa 
V. 8. por BU oficio de 26 del pasado. 

La Comisión puede proceder, desdo 
ahora, á la repartición jÜ í&yot de tos 
Jofea, O&oinlos y soldados de la Dítíhíoo 
destinada á guarnecer la Provincia. — 
Pero yo recomiendo á V. S. que se ten- 
gan presentes \aa inatrnccioncs comiini- 
ciidas para !a adjudicación, de loa coa- 
Íes lio deberán separarse jamas on sus 
acuerdoe. 

Como una gracia singular concedida 
a\ mérito y distinguidos servicios del 
señor General de División Manuel Ce- 
deflo, diapondrá V. S. qno seadiudiquen 
cien yeguas y el resto de sa liaber inte- 
gro en ganado vucnno de cria, permi- 
tiéndolo que cst.iblezca su hacienda en 
las sabanas del Palmar. Eata gracia 
será la primera do quo so ocupará la 
Comisión. 

Para mi inteligencia y conocimiento, 
deberá la Comisión participarme las ad- 
judicacionoa que liaga, expresando to- 
das las circcinatanciaa prevenidas on las 
instrucciones, y detallando la cantidad 
concedida, la especie de propiedad y el 
lugar de jurisdicción donde exista. 

Dios guarde á Y. 3. muchos afios. 
Simón Bolívar. 



1345. 

' KL LIBRRTADOE AL OONTKSTAB 
ÜKA NOTA AL CONSEJO DE GOBIER- 
NO, LE UBSEBVA OKA OMISIÓN EN 
SU3 PJíUCKDIMIENTOS T LB RECLA- 
MA.— LK COMUNICA 80BEE LAS OPE- 
RACIONES DEL EJÍBCITO QUE VA 
MANDANDO. 



Noía del Libebtadob para »l Consejo 
dé Gobierno.' 

Al .tSzcmo. Sr. Presidenta del Consejo 
de Gobierno, Almirante Luis Brion. 

San Diego, 3 de Diciembre de 1817. — 7." 

Escmo. SeDor. : 

Sobremanera he sentido que á la co- 
municación de Y. K de 2(i del pasa- 
do uo hubiese venido adjunta la copia 
de la contestación d:ida por Y. E. á 
los pliegos venidos en el bergantín in- 
glés. Supongo que esta respuesta habrá 
sido la mas conforme á nuestros inte- 
reses y relaciones, y esta suposición me 
hace maa sensible la falta de ella. Es- 
pero que en adelante no tendrá lugar 
nn olvido semejante y que me remita 
la copia en la primera oportunidad. 

No es solo la falta de la respuesta, lo 
que tengo que acusar á Y. E. : también 
he observado que participándome el arri- 
bo de efectos de guerra hasta el valor 
de 13.000 fusiles, no se me incluya una 
relación e.Tactay circunstanciada de ellos. 
Con expresión de sus precios y calida- 
des. Sin saber esto no podré hacer uso 
de los que son, y estará tal vez el ejér- 
cito privado de artículos que lo son de 
primera necesidad, teniéndolos Y. E. en 
su poder. Yo encargo encarecidamente 
á V. E. el cuidado y exactitud en es- 
tos partes quo deben servir para fijar 
en algún modo mis cálculos y opera- 
ciones y para socorrer y aliviar laa mo- 
lestas privaciones do los defensores do 
la Patria. 

Ayer participó á Y. £. laa noticias 

3ae tengo del enemigo. N'ada ha ocnrri* 
o posteriormente. 

El Oonoral Monagos, que «la lo <{w 



y Google 



ms detenía aqci, va á eutrar en eete 
momento. Mi marcliii, pues, será maQa- 
ua, después que lo haja comuuicado 
mía instniccioues. 

Dios guarde á V. E. mucliOB aOoa. 

SiHOH Bolívar, 

1346. 

* EL GOBIBBNO MILITAB DE ANGOS- 
TURA KSTBALIMITANDO SÜ8 ATKI- 
BÜCI0NB3 DECRETA TJN INDULTO T 
LO PUBLICA CON UNA PEOCLAMA. 
— EL LIBERTADOS, EN CAMPaSA AL 
INFOEMAESR DEESTBPASO, LO IM- 
PBDEBA T HACE OBSERVACIONES. 



Nota áel Libertador para el Oobierno 
de Angostnra. 

Al seBor Gobernador militar de la pla- 
za de Angostura. 

San Dieg», 3 do Diciembre de 1817.-7.' 

Seflor Ooberuador : 

Con el oficio de V. S. de %! del pa- 
máo he recibido los cuatro ejemplares 
tle la produian é indulto publicados por 
el seQor Gobertiudor comandante gene- 
nsral de esa provincia, en yirtna de 
las razones qne V. S. alega para justi- 
ficar va publicación. 

£a todos los puises ; naciones no so* 
lamente entre los que proclaman 7 ve- 
nerau una constitacion fundada en prin- 
cipios de justicia, sino hasta en las mas 
iucultas, la facultad de conceder indul- 
tos ha sido mirada como una de las 
mas augustas funciones del poder su- 

Sremo, que ningún subalterno ha po- 
ido ojuca abrogarse sin incurrir en la 
nota y cHnieu de usurpador. Esta era 
la observación que debía Y. S. haber- 
me presentado va su oücto citado, y 
era ta primera que debia ocurrirle, co- 
mo fué la piiinera que con grande es- 
cándalo general ha ocurrido ¿ cuantos 
han recibido ó visto los ejemplares im- 
presos. 

Si 70 estando tan satásfecho de la 



pureía y unidad de loa lentimientoa é 
intenciones del seOor Gobernador co- 
mandante general deesa provincia, no he 
dejado de extruflsrto, j cuál habrá sido 
la impresión oue ha hecho en los áni- 
mos de los jefes y oficiales del ejército 
7 cuál será la que esperimen taran los 
extranjeros al ver estos papeles? Xo ha- 
brá uno solo, que no atribuya á miras 
ambiciosas la publicucion de esta obra, 
y á debilidad del Oobierno su olrcnla- 
cion. V. S., pues, hará qno se recojan, 
y hará entender al señor General Ce- 
doño, el desagrado que me ha causado á 
mi y á todo el ejército este acto, y que no 
obstante el convencimiento y satisfacción 
que reina generalmente de su leal- 
tad y fidelidad al Gobierno, no ha fal- 
tado quien so adelanto á observar qne 
si estando la autoridad suprema á las 
puertas, por decirlo así, de esa provin- 
cia, se cometen tales trasgresiones, mu- 
cho debe temer la líepública cuando aque- 
lla 30 separe 7 se ponga á nnn grande 
distancia. 

La digo á V. S. en contestación á su 
oficio citado. 

Dios guarde á V. S. muchos bQos. 

SiuoN Bolívar. 

1347. 

* EL JEFE SUPREMO DIOTA DISPOSI- 
CIONES CONTEA UN GRAU PATRIO- 
TA QÜB TDVO LA DESOEAOIA DE 
ERRAR, GUIADO OH SU ESALTADO 
PATRIOTISMO Y DE SU AMOR AL 
RÉQIMEÍT CIVIL, SUGIRIENDO IOS 
TRASTORNOS DE SAN RAFAEL DE 
CARIACO CON LO QUE SE ALENTÓ 
LA SENSIBLE DEFECCIÓN DE PIAR. 



Oficio del Jefe Suprtmo. 



Al 3eQor Gobernador Comandante gene- 
ral de Quayana. 



Cuartel general en S.in Diego, 3 de Di- 
ciembre de 1817.-7°. 



SeOor Gobernador: 
Las intrigas é impostnn 



con qne el 



lyGóogle 



— 180 



Oaninigo José Cortos MiiílariBga vino 
¿ tarbar el orden y tras'ornar el O-obier- 
no establecido eu U Rupáblica, han pro- 
ducido no solo dolorosos miilüs qiio nos 
agitaron eo los meses pasados, y que V. S. 
calmó en parte, sino que saliendo del in- 
terior del Estado han ido basta los países 
extranjeros á obrar sus pernieioaos efec- 
tos. El recuerdo de aquellas calaraidn- 
des, el conocimiento que tengo da su 
autor y la íntima convicción de que 
en todos tiempos y ciccnustaucias, en que 
llegue A presentarse á nlgUQO de nuestros 
puertos, lio traorft otro objeto que repe- 
tir sus sediciones, me obligan á prevenir 
á V. S. qno en ol momento mismo en 

aue sopa qno el Canónigo José Cortés Ma- 
ariagu ha arribado fl, cnalr[uiera de los 
puertos ó pueblos de esta prorincia, lo 
haga V, iS. asegurar, y conservándolo pri- 



vaao de coman: 



parte sin 



pérdida do tiempo para comunicarle el 
modo con que debe sor tratado y remitido 
á la capital para ser juzgado. 

Dios guarde ft V, S. muchos aBos. 
Simón Bolívar. 



1348. 

*KL JEFB SUPBBMO DIOTA MBDIDA.S BNÉS- 
GICA3 FABAEE. UA.TOB ÓKDEN EJI EL 
8EKYICI0 MILITAS. 

Ofleio del Je/i Suprema para el Goberna- 
dor de Angostura. 

Al SeQor Qenerul Gobernador de Angos- 
tura. 

Cuartel general on San Diego, Diciem- 
bre i do 1817.-7°. 

Señor Qeuoral: 

La Brigada del soOor General Houágas, 
qne está encargada do operaciones muy 
importantes, necesita para ejecutarlas una 
pieza do artillería -del calibre de á i bien 
sea de batalla 6 de moutaSa. Remítale 
V. S. on primera ocasiou uua de las de 
esa plaza oien montada y provista de todo 
lo necesario para bu Eorvicio. El Coman- 
dante del apostadero do Cadenales la re- 
cibirá, allí pura pasarla donde exista ot 
General Mouñgas. La dotación do esta 
piezaserá por lo menos do 100 tiros de bula 



rasa y metralla, que hard V.S. elaborar 
y remitirá con la misma diroccion 
inmediatamente que llegue la pólvora que 
80 aguarda. 

Sí el Oñoial Bovi no hubiere marchado 
aun de esa plaza, no le permitirá V. S. 
que lo haga para el ejército, y por el oon- 
trario le obligará á salir del país, que es 
la motor pena á que puedo condenarse un 
oñciaí, que ademas do ser desertor del 
ejército, ha seguido oou calor el partido 
disidente. 

El Teniente Coronel Cirios Padrón que 
pertenece á la Brigada de esta provincia 
se halla en esa plaza sin destina; pero 
aunque se le hoya dado, debo volver a eu 
cuerpo. Prevéngalo V. S. que marche 
inmediatamente h reunirse al «eflor Ge- 
neral Mouágas doude quiera qne esté. 

Dios gnarde á V. S. muchos aflos. 
Siuos Bolívar. 



1349. 

* LAS ARMAS DB LA BEPÓBLIOA HAN 
SDFRIOO UN EEVES EL 3 DE DI- 
CIEMBRE DE 1817.— LA DIVISIÓN 
DEL GENERAL ZARAZA FUÉ ROTA 
POR LAS FUERZAS DE LATORRE 
EN EL SITIO DE LA HOGAZA. 



Oficio del Jefe Supremo para el Qober- 
nadar de Guanana. 

AleaOor Gobernador Goimiuduuto gdue- 
ral de Guayaaa. 

Cuartel General en Sau Diego, Diciembre 
4 de 1817.— 7." 

SeQor Gobernador: 

En este momento acaba do llegar el 
Teniente Coronel Montes, comisionado 
por el seílor Genera) de Brigada Pedro 
Zaraza, para participarme el funesto su- 
ceso que ha sufrido su División y prin- 
cipalmente su infantería, cu el sitio de 
la Hogaza, T que venia ea retirada sobre 
este Cuartel General. 



I, Google 



Este aticeso me obliga á reconcentrar 
todus nnestraa fuerzas en esta ProTÍn- 
eia, y como para esto necesito algún 
tiempo que no me durta el enemigo si 
permaneciese aquí, he resuelto evacnar 
este pueblo é internarme en ella, pro- 
curando siempre conservar á la vista la 
ribera de) Orinoco, pura recibir los auxi* 
lt08 que pueda exigir de esa. 

Gomo Ift retirada empezará inmedia- 
tamente quo llegue el seCor General 
Zaraza y en estas inmediaciones no hai 
ganado ninguno quo llovar, es de pri- 
mera necesidad que V, S. de orden 
para que el ganado que haya en la So- 
ledad, sea de quien fuere. Tonga á en- 
contrni'nie en el tránsito, por el cami- 
no recto que conduce nqul, y prepare 
ademas al I! mismo todo el mas que sea 
posible de esa Profiucia, para que nos 
sirva & nuestra llegada. 

La salida del Coronel Saloni y de 
todo lo que debía ir pora Apure ó 
para mí, sé diferirá hasta segunda ór- 
deti, procnrando sin embargo tenerlo 
todo pronto para cuando se pida. 

Recomiendo li Y. S. ol exacto y pron- 
to cnmplimiento de todas estas úroenes, 
SM participará V. S. de mi orden al 
onsejo de Gobierno oqn tanta reserva 
que no llegne á entenderse de nadie. 

Ademas de esto, actívarii V. S. de 
todos modos la reunión en esa capital, 
de las fuerzas de esa Provincia qne es- 
tarán prontas para ejecutar los movi- 
mientos que so le prevenga. lío per- 
done V, S. medio alguno que pueda fa- 
cilitar 6 abreviar la reunión ; pues aun- 
que las fuerzas enemigas qne so lian 
presentado hasta ahora apenas igualaban 
a las del General Zaraza, este pequello 
suceso pnede auimsr á alguno á seguir- 
los, y mi objeto ea presentarlo el ma- 
yor número posible pnra asegurar el 
resultado. Los seDores Generales Ber- 
múdez y MonAgas, que se hallaban aquí, 
han recibido la misma orden, y espero 
que las tropos qne estos traigan serün 
mas que suficientes para destruir al ene- 
migo sin necesidad de que esas vengan. 
Sin embargo, las medidos preparativas 
en la guerra nunca son sobrados, mu- 
cho menos cuando se trata de decidir 
de una vez la suerte de la Kepúblicn. 

Píos guardo á V. S. muchos aDoa. 
SiKON Bolívar. 



Oficio al Ú»nandaaíe general de 
Calcara. 

Al eeQor Comandante general de Caioara. 

Cuartel General en San Diego, Diciembre 
4 de ISiy.—?." 

ScDor Comandante : 

Los caballos qne en mis órdenes an- 
tei'iures be prevenido á ü. pase á esto 
liiflo, por Cuorutu, no son ^a necesarios, 
y por el contrario viniendo estarían 
expuestos á que los apresase el enemi- 
go que tiene en Santa Bita un desta- 
camento, y no siendo la dirección del 
ejército por aquella parte, podrá ocupar 
á Cabrnta y tomar los caballos. Sns- 

Ecnda, pues, U. el pasaje de ellos si lo 
n empezado y vuoka k repasar en el 
momento los que estén do este lado. 

Dios guarde á U. muchos «nos. 

SiMOs Bolívar. 



Oficio al Coronel Rodríguez. 

Al Comandante del Apostadero de Ca- 
dónales. Teniente Coronel Rafael Ko- 
dríguez. 

Cuartel General en San Diego, Diciembre 
4 de 1817.— 7.» 

Sefior Comandante : 

Dirija U. inmediatamente et adjunto 
pliego á Caicara por la via mas breve. 
Su contenido es de la mayor impor- 
tancia y traería graves perjuicios el que 
so retuviese 6 demorase. Las órdenes 
que el seHor General de Brigada Carlos 
Soublette comnnique á ü. sobre lo que 
debe hacer con el resto de sus buques 
y lo qne dobe llevar en ellos, las eje- 
cntar& V. exactamente. 

Dios guarde í ü. muchos aQos. 

Simón Bolívab. 



y Google 



Oficio del LtQBRTADOB al Qemrál Páet. 

Al BeDor G-eneral dol Ejórcibo del Bajo 
Apure. 

Gnartel Qenenil ea San Diego, Dioíetnbre 
4 (le 1817.— 7." 

SeUor General : 

Por mi comunicación do 26 del pasa- 
do, qne condujo el setlor General Ur- 
daneta, instruí S V. S. del plan do ope- 
raciones qne me hubia propuesto, y le 
previno las que creift conveniente qne 
ejecutara V. 8. por su parte. 

Una de aquellas casualidades tan fre- 
cuentes cu la guerra, nacida de la inob- 
'i do las órdenes comunicadas, ' 



frustrado mi plan de campaQa, v me 
ha obligado k adoptar do uñero el qne 
áütes meditaba. 

El EoDor Genoral Zaraza qne dcbín 
reunirse conmigo, antes de emprender 
nada, sostuvo el 2 del corriente un cho- 
q^uo con la D¡7Ísion de La Torre en el 
sitio de In Hogaza. La suerto quiso que 
el resultado nos fuera adverso, á pesar 
do ser iguales las fuerzas. Esto acon- 
tecimiento inesperado, privándome deuun 
Earte de las fuerzuH con que yo conta- 
n para las operaciones sobre Calabozo, 
pudiera repararse; pero temo que el ene- 
migo piectpitáudose no nos dé tiempo 
para reunir todos los caei-pos qne se 
han salvado del campo de batalla y los 
qne obran sobre Barcelona. Por otra 
parto, como debilitado el ejército con 
este revés, no puedo abrazar todo el 
país qne debo, conforme al plan qne 
me habiu propuesto, he resuelto desistir 
de la empresa por esta parte y llevar 
á efecto la expedición á San Fernan- 
do en los términos mismos en que pensa- 
ba 6ates hacerla. 

Mientras llego yo al paerto que me 
fanbia V. S. indicado en sus anteriores 
comunicaciones, tomará Y. S. todas las 
medidas para esperarme y disponerlo to- 
do, de modo que nada fuUe, y suspen- 
derá entre tanto sus operaciones, hasta 
que concertados conmigo los movimieu- 
toB podamos con segundad terminar esa 
campafin. 

Creo escueado advertir á V. 9. que 
]a8 fuerzas y caballos qne fué encarga- 



do de troerme el seflor General TTrda- 
neta ao deben venir, ya que sus fuer- 
zas deben aunieutai'se cuanto sea posible 
y especialmente la infantería, que arma- 
ré á mi llegada con ios fusiles sobran- 
tes qne tengo. Yo espero que las tro- 
Sas, loa caballos, los transfiortes y to- 
lo mas que sea necesario para mo- 
vernos rápidamente, estará pronto aguar- 
dAndome en el puerto convenido, en la 
inteligencia do qne mi marcha serA tan 
breve como las oírcunstancias lo permitan. 

Dios guarde á V. S. muchos anos. 

SlUOK BOLÍTAU. 



Oficio al Cúmanñanff. Rondo». 

Al sefior Comandante Juan J. Rondón. 

Cuartel General do San Diego, Diciem- 
bre 4 de 1817.— 7.' 

Señor Comandante : 

Por loa partos qne acabo de recibir 
del señor General Zaraza y dol Coman- 
dante Carpió sé que U. con una parte 
considerable de infanteria y ca'ialluiia 
se ha salvado del campo do la Hogaza 
y se dirijo á esta Villa. £j necoflario 
que sus marchas sean t-in rápidas como 
sea posible, y quo de p:i3o traiga U. 
cuantos caballos haya cu esos potre- 
ros, y todo el ganado que se pueda, sin 
detener por esto sns marchas mucho 
tiempo. 

Como desde ayer, que recibí la no- 
ticia da la derrota, no había vuelto & 
tener ninguna otra, dispuso hoi que el 

ejército que yo couducia en auxilio, 
evacuase este pueblo, ha:ita que se reú- 
na lu caballerfa dispurna. Luego que IT., 
ios Gouerules Zaraza y Térros y el Co- 
rouol lufunto hayan entrado uquf, el 
ejército regresará á reunírselcs. Las tuer- 
zas de los Generales Bormádcz, Gode- 
ño y Monagos deben también venir den- 
tro de mui pocos ñias, de modo que 
yo espero ver mui pronto un gran- 
de ejército, capaz de vengar á los des- 
graciados do la Hogaza. 



Las noticias qne ü. tenga del enemi- 
go, y las mas qne adquiera, me las par- 
ticipará detalladamente, volando. Ade- 
mas, encargo & ü. ano procure adqui- 
rirlas de todos modos, por medio de 



I, Google 



espías ú Tigius que avisQU lo qno in- 
tenta y la dirección que ha tomAdo el 
enemigo después de la batalla. Tam- 
bien me dirijírA TJ. inmediatamente un 
estado ó relación de las fuerzas qno tie- 
ne reunidas y Ins que sigan renniéndo- 
sele, csprnsando el número que baya de 
infftuteiía y el de caba\1eria, sí los caba- 
llos están útiles y cnüntos trae en peto. 

Diosgutirde fí V. S. muclios aQos. 

Simón BolIvar. 



Qrfcio del LiBEBTADOB para el General 
Zaraza. 

Al Sr. General Pedro Zaraza. 

Cnartel General de Sao Diego, üiciembro 
5 de 1817— 7.» 

SeQor General : 

Ayer lie tenido el dolor de saber por 
el Comandante Montes el suceso del % 
en la Hogaza. Por evitar esta desgra- 
cia, que todos prevcíací, abandoné la 
empresa sobre San Fernando, y vine 
yo tnianio A auxiliar á V. S. Deaobe- 
decietido mía órdenes, V. S. ha sacrifi- 
cado la División do Infantería, que ha- 
bía pnesto bajo su mando, porque jamas 
pnde persnadirmo que V. S, aeiase de 
ejecutar su deber. Ahora, pues, de V. S. 
depende curar las heridas que le ha 
inferido á la Bepnblica, v yo espero que 
V. S. aprenderá á obedecer enseUado 
por la experiencia. 

Ya que la caballería eo hn salvado 
toda, reúnala V. 8. y auméntela del 
modo qne sea posible, trayéndola al pan- 
to que yo le indique, que por añora 
debe ser aquí. Si el enemigo se acer- 
care, marchará V. 8. siempre hacia mí 
con todas BUS fuerzas reunidas, y si es 
necesario llegará V. S. basta la Sole- 
dad, á donde deben marchar los Gene- 
rales Bermúdez y Alonágas con todas 
BUS fuerzas á incorporarse conmigo. 
ilí ejército reunido no bajará de cinco 
mil hombres ; pues estoí resuelto ¿ ago- 
tar todos los recursos, y estoí resuelto 
á emplear la espada y el fuego contra 
todos los que directa ó indirectamente 
DO cooperen á la salvación do la Re- 
páblíca. 

V. S. tendrá cuidado do enviar es- 



pías al enemigo, para que observen sils 
movimientos, y diariamente me dará 
V. S. parte do ellos,' como también un 

estado de las fuerzas que reúna ó au- 
mento, teniendo entendido qno estos 
estados deben venir todos los dias, ano- 
tándose en ellos las altas y bnjas y 
las causas que las producen. Yo e.ipero 
tener los partes quo deseo y del modo 
que deben darse. 

Dios guarde á V. S. muchos anos. 

SiaoN BotivAU. 



Oficio del Jefe Supremo al Presidenle del 
Consejo íle Oobierm. 

Al Excmo. SeDor PresiJeuto del Cousejo 
do Gobierno. 

Cuartel general en Javillal, Diciembre 
tí de 1817.— 7." 

Excmo. SeQor: 

El Coronel BrlceQÓ, portador de esta, ha 

llegado anoche de la llognza, y pasa co- 
misionado por mí á informar n V. E. de- 
talladumeote del suceso del 2. Tanto por 
la relación de él como por las que me han 
dado el Coronel Montesdcoca y el ciudada- 
no Ascanio, secretario del Si-, General Za- 
raza, la. derrota no ha sido tan terrible 
como suponíamos, pues la mayor parto de 
nuestras tropas so ha salvado aunque on 
bastante dispersión. 

Apesar de estos informes, que creo exac- 
tos, ne resuelto continuar e! movimiento 
emprendido sobre la Si)ledad, porque es 
necesario dar tiempo a que se reúna nues- 
tra caballería y porque debo tomar mil 
medidas para reparar aquella pérdida. 
Mis marchas, pues, seguirán sin interrup- 
ción aunque con lentitud, por la escasez 
de transportes que casi me faltan ya del 
todo. Así es que en el puerto de las bocas 
del Pao he dispuesto dejar el hospital 
que se compone de 80 á 100 enfermos y 
una gran parte del parque que es imposi- 
ble Itovar por tierra mas adelante. V. E. 
dispondrá que inmediatamente vengan á 
dicho puerto 5 ó C lanchas que tomen á 
BU bordo todo lo qno quede allí para con- 
ducirlo á esa capital. 

Dios guarde á V. E. muchos afios. 

Simón Boiítar, 



y Google 



Oficio al Gobernador y Comandante gene- 
ral de Guayana. 

Al Sr. Oobornador Comandante general 
de Onayana. 

Cuartel general en Javillal, Diciembre 
8 de 1817.— 7.° 

Sellor General: 

El Sr. Coronel BríceDo pasa ¿ esa plaza 
comiaionado por mí para que informe al 
Consejo de Gobierno y á US. en particu- 
lar, del Guceso del 3 del corriente. Nne»- 
tra pérdida no ha sido tan terrible como 
se penBaba, ni nneetra infantería qua fué 
la única que sufrió se ba perdido del io- 
do; nna parte considerable de ella se ha 
salvado. La relación del Coronel Briceno 
conviene exactamente con la que me han 
hecho el Coronel Motitesdeoca y el ciuda- 
dano Ascanio qne han llegado anoche. 

Como nonque nuestra caballería ha sa- 
lido toda, no lo ha hecho sino en disper- 
sión, y como es necesario tomar los mas 
activas y urgentes medidos para reparar la 
pérdida sufrida y rehacemos inmediata- 
mente, he resuelto continuar el movimien- 
to que emprendí con el ejército sobre la 
Soledad y para que las marchas sean más 
rápidos, voi k dejar en las bocas del Pao 
toda el hospital y una gran parte del par- 
que qne noa ha embarazado infinito por la 
escasez de transportes. 

Con el último encarecimiento recomien- 
do á US. el cnmplimiento de mis órdenes 
del 5 de que fué portador el Coronel Sal- 
cedo. Ademas, prevengo ahora ó US. qne 
apnre todos sns esfuerzos y emplee las 
moa enérgicas y efioaoea medidas en reu- 
lat todas las fuerzas posibles y reolutar 
enantes hombres estén sueltos. IÑadie 
debe estarlo en circunstancias tan 
oritícaa y nrgentea. Yo espero qne 
la provincia de Guayana sola contri- 
bnirá on caso necesario con mas fuerzas 
qne las qne hemos perdido, sabiendo US. 
qne mi objeto, como he dicho &nt«s, es 
levantar un ejército tan fnerte y numero- 
so, que su presencia baste para imponer y 
ann batir al enemigo. 

Dios gnatde á US. muchos aDos. 

SlUOS BOLÍTAB. 



IX 



Oficio al General Monágas. 
AI seSor General José T. Mon&gas. 



Gaartel general 
brc 8 de 1817.-7." 



SeOor General : 



Javillal, Diciom- 



Despues de haberse puesto en marcha el 
Ejército el 5 del corriente, recibí nuevo 
parte del sellar General Zaraza qne dismi- 
nuye en algún modo ol dolor del suceso 
del 3. Toda nuestra caballería, según 
parece, se ha salvada y nna parte de la 
infantería ; pero la dispersión en gue hu- 
yeron fué tal que aun no han podido reu- 
nirse todos. El seDor General Torres ha 
llegado ya .1 San Diego con los que se reu- 
nieron en la Chagnaramita. El Coman- 
dante Rondón saUó al Macho con una 
gruesa partida, y el Coronel Infante debe 
babor sacado el mas cnnsidcrablo -número 
por el camino do Oritnco donde debía 
ademas reunir algunos piquetes que esta- 
ban en comisión. 

Este parte y las relaciones de los Coro- 
neles Bricofloy Montoadeoca qne llegaron 
anoche convienen en que nuestríi pérdida 
do muertos y prinioneroa ha sido de muy 
poca consideración : que están yareunidoa 
600 hombres y qne la mayor parte de loa 
dispersos lo estará antes de 13 dias, nuea 
eí enemigo no los ha perseguido el dia 
del combate, ni so sabe que haya seguido 
sobre San Diego, á pesar de haber ido 
nuestras pnrtidas hasta las inmediaciones 
del campo de batalla. 

Yo sigo mis marchas sobra k Soledad 
donde espero ver llegar á U. S. con sn 
Brigada dentro de muy poco, para empe- 
zar de nuevo los operaciones que no pode- 
mos retardar sin exponernos A graves ma- 
les. Active, pues, U. S. cuanto sen posíblo 
la reunión de sus fnorüas : auméntelas con 
todos los hombres sueltos que haya en la 
Provincia y marche rápidamente á incor- 
porarse conmigo en la soledad. 

Dios guarde á U. S. muchos aQos. 

SlUOX BOLÍTAB. 



y Google 



185 



Oficio <lcl Jefe .iitjn-emo al General 
Zaraza. 

Al seüor Qeiicral Pedro ünruzíi. 

Cnartel general en JuvUlul, Diciembre 
O de 1817.— 7.' 

Sefior GeDOTal : 

El oñcio de U. S. que lia [iiiusto en mis 
manos el ciududuno Domingo Ascunio y 
lus i'iizoDes qno mas ex tu usa mente mo ha 
expuesto ésto, me liaa convencido de la 
L'strecha necesidad en qne se vio Ü. S. 
para presentar batalla al enemigo en la 
líogaza, cuando se preparaba á ejecntar 
las ordenes que se le habiuu librado para 
nuestra reunión y para evitar encuentros 
que preveía yo nos serían fnncatos, U. S. 
ha obrado conformo á las circunstancias, 
y si el suceso no liu corrospondítlo á sus 
esfuerzos y deseos, no !ii liopandido do 
U. S. evitarlo. 

A pesar de his noLicías que me han dado 
loa Coroneles Bricelloy Montesdeoca y 
el ciudadano Ascanio, hu resuelto conti- 
nuar el movimiento emprendido sobre la 
Soledad para dur lugar á qae so reúnan 
todos nuestros disporsoa y organizar nu 
nuevo Ejército que pueda con seguridad 
buscar al enemigo donde esté. IT. a. cutre 
tanto no debe perder nn momento por 
rehacorse, recojer lo3 dispersos, reclutar 
cuantos hombres pni^day adquirir noticias 
del enemigo. El Cíeneral Torres perma- 
necerá en San Diego reuniendo, organi- 
zando y disciplinando la infantería que so 
haya salvado^ la mas que se red u te. El 
objeto principal do U.S. será por ahora 
reemplazar las pérdidas que hemos sufri- 
do en esta arma, librando comisionus 
por todas partes para qne reclntcn con la 
mayor actividad, sin desotiídar por esto la 
reunión y conservación de nuestra caba- 
llería en el mejor estado y de modo que 
pueda ejecutar cualquiera operación que 
80 le prevenga. 



Ademas hará U. S. todos los esCneraos 
posibles para adquirir noticias exactas del 
enemigo ^ BUS intentos que tanto influyen 
para la dirección de nuestras operaciones. 
Estas noticias cualesquiera que sean se me 
participarán volando para mí conocí- 
miento. 

El Coronel Moutesdeoca regresa cerca 
de ü. S. & tomar tos informes que mas 
necesito por el momento, parte de los cua- 
les pedí á U. S. en mi anterior ofíoio. El 
número positivo de caballería que se h» 
salvado y con que puedo contar para el 
Ejéi-cito : el numero mas que pueda U. S. 
aumentar y el dia en que estará reunido : 
cuantos caballos podemos tener útiles: 
cuanta infantería ha salido y con qué ar- 
mas y cuánta podrá reclutar : qué direc- 
ción ha tomado el enemigo después de la 
batalla: si ha contramarchndo, hecho alto, 
ó proseguido y en dónde esté actualmente: 
si se sabe qué suerte han corrido nuestros 
oñciales y soldados prisioneros; y en ñn, 
cuantos detalles é informes pueda U. S. 
darme sobre nuestras fuerzas ^ el enemi- 
go, conforme á las observaciones heehas 
por nuestras partidas, deberá traérmelos 
el Coronel Montesdeoca, despachándolo & 
la mayor brevedad. 

El ciudadano Ascanio informará á U. S. 
de mi parte, del plan que he concebido : 
le instruirá de las medidas (|ue ho tomado 
para levantar uu grande Ejército : le ex- 
presará el número de cartuchos que dejo 
aquí en poder del Contúndante J. Antonio 
Siiárez para que municiono U. S. esas 
tropas si los manda buscar, y inla deseos 
porllegar á Angostura para enviar 4 U. S. 
tos auxilios que pneda, especialmente cara- 
binas, y por ver de nuevo á XJ. S. rehecho, 
reponer su honor, vengar á la Patria y exal- 
tar el brillo de nuestras armas que uua des- 
graciada casualidad solo puede turbar por 
un momento para que luego aparezsaoon 
moa esplendor y gloria. 

Dios guarde á TJ. S. muchos aOos. 

Sinos BOLÍTAB. 



y Google 



1350. 

KL GEMEBAL MOKILLO VÉ QUE SU IN- 
DULTO DE 21 DE SETIEMBRE DE 1817 
NO HA DADO RESULTADO ; QL'E LOS 
PATRIOTAS AItMADOS T LOS QUE 
DESEAN EL TRIUNFO DE LA INDE- 
PENDENCIA LO HAN DESPRECIADO. 
INTIMA POR ÚLTIMO Á LOS REVO- 
LUCIONARIOS PARA QUE DEPONGAN 
LAS ARMAS, Y PIJA UN MES PARA 
tiUK SE ACOJAN AL INDULTO QUE 
LES PRESENTA DE NUEVO. 

Pruclama de Morillo. 

Don Pablo ¿forillo, marisml de campo de 
los Reales ejércitos. General en Jefe de la 
espedido» pacificadora de la América del 
Sur, Gobernador y Capitán, general de 
estas provincias, vice-patrono re/fio -y 
saper intendente general de la Real renta 
de correos, iCc, éc, &c. 

A los qno siguen con Ins armas ca 
lu mano el partido roroliicionario: 

En mi proclama de ^Ide Setiembre últi- 
mo, con motivo do la publicación del Real 
indulto, 03 anuncié que so iba is, abrir 
una camparía cu Venezuela que no 
ofrecía indecisión. Mis descoa do oran 
otros que los do llenar las benéRcas in- 
tenciones de uiK^stro amado Soberano, 
para terminar los malea que la guerra 
civil ocasiona en eatvs desgraciados pai- 
seB, Yo me lisonjeaba do que la pie- 
dad del Rej Imbiera tocado vuestro co- 
razón, y que algunos por lo menos, eo 
hubiesen presentado á gozar do au Eoal 
clemencia. Kingim medio omití para 
conseguirlo ; peio vuestros mandones, 
esos nombres perversos rjiie so aÜmontan 
del mal y de las desgracias do sus se- 
mejantes, 03 hicieron creer mil patra- 
ñas: os persuadieron que el Real indul- 
to era oora forjada por mí para aluci- 
naros: que la debilidad de mis fuerzas 
y el estado lamentable de la causa del 
Boy en Vcnozuola, me liabiau inspira- 
do aquella idea, como único medio de 
que pedia disponer: quo venia huido y 
derrotado do Margarita; y que el ejér- 
cito de S. M. se compouia solo de los 



Í8é — 

fugitivos testos de las pérdidas, que su- 
ponían vuestros jefes había sufrido, — 
Tan groseras imposturas so ven estam- 
padas en las contestaciones que so han 
recibiilo á las intiraacioues liecbaa con 
romisiou del citado Real indulto y nú 
proclama. 

Hombres ulucinadoB que uegaís la 
obedieuciaal Rey, oshanengafladomisera- 
blemente. Jamas las tropas de S. M. 
han sido mas respetables en Venezuela. 
El indulto que se ha publicado lo dic- 
tó la piedad de nuestro augusto Soberano, 
y yo me apresuré A anunciaros una 
prueba tan manifiesta de su amor hacia 
vosotros. Ho estado siempre mni seguro 
del feliz éxito do las armas del Roy, y 
.ahora mas que nunca, por los medios 
de quo disponía, estaba cierto de la vic- 
toria. 

Ya habéis visto los efectos de la pri- 
mera acctOD. Un corto número de va- 
lientes ha destruido las mejores tropas 
rebeldes que vinieron do Guayaoa; mien- 
tras que ufttallouea numerosos y ague- 
rrillados no so han movido do sus po- 
siciones. 

Vuelvo otra vez & renovaros la clemen- 
cia del Monarca y á abriros las puer- 
tas al arropen timieuto. Estoi pei-suo- 
dido que de buona fo habéis creído 
cuanto os contaban, y pienso «que mu- 
chos ostiii'&n desengañados do su error. 
Siempre os he brindado con la piedad 
en medio de mis mayores ventajas, por- 
que ho querido evitar la efusión de 
sangre y- las doagraciaa ¡I toda costa. — 
Ahora hago lo mismo, y no podrá cul- 
píirsemo de loa males que sobrevengan, 
cuando todos los medios que dictÁ la 
humanidad para la paciScacion de estas 
provinciaa se ponen por obra. 

Yo no tengo. otros deseos ui otra 
ambición, (^ue la do terminar tan glo- 
riosa comisión, restablecer el orden y 
regresar á mi amada patria. Aprove- 
chaos, pues, de esta nueva ocasión quo 
ae os presenta para volver tranquilos al 
seno do vuestras familias y hogares. — 
Dejad las armas y la discordia, y cesen 

Sara siempre las escenas horrorosas quo 
cvastan este suelo. Os hablo por la 
última vez: después que habéis despre- 
ciado la clemencia del Rey : cuando 
contra ella habéis provocado su enojo y 
su justicia ; y cuando, cii fin, ya no 
podíais eaperar el perdón. No esperéis 
mas diiaciones, y estad seguros de que 
el que no se presente eu el término 



I, Google 



(lo nn mes, desdo lu publicociou de ostn 
proclnmn, en los varios distribos de os- 
tas pi'ovincins 6, disfrnUtr de Ins graoiiia 
del mdntto do S. M-, sufrirü irremisi- 
blcmentc la anorte qiio loa cabe ü los 
traidores. Cuartel general de Gnaderrn- 
ma 8 de Diciembre do 1R17, 

El General en jefe, 

Pablo Mmilh. 

1351. 

* EL JBPR SUPREUO SB PROPOXB PONER 
CN TÉRUINO PACÍFICO Y DIOSO PARA 
EL GOBIERNO NACIONAL, A LA VEZ 
qUB HONROSO PARA ÉL T DECOROSO 
PARA SUS CONMILITONES AL DESACDER- 
no QUE LOS SUCESOS DISrDBNTBS DB 
CUIIANÁ DEJARON ESTRB ALOüNOS DE 
LOS SERVID0RE9 DE 1,A REPÚBLICA, — 
AL EFECTO, MANDA CERCA DB LOS GE- 
NERALES MARINO, DERMÚDBZ T RÓJA3 
COlíISIONliS PACÍFICAS T DE MÜTtlA 
CONFIANZA CON INSTRCCCIONES VER- 
BALES PARA LA MAYOR EFICACIA ES 
LA REALIZAÍION DEL PROPÓSITO. 



Oficio de BoLÍTAii para Mariilo. 

Al Exento, señor General en Jefe Santingo 
MaríOo. 

Cuartel general en Angostnra, Diciembre 
11 de 1817.-7.° 

Excmo. seQor : 

Daré V. E. entero crédito á cnanto le 
comunique el soflor Coronel sjndanto 
General del Estado Mayor General Fran- 
cisco Sánchez : ejecutará como recibidas 
por escrito y fírmadas de mi mano las 
ordenes verbales que dicho seflor Coronel 
está encargado de comunicar & Y. E. 
pnes las ha recibido inmediatamente de 
mí mismo, ; está expresamente desti- 
nado por mí pata tratar con V. E. so- 



bro el destino que debe darse á las tro- 
pas que actualmente manda V. E. y 
para comunicar á V. E. mi última ro- 
solncion con respecto á las desagrada- 
bles ocurrencias enti'c V. E. y el Go- 
bierno de la Kcpública. Cuauto el Co- 
ronel Sánchez acuerde y convenga con 
V. E. será aprobado por mi, pues lo co- 
misiono cerca de Y. E. con todos las 
facultades y poderes necesarios. 

Dios gnarde & Y. E. muchos artos. 
StMON Bolívar. 



Oficio <Jb Bolívar pam Bermúdex. 

Al setlor General do División José 
Francisco Bermúdeí. 



Cuartel general en Angostura, Diciem- 
bre 11 de 1817. —7". 

Seflor General : 

Dará Y. S. entero crédito á cuanto 
lo comunique ol seflor Coronel ayudan- 
te general del Estado Mayor General 
Francisco Sánchez, y ejecutará como 
recibidos por escrito y firmadas de mi 
mano lus órdenes verbales que dicho 
seDor Coronel está encargado de comu- 
nicarle, pnoa las ha rooibido inmedia- 
tamente do mí. 

Dios giMvdc á Y. S. mnchos aDos. 

SinON Bolívar. 



Oficio lie Bolívar para Rojas. 

(En la misma fecha se le pasó igual 
odcio al seflor General de Brigada An- 
drés IWjas.) 



y Google 



1352. 

* IDEOO QDB BE OBTCVIBRON LOS DETA- 
LLES DEL EEVE9 QUE TUVO EL OEKERAL 
ZAHAZA EN LA HOGAZA, SK Vtó QUE KO 
FUÉ LA BOTA I)E TANTA CONSIDERA- 
CIÓN.— ESTE GENERAL CONSERVÓ SUS 
POSICIONES. — ASÍ LO COMUNICA EL JE- 
FE SUPREMO Á L09 JEFES DE OTRAS DI- 
VISIONES.— CONTINÍ A AUMENTANDO EL 
EJÉRCITO Y LOS PREPARATIVOS PAHA 
DNA CAUPASA aENERAL.-^LAS BIFE- 
BENCIAS CON EL GENERAL MARINO 
TERMINARON 8EGÜN LO PAHTiriPA EL 
LIBERTADOR Á LOS JEFKS DE DIVI- 
SIONES. 



Comunicación del Jefe Supremo para el 
General Añimendi. 

Al Escmo. 8r. Genernl J. B. Arismondi. 

Cnartel general de Angoatiirn, Diciembre 
13 dfl 1817.— r. 

Excmo. SeQor. 

El 2 del )>reaonte sufrió el General Za- 
raza on el aitío de la Hogaza mi peqiiofio 
roves. Este General que manaaba iin 
cuerpo da obaervacion con orden expresa 
de no comprometer ninguna acción j de 
incorporarse al ejército grande qne yo 
mandiibn en persona, por una lentitud 
íneicuBablo fué atacado por un cuerpo de 
1,500 hombree y fniatró mi plan de opera- 
ciones. En San Diego de Cabrutica reci- 
bí eatft noticia y en el acto rosolví contra- 
marcliar á esta ciudad con mi ejército, 
pues annquo los espaOoles anfrieron uua 
pérdida muy superior á la nuestra, y re- 
trogradaron seguidamente k Calabozo sin 
perseguir nuestras tropaa, concebí el pro- 
yecto de reunir la mayor parto de las 
fuerzas disponibles y con un cuerpo de 
6.000 hombres marchar sobre e! enemigo, 
atacarlo y destruirlo de una vez donde 
quiera que ae encuentre. Con eato obje- 
to he publicado la ley c[ue incluyo: menos 
porque las circunstancias sean do loa que 
exigm medidiis do esta clase, que por ter- 
minar pura siempre la guerra que desoía 
6f Venezueli». 



El General Korillo agotando sus recar* 
aoa, y desguarneciendo todos los puntos 
que debería cubrir, puede reunir 2-.000 
hombrea quo concontra en Calabozo, que 
ha destinado para su cuartel general, y yo 
pnedo fácilmente oponerlo nna fuerza 
triple. La reunión de esta se hace con 
toda actividad y ya hay cerca do 4.000 
hombros. 

El General Zaraza ocupa las mismas 
posiciones, espía y observa los movimien- 
tos del enemigo, recluta hombres y caba- 
llos y debe permanecer en observación 
hasta mi marcha. La ventaja obtenida 
por el enemigo aolo ha retardado nuestras 
opcnicionos por algunos días. 

De resto todo va bien: no hay porqué 
temer, y esporo que la República so salva- 
rá para eicmpro en una acción. 

Particípeme Y. E, cnanto sepa v demo 
noticias cironnatanciadaa de esa isla. 

Dios guarde A V. E. muchos aOoa. 

SiiroN Bolívar. 



Oficio de Bolívar para Hermiidez. 
Al Sr. General José Frauciaco Bermíidez. 



Cuartel general on Angostura, Diciem- 
jre 14 do 1817.— 7". 



Tengo la satisfacción de ncnaar á V. S. 
el roeibo de sn oficio del 4 del corriente 
fechado en San Francisco. 

Este feliz acontecimiento debido en 
eran parte á la incesante actividad do 
y. S-, & ana conatantes esfuerzos, á su celo é 
iuteros por ol orden y el Gobierno, augura 
para siempre la tranouilida'' deesa provin- 
ciayelexterminio dolos capatioles. Ahora, 
couTcrtida toda nuestra atención sobro 
los enemigos ['Xtcrnos y reunidas nuestras 
fuerzas nos mediremos con ellos con ven- 
tajas, y torminaromos los males que deso- 
ían el pais donde nucimos. 

El Sr. Coronel Sánchez ha marchado 
antea de ayor con 300 hombres en auxilio 
doV. S. Le comnnicaril & V. S. miuucio- 
sameuto mis ideas, proyectos é intencio- 
nes, y ahora los esfuerzos de V. S. para 
mi pían de opcracioues, serán mas útiles 
y eficaces, sirviendo á V- 8- ^s" tropa par$ 



I, Google 



— 180 



oooperar & In reaUíU general que diapoue 
la ley. 

£1 Teaiente Coronel Torres marchó el 
10 0011 ganado para V. S. y mañana salen 
290 renos mas (|iia están nqu! prontas. 
De este modo Y. S. saldrá del embarazo 
en qno so halla para el alimento do las tro- 
pas. 

El General Zaraza ha reunido ya la ma- 
yor parte de la caballería y de nuestra in- 
fantería han ronido cobí las dos terceras 
partes, y aun aseguran qae se ha salvado 
alguna mas. El enemigo no ha adelanta- 
do un paso. 

Esporo impaciente loa detalles que 
V. S. mo ofrece, y no monos impaciente 
esporo ver reunidas las fuerzas oon qno 
pienso 8al?emo3 á Venezuela para siem- 
pre do I 



El Coronol Moutesdeoca que acaba de 
llegar del campo del Qonoral Zaraza, me 
comunica qno la pérdida total de nuestra 
infantería no alcanza siquiera á 200 hom- 
bres, estando ya toda reunida con los Qe- 
iieralos Zaraza y Torres. La caballería 
ostli situada en la Lasnnita. Los Corone- 
les luíante y Urqniola iio hau venido aun, 
pero sabemos que oí primero tiene la ma- 
yor parte de nuestros dispersos rennidos 
á él. 

Por las comnnioaciones recibidas 6 in- 
terceptadas sabemos que el enemigo ha 
retrogradado y qne su pérdida ha sido su- 

Serior h la nuestra puos solo on dos partí- 
as tenían mas de 150 heridos sin contar 
los muertos que fueron muchos mas. 

Dios guardo ii V. S. muchos aflos. 
Sritos Bolívar. 



Oficio del Libertador para el Qemral 
Rojas. 

Al SoDor General Andrés Rojas. 

Angostura, Diciembre 14 do 1817. — 7°. 

Sefior General: 

Tengo la satisfacción de acnaar & V. S. 
ol recibo de su oficio fecha 6 del corriente 
ea que mo incluyo el dol Sr. General 'Ber- 
máaez. 

Creo muy bi«n que Ift presentación del 



Sr. General Marino y el sometimiento de 
sus fuerzas á las de la República han ter- 
minado para siempre la desgraciada fac- 
ción que iba á desolar á Cumaná. 

El Coronol Sánchez impondrá á V, S. 
do mis ide.as y dotorminuciones y V. S. 
doberfi cooperar activamente á su ejecn- 
oion. 

Dios guarde á V. S. muchos aflos. 
. Simón Bolívar. 



Contestación del Jefe Suprema para el Ge- 
neral Pifez. ■ 

Al Sottor General José Antonio Páez. 

Cuartel general on Angostura, Diciembre 
15 do 1817— r. 

Señor General ; 

Ayer he tenido la s:ttÍ9faccion de reci- 
bir comunicaciones oricialea del señor 
General Zaraza que detallan circunstancia- 
dameate nuestra pérdida del 2 del corrien- 
te on el sitio de la Hogaza, la del ene- 
migo, los movimientos de éste y las po- 
siciones que ocupa nuestra División. 

£1 General Zaraza ha hecho reconocer 
el campo y lo ha encontrado cubierto 
de cadáveres españoles : una sola partida 
conducía mas do 150 heridos habiendo 
abandonado otros muchos cu ol mismo 
campo, y el grueso dol ejército rotrosfradó 
seguidamente hacia Calabozo sin haber 

Serseguido á los nuestros ni un palmo. 
íuestra infantería so salvó casi toda y 
está reunida ya con los Generales Zaraza 

? Torres. Niiestra caballería iinda su- 
rió. De .modo que después de bien exa- 
minada nuestra pérdida total, no alcanza 
á 300 hombres do todos armas siendo la 
del enemigo superior á la nuestra. Así 
ea que este suceso, que scgnn las prime- 
ras noticias mo pareció terrible, no ha 
dado á los espaflolcs la menor ventaja 
ni ha hecho mas qno alterar momentá- 
neamente mi plan de opontciones. 

He concebido el proyecto de levantar 
un ejército de 7 u 8 mil hombres do 
todas armas, buscar al enemigo donde 
qniern que se encuentre, marchar sobre 
él, destruirlo y terminar para siempre la 
gncrra qne desoía á Venezuela. Oon est^ 



I, Google 



objeto he dudo la Ley qno inclnyo & V. S. 
De conaigaiente venuran reclutas do todo 
ol territorio libre de la República y forma- 
ré el Gran Ejército, Ya empiezo & Tor rea- . 
lizadas mis eaperanzag, pues apénaasc lia 
publicado la Ley on esta ciudad y sus 
contornos y e] ejército cuentí» casi 4,000 
hombres, áe modo qno no tengo la menor 
dnda do completar oí número nne he in- 
dicado A V. H. 

Casi ostoi seguro de qae los espafioles 
nada intentarán sobre mí, v sí temo Hin- 
cho y ann creo que probablemente se di- 
rijiran co&tra V. S,, pasando los 1.600 
hombres de qno so compone sn ejército, 
al otro lado do Apnre, por los pnntoa do 
Cabruta, el Guayabal ó en frente de 
Arichnna, Seguros de qne á mí no 
pneden batirme por U superioridad de 
mis fuerzas y por mis excelentes posi- 
ciones, tratarán mientras yo organizo el 
ejército grande de dar un golpe de mano 
sobre el ejército de V, S, qne no los es- 
pera. Esto mo obliga fi prevenir & V. S. 
qno tonga la mas extraordinaria vigilan^ 
cift en todos los pnntoa por donde V, S. 
orea qne ellos puedan pasar á esc lado y 
atacar íi V. S. tomando todas lus medidas 
que sns conocimientos y las circunstancias 
le dicten para que no caiga on poder de 
olios ni nu hombre, ni nn caballo, ni 
una res. Los espnQolcs solo saben sor- 
prendernos y asi iné que obtuvieron esc 
pcqneDo suceso sobro el Goneral Zaraza ; 
pero yo estoi seguro que sobre V. S. no 
lo obtendrán jamas ni por sorpresa ni por 
ningún otro medio. 

Libre V, S, sus órdenes inmediatamen- 
te para que estén todos avisados. 

Yo permaneceré en esta ciudad 80 ó 35 
dias mas mientras concluyo la organiza- 
ción de mi ejército y tomo las medidas 
que he indicado á V, S, ; concluido esto 
marcharé inmediatamente, 

Huga V. S. publicar y ejecntar en todo 
el territorio libre de osa provincia la Ley 
que incluyo: esta medida va A salvarnos 
pronto y para siempre. 

Yo participaré á V. S. frecuente- 
mente mis movimientos y operaciones. 

En mis anteriores comunicaciones he 
pedido á V. S. qne remita á esta capital 
siquiera 3.000 muías para comprar nuevos 
elementos de guerra y satisfacer los ya 
comprados. :&epcargo A V, S, la ejecu- 
ción de esta orden, pues de otra manera 
BoIo qncdarñ paralizado sí no tenemos con 



qné comprar loa elomoutoB con qne debe- 
mos hacer la guerra. Cnanto mas inte- 
rés ponga V. S. en la pronta remisión do 
las malos será mas pronta la redención 
de Venezuela y mas importante el ser- 
vicio que V. S. habrú hecho ú su 
país. 

Dios guarde & V. S. muchos nflos. 

Simón Bolívar. 



Oficio de BoLÍVkn para ünlanela. 

Al sellor Goneral Rafael Urdaneta. 

Cuartel general on Angostura, Diciembie 
15 de 1817.— 7." 

Sefior General : 

Los detalles del Geueral Zaraza del 
suceso del 7 del corriente, me han lle- 
gado ya. La pérdida de nuestra infan- 
tería qne la creia al principio de gran 
consideración, so ha redaoido á menos de 
doscientos hombres. La caballería nada 
sufrió. Todos convienen en que la pér- 
dida del enemigo ha sido superior Á la 
nuestra. Los espaQolea han retrograda- 
do hacía Calabozo, y los Generales Za- 
raza y Torres han i-ennido ya nuestros 
dispersos. 

Estoi seguro do ([no los enemigos no 
marcliarán sobro mi temiendo la supe- 
rioridad de mis fuerzas ; poro temo mu- 
cho y aun creo qae pneden dirigirse al 
Bajo Apure con el objeto de dar algnn 
golpea ose Ejército: y temo mosqneejecn- 
ten esto movimiento rápidamente, Antes 

300 yo marcho de esta plaza. Para cortarlo 
irijo al General Páez este correo para 
que esté vigilantíaimo sobre todos los 
pnutos por donde el enemigo pueda passr 
a esa provincia y tome sns medidas para 
no sor sorprendido ni batido. 

Laa muías que he pedido al General 
Páez, urgen hoi masque nanea parn cu- 
brir nuestros créditos contraídos y los 
qno deberemos contraer parala organi- 
zación del ejército grande. Interésese 
V. S. en qne vengan siquiera dos mil 
muías. 

Dios guarde á V. S. muchos nfios. 

Simón Bolívar, 



y Google 



— 191 - 



Nota del General en Jefe para el General 
Moiiágas. 

Al seflov General José Tadoo Monágas. 



Uaartel Geneml t 
15 de 1817.— 7. 



I Angostura, Diciombre 



Seüor General : 

Con oí oficio de V. S. de 9 del presen- 
to recibí ayer el bando y proclama pnblica- 
dos por V. S. j el parte del teniente Torral- 
Ta. Las medidaB libradas poi Y. S. hasta 
aquella fecha corresponden á la confianza 
y esperanza qae tengo fundadas en su 
celo y actividad. 

Según loe partea y estados que me ha 
dirigido el eeflor General Zaraza, nuestra 
pérdida en la Hogaza no ha sido do la 
importancia que se creta. Una gran 
parte de nuestra infantería está ya reu- 
nida eu San Diego, y la caballería toda 
se ha salvado. £1 enemigo, después do 
haber quemado la casa del hato donde 
nuestro ejército so hallaba alojado el dia 
de la batalla, se retiró el dia í con tal 
precipitación nne no llevó siquiera los 
fusiles que poraimos, sino qne los quemó. 
El señor Coronel Urnuiola y el comandan* 
te Zamora, que lo uan ooserrndo, ase- 

giran que la dirección que lleva es hacia 
alabozo. 

Convencido por estbs noticias de que la 
debilidad del enemigo os extrema y de 
qne no es probable qne intente por 
ahora acercársenos, he dispuesto que el 
seDor General Zaraza entre de nuovo en 
la provincia do Caracas con la caballería, 
asi para qne observe los movimientos, 
operaciones é intentos dol enemigo como 
para qne recinto los hombrea quo estén 
sneltos y reúna los que anden dispersos 
ann. Entretanto el señor General Torres 
organiza, aumenta y disciplina en San 
Diego la infantería que ha salido y la que 
está rcclutando, V. S hace lo mismo en 
-la provincia do sn mando y yo recibo las 
fuerzas que aguardo de Cu maná, de Ma- 
turin y de esta provincia. 

Como la asamblea qne debe hacerse eu 
la Soledad será mui numerosa, he creído 
que seria mui embarazoso para la subsis- 
tencia en las marchas hasta San Diego el 
que viniese V. S. también con sn Briga- 
da, y que ademas lesultarian uñeros in- 
conTOQientes para los trasportes, y deja- 



rían los reclutas de recibir la instrucción 
que puedo dárseles eu aquella plaza mien- 
tras yo llego. Así pues, V. S. ou In^ar 
do dirijir sus marchas hacia aqní, las 
hará para San Diego inmediatamente quo 
haya i'euuído las fuerzas quo pueda le- 
vantar en la provincia, á menos quo por 
las noticias posteriores que adquiera del 
enemigo tema quo se aproximeá V. S., en 
cuyo caso, ostc ó no allí, vendrá V. S. 
volando á reunirse conmigo. 

Ayer he tenido la satisfacción do reci- 
bir parto dol seQor General Bermúdez avi- 
sáudome quecl sonor General MariDo le 
ha entregado ya las tropas, armiis y muni- 
ciones y que marcha á presentarse en 
esta ciudad. La diaideucia do Cnmaná 
ha desaparecido, y en su lu^ar reina en 
aquella provincia el mejor orden, ta ma- 
yor lealtad al Gobierno que voluntaria- 
mente ha sido reconocido por los jefes, 
oficiales y soldados quo sosteuian el desor- 
den y la división. Este feliz suceso reem- 
plaza con ventaja la pérdida de la Uoga- 
Z4 ; y el seQor General Bermúdez está en 
disposición ahora do enviarme no sola- 
mente el destacamento que envíe en sn 
auxilio, sino una gruesa parte ó todas sus 
tropas, quo son luneccsarios en Cumaná 
por el momento. 

Uecomiondo á V. <&. la actividad en 
el cumplimiento de la Leí Marcial que 
supongo ya publicada y ejecutada. Sí 
no lo estuviere y V. S. ha reunido el 
número de hombres que ha ofrecido, 
' podrá dejar algnnos oficiales do condan- 
za encargados do la ejecución, y V. S. 
con las fuerzas marchará á San Diego, 
como le he prevenido arriba. Allí se 
ocupará V. S. do orgiinizur y discipli- 
nar BU Brigada: hará construir cuantas 
eujalmas y sudaderos sean posibles, y 
recojer todas las bestias que haya en 
el Departamento útiles para el servicio; 
pero mui particularmente atcndcr.i V, S. 
á examinar la situación y movimientos 
del enemigo, para retirarse oportuna- 
mente sobre la Soledad si este se aproxi- 
mase, dándome partes volando de las no- 
ticias qne adquiera. 

Pi-obablomonto yo estaré expedito para 
marchar deutro de 13 días, lo más tar- 
de, y para ahorrar tiempo y transportes 
la marcha será por el no hasta el puer- 
to do Cadcualos. Llevaré conmigo el 
mayor número posible de armas, sillas 
y caballos para armar y montar la Bri- 

f;ada do V. S. tanto la infantería como 
a caballería. 



I, Google 



- Í'J2 - 



Al sefior Genoial Zfinizu prevengo con 
cata fecha remita íi Sao Diego el gnnado 
necesario para las tropna do V. S. y 
las que tiene allí el scflor General To- 
rres. Sin embargo, V. S. hará llevar 
también el que pueda, para qne no 
falte. 

Dios guarde á V. S. ranchos aQos. 

SiaoN Bolívar. 

1353. 

EL UBNHKAL DON MARIANO RlüyOYALES 
HACE UNA BXPOSICIOX DESDE LOS- 
ÜBE5 AL PODER EJECUTIVO DB LAS 
PROVIMCIAS UNIUA3 DE VENEZUELA, 
eos MOTIVO UB SU DESEO DB UHIR 
SUS ESFUERZOS Á. LOS DK LOS PATRIO- 
TAS COLOMBIANOS PARA TRABAJAR POR 
LA ISREPEHDENCIA AUBRICAITA. 



L'.ejiosicio¡i del General Iteiiovahs al Po- 
der Executivo de Itis Prooinciaa Unidas 
de Venezuela, por medio de an Dípitlado 
en Londres, el Ciudadano Doctor Luís 
López Méndez. 

Impulsado del mas ardiente iiinoi á la 
Libertad, qne no dudo asegurar, está en- 
trañado en mí corazón : y Tiendo con su- 
mo placer que las Ilegionea Colombianas 
presentan á los amantes de ella y de la 
numanidad el mas brillante teatro de ho- 
nor y de gloria; he determinado consa- 
frnrmo ü tan noble Causa, aspirando á lu 
onra de unir mis esfuerzos u los de osos 
bravos Patriotas qne tan gallarda como 
constantemente la defienden contra nues- 
tro común Tirano. 

Tengo, pnes, el honor do ofrecer síncc- 
ramenie al Supremo Gobietno de Vene- 
zuela mis servicios, para que en la pre- 
sente lucha so digne emplear mi persona 
y las de mis bravos CompaOeroa de Armas 
en lo qne nos estimo maa útiles k la des- 
trucción de ^nuestro enemigo común. 

Yo he jurado hacer la guerra hasta el 
nltimo aliento al qne ñ todos nos intentó 
esclavizar;' y ofreciendo i\ la América mi 
brazo y mi corazón, rao liaongeo de no 
aparecer infiel ui inconstante lilos ojos de 
Jos hombres sensatos. Antes bien, leal y 



consecuente siempro A mis principios, 
qnandome presento á combatir en el Nue- 
vo Mundo contra los agentes de la tiranía 
del antiguo, estoy bien lejos de ser un 
tránsfuga qne muda alevosamente de ban- 
deras y enemigos. £n esta mi decidida 
resolución nada se ha mudado sino el 
campo de batalla: mis banderas y mia 
enemigos son eiemme los mismos: mis 
enemigos son todos los qne apoyan el des- 
potismo Español: y mis banderas las qne 
se tremolan por la Causa de la Libertad. 
En eate concepto, repito, me presento & 
combatir por la Libertad ó ludependcncia 
de las Provincias Unidas de Vencznela. 

Y por lo que pueda conducir á tan dig- 
uo objeto, y emplear mas útilmente nues- 
tra cooperación he crcido de mi deber 
elevar las siguientes observaciones i'i la 
alta considei-aoion del Gobierna de Vc- 
neznqla. 

La guerra qne tan gloriosamente sos- 
tienen sus Provincias contra el Ex6rcito 
líealista, tiene por objeto la Independen- 
cia de ellas de la dominación española, 
y la Libertad en todos los ciudadanos. 

Los obstáculos que se oponen al éxito 
do empresa tan gloriosa se pueden vencer 
con la persuasión, y con la fuerza ; em- 

Eleándoae esta qnando el nso de aquella 
aya sido inútil. A este segundo easo 
ha llegado sin duda Venezuela ; pero tal 
voz no está todavía enteramente fuera del 
primero. Loa enemigos de la Indepen- 
dencia y Libertad de los Americanos, son 
Paysanos, ó Militares: aquellos por si, y 
por sus relaciones, entre otros daños, cau- 
san el de la emigración con sna cauda- 
les á la Europa por efecto de la funesta 
Íireocupacion ano los ha presidido de que 
a rovolucioD ae las Américas so dirigía 
contra ellos, qnando en realidad es su 
único objeto la emancipucion de la do- 
minación Española y la Libertad de todos 
los Ciudadanos : yo pnes no dudo asegu- 
rar que atendido el espiritn liberal y be- 
néfico del Gobierno de Venezuela, lejos 
de experimentar en adelante su fecundo 
y delicioso suelo el mal de la emigración 
de sus moradores, volverán prontamente 
los qne tuvieron la desgracia do dexarlo ; 
y mny en breve será el asilo de la virtud 
y talentos dolos hombres libres de la es- 
clavizada Europa; como lo ha sido on cir- 
cunstancias tales la patria del inmortal 
Washiiíotok, — Es pues uno de los im- 
portantes servicios que intento hacer 4 
Venezuela el de contnbuir por mi parte 
á anticipar ese tiempo dichoso : estando 



I, Google 



cierto (¡no en los ñniínos íisf de loH Euro- 
peos, como de los demiks qno lililí abando- 
nado ia Ciiiisíi de Va Iiidepetidüiiciit y Li- 
bertni), bai'áii un» favorable inipritsion las 
oordiulea iiisinuacíoiies da unión y concor- 
dia en sen ti míen [03 j operuciuniis, qiio 
lesaean dirtjtdas pornii Eí|»iQol C(>i)i'> el 
ezponeato, intacbable ea aa pAtrioLismo 
y amor & la Libertad. Sus SHcrificiu^ y los 
de sus Talieiitcs Compittleros pur la de aii 
nativo suelo contra un Tirano Extnin- 
gero, aon bíeu notarios al mundo ; no me- 
nos que BUS esfuerzos cootrn el déspota 
actual doméstico, cuya horrible arbitrarie- 
dad, é ingratitud para con Americanos 
y Europeos puesta de maniñoHto, no pue- 
de menos que encender la mas justa in- 
digaaciun en todos los habitauted del 
Nuevo Muudo. 

Si en efecto es importante la nego- 
ciación dirijida á la mas cstrecba unión 
y constancia de exfuerzns en todos los 
Pnysanos para el feliz Ssito do su pre- 
sente lucha, no ea menos ia que se em- 
plee en desarmar ú, las enemigos. En 
este punto justamente me lisonjeo de 
obtener el mas feliz resultado: afortu- 
nadamente en el Exército del General 
Morillo soi bien conocido: muchas ofi- 
ciales han servido á mis órdenes eu 
diferentes Campadas: k unos les he pro- 
porcionado ascenaoS] á otros tal vez loa 
ke creado Oficiales: ann no me'ialtan 
entre ellos deudos bien cercanos: por 
consifuionte todos me son bien acce- 
aibles. 

El atraer á favor de la Cansa de 
Vener.nela laa tropas que se envíen sil! 
por Fernando Séptima, me será tanto 
mas fácil qnanto que la mayor parte de 
las que forman ahora y pueden formar 
en lo sQccesivo laa expediciones contra 
la América, ó son Geies y Soldudoa de 
loa Cuerpos que el Gobierno quiere 
alejar de ai por sospechosas (como que 
estaban banderizados para la insurrec- 
ción concertada contra el Dúspotiamo 
actnal do Espatia, para cuyo efecto es- 
taban de inteligencia conmigo): ó aon 
tropas sorteadas, que pasan allí violen- 
tamente, .y que consideran esta suerte 
casi tan fiítal para ellos, como si se lea 
quíntase para ser fuailaJos: porque en 
honor de la verdad es preciso confesar 
que la guerra qne se hace á la Améri- 
ca, no ea popular en EapaQa. 

Hnviendo estas previas disposiciones 
en las tropas expedicionarias, la deaer- 
oion ae lograría fácilmente con solo 

Tomo ti 25 



enarvolar un estandarte baxo la garafl- 
tía solemne del Gobierno. Yo no temo 
asegurar que si dichosamente llego á 
verme en Venezuela a! fronte de un 
escojido número de mis Compañeros de 
Armns, y dirijo la palabra & las tropaa 
Realistas, autorizado competentemente 
por el Poder Executíro pata garantir- 
lea la seguridad y Imnor de sus per- 
sonas: íerá sin duda alguna tan general 
la dusercion, que el Ejército enemigo 
quedará muí en hrevs fuera de ba- 
talla. 

Si íruatradoa los medios indicados, 
qne no lo creo, fuese necesario rocu- 
rrir á los armas contra el enemigo, la 
guerra entonces debo ser sangrienta: 
para ella el sistema que la experiencia 
me tiene demostrado no menos seguro 
al país que destructiva del enemigo ea 
el de- las partidas ó guerra de cuerpos 
francos. Esta guerra por su populari- 
dad supone tan enagenadoa contra el 
enemigo los ánimos de tos naturales, 
que cada qual procura hostilizarlo eegan 
su posibilidad. £1 que considere loi 
mucbos auxilios qne para su pronto y 
completo servicio necesita un Exéroito 
en un pais enemigo, oonaoer& que k 
ningún habitante le faltan medios de 
hoatilizarlo: De este modo ea muí fa- 
cí! reducir un Exército á la alternati- 
va de evaquar el pais, ó perecer eu él 
rápidamente. 

Yo estov roui cierto de que el Sa- 
premo Gobierno de Veneiuela estari 
muy convencido de la importancia de 
no dar nna acción decisiva, hasta que 
se tenga un Exército Patriota que ex- 
ceda en número y circunataocias al del 
enemigo, y de que en el entre tanto 
ae le dehe fatigar con acciones parcia- 
les, y trecuent«a hasta reducir al Sol- 
dado al estado de que no teniendo 
descanso, ni consiguiendo el pao para 
eu sustento, se resuelva á abandonar 
las banderas de maldición qoe desgra- 
ciadamente está siguiendo. 

AI mismo tiempo que se exercita fe- 
lizmente en Venezuela este género de 
guerra popular, no puede menos su Go- 
bierno que haber prestado seriamente 
sn atención á formar nn Exército res- 
petable, capaz por su número y disci- 
plina de conservar el páis libre de ser 
invadido de tropas enemigas; sobre eate 
particular y loa demás mencionados tal 
vez serian útiles algunas mas observa- 
ciones, que, estendo en el paia, y te- 



I, Google 



Hiendo presentes los objetos qae deben 
Berrir de base, me propongo exponer 
al Supremo Gobierno de Venezuela. 

Entro tanto tengo el honor de ofre< 
oerme á realizar con mi persona, y las 
de mis decididos Oompaüeros, las ideas 
qae quedan manifestadas. 

Réstame por eonclusion asegurar al 
Sopremo Gobierno de Yenezaela, que 
oomo el objeto que me atiimn ea el 
amor da la Independencia y Libertad 
de estas Provincias (llamadas cierUmeu- 
te por la natnraleza á alternar digna- 
mente con las demás Naciones), y el 
hanelo de servir 6 tan justa y noble 
Oansa, sostenida tan heroicamente por 
los bravos Venezolanos, qualqniera des- 
tino qne se tenga á bien dar á mi 
persona, será considerado por mí ho- 
noriGco y glorioso; desando &, la sabí- 
dnrta, justicia y liberalidad del mismo 
Gobierno, la resolución de si el general 
Bekotalrs con la escogida Oficialidad 
que llevará con sigo, siguiendo su suerte, 
y la de las Armas de Venezuela, serán 
mas útiles á la causa de simples Sol- 
dados, qne empleando cada uno en sa 
respectivo grado el fmto de su experien- 
cia y oonocimientos militares. 

El General Ueitotales suplica aten- 
tamente al Supremo Gobierno de Venc- 
Euela qne su Resolución sobre el asunto 
expuesto se le baga saber por medio de 
su Dipntado en esta Capital el Ciuda- 
dano Doctor Lcris López Mbsdez, por 
quien ahora tiene el honor de dirigir 
la presente Exposición; teniendo al mis- 
mo tiempo el de ofrecer al Supremo 
Gobierno de Venezuela el justo nome- 
nage de la mas alta consideración. 

Londres 13 de Díciombro de 1617. 



UJ,U1Í.K0 SB RBK0TÍ.LB8. 



1354. 

• EL JEFE SUPEEUO PBBTIBNB AL ASHÍ- 
BAL Z\BA.ZA LA POSIOIOIT QÜR DEBE 
CONSERVAR Y LAS OPERACIONES QtJB 
HA DE EJBCDTAB DESPUÉS DEL BB- 
TES Qirs E^rK SUFRIÓ KS LA HOGA- 
ZA. — COUU^dlCA AL UISUO GENBBAL 
ZABAZA EL TÉBUIKO DB LAS DIPBBBH- 
CIA3 DBC aBKBBAL MARlffO ; T 80BBB 
B3TB ASUKTO TAUBIBK HACB BL JBFB 
8UPBB1I0 ÜKA COHDNIOACIOfl AL OB- 
ITBBAL BBBUÚDKZ. 



Oficio d4¡ LiBSBTADOR para el General 
Zaraza. 

Al SsOor General Pedro Zaraza. 

Angostura, Di- 



Ouartel General en 
oiembre 15 do 181?.- 



SoDor General : 



Ayer tuve la satisfacción de recibir 
los oQcios de V. S. de 8 y 10 del 
corriente t qne vinieron inclnsos loa 
partes dados por e! Coronel Urqniola y 
Camandante Zamora, y loa dos pliegos 
interceptados al enemigo. 

El movimionto retrógado del enemigo 
y la precipitación oqu qne lo ha ejecu- 
tado me haoen creer, ó bien que el sn- 
po el pasaje que so estaba ejecutando 

{tor Gaornta y se dirigió hacia allí, ó 
lien que las operaciones del ejército de 
Apure lo hayan llamado sobre San Fer- 
nando ó Caltbozo. De otro modo no 
Euede concebirse cómo abandona sus 
eridos, quema los fusiles tomados en 
el campo de batalla y desprecia el fru- 
to que podía reportar de la victoria per- 
siguiendo á V. S. para impedir ó des- 
baratar U reunión de nuestras fuerzas 
dispersas. Sea lo que fuere de esto mo- 
vimiento, nuestro objeto debe ser ob- 
servarlo cuidadosamente ya que no po- 
demos impedirlo. A este fin debe V. S. 
enviar partidas que lo examinen de cer- 
ca : qne velen sobre él. y no lo pierdan 
de Vista 8Í es posible : que averigüen en 
el territorio, que vaya abandonando, el 
OLOtíre á« lu mareha ó lo que ellos 



I, Google 



diceo qne na & baeer ; .t que diríjnn 
disriatuente partes á Y. S. do lo que 
Tieren 6 sepan. 

Si el movimiento ha BÍdo exultado por 
la opflmcioa qne ae ejecutaba en Cabru- 
ta, es mní probable que habiéndose sas- 
pendido ^or mi orden, ó habiéndose 
el impuesto de lo que era, emprenda 
de aaevo la marcha. En eato caso el sn- 
ceao de la Hogaza es una lección bien 
triste del celo qne debe V. S. aplicar 
en saber la dirección que traen por me- 
dio de partidas, espiss ó vigías que con- 
tinnamente lo observen, sigan y avisen 
á V. S. para evitar otro encuentro par- 
cial que^ no seria sino mas funesto que 
el anterior. 

Por los partes que ho rocibido de los 
aefiores Oeoeralos Bermádez y TtlonAgas 
y por las medidas que yo mismo es- 
tol tomando aquí, tengo fundadas espe* 
ranzas de ver reunido en Sao Diego den- 
tro de SO dias un grande ejército de 6 ú 
8 mil hombres, si V. S. por su parte 
Goutribuje con In cnballerÍH qne tenia 
en la Hogaza. Como en este tiempo 
puede V. S. reclntar mucha mas gen- 
te y recoger los dispersos que no ha- 
yan podido salir todavía, crso mni con- 
Teniente que marche V. S. con la ca- 
ballería qno juzgue necesaria : entre á 
la provincia do Curacas : extraiga cuan- 
tos caballos y muías puedan couscgnir- 
N : reclute los hombres que se encuen- 
tren : envió todo el ganado posible á 
San Diego; y tome informes sobre el 
enemigo cuyos movimientoB é intentos 
tendrá V. S. siempre á la vista para 
ejecutar todo esto. Con arreglo á ellos 
y al término que he indicado pura la 
reunión, podrá V. S. internarse mas ó 
menos ; pero de modo que no pueda 
ser nunca oortado, ni atacado, y que 
esté precisamente alas inmediaciones de 
San Z)iego cuando yo llegue all!. 

Encarezco Á V. E. la exactitud en 
el cnmplimiento de estas órdenes y la 
puntualidad y frecuencia de sus partes 

3ue son loa quo deben guiarme para la 
ireccion y activa reunión del ejército. 
El retardo 6 fultn de claros detalles en 
las noticias quo V. S. me dé, puede 
ocasionar la ruina del ejéraito 6 deal- 
gaua de las dlTÍsioaes que deben com- 
ponerlo. 

£1 señor General Mouágas tiene ér- 
den de ir á ocupar á Sm\ Diego cou 
FU brigada compuesta de 1.400 hombres. 
V. 8. sabe qne él carece absolutamen- 



te de caballos : que oljejército" necesita 
do muchos transportes : y que los que 
yo lleve de aqui apenas servirán para 
las primeras marchaa. Esfuércese, pues, 
para reunir y tener pronto y en segu- 
ridad el mayor número posible de caba- 
llos y muías, para que nuestros movi- 
mientos sean tan rápidos que no den 
lugar al enemigo de evitarlos. 7o des- 
canso en la conflansa de que no nos 
faltará uada. 

Adem.is de la satisfacción de saber 

Íue nuestra pérdida en la Hogaza no 
lié tan terrible como so creyó, experi- 
menté ayer, la de recibir parte del sefior 
General Bermúdoz avisfludome que han ter- 
minado las disensiones qne amenazaban 
en la provincia de Oumaná por la disiden- 
cia del SeQor General Marino. Este Gene- 
ral ha entregado á aquel, de^'mij^órden, 
las tropas, armas y municiones que te- 
nia, y marcha ¿ presentarse en este 
Cuartel General. La República por este 
suceso ha reemplazado con ventajas la 
última desgracia y se gloria do ver sofo- 
cada y extingaida en su origen, sin el 
sacrificio de una sola gota do sangre, 
una nueva facción que iba á precipitarla 
y envolverla en los fnroros de la guerra 
doméstica. 

Dios guarde á Y. S. muchos aUos. 

iSlUOK B0Lf7AS. 



Cfficio del LiBBBTADOB para Bermádez. 

Al seQor General J. Francisco Bermúdez. 

Cuartel general en Angostura, Diciem- 
bre 16 de 1817.— 7. • 

Seflor General: 

EL Edecán de U. S. Sánchet, me ha 
informado de U. S. : me ba dado algunas 
noticias sobre el modo y circunstancias do 
la presentación del seDor Geueral Mariflo 
y del estado de esa División ; pero sin em- 
bargo repito á TJ. S. que espero impacien- 
te los detalles que V. 3. me oíreoo en su 
o&cio de 4 del corriente qne contesté el 14 
del mismo. 

Supongo ya con U. 9. al Coronel Sán- 
chez y á T7. o. impaesto extensamente da 
mis ideas y proyectos. Ahora podrá U. S. 
convertir su atención toda contra nuestroa 
enemigos externos, y la Ley de 11 del co- 



I, Google 



rrieate ae eJeotitar& j producirá tH salada- 
ble eíecta qae me he propuesto. 

Deba también liaber llegudo el Tenien- 
te Coronel Torres, que dosao el 10 salió de 
aqal con ganado para esa División. Ahora 
marcha el Capitán Vidal con 300 resea 

Eira alimentar los reuniones que se vayan 
acíendo y el resto ponerlo con toda segu- 
ridad á disposición ae U. S. Sncesívamon- 
te ír£a partidas de ganado. 

Gneuto con toda la eñcacia y actividad 
de U. S. para la ejecución de la Ley Mar- 
cial, y cuento sobre todo que muy pronto 
podré marchar con el Qnin Ejército que 
debo formar. Si nuestras operuciones son 
mny rápidas, nuestros suceaes aeráu mas 
seguros. 

Dios guarde é. ü. S. muchos aDos. 
Simón Bolívar. 



1355. 

* EL JEFE SUPREMO POR SÍ UISUO DA 
XOVIMIBHTO i ASUNTOS DE ABASTOS 
FABA EL EJBBCIIO T DICTA HEDIDAS 
PABA LA DEFENSA T OBQANIZACION DE 
I.OB FDBBL03 OCUPADOS POR LAS ABUAS 
BBPUBLICANAS. 



Oficio del Jefe Supremo para el QaUniador 
Comandante de Quayana. 

Al seflor Qobernador Comandante de 
Ouayana. 

Angostura, 17 de Diciembre do 1817,— 7." 

Seflor Gobernador : 

Prevenga TI. S. al Comandante del De- 

Snrtameiito de Caycara que ponga á la 
isposicion del patrón de la lancha que 
destine el Gxcmo. Señor Almirante, toda 
la carne salada que debe haber allí alma- 
cenada. Esta lancha que está ya prepa- 
rada para dar la vola y solo aguni'da la 
órdeu para la entrega de la carne, debe 
llevar de aquí una cantidad de sal couai- 
derable para «entinuar salando cuanta car- 
ne sea posible. 17. S. lo ordenará as! al 



Comandante de Caycara y dará las órde- 
nes necesarias para que vaya la sal en esta 

ocasión. 

Dios guarde á U. S. muchos afloa, 

SlUON BOLtTAB. 



Oficio délJefe Supremo para el Gobernador 
de Ouayaria. 

AI sefSor Qobernador Comandante general 

de Guayan a. 

Cuartel genornl en Angostura, 'Diciem- 
bre 17 de 1817.— 7." 

SeDor Qobernador : 

El scOor Coronel Viceute Sucre debe 
considerarse uo solamente como Goberna- 
dor de laa fortalezas de la antigua 
Quayuua, sino como Comandante militar 
del Dripartiimeiito del Bajo Oi-inoco, en- 
cargado del mando de la linea que forman 
la cordillera de pueblos desde Curuache 
hasta Piacoa, como Comandante inmedia- 
to de ella. Hásaselo Ü, S. entender asi 
y commiíqnelo a quienes fiorrcsponda. 

La comisión á que piensa destinar el 
Comandante de Caycara al ciudadano 
fíaroiso Mendoza, será muy conveniente 
que se lleve á efecto si el Comisionado es 
cap;ia do ejecutarla. U. S, dará al Oo- 
minidaute Riubueno tas órdenes, confor- 
mándose á las noticiaa é infonnej que tea- 
gaaobre la Oüuduotuy aptitud de Mendoza. 

Dios guarde á II. S, muchos ufioa. 

Simón Bolívar. 



1356. 

* EL JBPB aOPREUO DICTA MEDIDAS DB 
ADUINlSTRACIOtf DEL X3TADD. 

I 

Oficio al Prior del Consulado. 

Al Sr. Prior del Consulado. 

Cuartel gonenil eu Angostura, Diciem- 
bre 17 de 1817.— 7.' 

SeQor: 

No aiendo por el momento tan impor- 



I, Google 



197 — 



tantes j raalaa las ateuoíonee del Oonsnla- 
do de esta ciudad cuyo aomercio y agri- 
onUura eat&n casi pnralizados, creo que el 
tribuQal estarü bien servido á peanr de la 
anseDoía del Cónsul Eduardo y su teniente 
Maneyro, onu el otro Cónsul y su teniente 
que entrará á ejeroer las funciones del pri- 
mero, mientras se dispone otra cosa. 

Díoa guarde á US. muchos alios. 

SmoN BolItar. 

II 

Oficio para el Intendente de Guayaita. 

Al Sr. lutoadente de k proviaoio. 

Oaartel general ea Angostura, Diciem- 
bre 17 de 1817.— 7.' 

SeBor; 

Impuesto por el oficio de XTS. feoha de 
ayer y por los documentos que le acompa- 
fiabati, de las ianovaoiones hechas por el 
Conseja de Gobierno y órdenes libradas á 
TJS. por el Sr. Intendente general, aprue- 
bo que no haya US. dado aun contesta- 
ción á aquellas snependiendo efeotnar el 
pago de la oantidad librada hasta aa- 
ber mi resolución. 

Ni el Oonsojo de Gobierno tuvo autori- 
dad para decretar sueldos sin mi oonoct- 
miento, ni el Intendente general pndo 
mandar qne se abonasen onando nno y 
otro están bien oonvenoidoa de qne los 
fondos do la Repúblioa no alcanzan para 
cabrír siquiera las importantes contratas 
qne se han celebrado y que ni el ejército 
ni ningún empleado poblico gozun de 
aneldo alguno. US., pnes, se abstendrá de 
hacer ningún pegamento de esta especie 
ain orden espresa mia, onando esté yo pre- 
sente, ó del Consejo de Gobierno en mi 
amencia, para los objetos qne expresa el 
artícnlo %.' del decreto expedido en 5 de 
Noviembre último. 

Díoa guarde & US. muchos aSoa, 

SiuoK BolIvab. 



m 

Oficio para el Intendente. 

Al Sr. Intendente general Francisco An- 
tonio Zea. 

Angostura, Diciembre 17 de 1817.— ?.• 

Señor: 

Cunndo las facnltades concedidas al 
Cousejo de Gobierno están plenamentd 
detoHadas en el artículo 2.' del decreto de 
su creación; cuando US. está bien pene- 
trado de mis intenciones y de las necesi- 
dades do la República; cuando nadie oo- 
noce mejor que US. la penuria do nues- 
tros fondos qne no alcanzan á cubrir nues- 
tros mas nrgontes gastos; y cuando no hai 
en Venezuela un ciudadano que ignore el 
tratamiento que se da é los virtuosos de- 
fensores de la patria por falta de medios 
para socorrerlo8,-no ne podido saber sin 
sorpresa que US. no solamente ba puesto 
el cúmplase á un decreto del Consejo de 
Gobierno que acfinln pensiones ó sueldos 
á todos los empleados en la Maestranza 
de marina, sino que bn librado orden al 
Tesorero do la provincia para que loa 
satisfaga, siu aguardar mi resoluoion y 
aun sin consultármela. Pero por extrafla 
que me haya sido semejante conducta de 
parte de US., en quien el Gobierno ba de- 
positado todas BUS conSanzas eucargándo- 
fe la dirección general de las rentas y ha- 
cienda nacional, lo ha sido mucho mas 
el silencio que US. ha guardado respecto 
de una innovación de tal tauaflo. Yo ea- 
pero que US. me dé inmediatamente el 
informe correspondiente, expresando los 
motivos que ha habido para adoptarla, laa 
razones que movieron á US. para man- 
darla ejecutar sin mi conocimiento y laa 
que le han impedido dirigirme la consulta 
que era regular, 

Díoa guarde á US. muchoaaQoa. 

SiMON Bolívar. 

IV 

Oficio para el Intendente de Quayana, 

Al Sr. Intendente de esta provincia. 

Angostura, Diciembre 17 de 1817. — 7.° 

Señor: 

Fara evitar el extravio y pérdida de car- 



I, Google 



19fi 



taa <]ue Biifro la correspoudencía con la 

OomiBÍon general üe las MisioiioH ilel Ca- 
rpni, he tenido á bien decretar el estable- 
cimiento de poBtns conformo al proyecto 
que US. me lin presentado en su oficio de 
ayer, hacifndolo eetensivo al departamen- 
to del Alto Orinoco que olvidó tlS. incluir 
en él. El Sr. Gobernador Comandan te gene- 
ral de la provinciaha recibido ya mié órde- 
n«s para llevar íí efecto este útil eatableci- 
mjento y avisará á US. el dia on que de- 
be empezar & girar la correspondencia por 
esto medio. 

Dios guardo & US. muchos aQoa. 

SlUON BOLÍTÁK. 



Oficio para el Gobernador de Qunyana. 

Al Sr. Gobernador Comandante genernl 
de esta provincia. 

Angostura, Diciembre 17 do 1817.— 7.' 

SeSor: 

Previendo qne los retardos, extravíos y 
pérdida qtioBüíro la correspondencia oiie 
se dirijea los Departamentos de la provin- 
cia, ademas do causar el entorpecimiento 
y demoras en la ejecución de las medidas 
militares, pueden también producir lamina 
de nuestros créditos con los comerciantes 
que reciben libramientos para los puertos 
del Bajo Orinoco y Caroní,-he determina- 
do que se establezcan postas qne la con- 
duzcan breve y directamente de aquí & 
Panapana, de allí al puerto de Camache, 
de este al puerto de San Antonio, de don- 
de la dirijan á Upata, la Pastora ó donde 
exista el ComísioDada general de laa Mi- 
■iones del Caronf. 

Oon respecto & la que se dirija al De- 
partamento del Alto Orinoco, US. deter- 
minará los puntos en que deban sitnarGe 
los postas consultando la localidad, poblu- 
flion y recursos para la subsistencia, que, 
escaaoBndo on unas partes y siendo en otras 
abundantes, contribuyen mucho para el 
establecimiento. 

Eu cada puesto habrü dos postas seDa- 
lados. De esto servirá uno pura conducir 
la correspondencia ordinaria que saldrá 
de esta capital los lunes y jueves para el 
Bajo Orinoco, y los miércoles y sábados 
de cada semana para el Alto cuando las 
ffircunstancias sean tan urgentes y críti- 



cas como al presente. Cuando vanadas 
éstas goce la provincia de mas tranquili- 
dad, cada Departamento tendrá uu solo 
correo por semana que se despachará para 
el Alto Orinoco el sábado y para el Bajo 
el juévu3. El otro posta servirá para loa 
correos extraordinarios. 

Para la elección do los puestos tendrá 
US. presente ademas de las considera- 
ciones qne antes he dicho, la de preferir 
las poblaciones á los despoblados, asi para 
la comodidad do los postas como para 
evitar el empleo de los soldados de caba- 
llería en estas comisiones que uo se les con- 
ferirán sino cuando absolutamente no sea 
posible emplear en ellas vecinos sin desti- 
no, ó alistados en la guardia nacional. 

El proyecto ó reglamento de organiza- 
ción de postas que US, forme, se mo co- 
municará para mi conocimiento y apro- 
bnciou: ee publicará y se hará saber á to- 
dos los empleados y habitantes de la pro- 
vincia para que aprovechen las ventajas 
que ofrece su establecimiento al comercio, 
industria y agricultura, detallando el valor 
do las cartas que sean privadas ó de parti- 
culares que deben pagar un porte mode- 
rado, 

' Dios guarde á US. muchos aOos. 

StnoK Bolívar. 



Oficio para ti JntemUníe de Quayaná. 

Al Sr. Intendente da I» provincia de Gua- 
yan a. 

Augostnra, Diciembre 18 d« 1617. — 7.* 

Seflor: 

Impuesto por el oñcio de V. S. fecha 
de ayer de las ventajas que ofrece á la ha- 
cieuda nacional y al comercio la libertad 
de la extracción del ganado vacuno, al poso 
que la del mular presenta inconvenientes 
haciéndose por los particulares, -he tenido 
á bien espedir el Decreto que acompafio 
para sn inteligencia y cumplimiento. 

Si el ganado del Estado en esta provin- 
cia ha desmerecido hasta el grado que 
V. S. me informa, será muy justo qne se 
venda á un precio mas moderado, mucho 
mas cuando se dé en pago de elementos 
de guerra que uos hayan sido vendidos 
equitativameate. Consultando todo esto 
antoriio á Y. S. para qne en las eon tn- 



I, Google 



tas que so celebren en adelante, pneda re- 
bajar el precio sennlado de 2i pesos hasta 
16 conforme á la calidad de las resea y & 
la mayor ó menor comodidad qao resulte 
di Estado de la compi'a qne intente hacer 
con ellas. 

Dio3 gnarde á V. S. muchos allos. 

SiMOK Bolívar. 



Oficio para el Iníendanfe. 

Al Sr. Intendente de k Prorincia de 
Guayana. 

Angoitiita, Diciembre 18 do 1817.— 7*. 

Señor: 

Lae COR tes tac iones ocurridas entre V. 

S. y el tribunal de secuestros de que estoy 
instrnido por an oficio de ayer, deberían 
haberse evitado si con arreglo y en cnoi- 
plimiento del Decreto expedido en 3 de 
setiembre último, estnviosen V. S. y él 
entendidos de que la administración do se- 
cuestros es independiente de la adminiS' 
tracioD de las rentas, hasta que declarándo- 
se confiscados aquellos por la comisión se 
pongan bajo la dirección de la Intendencia 
de 1^ provincia y entren en los fondos del 
Estado. En virtad de esta disposición 
V. S. se limitará á instar por la declarato- 
ria de confiscación de las haciendas se- 
cuestradas en Upata y en cnalquiera otra 
parto de la provincia como podría haber- 
se hecho ya, y procederá entonces á dar- 
les el arreglo ordinario establecido para 
los fondos y rentas nacionales. 

Dios gnardo á V. S. muchos aBoa. 

SfUOH BOLÍVAB. 



1357. 

El, aSHERAL P.ÍEZ COMUNICA LA SI- 
IDACIOS DEL AFUKE Y LAS OPEEA- 
ClONEB DE SU EJÉRCITO. — EL LIBER- 
TADOR LE HACE OBSERVACIONES T LE 
DÍ ÓRDENES. — AL GENERAL BBRMtí- 
DEZ LE COMUKICA EL ESTADO DÉLAS 
DIVISIONES DE PÁEZ T DE ZARAZA T 
W QUE CONOCE DEL ENEUIGO ; Y LB 
DÍ ÓRDENES. — CONTINÚA LA OROAIÍI- 
ZACION DEL GRANDE EJÉRCITO OON 
QUE 8B PROPONE BOLÍVAR REALIZAS 
BU TRIUNFO SOBRE LOS ESPAÑOLES. 



Comunicación de Bolívar ^«j-ií Páez, 

Al seBor General Josó A. Páez. 

Ouartel General cu Angostura, Diciem- 
bre 19 do 1817.— 7.° 

SeDor General: 

Ayer ha llegado á este Cuartel Ge- 
neral el Teniente Coronel Lamas que 
viene Se su ejército, y me ha infir- 
mado la situación de Morillo en Apu- 
rito con 3.000 hombres y la de V. S., 
á las orillas del Matilluro en la Concep- 
ción, con mas do S.OOO. 

Según Ips detalles qno úl me ha da- 
do, temo mucho que v. S. con fuerzas 
inieriorea haya sostcuido nu encuentro 
antes de que nos reunamos, y para 
evitarlo, si es posible, me apresuro í 
prevenir ¿ V. S. lo qne creo mas con- 
veniente, caso do que no haya tenido 
lugar la batalla. 

El objeto principal de V. S. mien- 
tras rccioe loe avisos de mi aproxima- 
ción será ; entretener y engaOar al ene- 
migo sin comprometer anchoqne gene- 
ral y decisivo qne pudiera sernos du- 
doso ó tal vez funesto: vijilar mucho, 
mncho, para no sor sorprendido : im- 
pdirle que tome un solo caballo, para 
lo cual hará Y. S. alejar los que estén 
empotrerados y ponerlos en seguridad, 
reservando solamente los muí indispen- 
sables para la remonta del ejército. 
Pero si las circunatancias llegasen á ser 



I, Google 



*.:£ 



tan argentes qus sea inovitable presen- 
tar ó admitir la btitillii, o! ncierto j 
fortaníi'^ que lian marcudo siempre las 
operaciones de Y. S., el valor y deiine- 
do que han brillado tan repetida y 
constantemente on el bravo ejército de 
Apure, y In snper i cridad do aa caba- 
llería sobre la del enemigo, me prome- 
ten iiua victoria cierta ó me hacen 
Sor lo méno3 esperar que los resulta- 
os'';no ^eráa funestos, pues que sa- 
brá V. S. sostenerse y salvar sus fner- 
zns, sino padteron vencer. En la Ho- 
gaza, donde la caballería de los dea 
ejércitos era igual, y donde se ha por- 
tado la nuestra da nn modo indigno j 
vergonzoso, hemos logrado salvar casi 
todas nuestras tropas, snfriendo solo la 
pérdida de 300 hombres entre muertos, 
prisioneros y dispersos. La cobardía 
del enemigo es sin igual : ni aun para 
perseguir tiene valor. 

Como juzgo muí importante el que 
V. S. esté impuesto del plan que me- 
dito, y del tiempo en que probable- 
mente se ejecatarü, aventuro este avíac 
3ne nos seria mai perjadicial sí por 
esgrncin cayese en manos del onenii- 
f;o. En mi oficio del 5 advertí & V. S. 
a dirección oa qne pienso moverme. 
A pesar de la actiíidnd y esfuerzos es- 
traordinarios que se han hecho para 
ejecutar ol movimiento á incorporarme 
con V. S., la falta de mnníciopes me 
ba retardado y me detendrá hasta que 
llegue un bergantín que está ya den- 
tro del rio cargado de ellos y de fu- 
siles. Hasta la naturaleza parecía cons- 
pirada para impedir que nos proveyé- 
semos de estos elementos. Porción do 
buques despachados en su solicitud, y 
otros que nos los traían, 6 no han ro- 

f[resado ó han naufragado, Pero al fin 
a suerte varia, y están tomadas todas 
las medidas para marchar en el acto 
que llegneii. 

Entretanto, aprovecho los momentos 
para engrosar y disciplinar el ejército, 

que consta de cerca de 6.000 hombres 
de todas armas. Todo él irá en auxi- 
lio de V. 8. del modo que se pueda. 
Cuantas tropas puedan ser embarcadas 
lo harán, y las sobrantes cooperarán 
por tierra á distraer el enemigo 6 re- 
unirse á V. S, si fuere posible. 

En el caso de que V. S. no haya 
podido 6 no pueda evitar el encuentra, 
y que ía suerte se declare en contra 
de nuestras armas, deberá V. S. parti- 
ciparme el snceso inmediatamente, y 



repetirme cou la mayor frecuencia sus 
avisos del número de hombres que se 
hayan salvado, del pnnto donde estén 
reunidos, del puerto á donde podré di- 
rijirmo según la posición que V. -S. 
ocupe, y todos los demás informes y de- 
talles que crea V. S. convenientes para 
que pueda yo fijar mi cálculo, preve- 
nirle lo que deba hncer y reformar el 
plan conforme á las ciicnus tan olas. Yo 
espero que tanto en un caso desgra- 
ciado, como si obtiene V, S. la victo- 
ria, los partes vendrán volando, deta- 
liados y continuados, pnca tanto en el 
uno como en el otro mis operaciones 
pueden y aun deben sei diferentes. 

Acabo de recibir nuevos partes del so- 
Dor General Zaraza, que contienen la 
confirmación de la contramarcha de I^a 
Torre hacia Calabozo, á donde lo con- 
duciau en un coy por haber recibido 
dos heridos en la batalla de la Hoga- 
zS. Dos soldados nuestros, que habían 
sido hechos priaionGTOs en aquella jorna- 
da, f que lograron escaparse al siguien- 
te día de la contramarcha, dan esta 
noticia, y aDaden : que ol objeto del 
enemigo, seguu dicen, es ocupar á Ca- 
labozo con la infautería y á Barbacoas 
con la caballería, donde esperarían el 
ejército con que vamos á buscarlos, y 
que la pérdida del enemigo fué muí 
considerable en muertos y nerídos. El 
General Zaraza ha vuelto á internarse 
á la Provincia de Caracas con la ma- 
yor parte de su caballería que está to< 
da reunida. 

Nada tenemos quo temer por esta 
parte. Sí logramos ejecutar nuestra re- 
unión antes que el ouemigo bata á V. S., 
espero fundadamente que la República 
quedará libre y tranquila de una sola 
vez y que el enemigo escarmentado y 
lleno de terror no volverá á presentár- 
senos. Para obtener este grande y fe- 
liz suceso no necesito sino de una parte 
de la caballería de V. S. y de sus caballos 

f)ara remonta. Si V. S. en todo caso busca 
a reunión conmigo háoia esta parte, de- 
sentendiéndose, de la Provincia de Ca- 
racas que es insignificante, y si me trae 
estos dos objetos, no debo dudar de 
que triunfaremos. Tenga, pues, V. H. 
presente que la dirección de en retira- 
da debe ser acercándose á mí á todo 
trance y á pesar de cuantas dificultades 
pueda haber. 

La recomendación que he hecho á 
V. 3. tantas veces, para que me envíe 
las mnlas por Cajeara, se hace mas y 



I, Google 



mas urgente y nccoaaria, EutíoUs V. S. 
cnanto antes; así podremos salvavlafl en 
todo evoiito, para ocnrrir con ellas á 
la falta de otros medios para proveer- 
nos de fusiles, municiones, etc. 

Quiera el Ciclo, General, que la for- 
tuna le depare esta otra Tez los favores 
coD que le distinguió en Mncarltas, el 
Yagual, La Miel y Setenta. La patria 
y yo lo esperamos todo de V. 8. ; po- 
ro V. S. será ni:i3 digno de nuestra ad- 
miración y aplauso y odqnirir.i el nom- 
bre de prudente y sabio, si «guarda 
nuestra reunión, anteponiendo la ver- 
dadera y sólida gloria, al brillante ho- 
nor do ser solo el vencedor del pri- 
mer monstruo eepafiol. 

Dios guarde á V. S. ranchos aOos. 

Simón Bolívar. 



ComunicacioH de Bolívar para Ber- 
múdei. 

Al Sefíor General José Francisco Bcrmú- 
dez. 

Cuartel general en Angostara, Diciem- 
bre 19 de 1817.— Y". 

Señor General: 

Ayer ha llegado á este Cuartel general 
el Teniente Coronel Lamas que viene del 
Ejército de Apure, y me na informado 
que Morillo con un cuerpo de 3.000 hom- 
bres ocupa el pueblo de Apurito sobre 
las márgenes del rio da este nombre y 
que el Señor General Fáez con mas de 
(los mil so hallaba al fronte do él en la 
Concepción á las orillas del Matillnre. 

Al mismo tiempo he recibido parto del 
Seflor General Zaraza confirmaudo las 
noticias que antes nos habia dado sobre 
la contramarcha del enemigo hacia Cala- 
bozo, refiriéndose ni di^o de dos de 
noestros prisioneros tomados en la Ho- 

faza y que se desertaron al segundo dia 
e haber empezado aquel movimiento. 
Me dice, ademas, que estos mismos asegu- 
ran haber recibido La Torre d«s heridas 
eu la batalla del 2, y que el objeto del 
enemigo es ir ér Calabozo y Barbacoas 
á reparar sus pérdidas y aguardar este 
ejercite. 

Por todas estas notíoiM es bien fioíl 
TOMO TI 86 



conocer lo delicado y peligroso de nues- 
tra situación, sí oportunamente, esto es, 
á la mayor brevedad, no volamos en auxi- 
lio del ejército de Apure á destruir la di- 
visión de La Torro si no se ha reunido 
4 Morillo. Según todos los detalles que 
me ha dado Lamas, los partidas avanzadas 
do los dos ejércitos se habían batido ya 
y el combate general dobia ser muí pron- 
to pues que uno y otro no aguardaban 
sino una división, que tenia_ orden de 
reunirse para buscar al contrario. 

El valor del ejército de Apure y la for- 
tuna del General Paez, me hacen fundar 
alguna esperanza en la victoria, pero V. S. 
sabe la incoastaucia y variedad do los suco- 
sos de la guerra. Ninguno ea cierto y 
jamas debo contarse cou la ventaja para 
poder estar pronto y preparado á recibir 
y reparar el infortunio. 

Con este objeto las medidas para reunir 
y organizar el Grande Ejército se activan 
do todos modos y se dispone todo lo ne- 
oesario para las marchas, en al acto que 
llegue V. S. con las fuerzas que se le han 
pedido, y que son Ina únicas que me de- 
tienen ya, después deque llegue un Ber- 
gantín cargado de mnniciones y fusiles 
que está dentro del rio. 

Confío demasiado y con fundamento , 
en V. 8, para que pueda dudar un mo- 
mento, en que estarán ejecutándose las 
órdenes que lo he librado para la reunión 
do tropas y su pronta marcha á este Cuar- 
tel general. Si nuestra situación puede, 
sin embargo, aOadic algo á la energía y 
actividad de V, S., yo espero que se redo- 
blarán sus esfuerzos y medidas para que 
la recluta sea tan numerosa como sea po- 
sible: para que las tropas vengan rápida- 
mente ycon voluntad; para impedir la de- 
serción é inspirar confianza á los pueblos 
Y á las mismas tropas ; y sobre todo para 
llegar á reunirse conmigo siii dilación. 
Cualquiera otro que V. 8. podría hallar 
algunas dificultades para ejecutar todo 
«sto, pero á V. S. nada es difícil ni ira- 
posib^ cuando se trata de salvar la patiia 
y obedecer al Gobierno. 

Por las noticias privadas que han lle- 
gado á este Cnariel general del de V. S., 
sé que su División excede de 1.000 
hombres bien armados y disciplinados. 
Si en virtud de la Ley Marcial, que 
supongo ejecutada ep todo su vigor, 
V. 8. ha doblado ó triplicado estas 
fuerzas, su sola División será un ejér- 
cito que necesitará de mui pocos re- 
fuerzos para obrar los grandes é impor- 
temtes eleotos á qae coi preparamos. 



y Google 



El silencio do V. S. desde el 4 del 
presente me tiene muí cuidndoao y me 
sorprende bastante, mucho mas cuandfl 
V, S. en aquella fecha ee refiere á loa 
detallea que me daría después. Sin du- 
dn que las úrdunes que se le han li- 
brado, han ocupado enteramente k V. S. 
y no le han dado lugar á pensar ni 
hacer otra cosa ; pnea no hallo niugna 
otro motivo de temor habiendo tan fc- 
lizmeuto terminado la disensión del Sr. 
General HariQo, á quien no croo ya en 
disposición de volver 6, encender una 
nnevs discordia. 

Por el Eítado Mayor General se di- 
rijiráu a V, S, los despachos que he 
librado para los oficiales de esa División, 
conforma á la propuesta de V. H. Ade- 
mas irá también el que ha tenido á 
bien extender ñ favor del Comandante 
Domingo Montea, cnyo valor y distin- 
guida condncta en estos últimos acon- 
tecimieutoa, le han hecho mui acreedor 
á la conSanza, aprecio y consideración 
del G'bierno. Hi'igaselo V. H. entender 
al entregarle sn despacho de Coronel, 
y proteste & los demás oficíalea el re- 
conocimiento y estimación qne han ad- 
quirido por sil lealcnd, pmdeucia, pa- 
triotismo y subordinación. 

Dios gnarde k V. S. mnchoa aQoa. 

Simún Bolívar. 



1358. 

* EL JES'K SUPBKMO DE LA llEPÚBLI- 
CA DE VENEZUELA T GENERAL EN 
JEFE DEL EJÉRCITO LIBERTADOR, 
PIDE AL INTENDENTE DE GUAYANA 
QUE LIBRE ÓRDENES PARA QUE DEL 
TESORO PÚBLICO SE ENTREÜüEN 50 
PESOS Á UN EDECÁN DBSU EXCELEN- 
CIA Y 100 PARV EL ESTADO MAYOR 
GENERAL. 

I 

Oficio del LiBEiiTADOHprt/'rt d Iiitoiíleiiíe. 

Al seflor Intendente de la Provincia de 
Giinyana. 

Angostura, Diciembre 10 de 1817. 

Seflor Intendente: 
Disponga U. S. se le entreguen por ha 



cajas dol Estado á mi Edecán Florencio 
Tovar, cincuenta pesos. 

Dios guardo á U. S. muchos aDos. 

■ íjiifON Bolívar. 



Ojicio (le BoLÍvAli^íí/-íi Zea. 

Al seflor Francisco Antonio Zea, Inten- 
dente. 

Angostura, Dicieubro 20 do IS17. 

SoQor : 

Dieponga 11. S. que al Teniente Coro- 
nel cindadano Rafael Rodrignez, se le pa- 
Seu cien peaoa en el día, para oí Estado 
ayor General. 

Dios guardo á \J. S. muchos aQoa. 

SlUON BOLÍVAll. 



1359. 

' EL JEFE SUPREMO CONTINUANDO 
LA ORGANIZACIÓN DEL GRANDE 
EJÉRCITO, COMUNICA AL GENERAL 
TORRES LOS MOVIMIENTOS DE LAS 
DIVISIONES RKPÜBLI CANAS Y LOS 
DEL ENEMIGO Y LE DA ÓRDENES. 



O/icio del Libertador para el General 

Torres. 

Al acfior General Pedro León Torres. 

Angostura, Diciembre I!) de 1817. — 7." 

Seflor General: 

Las noticias que he recibido ayer del 
Ejército dol Beflor General PAez, por me- 
dio de un oficial qne ha venido de alli, 
aseguran que Morillo con 3.01)0 hombres 
ocupó el 3 del corriente al pueblo de 
Apuríto y qne nuestro Ejército se hallaba 
á sn frente á distancia de fi leguas, en el 
sitio do Ya. Concepción. Las partidas 
avanzadas de ambas partea se hablan ya 
¡ escaramn^ado por doa veces, y aolo aguar- 



I, Google 



daban pai-a U batnlla general qne les lle- 
gase nn refuerzo que agnardA el nno y el 
otro Ejército. 



511OD lili [flUHI 

Otro Ejército. 



Como eu In guerrn ningaii suceso es 
seguro y como es mas probable que La 
Torre se haya dirijido con su Dinsion 
háoiH allí, temo mucho do! resultado de 
aquella batalln que puedo sernos mny 
funesta si so declai-ii contra nuestras 
armae. 

Para prevenir, pues, todo peligro y 
anxíHar al Qeneral Pñez, si es posible, he 
tomado Ins mas activas y eñcaces medidas 
áfin dereunir y orgnnizar un Ejército de 
seis ú ocho mil hombres qne nos ponga á 
cubierto de toda desgracia y nos asegure 
el triunfo, si la suerte nos es adversa en 
Apure. 

Con este objeto reitero é insto por el 
camplimiento exacto de las órdenes libra- 
das a todos los Generales de la República 
que mandan Proviucias ó cuerpos de ope- 
raciones, encargándoles la mas catrechn y 
rigurosa observancia de la hoy Miiroial, 
la organización y disciplina de las tropas 
y su pronta reunión para emprender de 
una voz la campana. 

Los auxilios que voy á sacar de esta 
Provincia, son muy abuudantes y podero- 
sos. Los quo aguardo de la de Cnmaná 
no lo Bcriín menos y deben llegar pronto. 
Hasta entonces no mo moveré do aquí 
para evitar contniínai'clias, no multiplicar 
la difionltad de los trasportes y aumentar 
el apresto de la Escuadrilla y la reunión 
del Ejército. 

Entre tanto V. 8. no pierda un instan- 
te. Discipline esos tropas, aumente los 
Batallones, impida de todos modos la de- 
serción de los soldados é inspíreles con- 
fianza, esfnérzese porque los seüores Ge- 
nerales Zaraza y Monágas eiigrosGu tam- 
bién sus fuerzas, recojan todos cuantos 
caballos, yeguas y muías haya en los terri- 
torios de su mando y se pongan en segu- 
ridad, donde estéo libres de las incursio- 
nes dol enemigo, prontos para cuando se 
necesiten y bien cnidados. 

El oficio de U, S. fecha de 13 del pro- 
aente está en mis manos desde anoche. 
Doy á U. S. las gracias por su exactitud 
en participarme las noticias quo adquie- 



Dios guarde 6 U. 3. muchos aflos. 

SiKON Bolívar. 



1360. 

PRÓSIX.V LA. UAUCHA, DEL ORiNDE BJÍB- 
OITO, 8L JEFRaOPREUO COSTINÚA DAN- 
DO SUa DISPOSICI0NE3 PAEA LAS OPE- 
RACIONES DB LA CAMFASA. 



I 

Oficio (ieí Libertador para el OeneraJ 



Al Sr. General José TadeoMon&gas. 

Angostura, Diciembre 20 de 1817.— 7.' 

Soflor General.- 

El Capitán Figueredo ha puesto hoi en 
mis manos loa tres oBoios de V. 9. fe- 
chas 17 y 18 del presente, participíLndome 
el 'número de las fuerzas ya reunidas y 
consultándome sobro el establecimiento 
de su Cuartel general en el Palmar an- 
tes que OD Sau Diego. 

Yo doi á V. S. las gracias por la acti- 
vidad y celo, con que ha ejccutiido Ib 
reunión de esas tropas, y apruebo 
que mi orden del 15, en cuiinto & su 
marcha & San Diego, so haya suspendido 
en virtud de las ventajas qne V. S. 
me representa para preíerir la posición 
del Pulmar, Puode, pues, V. S. per- 
manecer aquí hasta otra disposición, 
cumpliendo las que se le han comuni- 
cado hasta hoi. 

Por el momento es imposible remitir 
á V. S. mas de lo que conduce el Tenien- 
te Coronel K. Rodríguez. El entregará 
á V, S. doscientos fusiles, trescientas 
lanzas, mil piedras de chispa y 5.000 
cartuchos que es todo lo que puedo 
enviar de pronto. Posteriormente ir.á 
lo mas que V. S. necesita y que so pue- 
da encontrar aqn!. 

La ropa que V. S. solicita para vestir 
sn Brigada, no hu podido conseguirse 
en eRtaa circunstancias en quo el estado 
de ahirma de la ciudad ha obligado á 
los comerciantes á cerrar sus almacenes. 
JSo me olvidaré, sin embargo, de proveer 
esta necesidad, cuando las circunstancias lo 
permitan. Entre tanto, haga V. S. nao 
de los vestidos qne dejó el Jefe de 
Estado Mayor General en San Diego para 



I, Google 



V. S. Ssgaa él me informa son 130 



De Duevo i-eoomiendo á V. S. la die- 
cíplina é instrucción de las tropaa. To- 
dos los dins á maflana y tarde se ins* 
truirñn, para lo cnal provengo al seDor 
Qeneral Torres remita 6, V. a. los Jefes 
de instraccion necesarios, sncándolos de 
los batallones que existan en S&n Die- 
go. 

Si el ndmero de fusiles que Y. S. tiene, 
no alcanza para armar toda la infante- 
ría dispondrá que una parte do ella se 
instruya por la maftana cu el manejo del 
arma, j la otra en los giros ; y que por 
la tarde las lecciones sean al contrario, 
pasando los fusiles de una mano & otra, 
pero encargando mucho que no los des- 
compongan. 

Por repetidas veces he prevenido al soDor 
General Zaraza que recoja enantes caballos, 
yeguas y mulos sea posible en la Provin- 
cia de Caracas para montar su Brigada 
y la de V. S. Supongo quo liabrá dado 
cumplimiento á estas órdenes; poro será 
mui conveniente que Y. S. por su parte, 
haga lo mismo enviando partidas que 
extraigan de los hatos y potreros do 
Car&cas los que no hayan sido tomados 
ya para el Estado, sin esceptnar niugn- 
. no. Estas partidas deben ir al mando 
de oficiales de la mayor confianza, con 
estrecha orden para que vengan volan- 
do á reunirse con Y. 8. en n\ acto 
quo sopan la aproximación del enemigo: 
para que lo observen ó averigüen sus in- 
tentos y movimientos y los participen 
á V. S,; y para que no comprometan 
choques en que no sea evidente ó mni 
probable nuestra superioridad y venta- 
jas. 

Mientras acaban de llegar las tropas 
que aguardo pienso ir a revistar las 
de V. S. al Palmar, y examinar 
prolijamente bu estado y necesidades. — 
Aun no sé en qué día saldré de aquí; 

rro será mui pronto. De ahi seguiré 
San Diego & hnccr lo mismo con las 
del eetlor General Torres, y tomaré las 
medidas quo sean mus convenientes para 
montiEr la Brigada de Y. 9. 

Una División marchafá de aqní don- 
tro de mui pocos días embarcnda é ird 
& desembarcar en las bocas del Pao. — 
Diaponga Y. S. que so prepare allí to- 
do el ganado posible para su manten- 
ción, activando sus medidas para quo se 
ejecute esto inmediata, inmeaiatamente, 



Saes -la llegada de estas tropaa no tar- 
ará. 

Dios guarde á Y. 9. muchos aflos, 
SlUOtí BOLÍVAB. 



opio de Bolívar para Zaraza. 

Al seflor General Pedro Zaraza. 

Cuartel general en Angostura, Diciem- 
bre 20 de 1817.— 7." 

Señor General : 

Dentro de tres dias voi & marchar oon 
el ejército sobre San Diego donde es- 
taré mui pronto. Y. S. sabe la necesi- 
dad que tenemos do transportes para el 
S arque y bagajes ; active, pues, sus me- 
idas para que vengan á San Diego in- 
mediatamente todos loa caballos y mulos 
de carga que sea posible, en la inteli- 
gencia de que tanto el parque como la 
comisaría necesitan un gran número de 
ollas, y do que viniendo todas las quo 
Y. S. tonga, apenas serán suficientes. 

Ademas romitirá Y. S. al mismo lugar 
nu número considerable de resos para 
la mantención del ejército y 500 6 600 
caballos que son los monos que necesita 
la brigada del seOor General Uonágas, 
cuya caballería naciendo ll mas de COO 
hombres. 

Cuantas órdenes he librado (x Y. S. 
anteriormente deberán estar cumplidas á 
la llegada del ejército á San Diego. 
Tendrá Y. S. reunidas sus tropos, y 
aumentadas cuanto sea posible : me da- 
rá los informes que tonga del enemigo 
y se hallará á las inmediaciones do aque- 
lla villa con todas sus fuerzas. 

Los caballos qne estén empotrerados se 
pondrán donde noedan extraerse fácil 
y prontamente al primer aviso, consul- 
tando ademas su seguridad y conserva- 
ción por los buenos pastos, siempre que 
sea posible. 

Dios guarde á Y. S. muchos aftoa. 

SiuOK Bolívar, 



I, Google 



Oficio para el General Torre». 

AI seBor General Pedro León Torrea. 

Gaartel general on Angostara, 20 de 
Diciembre de 1817.-7." 

Señor Qeiioral : 

Para lit disciplina' é inetrnccion do la 

Brigada del seQor General Monagos, se 
naceaitan oficiales aargonbos y cabos que 
entiendan el mando y manejo do loa 
giros y ol fusil. Daatine V. S. do las 
&opa3 do 811 mando todos los qna pue- 
dan scryir para eso objeto reservando 
limitadamente losmni indiaponsables para 
la instrucción de las do V. S. El soflor 
General Monágaa tiene bu caartel on el 
Palmar hasta nneva orden. Diríjalo V. S. 
allí los instructores. 

Dentro de mni pocos dias saldrú de 
aqní á pasar uirn revista á las tropas 
dol seBor General Monágasy de V. S. Éi- 
pero que enoontraré reunido nn gran nu- 
mero de ellas y establecido ol mejor or- 
den y discipliuii, la instrucción mui ade- 
lantada y exactos informes sobre todo lo 
qne pueda convenir á la Repíiblica. 

Dios goai'do á V. S. muchos anos. 

SiMOK Bolívar. 



Oficio del Jefe Supremo para el General 
Bermxidez. 



Al acdor Generiil José Francisco Ber- 
mñdes!. 



Angostura, Diciembre 



Caartel general c 
%% de 1817.— Y." 

SeQor Genei-al : 

Por mi comunicación del 19 del co- 
rriente supongo á V. S. perfectamente 
instruido de nuestra situación, activando 
la reunión y recluta de las fuerzas para 
venir á la Asamblea general ó para re- 
mitirme los auxilios que por el seüor Oo- 
roQol Sánchez he pedido á V. S. 

El cumplimiento do aquellas órdenes 
80 hiuie tan urgente y necesario, como 
qne esto solo, njo detiene para empren- 



der de Tina vez las operaciones. Loa se- 
floros Genéralos Monagas, Zaraza y To- 
rres me aguardan ya con todas sas fuer- 
zas reunidas, y hoi mismo empiezan á 
salir las de esta provincia sobre San Die- 
go, á donde voi á marchar yo mismo 
con el reato del ejército dentro de tros 
dias. No diñera, pues, V. S. an momen- 
to su marcha 6 la do las tropas que ao 
lo han pedido, si las circunstancias no lo 
permiten venir V. S, con ellas. La sal- 
vación de la República depende do la ra- 
pidez de nuestros movimientos para reu- 
uiruos y para obrar. Aprovocliemoa loa 
instantes : , volemos. General en auxi- 
lio del ejército de Apure, y nuestra vic- 
toria será cierta y segura. Morillo ocu- 
pado ahora allí, se veril en el mayor em- 
barazoal sentir nnostros movimientos por 
su espalda, mucho mas si logramos al- 
cansarydestruirladivision do La Torre. 

La desgracia do liabsr enfermado eu el 
tránsito el Edecán Tinoco me ha retarda- 
do el placer do recibir los partes y deta- 
lles une V. S. me dirijia con él. Este 
oficial se ha quedado on la Vieja Guayana, 
y las comunicaciones do que ora portador 
no me hau llegado y aun temo que so ha- 
yan perdido. Si oontouian, como supon- 
go, algunasnoticins importantes, las dupli- 
cará V. S. remitiéndome todas sus poste- 
riores comunicaciones directamente a San 
Diego á donde voy á esperar ív V, S. 6 á 
las tropas que me envíe. 

Ayer he tenido la satisfacción de ver 
entrar gd este puerto la goleta do gnerra 
Cóndor cargada de pólvora, plomo, fu- 
siles y otros elementos interesantísimos. 
Al presento nada nos falta para la campa- 
Qa que solo por aguardar a V, S. deja do 
abrirse en el momento. 

Dioa guarde A V. S. muchos aflos. 
Simón Bolívar. 



Oficio p 



a el Coronel Sucre. 



AI Seflor Gobernador de la Baja Guayana, 
Coronel Sucre. 



Cnartel general en Angostura, Diciembre 
22 do 1817.-7." 



El Edecán Tinoco, que condncía pliegos 
del Sr. General Bermúdez pava mí, se ha- 



I, Google 



lia enfermo eti esa plaza, segnn laa noti- 
cias que he tenido; pero como aa enfer- 
medad no podía impedirle que me remi- 
tiese la coi'respondeuciii, stipoago que ae 
hfibrA perdido ó extraviado. Eu este cu- 
so le tomará V. S. una declaración por 
escrito, sobre el objeto do an comiriion y 
sobre el contenido do loa pliegoa ai los sa- 
be, y le exigirá una relación del Estado y 
situación de la División del Sr. General 
Bermúdcz al tiempo do su aepnracion de 
ella, expresando el doatiuo que tiene el 
Sr. Geneml Marino, el Ingar donde exis- 
ta, sí viene ya para ar¡iií ó porqué causa se 
ha detenido. 

Si el EJccaii conserva todavía en au po- 
der la correspondencia, mo la dirijirá 
y. S. inmediatamente con los informes ó 
noticiaa verbales que él dé, 

nioa guarde A V. S. muolios aflos. 
Simón Bolívar. 
VI 

AlSr. OonoralJ. T. Monágas. 

Angostura, Diciembre 33 de 1817. — 7". 

Sr. (ieneral: 

LaDiviaion do intentaría que, segnn anun- 
cié á V. S. en mi oficio do 20 del presente, 
ibaámarcliar,aBle hoy dina órdenes del Sr. 
General Valdez y desembarcará en las 
Bocas del Pao, como dije entóncea á V. 8. 
Yo espero que no faltará nada al Ge- 
neral Valdez para la sabnistencia de au 
División habiendo recomendado antes & 
V. S. preparar el ganado necesario para 
eUa. 

£L Comandante Antonio Suárez quedó 
encargado del onido y conservación de 
los transportes del ejercito. Yo cuento 
con ellos para la marcha que será dentro 
de tres dias. Libre V. S. bus órdenes pa- 
ra que se redoble su cuido y se tengan 
prontos para cnando se necesiten. 

Repito ii V. S. las órdenes que en mis 
comunicaciones anteriores le he dado, es- 

fiecialmente las do vígiltir mucho sobre 
os movimientos ú intentos del enemigo, 
para evitar un choque y una retirada pre- 
cipitada que nos seria muy perjudicial. 
Si el enemigo se moviese sobre V. S.', ven- 
drá V. S. con todas esas fuerzas á la Sole- 
dad adelantándome Joa avisos convenien- 
tes para preparar aquí lo necesario. 



Activo V. S. la reunión de todas sns 

fuerzas, en la inteligencia de que dentro 
de cinco ó aeis dias á mas tardar osUiré 
ahí á revistarlas en la de que tal vez con- 
vendrá que se mueva muy pronto. 

Dios guarde á V. S. muclios años. 
SiafOíT BoLírAR. 
VII 

Oficio para el Presidente del Tribunal de 

Secuestros. 

Al SeOor Presidente del Tribunal de Se- 
cuestros. 

Angostura, Diciembre 29 de 1817. — 7". 

Sepor: 

Impuesto por oficio del Escmo. Sr. 
Almirante, fecha de 20 del presente, de 
la disposición que V. S. íi nombro del 
Tribuna!, participó al Sr. Gobernador de 
esta plaza, sobre la casa que ocupa el arse- 
nal de Marina perteneciente á la ciudada- 
na M.' Antonia Cuevas; y atendiendo á 
que la propietaria en su reclamo se con- 
forma con que ae le dé en au lugar provi- 
sionalmente otra de liis del Eátado, mien- 
tras se desocupa la suya, convengo on que 
se haga esta cambio en los tórminos que 
ella solicita. 

Dios guarde íi V. S. mncboa aílos. 

Simón Bolívar. 



Oficio para el Intendente. 

Al Sellor Intcndunto do la Provinrfa de 
Guayan a. 

Angostura, Diciembre 22 de 1.S17, — 7°. 

Seflor: 

Disponga V. S. que de las medicinas que 
ha^ en la Contaduría, se enti-egnen al ci- 
rujano mayor Ciudadano Cervellon Urbina 
jjts que se necesiten para surtir y reponer 
las que falten en ol botiquín del ejército. 

Dioa guarde íi V. S. muchos atios, 
SlMOH BotÍTAR. 



y Google 



Ofu:io para el Jnlcmlente. 

Al SeQoi' liitendciitü de l;i Provincia de 
Guayaua. 

AngoaLura, Dicíombro '¿'I ile 1817. — 7". 

Señor: 

Dispoiigii V. S. so tome al Ur, Torait 
uu sable de los de á S peaos y qne ao entre- 
gue al Subteuieute Casimiro Maneyro. 

Dio3 guarde i'i V, S. rauclios aflos. 
Simón Bolívar. 

1361. 

* DISPOSICIONES DEL JEFH SUPltBliO QLB 
SALE DE ASGOSTÜRA EN CAMPARA. 



Ojicio del LiBERTADOu osra el General 
Monagos. 

Al EeQor General José Tudeo Monágas. 

Oaartel general en Angoatiira, Diciembre 
28 de 1817.-7.° 

Señor General : 

El sefior Ooiieral CedeOo, que pasa co- 
misionado por mí cerca de V. 8., le ins- 
truirá de mis intentos para laa opcrncio- 
nea del ejército y le comunicaríí las ór- 
denes de io qne debe V. S. hacer, confor- 
me á mi plan de campaña y objeto de sn 
comisión. 

Yu espero que V. S. recibirá al señor 
General CedeQo con todo el honor quo 
le ea debido, y ejecutará exactamente las 
órdenes quo va encargado do trasmitir 
á V. S. de mi parto. 

Dios guarde áV. S. mncboa años. 

SlJION BOLÍTAH. 



Ojicio de Bolívar jwra liermúdez. 

Al Beflor General Josc Francisco Ber- 
múdez. 

Cuartel general en Angostura, Diciembre 
27 do 1817.—:. " 

Señor General : 

Auoclio lie llegada á esta ciudad des- 

fines de haber revistado en el Palmar y 
as Bocas del Pao las Brigadas de los se- 
ñores Generales Monágas, Valdez y To- 
rres, que me han presentado sns cuerpos 
en el mejor estado de organización, órdeu 
y disciplina, prontos para empezar la 
operaciones en el momento que so incor- 
poren las fnerzaa quo tengo aquí y las que 
aguardo de esa provincia con el señor co- 
ronel Sánchez, 

Como nada U03 es mas importante que 
reunir las fuerzas para obrar rápidamente 
sin perder un instante, he dado ya mis 
órdenes para que las tropas do esta pro- 
vincia marchen pasado maOana. Yo 
mismo lo hai'6 dentro de tres dias tíiV' 
mino en qne espero Coronel Sán- 

chez. EL ejército reunido constará 
6.000 hombres y su dirección será al 
Bajo Apure, donde han concentrado sus 
fuerzas los enemigos. 

Mientras ejecuto JO esta operación, laa 
do V. S. deben limitarse á cubrir y de- 
fender con 8u División las provincias de 
Oriente, á cuyo efecto tengo k bien con 
ferir fi V. H. la Comandancia general de 
todas ellas y de las fuerzas que queden em- 
pleadas en sus guarniciones. Pero comq 
ninguna es mas importante que la de 
Guayann, como esta os la única qne puedo 
aer invadida y como en ella existen nues- 
tros almacenes, la atención do V. S. se 
dirigirá mni principalmente á esta parte, 
para ocurrir ú sn defensa, asegurar y 
abreviar mas nuestras mutuas comnnica- 
ciones, organizar nuevas fuerzas, ariaarlas, 
municionarlas y proveerlas do todo lo ne- 



Con este objeto vendrá V. S. á estable- 
cer BU Cuartel general cu la Soledad ó 
en el plinto que V. S. juzgue mas á pro- 
pósito para atender á todas partes y para 
proveerse de los víveres que no podrán en 
adelante llevárselo á Maturin por falta do 
caballos y de tropas do caballería quo 
marchan todas conmigo. Esta* sola con- 



I, Google 



sideración Eeriu b.ietiinto para obligarle á 
variar do posición, aun cuando no exis- 
tiesen laa razones que he expuesto á V. S. 
y aunque prescindiésomoa de la necesi- 
dad de ponei-so V. S. fuera del alcance 
inmediato do los eucinigos dnrante mis 
operaciones en el Apuro, pnrn no nvcn- 
turar fácilmente la suerte de esta bella 
parte de la Ecpública. 

Establecido V. S. en la Soledad libra- 
rá las órdenes convenientes para en- 
grosar sus fuerzas con la major acti- 
vidad y destinará loa destacamentos 
necesarios sobre Cnmaná, Barcelona ó 
Caracas, así para tomar informes del ene- 
migo, para observarlo y liacer reclutas, 
como para engaflarlo, entretenerlo y ocul- 
tarle mi movimiento, que debe igno- 
rar para asegurar mas sn resultado y 
para que no intente nada contra Y. S. 

Repito á V. S. que mi marcha será 
dentro do tres dias sin falta. Kada 
puedo ya detenerme, porque todo está 
pronto. Lo úrico que siento al sepa- 
rarme de aquí es no ver á V. S. ya 
en la íí^Icdaa, ó tener noticias de sus 
marclins. Empréndalas, pues, V. S. in- 
mediatamente con toda la rapidez posi- 
ble, y demo partes del dia en que se 
mueva y de aquel en que probable- 
mente llegará, para mi conocimiento. 

Las noticias q^ue he recibido, de Apu- 
re son tan satisfactorias, que no me 
atrevo á darles crédito hasta qne no 
tengan conBrmacion oñcialmente. Se 
dice que el sefior General Páez ha ba- 
tido á Morillo, refiriéndose al dicho do 
un oQcial de los derrotados que se ha 
presentado al General Zaraza. Sí es 
cierto esto, no diferiré un momento el 
• placer de participárselo li V. S. en el 
aoto que me llegue el parte. 

Antes dé marchar volveré á escribir 
á V. S. j le haré las prevenciones que 
haya omitido esta vez, le detallaré Jas 
fuerzas que quedan en la Provincia que 
hoi pongo á sus órdenes, lasque llevo 
conmigo y las operaciones que pienso 
ejecutar. Entre tanto, encarezco á V. S. 
la necesidad de marchar á la Soledad 
con todas laa fuerzas posibles ; le reco- 
miendo el cnmpiimiontode la LejMar- 
cia para aumeutar sn División y la 
frecuencia de sus partes. Yo Tepoao en 
la confianza de que ini separación del 
Oriente no se hará sensible, quedando 
V. S. encargüdo del mando general : 
que los enemigos no reportarán ningu- 
na ventaja en mi ausencia, y qne pre- 



parándose V. S., en el mes que dnreii 
mis operaciones en Apure, sellará la 
libertad de la Kepública con las que 
V. S. ejecute por cata parte, inmedia- 
tamente que destruido Morillo en el in- 
terior, podomos dirijir nuestros esfuer- 
zos sobre esa costa cnya felicidad está 
V. S. encargado de obrar- 
Dios guarde á U. S. muchos bBob. 

SlMON BOLÍVAH, 



O/icio del Je/e Siipi-enio para el Coronel 
Sánchez. 

Al seBor Coronel Francisco Sánchez. 

Cuartel general do Angostura, Diciembre 
27 de 1817.— 7.° 

Sefior Coronel: 

Con fecha de 2'¿ del corriente repetí 
á V. S. la orden do que redoblando sus 
marchas venga volando á la Soledad á 
reunirse al ejército con las fuerzas que 
tenga actualmente. Cada dja se haco 
mas urjente la necesidad de que V. S. 
llegue. V. S. sólo detiene ya Ins mar- 
chas del ejército, que en cada instante 
que pierde, pierde también un triunfo 
o una ocasión de alcanzarlo. Al fin es- 
to! resuelto á no aguardar sino tres días 
mas. Si pasados estos, Y. S. no hubiese 
llegado, seguirá eolo por nuestra espal- 
da, porque nuestras operaciones no pue- 
den diferirse mas. Vuelo, pues, V. S, 
á alcanzarme todavía en la Soledad. 
Yo marcho sin falta para el 30 del 
presente mes- 
Dios guardo á Y. S. muchos ailos. 

SlJION BOLÍVAH. 



Oficio del Je/e Supremo para el General 
Páez. 

Al Sr. General José A. Páez. 

Cuartel General en Angostura, Diciembre 

27 de 1817.— 7.° 

SeOor General: 

£n mis comunicnoiones anteriores y 
especialmente en la de 19 del corriente 



I, Google 



anuncié á V. S. mis iiropurittÍTOs para 
marchar á auxiliarlo con ol ejército 
gninde. Laa vicisitudes do \n guerra y 
mil iucidentoa deagi-acindoa habían frus- 
trado hasta ahora mis esfuerzas y de- 
seos ; pero al fin tongo la satisfacción 
de avisar á V. S. que el último diíi de 
esta aüo ó el primero del entrante, á 
moa tardar, man;ho con 4.000 hombres 
de infantería y cnbniloría. Parte de es- 
ta fuerza iva á bordo de la escuadri- 
lla sutil, y ol rosto lo harii pov tierra. 

El señor ÍJorDiifíl Oliviirejí, que ten- 
drá el honor de preseutar á V. S. esto 
despacho, va encargado ñor mi do ins- 
truirle de mi plan y de tas medidas que 
debe V. S. tomar para esperarme, evi- 
tando comprometer entretanto la bata- 
lla. Mis marclins serán tan rápidas cnan- 
to sea posible. Y onestro punto de reu- 
nión deberá ser sobre las Bocaa del 
Apure 6 sobre el Aranca, así por estar 
mas distante del enemigo y ejecutar el 
pasaje y desembarco con mas seguridad, 
como para que pueda V. S. preparar- 
me allí mas fácilmente los transportes 
y caballos que necesito para conducir nues- 
tro parque y bagajes y para montar los 
homores de caballería que llevaré. El 
Coronel Olivares informará á V. 3. mas 
extensamente de todo. 

Ademas déla fuerza que he dicho á 
V. S., pienso hacer pasar por Cateara 
la Brigada del aefior General Zaraza y 
en este caso el total del ejército alcan- 
zará á 6.000 hombres, más que menos, 
de los cuales 3.000 serán de infanto- 
rífl y el resto de caballería. 

Como nada nos importa mas que ocul- 
tar al enemigo mi maroha, para que 
no se eafnerze por estrechar á V, S. 
antea de la reunión, pondrá V. S. el 
mayor cuidado en que se le oculte es- 
te movimiento qne de ningún modo 
podrá ól saber por esta parte, siondo 
mía marchas de este lado del Orinoco 
hasta que llegue ai punto por donde 
deba pasar á incorporármele. 

Loa puntos de reunión que he indi- 
cado son á mi parecer los mas cómo- 
dos y seguros ; pero si por las circuns- 
taucias, por la situación do V. S. y 
del enemigo, por el conocimiento que 
V. 9, tenga del terreno ó por alguna 
otra grave con sideración, -hallase \. S. 
mas conveniente otro cualaniera, me lo 
participará volando para dirijirme á él 
ó para prevenirle mi resolución. En 
este caso, el qne condazca loa pliegos 
Tono TI 37 



de V. S. debe eer de mucha conlían 
za y debe venir advertido de que núes 
tras fuerzas sutiles que se mueven en 
combinación con el ejército, le dirigi- 
rán á dondo yo me halle. Si las cir- 
cunstancias no permitieren á V. S. en- 
viar sus correos por el rio, vendrán por 
el camino recto á Calcara donde me 
encontrarán ó hallarán noticias positi- 
vas y los auxilios que necesiten. 

Si evitando V. S. un encuentro ge- 
neral con el enemigo y acercándose al 
punto de nnestru reunión sin ser sen- 
tido por él logramos incorporarnos, la 
suerte de la Jíepública no es dudosa. 
Triunfaremos de los tiranos aun cnan- 
do 8ua fuerzas sean Mis tropas 

cansadas de vencerlos, ansian por el mo- 
mento de verlos para aumentar un nue- 
vo timbre á sus glorias. 

Dios guarde á V. S. muchos aflos. 

Si nos BOLÍrAa. 



Ojicio de Bolívar ¡mra Urdamta. 

AI Sr. General Rafael Urdaneta. 

Cuartel general en Angostura, Diciem- 
bre 27 de 1817.-7. " 

Sr. General: 

La urgencia con qne han salido los co- 
rreos despachados para ese ejército, des- 
pués del 16, no me ha permitido escribir 
también á US. informándole de nuestra 
eitnucion y opeíacionos. Ahora tengo la 
satisfacción de hacerlo acusando el recibo 
de su oñcio de 

y recomendándole al Coronel Oliva- 
res que pasa cerca del Sr. General Páez y 
de üS. á informarles de mia intentos. 

El Coronel Olivares va encargado de 
informar á US. la operación que medito y 
voi á ejecntar. El 31 del presente ó el 1." 
de Enero próximo marcharé de aquí con 
nn ejéroito de 4.000 hombres que se au- 
mentará en Oaicara con la brigada del 3r. 
General Zaraza hasta 6.000 ó mas. Todo 
está pronto para la maroha y solo aguardo 
una División que debe llegar en el térmi' 
no que he aetlalado. 

Pura facilitar y abreviar la marcha, una 
grao parte de auestra infantería qne al> 



I, Google 



— 210 — 



cnuza á 3.000 lionibros, irá embarcada en 
)hs fuerzas bu ti lea qne siguen por el río los 
moviiiiientos del ejércic» hasta. Ina 'Bocas 
del Aimrc ó liastn el Aranca, que son los 
puntos de reiiiiiotí que indico con esta fe- 
cha al 8r. General Páeü. Pero como yo no 
conozco con exactitud el terreno ui tengo 

fireseiitea las circunstancias en que se ha- 
le ese ejército, le dejo la libertad de que 
me indique el que le parezca mas cómodo 
y seguro, US. por su parte contribuirá i 
que se consulten estas dos ventajas en el 
que ae elija, y á qne se me participe vo- 
lando el gue pnoda ser para no perder 
tiempo ni exponerme á contramarchas 
y por falta de combinación. 

El Coronel & US. los caballea 

transportes y demns que necesito. Yo es- 
pero qne US. se esforzará por que nada 
nos falte. 

Ahora mas que nunca os importante la 
presencia de US. en el Apure. La retira- 
da que debe ejecutar el Sr. General Páez, 
si se halla al frente del enemigo, para ve- 
nir al panto do reunión, es una operación 
tan delicada como interesante. Yo lo creo 
á él bastante hábil para llevarla (i efecto; 

fiero los talentos de US. y sn práctica mi- 
itar no quedarán ociosos y ayudarán pro- 
digiosamente. Sobre todo, recomiendo á 
U§. que el movimiento sea tan reservado 
que nadie lo sepa hasta el acto de ejecu- 
tarlo: que se ocnlte al enemigo: que se le 
engaite y entretenga con partidas ó de 
cualquier otro modo; y que no se baga 
sino calculando mni exactamente las jor- 
nadas y el tiempo que yo emplearé en pa- 
sar, pura lo cual BO me dirijirán frecuen- 
temente partea y yo comunicaré avísoa 
oportunos. — US. sabe la importancia de 
esta operación que debe sellar la liber- 
tad do la Bepública expulsando para siem- 
pre á sus opreaorea. Ningún esfuerzo, 
pues, ninguna medida es sobrada cuando 
se trata de asegurar un resultado que de- 
cide y fija los destinos de la patria. 

Dios guarde á US. muchos aOos. 

SlirON BOLÍVAH. 

{Algunos lugares do este oficio están 
ilegibles por injuria del tiempo. ) 



Oficio fíjí Libertador para el InUndeate 
de Quayana. 

Al señor Intendente Zea. 

Angostura, Diciembre 27 de 1817.—?.' 

SeDor Intendente : 

Pan» salirel Bergantín Forlunalus ánna 
comiaion importantísima al servicio de 
la Bepública librará U. S. o 

las letras de marca qne necesita para 
nuestra bandera en esto viaje. te 

buque sale por cuenta del astado e le 
extiendan y su despacho deben 
todo derecno 

©ndo á U. S. el pronto des- 
pacho del í'brlunalus, que yendo destina- 
do por el Gobierno no puede detenerae un 
momento sin cansar graves perjuicios 4 la 
causa pública. 

Dios guarde á V. S. muchos anos. 

SiuoM Bolívar. 

{El orii/inal de donde se ha copiado este 
docuinenlo ae Italia inititeligiblc en algunas 
parles por injuria del tiempo, y así se hit 
insertado. ) 



Oficio del General Bolívar ;)am el 
General Páez. 

Al senor General José Antonio Páez. 

Cuartel general en Angostura, Diciem- 
bre S7 de 1817.-7." 

SeQor General : 

En el acto de salir el Coronel Olivares, 
con mi correspondencia de esta fecha, ho 
recibido el oficio de V. S. de 18 del pre- 
sente, participándome el suceso del asalto 
á San Fernando en la noche del 17, y las 
medidas que V. S. ha tomado para atr.iev 
al enemigo y concentrar sns fuerzas. 

Repito á V. S. las prevenciones qne le 
he hecho en mis últimas comunicaciones 
y especialmente en la de hoy. Ann cuan- 
do el enemigo sea mas débil y aunque 
todas las ventajas estén de parto do V. S., 
d«be evitar nn encuentro general y decisi- 



I, Google 



To en tanto que sea posible. Castido la 
■acrte de la Bepública está -en nuestras 
muuDs, BÍ obramos rennidoB, seria temeri- 
dad aventurar nnabutalluqne podría Bernos 
adversa y envolvernos en mil embarazos y 
peligros. Evite, pues, V. S. de todos mo- 
doB nn compro Qieti miento : este debe sor 
por ahora su iinioo objeto, su sola ambición. 
{Aqui fiai un páj-rafo que es imposible co- 
piarse, por estar dentrozado por lapoUlUi.) 

No descansaró un momento hasta uo 
verme reunido con V". S.— Si V. S, por au 
parte dirije toda au atención ft impedir 
qae el onemigo se provea de caballos y á 
cumplir las órdenes que lo he librado, 
orea V. S. que la victoria no es dudosa. 

Después del oScio de V. S. de 3 del 

Sresente ningim otro he recibido. Sin 
oda que se habrá extraviado ú perdido 
el del IG á que V. S. se reGore en el qne 
oontcsto. Si conteoia algunas noticias ó 
informes interesantos, diríjame V. S. un 
duplicado y tome las medidas qne le pa- 
rezcan oonveoieutes, para qne el enemigo 
no se nproveobe de ellas si hubiere por 
desgracia caído en sna manos. 

Dios gnarde á V. S. muchos aDos. 

Simón Bolívar. 



O^io del Libertador para el Oeneral 
Monégas. 

Al seQor General José T. ftlonágas. 

Ouartel ffoneral en Aogostum, Diciem- 
bre 28 de 1817.— 7." 

ScDur Qonei'ul : 

Loa preparativos pura mi mtircha & 
reunírme con V. S. están hechos ya, y 
todo está pronto para ompromlerla maSa- 
na ó paitado á mas tardar. Llevaré con- 
migo cnanto pueda necesitarse para la 
campiiDa: nndn nos faltará. 

Debiendo sor nneatrn rennion en lua 
Bocas del Pan íegnn hemos convenido, 
marchará V. S. hacia allí cui< t<>dni sus 
fuerzas, é incoi'pnrado con pl eefl»rOeneral 
Valdez me Figuardará el 30 6 31 del pre- 
sento, en qoe estaré yo allí. {El párrafo 
giie sigue no pus/le fsr copiado por estar 
destruido por m insectos.) 

encargo i V, S. que al punto de reu- 



nión vayan todas las bestias pertenecientes 
al Ejército que eatán bajo el cuidado del 
Capitán Gurabujal, porque aon do absoluta 
necesidad para los oQcIhIos y trasportes. 
Las que sean iuútíles se soparurán all^ 
para volverlas al potrero. . 

Anoche he recibido parte del señor 
General Páez con fecha do 18 del corrien- 
te, al frente de San Fernando. El 17 dio 
un falso ataque á aquella plaza con el ob- 
jeto do atraer á olla al enemigo, que per- 
manece en Apiirito y reconcentrar todas 
BU3 fuerzas. Parece que el enemigo no 
ha intentado nada aun. El General Páez 
tiene la mas grande confianza en el auoe- 
eo, que será mas seguro mientras mas 
tiempo se lo dé para reunir aus tropas. 

Dios guarde á V. S. muchos anos, 

SlMOH BOLÍTAE. 



Oficio del General en Jefe al Oeneral 
Valdez. 

Al Sr. General Uanuol Valdez. 

Angoatursi, Diciembre 28 de 1817.-7.° 

Seflor General : 

Con esta fecha prevengo al señor Ge- 
neral Monágas marche con au Brigada & 
reunirse con V. S. en las Bocaa del Pao, 
conforme al plan en que hemos conveni- 
do. 

Yo mnrcharé mnflann ó pasado ¿ mas 
turdur, para lo cual está tndo prepara- 
do ya y aun embarcado. Huga V. S. 
por su parte que tndn esté pronto para 
el 30 ó 31 en qiie llegaré yo. 

Sí el ganado que T. S. tenia se ha 
acabado o nn alciinznre hasta qne nos 
reiiiiamos, tomará V. S. el que nece.site 
del que me ha reinirído el seO^r Gt-iieral 
Zaraza. {^Siguen ocho línea» que tu impo- 
sible copiar pur haberlas des/ruido la po- 
lilla), at.nCHilo en cuyo cas" im de^cnfia 
de la licioria. 

Diiisgitiirdtí á V. S. -nuclios ^iñ---. 

SlMuN BiiLÍVAR. 



I, Google 



o/icio del Je/e suprotno al Oaneral Zaraza. 

AI HoOor General Pedro Ziiruzn. 

Cuartel general en An&osturu, Diciembre 
88 de 1817.-7." 

Seflor G«nenil : 

Uonforme fi mi comauicacíon de 30 del 
corriente en que annnoié A V. S. mi 
pronta salida, voÍ á marchar mallana con 
el ejército qno consta de mki de 4.000 
liombres. Mi direcciun será k reiinirme 
con V. S. ; pero como la miirclin por 
ese lado es mai difícil, por f<ilLiL de trans- 
porte y aun de víveroa, y como os miii im- 
portante ocnltur al enemigo mi mofi- 
miento para que uo sa preparo, ho le- 
snelto Heguir por este lado hasta ponerme 
en Oaíoara 6 frente ií Cubruta por donde 
SQ ejecatará nuestra reunión. 

Snpongó reunidas ya todas las fuerzas 
de V. S. y los caballos y transportes en 
el potrero más cómodo, segura y fácil 
para extraerlos al primer aviso en virtud 
de mis órdenes antoriores, No qued;», 
pues, á V. S. qué hacer sino marchar 
con todo esto ú Cubruta por la via más 
breve y segura, oalculaudo las jornadas 
de modo qne el dia 13 del entrante esté 
y. S. sin falta alguna alli, puns este os 
el tiempo que podré yo emplear á lo 
mas en llegar. 

Creo excusado encarecer y recomendar 
[^Hai en este lugar parte del párrafo ojie 
no ha sido posible copiar por haberlo aes- 
trttido la polilla) para atraerlo había aban- 
donado las quo ocupaba sobre el Matillura, 
y se dirijió á San Fernando, que atacó 
el 17 6 iba á continuar amenazándola 
por ataques falsos y repetidos oon el ob- 
jeto de llamar hacia allí la atención del 
enemigo y obligarlo á evacuar el Apuri- 
to, Nuestra .situaeron en Apnre os bien 
favorable : nada hay qne temer por aque- 
lla parte. 

Dios guardo fi V. S. ranchos nflos. 
Simón Bolívar. 



Oficio del LiBBiiTADOB oí Coronel Infante. 

Al SoQor Coronel Julián Infante, 

Cuartel general en Angostura, Diciem- 
bre 28 de 1817.— 7." 

Seflor Coronel : 

Oon la mayor satísfaocion be sabido 

3 no á los extraordinarios esfuerzos y valor 
e V.S. debe la patria las reliquias de 
infantería salvadas del campo do'la Hoga- 
za. V.S. ha acreditado en esta desgra- 
ciada jornada que si en la fortuna se ho- 
co temor, eu laadvorsidad gana la admira- 
ción y aplausos. Yo doy áV. S. las gra- 
cias por los distinguidos servicios, con que 
ha confirmado al Gobierno y á bub ooncin- 
dadanos en el alto concepto y estimación 
k qno sus repetidos triunfos, sus Baoriñ- 
cioa y constancia lo han elevado. 

En esta fecha prevengo ni SeOor Gene- 
ral Zaraza marche con todas aus fuerzas, 
y con los caballos {Hai en este Ivgar par- 
te del pdrrt&o que no ha sido posiliíe co- 
piar por haberlo deslmido la polilla), 
en ol cumplimiento de mis órdenes y^ en 
la ejccvicion de los plauea que comunico. 
Interésese V. S., esfuérzese Coronel, do 
todos modos, para que estas disposiciones 
sean cumplidas religiosa y estrictamente. 

Dios guardo á V. S. muchos atloa. 

SiuoK Bolívar. 



Oficio de Bolívar al Coronel Urqmola. 

AI SeUor Coronel Urquiola. 

■Cuartel general en Angostura, Dicíem- 
bre 28 do 1817.-7°. 

La conducta do V. S. en la batalla de 
la Hogaea, de que he sido informado por 
varios oondnctos, ha aumentado el apre- 
cio y consideración que aus distinguidos 
servicios en otras ocasiones habían 
merucido del Gobierno. Yo doy A Y. S. 
las gracias por los singulares esfuerzos 
con qne tan útilmente ha cooperado V. 8. 
á la salvación de nnesíra infantería en el 
campo de la Hogaza y por el constante 



I, Google 



celo y aotivídad con qne tmbaín por re- 
parar aquella casual doegracta. 

Con OBta misma fecha prevengo ni Se- 
Bor GGDer:il Ziinizti qne marcho con toda 
Bii brigada que supongo renuida y con 
todos ío9 caballoH y transportes que ftntea 
le ho mandado recoger, al puerto do Oa- 
bruta que es el punto elojldo para nues- 
tra reunión. — V. S. es bnen testigo de los 
funestos sucesos que tendrían siempre 
nuestras armas mientras no se ejecuten 
religiosa y estrictamente mis úrdenos. En 
la guerra no se comete fiLlta impunemen- 
te ; y la iiiexactítud 



{Los folios siguientes de este copiador 
en qve se encottlraña la eonfimiacíon de 
es/a corre^po)ideHc¡a no existen.) 

1362. 

* AL SAIIR Á CAIIPARA EL LIDEBTA- 
DOR, DICTA BN ANGOSTURA VARIA8 
DISPOSICIONES PARA LA DEFENSA DE 
LOS PUNTOS OCUPADOS; PARA LAS OPE- 
RACIONES DEL GRANDE ÉJKRCITO ; PA- 
RA LA ADMINISTRACIÓN INTERNA DKI, 
ESTADO ; Y PARA UANTBNKS LAS AL- 
TAS RELACIONES CON EL EXTERIOR, 



Oficio del Jefe Supremo para el General 
liermúdez. 

Al seBor General José Francisco Ber- 
múdez. 

Cuartel general en Angoatnra, Diciem- 
bre 30 de 1817.— 7." 

Setlov General : 

He recibido anoche ol oficio de Y. S. 
de 19 del corriente contestando el mío 
de 23 dol pasado, y participándome ha- 
ber snapendido su marcha sobre la costa 
á consecuencia del aviso qne le dirijió el 
seOor General Bójas de haber sido bati- 
da en la Hogaza la división del eoDor 
General Zaraza. La resolución y medidas 
tomadas por V. S. para propararao A 
marchar al primer aviso kan sido mnl 
pradentcs y acertadas, y me hacen supo- 



ner qne las repetidas órdenea qne he li- 
brado A V. S. en este mea y especial- 
meiite las que fu6 encalvado de comu- 
nicarlo el seOor Coronel SaucheE, habrán 
sido ejecutadas con In rapidez que nues- 
tras circunstancias exigen. 

Conforme á lo que dije á V. S. en 
mi oficio del 87, marcha hoi el ejérci- 
to con dirección al Bajo Apure á don* 
de voi yo mismo reuniendo á las fuerzas 
de esta proviucia, las do los señores Ge- 
nerales Monágaa y Zaraza, que me sgnar- 
dan en el tránsito. La operación, pues, 
que previne á V. 8. en aquella lecUa 
se hace tan interesante y urgente cuan- 
to qne quedan desonbiertas esta pro- 
vincia y la de Barcelona y espvieatna 
nuestras comunicaciones á ser iuterrnm- 
pidas por cnalquiera partida enemiga que 
qniern interponérsenos. Nuda debe dete- 
ner á y. o. hasta que haya asegurado 
la tranquilidad de esta provincia. 

Para abreviar esta operación y asega- 
rar de nna vez estii provincia contra 
OQnlqníera ataque 6 tentativa qno pue- 
da el enemigo emprender por el rio, 
mandarfi V. S. inmediatamente 4 Tabas- 
ca trescientos hombres, con orden de 
qne espei'on atl! los buques quo irán .'i 
buscarlos para que vengan á guarnecer 
loa castillos de la Vieja Gnayana. Vo 
recomiendo á Y. S. mui encarecidamen- 
te el cumplimiento de esta disposición, 
Sorqne siendo aquella plaza la llave 
e esta provincia y pudiendo ol enemi- 
go soi'prenderla tomando á bordo de su 
eacuadra la guarnición de Güiria, no tie- 
ne seguridad alguna hasta que no esté 
ocnpada por las fuerzas de Y. 8. 

Yiniendo estos trescientos hombres & 
la YieJ» Gnayana queda V. S. espedi- 
to para obrar por la parte que crea mas 
importante, y puede suspender la mar- 
cha íV la Soledad si no la juzga nece- 
saria. Yo dejo á V, S. en libertad para 
obrar oonforme A las circunstancias lue- 
go que estén en Gnayana los trescíen- 
noi ' 



^ido. Si el aeHor Co- 
ronel Antonio Sucre pudiera venir man- 
dándolos nada mas tendría yo qne de- 
sear para la seguridad do esta provin- 
cia y Y. S. qnodaria mas tranquilo. 

Ayer be tenido la satisfaccion'do re- 
cibir partes del seflor General Páez has- 
ta 18 del corriente, y los informes ver- 
bales qne ha venido encargado de dar- 
me el Coronel Lara. El enemigo con- 
serva sus posiciones de Apurito y San 
Antonio, y las nnestras son en Mucurí- 



I, Google 



taa y San Fernando. Dos destacamen- 
tos euemigos que han iuteiitado adelan- 
tarse á AcbaguHs han sido rechazados 
y batidos ein pérdida nitiguim niiLStro. 
El enemigo agiuirda bíh duda 1h división 
de La Tone pura obrar. Si como croo, 
pirado llegar yo á tiempo do socorreral 
General Páez, la suerte de la Repúbli- 
ca va á decidirse nitii pronto, y todas 
las probabilidades dol snceso est^ii por 
naestni part«. 

Por el Estndo Mayor fíencral he si- 
do instruido de todo lo qne deseaba sa- 
ber con respecto ll lo fuerza, armamen- 
to y miinicioneB de esa división, qne es- 
pero 86 habrá engrosado considerabiemeii- 
-to con la reclntik general prerenida cu 
la Leí Marcial, 

El retiro del seflor General MariQo 
á Is íbIli de Murgarita lia sido de mi 
aprobación, como lo comuniqué íl V. S. 
desde el 9.1 del presente. 



Dios guarde h V. 



i. mticliosanos. 
Simón Bolívar. 



Circular d los Oobernadares y Comandan- 
tes generales de las provincias de Guaya' 
na y Barcelona. 

Angostnra, Diciembre 30 de 1817. — 7.* 

- Seflor : 

Para proveer á la delensa y seguridad 
de esa Provincia mientras el Ejército 
grande obra en el Apure he tenido & 
bien nombrar Comandante general del 
cncrpo de operaciones encargado de !a de- 
fensa de las Provincias de Oriente hI seüor 
General de Dirision José Francisco Ber- 
Diúdez, y be dispuesto que laa guarni- 
ciones y onantas fuerzas queden en la 
Provincia estén á sns órdenes qne de- 
berán ser exactamente onmplidas. 



Lo comunico A V. S. para 
oía y cumplimiento. 



inteligen* 
Dios guarde A V. S. muchos afios. 



SlUON BoLÍTAIt. 



Oficio del Libertador al Inlendenla dé 
Ovayana. 

Al Sr. Intendente de la Provincia. 



Cuartel general e 
30 de 1817.— 7 



Seflor: 



Angostni 



JjOs auxilios que impetre de V. S. 
el ciudadano Juan Mentes, oapitau ci- 
riijauo, encai'giidü del Hospital general 
de eslA Plaza, dubeu prestürsele para 
qno lo establezca y orgunice del modo 
más conveniente para la comodidad del 
enfermo. Yo recomiendo mucho &V.S. 
la asistencia y buena udmiuistracíon da 
nuestro Hospital. 

Dios guardo á V. S. machos anos. 

SlUON BOLÍTAB. 

IV 

Oficio para el Gobernador de Angostura. 

Al seflor Gobernador de la Plaza de An> 
gosturu. 

Cuartel general en Angostnri», Diciembre 
30 do 1B17.— 7." 

Seflor: 

Debiendo marchar el seOor General de 
División Manuel OedeDo, Comandante 
general de esta Provincia en el Ejército 
grande, he tenido á bien nombrar á 
Y. S. Miembro del Consejo de Gobier- 
no, creado por Ducreto de G de No- 
viembre de esto aflo, cuyas funciones 
ejerceré, Y. S. interinamente durante la 
auseucia de dicho aeOor General Cede- 
fio. 

Dios guarde A Y. S. mnchos atlos. 
Síitov Bolívar. 



y Google 



2lo — 



Oficio para el IníendetUe de la Provincia. 

Al SúDor lutondonte úe la Provincia. 

Gnartcl general de Angostura, Diciembre 
30 do 1817.— 7. ■* 

SeDor : • 

Incluyo á V. S. el Decreto que con fe- 
cbn de ayer he teaido á bien expedir, 
Bobre la administración de los bieaeB 
Beenestradog. El servirá de respuesta 
á las consultas que V. S. me hn diri- 
jído sobre las competencias suscitadas 
entre V. S. y el Tribunal de Secues- 
troe. 

Dios guarde i^ V. S. miiclios nElos. 

Simón Bolívar. 

VI 

Oficio para el Presidente de la Junta de 

Secuestros. 

Al seBor Presidente del Tribunal do Se- 
cnestros. 

Cuartel general ea Angostura, Diciem- 
bre 30 do 1817— 7." 



Para cortar las dndas y competencias 
suscitadas entre Y. S. y él Intendente 
de eeta Provincia sobro la administra* 
cion de los bienes secuestrados, he te- 
nido fi bien expedir el Decreto que in- 
cluyo, para que disponga V. S, su 
cumplimiento en la parte que le toen. 

Dios guarde á V. S. muchos aflos. 

MtiiON Bolívar. 



Nota del LlbbrT'LDOR para el General 
Clemente. 

AI se&or General de Brigada Lino de 
Clemente, Encargado de Nrgocips de 
Venezuela en Füadelfia. 

Cuartel general de Angostura, 30 de Di- 
oiembre de 1817.-7.° 



Seüor General; 

£n Mayo de este aflo ee reunieron 
en Ciiriuco varios ciudadanos (le Vene- 
zuela 6 instados por el Dr. Cortes de 
Madariaga, reinstalaron allí el antif^uo 
Congreso. Esta Jnnta informal y tu- 
multuaria uombró sus agentes y funcio- 
narios bíu consultar ni los pueblos ni 
loa ritos establecidos por la miüma Cons- 
titución de Venezuela. Asi es que ella 
misma se disolvió, conociendo los males 
que iba A causar á la República, y sus 
miembros anunciaron su rentiucia pú- 
blica por un manifiesto lleno de inge- 
nuidad. 

Como este acontecimiento puede ha- 
ber alterado la conducta poÜtioa do 
V. 8., ratiüco á V. S. los poderes que 
ie conferí el 5 de Enero do este aílo en 
Barcelona, y lo faculto expresamente 

Sara que pueda comprometer los fondos 
e la Bepública de Venezuela por ar- 
mas, raunicionCB de guerra y vestuarios, 
celebrando contratas sobre estos obje- 
tos con los negociantes que quieran 
conducirlos, eBtipuIaudo los precios, pla- 
zos y especies en que deben pagarse. 

Dios guarde á V. S. muchos aQoa. 

SlUO^I BOLÍTAH, 



Nota del Jefe Hupremo para López Méndez. 

Al señor Dr. Luis López Méudc?., Encar- 
gado de Negocios en Londres. 

Cuartel general de Angostura, Diciembre 
30 de 1617.— 7." 

SeOor : 

Iloi marcho con un ejército de seis 
mil hombres pei'fectnmoute equipados, 
& incorporar on el Bajo Apure la Bri- 
gada del General Páez, que pasa de 
cuatro mil hombres de caballería, su- 
biendo por el Orinoco nuestras fuer- 
zas sutiles para tomar la importante 
plaza de San Fernando. 

(Se insertó el o6cio pasado en esta 
misma fecha al seflor General do Bri- 
gada Lino de Clemente.) 

Dios guarde á V. S. muchos aBos. 

Simón Boiivis. 



y Google 



Oficio del Je/o Suprema ¿tara el Coronel 
Bárrelo. 

Al seflor Coronel Jesús Bárrelo. 

Ouartel general ou Angostarn, Dígíodi- 
bro 30 de 1817.-1"'. 

Seflor Coronel: 

Luego (]U0 V. í^. llegue á esta plitza 
coa la recluta quo liaja hecho, seguirá 
riipictamento con ella á Caicaraj hasta 
incorpornrfio conmigo. Si cuando V. S. 
llegare á esta plaza no hubiere venido 
aún el Coronel Sánchez ó yo hubiere 
marchado, V. S. Begnirá á Caicara con 
la recluta tomando las mayores precau- 
ciones para impedir la deserción, pero 
si el Coronel Sánchez estuviere en esta 
plaza, V. S. marchará con él. 

Dios guarde á V, S. muchos allos. 
Simón Bolívar. 

(Igual oficio so lo pasó al Teniente Co- 
ronel Pilduris.) 



Oficio del LiBEMTADOR para el Coronel 
Sánchez. 

Al seflor Coronel Francisco Sánchez. 

Cnartel general de Angostura, Diciem- 
bre 30 de 181Í.— 7." 

Seflor Coronel: 

En este momento marcho con direc- 
ción á Caicara. Luego que V. S. llegue 
á esta plaza se seguirá rápidamente por 
el mismo derrotero hasta incorporarse 
conmigo, llevando consigo todos los sol- 
dados que V. S. condujo & su comisión, 
y toda la recluta que haya hecho en 
ella. Loa equipajes y soldados estro- 
peados pueden ir embarcados y los de- 
mas por tierra. Las mayores precau- 
ciones deben tomarse para impedir que 
en k marcha se deserte la recluta. 

En esta plaza hallará Y. S. una par- 
tida de caballería para quo conduzca 
el ganado para racionar la tropa. 

Dios guarde á V. S. muchos aflos. 

Sisioír Bolívar. 



Oficio del LiüEnTADOHjíflm el fiilcndciüe 
de Gitayana. 

Alsefiorlatendentc de la Provincia. 

Cuartel general de Angostura, Diciem- 
bre 30 de 1817.— 7°. 

Seflor: 

Incluyo á V. S. una notíi du laü me- 
dicinas que se necesitan en el botiquín 
del ejército. Disponga V. S. se com- 
pren y entreguen al cirujano mayor. 

Dios guardo áV. H. muchos aflos. 

SlMüS BOLÍVAU. 



yola da Bolívar para Brion. 

Al Excmo. seflor Alniiiiinte do la República 

Cuartel General de Angostura, Diciem- 
bre 30 de 1817.-7.° 

E.ícmo. SeBor: 

Luego que V. E, presentó la cuenta 
de su crédito contra la República, co- 
metí su examen y liquidación á los so- 
florea Intendentes Zea y Peflalvcr. Las 
graves ocupaciones - que estos seflores 
batí teuido por las operaciones do nues- 
tros ejércitos, les han ¡mpediilo cumplir 
mis órdenes. Pero yo deseoso de ase- 
gurar á V. E., cuyos distinguidos sor- 
vicios y sacrificios por la República le 
hacen tan acreedor á su consideración, 
el crédito quo resulto á favor de V. E., 
tengo á bien declarar dicho resultado 
deuda nacional, que deberá satisfacei-se 
á V. E. por los fondos de la Repúbli- 
ca, como invertidos en su servicio, pre- 
vio el examen y liquidación correspon- 
dientes- 
Dios guarde á V. E. muchos aflos, 

Simón BOLÍVARy' 



lyGbogle 



Nota del Jefe Supremo al Oetteral Cle- 
mente. 



Al Beflor Oeuoml de Brigadu Ijího do Clc- 
meute. 



Ganrtet General úa Angoatiira, Diciembre 
30 de 1817.— 7." 



En eBtc momento '|uu emprendo mi 
marotiH coa el ejército de operucioncs, 
qae plisa de seis mil hombros pcrfcct.imcu- 
te eqnipttdos, sobro c\ Bujo Apure piu'it 
incorporar allí la Briguiiii del Geiiend 
Páez, que consta de cuatro mil hom- 
bres de caballería excelentemente mon- 
tados, y que nuestras fuerzas entiles su- 
ben por el Orinoco para rendir & San 
Fernán do, -recibo las oomnnicaciones de 
y. S. de 12 de Jnlio, 4 y 8 do Se- 
tiembre de esto aflo, dat;iilH3 en FiladelBa. 

Despnes qne las armas de la Bopú- 
b1ica ocuparon en Julio y Agosto las 
plazas de la Xnera y Vieja Qnayaiía, 
comnniqnó á V. S, oficialmente cst;is 

Íilausibles noticias, y^ le incluí lo3 Bo- 
Ptinca y papeles púbticos maa intere- 
santes qno comprendían cnantos detidlos 
podían desearse. L03 creo en mimos de 
V. S. y qno V. S. los habrá hecho 
circular é insertar en las Gncetits de 
esos 



Lft ocnpacion de cata rica provincia 
nos lia dado mil elementos para liber- 
tar las demás de Venezuela: au venta- 
josa posición y la posición del Orino- 
co nos han hecho dnefioa do todua las 
comunicaciones. Las de Caricas, Bar- 
celona y CumanA eatiin también ocupa- 
das por nuestraa armas, no conaorvun- 
do los españoles en las dos últimas, mas 

Jiie las capitalea, y en la primera de 
trituco hacia la Costa. Do resto, ca- 
ballos, mnlas, ganados, todo, todo esiA 
en nuestro poder. Y hi tuma de San 
Fernando, de que no puede dudarse, 
nos deja en perfecta poaedon de la de 
BariuHB, donde existen nuestras nnme- 
roBEB caballadas y los soldados mas ague- 
rridos de caballería. Ademas, Barínas 
noB da recuraoa inmensos en sna ricas 
prodncciones, que bajarán por el Apu- 
re hasta el Orinoco por donde podrán 
exportarlas los negocian toa. 

Los españolea han ronnído, desgnar- 

lOXO TI Sg 



neciendo todas las plazas de la provin- 
cia de Caracas, una División do cerca 
de tres mil hombres, que han movido 
Bobre los Llanos, Un cuerpo de 1.700 
hombrea al mando del Brigadier La To- 
rre, obtuvo algunas ventajas aolire la 
División del General Zaraza, en el sitio 
de la Hogaza ; pero lejos de perseguir- 
la ni adelantar ana marchaa, retrogradó 
el mismo día á Calabozo, temoroao de 
encontrarse conmigo que eataba en San 
Diego do Cabriuica. Yo habría segui- 
do Tupidamente sobre Lo Torre si no 
hubiera tenido qne mantenerme en la 
Costa do Orinoco, esperando las muni- 
ciones parala campafia que iba á abrir : 
felizmente el bnqno destinado A com- 
prarlas en las coloniaa Ufgó ya y nada 
nos falta para la presente operación. 

Venezuela seria ya libro si la faltA 
de elementos de guerra no hubiera re- 
tardado mil veces nneatvoa movimien- 
tos y frustrado nnestras cotlTbi naciones ; 
I03 enemigos, inGnitamente inferiores en 
numero, aolo exi-ton porque tenemos 
que marchar lentamente : y porque nues- 
tras comunicaciones y armas no han 
sido correspondientes á la naturaleza de 
nuestras empresas. 

Nada es mas interesante qno la remi- 
sión do pólvora, plomo y fusiles. Es- 
tos artículos preciosos, que aon los que 
dan la libertad á nuestro país, deben 
sor el objeto único de la atención de 
V. S. Loa negociantes do esos Estados 
encontrarán en nuestros puertos de Ori- 
noco, írntos preciosos que les daremos 
en cambio de los olemontoa de guerra 

3ne nos conduzcan, y ademas gozarán 
o laa franquicias y ventajas conccdi- 
daa á loa introductores de ellos en Ve- 
ueznela. 

Dios guarde á V. S. muchos afloa. 



SlMOíT BOLÍPAB. 



(Igual nota á la anterior se pasó al 
Dr. Lnis Xiópez Méndez, Encargado da 
Negocios de Venezuela en Londres.) 



I, Google 



— 218 — 



1363. 



* BL ANTEOJO DE LARGA-VISTA QUE 
USÓ, EN LA9 CAMPaJíAS DE LA GDE- 
BEA DE INDEPENDENCIA SOD-AME- 
BIOANA, EL GENERA!. SIUON BOLÍ- 
VAR, tIBERTADOE DE VENEZUELA, 
NUEVA GEANANA, ECUADOR T 
PERÚ, Y FUNDADOR DB SOLIVIA. 



Descripción del anteojo de campafla del 
Libertador Siuon Bolívar, rega- 
lado al señov Ramón Azpurúa por el 
señor Pablo Secwtdino Clemente, so- 
irino carnal de su Excelencia, por carta 
de S de Enero de ISi?. 

Esta anteojo es un larga-vista oráina- 
río compuesto de un objeto acromático, 
ati aparato bilentictilar pura la reveraion 
de la imagen, y an sistema ocular forma- 
do también dedos lentes; todo con sus 
correspondieutea diafrugmas. 

El díAmetro del objetivo es de 43 """■ 
3 ; su fiint está msiltratado sobre el bor- 
de; y BU crotón tiono una biirbujita do 
aire (defecto de \¡\ fnndicion) á la distan- 
cia ae 9 "^ 5 do ln circunferencia al 
centro. La distancia focal de este obje- 
tivo es de UDos 50 ™- 

Las lentos del aparato de .reversión de 
la imagen tienen 16 '™- de diámetro, y 
distan entre sí 48""- 

La interior del sistema ocular tiene uu 
diflmetro do 3í ""^i y la citerior, cuya 

fuavnicion estiX bien maltratada, uno do 

El tubo general del anteojo eo compono 
de cuatro tubnlataraa que embuten, como 
de ordinario, nuas en otras. La mas ex- 
terior, forrada en madera que por el cha- 
rol afecta ei color do caoba claro, tiene 
82 •* do largo; la siguiente 30:6; la 
otra 80: 6 ; 7 la portu-ocular 17: 8 ; esta 
última lleva sobre sa snperfioie convexa la 
siguiente inscripción : 

"SlUOS BOLÍVAlt. 



El iustramento no tiene marca de 
fábrica, sitio es la impresión de las letras 
O. L. sobro el forro do madera del tubo 
pxteríor, háoiu el extremo opuesto al ob- 
jeto. 

La longitud del tubo general del anteólo, 
«II toda la abertura que le permiten los 
topes de las tubitlaturas, es de 70 •"• 8 ; 
y en su aboitnra focal ordinaria, os de 
68 "^ ; no com prendidas eu ambos casos 
las tapas del ocular y del objetivo. 

La faorza do aumento do esto anteojo 
es Ae veinte. 

La cajadel iuatrumento es ud estuche 
do cartón forrado en piel granosa. 

Lino J. Revenga, 



Señor Rumon Azpiírúa. 

Presento. 

Caricas, Euero 3 de 1847. 

'ili estimado seQor y amigo : 

Habi6udome U, indicado que deseaba 
touer una tnemorla do mi tio el General 
Simón Bolívar, me tomo la libertad do 
presentar fi XJ. ol anteojo (jiie usó en tas 
campanas qno dieron existencia á. Co- 
lombia. 

Soi doTT. con la mayor consideración 
atento servidor y amigo, 



P. S. Clemente. 



Jefe Supremo. 

1817. " 



Los suscritos cortiQcamos : aue el se- 
Qor Pablo S. Clemente es sooriuo del 
LiBBRlADOB SluON BoLÍTAH, T que la 
carta que antecede es autógrafa do quien 
la autoriza. 

Caracas, Junio 7 do 1873. 

P. Briceiíú Palacios. — Siinon Brxcetht. 



Los que suscriben. Juez de primera Ins- 
tancia del Estado Bolívar y Begistrador 
del Distrito Libertador ; 

Certifican : que conocen {\ los señores 
Simón BriceClo y Pedro BriceDo Palacios, 
deudos del Libertador Sijioh Bolí- 



,y Google 



TA.B, ; qtio S113 flrm:is Gstitmpíicliis al pi6 
déla precedoiito declftriitorla son mirúa- 
ticas. Coi'tificaí) igiiulmeiite qHíjlaürma 
del seDoi- Lino J. Rerouga, quo baco 1^ 
descripción dol anteojo do CLimpaQa dol 
LiBKSTADoa, ca también aiitúnticn. 

Curacas, Junio 23 de 1872. 

El Jaez, 
José Antonio Fernándet. 
El Bogistrador, 
U. Herrera Argos. 



Dr. Diego BnittisUUi'baiiejii, Miuis<.ro 
del Interior r Justicia dol Ejecntivo Fe- 
deral de loa tlatudoa Uoidoa de Veneznola 
y Jefe civil del Estado Bolívar; 

Certifico: qne loa Ciudadanos Doctor 
Job6 Antonio Fern&ndez y H. Herrera 
Argos, por quienes aparece autorizada la 
oertifícacion anterior, son como so titulaa 
ol primero Juez do X.* Instancia del Es- 
tado Bolívar y el segundo Registrador 
subalterno del mismo Estado, y que ana 
actos como tales funcionarios morecon f 6 
páblica, judicial y extra judiciiil mentó. 
Carficas, Juitio veinte y doa do mil ocho* 
cieatoa setenta y dos. 

Diego J¡. Urbanefa, 



Antonio Leocudto Guzman, Híniatm da 
BiilaciontíS Estorioreé ile loa Edtudoa Uni- 
dos de Veuezuela; 

Certifico; la autenticidad da la firma 
que precedo del Oiudadiino Doctor Diego 
Baatiata ürbuiicjit el cual es, como so titu- 
la. Ministro do lo Interior y Justicia y 
Jefe civil del Estado Bolívar. Oarácaa, 
Junio 33 do IS73. 

Antonio L. Ouzman. 
(L. S.) 



Legación británica. 

El inírnescrito certifica que la fir- 
ma que antecede es la firma auténtica 
del 8r. Antonio Leocadio Ouzman, Minis- 
tro de Relaciones Exteriores de loa Eata- 
doa Unidoa de Venezuela y que sus actos 
como tal funcionario merecen U pública. 



21Í1 — 

Firmado de mi mauo y sellado cou ol 
sello de esta Legación en Garácus, á veinte 
y cuatro de Junio de mil ochocientos Be* 
teiita y dos.— A. D. 

ít. T. C. MidáUfon, 

Encargado do Negocios y Cónsul general 
do a M. B. 



1364. 



aUATAKA CUNA OB lA &EPÚ- 
BLICA DB COLOMBIA. 



LA ENTRADA A 0TJATANA. 



CANCIOK. 
Por e! Doctor José María Salaiar. 



En Quayana, libre 
De vil opresión, 
Dremoü glcñHoso 
El patrio pendón. 

Coro. 
Cantad, gnayncenses 
Himnos do ulogría 
' Al deseado din 
De la libi'rbul. 
Yu vi'Q vueatroa ojos 
Labrilluuto aurora 
De enta precursora 
Do felicidad. 

Coro. 

jDónde está cl tirano 
Mil vecea vencidop 
Ha cobarde hnido 
Del campo de bonor, 
Llevad con orgullo, 
Jóvenes guerreros, 
Los dignos aceros 
Timbres del valor. 

Coro. 



I, Google 



Onajana es abrigo 
Para el desgraciado, 
Para el que ha dejudo 
Sti patria iufeliz. 
Un gobierno amigo 
Del hombre virttioso, 
Le dará reposo, 

Y asilo feliz. 

Coro. 

Oeinisteis, señorea 
Del ináa vasto imperio, 
Bajo el cantÍTorio 
Deyngo fatal. 
Colombia oa enría 
YaleroBoa brazos, 

Y BUS dalces lazos 
De amor matero al. 

Coro. 

Celübre la historia 
£1 virtuoso empello 



Do Piar y Cedeflo, 
Su resol ucion. 

Y mil veces gloria, 

Y eterno renombre 
Al rival del nombre 
Del gran Washington, 

Coro. 

¡XinfoB de Oriuocol 
Do laaral y flores. 
De los vencedores 
Coronad la sien. 
Sus hechos pnblica 
La voz de la fama, 
La patria los llama 
Antores del bien. 



En Ovayana, libre 
De vil opresión, 
Tremola glorioso 
El palrio pendón. 



I, Google 



1365. 

MTADO QTTE MANIFIESTA BL NÚMERO DE H0MBRB3, CABALLOS T MTJ- 

LAS DB SILLA Y DB CARGA, QUIS LLEGABA EL EJÉRCITO DE 

LOa ANBE8, CÜAirDO SALIÓ DE MENDOZA PARA , 

CniLE EN 1817. 


Hombrea. 


Caballos de 
silla. - 


Mnlns de 
carga. 


2.800 infantea á mala por hombre, y una más para 


3.3G0 

300 
1.360 

71 

47 

74 

180 
1.800 

87 


IBO 

140 

. 60 

40 
48 
75 

80 
10 

510 

.113 

66 


800 jefes y oficiales de iiifimtería, ¿ rszon de tres mu- 
tas de silla para cada dos oQciales ; y una do cnr- 
^ para dos oficiales, y dos de carga para cada 


300 hombres de oabaJlería y artillería, á razón de tres 
mnias de silla para cada dos hombres, ioclusas cin- 


60 jefes y oficiales de caballería y artillería, en la 
misma proporción que los de lufautería 




Compuftias de obreros con loa útiles correspon- 


120 trabajadores con las hopramientas necesarias para 
hacer transitables los pasos más difíciles de las 


1.200 hombres de milicias encargados de las mnlaa 

de repuesto, y el trasporto de la artillería. 

Provisiones para quince dias para cinco mtl doscien- 


113 cargas de vino para suministrar ü cada indiyí- 


Un equipaje do puent« de maromas con sns caballetes. 


tJn parqne de artillería de campatla, á razón de ciento 
Teinte disparos por pieza, 900.000 carinchos de 


Caballos de repuesto para caballería y artillería 


1.800 ¡ 


8.869 1 1.932 







I, Google 



1366. 

• KL BSPf RITtJ DE BUANCIPACION DE LA 
MADRE PATRIA EXISTÍA, AUNQUE RE- 
PalUIDO, ES L09 niJOS DKL 60L.— COM- 

roaiciOíTBa rATRióticAs que demos- 
traban LA DISPOSICIÓN Y EL DESEO 
, POR LA LIBERTAD QÜB NO MÜT TARDE 
había DB impulsar 8AN MARTÍN Y DB 
REALIZAR nOLlVAR. 

J 

r.A PBISION DE ATAHÜALPA. 

ELEGÍA. 

Dol toi-po Buono do trcEcicDtos nfloa 
Despertnu, pueblos del Perú, que el diiv 
De redención ee nccrcn. Los ongaflos 
Lfimentiid j lu horrible tiritnia 
Del pérfido Piziirro. Mits ¿ qró digo F 
No cnipeis á los Seros CuatelluDoa ; 
Vuestro mus cnulo y bárbaro enemigo 
Fuisteis vosHtros mismos, ¡ oh PomnnoB ! 
Do los hijos del Sol míseros restos ! 
Lloiad, llorad de ynGstra gnorra impía 
Loa efectos amnrgos y funestos. 
Oh desastrosas guerras fratricida! ! 
Por ellas la gavilln de nscsínos. 
En brero espacio á l»rga servidnmbrc 
De los Licas divinos 
Bednjera d Imperio venturoso. 
j Qné sirvió la infinita mnchednrabro 
Ve jcntes y provincias divididas ? 
jAy I con sus propias manos 
El seno do la Putrui enfurecidas 
Rnpgnron sin piedud y el hondo abismo 
De sn ignominia abrieron y miseria. 
\ Futul discordia de lus dos hermanos I 
[ Asi triunfaron siempre los tiraima ! 
Asi do un mnndo la orgullosa Iberia 
PienBB triunfar segunda vez ; mas vanos 
Serán sus artíücios, que la historia 
Pam nnestra IbCciou en sus anales. 
De tanta sangre, lágrimas y malea 
No guarda inútilmente la memoria. 

¿Quién tan grande catástrofe ha olvíctadoF 
De los últimos Incas ¿ qnifin ignora 
La malhadada suerte, 
£t horroroso fin del dosdíehado 
Huáscar y de Atahualpn 
Loa grillos, los cadenas y la mnerte ? 
j Adonde te dirijes, coronado 
De la encarnada borla, Inca guerrero F 
¡ Oh ceguedad I persigues implacable 
A tu hermano, nt Icjítimo heredero, 
Y te fias do] bárbaro estraujoro, 
De oro y eungre insaciable, 



Y que respira solo 

Muerte, desolación, violencia y dolo ! 
En pos del engafloso mensajero. 
Que en nombre de Pizarro y déla Espafla, 
De amistad y do uniau ofertiis le hizo, 
Signe incauto el Monarca, y le acompaña 
Del sexo débil el amable hechizo. 
Los proceres, la Qor de la nobleza, 
Loa Ministros al Templo consagrados, 

Y los guerreros ¡ oy 1 aparejados 
Mas bien para las fiestas y la danza. 
Que para la pelea y la venganza. 
Ño los cantos do guerra, 
Himnos de paz entonan y aliania ; 
De arrayan y de flores 
Alfómbrase la tierra. 

Asi, ostentando su imperial decoro, 
Entre vivas alegres y loores. 
De noble pompa y magestiid cercado, 
Llega el Monarca sobre el trono de oro 
Al campo de Pizarro. ¡ Inca engiiflado ! 
Goza, infeliz, tus últimos honores ! 

De ana negros antros ya parten lus fieras, 
Lanzando bramidos do rabia y furor : 
Atrueuan el campo las trompas guerreras. 
El cadon horrendo y el bronco utambor, 

Laa víctimas huyen, pero huyen en vano, 
Qno do (]uicra encuentran al crudo invasor: 
Do tímida vírjen, de trémulo anciano 
El ruego es inútil, ocioso el clamor. 

Ya el Inca está preso! Detente, detente. 
No sigas tu cnrso, benéfico Sol. 
¿Por qné lio han vertido su sangre inocente? 
¡ Piedad execrable ! ¡ fi^roz compasión I 

Testigo bien pronto será Oajamarca 
De nuevas perfiíiins, de un crimen mayor: 
En largo turmento morirá el Monarca 
Víctima dos veces del falso Etfpiíflol. 

JoaÉ Fersándkk MADTíID, 



liA MtlEKTE DE ATAHCALPA. 
ELEGÍA. 

" Al lúgubre concierto de mi lira, 
"Salid, ayes, tres siglos reprimidos 
"En los pechos del pneblo pemnno ; 
" Ya podéis ser oidos, 

"Y excitar la piedad la rabia, la ira, 

" La venganza del libre Americano, 

" Y un odio eterno al despotismo hispano. " 

No sin violencia cubrirá mi musa 
De execración el' nombre do la Espafia 
Sus crímenes y fraudes recordando : 



I, Google 



Tioublii mi nianiiy bosquejar rehusa 
Tanta codicia, funatism» y sana. 
Sangro e«puQola corre por m¡a venas; 
Mío ea su hublar, en relijíon la mía, 
Todo niéiios su horrible tiranía. 
No aborrezco á la EspuD» : solameiito 
Ahoraiuü á los tigres do la Iberia, 
Que do siiiigre inocente, 
De lúgrimiis, de Into j do miseria 
BuD Uunado esto nuevo continente. 
Siempre se balín nresouto 
La desolada América á mis ojos : 
Ahora do loa Incaa opulentoa 
Estoi;TÍcndo loa mísoroa despojos ; 
A sns hipos que hambrientos. 
Cabizbajos, desnudos y abatidos. 
Vagan por el Porú, cual tristes sombras, 
Qoe ttl tierno son del yaraví doliente. 
Exhalan melancólicos jemidos. 

" Al lúgubre concierto de mi lira " de. 

Atahnalpa ! y ¿ esperas 
Tn vida rescatar con el tesoro 
Que ofreces ü esas fieras 
Tan sedientas do sangre como de oro ? 
Estando en su poder faerza os que miieraa. 
Sí, morirás; en vano 
Juzgas que te redimes 
Prometiendo colmar <le oro y do plata 
La prisioQ en que jimcs. 
Al escncbar la oferta, en el semblante 
Del lívido timno rclucia 
Rayo fngna de bárbara alegría, 
Como en la confnston y loa horrores 
De ana lóbrega noche procelosa. 
El relámpago mnestra al navegante 
De airado mar la undacia y loa furores. 
Hecho está el juramento, 
El. pacto concluido, 

í Con que viva impaciencia el cumpli- 
miento 
Los EspaSoIfis quedan esperando ! 
Ya los Indios veloces han partido : 
. Pizarro, transportado de contento. 
Con la imaginación ya está gozando 
Del rescato opnlento, 

Y nnevas asechanzas maquinando. 
El oro, que en mil formas variadas 
El arte convertía 

Y en preciosas alhajas, consagradas 
A los Templos del Sol, á los palacios 

Y monnmentoa púbticoa, salía 

En hombros de los Indios de la rica 
Metrópoli imperial, y de la escelaa 
Ciadad del Ecuador y otras hermosos 
Ciudades del Imperio populosas. 
1 Ay ! ¿ quién mirar podía 
Coa ojo enjuto y pecho empedernido 
Aquel triste espectáculo ? Llegaban 
Los Indios anhelantes con la carga, 
y A deponer el oro prometido 



En la prisión entraban, 

Y unto su Rey llorando se postraban. 



Al lúgubre < 



o de mi lira" (S'C. 



Otros y otros llegaban cada dia ; 
[Y demasiado lento 
El tiempo á la codicia parecía ! 
" Por qnó tanto agnurdar F En el mo- 
mento 
"Divídase el rescate, y sin tardanza 
"Hacia el Cuzco opulento 
" Marchemos á colmar nuestra esperanza." 
Asi el avaro Capitán decía, 

Y la feroz gavilla lo aplaudía. 
" Pero antea, agregaba, 

" Nos debemos librar del prisionero. 
" No impunes quedarán su idolatría, 
" Su ambición y la muerte del hermano : 
"Yo, Espadóles, seró sn juez severo. 
"A nuestros íntcrecesy repuso 
"Necesaria ea la muerte del tirano. 
"En medio de su pueblo, un soberano 
" Fné siempre nn enemigo peligroso. 
"¿ No lo veis pensativo, silencioso, 
" Siempre triste y sombrío ? 
" Sueña con su pasado poderío ; 
"Sin duda es criminal, ein duda espora 
" Reinar." — Loa Eapafiolea respondieron : 
" El Incaes criminal, juzgadle 1/ muera."- 
\ Monstruos abominables de injusticia! 
¿ Cuáles son loa delitos del ^[onarca ? 
¿ Vuestra ferocidad, vuestra avaricia ? 
1 Juzgarle^ ¿ quién? un pérfido asesino. 
Un Salteador infame de camino. 
Juzgar puede á ans victimas ? \ Uh cielol 
¿ Qne se hicieron tns rayos vengadores F 
j Triunfarán los crueles opresores. 
Mientras qne la inocencia por el suelo 
Jime sin esperanza y sin consuelo ? 
¿ Pasarán siglos, y la EapaOael fruto 
Cojera do su infame alevosía, 

Y un miaorablc pueblo esclavizado 
Para siempre jamas duro tríbnto 
Le pagará de lágrimas regado ? 
No tal 1 no tal fqae el día 

Do América llegó ; ya se levanta 

De entre sus ruinas el Perú vengado : 

La libertad con mano vigorosa 

El férreo cetro del León quebranta : 

Ya se arroja el León al Océano ; 

En tanto qne la Diosa 

En los excelsos Andes victoriosa, 

Tremola el pabellón republicano. 

Cercan su trono do oro, 

Y en fraternal unión se dan la mano 
Del Sur las tres indómitas naciones. 
Buenos Aires guerrera. 

Con ol manto do azul resplandeciente, 

Y desplegando al aire sus pendones 
Se presenta á mis ojos la primera. 

La sigue Chile, en cuya hermosa f reato 



I, Google 



324 — 



Poueo á un mismo tiempo la corona 
Do verde lanro y pámpano formada, 
Airado Marte y plácida Pomona. — 

Y tá, suelo feliz, patriii adorada, 
Tiorra de tantos mArtiroa sagrada, 

iOU Colombia impertórritii 1 que has sido 
De América el honor y 1» esperanza : 
Tá que al bévoc del siglo has producido, 
Tá lumbien to preaeuCos al Peruano 
Mostrándole ttia hondas cicatrices, 
Blandiendo nena la tremenda lanza, 
Favof dei Castellano, 
SeDal de Libertad y de venganza. 

Detento, musa inia, 

Y con horror los ojos apartando 
De cuadro tan hermoso, 
Fíjalos en el cuadro doloroso 
De Atnhnalpa espirando ; 
Contempla su agonf», 

Y su mnerto en cadalso ignominioso. — 
Esto crimen do crímenes mayores 

Fné horrible precursor : como nu torrente 
Devastador cayeron los traidores 
Sobre el Imperio del Perú. No encierran 
Tanta desolación, tantos horrores 
Tunguragna y Pichincha en sns cntraQas, 
Como encerraba tn alevoso pecho. 
Tigre de las Espaflaa, 
Sanguinario Pizarro. En su despecho 

Y dceespei'acíon loa Peruanos 

En fm toman las armas en las manos, 

Y gritando & la |;nerra ! á la venganza 1 
Se arrojan íl morir sin esperanza. 

k" Ay ! los tristes guerreros 
Intre sí divididos. 
Sin un Jefe común, por los agüeros 
De sns falsos profetas seducidos, 
¿ Qué pudieron hacer ? No era ya tiempo. 
Ija tierra temblaba ; 

TJd cerco Hang^riento 

La luna rodeaba ; 

El Sol se eclipsaba ; 

El trueno se oía ; 

Todo el firmamento 
Del Dios de los Incas mostraba el furor. 

El pueblo decia : 

Lleg6, llegó el día 
De luto, de rangre, de mnerto y horror. 

Con débiles esfuerzos resistía 
£1 pneblo del Perú que on sus verdugos 
La raza de los Dioses soberanos, 
Que annuoió Viracocha contemplaba. 
Sin combatir trínníaron loa tiranos. 
i Ay I aquel pueblo crédulo, inocente, 
Eu luedio de la Incha desastrosa, 
De Huaina-Cápac, su Inca mas qncrído, 
El triste vaticinio recordaba, 

Y á mantvner las armas solamente 
Violeiitarlo pudiera la horrorosa 
Inaudita crnuldad con que inhumanos 
Su paciencia apuráatcia. Castellanos. — 



¿ De qnú, España, te jactas orgullosa ? 
¿ Es de haber abatido 
La Nación de los Incua populosa ? 
Quien no espera vencer, j^a está vencido. 
Sí, la superstición te abrió la puerta 
Do esto nuevo homisfurio, 

Y la superstición lo lia mantenido 
Bajo tu forreo cetro por tres siglos 
En el mas lastimoso cantiverio. 

Mas hoi ! ¿ qué buscas insensata Iberia ? 
Con la superstición finó tu imperio, 
j No te deslumhra el esplendor hermoso 
Con qus al antiguo mundo se presenta 
El mundo de Colon libre y dicaoao ? 
Deja, deja la América opulenta, 

Y al rincón tenebroso 

En que, incierta entre el África y Europa 
Vives, iüspafln, torna para siempre. 
Allí, on torno sangriento, el fanatismo 
Bajo del solio mismo 
En que imperan despóticos tus Reyes, 
Te dictará tna ominosas leyes. 

José FfitiiÁNDEZ Uí.dbid. 



EK LAPEIllEBA ELECCIÓN C0N3TITUC10 SAL 
DEL ATUNIAUIBNTO DE AREQUIPA. 



Por fin libre y seguro 
Puedo cantar : rompióse el duro freno i 
Descubriré mi seno, 

Y con lenguaje puro 

Mostrará la verdad ({ue en 61 ss anida, 
Mi libertad civil bien entendida. 

Cid ; cese ya el llanto ; 
Levantad esos rostros abatidoí. 
Esclavos oprimidos. 
Indios que con espanto 
Del Cielo y de la Tierra, sin oonenelo 
Cautivos uabeÍB sido en vuestro saelo. 

Oíd : patriotas sabios. 
Cuyas luces doblaban el tormento, 
De mirar al talento 
Lleno siempre de agravios j 
Cuando debiera ser director jnsto, 

Y apoyo y esplendor del trono augusto. 

Oye, mundo ilustrado, 

tue viste con escándalo á esto mando, 
u tesoros fecundo, 
A ti sacrificado, 

Y recojiendo el oro americano. 

Te bnrlastfi del preso y del tiruM. 

Despotismo severo, 
Horribles siglos, noche tenebrosa, 



y Google 



Haid ! la Indis llorosa. 
El Biibjo despreciiido, ol Oibe enteio, 
Sepitn<]neespiróelm(i1,yqiiu honioBdado 
£t primer puso ul biüu tMii suspirudo. 

Compatriotas queridos, 
Oíd también, amigos Europeos, 
Qno OB opuestos deseos 
Ños visteis divididos ; 
Oid, acabe ya la antigua guerra, 
Amor, mas que tesoros, dá esta tierra. 

Días há, que t'i la Iboriii 
Del Empíreo baj6 do luz, luduudu 
La libertad nm^dit, 
A estinguir la miseria, 
Que en nuestro patrio suelo desdichado 
Por tres siglos hiibia dominado. 

Casi basta oí Grmaniento 
Lcvantádoae babia ei dospotismo, 

Y los pies del Coloso eu el abismo 
Tenían bu cimiento. 

Poro ¿ de qn6 ha aervido ? 

De hacer con sn caída mayor ruido. 

Pisóle en la cabeza 
La santa libertad: se ha desplomado; 
Se estremeció la tierra ; y espantado 
Volvió á ver en fiereza 
Todo hombre; pero v6 que yauo es nada 
Su estatua inmens.! en polvo disipadn. 

Vieron mas los mortales : 
El cetro, que arranciido al Boy había 
La libertad, le ,dió á la Nación mia : 
" Acabad vuestros males 
"Besistid al tirano " 
Dijo la Diosa con acento humano. 

Sonó en toda la osfera 
Voz tan dulce: los Polos retumbaron; 
El eco derramaron 
Sobre la tierra entera, 

Y la América toda en e! momento 
Saltó llena de gozo y de contonto. 

"Pero ¿quién ejercita 
Este poder r ¿ En dónde se comienza 
A formar ]a obra inmensa 
Del remedio á que incita 
Esta voz celestial ?" Así decia; 

Y empezó mi país desde aquel dia. 

Ya todo se previene 
Para el din inmortal ; mas del Averno 
El enemigo eterno 
Del hombro, el error viene, 
Arrastrando consigo hacia la tierra 
La discordia feroz, la cruda guerra. 

Sobre esto monte inmenso. 
Que & la ciudad domina, se ha sentado ; 
Sobre ella ha voriiitado 



Un huma negro y denso; 

A todos dejó ciegos la negrura ; 

iCu&tito horror presentó su noche Oiicura 

"Siempre seró oprimido",... 
Pensó el ludio iufaliz dentro del pecho 
Bujo su pobre techo 
De su pobre familia circuido, 
Lloró sobre sus hijos su quebranto, 

Y la esposa dobló su amargo llanto. 

"Triunfo allA la ignorancia, 
"Dijo el sabio sentado en su retiro 
"Si olvidado me miro, 
"Si fulta TJgílaticia 
"Sóbrela ilustmciou ¿ por quó me muevo! 
"Asi fué siempre; no es defecto nuevo. 

"Huyamos, grita, huyamos, 
"Tímido y atorrado el Europeo; 
"Jurar mi ruina veo, 
"O diestros elidamos 
"A quienes con juBLiciay con prudencia, 
"Muden en favor nuestro la seuteacld. 

"¿Qué hacéis ? ¡qnól ¿No mirílsteís, 
"Que pacíficos somos, generosos, 
"Amunces, obsequiosos P 
"Decid: ¿dóude observasteis 
"El furor que teméis? ¿ O equivocados 
"De nuestro amor huís precipitados?" 

Asi dijo ol patricio, 

Y su voz escuchó la Providencia ; 
Su invisible presencia 

Disipó el negro vicio: 

Y cuando el pueblo unido reclamaba. 
Ella los electores señalaba. 

Poro ¿calmó con esto 
El temor, la aflicción, la descoufianza? 
Cobró nueva esperanza, 
Nuevo aliento funesto 
El error; y an empeño redoblando. 
La discordia á los hombres fué turbando. 

Volvió el Indio & su pena; 
El sabio hollado á sn misantropía ; 

Y el de Iberia creía, 
Que la grave cadena 

Da las manos del noble Americano 
Pasaría á ligar su fuerte mano. 

Mas ¡qué! la paz risueQa 
Juró qno no, aaíiendo del Congreso; 
Voló por la ciudad, y k&a regreso 
En publicar se empcSa, 
Que nada se recele, que ha extirpada 
La cruel dscordía de au pueblo amado. 

Volvió al Congreso luego, 
Pnea se dejó sentir sn breve ausencia : 
Con sn afable presencia 
Apagó pronto el fuego. 



,, Google 



¿Cuándo iiouaaruii toilos igualmente? 
¿Ni Jóndenumal cesótnn prontumente? 

En tauto qiio asietiaii 
La paz y la -rirtud al cneiijo sabio, 
A 8U triniifo, ó su agravio 
Suspensas atendían, 
Pisando cada nnn m sn moulaüu 
Minerva, India y EspaOa. 

Yo lo vi : un la del medio 
Minerva so paró ; y^al dieatro lado 
Maytá estuvo rodeado 
Do Indios que eu remedio 
Espemban, asi como el Hispano 
Esperó Iberia ca la siniestra mano. 

Ya Fobo se apartaba 
Cansado dengnardur hacia ol Pouieuto; 
Mas saoua do repente 
La vnj qiio Bo deseaba ; 
"El Indio, el sabio con unión amante, 
"Os han do gobernar en adelante." 

[Eco planaible! Viva! 
"Viva, si. Ih elección qae nos conserva : 
Maytá, Iberia y Minerva, " 
Con voz dnlco y activa 
Clamaron : y los Incas sepultados 
Saltaron de sti tumba alborozados. 

Los sabios so alentaron; 
Quedó el Hispano en la ciudad [aeguro, 
Y los que ípaís oscuro, 
A mi suelo llamaron. 
Mirándolo en prodigios tan fecundo, 
"Ahora si es, dijeron, Nuevo Mundo," 

Por el volcan terrible 
Se Bumerji¿ el error avergonzado, 
Deln mortal ' discordia acompañado, 
¡O dia el más plíAisible! 
¡O Arequipa! Teatro afortunado 
De una acción en quo tanto ee ha logrado! 

¡O sabios magistrados! 
Jamas cantar sabré vuestros loores : 
Pero ¿quó mas honores. 
Qué himnos músbcUoa, más proporciona- 
dos, 
Qae el genera! placer con quo mil veces 
Se felicita el pueblo por sus jueces? 

Compatriotas amados. 
Que en ultramar la luz primera visteis : 
¿Esto es lo que temisteis? 
¿Pensasteis ¡quii ongafüados! 
Que un pecho americano 
Soria vengativo, cruel, tirano!' 

No hay tal. Fué nuestro anhelo 
Esto solo: que al justo magistrado. 
Ya por sí penetrado 



De amor al patrio suelo, 

Le nrjicsen á ser fiel bu cada puuto 

Deudos, padre, hijo, esposa, todo junto. 

Asi será, y gozosos 
Diremos: "Es mi patriael globo entero; 
"Hermano soy del Indio y del Ibero; 
"Y los hombros famosos 
"Que nos vijcn son padres genéralos, 
"Que harAn tri imfar á todos de sus males" 

Mariano Melgar. 



1367. 

HÓUI^A. DE LAS RGA.LES ÓRDEITES 
T DEOEETOS DEL GOBIERNO DE B8- 
PASA, RECIBIDOS DIRECTAMEKTE 
PARA REGIR EN VENEZUELA, POR 
EL GOBERNADOR T OAPITAN GENE- 
RAL CON ASIENTO EN LA OIDDAD 
DE StARACAIBO, DESDE EL AÜO DB 
1.812 HASTA EL DE 1.817. 



Keal Orden incluyendo un exemplar 
do la constitución sancionada por las 
cortes generales y extiaordiuarias, de Iti 
de Marzo de 181S. 

Real Decreto indultando generalmente 
á todos los Espafioies en los términos que 
se expresa, do 25 de Mayo de 1818. 

Keal Ordou para (lue se celebren oon 
salbas de fuego las festividades de San 
Sebastian, Santa Relig.* y las de María 
Santísima con el nomuro de la Concep- 
ción y Cbiquinquirá, da 19 de Abnl 
de 1812. 

Koal Ordeu avisando haberse nombrado 
Secretario de Estado y del despacho do 
3Iarina y Hacienda al Martines do Cosa 
Irujo, para el de la gobernación del Beyno 
á Don José do León Pizarro, para Ultra- 
mar ¿ do'n Tomas Qonz¿lez: oe G-racia y 
Justicia á Don Antonio Cano Manuel y 
otros, do 23 do Junio de 1813. 

Iteal Orden declarando comprehendídoa 
eo el Indulto de 31 de Noviembre del 
aQo último & Jos oSciales de Ejórcito, 
menos e» los cosos do iafidenoia, de 17 de 
Marzo de ISll. 

Real Decreto para que se admitan eu 
los Colegios y Academias y en la clase 



I, Google 



. 227 — 



¿e Oadetea á los individuos Españoles 
de fiimtliaa honradas, de 17 du Agosto 
de 1811. 

Beal Orden pidiendo las noticins con- 
dacentes á la prosperidttd do lit América, 
d« 15 de Noviembre do IRII. 

Real Orden concediendo tenencia Vete- 
rana de lafuntoHa ü Don Alejuudro Or- 
dotez con destino ¿ Itis Provincias do 

Venezuela, de %i do Febrero do 1819. 

Beal Orden oximioudo de tributo á los 
Indios y castiis de Américn previniendo 
no se extienda A estas el repurtimcnto do 
tierras, y que uo se practi(jno ol comer- 
cio de nue trata, de 10 de Abril do 
X811. 

Beal Orden para qne {^node privado de 
nn empleo el que bubiesc retardado el 
cnmplimieDto de alguna Ley ó decreto 
después del tercer dia de an recibo, con 
otras prevenciones, do 14 de Noviembre 
de 1811, 

Beal Orden ooncodlondo & los Sub- 
inapecíorea y Comandantes de ArtiUeriu 
la franquicia de Correo qne obtienen los 
Vireyos y Gobernadores, de 30 do Mayo 

de idis. 

Keal Orden prohíviendo, os! en la Pe- 
Binsnla como on Ultramar se reimprima 
1.1 oonstitacíon política de la Monarquía 
DspaQola sin licencia del gobierno, do SO 
Mayo de 181%, 

Beal Decreto en que se distribuyen los 
negocios qne han de correr en la siete 
Secretarías del Despacho, de 16 de Abril 
de 1812. 

Beal Decreto que proviene que las per- 
■ocras que se promuevan á. las FlazNS del 
Supremo tribunal dejusticia, ademas de 
ser Letrados han de tener laa circuns- 
tancias qne espresn, de 10 de Abril de 
1818. 

Beal Decreto de 17 do Abril de 1813 
sobro el sistema do tribunales, qne se 
adopta en la constitución suprimiendo el 
de consejo, creando el de justicia, ^ de- 
clanindo los casos qne le son priruubos, 
de IS de Abril de 1818. 

Beal Decreto de 3 de Jnnío do 181S en 
qne so establece un tribunal oapücial de 
Querrá y Marina para couocer de lus 
causas y negocios coateuclosos del fuero 
Uilitar, de 3 Junio do 1813. 



Es igual í la del folio 40, de oete Libro, 
de 16 do Muyo de 1812. 

Beal Orden sobre la dependencia do los 
apostaderos do Marina dol m'imero de 
Buques, y tripulación que han de conte- 
ner, con otraa reglas y prevenciones qne 
se exproaaii, do 7 de Mayo de 1812. 

Beal Orden aprovando el título que so 
di6 al Pueblo de Siqíiisiqun do Leal Villa, 
do 33 do Junio do 1811. 

Real Orden concediendo la Medalla del 
Beal Busto al Capitán de Artílloros Mi- 
licianos pardos Podro Guerrero, de 13 do 
Julio do 1813. 

Beal Orden confiriendo á Don Dionisio 
Franco ol empleo de Superintendente de 
Caracas, con prevención do deber correr 
unido al de Director de laBentade aba- 
co, do I." de Agosto de 1813. 

Beal Orden en que so dispone que on los 
pápelos deofício usen siempre el Gobierno 
y todas las autoridades del mismo lon- 

fuaje de la Conaticuoion, de 15 de Agosto 
e 1812. 

Beal Orden qoa proviene el órdenjTia 
qne deben tener las representaciones de 
los empleados; en inteligencia que serán 
devneltas laa en que no se advierta el cum- 
plimiento de lo mandado, do 15 de Marzo 
de 1813. 

Beal Orden qne se contrae A la anterior, 
de 34 de Marzo de 1789. 

Beal Orden nombrando varios sugetos 
para Secretarios de Estado v del Dospa- 
cho, de 23 de Junio de 1813. ' 

Real Orden aprobando la retención de 
los diezmos dictada por el Gobierno 
mandando se proceda on el particular se- 

fau las circunstancias, de 13 de Julio 
1811. 

Beal Orden mandando que los generales 
y oficiales que sean provistos gocen del 
sueldo de su anterior dcBtino hasta el dia 
de BU embarque, y desde eate inclusivo al 
del empleo que fueren & sorvir, de 13 do 
Julio de 1813. 

Beal Decreto sobro los descuentos qne 
deben sufrir los oficiales generales de ejér- 
cito y armada, de 13 de Abril de 1813. 

Beal Orden mandando se abone á nna 
pensionista la aaignacion que gozaba so- 
bro las vacantes de México y resolviendo 



I, Google 



— ■ S28 . 



por panto general se verifique igualmente 
con las deraaa que se hallen en díobo ca- 
so, de 7 de Febrero de 1812. 

Es iztiHl k la del folio 37, de Zi de Fe- 
brero de 1812. 

Real Orden paraqne mióntras se decide 
el expediente sobre erigir esta provincia 
en Capitanía general, quede eepnruda de la 
ds Venezuela j sujeta á la Audiencia en 
las materias de su conocimiento, de 3 de 
Octnbre de 1813. 

Nombramiento de Jefe Político de esta 
provinciit en el Slarisoal de Campo Don 
Fernando Miyares, de 8 de Octubre 
de 1813. 

Nombramiento de Oirnjano del Bata- 
llón Veterano y cuerpo de milicias de esta 
pinza en Don Frunciaco Marti, do 10 de 
Setiembre do 1813. 

Beal nombramiento para una de las cin- 
co plazas de Regante del Reino en Don 
Jnan Pérez Villamil, do 89 de Setiembre 
de 1813. 

Beal Orden avisando haberse admi- 
tído al Cunde del Abisbal la dimisión 
del cargo de Regento del Ruino, do 30 do 
Agosto de 1813. 

Bea1 Oideu sobre quien debe tener el 
conocimiento de los asuntos judiciales de 
los rumos de correo, caminos y postas, de 
9 do Octubre de 1813. 

Beal Despacho de Ayudante del castillo 
de San Carlos en favor del Teniente de 
milicias Don Tibnrcio do la Guerra, de 
1." de Noviembre de 1813. 

Real Orilen para que ao provea de ar- 
mamento y correage á loa plazas que re- 
saltan de au'neuCo al Batallón, de S3 de 

Ootnbre de 1813. 

Real aprobación de la pinza de Becep- 
toi- de Alcabalas que obtiene Don Andrés 
Balbuenn, do 27 cía Octubre de 1818. 

Real cédala de licencia absoluta conce- 
dida al Teniente de milicias Don Andrés 
Balbucna, de 37 de Octubre de 1813. 

Benl Orden pura que se le satisfagan al 
Ouroncl Don Jaime Moreno los sueldos 
que jnstiSque no haber percibido, do 30 
de Octubre de 1813. 

Benl Orden exonerando del mando de 
Gobt-rnador de Santa MarU á Don Tomas 
de Acostó con el grado do Brigadier y 



nombrando en en lugar á Don Pedro Bníz 
de Porras, de 15 de Octnbre de 1812. 

Real Orden declarando las facultades 
para el despacho de embai'cacioues al Ca- 
pitán de Puerto y al Sr. Gobernador Poli- 
tico, de 31 de Octubre de 1812. 

Agregación de Teniente en el Batallón 
Veterano de esta plaza á Don Lorenzo de 
Cangas, de 18 de Diciembre de 1813. 

Otro en favor de Don Miguel Delgado, 
de 18 do Diciembre de 1812. 

Otro eu favor de Don Pedro de TTrda- 
neta, de 18 de Diciembre de 1818. 

Agregación de Subteniente en el Bata- 
llón veterano do esta phiza á Don José de 
Cangas, de 18 de Diciembre de 1813. 

Otro en el de Don José de Roo, de 18 
de Diciembre de 1813. 

Otro ídem eu Don Antonio de Boo, de 
18 de Diciembre de 1813. 

Otro Ídem en Don Juau Ortega, de 18 
de Diciembre de 1818. 

Otro ídem en Don Domingo Velarde, 
de 18 de Diciembre do 1818. 

Otro Ídem en Don Antonio Andraáe, 
do 18 de Diciembre de 1812. 

Otro ídem en Don Estebnn Ochoa, de 
18 de Diciembre de 1818. 

Otro Ídem en Don José Pirela, de 18 de 
Diciembre de 1813. 

Otro iilom en Don Francisco Fnrias, de 
18 do Diciembre do 1812. 

Otro Ídem en Don José Villamil, de 18 
de Diciembre de 1818. 

Otro ídem en Don José Euscbío, de 18 
do Diciembre de 1813. 

Otro ídem en Don Pedro Galiude, da 
18 de Diciembre de 1818. 

Otro ídem en Don Juan Villamil, do 18 
do Diciembre do 1812. 

Nombramiento do Capitán de Milicias 
disciplinadas de caballería ñ Don Antonio 
Gómez, do 18 do Diciembre do 1813. 

Numbrnmiento do Teniente do Milicias 
disciplinadas do caballería é Dun Antonio 
Moret, de 18 do Diciembre do 1813. 



y Google 



Beal Orden coDOedíendo varías gracias 
& loa individuos de la expediciou qao salió 
al mando del Goroiiol Don Ruuioii Correa, 
de 18 de Diciembre de 1813. 

Rea! Ordea en que S. M. ea ha servido 
nombrar }uira el empleo de cirujnno del 
Batalloa Voteíano y Cuerpo do Milicias 
de esta Capital á Don 'Joeó Furnaüdo 
Croaado, do 19 de Koviembre de 181%. 

Real Despaclio de Teniente de la 4.' 
compañía del 2°. Batalloa del Regimion- 
to de lufiinteriu do Vohtatarios do la Pa- 
tria & fuvor de Don Bertjnrdo Mivaroa, 
de 32 do Febrero do 1810. 

Real Ordeu que previene qno por aho- 
ra; entre tunto se decide el expediente 
sobre erigir Capitaniíi General en esta 
Provincia de Maraoaibo, quede esta sepa- 
rada de la capitanía geneneral do Vene- 
zuela y sujeta solo á la Audiencia, de 30 
de Octubre de 1813. 

Beul úecroto nombrando al Seflor Ga- 

Sitan general Muriscul de campo Fernan- 
Mijares por Gefe político de esta Pro- 
Tinoia, de 30 de Octubre do 1813. 

Real Ordon para que se formen tres 
estados: uno de los valores anuales de 
Rentas públicas, otro de cnrg^Ls y gus- 
tos, y otro comparativo del sobrante ó 
déficit, do 35 de Noviembre do 181^. 

Rpal Orden ¡nclnvendo el Eeal Despa- 
-clio de agregación de Capitán al Batnllon 
Vetemoo á Don Francisco Delgado y Mo- 
reno, de 18 do Febrero do 1813. 

Real Orden mandando pase el Teniente 
Ayudante de las Milicias de Coro Don 
Miiuuol Buuuldu á continuar su mérito 
á las órdenes del ScQur Gupitan genoral 
de estua ProTincias, quien le propondrá 

Sara Capitán en las vacantes que ocurran, 
e 3 de Marzo do 1813. 

Seal Orden agregando al estado mayor 
de Plaza al Teniente Don. Antonio do 
Iriarte, de 31 do Enero de 1813. 

Real Despacho de agregación de Capi- 
t(in al Batallón Veterano á Don Francisco 
Delgado y Moreno, do 18 de Febrero de 
1813. 

Real Orden avisando haber declarado 
Teniente Coronel vivo ni Capitán Don 
Francisco Oberto y que se pueda nombrar 
Teniente de Gobernador de Barquisiracto, 
dfl 13 de Febrero de 1813. 



Real Despacho de Teniente Coronel de 
Infantería conferido á Don Francisco 
Oberto, de 13 de Febrero do 1813. 

Real Orden avisando haberse concedi- 
do agregación al Batallón Veterano 
de esta Plaza en clase de subtenien- 
tes fi los cadetes Don Luis ITrdaneCa 
y Don José Trinidad Parías, de O do Mar- 
zo de 1813. 

Real Orden disponiendo, qne & mas 
de los seis hombres instruidos on la nueva 
táctica quo deben acompuHar íil Coronel 
Don Jayrae Moreno, vayan dichos indivi- 
duos de los que escogiere el depósito, do 
21 do Febrero de 1813. 

Real Ordeu avisando habersa nombra- 
do Secretario de estado y del Despacho 
de Hacienda á Don Xvul. de Oongora, de 
8 de Febrero do 1813. 

Beal Orden nombrando Comandanto 
de Artillería de esta Plaza al Teniente 
Coronel Don Joaquín Giizehue, do O de 
Marzo do 1813. 

Real Orden concedida tí Don José Pi- 
neyro voluntario del Butullou do los dis- 
tingaidos de extramuros de Cádiz para 

3ue puse ácoutínuar su m&i'ito al Butiilton 
e esta Pinza, de 5 do Marzo do 1813. 

Real titulo de tesorera do estas casas á 
favor de Don Franoisco do la Guerní, de 
25 de Enero de 1813. 

Real desfSncho de Subteniente do Infan- 
tería conferido á Don Luis de Urdaneta, 
de G do Marzo do 1813. 

Real Despacho de Subteniente de Infan- 
tería efectivo á favor del mismo, de 6 de 
Marzo de 1813. 

Real Despacho de Subtentonte de In< 
fanteria conferido á Dou Josó Trinidad 
Furias, de 6 de Marzo do 1813. 

Real Despacho do agregación al Bata- 
llou Veterano do Don José Trínidad Pa- 
rias con el sueldo de sn grado, de G do 
Marzo de 1813. 

Real decreto nombrando de Secretario 
en propiedad á Don XvnI. de Gongora, do 
8 de Febrero do 1813. 

Beal Despacho de Capitón do la 7.' com- 
pallía conferido ñ Don Tomos Quintano, 
de 30 de Marzo do 1813. 

Real Orden previniendo se abone por 



I, Google 



S60 — 



t^Bt caxaB ol transporte de Don Miguel 

"ürdaiiotn, de 10 de Diciembre do 1812. 

Real Orden aeompnflando treinta esem- 
plares do los Reglamentos de Artillería 
para los Dopartnmentos de ultramar y 
Canarias aprovadoB en 1807, de 33 do 
Marzo de 1813. 

Real Decreto aboliendo las Mitas ó Re- 

fiartimientos do Indios : eximiéndolos de 
os trabajos y encargos que expresa ilis- 
tribnyeudo sos cargus públicas diaponien- 
do repartimientos do tierras y concedien- 
do vecas ño merced á algunos Indígenas, 
de 13 de Noviembre de 1812. 

Real Decreto disponiéndolo convenien- 
te á que 80 haga efectiva la responsabili- 
dad de los empleados pñblicos cuando fal- 
ten al desempeño de sus oficios con seUa- 
Inmientos do los penas qne dohen aplinar, 
lie 4 do Abril de 181.1. 

Orden do la Snperintcndonoia para 
que se lo admita A cuenta de su acre- 
hencia la parte qne so regule en los 
derechos que adeudo Don Vicente Ayes- 
ta, do 12 de Jnnio de 191.3. 

Real Decreto de 9 do Octubre sobre el 
establecimiento do Audiencias y Jueces de 
1*. instanciií, de 9 do Febrero do 1813. 

Real Orden que exonera a! Dr. Don Jo- 
sé Domingo Buz del pago de la media 
anata del empleo de Asesor y Teniente de 
Gobernador da esta Intendencia, de IS de 

Febrero de 1813. 

Real orden que previene se nbonen al 
Dr. Don José Domingo Riiz, las dietas 
que le corresponden como d'putado en 
Cortas, de 9 do Febrero de 1813. 

Keal Orden sobre el abono del transiKir- 
to de Don Jaymo Moreno "u cirnjano y 

dos asistentes quo conduce Dou Joaquín 
Facanina en la corbeta Nuestra Setinra 
de lu Paz, do 14 de Marzo de 1813. 

Real Orden previniendo se tengan pre- 
sentes los méritos del Secretario Don Jo- 
eé Vicente Travieso para su colocación en 
uno de los empleos de Hacienda, de ZS do 
Abril de 1S13. 

Real Orden declarando exentas de dere- 
chos de extracción 6 introducción á toda 
clase do utensilios, herramientas, muqui- 
rías y domas artefactos, de 2 de Abril de 
1813. 

Real Orden en que se nsegnra al Sr. 



Capitán General que fué de estas Provin- 
cias Don Fernando Miyares, que se tendrá 
C rósente su nuebo mérito y recomenda- 
les servicios hechos en ella, do 3 de 
Marzo de 1813. 

Real Orden nombrando al tesorero de 
estas caxas Don Diego de Alegría de Mi- 
nistro Contador de las de Cumaná dando 

su roanita á, Don Francisco de la Guerra 
que estaba electo único délas do Bariuns 
y la do este á Don Francisco do Paula Pa- 
reja, de 19 do Fuero de 1813. 

Real Orden aprovando la provisión do 
Plazas de estas Oaxaa en Don José Igna- 
cio Bulbuena la de Oficial 1°, en Don Re- 
migio de Arria la de 3°, en Dou Pablo Ce- 
lis la de 3% on Don José Joaquín de Vei- 
ra la do 4°, de 31 d.i Enero do 1813. 

Proolama eouvooatoria p:ira bicor mas 
victoriosas las armas Eip'í''»!!*^, de 30 de 
1813. 

Real Orden para que sea eatensibo á las 
tropas de Ultramar lo que con respecto & 
los premios estíl prevenido para las de la 
península on el reglamento de I," do Eia- 
ro de 1810 y orden de 8 de Julio de 1811, 
do O de Juho de 1813. 

Real Orden que dosigna i quieoea toca 
ol despacho de patentes y licencias de na- 
vegación do los Buques de travesía, y á - 
3aienes las de los de trASco v pesca, de 31 
e Ootnbro do 1812. 

Real Orden prebiniendo la sabscripcion 
ák impresión do diarios y decretos de las 
Cortea Alas Juntas Provinciales y Ayon- 
tamientos de Provincia con solo e\ costo 
de la imprenta, de 19 do Mayo do 1813, 

Real Orden proviniendo la pvopnesta 
de arbitrios adaptables de las oircnnstan- 
cías actúalos con qae atender á los ^tos 
del Herario público, de 16 de Jumo de 
1813. 

Real Ordeo sobre quedar abolida la 
Junta de Hacienda y nombrando on su lu- 

far directores generales como también 
estiuando A Don Pedro Edola á la Comi- 
sión de Constitución Militar en la clase 
de Intendente de Exercito, de 2 de Abril 
de 1813. 

Real Orden recordando el cumplimien- 
to mas exacto do los decretos de 2& do 
Enero de 811 y 16 de Junio do 812 so- 
bre almacenes de víveres para los exerct- 
tos, de S de Mayo de 1813. 



y Google 



tteal Ordoii concediendo retiro ni Capi- 
tán do Milicias pardns José del Carmen 
Vera, & loe tenientes Romaaldo Sánchez j 
Reyes Bracho, y á los subtenientes K'^y* 
manilo Xudez y Juan Josó Bracho, de 25 
do líoviembro do 1810. 

fieal Orden encarcando á esto gobierno 
la restitución del órdcu y tranquilidad de 
la Provincia de Venezuela y fjuo se for- 
men Ayuntamientos y Diputactonea Pro- 
vinciales con arreglo Á hv Constitución y 
decretos de las Cortos, do 9 do Mayo de 
1813. 

Nombramiento de Capitán del Ueal 
cuerpo de Artillería fi favor de Don Chir- 
los Miyares, de 29 de Julio de 1811. 

Beal Orden para la traslación á esta 
Cindad de la silla Episcopal, catedral, co- 
legio, seminario y demus establecimientos 
pmtiicos que esl^uan en Herida sin costo 
alguno de la baciendii pública y con cali- 
dad de Interina, de 3 de Julio de 1813. 

Real Decreto suspondiondo hi execucion 
ilol de 3 de Febrero de 811 que si resul- 
tan créditos contra el Estado después do 
compensados en partes, se abonen por la 
Junta del crédito público, de 31 de Agos- 
to de 1813. 

lleal Orden que declara estar obligados 
los labradores y demás hacendados por 
donde se conduzcan ios exercitos, lí fran- 
quear víveres y aloxamiento y como deben 
Sisarse aforados que sean, de 20 de Junto 
B 1813. 

Beal Orden sefinlando los empleos que 
deben Uamarso mayores, y previniendo á 
eate gobierno proponga escata en que so 
Sxñ el turno para los ascensos en las ofíci- 
BBS de todos ramos, de 3S de Mayo do 
1813. 

Orden do la dirección general de Ha- 
cienda insertando la Real que pre- 
viene la remisión de la mas exacta razón 
del número de empleados y sus dotacio- 
nes, y los qne puedan ser suprimidas, de 7 
de Mayo de 1813. 

Otra incluyendo ejemplar del método y 
forma qne debe tener el mauiúesto de los 
empleados, y sueldos que gozen en cada 
ramo: y encargando la formación de esta- 
dos mensuales, semestres y anuales, de 20 
do Mayo de 1813. 

Otra en que so haceu varias prebeucio- 
nes sobre la remisioo de los documentos 



de que habla la ujitecudente en que fué 
inclusa, de 89 de Mayo de 1813. 

Otra sobre ol mismo asunto que las dos 
anteriores, de 31 do Abril do 1806, 

Modelos que incluye la orden del folio 

132 y se hallan desdo ol 115 vuelto hasta el 
137. 

Beal Orden igual á la que aparece al 
folio 118 vuelto, do 9 do JuUo de 1813. 

Beal Orden previniendo la denomina- 
ción que debo tener ol colegio de Mérida 
trasladado qno sea á esta ciudad y el traje 
quo deben usar sus alumnos: que casa de- 
biiu ocupar; y que las oGcinas do Hacion~ 
da pública y de tabuco se trasladen al 
ediñcio nombrado Factoríii, de 3 do 
Agosto do 1813. 

Beal Orden que apiHieb.i la pen-íiou de 
Monte Pío militar concedida i D.* Micaela 
Pirela, de 30 do Agosto do 1813. 

Beal Decreto qne comprendo vinios ar- 
tículos sobre el arragio de una Tesorería 
general y Contaduna mayor do Cuentas, 
de 14 de Agosto de 1813. 

Real Decreto que modela ol orden que 
debe observarse en la liquidación general 
do la deuda de la Kitciou de que está he- 
cha cargo la junta nacional, do 31 de 
Agosto de 1813. 

Otro en que se declara no havcr lugar 
al recurso de nulidad de la sentencia que 
canse e.'teautoria, de 36 de Julio de 
1813. 

Beal Orden para que sí es conveniente, 
se establezca una lotería Nacional, dolí 
de Agosto do 1813. 

Real Orden en que so partiuipi) á este 

fobierno el nombramiento del seQor don 
'rancisco Montalbo, capitán general de 
Venezuela en comisión, ol paso de Maris- 
cal de Campo Don Manuel de Cagigal á 
los inmediatas órdenes do esto se5or 
como 3°, la traslación á, Espatla del seQor 
Don J, Buatamante y Guerra, y la sosti- 
tucion que Á esto debe hacer el sefior 
Don Fernando Miyares, do 13 do Setiem- 
bre de 1813. 

Otra nombrando al seQor Montulbo do 
único Jefe de las provincias de Venezue- 
la : y su 3' al Mariscal de Campo Don 
Juan Mannel do Cagigal, de 36 de Se- 
tiembre de 1813. 



I, Google 



23a 



Renl Orden ijarn (|iio so p^tguou por la 
BentH de Tiibiico do tiontomuTa lua dietas 
devengHtiiis y que davengarca los Dlpn- 
tadoa de corto do esta ciudad, do 23 do 
NoTÍembre de 1813. 

Beul Decreto on luo ÍS. M. ol sofloc 
Don Fernando VII con motivo de su ad- 
Tenimiento al trono da por no liecha la 
Constitución de )a Monarqnía: vaxo de 
penado vida al que la aplaudiere: y los 
decretos de las Cortes qne eean depresi- 
vos de sa soberanía, de S de Mayo do 
1814. 

Rofd Orden concediendo al Capitán do 
Milicias do píirdoa José Ignacio Escurra 
el retiro que ba soIíciUiao y la medalla 
de plata del Real Busto y pensión de 
cien pesos anuales, do 33 de Abril do 
1S14. 

Otra á favor de Don Agustín de Casas 
maestro Armero de! Batallón veterano y 
demás cnerpos militares qne declara su 
retiro del servicio, y ol liaber de 00 
reales do plata al mes, do 33 do Abril 
do 1S14. 

lleal cédula do Indulto expedida cou 
motivo del plansiblo regreso de S. M. 
ol aeOor Don Fernando Vil á EapaBa 
en favor de los militares desertores que 
solo hayan cometido este delito sin cir- 
cunstancia agravante, y el perdón de dos 
años de presidio á loa reos qne estún en 
elloaó aenteociados, de '¿ do Setiembre de 
1814. 

lícal Orden concediendo ú Don José 
Ignacio Escurra capitán do Milicias par- 
das retiro con cien pesos anuales y la 
medalla del Real Busto, do 23 de Abril 
de 1814. 

Real Orden iucluyendo un luanillesto 
de la Tolnntadde S. M. para el pronto dea- 
pacho de las represe ntAc ion es de qnalos- 
quiera individuo de su Uacion y en 
que se ofrece el seDor Dou Miguel de 
Lai-dizabal y Uribe cou el mayor intcrea 
á este mismo fin, de 31 de Jalío de 
1814, 

Real Orden que previene el método que 
debe observarse on la remisiou de cuen< 
tas al tribunal m.iyor do ellas, de 5 de 
Mayo de 1810. 

Real Orden cu qne so prohibe tomar 
gratificación del cobro del derecho de 
subvención ni do la formación de su 
cuenta, de 2 de Julio de 1813. 



Real Orden para que se acompaña 
original la hoja de registro con quo se 
extruigii de E^piifla á Amérioi qualquier 
eff-cto en caso de rotraherlos ó testimo- 
nio de la partida 6 partidas de lo reem- 
b;ircado, de 23 de Julio do 1814. 

Real Orden habilitando los Pnertoa de 
Jayana y Audicora en la península de 
Paraguauñ y el de Sasarida en la costa 
de Casicure para el comercia de sus 
ganodos oen laa colouias amigas y nen- 
tratos y dominios espaQoIos y de Amé- 
rica, y nombrando á Don Joaquín Mo- 
rían Administrador de sus Aduanas, do 
10 de Agosto de 1814. 

Renl Orden on que se prorroga la li- 
bertad de derechos ñ los imqnea estran- 
geroa permitida por la do 28 de No- 
viembre de 809 por 4 atloa, de 10 de 
Agosto de 1814. 

Real Orden en quo se le )>ormÍte á Don 
José Salinas salir para el puerto de Cá- 
diz desde Coro en la Barca corza; y se 
habilita, así estu pnerto, como loa do- 
moa de la Provincia, mientras no se tran- 
nuilizen, para ignules casos, de 10 de 
Setiembre de 1814. 

Heal Orden prohibiendo la introduc- 
ción on estas Provincias do texidos de 
algodón Asiáticos y Europeos por comer- 
ciantes particnlares, du 14 do Setiembre 
de 1814. 

Real Orden eu que se manda cese la 
contribución en el Puerto do Vera Cruz 
de un peso en cada fanega de cacao dol 
quo so introduce de este, y c^ue so devuel- 
va lo cobrado desde la publicación do In 
Real Orden do 26 de Mayo de 03 y se 
invierta en formar un cuarto! principal 
on esta Plaza y fábrica de la Iglesia, 
de 23 de Setiembre de 1814. 

Real Orden acordando la aplicación 
que se ha de hacer del producto de Adua- 
na y la eficacia con quo ge ha de exocatav 
su cobro, do 22 de Setiembre de 1814. 

Real Orden ordenando el pago do loa 

§astoB del viage de Espada á esta ciudad 
el Sr. Don José Domingo Ruz, qu6 ramo 
debe sufrirlo, de 11 de N'oviembre do 
1814. 

Real Orden eu que se comunica al Sr. 
Capitán General de la Provincia de Vene- 
zuela en qué grado ha estimado S. M. las 
providencias tomadas en el tiempo mas 
angustiado en favor de dicha Proviucia, 
do S3 de Febrero de 1816. 



y Google 



Beat Orden en que so le prometo el Sr. 
Capitán General de Venezuela su septira- 
cioD de esto empleo por falta de Bftln<l, y 
que ec castigará conforme ú ordenanza á 
loa oSciales que faltaron á la snbordina- 
cion juzgados q«o sean, do 33 do Febro- 
1-0 de 1815. 

Real Orden aprobatoria de varias gra- 
cias bochas & militares por las favorables 
reanltas do las acciones do San Ciirloa y 
Valenoia en esta Provincia y otriis qno ex- 
puso este Gobierno élntondencín, do 23 do 
Febrero do 1815. 

Eeal Orden en qne so conceden al Co- 
mandante General del Estado do Barlo- 
vento Don Joaú Tomas Boves, varias gra- 
cias y el empleo da Teniente Coronel, y 
se lo recomienda el respeto y obediencia a 
En inmediato Jefe, de 23 de Febrero do 
1815. 

Orden de la Intendencia General inte- 
rina inclnyendo nn ejemplar do oada una 
de los quatro Bcales Ordenes remitidas 
con fecha do 27 de Febrero anteiior, do 
27 de Febrero de 1815. 

S. M. concede grado do Teniente de 
Infantería con sneldo do tal A Don Fran- 
cisco Villanneva, de 5 de Noviembre do 
1814. 

Real Orden confiriéndolo una do las Ad- 
ministraciones subalternas de Hacienda á 
Don Jobo de la Cruz Pimentón con el nao 
de nniformo y fuero do qne goznn los in- 
dividnoa do la oficina de qnien dependa, 
de 5 de Agosto de 1814. 

Real Orden aprobando lo resuelto con- 
tra ol Contador do Simapau; y nrevinien- 
do no se retenga parto de suelao algnno 
á los Ministros de Real Hacienda y domas 
qne recauden y manejen intereses i'eales 
en defeoto de fianza, smo qne esta se otor- 
gue señalándose un término al efecto, pa- 
sado el qnal se procoda & la snspension de 
empleo y cese do sueldo, do 17 do Diciem- 
bre de 1814. 

Real Orden resolviendo qno todas las 
instancias y representaciones se hagan por 
el condncto de sus respectivos Gefos supe- 
riores y no por la vía reservada, de 3 do 
£nero de 1815. 

Se concede la gracia do cien pesos mun- 
snatesyuso de la medalla de plata con 
el KeaÍBnsto, y abono de aneldo de reti- 
ro, y esta gracia desde la focha de su reti- 
ro, al Teniente de Artillería de Pardos Pe- 
TOMO TI 30 



dro González, de 12 de Diciembre de 

1814. 

Real Despacho del Capitán dol Batallón 
de Milicias disciplinadas de blancos de 
Maracaibo, &. favor de Don Bartolomé 
Cordero, de 30 do Marzo do 1815. 

Real Desp:iclio de Teniente de Milicias 
disciplinad lis de blancos á favor de Don 
Atanacio Troconis, de 30 de Marzo de 

1815. 

Real Despacho do Teniente de la 4.* 
compa&ia del Batallón do Milicias disci- 
plinadas de blancos á favor do Don Anto- 
nio do Ochoa, de 30 du Marzo de 1815. 



Otro de la 2.' á favo 
Villamil, de 30 de Mat 



de Don Esteban 
,0 de 1815. 



Otro á favor de Don Antonio Cordero, 
do 30 de Marzo de 1815. 

Otro igual al anterior de la 5.' compa- 
ñía á fuvor de Don Itiimon Farias, do 30 
de Marzo do 1815. 

Real Despacho de tiubteiiienlo do 1h 2.* 
compaflía del Batallón do Milicias discí' 
plinadas de blancos á favor de Don Felipe 
Pcrozo, do 30 de Marzo de 1815. 

Otro ignal del anterior de la 4." com- 
pa&ía áuvor do Don Jaymo Batista, do 
30 de Marzo de 1815. 

Real Despacho de Subteniente de la 3.' 
compañía del Batallón de Miliciua disci- 

? uñadas de blancos H fuvor de Don Justo 
'arias, de 30 de Marzo do 1815. 

Real Orden qno abisn havei'se nombra- 
do por Juez de penas de Cámara del con- 
sejo de Indina al Illmo. Sr, Don Ignacio 
Omuriynn Ministro del mismo Supremo 
tribunal y honnrario do la Cámara, do 13 
de Febrero do 1815. 

Keal Orden promoviendo & Teniente 
General de sus Estados al E:ícmo. Sr. Don 
Pablo Morillo, de I", de Abril de 1815. 

Real Orden aprovando la liconcia Con- 
cedida por Ir Regencia del Contador Sr. 
Doctor José Raíz Slonroy, de 25 de Ene- 
ro do 1815. 

Roal Orden resolviendo se cnttegno al 
comisionado do la Real Conapaflía de Phí- 
lipinas lii qnnrCa parte de los Comisca de 
América correspondientes al Excmo Sr. 
Superintendente de Keal Hacienda de In- 
dias, de 14 de Marzo de 1815. 



I, Google 



Real Üi'Jeii pioiosaiido por otros qua- 
tro afios la gracia de libertad del dereclio 
de eztraogeria i'i los buques de constrnc- 
cion extrangera matricnladoa para el co- 
mercio de Indias y pevtcneciontes á Es- 
paOoles, de 10 de Agosto de 1814. 

Real Orden concediendo al distinguido 
del Batallón de Maracaibo Veterano Don 
Manuel Unlaneta, habilitado deSargento, 
una Subteaoucia en el mismo cuerpo ó el 
retiro de tal Subteniente con IG pesos 
mensuales, de 29 de Setiembre de 1815. 

Kcnl Orden resolviendo que las cortiti- 
caciones de registro de loa buques que na- 
vegan de puerto ú. puerto Eapafiol se en- 
ticguen cerradas y sollsdas siguiendo la 
práctica antigua; quedando derogado al 
urttculo li do la instrucción de Guarda 
costas, do It! de Junio de 1810, 

Real Orden en que se manda satisfacer 
á Dofla FraDcisca María y Dofla 

María Gregoria Ferníindez C'arrasquero los 
sueldos vencidos por sus mayores en los 
reinados de los Seflorea Felipe 5,° y Fer- 
nando U.'con ancglo á las reales resolu- 
ciones que tratan sobre esto particular, de 
18 de Marzo do 1805. 

Real Orden proviniendo la e.\acciou do 
15 reales vellón sobro cada barril do 
harina que se introduzca en los puertos de 
la Costa Firme, de 18 de Julio de 181Ó. 

Real Orden que trata sobie el derecho 
de Subvención de Guerra, de 18 de Junio 
■ do 1815. 

Real Orden comunicada por el Consu- 
lado, y trata sobre la imposición de 15 
reales vellón sobre cada barril do harina, 
do 18 de Junio de 1S15. 

Real Despacho pava que ou las dos 
Amcricas é Islas Filipinas so restablezcan 

los juzgados de bienes de difuntos con laa 
atribuciones que les coucedon las Leyes y 
Reales Cédulas del asunto, de 30 de Abril 
de 1815. 

Real Orden concediendo varias gracias 
i'i Don Jaime Murtin de Herrera del co- 
mercio de Cádiz, de 7 de Julio de 185. 

Real Despacho do Teniente del Bata- 
llón Veterano de esta plaza & favor de 
Don Luis Perozo, de 31 de Agosto de 
1815. 

Real Orden que dispone se observe pun- 
tualmente el artículo Si de la Real Gédu* 
la de erección de Consulado sobre el cobro 



de los dereclios de avería, de 10 de Agos- 
to de 1815. 

Cédula de premio y ventaja de noventa 
reales al mos en favor de Don Pablo Qa- 
linde Sargento 1." qne fué de Milicias 
blancas de esta plaza, de 3 do Julio do 
1815. 

Otra de piuiiiio y ventaja de nueve rea- 
les al mes en favor do Don Pablo Galin- 
de espedida en la misma fecha, de 3 de 
Julio do 1815. 

Otra de Ídem de 9U reales en favor de 
Don Francisco Villanuova Sargento 1." 
de Milicias blancas concedida en la misma 
fecha, de 3 de Julio de 1815. 

Cédula de premio y ventaja de 6 reales 
al mes en favor de Don Blas Goicia cabo 
1° de Milicias blancas, de 3 de Julio de 
1815. 

Otra igual á la antecedente en favor de 
José Rodríguez, Cabo 1." do Milicias re- 
gladas de blancos, de 3 3o Julio do 
1813. 

Otra igual á la antecedente en favor de 
Don JoBu Luis Bargas sargento 1° del mis- 
mo cuerpo, concedida en la misma fecha 
de 3 de Julio de 1815. 

Otra eu todo igual á la anterior eu fa- 
vor do Sebastian Ximones, de 3 de Julio 
de 1815. 

Cédula de lubalido en favor de Josú 
Rodríguez, cabo 1° da milicias, de 3 de 
Julio de 1815. 

Otra de inbalido á favor de Jtoniou 
Roscan cabo 1." del cuerpo de Milicias 
blancas de esta plaza expedida en 1» 
misma fecha, de 3 de Julio de 1815. 

Otra igual en todo á la anterior en 
favor de Bartolomé Traxilto cabo 1.° 
de las mismas Milicias, de 3 de Jnlio de 
1815. 

Real Orden para une do los efectos ex- 
trangeros traludosála Costa finuedePnei- 
to Rico, como propiedad espaDola solo 
pagarán la diferencia de Puerto menor á 
mayor con lo demás qne expresa, do 87 
de Jnlio de 1815. 

Real Orden suprimiendo el ministerio 
universal de Indias y mandando se elijan 
de los oñciog de aquella secretaría los mío 
sean aptos y conservando en la Plaza oel 



I, Google 



oonaejo de Estado h Don líigael de Lar- 
dizabal, de 30 de Setiembre oe 1815. 

Iteal Orden previniendo que mediante 
& estar saprimido el ministerio Dniver-' 
sal de Indiae Be dirija lo correspondien- 
te K Guerra, Gracia y Justicia por separa- 
do, de 15 de Octubre de 1815. 

Real licencia concedida al Subteniente 
Don Juan Orte^ para contraer matrimo- 
nio con Dona f rancison Pdz, de 21 do 
Octubre de 1815. 

Iteal Orden concediendo la gracia de 
extraer para la IbIb de Trinidad 800 ca- 
bezas de ganado tÍto, do 18 de Koviem- 
^re do 1815. 

Beal Orden en qne so eriie en Proyin- 
oia la ciudad de Coro j se habilita para 
el comercio libre el Puerto de La vela 
con las franqaicias de Pnerto menor, de 
16 do Noviembre do 1815. 

Real Orden para erigir nn 31 pg para 
almox". del Bacalao que en virtud do 
premios se introduzca en estos dominios 
de América, de 37 de Mayo de 1819. 

Real Orden pnra que por las Aduanas 
de estas Provincias se reintegren li Jos 
comerciantes de Puerto Rico lo que 
contribuyeron por imposición indeter- 
minados renglones comerciables, de 8 
de Jnnio de 1816. 

Real Orden determinando la denomi- 
nación qne ha de darse í los Guardas 
almacenes ordinarios y extraordinarios 
pagados y escribientes y el nníformo que 
Be concede, do G de Setiembre do 1815. 

Real Orden para qne los individuos 
que' disfrutan sueldo sin ocupación se 
empleen en las vacantes previniendo se 
coloquen en los resguardos y empleos A 
los militares qus cobran sus retiros, y 
qne para los primeros no se proponga á 
los ministerios individuo que no goce 
sueldo, de 31 de Agosto de 1815. 

Real nombramiento de Secretario de 
Estado y del Despacho do la Guerra al 
Capitán General do Catalnfla Marques 
de campo Sagrado, de S4 do Octubre de 

1815. 

Real nombramiento de Secretario de 
Estado y del Despacho de Hacienda á 
Don José de Ibarra ministro del Supre- 



mo Consejo de dicho ramo, cu hijear del 
señor Don Felipe González Vallejo, de 
11 de Diciembre de 1815. 

Real Orden para que por la Intenden- 
cia general de Cariícas asista con los 
auxilios posibles á estas Caxas, y quo 
con la llegada dol Exercito expedicio- 
nario atenderá & las tropas do aquí, de 
7 de Diciembre de 1815. 

Real Orden pava quo los derechos do 
Almirantazgo qne actualmente se cobren 
se tengan á disposición de S. A. B., el 
seflor Infante Almirante general, de 4 
do Octubre de 1814. 

Real Orden pava que no so proponga 
para empleo alguno á sugeto qne no 
díBÍrnte sueldo, qao sean colocados en 
los resguardos y empleos correspondion- 
tes los milttnrcs retiradosi que no se 
dé curso ú solicitud, sueldos de milita- 
res, ni se empleen á los do activo aor- 
vicio, do 31 do Agosto do 1815. 

Real Orden prevontiva para los ofl- 
cialos de Am¿nca quo se liallan inde- 
bidamente en la Peníusnln, do 15 de 
Octubre de 1815. 

Real Orden sobro los oficiales agre- 
gados á los cuerpos de los Exeroitoa y 
estados majorca do Plasa, de 15 do Oc- 
tubre de 1815. 

Real Orden para qne no se concedan 
empleos ni grados militares sin la real 
noticia y que solo puedan conferirse 

Sor acción extraordinaria en campana, 
e 15 de Octubre de 1815. 

Real Declaratoria sobre que el trata- 
miento do Sefioria solo es concedido 6, 
loa Aiiditores do Guerra de las Provin- 
cias 6 Capitanías generales y unncn ü 
los Subalternos de plaza 6 partido, do 5 
de Marzo de 1813. 

Beal provisión reponiendo á su empleo 
da Auditor de Guerra Teniente Goberna- 
dor &.* al seflor Don Ramón Farragues 
declarando por'violento bu despojo, de 17 
de Abril do 1815. 

Real Orden avisando eirnombramiento 
de secretario de Estado y del Despacho de 
Hacienda & Don Manuel López Araujo, 
de 27 do Enero de 1810. 

Real Orden para qne á loa militares en- 



I, Google 



— 280 — 



fermos en loa hospitales aunque ae licen- 
cien estando en ellos se les asista como 
previene, de 13 de NoTÍembre de 1815. 

Real Orden concediendo el tratamien- 
to entero de Excelencia íi loa caballeros 
grandes cruces de la 6rden general y 
militar de San Hermenegildo, de 30 de 
Noviembre de 1815. 

I(eal Orden concediendo la pensión de 
qne disfrutan las viudas de los Capita- 
nea del Regimiento de Reales Guardias 
■ espartólas, a las de los Comandantes de 
troURB ligeras y demás oficiales do nc- 
tnal servicio, de i de Diciembre de 
1815. 



Rea! Cédula diaponiendo lapnblÍL 

de la Bula do Santa Crozaaa para ol 
vienio de 181C y 1817, de 11 do Mar- 
zo de 1815. * 

Real Orden para que ee reintegren por 
los SoQOres Ministros 4.000 pesos qne 
entregaron sin los requisitos prevenidos 
al Capitán General D. Fernando Miyn- 
res, 7 de Enero de 1810. 

Real Orden disponiendo la formación 
de cuentas desde el aDo de 805 a! do 
815 de los rumoa de penas de cámara 
pertenecientes al Real y Supremo con- 
sejo, su remisión de caudales ú EspaSa 
y domas que expresa, de 1." de Febre- 
ro de 181C. 

Real Orden preventiva para ol avre- 

§]o de hospitales militares en América, 
e 23 de Diciembre de 1815. 

Real Cédula para que los Intendentes 
de ambas Améncas 6 Islas Filipinas nom- 
bren baxo 8u respoo Habilidad los augetos 
qne sirban interinamente las subdelega- 
oiones dándose por estos fianza si au 
exercicio fuese por mas tiempo que 
el de 3 mesca, de li> de Febrero de 
181fí. 

Real Deapacho do grado de Teniente 
Coronel &, favor del Capitán veterano 
D. José María Miyaros, de 9 do Abril 
de 1816. 

Real Despacito de licencia absoluta h 
favor del Teniente Coronel graduado D. 
Jone María Miyarcs, de 9 ae Abril de 

181C. 

Real Orden disponiendo ae ansilíen d 



todos los indibidnos de la marina real 
en loa apostaderos y Puertos de Amé- 
rica en donde lleguen, de 10 de Junio 
de 1818. 

Real Cédula ó credenciales del lina- 
tríaimo aellor Obispo de esta Diócesis 
D. Rafael Lazo do la Vega, ile 24 de 
Mayo de 1810. 

Real Orden que prebieue so suspenda 
la exoencion do derechos de Alcavalar 
de los frutos menores del país estable- 
cida por el Excmo. Seflor Capitán Ge- 
neral qne fué de laa Provincias de Ve- 
nezuela D. Pablo Morillo con los demai 
3ue igualmente previene dicha real orden, 
e 1§ de Junio de 181(i. 

Real Orden en que se le concede el 
retiro del real Servicio & D. Antonio 
Oohoa, Teniente de milicias regladas do 
blancos en virtud de los achaques que 
padece ain gose de fuero ni uso do uni- 
forme, do i do Aliril de 181C. 

Real Orden eu que S. M. concode el 
retiro de Subteniente do Infantería en 
clase do disperso al soldado distinguido 
D. Manuel de Urdaneta con el sueldo 
de 17 pesos mensualos, do 2B de Mayo 
de 181C. 

Real Orden on qiie S. M, absuelve á 
D. José Rnia do Mouroy y D. Diego 
Alegría contJidor y tesorero de los cuer- 
pos que les ha hecho el tribunal ma- 
Jor por cantidad quo eatisfacieron á D. 
OSÉ Toribio por aumento de sueldo, 
de 13 de Setiembre de 181G. 

Real Orden para que A D. Jnan Tost 

y Soler se le coloque según sus escri- 
tos y órdenes de S, M. para que toda 
solicitud ó pretencion se encaminen por 
conducto del Gobierno, de 11 de Setiem- 
bre de 1816. 



Real Orden de S. M. de 13 de Fe- 
brero último cometiendo al consejo supre- 
mo y á la cámara de la Gnerra el co- 
nocimiento de varios negocios qne esta- 
han radicados en la secretaría de Eata- 
do y del despacho de mí cargo, y los 
exemplarea de reglamento, que el rey eo 
ha servido aprovar, de 12 de Febrero 
de 1816. 

Real Ordon en qno S. M. se ha dig- 
nado resolber que observen las leyoa ae- 
gun y como ae ha observando anteadlo 



I, Google 



— 237 

qne tiene mandado en sns Tnrias reso- sejero de Estado, de ' 
Inciones, de 24 de Agosto de 181(3. de 181G. 



Hcal Orden en qne manda S. M. se 
extinga el empleo 6 plazo de Capitán 
de Puerto y qae serestítnya al Gobier- 
no é Intendencia el uso yla facnltades 
que antes tenia para despachar los do- 
cumentos de navegación, do 18 de Oc- 
tnbre de 181C. 



Real Orden en qno S. M. oxcí- 
me do secretario de Estado y dol Des- 
pacho íl D. Pablo Ceballos y qne 
continúe sirviendo sn plaza ¿l« con- 



de Octnbra 



(La precedenfe Nómina de las reales 
órdenes y reales decrefos del Gobierna de 
España recibidos diredamenfe por el Oo- 
heniador de Maracailo, ha sitio copiada 
del Libro matriz origiiuil de la Secre- 
taria de la Gobernación y Capitanía ge- 
neral de Vemziula que estuvo á cargo 
del General D. Fernandi Migares. ) 



y Google 



ANO DE 1818. 



13C8. 



' PROCLAMACIÓN DE LA INDEPEX- 

DENCIA POLÍTICA DE CIULE EL DÍA 

1." DE ENEIÍO DE 1818, 



151 Diredor fíiipremo del Edmh. 

L(i fuerza liu sida In laEon eiiprein.i 
que por mns de trescientos aDos hn 
mantenido al Nuevo Mundo en U no- 
cesidud de venerar como un dognin la 
nsiirpiioion de sua derechos, y do bus- 
ciir en ella misma el origen de bus mas 

Srandea deberes. Era preciso qne algún 
ia llegase el término de esta violenta 
8umÍBÍon, pero entretanto era imposi- 
ble anticiparla: la resistencia del débil 
contra el fuerte imprime un car&cter sa- 
crilego á sus pretensiones, y no hace 
mas que desacreditar la justicia en que 
se fttudan. Estaba reservado al siglo 
XIX el oír A. la América reclamar eus 
derechos sin ser delincaente, y mostrar 
qne el período de sn sufrimiento no 

Sodia durar mas que el de su debiti- 
ad. La revolttcion del 18 de setiem- 
bre de 1810 íu6 el primer esfuerzo que 
hizo Chile para cumplir esos altos des- 
tinos, á que lo llamaban el tiempo y 
la naturaleza : sus habitantes lian pro- 
bado desde entonces la energía y fir- 
meza de sn voluntad, arrostrando las 
Ticisitudes de una gnerra en que el go- 
bierno espuQol bu querido hacer ver 



que BU política con respecto á k Amé- 
rica sobrevivirá al trastorno de todos los 
abusos. Este último desengaño los ha 
inspirado naturalmente la resolución de 
separarse para siempre de la monarquía 
espaflola, y proclamar su Indbpendrn- 
ciA h la faz del mundo. Mas no permi- 
tiendo laB actúalos circunstancias de la 
gnerra la convocación de un congreso 
nacional que sancione el voto público, 
hemos mandado abrir un gran registro 
en que todos los ciudadanos del Esta- 
do sufraguen por sí misinos libro y es- 
pon tüneanlen te por la necesidad urgente 
de qjte el golierno declare en el d'ia ¡a 
independencia, ó por la dilación ó negativa: 
y habiendo resultado que la universali- 
dad de los ciudadanos estfi irrevocablo- 
montfi decidida por la afirmativa de 
aquella proposición, hemos tenido íi bien, 
en ejercicio del poder oxtraordiuario 
con qne para esto caso particular nos 
han autorizado los pueblos, declarar so- 
lemnemente á nombre de ellos, en pre- 
sencia del Altísimo, y hacer saber a la 
gran confederación del género humano, 
qne el territorio continental de Chile 
y sns islas adyacentes forman de hecho 
y por derecho un Estado libre, inde- 
pendiente y soberano, y quedan para 
siempre separados de la monarquía de 
EspaQa, con plena aptitnd de adoptar 
la forma de gobierno que mas conven- 
ga A sus intereses. 

V para que esta declaración tenga to- 
da la fuerza j solidez qne debe carac- 
terizar la primera acta de nn pueblo 
libre, la afianzamos con el honor, la 



I, Google 



TJda, lus fortunas y todas las relcicioues 
-sociales de los habitantes de oste uñe- 
ro Estado : comprometemos nuestra pa- 
labra, la (liguidud do uiiestro empleo, 
y el decoro de las armas de la Pi.i;bijI. ; 
y mandamos que con los libros delffrn» 
registro se deposite el acta original en 
el archivo do la ninuicipalidad de San- 
^■og<>i y ^0 circule í\ todos los pueblos, 
ejércitos y corporaciones, pai-a qno inme- 
diatamente se jnre y qnode sellada para 
siempre la emancipación de Chile. 

Dada en el palacio dircctoríal de Cou- 
cepciou, á 1." de Enero de 1818, firma- 
da do nuestra mano, signada con el de 
la nación y refrendada por nuestros 
ministros y eeorotarios de Estado en los 
departamentos de gobierno, hacienda y 
guerra. 

Bernardo ff IUgijitis. — Migml Zaiíartú. 
— Hipólito de Villegas. — José Ignacio Zbh- 
leno. 



1369. 

♦CONGIIATULACION UE L43 FltOVINCIAS 
UNIDAS DEL ItlO DE LA PL.ATA, i'Olt LA 
DKCLAKATORIA DE LA IKDEPBNDENCIA 
DB LA nació:* chilena, VBftIfICADA 

i SU nojibkb foh un diputado un 

CHILE EN UNA t-BSION PÚBLICA. 



JJxceUiUísiiHO ííeíior Director Supremo. 

"Por fin llegó, Sellor, ol momento sua- 
pirado de publicar unte el género hnma- 
no qno Chile es libre y que se ha despren- 
dido para siempre del dominio de los Re- 
yes de EspaQa. La nación Chilena, oSi- 
jida con todos los horrores de la guerra 
de ambición y venganza, oscurecida por 
el sistema tenebroso del Gabinete de Ma- 
drid, y degradada por mi código calculado 
para oprimir, tocó el término de su snfri- 
miento y acreditó ante todos los hombres 
qae permaneció en sumisión á sus con- 

Jttiatadores mientras el derecho de la 
uersa prevaleció al de la justicia, al de 
la lazon y al de -la naturaleza; este acon- 
tecimiento, quo restablece la dignidad, la 
opnlencia, la ignaldad, la ilnstracíon, la 



paz, el poder y ol esplendor de una por- 
ción preciosa del ^uevo Mundo, sonará 
como un trueno en todas las capitales 
de la Europa, i inspirando un dulce con- 
suelo á los amigos de la especie hu- 
mana, se escuchará con sobresalto por 
Feraando, y so aplaudirá por los libe- 
rales del mundo : pero al llegar á noti- 
cia do mi gobierno excitara cu él la 
emoción mas tierna de contento y sa- 
tisfacción por la libertad de sus caros 
hermanos, cnya suerte ha ocupado tan 
eficazmente sns desvelos. 

"Los ardientes votos de lus Provincias 
Unidas del Sud se han cumplido ya, y 
sus esfuerzos, la sangre do sus hijos de- 
rramada en este delicioso país por la 
destrucción de los tiranos y cuantos sa- 
crificios les sea necesario renovar en 
auxilio de loa hijos do Chile, scrün do 
hoi en adelante indemnizados con el pla- 
cer do verlo libre, feliz é independien- 
te. Con tales sentimientos de gozo y 
del mas alto respeto ante V. E. y de- 
mas magistrados del pueblo quo me 
cercan, reconozco á nombro do mi go- 
bierno, la soberanía de esto Estado y 
su absolnta independencia. ¡ Quiera el 
Cielo que ella sea tan firme como ha 
ido heroica la resolución do procla- 
marla ; que la unión dé consistencia á 
la libertad adquirida; quo una constan- 
cia inalterable contra los enemigos de 
la patria descubra en V. E. el espíritu 
de Bruto ; que un oterno olvido de los 
vicios de la administración colonial haga 
la felicidad de nuestros semejantes, y 
que la posteridad bendiciendo esto díalo 
recuerde cou lágrimas de gratitud como 
el origen de todos sus bienes ! Talos son 
los vivos deseos de mi gobierno, de mis 
conciudadanos y loa míos personales. Be- 
cíb^los V. E, como el tributo do la buena 
fe y con la seguridad que hasta qne bajo 
al sepulcro numeraré entre los mas dicho- 
sos sucesos de mi vida haber felicitado á 
V. E. el primero á nombre del Estado ar- 
gentino, por la emancipación de Chile." 



I, Google 



1370. 

ÉL PUEBLO DEL B3TAU0 KBNTUCKY, BN LA. 
AMÉRICA DEL NORTE, MIRA COS INTERÉS 
y EMOCIÓN TIERNA LAS LUCHAS PATRIÓ- 
TICAS DB SUS HERMANOS LOS PUEBLOS 
DE LA AMÉRICA MERIDIONAL, PARA 
SACUDIR EL TüGO DE LA DOMINA- 
CIÓN ESPASOLA V COL0CAHS8 KN BL 
RA^fOO DE NACIONES LIBRES É INDE- 
PENDIENTES. 



Legislatura de Keiüucky. — Jiesultivioites 
verdaderamente expresivas de los senti- 
mientos del pueblo de Kentucky sobre la 
lucha de los Patriotas de la Aviérioa 
del Sur, y sobre la política que el ffobier- 
lio general debe tener con respecto á este 
país. 

I 

¿'h el Senado por el señor Bledson. 

Se leeolviú por la Hsamblea general de 
la Ucpáblica de Kentucky que el pueblo 
de este Estado mira con la emoción mas 
tierna las luchas patrióticas de sus herma- 
nos loa Uepublicanos de la América del 
ííiir, para sacudir j despedazar el yugo del 
Despotismo Español ; para colocarse entre 
las Naciones de la tierra ; y para yindicar 
el ejcercicio de aquellos derechos que el 
Dios de la Naturaleza ha dado al hombre 
como una primogenitnra inenagenable, el 
do gobernarse por si mismos, ó por medio 
de tin Gobierno qne sea obinsnya. 

Quo al paso mismo que esta Legislatura, 

y el pueblo á quien ella representa, ente- 
ramente aprecian las bendiciones de la 
paz derivadas ';.do la observancia de una 
justa neutralidad en qnauto á los choques 
de otras potencias entre sí, se halla, con 
todo esOj plenamente convencida de la 
inmensa importancia para los Estados 
Unidos del establecimiento de la Indepen- 
dencia de los Colonias Americanas del 
Sur, por la probabilidad de relaciones co- 
merciales y políticas entro dos porciones 
del mismo gran Continente. 

Quo de parte de los Estados Unidos 
para con EspaOa la vieja, no existe ningún 
ínteres ni deber que los induzca á dar un 



solo paso en favor de esta potencia, ó á 
fortalecer la vara de opresión que sus co- 
lonias, según la razón que hay para espe- 
rarlo asi, nan de arrancar para siempre do 
BUS mauoB. 

Que, en nuestra opinión, es propio do 
la política ilustrada, no menos quede la 
justicia el que el Gobierno de los Estados 
Unidos reconozca la Independencia de 
aquellas Colonias EspaDolas de la América 
del Sur que se hayan manifestado capaces 
de vindicar y sostener los derechos do 
gobernarse por sí mismas. 

Que la mus rígida consideración á la 
nentralidad entre las partes, ni exige, ni 
autoriza el arresto ó dotenciou de indivi- 
duos estrangeros, de buques ó municiones 
de guerra, que pasen por nuestro país, 
ó que toqueu en nuestros puei'tos, con des- 
tino á socorrer á qualqniera de los dos par- 
tidos. 

Que si el Gobierno geueral de los Esta- 
dos Unidos está preparado á tomar pai'te 
en este altercado, los muchos agravios aun 
no reparados, loa ultrajantes insultos de 
EspaDala vieja A este Gobierno, junto con 
los vigorosos derechos qne tiene á nuestra 
simpatía la humanidad afligida, no dexan 
lugar á dudar que partido está preparado á 
tomar el pueblo libre de la única Kepública 
existente ahora sobre la tierra. 

iS'fl cesoícií!. — Quo de lita precedentes reso- 
luciones se remitan copias al Presidente de 
los Estados Unidos y cada uno de nues- 
tros Senadores y representantes del GoQ- 
gi'eso para quo sean sometidas á este 
cuerpo. 

Un la Cámara, por el .SV. Bibb : — Se 
resolvió por la asamblea general do la 
Kepública de Kentucky — en primer lugar : 
Que la libertad de las Naciones es deri- 
vada de Dios y de la nstnralozu, y no 
es la dádiva de los reyes 6 potentados. 

Lo 2": Que todo poder justo es derivado 
del pueblo; la elección do formas de Go- 
bierno le pertenece de derecho ; y los 
que constituyen una forma (ó sus suce- 
sores) pueden abrogarla. 

Lo 3°: Que en todos los Gobiernos jus- 
tos ol bien del gobernado es la mira 
qne ha de cumplirse; y el pueblo sobro 
quien obra cada Gobierno particular, es 
el solo juea competente de la observan- 
cia de los fines con que íné instituido el 
Gobierno. 



y Google 



Lo 4'': Que el levautauíiento genera! 
do lina NaciüH contra !a opreaioii, para 
TÍadicar en propia libertad, do puode 
jastamento llumarae rebelión. (1) 

Lo 5": Qno la lacha de los Patriotas 
ile Ifi América de) Sur por el derecho 
de gobernarse por sí mismos, está jus- 
tiScada por las leyes de Dios y de la 
naturaleza, j aaiicionada por los derechos 
imprescriptibles del hombro. 

Lo 6*: Qiio ol suceso de Us quo es- 
tán lachando por la Libertad ó Indepen- 
dencia de la Amértcu del Sur, es nna 
cosa digna de desearse ardientemente, 
mai interesante 6 ios amibos do la Li- 
bertad j de la hnmanídau en general, 
y qae escita la mas profunda simpatía 
y concordia de parte del pneblo de los 
Estados Unidos de la América del Norte. 

Lo 1": Qne es la opinión de esta asam- 
blea general que aquellas Provincias de 
la América del Sur, quo so han decla- 
rado Independientes y librea, y lian ma- 



(1) Ea sentido comunmente admitido, 
la paj&bra rebellón es sinónimo de las vo- 
ces insurrección, subleuacion, conmoción 
popular, i£o.— Sí el Pneblo se levanta jui- 
tamente contra su Qoblemo, si usa debi- 
damente del derecho de reaiatenoia contra 
el poder arbitrario, qualquiera de estas 
acciones será bien eiplicada coa los tér- 
minos rebelión, tumulto, insurrección, &o. 
— Sea justo el sacudimiento, se^ rectas laa 
' intenciones de sus agentes; y á buen se- 
^ro que haya impropiedad en la aplica- 
ción de qaalqniera <Ie estu palabras. Si 
los Honorables Legisladores de Kentacky 
dan otro sentido A la rebelión, es porque 
la toman en su rigoroso y primitivo sig- 
niflcado.— iZe&eíúi» viene del verbo Latino 
BBBBLLA.IIE, qne entre los Romanos sig- 
nificaba volver A hacer la guerra contra 
lo pactado. De aquí prooadia el llamar 
rebeldes á los pueblos que, violando el 
pacto de la amistad y alianza subsequen- 
te á la conquista, tomaban de nuevo las 
armas contra Ja República. Reducirlos & 
colonia ó provincia romana era et castigo 
de esta infracción -, los demás qae ñelea d, 
soa promesas se abstenían de la rebelión, 
6 eran Incorporados en la República, si 
BQ valor y sus otras virtudes te merecían 
este premio, qnedaban en la oíase de 
amigos y aliados. 
TOHO TI 31 



nifestado «na razonable habilidad para 
mantener su ludepeadenuia, deben ser 
reoonocidas luego por el tiobierno ge- 
neral de los Estados Unidos de la Amé- 
rica del Norte como Potencias Sobura< 
nos 6 Independientes, deben ser tratadas 
como tales é introdimidus á las otros 
Potencias Soberanas de la tierra; y ge- 
neralmente quo sea» concedidos por 
estos Estados Uniílos á aquellas Potenoiaa 
Soberanas de la América del Sur, así 
reconocidas, todos los derechos, protec- 
ción y hospitalidad, qno por las Leyes 
do los Naciones pueden j'nsta y paciñ- 
camonto sor concedidos por ol pneblo y 
magistrados de otra nación en guerra 
ó en paz. 

Se resolvió — Que ■so remita al Presiden- 
te de los Estados Unidos, j á cada nao 
de los Senadores y Represe 'i tan tes de 
esto Estado en et Congreso de tos Esta- 
dos Unidos, una copia do las preceden* 
tes resoluciones; y que el Gobernador 
actual sea requerido & trasmitirlas en 
conformidad. 



{Regislro Semanal de Mies e 
more, á 31 de Enero de 1818.) 



BaÜi- 



¡Ved aguí. Pueblos oprimidos, el lon- 
gnajo del hombre libro é ilustrado ! — 
I Aquí tenéis el producto de la virtail y 
de la simpatía para con sus somojantes! 
¡Mientras hiiya sobro la tierra quien as! 
80 esplique a la faz do vuestros ortreao- 
res, no dosospereis de vuestra salud; olla 
BOi'á recobrada, mal que lo pose f\. las 
snnguij'uelaa que viven de vuestra opi-e- 
sion ! vosotros seréis restablecidos á la 
alta dignidad de hombrea libres. En va- 
no redoblará su esfuerzo la vil adula- 
ción para deilicar el despotismo : en 
vano predicarán loa oradores do la tira- 
nía BU3 divinos derechos y privilegios ; 
la Naturaleza al fin mas poderosa que el 
arte do la ficción y mentira, frustrará 
todos sus conatos ; caerán las cadenas 
del mundo esclavizado, y si la tierra en- 
tera lia llegado A gemir baxo el cetro 
de los tiranos — la tierra entera será al- 
gún dia el trono de la Libertad. Entro- 
nizada esta Deidad eucantadora sobre loa 
folices Estados do la América Septen- 
trional, difunde desdo allí su viviflcaute 
influxo sobre la vasta extensión Meri- 
dional. Apresuraos, Americanos del Sur, 
á sombrar y cosechar en la estación. 
Registrad, si ea posible, coa leCnu da 



I, Google 



oro la Acta ilcl virtuoso Pueblo de Keii- 
tucky: grabad en vuestros cornzoaea bus 
sontimientos sublimes : mnrcad con ol 
Bello de la gratitud vuestra correapondon- 
cia, vuestros registros y;'deliboracioiiBa; 
pero no peuseis que la dignidad del 
patriotisniü emitida en aquel acto es soio 
peculiar de la República de Kentacky: 
casi todos nuestros hermanos del Noite 
están animados de iguales sentimientos, 
casi todos deaoatil ai'diontomeiite el mas 
completo suceso do nuestra gloriosa lu- 
cha. En sus periódicos tenemos la prue- 
ba de esta" verdad:'^a'porcioQ mas selec- 
ta de loa Discursos del Congreso Fede- 
ral es otro comprobanto irrecusable: 
y si queréis leer la lista de los brindis 
del último aniversario de bu Independen- 
cia, hallareis en ella 'otro testimonio de 
la verdad que os recomendamos. No 
ima^icis quo la memoria que hicimos 
del Honorable Ovador de la Cámara del 
Congreso, y del célebre Editor de la Au- 
rov« de FiladolUa, en nuestro Correo del 
10, sea exclusiva do los Robertaones, do 
los Clintones, Trimbles, Bledaones y 
Bibbs, de los Irvines, do los Skinnors, 
y de muchos otros distinguidos amigos 

Í' defensores de nuestra Causa: el catá- 
ogo de todos olloa no cabria an nuestras 
columnas, si hubiésemos do publicarlo 
circonstAncindamcnto, Supla nuestro co- 
razón los defectos de la pluma, y sea 
para siempre estable y permanente la 
Constitución del pueblo de Kentucky 
y la de todos los demás que forman 
1» admirable TJuion do la América del 
Norte. 



1371. 

* BS OAUPaSA el JBPB SUPIIBMO, DRTA 

DISPOSICIONES PARA. EL FROSTO MOTI- 

MlKfllO DKL EJÉRCITO X PARA LA 

UEJOn UARCUA POSIBLE DB WS SE- 

O0CI03 DEL Eei'ADO. 



Oficio del Je/s Üupi'ema para el Goberna- 
dor de Guayaría. 

Al seOor Gobernador Comaudantc general 
de Angostura. 

Puerto de Posóte, Enero 4 de 1818.— 8." 

SeDor Goberoador: 
Dula noelio del 1." del corriente re- 



cibí los dos oficios de V. S. de 31 del 
pasado incluyéndome las diligencias obra- 
das contra Marcelo Villarruol y las no- 
ticias (^uo 61 da sobre la reunión que 
dice existir eu el caQo de Mosquitero. 
De todo quedo impuesto. 

Al amanecer del % he tenido la sa- 
tisfacción de incorporarme con los sc- 
Dores Generales Monán;as, Valdez y To- 
rres en las Bocas del Rio donde me 
aguardaban. Desde aquel dia nos he- 
mos ocupado eu ol pasaje de las tro- 
pas que por mas que se ha activado no 
quedará terminado hasta hoi. MaDaua 
Bontinnaré la marcha á renoirmo con 
los scQorea Generales CedoQo y Zaraza, 
en el punto en que hemos convenido. 

Recomiendo miii encarecidamente á 
V. S. la pronta reunión de las sillas, 
lanzas y domaa efectos. Tenemos una 
gran falta- de ellos para acabar de ar- 
mar y montar la Brigada del seOor 
General &Iouágas. Ifo descuide V. S. 
un solo instante su remisión, preri- 
nieudo al quo las traiga que marcho ia- 
cesantemefite hasta alcanzarme. 

Supongo quo habrá llegado ya el se- 
fior Corouel Sánchez con las tropas ane 
conduela. En el acto que llegue .loria- 
rá V. S. seguir con todas las fuerzas 
quo traiga prestándole cuantos auxilios 
pueda necesitar, para que no difiera un 
momento su marcha y encareciéndote la 
necesidad de sa reunión al ejército. 

Los partes del señor General Zaraza, 
hasta 28 del pasado, contienen noticias 
mui importantes y satisfactorias. Parece 
que la División de La Torre no ha 
iegnido sobre Apure y permanece es- 
tacionaria en Calabozo, Calvario y Bar- 
bacoas. Nuestra opinión en loa Llanos 
no ha decaído nada por la desgracia 
de la Hogaza, y las deserciones del ene* 
migo son tan frecuentes y numerosas 
quo la Bola partida del Coronel Urquio- 
la ha apresado mas do 30 desertores 
que han abrazado voltinturinmeut« nues- 
tro servicio. Dicen ademas qiie el Ge- 
neral Páez ha obtenido una importan- 
te victoria sobre Morillo ; pero esta no- 
ticia necesita de confirmación. 

Vuelvo á encargar á V. S. la'pronta 
remisión de las sillas y lanzas. ' Actí- 
vela V. 8. de todos modos, y baga las 
mas estrechas y eeveras prevenciones al 
portador de ollas, para que no descanso 
nasta entregármelas. 

Dios guarde il V. S. muchos aflos. 
SlMOKf BOLÍVAB. 



y Google 



C^cio del LiBSRTADOK para el Consejo 
de fíoiiento. 

Posóte, Enoro 4 de 1.818.— 8." 

At SeQor Presiáento dol Consojo (le Go- 
bierno. 

Excmo. Sellor : 

Al Amanecer del 3 tuve la eatisfac- 
cion de rcnnirme en las boaaa del Pao 
con los seOorcs Generales Móndgas, Val- 
dez y Torres, cuyas Brigadas han pa- 
sado el Oriuoco en estos tres diaa, y se- 
gnirán maDana á incorporarse en Cai- 
ca» con los seQoros Generales CedeHo 
y Zaraza. 

Antea de llegar al Pao recibí el ofi- 
cio de V. E. de 31 del pasado, inclu- 
yéndome «apliego del seflor Goberna- 
dor de esa Provincia qno abri con la 
esperanza de qiio aa me participase en 
él la remisión de las silliu y lanzas 
qoe debían venir para acabar de armar 
y montar la Brigada del seQor General 
Mon&gns. Ademas, esperaba tener aviso 
de la llegada ó aprosimacion del señor 
Coronel S&tichez con las tropas qoo 
oondnjo á Maturin y qne sioniio de los 
Batalloues qoe marchan con el ejército 
deben reunirse á sus cnerpoB. 

Repito & V. E. el encargo de que, tan- 
to estas tropas como las sillas y frenos, 
vengan k alcanzarme & la mayor bre- 
vedad, prestando V. E. cuantos auxilios 
Snedan necesitarse para que no se di- 
era un momento su salida ni sufran 
retardos en las marchas. 

Al llegar aquí, recibí partes del so- 
flor General Zaraza, con fechas de 27 y 
28 del pasado. Entre otras noticias sa- 
tisfactorias, contienen la de permnnacer 
la División de La Torre en Calabozo, 
Barbacoas y el Calvario ; In de haber 
sufrido el enemigo nna gran deserción 
eegnn el dicho de mus de 30 de bus 
desertores que ha tomado una partida 
nuestra ; y la de qne Morillo ha sido bati- 
do por el General Páez en el sitio do Ca- 
maguan. Esta última noticia es tan li- 
sonjera qno uo mo atravo á darle cré- 
dito hasta qne no tenga conñrmacion. 
Creo, sin embargo, que cuando no haya 
sido batido Morillo, lo habrá sido al- 
guna de sus Divisiones que obran A 
iQUCha distancia nnas do otras. 



Hasta mafiaiíA no podrá seguir de aquí 
el convoy que se ha empleado^ todo en 
el pasaje de las tropas. La única no- 
vedad que hemos tenido ha sido huhor 
rendido el palo de cattonera la Perla; 
paro inmediatamente se reparó aquella 
lijera avería. 

Dios guarde á V. E. mochos aflos. 

SrjIOlf BOLÍTAB. 



O/icio del Je/e Supremo para el Oentrat 
Monagos. 

Al seQor General José Tadeo Monagos. 

Posóte, 4 do Enero do 1.818 — 8." 

Sr. General: 

En las inatrnceiouos que doje V. S. 
al Comandante general interino do la 
Provincia -de su mando, mientras V. S. 
está ausente de ella, deberá expresa- 
mente prevenirlo el reconocimiento y 
obediencia al seQor General do División 
José Francisco Bermúdez, como Co- 
mandante general de las Provincias do 
Oriente durante mis operaciones en el 
Apure. Ademas, le ordenará V. S. qno 
no cumpla ninguna orden qne no ema- 
ne de aquella autoridad ó de la mia ; 
advirtiéndole qiie las funciones del ae- 
flor General Zaraza solo so extienden, 
en la Provincia de Caraca?, en los pue- 
blos situados al oriente de la capital 
y qno de ningún modo pnodo introdu- 
cirse en los do Barcelona, cuyos antí- 
gnoa límites quedan existentes sin la 
menor alteración. 

Dios guarde á V. S. muchos aflos. 
Sisros Bolívar. 
IV 
Oficio de Bolívar para Zaraza. 
Al BeOor General Pedro Zaraza. 

Posóte, 4 de Enero de 1.818.— 8." 
SeBor General : 

El seOor Coronel Plaza habrá infor- 
mado á y. S. mi arribo aquí el 2 del 



I, Google 



— 244 — 



comente, y mí reunión con Iob sefio- 
rea Generales Monágas, Valdez y Torres, 
en ejecncion del proyecto que anuncié 
& V. S. ea mi áltimn comuuioacion. 

Hasta hoi no ha sido posible termi- 
nar el pasaje de las tropas, & pes&r de 
la grande aotividad con que ee ha tra- 
bajado en él. Pero al nn esta tarde 
emprenderé ya la marcha con 4.000 
hombrea, á que asciende la fuerza reu- 
nida, y el 13 ó 13, á mas tardar, estaré 
enfrente á Cabruta, como he dicho & 
V. S. antes, para ejecntar por allí unes- 
tra reunión. 

No me cansaré de reenoargar li Y. S. 
la exactitud en el cumplimiento de las 
órdenes que le he librado con respecto 
á Ib reunión. Calcule V. S. sua mar- 
chas de modo que no falte el día se- 
tlalado. Un momento de atraso traería 
graves inconvenientes y tal vez funes- 
tos resultados. Yo espero qne no halla- 
rá V. S. dificultad alguna que no ven- 
ia, y confiado en esta esperanza voi á 
esforzarme yo cuanto me sea. posible 
para llegar oportunamente. 

á V. S. muchoa aDos. 



SlMOlf BOLfVAE. 



OJieio del Je/e Supremo para el Coronel 
Castro. 

Al seDor Coronel Castro. 

Posóte, Enero 4 de 1.818.— 8." 

Seflor Ooronel : 

Hasta hoi no ha aido posible termi- 
nar el pasaje del Orinoco ; pero esta tar- 
de queda ya concluido y voi á mar- 
char en el acto con 4.000 hombres á 
que asoieadon los fuerzas reunidas aquí. 

Gomo, en virtud del plan de opera- 
ciones que me he propuesto, no debo 
tocar en esa Villa, be resuelto que oí 
escuadrón que V. S. mo ofrece marche 
del modo que se pueda, aunque sea con 
los sillas en la cabeza, 1Í reunirse al 
aeflor General Zaraza que debe dirijirse 
& Cabruta por donde voi á ejecutar mi 
reunión con él. No difiera V. S. un 
momento In salida del escuadrón, y pre- 
venga ul oficial que va^a encargiido de 
él, que marche á marchaa forzadas has- 



ta que ae reúna. El setlor General Za- 
raza le proveerá de los caballos qne se 
necesiten para montarlo. 

Dios guarde á V. S. muchos aCloa. 

Simún Bolívar. 

VI 

Oficio del LiBEltTADOR para Monágas. 

Al SeDor General José Tudeo Monágas, 

Isletiis do Oanni, Enero 8 de 1818.— 8. • 

Setlov General: 

Acabo dellcgiir aquí con el convoy, si» 
novedad particular. 

Ayerdirijí á V. S. la flechera Saeta y 
otra flechorita desarra.ida para facilitar 
el paso de laa tropas, y ahora remito esta 
lancha que abreviará mucho el pasago. 

Inmediatamente que haya Y. S. acabado 
do pasar, vendrá la Saetct á reunirse con 
el Convoy en Cateara para donde saldre- 
mos maQann. Lii lancha y la otra Suche- 
rita quedarán en este puso pira que sirvan 
al Setlor General Cedeflo y al Coronel 
Sánchez. Y. S. lo prevendrá así á loa 
Capitanes de ambos buques y los ausíliará 
con los víveres que puedan necesitar para 
BU estación ahí, advirtiéiidoleá que mien- 
tras no huyan pasado aquellas dos divisio- 
nes, no deben venir á incorporarse de nue- 
vo al Convoy en Calcara. 

Dios guarde k V. S. machos aflos, 

SiuoN Bolívar. 



Oficio del LiBERTADOB ;]ara él Comandan' 

te general de Caicara. 

Al Comandante general del Departamen- 
to de Cateara, V, Riobueno. 

Caicara, Enero 13 de 1818.-8.' 

Sodor Comandante: 

Acabo de llegar á este puerto con la 
escuadra, y cuando esporabu, on virtud 
de las órdenes que bc habiüu librado, en- 
contrar á TT. con las tropas de su man- 



I, Google 



do, con loa caballoB, malas y ganado ne* 
cesarios para montar y mauteuer el Ejér- 
cito, me infoi'ina el Comisionado de U. 
qae no tenemos ni una roa y ni aun la 
carne salada qno tanto tiempo ha se le ha- 
bia .mandado preparar. 

Ko pneden anbaistir aqni las tropas qne 
han Tenido conmigo, si inmediatamente 
no llega el ganado pedido que no debe 
bajar de mil reses por ahora y otras mil 
que irán á esperar el ejército ^r el cami- 
no de la ürbaua. El Ejército consume 
diariamente cien reses por lo menos y es- 
tá espuesto á perecer de hambre si se 
tarda nn día mas la llegada de ellas. 

Ademas del ganado que debe venir & este 
puerto, enviara U. volando tresoiontas re- 
ses al paso de Otichívero por el camino 
directo (¡ne Tiene aqní. Tan urgente es 
BU remisión qtie supongo sin ningún ali- 
mento los tros mil nombres qne marchan 
por tierra por ose camino. Pero si, se- 
gún Ina notioiiis qne 0. tenga, las tro- 
pas vienen por otro camino, allí irá el 
ganado para ellas. Inmediatamente qne 
baya salido todo el ganado que pido, 
marchará U. con todas Ina fuerzas de sa 
mando á incorporárseme trayendo cuantos 
caballos y muías haya útiles en el de- 
pártame» to. 

Espero ver cumplidas dentro de 
tres días todas estas órdenes sin la 
menor falta, y espero muy principalmen- 
te qne el ganado estará aquí á la niuyor 
breTedad sin atender á qne sea macho 6 
hembra, ni al dueflo á qne pertenezca. 

Dios guarde á XJ. muchos aflos.. 

BtUOK fiOLÍVAB. 



Oficio del Je/e Supremo para el Capitán 
Bójas. 

Al Sefior Capitán Isidro Bójas. 

Calcara, 12 de Enero de 1818.— 8.' 

SeDor Capitán: 

Inmediatamente marchará \J. para es- 
te Cuartel general con todos los nombres 
y caballos que están á su cuidado sin excep- 
tuar nuo ; en la inteligencia de que será 
U. responsable y castigado severamente 
8Í hubiere la menor omisión. MaDans 



en la tarde sin íalta espero á U. aquí oo 
lo qne le pido, y no habrá excusa qne se 
bastante sí se tarda mas. 

Dios guarde á TJ. muchos atlos. 

SlMOH BOLÍTAB. 



1372. 

* TA tS CAICABA. B£. JEFE BUPRBUO, AL 
f EBNIE DEL GRAÍT BJáltCITO VENEZO- 
LANO, REITERA AL GENERAL PÁEZ SOS 
ÓRDENE3 T LE ISSTA POR PBBPARAB 
3.000 CABALLOS PARA LOS CÜKRPOS DB 
CABALLBRÍA QDB LLEVA Y 500 UULA8 
PARA EL PAEqCE. 

Oficio del Jefe Supremo para el Je/e de 
Apure. 

Al Setlor Qeueral José Autouio Páez. 

Calcara, 13 do Enero de 1818.-8." 

SeDor General : 

Ayer he llegado á este puerto con la 
esouadra y do3\itallotiea do infantería, y 
un momento después arribó también el 
ciudadano Pablo Uiiríit Pulido que vioae 
do ese ejército y me ha dudo informes 
exactos sobre todo. 

Ta en el tríiusito había tenido la 
satisfacción de encontrar en la Piedra, 
el dia 8, al SeDor General Urdaneta qne 

Suso en mis manos loa dos oñcios de V. S. 
e 37 y 39 del pasado y la corresponden- 
cia interceptada que venia inclusa. Sin 
embargo ae que mis marchas ha^ta allí 
habian sido rápidas, las he forzado de tal 
modo que he llegado aqni antes qne el 
ejército que aguardo de hoy á maHa- 



El Seflor Coronel Olivaros habrá ina- 
truido á V. S. de las fuerzas que traigo y 
de la dirección que pensaba tomar. En 
la correspondencia de que 61 fué portador, 
indiqué a V. S. las Bocas da Apure ó del 
Arauoa para mi desembarco y nnoatm 
reunión y exigía mo avisase V. S. el pun- 
to que fuese mas cómodo y seguro. Las 
noticias posteriores que he adquirido so- 
bre loa caminag y sobre la posición de 
V. S., me han decidido á preferir el dq 



I, Google 



h Urbana para dondo marcharé en el 
momento que llegue el ejército. Puro 
como pasiiiido por la TJrbuua se nos pro- 
eenta el eaibaiiizo de pasar tnmbiBii ol 
Araucu, operación que retardando uues- 
tra reunión da lugar íil enemigo pura 
preparurae mas, creo muy convenien- 
te que haga V. S. abrir inmediatamente 
nna pica un poco mas abajo de la embo- 
cadura de nqnd rio 6 en bu misma con- 
fluencia con el Orinoco, y dirija allí loa 
auxilios do Tíveres, trnnaportea y caballos 
que fn6 encargado do pedir el Coronel 
Olivares, y lo mas que juzgue V. S. ne- 
cesario para ejecutar el pasaje mas breve 
y seguramente ; en la inteligencia de qne 
estará el ejército pronto para pasar den- 
tro do cuatro 6 seis diaa k mas tardar. 

Sin embargo do qiio el Coronel Olivares 
había detallado los auxilios qne se nece- 
sitan, DO serfi excusado advertir á V. S. 
que el ejército consume diariamente cien 
reses por lo menos : que para montar 
nuestra caballería y oficiales de infantería 
Bon indispensables tres mil caballos y pa- 
ra el parque y bag^ijes cuatrocientas mu- 
ías do carga con cuantas enjalmas sea 
posible traer. Yo esporo que todo esto 
estará pronto para ol Ift del norrionto, b¡ 
no pndtere ser antes. 

Encarezco á Y. S. In frecuencia de sus 
partes para dirijir mis operacioocfl. Mny 
particularmente reencargo & V. S. la reu- 
nión de suB fuerzas en un solo punto ii In 
mayor brevedad, para empezar las opera- 
ciones en el acto en que yo llegue y no 
sufrir retardos siempre perjudiciales en la 
guerra. En la elección del punto para la 
asamblea de sus fuerzas, deberá V. S. te- 
ner presento las órdenes qne anteriormen- 
te le he comunioado, para evitar nu en- 
cuentre! quo pueda comprometernos. Así, 
preferirá Y. 8. el que esté mas fuera del 
alcance del enemigo, y que acerque mas 
su campo al mío por e! paso qne he indi- 
cado. 

Gomo, según las noticias que V. S. ten- 
ga del enemigo, puede tal vez convenir 
que venga algún cuerpo de tropas á con- 
tener el paso 6 que V. S. mismo se ade- 
lante á encontrarnos para informaime de 
todo, los partes de V. S. deben expresar- 
me su resolución sobre esto, séDalándome 
el lugar dónde esté V, S. reuniéndose y 
dónde me aguarda para irme rIH directa- 
mente. Si los circunstancias obligan á 
V. S. á variar la posición que haya elegi- 
do, me lo participará volando áfin de va- 
riar yo también mi dirección, para lo 
qne me indioarg Y. S. el oamino qne 



crea mas breve y seguro, no sea que bus- 
cando á Y. S. encuentre con algún cam- 
po enemigo sin esperarlo. 

Nada nos es mas importante al presente 
oomo evitar los combates parciales y ocul- 
tos al enemigo sin aproximación. Las 
medidas, pues, que Y. S. tome para lo- 
grar estos dos objetos, nunca serán sobra- 
das, y sus esfuerzos nunca serán mejor 
empleados que dirijiéudoloa todos á eje- 
cutar nuestra reunión coa todas sus fuer- 
zas integras. 

Dios guárdela Y. S. muchos atlos. 

SiMos Bolívar. 

Adición. — Después de conclnido este ofi- 
cio, tomando informes, he sabido ano el 
Easo por la Encaramada es mas íacil y 
revé, aclarando una pica antigua que 
hubo por allí ; y be dispuesto qne salga 
el SeBor Coronel Encinoso con un pique- 
te de hombres y los útiles necesarios de 
zapadores. El va á reconocer si son ó no 
verdaderas las noticias que ha tenido 
y ai se puede ejecutar por allí el pasa- 
je, ó hacer abrir el camino y seguir cerca 
de Y. S. á informarle del punto fijo á 
donde deben dirigírseme todos estos auxi- 
lios que pido. Espero que Y. S. le oirá, 
le prestará los socorros que se necesiten 
para el mejor cumplimiento de sn comi- 
sión, y se arreglará á loa informes que él 
le dé con respecto á ella. 



BOLÍTAK. 



1373. 



' KL JEFE SUPREMO, BH MiRCHA COK EL 

BJBBCITO BC3CAIID0 LA. DNIOK AL 

DE AFUBB, DICTA UBDIDA9 BNÍBGICAS 

PARA L.A MATOR CELERIDAD. 



OJicio de Bolívar para el ciudadano Díaz. 

Al ciudadano Ascensión Díaz. 

Caienra, Enero 13 del. 818.— 8." 

Ciudadano : 

Para facilitar y abreviar ol paso del 
grande ejürcito que marcha conmigo (\ 



I, Google 



reunirse con ol Sr. Gouoral Pñez, hará U. 
^uelas canonsv cuantos bnqties han venido 
n pasar laa mmas por la Urbana, agnardeii 
ahí mis órdenes siu moverse hacía otra 
parte. 

También prevendrá U. al O. Alejandro, 
mayordomo de Araguaqnen, que me espe- 
re en el mismo pneSlo do la Urbana hastA 
qne yo llegue, reconoeiendo entre tanto el 
monto hasta mus abajo del Aranca por 
donde pni^da abi'irae tinii pica para salir el 
ejército ala sabana sin necesidad de pa- 
sar aqnel rio. 

El ejército estará en la Uibana dentro 
decnatro diaa, y entonces, ó antes diré & 
U. lo que deba nacer con las enriaras. 

Díosgnardoá U. muchos atlos. 

SlUUK BOLÍVAB. 



Oficio del LiüGaiAUOR para el Coronel 
Encinoso. 

Al SeDor Coronel Mauricio Encinoso. 

Calcara, 13 de Enero do 1818.— 8.° 

Sr. Coronel : 

Marche VS. en el momento con S5 
hombres del batallón do Barlovento y loa 
útiles de Zflpadores que se le entreguen 
por el Estado Mayor General, á la Enca- 
ramada. Allí reconocerá VS. si es poaible 
que el ejército se traslade al otro lado del 
Oi'iaoco por la pica qne hubo antigna- 
meute 6 por otro que pueda abrirse. Si 
hecho por VS. el reconocimiento, es fácil 
abrir el camino hasta la salida de la saba- 
na, lo hará VS. procurando qne qnede tan 
cómodo como sea posible. Pero si según las 
observaciones que VS. haga es mui di- 
fícil é incómoda la apertura del camino, 
seguirá hasta el paso de la Ui'bnua por 
donde se ejecutará el pasaje del ejército, 
haciendo VS. loa preparativos aecesaríos 
para ello. En cualquiera de los dos casos, 
seguirá VS. por tierra con la mayor acti- 
vidad hasta reunirse con el Sr. General 
Páez, é instruyéndole del ^nnto x>or don- 
de va & pasar el ejército, instará por los 
auxilios qne se le han pedido y cuya Teni- 
da activará de todos modos. 



que el del Sr. General Paca le llegará mas 
pronto conduciéndolo VS. mismo, podrá 
ser sn portador siempre que la comisión 
de que VS. va encargado ao snfra perjui- 
cios con BU marcha. 

Particípeme VS. inmediatamente las 
noticias que adquiera en sus marolias, dé- 
me aviso del estado de sus tnibujos, do las 
noticias i^uo reciba al salir ií la sabana y 
las ventajas qne esta proporciona para el 
ejército, con todo lo demás que VS. juzgne 
conveniente. 

Dios guarde á VS. muchos aOoe. 

Siuoy BuLÍvAU. 



1374. 

* EL JBFB SLPJieUO INt'OltUA. AL COK- 
SEJO DB ÜOBIEltSO LO KELATIVO Á LA 
UARCHA DEL ISJÉRCITU Y DB SUS OPB- 
RACIOSEK— REITEBA 8D3 ÓRUBNES T 
PBBTBNCIONES ACERCA DEL APRESTO 
DE LA PABTE DEL EJÉRCITO QUE k SU 
BAUDA DE ANGOSTUnA QUEDABA ALLÍ. 



Ojicio del Jefe Supremo pura el Consejo. 

Al Seüor Presidente dol Consejo de Go- 
bierno. 

Caicarit, Enero 13 de 1818.-8." 

Excmo. Seüor : 

Ayer he llegado ú este puerta con todo 
el convoy excepto el bongo Orinoco y la 
ñachem Fereza qne por convoyar á aquel 
se ha quedado atrás. Kucstrn navegación 
ha sido tan feliz que no hemos tenido nin- 
guna pérdida, aunque si hemos sufrido al- 
gunas averías en los buques que se han re- 
parado del modo posible, 

Al llegar aqai arribaron también varios 
buques que venían de Apui-e y no han do- 
jado ningana novedad. 

Supongo que la División que marcha 
por tierra, estará hoi pasando á Cnchivero 
por lo menos y mni pronto se reunirá 
conmigo. 



XjOflpliegoaadjuntoslosdirijiráVS.iume- Itepito ñ V. B. los encargos qne hice 
díatameateá sudestiuo; poro si VS. creyere eu mi oficio del 4. Sin los sillas, lanzas v 



I, Google 



asmas qtia Ue ))e<tido, no poiloiuos mover* 
no4 pnrqne ana gran pitrCe do lu Biigudn 
del Sr. General Moná^ns eat4 desarmuda 
y á pió siendo de cuballuna. Yo espero 
qoo ja las hsbrA V. E. remitido; pero si 
eatoi engufiado, confio en que la actividad 
de V. E. uo perderá un momento en remi- 
tirnielns con la mayor urgencia. 

La misma recomendación liago respecto 
al Coronel Sánchez y tropas c^ao conduce, 
pnes no e6 ai habrü llegado siqniora á osa 
ciudad. 

Mi marcha de aquí será doutro de trea 
ó cuatro días que es lo mas que creo po- 
drán tardar las tropas en reuuirao. 

Las averías que frecuentemente sufren 
los buques, no pueden repararse sino mui 
superficialmente y con mnclift dificultad 

ftor falta de brea, alquitrán, estopa y todo 
o demás necesario. Estos inconvenientes 
so anmentaríin en adelante y nuestros em- 
barazos serán mnyorcs porque habrán es- 
caseado mas los medios. Envíe, pnes, 
V. E. á la mayor brevedad todo lo que so 
necesita para estas operaciones. 

Dios guarde á V. E. muchos aOos. 

SlUON BOLÍVAB. 



1375. 

" EL JEFE SUPREMO UB TENE2UBLA. EH 
CAMPASA, dicta DISP03ICIOHES FIS- 
CALES T DE DDBNA ADJIHTIBTBACION. 



OJÍcio del LiBEnTADOs para el InlenÜenlé 
de Guaijana. 

Al señor Jnteudeuto de la JVotÍqcío do 
Guayana. 

Caicara, 14 do Enero de 1818. — 8." 

8eDor Intendente : 

Habiendo subido que varios comercian- 
tes que venían do Apure, traian en re- 
torno, muías, que por el último decre* 
to del mes de Diciembre, es prohibido 
extraer, he dispuesto qno so les embar- 
guen por cuenta del Estado, y qne, re- 
cibiétidolus aqni una á una el comisio- 



nado qne so nombro, las conduzca á 
esa capital á disposición de V. S. Dis- 
ponga V. S. que so reciba el número 
completo de ellas y que se satisfagan á 
los diversos interesados, por esas cajas, 
á razón de 20 pesos una. Guando se ha- 
ya verificado el embargo y esté nombra- 
do el comiaionndo, se avisará á V. S. 
el número fijo de ellas y so expresarán 
los dueños ¿ quienes pertenezcan para 
evitar fraudes. 

Participe V, S. al Conseja de 
Gobierno la adquisición de estos fon- 
dos, que se pondrán á sn disposición 
para la compra de elementos de guerra, 
6 interésese V. S. por que á la mayor 
brevedad salga ü buscarse con ellas las 
armas y municiones que necesitamos. - 

Dios guarde á V. S. muchos nflos. 

Simón Bolífab. 



Oficio del Libertador ^am el Intendente 
de Guayana. 

Al BoDor lutondonte de la Provincia de 
Gnayana. 

Caicara, 14 de Enero de 1818. — 8." 

SeQor Intendente : 

El Ciudadano Pablo María Pulido me 
ha entregado para los gastos del ejérci- 
to, quinientos pesos. Disponga V. 8. que 
se le abonen por las cajas, bien sea oq 
descuento de los derechos que deba pa- 
gar 6 de cualquier otro modo. 

El mismo coudnce qninieutas sesenta j 
cuatro muías, do las cuales, por mi 6rden 
de esta misma fecha, puede exportar dos- 
cientas ochenta en los términos que en 
ella expreso. Deducidas estas, dispon- 
drá V. S. que se le tomen por cuen- 
ta del Estado las qne le quedan, nho- 
n&ndoselas á costa y costo qno sale á 
30 pesos ana. 

Dios guarde á V. S. muchos aflos. 

SlUOy BOLÍVATt. 



y Google 



249 ■ 



Oficio del LiBEBTADOK pam el liitendsiú» 
de Ouayana. 

Al eefior Iiitendonto de la Provinciii de 
Gnnjann. 

Ciiicnra, 14 de Enero de 1818.— 8," 

SeDor Inteadentci : 

ElcinJadano Pablo Miu í^t Pulido ha ob- 
tenido mi permiso piirit unibarcar doscien- 
tas ochenta mnlaa. DoeaUa, ciencocnaren- 
ta y siete catán libres do derochos por 
haberlos antisfecho en la cuntrat» que 
celebró cod el Estado en cuyo pago se 
le han dado. El resto, hasta completar 
el primer número, está sujeto á loa de- 
rechos de exportación, pues la gracia 
qae se le bn concedido solo ea para 
qae pneda exportarlas on atención IÍ ha- 
bertas comprado al seilor General Páez 
con mi licencia. 

Dios guarde á V. B. muchos aOos. 
Simón Bolívar. 



1376. 

* ÜL LIBERTADOR COUU'StCA 3L"3 OPBKA- 
CI0»B8 Y LAS K0TICIA8 QUE HESE DEL 
BJÍKCrro DE APDBE Y DEL DB MORI- 
LLO, AL COS3EJ0 DE OOBIBRSO Y A 

vahíos de sua oenerales. 



Oomtinicacion del Libertador para el 

Consejo, 

Al aedov Presidente del Consejo de Go- 
bierno. 

Caicara, 14 do Euero de 181Ü. — 8.' 

Exorno. Sefior : 

Por mi Edecán Ibarva, qtie ha llegado 
en este momento del rio Guchivero, be 
sabido que el ejército todo se había 
reunido ya de este lado del Caura y 
marchaba á incorporarse conmigo, Ma- 

TOICO TI 33 



tiana ó pasado aguardo que sg verifica- 
rá aquí una asamblea general de 6.000 
hombres de los cuales 4.000 vienen con 
el señor General üedcQo y 3.000 a que 
ascienden las fiierzíis que yo truje y las 
del sefior General Zaraza. 

Mi marcha sobre el Apuro empezará 
en el acto cu que lleguen las tropas 
para lo cual están tomadas laa medidas. 
Yo espero quo el 10 ó 17 estaré posan- 
do el Orinoco. 

Varios pnaageros que han llegado de 
Apure me iniormanm que las noticias 

2U0 habíamos recibido sobre ilorillo son 
iilsas. Ni el ejército que se decia ume- 
iinzaba al scQur Geuei'iil Páez o^ tan 
numeroso, ni h;i estiulu Morillo al fren- 
te de él. Seguu ha ouumeracioncs quo 
me hace el Gcnenil F-Xez en au último 
oQcio, laa fuerzas enemigiis no alcanzan 
sino á poco maa do dos mil hombres 
divididos en una inmensa línea desde 
San Fernando hastii Barínas. El cuerpo 
principal de estoa que" cubría antea á 
Apurito se ha retirado al Jubo aobra 
Nutrias, ain duda con el objeto de dur 
lugar para quo Calzada en Birínos au- 
mente su División con c;iballeria que 
reclnturon con Vi mayor diligencia. 

Informado á mi arribo á este puerto 
de que algunoa comerciantes que venían 
do Apure traían muías puní extraer por 
su cuenta, he dispuiasto que se enibur- 
gnen por cuenta del Eitiido y que sa- 
tísfacíendo la Intendencia de e^ta pro- 
vincia el haber quo tienen en ellas los 
propietarios, so embirgueu y vendan en 
¡as colonias, y su producto ao emplee 
en comprar armas y municiones. 

Dios guarde á V. S. muchos aQos. 

SIUON BoLÍTAB. 



Goheniadoi' ríe Angostura, 

Al Sr. Gobernador de la Plaza de Angos- 
tura, Gobernador y Gomnudante geno- 
ral interino. 

Caicara, Enero 14 do 1818.— 8°. 

Sr. Gobernador: 

AI fin he tenido hoy la satisfacción de 
saber que el Coronel SanchoE reunido coa 



I, Google 



el Sr. General Cedcno se habrá incorpo- 
i-ado ya do este Indo del Caum con la Di- 
visión dc1 Si', tíciieritl Monñgas. L;) reu- 
nión de aqnolliis ftierzii3 formu un total do 
mas de 4.0Ü0 hombree, que aumentados 
con mns de 2.ÜO0 ü quo alcanzan liu que 
yo he traído y Ina del Sr. General Zaraza 
componen un ejórcito de 6.000 hombres 
antes de pasar oí Orinoco. 

Según las noticias qno me ha dado mi 
£decan Ibarra que acaba de llegar del 
ejército, posado mafiana á mas tardar esta- 
rá verificuda la asamblea general, y eu el 
acto se emprenderá la marcha sobre Apa- 
re para lo cual he tomado ya todas las 
medidas. Probablemente el 1? A 18 á lo 
mas atravesaré el Orinoco. 

£1 enemigo de Apuro no tiene las fuer- 
zas que se deciii. Los últimos partes del 
Sr. General Páez desde Payara, y los in- 
formes de multitud de pnsageros quo lian 
venido de allí, convienen en que apenas 
bay entre San Fernando, el Jobo y Barí- 
ñas S. 500 hombres. La enumeración qne 
me hace el General Fúcz es bien exacta y 
detallada, y ademas nos confirma so debi- 
lidad, la operación quo han ejecutado re- 
tirándose de Apurito sobre el Jobo para 
ponerse mas fnera de nuestro alcance, y 
dar lugar ¡i que Calzada en Barinas en- 
grueso su División cou los reclutas qne 
hace muy activamente. Morillo ha esta- 
do BÍempio muy lejos do Apure, y cuando 
mas se ha acercado ha sido hasta la Gna- 
darrama. 

Dios guarde á V. S. nuichos aDos. 

SlUOH BOLÍVIH. 



C'oinum'cotíioit del Libertador para el 
General Bermúdet. 



(Igual comunicación que la p 
iobernador de Angostura y en I 



asada al 
Gobernador de Angostura y en la misma 
fecha, se pasó ¡il General Bermúdez.) 



1377. 



' bolívar, nada PKACTtCO DE LAS IN- 
MEKSAÍi LLASUKAa DEL APUUK Y DB 
LAS SELVAS DEL OBIKOCO, IIEHK (lüE 
BEDOBLAK SUS ESPDEBZOS BUSCANDO 
EL UNIR SU (EJÉRCITO DB UAS DB 6.000 
HOMBRES CON BL DB APURE. 



Oficio lie Bolívar para Páez. 

Al Sr. General José A. Páez. 

Gnamalito, Enero 15 de 1818.— 8". 

Sr. General: 

En la iucertidumbre del paso donde de- 
ba dirigirme con el ejército, destiné el 13 
al Sr. Coronel Encinoso con nna partida 
para que abriese una pica al frente do la 
Encaramada si era posible, ó mejorase la 
que hay por la Urbana. Hasta ahora no 
be tenido ningún part« de lo que haya he- * 
cho, y en la misma inccrtidumbre despa- 
cho al Capitán Celedonio Medina, para 
que vaya á la Urbana á informarse del es- 
tado de aquel camino, mejorarlo cnanto 
sea posible y que vuelva á darme un detal 
circunstanciado do todo. 

La falla absoluta do prácticos que conoz- 
can el pnis del otro lado del Orinoco, mo 
obliga á multiplicar a^í las comiaiones, 
para poder resolver finalmente según las 
noticias que los comisionados me den. 

Aun no sé si será el de la Encaramada ó 
el de la Urbana el que elija, y sin embar- 
go, pasado maOana voy á enviar el ejército 
con dirección á uno ae ellos. Eu la iu- 
ccrtidnmbre do cuál de los dos sea, el úni- 
co medio que hay para evitar mas demo- 
ras, es que inmediatamente remita V. S. 
ganado y caballos para entrambos, de mo- 
do que hecha la elección, pueda yo cootar 
con loa víveres necesarios para que no 
perezca ol ejército y montar la caballería 
en cualquiera do tos dos á que me in- 
cline. 

Repito á V. S. que el 18 estará ya pa- 
sando el ejército. Las medidas, pues, pa- 
ra remitirme lo que he pedido deben ser 
las mas activas para que encuentre ya allí 
loa auxilios ó los reciba inmediatamente. 

Es de la mayor importancia acelerar el 
pasage antes que el enemigo pueda saber 



I, Google 



mi intento, y tome medidas que fruetren 
nuestro plan. Esta es la razoo principal 

3ue me na movido á hitcer miirchas forza- 
as de este lado y 4 recomeudiir tac repe- 
tidamente & V. S, la urgencia en ana dis- 
posiciones para enviarme los auxilios. 
La celeridad en las opera clon es pro- 
dnoo siempre ventajas, al paso que la lenti- 
tud da tiempo al enemigo para prepararse 
ó para evitar el combato. No extrafie, 
pues, V. S. que par» activar nuestra reu- 
nión y Irtgrar tal vez nna sorpresa, mande 
hacer prepariitiros por dos partos. Nada 
debe ahorrarso hasta que nos hayamos 
reunido. 

Dios guarde á V. S, muchos aflos. 
Simón Bolívar. 



1378. 



* so OBSTAXTB LA3 GRAVE9 Y MULTIPLI- 
CADAS ATBKCIOHES DBL LIBSaTADOR 
ÍM" MARCHA T BU OAMPAlíA, CA8I AL 
FRBMTB DEL BUBUIOO, DICTA HBDIDA9 
IIUT MIKIJCI0SA3 X BFICACB3 PASA QUB 
TiOB IiriBttBSKB DBL ESTADO T LOS ELB- 
MBNTOS KECESAEI09 PARA BL EJÉRCITO 
3BAN TRATADOS CON TODA REGULARI- 
DAD Y ESMERO. 



Oficio del Libertador para el General 
Cedefío. 

La Urbana, Euero 81 de 1818.— 8'. 

AI Sr. General Manaol GedeQo. 

Sr. General: 

L:is muías que vetiian de Apure han 
pasado el rio y van marchando para 
Angostura. Todas est^s mulae deben em- 
burgarsc por cuenta del Estado y romitir- 
BQ 11 disposición del Sr. Intendente de la 
Provincia. Diapntiga V. S. que mía per- 
sona do la mayor confianza ks reciba de 
los que van encaigiidos de ellas y que jun- 
to cou los peones qno las conducen y los 
mas qno V. S. juzgue necesarios, las ¡leve 
con toda seguridad hasta entregarlas en 
Angostara. 



Al reoiblrlaa el ooraisíonado por V. S. 
deberán contarse una á una y ademas de- 
berá tomMrso noticia del número que per- 
tenece al ciudadano Pulido, al ciudadano 
Cárriga y fi, cnalqviier otro. Ei nombre 
del comisionado que se nombre y el nú- 
mero total de las mnks que es cerca de 
mil, con expresión de las qno son de ca- 
da propietario, se le participará da oficio 
al Sr. Intendente pnra su inteligencia y 
gobierno. 

Estas mismus provonciones hago al Te- 
niente Coronel Venancio Biobiieno para 
que lo ejecute él si estuviere jli V.S. tan 
inmediato que no pueda atender á ellas 
para que de todos modos presencie la en- 
trega y numeración. 

Anoche llegué aqnS, y ni la escuadrilla 
ha llegado ni hay noticias algunas de 
Apure. 

Dios guarde á V. S. machos aOoa. 
Siuou BoLÍrAR. 



Oficio del Libertador para el Coronel 
Riohmno. 

AI Sr. Teniente Coronel Venancio Rio- 
bueno. 

La Urbana, Enero 21 do 1818.— 8". 

Sr. Coronel: 

Con esta íecha prevengo al Sr. General 
CedeQo que nombro una persona de con- 
fianza que reciba y conduzca á Angostura 
cerca de mil muías que marchan para allá 
por cuenta de varios particulares. Para 
que el embargo se hugu con todas las for- 
malidades postbles, irá V. S. á presenciar- 
lo: hará que se cuenten lasmulus y que se 
entreguen todas al comisionado que debo 
responder al Gobierno del número total 
de ollas. Como son varios los propieta- 
rios de ellas, se tomará, también razuu de 
las que pertenecen á cada uno. 

Haga V. S. las mas estrechas prevcn- 
cionea al comisionado para que las con- 
duzca á Angostura con toda seguridad y 
las ponga allí á disposición del Sr. Inten- 
dente de la provincia, á quien participaríi 
V. S. el nombre del comiaionudo, el qú- 
mero de muías que pertenecen á cada uno 
de los propietarios y el número total de 



I, Google 



ellaa oon todas las domas noticias qae joz- 
gue V. S. couvcuientea para evitar frau- 

Dios guarde & V. S. muchos aBos. 
Simón Bolívar, 

1379. 

* EL LItíERTADOR PA3A AL CONSE- 
JO DE ÍISTADO PAliA SO CONO- 
CIMIKríTO Y PABA QUE SE CUMPLA 
POR EL GOniERNO, LO PACTADO 
POR EL AGENTE DE VENEZUELA 
EN LOS ESTADOS UNIDOS DE AMÉ- 
RICA EN CUANTO SU EXCELENCIA 
LO HA APEOBADO. — HACE ALGUNAS 
PREVENCIONES PARA EL MEJOR 
PROCEDIMIENTO DEL CONSEJO Á 
FIN DE QUE EL HONOR DEL AGEN- 
TE T EL CRÉDITO DE VENEZUELA 
QUEDEN niONAMENTE PUESTOS. 



ybta del JjifiEKtADOu para el Consejo. 

Al seflor Prosideate det Consejo de Oo- 
bienio. 

La Urbana, Enero 21 de X818.— 8." 

Excmo. Seflor: 

A un mismo tiompo he recibido loa 
5 oficios de V. E., ft-chaa de 3, 7 y 11 
del corriente, incluyéndome laa corres- 

SQudenciiis de nueaCro Agente en loa 
istados Unidos del Norte, las del' ae- 
Bor General Bi/rmúdez y Coronel Sán- 
chez, á quien, Begiiu habríi V, E. visto 
por mi nltinia comunicación, snponia 
yo reunido con cl aetlor General Cedctio. 

Sin embargo de ane los términos en 
qne está celebrada la contrata que in- 
cluyo cl primero, son bastante gravosos 
por cl subido valor de los efeotoa y 
por !a urgencia dol pago, el decoro del 
Gobierno exije qne es cumpla eu todas 
sus partes, para asegurar nuestro crédi- 
to con los extranjeros y animarlos á 
qne emprendan negocios semejantes. En 
el plazo de 30 diue qne su nos conce- 
de despncs de llegado el buque, pue- 
den ir A esa plaza los frutos que se han 



estipulado, eapeoialmente aflil, sebo, caoao, 
tabaco y cueros, de que abunda Ib Pro- 
vincia do BurSnas y que no perderé un 
momento en remitir ; pero oorao &, pe- 
sar de todos mis esfuerzos puede sa- 
ceder que tarden en Hegnr, V. B. lia- 
rá lo posible para inclinar á Mr. Al- 
derson, á que prorogue el plazo hasta 
que lleguen loa frntoB, ó buscará por bu 
parte loa medios que estén á su alcance 

Kra satisfacerle ain necesidad de ellos. 
irn indemnizarnos de ulgnu modo de 
la carestía con que se nos venden los 
efectos contenidos en la nota número 7." 
de la contrata, es forzoso dar nuestros 
frutos al precio mas alto que so pueda, 
y 08 necesario ademas examinar mni 
detenida y prolijamento la especie y 
calidad de' aquellos. Haga, pues, V. É. 
reconocer todo lo que debemos tomar, 
y qne no se acepte sino lo que sea mui 
bneno 6 mni necesario. 

Sin embargo da qne es probable que 
arribe el buque en que nos vienen es- 
tos efectos, no debe V. E. suspender 
las negociaciones qne se hayan empren- 
dido ó puedan emprenderse para pro- 
veernos de armas y municiones. Los 
fusiles especialmente son mní interesan- 
tes, pues ann cuando vengan los 600 
de la contrata, son mui pocos, y por 
su calidad deben ser de cortit duración. 

Las 1.000 muías que marchan para 
esa ciudad por cuenta del Gobierno, 

Íineden servir, vendidas ahí y en las Co- 
onias, para aaliafacor lo qne se tome 
y para comprar mas armas ; pero es 
necesario que so activo su embarque y 

3ue las comisiones se den á personas 
o la mayor confianza. Yo confío en 
que V. E. no ahorrará dilijoncia ni 
medida que pueda traer ventajas á la 
República. 

Mr. Alderson debe presentar también 
nna libranza de 1 1.000 tirada ñor nues- 
tro Agente contra las cajas del Estado, 
La generosidad con que se le ha anti- 
cipado esta suma y su pequeSez, me han 
decidido á aceptarla, j V. E. dispon- 
drá que se cumpla si ella tuviere las 
íormafidndcB necesarias. 

Incluyo á Y. E. copfa do la contes- 
tación que he tenido a bien dar á nues- 
tro Agente eu los Estados Unidos, para 
Buinteligeucia. 

Dios gnarde á Y. E. muchos aflos. 

SiiroN BoriTAR, 



y Google 



1380. 

* EL QEKERAL LISO DE CLBMBIfTB, ZS 
Sü CAItiCTBB DE AGENTE COHPIDBS- 
CTAL DE LA REPÚBLICA DE TEHEZÜE- 
LA, EN LOS ESTADOS UNIDOS DEL NOR- 
TE, CONTRATA EFECTOS DB OTIEBBA 
PAHA EL EJÉRCITO VENEZOLANO. — Bf. 
LIBEBTADOR AL TOUAB SN CONSIDE- 
RACIÓN T ESTUDIAR- LA HEaOCIAOIOtf 
HECHA, HAOB BUS OBSERVACIONES ¥ 
HONRA LA FIRMA DEL AGENTE, CUU- 
PUENDO LOS COMPROSIISOS QUE HIZO 
ÉSTE Á NOMBRE DE LA REPÚBLICA T 
DE B17 JEFE SUPREMO. 



Nota pasada por el Iabírtaüor al Gene- 
ral Clemenit. 

Al sefior LÍdo de Olemonto, Agente áe 
Venesiielfl en loa Estndoa Unidos del 
Norte. 

La Urbana, Enero 21 de 1818.— R.' 

Seflor Ministro : 

Al emprender mi marcha desde An- 
gostura sobro San Fernando do Apnre, 
ratifiqué y confirmó & Y. S. los pode- 
res que en 4 de Enero dol aBo próxi- 
mo pasado tnve á bien conferirle, y le 
facnlté cxprosamente para qne pndiese 
comprometer los fondos do la BepúbH- 
ca por armas y municiones de guerra. 
Ahora contesto el oficio de V. S. do 2 
de Diciembre último que tuve la sutia- 
faccíon do recibir antes de ayer junto 
con la contrata qne vino inclusa. 

Tan sabidos y exorbitantes me han 
parecido loa precios estipnlados por los 
efectos militares contenidos en ella, qne 
& pesar de la &lta qne en mi oficio 
de 30 de Diciembre dije & Y. S. noa 
hacian los fusiles, plomo y pólvora, no 
la habria aceptado ai el decoro del Qo- 
biemo, el de V, S. y nuestro crédito 
no pareciceon exijirlo. A \a verdad, si 
prescindimos de la oportnnidad eu que 
deben llegar, yo no hallo otra ventaja 
en la contrata celebrada por Y. S. En 
las colonias vecinas y aún eo nuestros 
mismos pnertos, yo he contratado y cona- 
prado los mismos objetos por nna ter- 
cera parto 6 la mitad de lo qne valen 



los que V. S. remite. Los negooiantei 
que me los traen aqu! los compran le- 
jos de la fábrica, corren todos loa ries- 
gos, y sufren mil retardos y dificulta- 
des de parte de loa Guberaadores de tas 
Antillas que celan infinito la introduc- 
ción 6 exportación de armas. Sin em- 
bargo, loa fusiles que tenemos ee han 
pagado 4 8 6 10 peaoa, la pólvora de 
3 i 4 reales libra y el plomo de 12 A 
14 pesos quintal ; pareo!» pues qne los 
que nos viniesen ds esos Estados debian 
ser, caando no mas baratos, í igual 
precio. 

Hago ü Y. S. estas obaervaciones, no 
para eludir el cumplimiento do su con- 
trata que será satiafecha eu los mismos 
términos en que U ha celebrado, aino 
para convencerlo de que la República, 
lejos de recibir ventajas con semejantes 
negociaciones, sufro graves pérdidas, que 
no pude prever cuando autoricé k 
Y. S, para comprometer sus fundos. 

En mis anteriorea comunicaciones ho 
dichón V. S. qne se limituae á esti- 
mular á los negociantes de eaos Eata- 
dos para que emprendiesen su.^ especu- 
laciones en eíectoa do guerra, ofiecién- 
dolea solamente su prouto despacho en* 
f/utoa del país y la franquicia de dere- 
chos de importación. La contrata de 
Mr. Alderson me obliga á repetir 
aquella prcvonoion, al paso que reco- 
miendo a Y. S. se esfnerce por animar 
A los comerciantea á empronderlaa. Así 
tendremos lo que necceitemoa ¿ precios 
que la concurrencia ó la necesidad ha- 
rán cómodos, y no estaremos expues- 
tos á faltar á loe convenios por la esca- 
CGs do nuestros fondos. 

Ademas de aqiiella prerencion he di- 
cho también á V. S. que cesase el en- 
fauchamiento d<3 oficiales extranjeros. 
ínestro Agente en Londres ha remiti- 
do multitud dó ellos que después de 
causarnos costos excesivos, vienen á ser- 
nos inútiles, porque ignorando el idio- 
ma y no pudiendo acostumbrarse á la 
difícil y penosa vida qne llevan los del 

Sais, uo se les puede dar destino, ni 
eaempeflarian el qne so les diese. Xjo 
único á que deberá Y. S. comprome- 
terse con los qne quieran tomar unes- 
tro servicio es, A admitirlos con los 
graduaciones qne obtengan, aunque uo 
deja de tener también sns inconve- 
nientes. 

Es tal la penuria de nuestros fondoB 
que para mandar satisfacer In letra de 



I, Google 



1.000 ^esos, qno Y. S. tiró contra nncs- 
tras cajas ha tenido que vencer ínSui- 
tfts dificultudes. Esta es la primeru bu- 
tna que desembolso la República para 
nn empleado sujo. Todos la sirven grti- 
oiosumente, agí en lo militar como en 
la administración civil, y cuando mas 
obtienen nna pobre ración de carne, 
que alcanza iipénas para alimentarBe 
mieeniblemetite. La mina del país ha 
BÍdo tan general y absoluta que hasta 
este triatfl socorro llega i, faltar alguna 
vez. Sin agricultura, sin comercio y 
aun sin habitantes es imposible c^ne 
nuestras rentas alcancen á cubrir nin- 
gnn gasto, y solo la virtud y el amor & 
la libertad de los venezolanos, podria 
sostener la lacha sacrificílndolo toilo sin 
excepción. 

Si loa noticias exajeradaa que llevó & 
GsoB Estados la fragata de guerra que 
vino & Margarita hicieron decaer nues- 
tro crédito, las que posteriormente he 
comunicado á V. S. sobre el verdadero 
estado del país deben haberlo repuesto 
con ventaja. Es verdad que al ;irrÍbo 
de aqnel buque ü nuestras costas que- 
daban algunos restos de la escisión eii 
que puso h la Itepública el canónigo 
Madariiiga ; pero también es verdad qne 
nqnel mal momentdneo apenas apareció. 
cuando fué cortado, y que la paz inte- 
rior de la Bepública no fué turbada 
por él. La disidencia desapareció con 
su autor, y si debemos lamentar la 
sangre de nno do nuestros Generales 
derramada por ella en ejercicio de la 

Í'nsticia, , también debemos celebrar el 
eliz término qne tuvo, dando al Go- 
bierno un cariicter mas firme y esta- 
blo por los establecimientos que le 8Í- 
gnieron y por las pruebas singulares 
con que los pueblos, los Generales y 
ejércitos acreditaron su patriotismo, dis- 
ciplina y adhesión á la autoridad cons- 
tituida. Nuestra situación al presente 
es la mas favorable. La mayor parte 
de la República estñ libre, y para li- 
bertar la que permanece en la opresión, 
marcho con un ejército, el mas fuerte 
que ha visto Venezuela. Si las proba- 
bilidades fundadas en la fuerza física y 
moral pueden servir de base para cal- 
cular toa sucesos de la guerra, yo aae- 
f;uro á V. S. que dentro do dos meses, 
a capital estara ya on nuestro poder, 
después do haber expulsado á los ene- 
migos para siempre. 

Dios guarde á V. S. muchos aflos. 

SlUON BOLÍTAB. 



1381. 

*LA8 DISPOSICIONES QUE ECJKFK SUPRE- 
MO mó y cojiuNicó al general bek- 

MÚDEZ, ES COMISIOK PRIVADA Y VER- 
BAL eos EL CORONEL SÁNCHEZ PARA 
PROPENDER Á ARKEOLAR PACÍFICA- 
MENTE EÍT TÉRUIKOS HONROSOS PARA 
ELGEKEltAL UARlfiO T DECOROSOS PA- 
RA EL GOBIERNO M3 SU0E30a SKDICIO- 
sos DB comasjÍ, dieron KL BCEN BE- 
8CLTAD0 QOE BOLÍVAR DESEÓ, — BBR- 
:iÜDEZ EN CONSECUENCIA ABBBGLÓ 
LAS COSAS ES AQUELLOS IIIIBNOS TÉR- 
MINOS QUE ASÍ CONVENÍA FABA MEJOR 
ATENDER Á LA OÜEHHA MAGNA. — EL 
LIBERTADOR DÁ ÓRDENES Á BERIIÚDEZ 
PARA OBRAR BN CONSECUENCIA T SE- 
aUN i ESTE PAREZCA QUEMAS LO NE- 
CESITA LA SEGURIDAD T SOSIEGO DE 
CÜUANÍ.— EN EL PONTO DB LÍUITES 
DE LAS PROVINCIAS DB BARCELONA Y 
CUMANI, que ge CONSULTA AL JEFE 
SUPREMO, ESTE DECLINA LA JURISDIC- 
CIÓN EN LA ALTA COBTB DE JUSTICIA 
QUE LA TIESE POR LA LEY TIJBNTE. 
BOLÍVAR HACE A BERMÚDEZ ALGUNAS 
ADVERTENCIAS ACERCA DE LO QUE 
CONVIENE PRECAVBB CONTRA NUEVA 
TENTATIVA DE. LOS DESCONTENTOS, CON 
QUIENES FRATERNIZARÁ EL CORONEL 
MONTES. 



Oficio de Bolívar ^ra Bermxídez. 
Al Se&or General Josó Francisco Bermá- 



La Urbana, Enero SI de 1818.— 8.° 

Sellor General : 

A un tiempo han llegado fi mis manos 
Antes de ayer los varios oficios de V. S. 
fechas de 21'y'25 del pasado y 1." y 3 del 
preaeute con los documentos que venían 
inclusos. Estas comunicaciones han cal- 
mado laajitacion y cuidado en que me tenia 
el largo silencio de V, S desde que me par- 
ticipó los sucesos del Setlor General Ma- 
rido, y si en parto se han conlirmado mis 



I, Google 



leinorea, tuiubien bo tenido Ih dulce sa- 
tisfacción de ver renovar ¡1 V. S, laa prue- 
bas de la firmeza de su carácter y de fia 
fidelidad y subordinación al Gobierno. 
Abí c8 quo la conducta do V. ü. ha tem- 
plado la indignacioQ que debió causarme 
el eEcauduIoso procedimiento del Coronel 
Montea, del Teniente Ooronel Carrera y 
de Ins ti-opns seducidas por ellos. — V. S. 
ha desplegado eu esta ocasión tal pruden- 
cia, celo y valor, que bastan por bí boIob 
para inspirar conlinnza y admiración al 
Gobierno y pura atraerse los aplausos de 
sos conciudadanos. Yo felicito á V. S. 
por eatoB rasgos de virtud, y le doy las 
gracias por los esfuerzos con que ba pro- 
curado cnmplir mis órdenes, á pesar de 
cnautoB obstáculos se le opusieron. 

Previendo yo esto suceso dejé & V. S. 
la libertad de qoo viniera cou la división 
ó qne me enviase una parte de ella, ó los 
reclutas que so pudiesen hacer. Yo te- 
mía qne, acostumbradas esas tropas A la 
insubordinación y acabando de abjurar 
el partido disidente, intentasen el movi- 
miento que hau ejecutado jwr deacon- 
Banza en el Gobierno ó por un efecto de 
amor patrio mal entendido, y qne V. S. 
se viese comprometido ó burlado. Con 
este motivo no quise librará V. S. la urden 
por escriti), sino verbal en 11 del mespmo. 
pasada por el conducto del Sctlor Coronel 
Sánchez á quien iustmí do todo. Afor- 
tunadamente el tumulto DO ha llegado 
al grado que yo creia ; V. S. ha ganado 
ea él, y las circunstancias han hecho in- 
necesaria la marcha de toda la Divi- 
sión. 

Según su último parte supuugo ya á 
V. S. en Angostura o en sus inmediacio- 
nes después de haber destinado á U vieja 
Gnayana las fuerzas que le previno. Na- 
da me queda, pues, que desear para la se- 
guridad de esta importante Provincia y 
conservación de. los Llanos do Cumaná 
y Barcelona, sino saber e) detalle de las 
que haya V, S. traído y el que se hayan 
reunido las que se dispersaron eu Cumana- 
coa. Yo espero que V. 8, habrá dado las 
órdenes mas estrechas, asi para que se 
rennnn activamente aquellas fuerzas, co- 
mo para que se engruese la división cou 
nnevos reclutas, que podrá Y. S. armar 
fácilmente en Angostura. 

Por mi última comunicación de 1-í del 
corriente, me supondrá Y. S. del otro la- 
do del Orinoco ya. Por eso lafaltade con- 
testación á la misión del Coronel OlivAres 
cerca del SeOor General Fáez, que espe- 



raba yo recibir en Calcara, ha multiplica- 
do mis cuidados y o|ieraciones por haber- 
me sido preciso buscar un puerto retirado 
donde hallase el ejercito todo lo ncccBa- 
rio sin aguardar los auxilios qne pedi á 
nquol General. Ademas, 1u falta de no 
habérsenos incorporado aún el SeQor Co- 
ronel Sánchez, me ha obligado ú mover- 
me con mas lentitud pata dar lugar & que 
llegue. Estoy sin embargo resuelto á om- 
-lezar macana el pasaje en el acto eu que 
leguen las tropas. 

Como, según las noticias que comuni- 
qué & Y. S. sobre el enemigo de Apure, 
no ha sido necesario qne cl Señor General 
Zaraza pasase á reunirse á este lado, le he 
dado mis órdenes, para que marche por tie- 
rra ú llamar la atención del enemigo por 
Calabozo y que siga á incorporarse conmigo 
por el Guayabal. lista operación diverti- 
rá al enemigo, ú impedirá que las fuerzas 
que están cubriendo i CiingunrámaB, Ca- 
labozo y domas pueblos del Llano vengan 
sobre el pais que Y, S. defiendo y da al 
mismo tiempo lugar á V. S. para levan- 
tar u na fuerte División. 

Tanto en la Provincia da Burcelona co- 
mo en la de Caracas, han quedado algu- 
nos cam2>os volantes que obrando como 
guerrillas molestarán contiiinamento al 
euemigo, le privarán do los recursos que 
pudiera sacar de ellas, y servirán ú V. S. 
para el caso on que sea necesario reunir 
una gran fuerza. No tongo presonte el 
número que ellas componen ; pero eÍ sC 
que el Sedov General Monágas y el Coro- 
nel Sotillo, su sucesor en el mando interi- 
no de la primera, me han ofrecido levan- 
tar allí mas de 600 hombres. 

Con respecto á la declaratoria que V, S. 
exige sobre loa límites que deben seuarar 
á las provincias do Cumaná y Barcelona, 
no puedo dar una respuesta definitiva, así 
porque yo no tengo un couocimientu 
exacto do los fundamentos en que apoyan 
Y. S. y cl Sonor General Monágas sus 
pretensiones, como porque, por uno do los 
decretos expedidos en Angostura, el co- 
nocimiento contencioso de las cansas que 
ocurran entra provincia y provincia está 
reservado ala Alta Corte de Justicia, oue 
es la que debe resolver oyendo á ambas 
partes. 

La conducta del Coionel Montes en los 
últimos acontecimientos me hace conce- 
bir temores demasiado fundados de que 
se renueve la disidencia, porque no 
quiera él reconocer autoridad alguna le- 
gitima, cuando retirado el grande ejército 



I, Google 



llegue ú tener tutu Í>ivÍ3Íoii fuerte. Yo 
creo que V. S, habrá tomado antes de 
Bepararso de Onmanacoa todas las medi- 
das y Begui'idadea posibles para evitar un 
suceso semejante ; pero como tal vez V. S. 
mÍGmo, temiendo cómo igiiulmcnto que yo, 
se ha visto obligado á confuir do él pura 
venir á cumplir mis órdenes, le autorizo 
ahora para que pueda volver á fijar su 
cuartel en el punto de la Provincia de 
Gumaná que crea maá conveniente para 
impedir loa nuevos efectos do la rebelión 
si llega ñ intentarse, y para atender & la 
defensa del pais qne ne puesto bajo su 
dirección. Ambos objetos son de la pri- 
mera importancia, con la sola diferencia 
de que las disensiones intcriorGs V. S. 
solo pnede frustrarlas y do que para aten- 
der al segundo cunlquiern otro de sus Je- 
fes subarccrnoB es bastante. Y. S., que 
tanto so ha esforzado por terminar las an- 
teriores desavenencias, no permitirá que 
BUS tareas queden vanas por una nueva in- 
surrección. Obre, pnes, V. S. con liber- 
tad, conforme á las circunstancias. 

Dios guarde » V. 8. muchos aOos. 

íimOX BOLÍTAB. 

1382. 

* £L LlUEItTADOB EN CAUPASA. DA IS- 
FOHMES AL CONBEJO DB OOBIEKITO DE 
SUS operaciones; LB COUUKICA LA 
SOTICIA DEL UOTIUIBNTO DB HERIDA 
Y LO QL'E SB HA DISPUESTO EN COSBE- 
CUENCIA. — HACE ALOUHAS ItlDICACIO- 
NSS DE BUEIT ÓBDEV Y ADUISiaTIIA- 
CIOV 80BRP. ELEMENTOS PARA EL 
EJÉRCITO. 



A'qIu que el LiBEitTAüOU pasó al Cornejo 
de Gobierno. 



Al SeUor Presidente del Consejo de Go< 
biorno. 



Bociu de Arauca, £uei'o "¿i de 1818. — 8. 
KKcelentisimo Sefiori 



Ayer llegó el ejército á la Urbana por 
doQuo lia pasado el Orinoco, con tal acti- 



vidad, que tengo la satisfacción do verlo ja 
todo de este lado, á excepción de las co- 
lumnas de los Seflores Coroneles Lara y 
Sánchez, que supongo estarán muy inme- 
diatas y que so me reunirán en las mar- 
chas hasta Payara, 

En el acto en que pasó el Orinoco 
el 22, se me incorporó el Teniente Co- 
ronel Fumar que venia en comisión del 
aetior General Fáez á participarme que 
está todo preparado para aguardarme, 
á traerme las plausibles noticias que 
habia recibido de U¿TÍda, y á informar- 
me circunstanciadamente de las fuerzas 
y posiciones del enemigo y de las do 
nuestro ejército. 

La Proviuciii enter* de Mérida ha 
proclamado su libertad, degollando Ins 
guarniciones y espafloles que los opri- 
mían. Se dice que Uaracaibo ha con- 
tribuido mucho ft este movimiento re- 
mitiendo anxilíosá los Meridanos, y que el 
Sr. General Páez, que está on comunicación 
directa con ellos por Pedraza y Santa 
Bárbara, los ha auxiliado también. 

La revolución de Mérida debe haber- 
se extendido ya á Trnjillo, 6 se exten- 
derá i iKned latamente qae llegue allí el 
Teniente Coronel Paredes que ha mar- 
chado á tomar el mando de la Provin- 
cia y á dirigir las operaciones. El co- 
nocimiento que tiene esta OScinl y el 
amor que le profesan los pueblos de 
aquel pais, qne en el momento mismo 
do la insurrección lo proolamaron Go- 
bernador y lo llamaron con las mayores 
instancias para qne fuese á encargarse 
do dirigirlos, me hace esperar muchas 
ventajas por aquella parte, ó que á lo 
menos se sostendrá hasta que se aproxi- 
me el ejéroito al Occidente de Car&caa. 

El enemigo ha establecido su Cuar- 
tel general en Calabozo ; pero so ignora 
quién mande el ejército" porque sabe- 
mos que Morillo ha marchado para la 
Villa de Cura. 

Incluyo á V. E. el libramiento que me 
ha presentado Mr. Alderson, y de q^ne 
he hablado á Y. E. en mi adjunto oficio. 
Disponga V. E. que se satisfaga. 

Mr. Alderson desea tomar algauos 
mutas en parte del pago de la contra- 
ta colebrada con nuestro Agento en el 
Norte. Yo le ofrecido que ae le darán 
las que pida por el precio corvionte; 
I poro bien entendido que no se 1q entre- 



I, Google 



asr — 



garáu antes que llegiiou las armas j 
mnoicionea. 

latnediatamente qno arribo el baque 

3ue las trae, y qae ae taya cpnveni- 
o en loa electoa que se toman, 6 nó, 
me dirijirá V. E. los veatidoa y gorras,